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En Busca del Pasado.
El viento en el rostro,el rugido de las olas,el canto de las aves marinas...Mithlond,la Perla Élfica de las ciudades.
Lindir bajo por el camino que llevaba a los Puertos Grises con una sonrisa de placer, bebiéndose el paisaje. La ciudad estaba en plena ebullición; los comercios,los veleros entrando y saliendo del puerto,las voces de humanos y elfos...pero aun así todo resultaba equilibrado,hermoso y luminoso.
Se encamino a las playas cercanas al í,entre las rocas,en la arena dorada,se descargo de su mochila,se quitó la camisa y se tumbo a disfrutar de una buena siesta mecida por el viento otoñal.
No supo cuando se despertó,sólo que escuchaba una conversación cercana.
- ...listo? -.
- Deja de meterme prisa,Derek,tendrás tu cargamento en Dol Amroth a tiempo – replico una voz cargada de ira – Si antes no me pescan los malditos elfos esos que tiene el rey dando vueltas por ahí como perros de presa -.
- Empezamos esto hace siete años,se nos escapo aquello que mas quería el jefe y para encontrarlo necesitamos el dinero que nos dará ese trabajito;¡me estoy jugando mi cuello! – insistía otro hombre.
- ¿Es cierto entonces eso de que lo único que buscábamos en Amon Lhûn era a una mocosa? – inquirió sorprendido.
Lindir se movió despacio, acercándose a los dos hombres;¡una niña!,estaba casi seguro de que se trataba de la que vivía en el palacio de los Eleanath.
- Sí,aunque parezca la cosa mas estúpida que pueden hacer unos guerreros – asintió ceñudo un hombre maduro,cabello castaño y ojos oscuros,con ropas de rico mercader – Tynian nos dirigía aquel día y cometió su ultimo error -.
- ¿Qué hizo? -.
- Dejo que muchas mujeres y niños escapasen, Marcus,ahora sabemos que uno de ellos era nuestro objetivo – respondió secamente – Tanto le afecto el ataque que adopto a una cría que se había quedado huérfana y vagaba por las ruinas,ha sido nuestra mejor asesina hasta que Tynian murió y el jefe decidió cargársela; el caso es que se escapó,Morgan siempre fue muy escurridiza -.
- Y hermosa y peligrosa – añadió el hombre joven con una sonrisa – Recuerdo que Korn la echó mano, un par de años después,cuando la chica tenia 10 años,le abrió en canal -.
Los dos se echaron a reír.
- ¿Vamos a ver como hacen el vago tu capitán y sus marineros? –.
- Derek,como no dejes eso ya vas a conseguir que te rebane yo mismo el gaznate – replicó hastiado el marinero – Pero,está bien,vamos -.
El joven halcón espero hasta que se alejaron un trecho para ponerse la camisa y coger sus cosas.
Les siguió a una prudente el trasiego de gentes que había en el puerto le fue fácil pasar desapercibido,un elfo entre miles no llama demasiado la atención.
Los dos hombres subieron a una nave de tres mástiles; un barco fuerte para los humanos pero que,al lado de las bellas naves elficas,resultaba tosco y pesado.
- ¿Estas pensando en embarcar a tierras lejanas? – pregunto irónica una voz tras Lindir.
- ¡Nadim! – sonrió el elfo al reconocer a uno de sus viejos amigos,un joven haradan – No esperaba encontrarte muy lejos de tu señor Círdan -.
- Me ha ordenado que me tome el día libre – comento marcando mucho lo de "ordenado" - ¿Y tu que haces por aquí?, ¿no habías vuelto a Rivendel? -.
- Volví,sí,pero mi temperamento me llevo a hacer algo...incorrecto – respondió pensativo – Y me auto castigué marchando del Valle por una temporada -.
- Eso no es castigo ni es nada – protesto el joven de tez morena y cabellos oscuros.
- ¿Hubieras preferido que me flagelara o algo así? – inquirió Lindir divertido.
- Muy gracioso – dijo Nadim con una mueca - ¿Por qué seguías a esos dos humanos? -.
- Les oí hablar;al parecer tomaron parte en el asalto a Amon Lhûn y llevan contrabando en el barco para costearse la búsqueda de alguien que no consiguieron hallar allí, ni Mithlond se libra de la maldad – contestó con tono serio.
- El barco pertenece a Marcus,tiene una flotilla de mercantes y es un hábil comerciante a pesar de su juventud – informó el muchacho – Círdan sospecha que tras su apariencia pacífica puede esconderse algo más -.
- Voy a colarme para investigar más – dijo Lindir – Me harías un gran favor si le pidieras a tu señor que me buscara algún contacto en Dol Amroth;tras siete años por fin encuentro una pista que puede llevarme hasta mi hermana -.
- Dalo por hecho mellom – asintió Nadim – Pero ten cuidado -.
- Nos veremos en la Gaviota de Cristal – se despidió Lindir tras entregarle todos sus bártulos, sólo se quedo la daga.
La agilidad y velocidad que le caracterizaban hicieron que acercarse al barco fuera poco mas que un tras unos barriles de cubierta descubrió a los dos hombres en popa,conversando.
