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Anime/Manga » Gundam Wing/AC » Qué tanto puede ser? font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Mi Koushiro Yamato
Fiction Rated: M - Spanish - Angst/Drama - Reviews: 7 - Published: 04-14-03 - Updated: 04-20-03 - id:1305759

Gw no me pertenece, le pertenece a Sunrise!

Hola!, ya eh regresado, después de un tiempo de estar trabajando en este fic por fin eh logrado darle final pero creo que me quedo algo largo, así que lo eh dividido en dos partes para comodidad del lector y para que no se pierda la trama. La próxima parte la subiré en un par de días, aun esta bajo revisión.

Primero que nada debo aclarar unas cosas, eh trabajado un tiempo en este fic y me eh esforzado por hacerlo angustiante así que si no te gustan las cosas deprimentes te recomendaría no leer.

Como advertencias: esto contiene Yaoi, non consensual sex (sexo no consentido), y cierto tipo de cosas que un menor de edad no debe leer.

También debo advertir que esto por su contenido se puede considerar un fic Dark, todo el fic se basara en eso, ya os advertí.

Espero haber podido lograr mi cometido, yo no le veo mucho lo angustiante ¬¬ sin embargo se supone que ese es el genero :p así que espero y mi esfuerzo aya valido la pena .

Sin mas que advertir me retiro, disfruten la función!

Qué tanto puede ser?

1.- Cegado por la venganza

'Esto es extraño, para que querrá hablarme?', el rubio camina por la calle, vuelve a revisar el papel en su mano, "creo que es aquí", se dice a si mismo revisando una y otra vez el papel.

El chico miro el edificio frente a él, un escalofrió recorrió su espina dorsal, ese lugar no le agradaba mucho. Respiro profundo y decidió entrar, no quería tardar mucho pronto tendría que ver Trowa, él... tenía que apresurarse.

'Todo esto se ve muy solitario', él chico miraba los pisos conforme subía.

Llego al último piso y se quedo ahí parado frente a aquel oscuro pasillo...

'Quizás me aya equivocado', pensó angustiado mientras revisaba nuevamente el papel, "no, aquí es"

Reanudo su paso y camino con cautela por el pasillo.

'Qué será lo que tiene que decirme?', el joven se mostraba preocupado, solo quería marcharse de ese lugar.

A cada paso que daba el joven podía oír el tronido en el piso, tenía miedo que eso fuera a derrumbarse. Un golpe fuerte y el chico se asusto, la ventana al final del pasillo se azotaba fuertemente contra la pared y a su vez rompiendo los pequeños fragmentos de vidrio que aun colgaban de ella.

Quatre trato de normalizar su respiración, se había asustado mucho...

'Ese de Duo, como se le ocurre estar aquí?', el joven se mostró algo molesto y a la vez preocupado por su amigo.

"Bien, creo que aquí es", el joven sin titubear más toco la puerta suavemente, temiendo que se rompiera la madera cuartisada de la puerta.

Ninguna respuesta.

Quatre pensó rápidamente en la opción de marcharse, pero nuevamente toco esta vez ocasionando que la puerta se abriera.

El joven abrió levemente la puerta y aprecio dentro de la habitación una pantalla encendida y frente a ella un chico que no dejaba de escribir.

"Sabía que vendrías", el joven hablo sin dejar de mirar la computadora.

"Heero?, pero pensé que...", Quatre se veía confundido.

"Qué Duo estaría aquí?", Heero dejo la computadora y camino hacia Quatre.

El joven se mostró algo confundido.

Heero paso de largo a Quatre y cerro la puerta, "dime Quatre, hay algún problema con que sea yo?", Heero se mostró extraño.

"N-no", Quatre se empezó a notar nervioso ante el comportamiento de Heero.

"Eso pensé", el chico de cabello chocolateado puso llave a la puerta y dejo escapar una risita.

"Heero... que pasa?", Quatre se mostró intranquilo, algo no le gustaba.

"No pasa nada que tu no puedas solucionar", el joven miro fijamente a Quatre y camino lentamente.

"E-en que es lo que te puedo ayudar Heero?", la voz del joven rubio se mostraba cada vez mas nerviosa.

Heero no hablo, rodeo al rubio y le abrazo por la espalda con algo de dulzura.

"E-espera Heero...", Quatre se soltó del chico y le miro a los ojos.

Heero le cayó con un beso, el joven rubio al momento de sentir sus labios con los de él retrocedió asustado.

"Heero yo no...", el joven ya mostraba muchas cosas, confusión, nerviosismo, miedo...

"Te necesito", Heero se acerco más a Quatre.

