 Lazzefire 5/14/11 . chapter 24Bueno. Creo que no sé por dónde comenzar… me extenderé un poco, pero necesito hacerlo para intentar desahogarme.
Primero que nada debo decir que jamás podre dejar de admirar la imaginación y el infinito talento de Rozefire. Escribir es un Don, y ella lo representa en toda su extensión. Verdaderamente desearía poder saber más de ella…saber su edad al menos…o saber por qué razón dejó de escribir para siempre…
Hace tiempo leí Soul Exchange. Me pareció un fic perfecto en todos los sentidos, como todos los otros escritos por esta mujer, y me contente sobremanera al saber que tenía una secuela…pero al ver el summary, y al leer los primeros párrafos de Soul Exchange, no sé que me paso que me desanime…no quería leer un fic en el que Inuyasha fuera un loco queriendo asesinar a Kagome, por mucho que hubiera sido escrito por mi ídolo Rozefire…además de eso, el final de Soul Exchange me había gustado mucho, y quería que en mi mente quedara hasta allí…que quedara todo bien…por lo tanto decidí olvidarme de este nuevo fic y sólo quedarme con la buena experiencia del primero.
Entonces pasaron semanas y luego meses.
Me empecé a desesperar al no tener nada bueno para leer (Soy una lectora empedernida) y menos de Rozefire…intente leer el resto de sus fics que no fueron traducidos, pero aunque soy buena en inglés, admito que no captaba mucho, no lo entendía como me gusta entender las cosas que leo, no podía sumergirme por completo en el universo de la historia, así que me rendí con eso. Al no tener opción, mis ansias me llevaron entonces a releer algunos de sus antiguos fics traducidos, como por ejemplo Dead Famous…eso sirvió para calmarme por un tiempo…
Pero eventualmente termine con eso también y otra vez quede en el vacío. Busque otros autores, pero nada parecía llenar mis exigencias...fue entonces cuando recordé un fic de Rozefire que jamás leí, uno que había decidido abandonar y olvidar…y apresuradamente lo busqué por mi móvil hasta dar con él…¿Qué tan malo podía ser Life Exchange? De hecho, no podía ser nada malo, si había sido escrito por mi ídolo…
Y luego del primer capítulo, paso lo que tanto deseaba y esperaba.
Me enganché profundamente.
Como no tienes una idea.
Poco a poco me di cuenta de que este fic no era como los otros que había leído, y no era como Soul Exchange…este no estaba lleno de momentos divertidos y ligeros, este parecía ser mucho más oscuro, más emocional, más sangriento, más serio.
Las actitudes de Inuyasha me volvían loca. No entendía si la amaba realmente o no, tenía mis sentimientos en un tira y encoje, y odiaba el hecho de que no le correspondiera al sincero y profundo amor de Kagome…
Algunas de las partes que más me tocaron emocionalmente fueron las supuestas muertes de ambos. Cuando Inuyasha encuentra a una desangrada Kagome en el salón del trono, y cuando Kagome mira a un desfigurado Inuyasha en el ataúd. También las pesadillas de Kagome producían ese efecto de agonía, suspenso y tensión. Realmente me tenían al borde de los nervios…me asustaron, pero incrementaron más mi necesidad de continuar…
Me dije leer un capitulo diario, ya que siendo el último trabajo de Rozefire que iba a ser capaz de disfrutar, el fanfic en cuestión era como oro en polvo resbalando por mis dedos al final de cada cap… pero fui débil y no pude… tuve que leerlo todo seguido, terminaba un capitulo y enseguida saltaba al otro, sin importar que tan tarde fuera, o que tanto me ardieran los ojos…simplemente no podía quedarme con esa inquietud tan intensa… Así que leía en todo momento por mi móvil, me retraía del mundo entero, podía ver todos los escenarios como si estuviera allí, y sentir todas las sensaciones y emociones como si fueran mías, los personajes estaban perfectamente construidos y definidos, todo hacía coherencia y se relacionaba con el anterior fic, todo el plot era intrigante y atrapante… y todo era un deleite…
Leí continuamente por tres días y entonces ayer, como a las cuatro de la tarde, llegué al capítulo 21. Ahí me detuve.