Se movió con infinita cautela atento a los marineros que cargaban las enormes cajas en dirección a la tumbo en las escaleras que conducían a la popa,esperó unos segundos y se descolgó por fuera del barco;avanzó sin prisas,con firmeza,hasta situarse bajo los dos hombres y escuchó.
- Lo que tu digas,¿cómo te reconocerán los tíos que te esperan en Dol Amroth? – preguntaba Marcus.
- Me negué a darles una descripción física, ya sabes lo agresivos y confiados que se vuelven los criminales si te conocen de antemano,así que les indiqué que llevaría este anillo y una capa oscura,además de un montón de productos frescos – respondió Derek apoyándose en la barandilla.
- No confíes en nadie que sea demasiado atractivo,seguro que forman parte de la guardia del Príncipe – advirtió el marinero – Y si de verdad te encuentras en problemas mencióname, allí me conocen como Aknur -.
- Ya me están cansando tus consejos de vieja Marcus,sé lo que me hago,creo que ya soy mayorcito,demasiado para mi gusto si me permites decirlo – sonrió con amargura – Me voy a descansar la posada del Tiburón Blanco,vendré esta noche ya disfrazado,hasta entonces -.
Las voces cesaron y Lindir se dejo caer al ó hasta quedar fuera de la vista de los del barco;salió casi sin respiración,pero se dirigió a la carrera hacia la Gaviota de Cristal.
- ¿Sabes lo que haces? -.
- No,pero es lo único que se me ocurre Nadim;en caso de peligro siempre puedo huir al palacio del Príncipe de Dol Amroth – Lindir se estaba terminando de poner la ropa que le había facilitado su amigo haradrim.
- Entonces esto es un "hasta luego" – dijo Nadim – Debo volver con Círdan,sino empezara a decir que me han gustado las vacaciones -.
- Gracias,namarië mellom – correspondió el halcón estrechándole la mano.
Poco después una sombra empezaba a trepar el muro del Tiburón llegar a una ventana encontró a su objetivo sentado en la cama atándose trabajosamente unas botas.
Se deslizo dentro de la habitación con una inmensa serenidad y silencio.
- Saludos Derek – dijo cruzándose de brazos.
El hombre dio un respingo y desenvaino una ó asustado al extraño que le observaba desde una capa negra con unos hirientes ojos verdes.
- ¿Quién eres? – pregunto reponiéndose de la sorpresa.
- Un fantasma del pasado – respondió el joven – He venido por tu vida -.
- Ja,ja,ja...acaso un crío de 20 años pretende enfrentarse a un veterano,como yo,de 40 y salir con vida – se rió.
- Sí – afirmó desenvainando la daga de hoja de mithril,se retiró la capucha – Soy Lindir de Amon Lhûn,tenía 12 años cuando matasteis a mi familia y destruisteis mi ciudad,llevo estos siete años persiguiéndoos, matando a todo guerrero que juro haber participado en aquella masacre -.
- ¿¡Un elfo,Amon Lhûn! – exclamó palideciendo.
Con la misma rapidez del halcón que cae sobre su presa Lindir lanzó su estocada; esquivó la espada y seccionó el brazo del arma,Derek cayó de rodillas.
- Poco a poco,así morirás, agónicamente como mi madre – dijo Lindir sajándole el otro brazo en medio de los gritos de dolor.
Oyó que subía gente por las una patada tiró el armario bloqueando la entrada.
- ¡Te daré lo que quieras! – chillaba el hombre chapoteando en su propia sangre - ¡Dinero, joyas,poder! -.
- Devuélveme a mi familia – replico Lindir gélidamente haciéndole dos profundos cortes en las piernas.
El hombre chillaba,gritaba,se debatía en un sufrimiento mirada dulce de ojos verdes se ensombreció.
- Lastima que tenga que coger un barco – comentó Lindir poniéndose el anillo de rubí que se encontraba en uno de los miembros que le había cortado.
Derek sólo gemía, había perdido la voz de tanto pudo siquiera emitir un sonido cuando el halcón le desparramo las tripas.
El elfo se marcho de allí sin mirar atrás.
Las luces de las antorchas jugueteaban con los ojos verdes de halcó subió por la pasarela con un nudo en el estómago.
Una vez en cubierta Marcus le echó solo una ojeada; el elfo se llevó la mano del anillo a la cara como para rascarse,eso tranquilizó al amigo del difunto Derek.
Marcus bajo a tierra y el barco levo anclas,un buen viento hinchó las velas y partieron de Mithlond,la Perla de los Elfos.
Llevaban dos días de travesía y Lindir había hecho buenas migas con todos los marineros, incluido el capitán Sornak.
- Pues si,Derek,a mí lo que me gustaba era trabajar en las Falas;allí los piratas como yo se encuentran en su salsa,no en estos puertos tan ñoños y horteras pero ya soy viejo para esa vida de acción -.
- No estás viejo Sornak,la mitad de lo que te pasa es por tu afición a la bebida – sonrió el elfo – Hay que elegir entre los placeres de la vida,no se puede tener todo -.
La tranquilidad de la mañana la rompió el grito de alerta del vigía.