"No Heero, sabes que yo no...", Quatre trato de retroceder más pero la pared se lo impidió.

Heero ignoro cualquier palabra de el rubio, al tenerlo tan cerca le tomo de la mano y la acerco para besarla calmadamente, a su vez con su otra mano sostenía al chico de la cintura para que no se escapara.

"Heero", Quatre hablo asustado tratando de soltarse de él.

Heero se acerco más a él, acerco la mano que sostenía del joven a su pecho así pegando más su cuerpo al del otro joven. Luego lentamente, recorriendo el cuerpo de su acompañante subió su mano que mantenía en la cintura hasta los cabellos rubios donde los miro con detenimiento, mirando cada rasgo, acerco su rostro al chico y olió lentamente los cabellos dorados del joven.

'Si se parecen', el joven de cabellos chocolateados pensó al sentir con sus dedos el suave rostro de su acompañante.

Ahora miro al chico a los ojos, esos ojos azul-verdosos que ahora denotaban tristeza y miedo...

Heero ignoro lo que vio y siguió con sus caricias. Con delicadeza paso sus dedos por las mejillas del joven hasta el mentón, ahí tomo con algo de firmeza el rostro de Quatre y le beso nuevamente.

El chico giro levemente su cabeza evitando el beso, Heero le estaba lastimando.

Heero decidió soltar la mano que aun mantenía prisionera y con ambas manos tomo al rubio por los hombros y acerco sus labios a su oído izquierdo.

"No lo hagas más difícil de lo que puede ser", Heero susurro amenazante.

Los ojos del rubio lentamente se empezaron a llenar de lágrimas, tenía que soltarse...

"Heero que es lo que te pasa?", el joven hablo asustado.

"Esto que me pasa es algo que me molesta mucho, sabes?", la voz de Heero empezaba a denotar enojo, "pero tu me ayudaras", la voz se suavizo levemente.

"Heero suéltame, me estas lastimando", el joven trato de zafarse.

"Lastimando?", Heero se empezó a notar extraño, "lastimándote a ti?!, y que con lo que yo siento??", Heero se mostró muy enojado mientras apretaba con mas fuerza a Quatre de los hombros y lo sacudía levemente.

"Heero escúchame!", Quatre alzo la voz.

"Calla, solo dirás mentiras como los demás!", el joven perdió el control y con fuerza lanzo a su acompañante hasta la cama.

El rubio callo sobre la cama pero al momento se golpeo con la pared del cuarto de uno de los lados de la cama.

"Heero que te pasa?", Quatre hablo adolorido tratando de pararse.

"Lo que me pasa nadie lo entendería", el joven caminaba nuevamente hacia Quatre.

Quatre se mantenía asustado, pensaba en la manera de zafarse pero Heero se la ponía muy dificil.

"No lo hagas mas difícil Quatre"

"Yo no te eh hecho nada, por qué me estas haciendo esto?!", Quatre hablo molesto, se empezaba a sentir desesperado por no hallar alguna salida.

Heero continuo caminando y nuevamente con delicadeza acaricio la mejilla del rubio quien al contacto se alejo temeroso y desconfiado.

"Quizás tu no...", hablo serio, "pero Trowa si", Heero se mostró enfadado y con fuerza golpeo el cuerpo del joven rubio contra la pared para mantenerlo atrapado.

"Q-qué tiene que ver Trowa?", Quatre hablo entre forcejeos tratando de zafarse de los brazos que le aprisionaban.

Heero le tomo nuevamente con fuerza por los hombro, esta vez no le dejaría escapar.

"Tu... eres su mayor tesoro", el joven hablo levemente y sin soltar al rubio acerco sus labios a su cuello empezándolo a besar.

"No lo entiendo Heero...", Quatre empezaba a sentir la desesperación por todo su cuerpo, no podía soltarse.

"No hay nada que entender", Heero se separo sin soltar al rubio y le lanzo nuevamente a la cama.

Esta vez, sin dejarle levantarse se subió encima de él, rodeando con sus piernas la cadera del joven y tomando con ambas manos las muñecas del joven para tener mayor facilidad.

Sin dejarle a más empezó nuevamente a besar cada parte de su cuello, a impregnar su olor en el joven para poder saborear su venganza.

El rubio se movía constantemente tratando de zafar una de sus manos pero Heero las mantenía atrapadas con gran fuerza.

El joven de cabellos chocolateados empezó a subir sus labios lentamente, Quatre no sabía que hacer, podía sentir su cuello húmedo y como aumentaba esa sensación conforme Heero se acercaba a sus labios.