Hice a un lado mis insoportables ansias en favor de dejar los últimos tres capítulos para la noche, cuando por fin pudiera estar en mi alcoba oscura, bajo la cálida colcha de mi cama, con calma…(esos son los momentos más preciosos para leer).
Eso hice. Comenzó a llover justo cuando me refugié en mi cama lista para continuar. Mi corazón se contraía cada vez más de dolor, medio no quería leer las próximas líneas, pero tampoco podía detenerme...No quería acabar, no quería que la historia se terminara. Era agonizante, incluso pensé que podría llorar, pero descarté la idea…porque no es normal que yo llore…realmente no lo es…mucha gente me tilda como fría, por ser indiferente o impasible ante momentos en los que otros sueltan un mar de lagrimas…
Con la muerte de Kagome sentí el dolor y la tristeza recorrerme, pero no lo exteriorice, sólo seguí leyendo. Ya cuando me di cuenta del nombre que Miroku y Sango habían escogido para su hija, fue cuando hice una mueca al presentir con una punzada que mis ojos se iban a humedecer, pero creo que aun no lo hicieron...seguí leyendo y entonces, finalmente, me detuve contemplativamente al alcanzar la palabra FIN.
Mi cara se mantuvo inexpresiva por unos instantes antes de asimilar que todo había acabado. Pero entonces sin más unos increíbles deseos de llorar me asaltaron, recuerdo que sentí la bola de lagrimas subir por mi garganta y comenzar a salir por mis ojos. No lo podía creer. Yo, estaba llorando, POR UN FIC!
Sentía el mismo desconsuelo que se siente cuando, por ejemplo, se ve algo como Titanic por primera vez…
Me permití llorar todo lo que quise, mientras escuchaba la lluvia caer afuera…
Mi desconsuelo y aflicción eran tan grandes que de pronto pensé que tenía que elaborar otro final en mi mente, un final feliz en el que ellos quedaran juntos y fueran felices, en orden de alejar aquel dolor…pero entonces al intentarlo, me di cuenta de que simplemente no, no podía imaginarle otro final a este fic…no podía hacerlo…porque todo había sido simple y absolutamente perfecto.
Si le inventaba otro final, lo iba a arruinar.
Rozefire fue sabia al elegir ese fin. Me percate entonces que todas las grandes historias, todas las que se recuerdan por siempre, tienen un desenlace algo triste…de lo contrario, si fueran finales felices, de esos que te dejan una buena sensación y te dejan satisfecho, serían historias olvidadas con el tiempo. Sólo serían recordadas como buenas historias que te dejaron una bonita sensación a su término, pero no más…
Pero en cambio finales como estos, son los que prevalecen, los que le ponen la tilde a las más grandiosas historias de todas…los que las vuelven inolvidables.
La autora incluso fue inteligente al no poner un Lemon. Me quejé mucho por eso, pero una vez más, había hecho lo correcto. Si hubiese habido un lemon aquí, todas hubiéramos quedado felices al ver (o leer) lo que queríamos y lo hubiéramos olvidado pronto. Pero no, ella nos lo dejó todo a nuestra imaginación, nos dejó con la espera…lo que reforzó el sentimiento de perduración que esta historia de por si poseía.
En resumen, todas las situaciones tuvieron su merecida conclusión, todos los cabos sueltos se entrelazaron, todo obtuvo una respuesta… toda esta historia es perfecta, es una obra maestra, y por más que me extienda tratando de explicar lo mucho que la amé, no puedo.
Considero a todo lo que sea capaz de sacarme una lágrima como algo verdaderamente bueno, y esta condenada historia me tuvo llorando toda una noche. |