- Un barco mercante – comentó el capitán echando mano del catalejo - ¿Os molestaría si lo asaltáramos?, creo que lleva un cargamento de esclavos y eso va contra mi religión -.
- Un pirata ético, ¡me sorprendéis capitán! – respondió Lindir – Pero os apoyo,a mí tampoco me gusta la idea de estar encerrado y soy solidario con ese sentimiento -.
Los marineros se prepararon y enfilaron el velero hacia el barco esclavista.
- ¿No queréis un arma mas grande que esa,maese Derek? – pregunto Sornak cordialmente.
- No,capitán;las espadas me resultan pesadas,¿no os lo comento Marcus? -.
- El jefe no nos dijo nada,sólo que le llevásemos junto con sus cajas a Dol Amroth sin hacer preguntas -.
- Marcus a veces se deja llevar por el trabajo -.
Los mercaderes a penas si pudieron reaccionar;el viento era favorable a los piratas que además tenían un barco mas rápido.
Los ganchos se amarraron a la cubierta y el grito de ¡al abordaje! de Sornak dejó al elfo sorprendido por su fuerza.
El halcón fue de los primeros en saltar a la otra con su daga la hoja del alfanje que perseguía su cabeza y,con una hábil finta,se deshizo del hombre. Avanzó matando hombres con una facilidad que empezó a darle miedo.
En pocos minutos el barco quedó en manos de los piratas.
Éstos sacaron de la bodega las mercancías. Varios cofres de oro y especias,además de 20 muchachas que parecían ser haradrim.
- Esto si que es un buen botín – sonrió Sornak.
- ¿Las repartiréis entre vuestros marineros? – pregunto Lindir aprensivo.
- Claro,por ser nuestro pasajero le permitiré que elija el primero – dijo el capitán satisfecho.
El elfo escrutó a las jóvenes y se percató de que en realidad no les importaba mucho que los piratas las tomaran,los guiños y sonrisas lo presagiaban;entonces vio a una que debía ser la mas joven,cabellos negros ondulados que le caían hasta la fina cintura y unos grandes ojos del color del oro viejo llenos de una inocente dulzura y un profundo terror.
- Sornak,me gustaría quedarme a esa – señaló a la muchacha.
- Por supuesto, tenéis un ojo magnifico -.
Lindir se acercó a la haradrim con una sonrisa y la desencadenó.Tomándola de la mano la llevo al otro barco,ella le seguía mirando aterrorizada.
- Sornak,voy a mi camarote,que no me molesten hasta la hora de la cena – gritó antes de entrar en la lujosa estancia.
- Por supuesto,maese Derek -.
El elfo invitó a la joven con un gesto a que se quedó de pie frente a la mesa sin perderle ojo.
- Derek – dijo el señalándose a sí mismo - ¿tu? -.
- ¿Derek? – inquirió la muchacha señalándole, entonces se le iluminaron los ojos y se señalo a ella misma – Zoraida -.
- Me encanta tu nombre – rió hablando en haradaico que había aprendido gracias a Nadim.
- ¿Sabes hablar mi idioma? – se sorprendió ella.
- Despacio,no entiendo si hablar deprisa – explicó con una mueca.
- ¿Qué vas a hacer conmigo? – preguntó mirando asustada como el joven se quitaba la capa.
- Nada malo,yo no ser como otros – replicó al momento – Sentar,por favor,yo explicar a ti ... quien soy -.
La muchacha se sentó en una de las sillas mientras Lindir lo hacía en la joven halcón le contó todo lo que había vivido,se valió de las pocas palabras simples que conocía y de la ayuda que le prestaba la haradrim.
- Has tenido una vida difícil – observó ella compasiva.
- Cuéntame la...¿tuyo? -.
- La tuya,se dice la tuya – corrigió con una sonrisa tímida – Tengo 16 años,mis padres ostentan un importante cargo dentro del Clan y siempre se me ha mimado en exceso,se me crió para ser una buena de todo eso me escape un día y fue cuando esos traficantes de esclavos me cogieron,murieron sin saber el tesoro que llevaban a bordo -.
- Quiero hacer trato contigo – dijo Lindir - ¿Sabes luchar como gente dice de las haradrim? -.
- Soy la mejor de mi Clan,si se te hubiera ocurrido bajarte los pantalones ahora estarías muerto – replicó ella orgullosa,entonces se percató de su actitud y bajó la cabeza.
- Yo ver que tu tener orgullo de princesa – rió el elfo – Me gustas,tu espíritu es fuerte y libre -.
- ¿Qué trato querías hacer? – preguntó la muchacha.
- Verás,Zoraida,tiene que ver con lo que te he contado de este viaje – empezó él.
- Cada vez hablas mejor,¿cómo puede ser eso si apenas llevo cuatro horas contigo? -.
- Mi raza no olvida,tenemos una memoria que almacenar todo y los idiomas son una de nuestras...¿cómo se dice cuando haces muy bien una cosa? -.
- Especialidades -.
- Gracias;volviendo a lo de antes,quisiera que vinieras conmigo como una compañera de armas;ante mis enemigos te comportar como cuando os sacamos de la bodega,en caso de peligro echar una mano – explicó.