"Heero", Quatre trato de razonar con él, "Heero tu no eres así"

Heero soltó una de las muñecas del joven y la dirigió a los botones de el chaleco del joven árabe.

"Claro que no, aun no te eh matado", el joven hablo tranquilamente desabotonando uno a uno los botones del chaleco.

Quatre con su mano trato de separar a Heero de él, pero nuevamente fue inútil. El joven japonés sonrió y empezó a besar al rubio asegurándose de que esos labios olvidaran el sabor de aquellos labios ajenos y haciéndolos completamente de él.

Quatre nuevamente movió su cabeza con desesperación tratándose de zafar, y su desesperación iba en aumento al sentir como Heero desabrochaba los botones de su camisa.

Un momento y Heero se levanto levemente para quitarse su blusa y Quatre aprovecho aventando al joven y corrió hacia la salida.

"Me estas dando muchos problemas", Heero bufo algo enojado mientras impedía que el joven árabe llegase a la puerta ya que le había tomado por la cintura.

"Suéltame!", Quatre grito con desesperación lanzando un golpe, golpe que el otro joven recibió casi sin ningún daño.

"Eso es todo lo que tienes?", se burlo.

"No", Quatre soltó un golpe que tomo desprevenido al otro joven.

Heero al ver que Quatre se había soltado de él rápidamente hizo un movimiento para que el joven se tropezara y cayera al suelo.

"Creo que te subestime", Heero hablaba con voz burlona mientras nuevamente volvía a tener el control.

Con rápidos movimientos tomo de las muñecas al joven y las atrapo en su espalda.

Quatre trato de patalear, el estar boca abajo en el piso le era difícil de escaparse.

"Heero suéltame", Quatre pidió.

Heero acerco su rostro por la espalda del joven. Si, ahora tenía todo el control.

Sin dejar de soltar las manos del joven con una mano, la otra no perdió tiempo y paso con lentitud su mano por el torso ahora desnudo del joven.

"Te pareces tanto a él...", Heero le hablo al oído mientras sentía su suave piel.

"Me estas lastimando...", Quatre se empezaba a sentir mal.

Heero recorrió su pecho y luego empezó a bajar lentamente.

Quatre podía sentir los dedos de Heero dentro de la orilla de su pantalón, podía sentir como Heero empezaba a desabrochar el pantalón.

"Heero...", hablo desesperado.

Heero continúo. Quatre podía sentir como la mano de Heero se movía con libertad por su abdomen y luego se deslizaba con suavidad por su cadera.

"Heero escúchame", pidió el joven árabe tratando de hacer lo imposible por soltarse.

Heero soltó las manos del joven y con ambas manos retiro con dificultad la blusa y el chaleco que aun estaban en Quatre.

Ahora con el torso desnudo, Quatre podía sentir el frío del piso, podía sentir el frío del aire, podía sentir...

Las manos de Heero continuaron, su siguiente objetivo el pantalón del joven. Continuo desabrochando lo poco que faltaba, pronto se desharía de el y solo faltaría muy poco...

Quatre con la desesperación lanzo un codazo a la nariz de Heero, quien desprevenido fue golpeado con fuerza. Esto sirvió para que Quatre pudiera quitarse de encima a Heero pero solo fue por un momento, por que sin darse cuenta el joven le sostenía de la muñeca impidiéndole que se marchara o que por lo menos se parara.

"Esto me esta cansando", Heero hablo fastidiado, estaba algo enojado por haber sido interrumpido, tratando de no ser muy duro golpeo a Quatre en el estomago, haciendo que el chico resintiera algo el golpe.

"He-Heero, por qué...", Quatre trato de hablar, pero el golpe le había sacado el aire.

Heero ahí arrodillado siguió besando a Quatre con gran énfasis.

Quatre cayo por el dolor que se acumulaba en su estomago, ahora nuevamente estaba boca abajo en el piso.

Con sus manos a sus costados Quatre trato de levantarse pero el dolor iba en aumento. Heero quien no le importo mucho siguió en su objetivo y con delicadeza con un dedo siguió la espina dorsal del joven, desde la nuca hasta el final de la espalda, esto hizo a Quatre estremecer.

Heero entremetió por la orilla del pantalón sus dedos, se sentía bien el contacto con la piel del joven rubio.

Con tranquilidad y paciencia deslizo ligeramente el pantalón ya desabrochado del rubio.

"Heero por favor...", la voz de Quatre se oía quebrada.

Heero se detuvo, por primera vez estaba escuchando a Quatre.

El chico se levanto hasta la altura del joven y deslizo su rostro junto a la mejilla del otro.