- ¿Y yo que saco a cambio? – inquirió desconfiada.
- Cuando tenga la información que... yo buscar yo te llevaré a tu tierra -.
- Me gusta tu trato,la preguta es ¿lo cumplirás? -.
- Sí, conóceme mejor y veras que cumplir lo que prometer -.
- A veces hablas muy bien y otras pareces un crío pequeño – observo pensativa – Te daré mi respuesta cuando acabe el viaje,¿cuánto tardaremos? -.
- Una semana,si buen tiempo continua – respondió echando un vistazo por la cristalera;la luna hacía dibujos entre las olas – Yo voy por la cena, ¿quieres algo? -.
- Sí, gracias -.
Lindir fue en un momento a la cocina .El cocinero debía estar ocupado con una de las invitadas así que no había nadie;el elfo tomo fruta,queso,galletas de viaje,dos tazones de sopa y vino.
Al entrar de nuevo en el camarote encontró a Zoraida cruzada de piernas encima de la cama barajando un mazo de cartas;los cabellos le ocultaban parte del bronceado rostro y el vestido rojo dejaba al descubierto los delicados tobillos.
- ¿Qué miras? – pregunto ella molesta.
- Una diosa personificada – sonrió Lindir depositando la bandeja sobre la mesa - ¿Qué haces? -.
- Voy a utilizar un método de adivinación que aprendí de mi ama de cría,ella era Ahitana y hablan con las cartas,éstas me las regalo ella antes de morir – mostró la luminosa baraja.
- Yo no creo en esas cosas – dijo el elfo sentándose junto a ella – El futuro lo hacemos en el presente,no creo que sea...sea...fijo -.
- Es cierto que el futuro se hace pero determinados sucesos ocurrirán lo quieras o no – replico Zoraida con énfasis – El ataque a Amon Lhûn es un buen ejemplo de lo que intento explicarte -.
- Esta bien,leer mi futuro – pidió serio.
La muchacha barajo las cartas y se las entrego a Lindir para que hiciera siete junto en un determinado orden y le volvió a indicar que cortase una las cartas repartió,boca abajo,formando una estrella de 18 naipes.
- Vienes de un pasado incierto marcado por un gran desastre,eso muestra la torre caída – empezó la joven – Tu vida corrió peligro pero alguien te salvo,es la carta de la reina acompañada,que casualidad,por un halcón;una mujer intervino para que no murieras en Amon Lhûn,eso no me lo habías contado -.
Lindir había palidecido.
- Elenillor...una extraña mujer vino a mi casa,pedir que yo llevarla al Manantial del Helecho;caminar mucho tiempo,cuando llegamos ella señalar mi ciudad arder y desaparecer en el aire -.
- Se esfumó como un fantasma,muy curioso – comentó ella satisfecha – Sigamos... Llegaste al paraíso en la tierra,aprendiste a vivir e iniciaste una búsqueda, supongo que la de tu hermana y los asesinos de tus padres,pero no sabes ni de donde vienes ni a donde vas,es la carta del loco,te sientes perdido,sin saber que rumbo carta de la sacerdotisa,esa soy yo;su misión es abrirte los ojos, enseñarte que hay mas cosas a parte de las que buscas,que muchas veces uno se para y entonces lo que deseamos hallar viene hasta nosotros -.
La muchacha levanto otro par de cartas y se quedo muda.
- ¿Qué pasa? – inquirió Lindir.
- He visto mi esqueleto suele simbolizar cambio pero hay una determinada combinación de cartas que significan muerte;permaneceras conmigo hasta que mi espíritu vuele con el de mis antepasados, querrás morir, pero te encontraras con dos figuras fundamentales el mago y el rey,ambos harán que retornes a la lucha de la vida. La rueda de la fortuna...tu destino ya no te pertenecerá,matarás y odiarás,te perderás en una espiral,en una rueda,en busca de venganza y algo que de significado a tu vida. Encontraras el camino que lleva al Sol,a la luz,a tu hogar...Rivendel lo has llamado tú,el paraíso en la í te aguarda la Estrella,aquello que tiene la llave de tu pasado, presente y futuro;veo lucha,sacrificio,pero siempre existe la luz,por eso el Sol es la carta que se haya en el centro – la joven respiro hondo – Vencerás Derek, vencerás a todo y a todos -.
- He de reconocer que me has dejado impresionado – afirmó el elfo sintiendo un escalofrío – Y después de esto,¿vendrás conmigo? -.
- Sí,las cartas así lo exigen -.
- Creo que debes dormir – comentó él – Tu duerme en la cama,yo acostumbrado al suelo estoy -.
- Se dice "estoy acostumbrado al suelo",y no me parece correcto – replicó Zoraida – Podemos compartir la cama,siempre que tus manos estén donde tienen que estar -.
- Juro sobre la tumba de mis padres que no ... dime como tengo que decir porque no sé – rió Lindir.
- Juro sobre la tumba de mis padres que no osare ponerte la mano encima – dijo la lo repitió pensando seriamente en cada palabra que pronunciaba.
Se tumbaron cada uno para un lado, dándose la espalda,y se quedaron profundamente dormidos.
La luz del alba despertó al ojos verdes enfocaron la estantería y parte de la mesa, entonces sintió una cálida presencia tras él y un brazo rodeándole la ó divertido que,al final,había sido Zoraida la que rompió el pacto.
- Zoraida, ¿estás despierta? – pregunto Lindir suavemente.
- ¿Hmmm?...¡ah! – la joven dio un salto y se sentó de golpe.
- ¿Qué pasa? – inquirió el elfo girándose hacia ella.
- Yo ... yo estaba ... – balbució con su moreno rostro sonrojado.
- Dormimos en el mismo lecho,no es extraño que acabases abrazada a mí – replicó estirándose.
- Eres un arrogante -.
- Tenemos varios días aun para que cambiar de opinión,voy por desayuno – sonrió.
La llegada a Dol Amroth fue bastante había levantado repentinamente una fuerte tormenta y el barco apenas podía acercarse a la cala en que se enclavaba la ciudad. El capitán Sornak supo dominar su nave y,finalmente, solo perdieron una de las velas que se rajo de arriba abajo por no haberla arriado a tiempo.
Lindir y Zoraida permanecieron ese día en el barco,el capitán les explicó que con semejante tormenta corrían peligro en las calles.
Al día siguiente acudieron a la taberna donde Derek había acordado encontrarse con sus lugar era sucio,oscuro y apestoso;Zoraida se ajustó la capa y se pegó mas al elfo,aquellos hombres parecían bestias acorraladas.
Lindir había estado otras veces en locales de esa calaña pero temía por la niña que le acompañaba, sólo una niña de 16 años.
- ¿Sois Derek? – inquirió una mujer cuya ropa,o escasez de ella,dejaba poco a la imaginación.
- Así es – asintió Lindir con altivez.
- Seguidme -.
Les condujo a un privado colindante a la hombres ligeramente más cuerdos tomaban vino,les invitaron a acercarse.
- ¿Quién es ese?,dijo que vendría sólo – objetó uno de ellos.
- No es "ese",es mi esclava personal,no habla nuestro idioma así que no os agobiéis, ¿vale? – replicó retirándole la capucha a la muchacha.
- Está bien,vayamos al grano – consintió el que parecía ser el que llevaba la voz cantante – Nuestro amigo de Mithlond nos comunico que tu Jefe se esta poniendo un tanto nervioso con eso de que la cría no aparezca -.
- Un tanto es quedarse corto,en realidad mi cuello pende de un hilo – afirmó el halcón apreciando bien las rutas de escape - ¿Y mi dinero? -.
- Aquí esta lo que pediste – respondió otro tirando dos bolsas encima de la mesa.
- Lindir las cogió y contó el dinero frunciendo el ceñ miró de modo acusatorio pero sin decir hombre sacó otra bolsa más y se la lanzó.
- Eres peor que los cuervos – observó el jefe.
- Sobre todo con lo que me pertenece – sonrió el elfo - ¿cómo es que nuestro amigo te habló de la niña? -.
- Ya sabes que todos los criminales de las principales ciudades la buscan por conseguir la recompensa que ofrece tu Jefe,el Arco de los Dioses,¡fiu!,la de cosas que se podrán hacer con ese chisme – comentó repantigándose – Uno de tus amigos se ha establecido en la posada del Mercader,él podrá informarte mejor que yo de cómo va la búsqueda -.
- Siete años ya,es más difícil encontrar a esa niña que un diamante en medio de la nieve -.
- No hace falta que vuelvas al barco,mis hombres descargaran la mercancía -.
- Por supuesto,encantado de hacer tratos con vosotros – sonrió.Cuando se volvió hacia la entrada un hombre como un armario le bloqueó el paso.
- Derek,ahora es cuando debo ayudarte – comentó Zoraida desenvainando dos puñales.
- Te lo agradecería – asintió el elfo sacando su daga.
- Huler, cárgatelos – ordenó uno de los hombres sin levantarse.
Lindir se movió antes de que terminara la fintas,un giro y la daga se clavó en el costado de la montañ halcón remontó el vuelo y volvió a caer sobre su presa,esta vez la daga se clavó en la base de la espalda,el gigante rugió y se vino una hábil maniobra Lindir paso por encima y le rajó la garganta.
Al mirar a Zoraida se quedó de piedra;dos de los hombres estaban muertos a sus pies,el tercero la miraba aterrorizado desde el rincón.
- Zoraida,espera – la detuvo – Me gustaría preguntarle algunas cosillas a nuestro amigo -.
- Como quieras,pero es mío -.
- Verás,amiguito,necesito los nombres de todos los tipos importantes de la ciudad;no de los legales,me refiero a los del mundo nocturno,delincuentes y demás -.
- No,no sé nada – balbució.
- Zoraida, córtale una mano -.
- Enseguida – asintió la joven con una siniestra sonrisa.
- ¡No! – chilló desesperado.
- Córtale lo que te apetezca cada vez que se niegue a colaborar, pero déjale las orejas y la boca -.