"Quatre...", Heero hablo mientras le veía ligeramente los ojos, pudo ver como pequeñas lagrimas se empezaban a acumular en ellos.

"No te dolerá, te lo prometo", prometió mientras retiraba con sutileza las lagrimas.

Quatre cerro sus ojos con fuerza, lagrimas empezaban a fluir libremente de ellos.

'Trowa...', él chico trato de pensar en quien amaba... pero las manos frías de Heero recorriendo su cintura le regresaron a la realidad.

"Heero... yo no...", Quatre trato de hablar.

‘No quiero...', fue lo último que pensó antes de desmayarse...

--

El joven llego a casa, sus ánimos no daban para más. Caminaba adolorido, el estomago le dolía...

Sin hacer ruidos camino recorriendo los extensos pasillos, evitando prender cualquier luz que le delatara. Silencioso abrió la puerta de la recamara de su cuarto y entro en el, el chico se veía fatal.

'Por qué?', un sollozo ahogado se apodero de su garganta, aquel nudo que le producía amargura y dolor...

Lagrimas volvían a empezar a recorrer aquel rostro desapareciendo en su camino las marcas de todas aquellas que ya habían pasado antes.

Un pequeño sollozo y el joven siguió ahogando su llanto para que no le escucharan.

Miro la habitación con detenimiento, todo se veía tan opaco...

Más lágrimas empezaron a salir, el joven se recargo en la puerta y se dejo caer para así abrazar con fuerza sus piernas.

El joven oculto su mojado rostro, no quería que le escucharan llorar.

"Amo Quatre, esta usted bien?", una voz se oyó del otro lado de la puerta.

El joven se asusto, no quería que nadie le viera así, no quería que nadie supiera nada...

Trato de normalizar su voz, el joven iba a hablar pero la voz se le desvaneció...

"Amo Quatre?", la persona se oía preocupada.

"S-si, estoy bien", el rubio hablo lo más claro que le fue posible.

La persona detrás de la puerta se quedo pensativa, miro a su compañero y negó con la cabeza preocupado.

"Esta usted seguro?", la voz trato nuevamente de saber que pasaba.

"Si, estoy seguro...", Quatre no aguantaba más.

Nuevamente los sujetos se miraron a si mismos, "pero no ah cenado, quiere que le traigan la cena?"

"N-no", Quatre ahogo la voz.

"Será mejor que lo dejemos solo por ahora, mañana le preguntaremos que pasa", uno de los dos opino.

"Tienes razón Abdul, pero aun me preocupa el amo Quatre, el siempre cena", el joven medito y luego ambos se marcharon.

Quatre respiro profundo, ya no aguantaba más...

Cerró los ojos con fuerza tratando de evitar las imágenes en su mente, ya no sabía lo que había pasado después...

El joven se mantenía recostado en su cama mirando fijamente el techo, en sus ojos se veía el brillo de la venganza pero, eso era venganza??

Dejo salir un sonido de desagrado a sus pensamientos, quizás lo que había hecho no estaba bien, después de todo, que culpa tenía él?

El seño de su frente se frunció, claro que se había vengado. Le habían robado algo que le pertenecía a él y a cambio tomo algo de la otra persona, que tenía eso de malo?

Nuevamente recordó lo que había hecho y enojado desvió la mirada, por qué a veces era tan confuso?

Un bufido más, quizás no actuó correctamente y se precipito, no tenía por que involucrar a alguien más, lo mejor era cobrarlo de quien le había robado pero... aquello fue tanto que el chico ya no quería confiar, aun se sentía herido y presa de todo eso cobro su venganza. Si, así debía ser, tomar lo que le habían robado, eso era lo justo, no?, entonces por que se sentía así?

Sacudió su cabeza, no debía dudar. Su venganza ya estaba ejecutada... bueno, no del todo, pero por ahora todo marchaba como debía, ahora solo faltaba...

El joven de ojos chocolateados sonrío ligeramente mientras que cerraba los ojos que ahora se mostraban vidriosos, no permitiría que nadie le viera llorar.

"Y dice que no ah salido?", un joven se mostró preocupado mientras miraba la puerta de una habitación.

Camino preocupado hasta la puerta y toco levemente, no hubo respuesta. "Quatre", el joven hablo mientras volvía a tocar.

Sin poder disimular la preocupación en sus ojos dirigió su mano a la perilla y giro levemente, estaba cerrada...

"Quatre es un niño que no cierra la puerta con llave, además ayer no ceno", Rasid hablo preocupado mientras observaba preocupado hacia la habitación.