- ¡Hablaré, hablaré, hablaré! -.
- Eso esta mejor,dime nombres -.
- Primero deberías saber de algo que llamamos el Gobierno Secreto – contestó temblando de pies a cabeza – Los ladrones,asesinos y demás formamos un gobierno a parte con nuestro propio código de leyes y yo estoy infringiendo una de las más graves por las que pierdes el cuello repentinamente. Ese gobierno funciona por igual en todas las ciudades de Arda pero los principales centros son Dol Amroth,Minas Tirith,Mering,Esgaroth,las ciudades costeras de las Falas y rey de Dol Amroth es un mercader muy poderoso,se llama Geniolm,es a él a quien debes buscar -.
- Háblame de esa niña a la que todos queréis echarle mano – ordenó Lindir.
- ¿La niña?...¡tu no eres Derek! – exclamó el hombre visiblemente sobresaltado.
- Correcto, ¡habla! -.
- Nadie sabe muy bien de que se trata;el auténtico Derek y un grupo de montañeses siguieron las ordenes de uno al que llaman el Jefe,yo no dependo de él pero el pero el tío que se hospeda en el Mercader sí – continuó – Te juro que no sé nada más, sólo soy un traficante de drogas -.
- Suficiente,gracias por tu colaboración – sonrió el elfo – Zoraida,es todo tuyo -.
- ¡No! -.
Los reflejos del cálido sol creaban cierta atmósfera de paz en torno a la ciudad,al contrario del torbellino que daba vueltas en el espíritu de ía matado a varias personas sin necesidad de ello,lo peor era que cada vez le resultaba más fácil.
- Esta es la posada del Mercader – dijo al ver el cartel – Aquí es donde esta el tal Misha ese -.
- ¿Interrogatorio rápido y le degollamos? – preguntó la joven.
- ¿Sabías que estás hecha una salvaje? – replicó el Halcón con un escalofrío.
- No sé por qué me parece que empiezas a tener remordimientos de conciencia – comentó ella con un ademán – Jamás dejes que los muertos te afecten,esos hombres se merecían que les mataran,piensa que eras tú o ellos -.
- Una cría de 16 años me esta dando clases de cómo matar, ¿a dónde vamos a ir a parar? – suspiró resignado.
- Tú sabrás -.
Entraron en la posada y preguntaron por solo accedió a recibirles cuando le subieron el anillo de parte de Derek.
- ¡Tú no eres Derek! – gritó el extraño de aspecto descuidado al ver a Lindir.
- Eso ya lo había notado yo;venimos de su parte,no quiere arriesgarse y dejarse ver – explicó el elfo de forma razonable.
Tras unos minutos Zoraida tenia a Misha firmemente atado a una silla y un puñal en su garganta.
- Esa niña es uno de los tesoros mas grandes que se pasean por la Tierra Media – respondió Misha a la pregunta de Lindir – Yo y otros ocho fuimos los únicos a los que el Jefe explico quien era;la hija de un elfo y una mujer que no es de este mundo,quieren matarla porque ella puede destruir el mundo o algo así -.
- Yo viví en Amon Lhûn y vi a esa niña,no parecía un ser sobrenatural – comentó Lindir.
- ¿La viste?,ya es suerte;nadie sabe que aspecto tiene,el Jefe la vio recién nacida tan solo un momento así que no sabemos el aspecto que tiene – replicó cansino – Después de lo de Amon Lhûn los elfos se desperdigaron y nadie sabe si la cría sigue con vida -.
- ¿Quién es ese al que llamáis el Jefe? -.
- Sólo le he visto una vez;un hombre joven vestido de terciopelo negro y bordados en plata,cabello negro liso,gesto serio en un rostro del color del marfil con ojos negros por completo,eso era lo mas siniestro,no tenía blanco en los ojos,solo una vacía oscuridad -.
- Si la niña no es de este mundo lo razonable es que su perseguidor tampoco lo sea – sonrió Zoraida.
- ...Sigue sin cuadrarme este asunto – dijo el elfo - ¿Quién es esa mujer,Morgan,a la que también están buscando -.
- La mejor asesina que el Jefe tenia a su disposición,toda una belleza – respondió Misha con una ancha sonrisa – Pero hará un año el Jefe ordeno que mataran a su protector,Tynian,la muchacha se enteró y se rebeló contra nosotros, desapareció y se puso una orden de captura,viva a ser posible;le perdieron el rastro allá por el norte,pero hay rumores de que esta oculta en un valle -.
- Descríbeme a esa joven – pidió Lindir con un nudo en el estómago.
- Bueno,era alta para su edad,fuerte y ágil por eso la llamaban la ojazos azul grisaceo,gelidos,calculadores. Cabello negro con rizos y un rostro parecido al de esas esculturas que hacen los Haradrim,con unos labios que gritaban "comeme" – explico el hombre deleitándose con sus recuerdos, mientras,Lindir,se había puesto blanco como la nieve.
- ¿A qué personas mataba esa chica? – preguntó con un hilo de voz.
- De todo – rió Misha – Hombres buenos y malos,mujeres e incluso niños;siempre decía que el mundo le había dado la espalda y ella,lo único que hacía,era acuchillársela. Recuerdo una noche en la que nos habían encargado un trabajo a ella y a mí,la chica solo tenia quince añ a la taberna en la que estaba nuestro objetivo,un ladrón que se había ido de la lengua en un interrogatorio. "Espera" me dijo "yo sola me basto,tú observa".Aquel renacuajo se dirigió al hombre y le tiró de la ladrón la miró curioso,supongo que pensando lo que podría hacer con una niñita tan mona,cuando una afilada daga le sajó todo el estómago de izquierda a hombre se dobló por la mitad para sujetarse las tripas,entonces Morgan le atravesó la garganta con la sacó limpiamente y vino hacia mí;"me gusta más utilizar mi bastón,es limpio y rápido, pero la gente se impresiona mas con la sangre y no se por que,a fin de cuentas un muerto es un muerto,¿no?" dijo con gesto de disgusto -.
- Misha,es suficiente – le interrumpió Zoraida preocupada por el estado tan lamentable de su compañero – Ahora debemos matarte,¿cómo deseas morir? -.
- Iba a suicidarme de todos modos,preciosa – replicó el hombre – En mi mochila hay un frasco, dámelo a beber -.
La muchacha le desató y,sin perderle de vista,le indicó que fuera el sacó una botellita con un líquido rojo,la abrió y la apuró hasta el momento después caía al suelo y dejaba de respirar.
Zoraida agarró a Lindir y le guió hacia la lujosa posada que habían elegido para descansar aquella noche.
- Si no te llamas Derek,¿cuál es tu nombre? – inquirió Zoraida sentada en el lecho rojo con bordados simulando un sol.
- Lindir – contestó el elfo tumbado en otra cama azul con una luna.
La joven se quitó la capa y decidió explorar la habitación ya que su amigo parecía perdido en otra dimensión.
La decoración era muy mitad de la estancia adornada con colores cálidos y la otra con colores fríos, ahora entendía eso de la Sala del Sol y la Luna.
Abrió una puerta que había al final de la estancia y sus oscuros ojos se abrieron como baño estaba hecho con mármoles negros veteados de cuarzo,en la bañera cabían cuatro personas sin estar aplastadas,una estantería de cristal llena de frascos multicolores a la derecha;el techo estaba abovedado y simulaba el cielo nocturno con constelaciones, cometas,planetas.
- ¡Lindir,ven a ver! – gritó entusiasmada.
El Halcón sonrió al percatarse de que la joven no sabía ni para que servía esa sala.
- Creo que pediré que nos preparen un baño,este sitio bien lo merece – rió.
- ¿Este sitio sirve para bañarse? – inquirió la muchacha subiendo los escalones que rodeaban a la bañera, asomándose añadió – No hay agua -.
- Fácil remedio tiene semejante problema -.
El elfo tiró de un grueso cordón que había en la entrada y un sirviente acudió al momento.
- Llamaba el señor -.
- Sí,¿sería posible que nos preparasen un baño y nos subieran cena para dos? – pidió Lindir.
- Al momento – asintió el criado – Si me permite -.
Lindir siguió sorprendido al hombre que se encaminó al baño con un paso vez allí saco de su bolsillo una gran llave que metió en un hueco de la desnuda pared abrir la pared apareció un canalón, que montó rápidamente; abrió una especie de llave de paso y agua hirviendo bajo por el canalón hasta la bañ ó y volvió a guardar todo en la pared.
- Les subiré la cena dentro de una hora para que puedan disfrutar con calma del baño – dijo el criado antes de salir de la habitación.
- ¿Has visto lo que ha hecho? – pregunto la anonadada muchacha.
- Ni yo mismo me lo creo, jamás he visto un baño tan sofisticado – comentó Lindir – Bueno, vayamos a disfrutarlo -.
El elfo se paro frente a la estantería de los frascos.
- ¿Qué es eso? -.
- Son esencias y jabones para lavarse...¿qué flor te gusta mas? -.
- En mi tierra no hay muchas flores -.
- Entonces yo escogeré por ti,veamos... – recorrió con la vista las etiquetas – Rosas,sí, perfecto -.
El joven echo medio frasco en el agua y enseguida la atmósfera se lleno de un dulcísimo olor.
- Me gusta como huele – sonrió Zoraida.
- Cuando te hayas metido en el agua avísame para entrar -.
- ¿¡Entrar! -.
- Tengo que enseñarte a usar el jabón del pelo – explicó Lindir – Además, no creo que tu tengas nada distinto de las demás mujeres -.
La muchacha le echo una mirada furibunda.
Lindir sacó la ropa limpia que habían comprado esa tarde y un par de toallas del quitó las botas y la camisa.
- ¡Lindir,pasa! -.
- ¿Cómo aguantas el agua tan caliente? – pregunto él.
- Donde vivo la temperatura más baja es la mas alta que tenéis vosotros en esta zona,el calor es algo tan corriente en mi vida como el frío debe serlo para ti – dijo ella.
- Bien...cierra los ojos para que no te entre jabón – pidió Lindir al tiempo que se lo echaba por el abundante cabello negro.
- Como intentes algo innoble te sacaré los tuyos – le amenazó la muchacha.
- Entendido -.
El elfo deslizó suavemente los dedos por la cabeza creando abundante espuma y dando un suave se relajó.
- Ni cuando era princesa me mimaban tanto – comentó sumida en un agradable sopor.
- Me gusta dar a los demás el cariño que yo perdí – replicó Lindir.
- ¿Nadie te cuido en Rivendel? -.
- No se puede suplantar la dulzura de una madre ni la protección de un padre – afirmó serio – Sumérgete para quitarte el jabón -.
- Se te va a quedar fría el agua – observó Zoraida cuando volvió a sacar la cabeza.
- Estoy acostumbrado – sonrió – Ponte esta toalla,te he dejado ropa sobre tu cama -.
El elfo se dio la vuelta sin que se lo pidieran,y ella agradeció su consideració vez la joven salió del baño Lindir se quitó los pantalones y se sumergió en el agua de rosas.
La cena que les sirvieron fue magnifica; faisán con guarnición, tarta de frambuesa, cansancio les hizo acostarse temprano.
Zoraida se despertó súbitamente. La luz de la luna que entraba por las ventanas le dejo ver como Lindir se removía violentamente en sueñ se acercó a él.
- Lindir,estás soñando,despierta – dijo agitándole suavemente.
A una velocidad inhumana la mano la sujeto por el cuello y la inmovilizó contra la febriles ojos verdes la reconocieron y la presión cedió igual de rápido. Zoraida se deslizó hasta el suelo con la respiración entrecortada; y se quedó así, incapaz de reaccionar.
- Zoraida...lo siento – sollozó Lindir – No sabía lo que hacía -.
- No pasa nada – replicó ella pasandole una mano por el rostro – El pasado te sigue torturando,es una sed que no se acalla...¿cuál es la razón? -.
- No lo sé ... – respondió el Halcón con la mirada perdida – No sé lo que es dormir toda la noche desde lo de mi ciudad... los gritos,las llamas,los muertos... todo vuelve una y otra vez -.
Zoraida se levantó y se hizo un hueco junto al elfo.
- Ahora intenta dormir,yo estaré aquí,¿vale? – le sonrió.
- Gracias rodeó con sus brazos y se quedó dormido.
para seguir en el mundo de los sueñ se desperezó sintiéndose renovada;se percato de que Lindir no estaba junto a ella ni en la habitación y se sintió un poco decepcionada, alarmada, apartó aquel pensamiento de su mente.
Se puso un sencillo vestido verde y,cruzada de piernas sobre la cama,se dedicó a desenredar su abundante cabellera esto andaba cuando su compañero entró por la puerta con el desayuno.
- Buenos días – saludó el joven.
- Lo mismo digo...Mmmmm,eso huele bien – observó dejando a un lado el cepillo.
- El sabor es mejor aun – afirmó el elfo.
- Primero debo rezar – dijo ella.
- ¿Rezar? -.
La muchacha cogió un gran cojín y lo depositó en el suelo tras mirar por la ventana;se arrodilló y,juntando las manos,inició un haciendo varias postraciones sin dejar de cantar y con la vista siempre al frente.
Lindir no podía dejar de curiosidad y extrañeza se mezclaban con otra cosa, entonces se le ocurrió una ó en su bolsa procurando no molestar a la joven y saco una delicada flauta de madera,regalo de Nadim,se la llevó a los labios y acompañó el canto de la haradrim.
- Ya he terminado – sonrió levantándose – Me ha gustado mucho tu música, mi dios seguro sonríe ahora -.
- Eres como el sueño de un orfebre y el capricho de una diosa,una joya tejida con los hilos de la noche y de la tierra,una Hija de la Luna – Lindir bajo los ojos cuando se percato de las palabras que habían escapado de sus labios.
- ¡Lindir! – exclamó ella.
- Disculpame,no debería haber hablado – la interrumpió.
Zoraida tomo el rostro del elfo entre sus manos y le obligo a mirarla.
- Escúchame Lindir – pidió con sus ojos oscuros llenos de ilusión – Nadie, jamás, me ha dicho nada tan hermoso y sincero,me has halagado mas que si me hubieras traído mil tesoros -.
- Me permites que meta mas la pata de lo que ya la he metido – dijo tomando sus manos – A nadie he amado mas que a ti,si tienes que volver a tu tierra yo te seguiré -.
- Primero interroguemos al mercader ese – le cortó ella, divertida – Después, ya veremos -.
N. de A.: Bwhahaha! Siento que no halla beso, aquí no debí estar en un estado románticorro total.
Bueno, gracias a los que me habéis dejado reviews, sé que este fic es más tostón que los otros dos pero me hacía ilusión publicarlo aunque me estoy dando cuenta de la cantidad de chorradas que podía llegar a escribir con 14 años XD.
Elenwe lamento comunicarte que no tengo una fecha concreta para actualizar, subo los capis según los termino o, en este caso, según corrijo las faltas de ortografía (son horribles, en serio _).
Alasse sinya coranar (Feliz año nuevo, aunque faltan dos días :P)
Tenna rato!