Trowa volvió a mirar hacia la puerta, 'qué pasa Quatre?', pensó preocupado.

Las gotas caían suavemente por sus cabellos rubios los cuales se mantenían empapados al contacto con el agua. Su mirada se mantenía fija en el vació, el chico estaba ido en sus pensamientos absorto al mundo de afuera.

Con cansancio cerro sus ojos tratando de evitar seguir pensando. De sus mejillas deslizaron más lágrimas mezclándose con el agua que caía por todo su cuerpo.

"Por qué...?", un nudo se produjo en su garganta y el chico apretó sus ojos con fuerza suprimiendo un sollozo.

El único ruido que se oía en el lugar era el ruido del agua al caer. Quatre apretó sus dientes con fuerza, tenía que olvidar todo eso si no...

Sus ojos azules que ahora se mantenía un tanto hinchados por llorar se abrieron ligeramente, en la mente de Quatre rondaba solo una palabra, sacudió su cabeza en forma de negación a sus pensamientos pero el destino le estaba jugando mal al fijar su vista en una cosa.

Quatre tembló ante sus pensamientos y desvió la mirada, si él hiciera eso..., en primero lugar, que hacía eso ahí?, de todas manera , importaba?

Quatre se reprendió por lo pensado, tenía que ser fuerte!

Miraba el cielo, sus cabellos danzaban con el viento mientras él seguía muy ensimismado.

Sus ojos azul-violetas denotaban tristeza, un suspiro y cerro los ojos mientras dejaba que el viento lo acariciase.

'Tan suave, tan tierno...', el chico disfrutaba enormemente las caricias y sensaciones que le producía el viento al acariciar su rostro.

'Como...', abrió levemente sus ojos fijando la mirada hacia la nada con nostalgia, "Heero", suspiro pesadamente.

Volvió a tomar otra tasa de café, estaba ya muy preocupado. Volvió a mirar el reloj y dirigió su mirada hacia el pasillo.

"Algo debe estar mal", Trowa frunció el entre seño y se paro súbitamente, no era de él preocuparse así pero esto, ya no era normal.

"Volveré a tocar y si no habré entrare a la fuerza", Trowa caminaba muy decidido. Primero había decidido darle tiempo a Quatre para que abriera pero de eso ya habían pasado 2 horas.

Ahora se encontraba frente a la puerta de la habitación, suspiro y toco suavemente, ninguna respuesta. El chico volvió a tocar y giro la perilla. Trowa se sorprendió al encontrarla abierta, abrió lentamente y dentro del cuarto pudo divisar al rubio.

"Quatre?", Trowa hablo preocupado mientras le veía desde el umbral de la puerta.

Quatre quien se mantenía observando el paisaje frente a la ventana se giro levemente mientras cerraba los ojos y sonreía, "buenos días", saludo alegremente y luego se volvió a girar para seguir observando el paisaje y no mirar a su interlocutor.

Las preocupaciones de Trowa se disiparon levemente pero había algo que...

El joven de ojos esmeraldas camino hacia su acompañante y le miro fijamente.

"Pasa algo?", hablo preocupado.

"Por qué lo preguntas?", Quatre seguía mirando fijamente el paisaje evitando la mirada de Trowa.

"Hace un momento no abriste, que pasa?", Trowa volvió a preguntar sin dejarle de mirar y al ver que Quatre no le miraría con su mano le tomo de la barbilla suavemente y le miro con preocupación, "Quatre sucede algo malo?", trato de buscar la mirada del joven rubio.

'Malo?', esa palabra resonó en la mente de Quatre, desvió rápidamente su mirada y soltándose de Trowa camino hacia la puerta, a un par de pasos se detuvo mientas le daba la espalda a Trowa. "Yo... me estaba bañando", hablo con la voz mas clara que le permitió producir el nudo en su garganta, luego sacudió levemente su cabeza tratando de despejar sus pensamientos y se giro levemente sonriendo con los ojos cerrados, "perdona si te preocupe, no fue mi intención", Quatre se volvió a girar, "tengo hambre, vamos a comer", dijo y siguió su camino hacia la puerta.

Trowa se quedo escéptico ante lo sucedido, si antes tenía dudas ahora estaba seguro que algo andaba mal.

Ya era tarde, se había quedado pensando en todo lo que había hablado con Trowa, el joven sacudió ligeramente su cabeza, "él tiene razón", se dijo para si mismo mientras sonreía resignado, “creo que mañana hablare con él”, el joven se paro y se estiro en un reconfortante intento de desentumecer su cuerpo.

Sonrió nostálgicamente al mirar el atardecer, ‘mañana…’, su miraba enfocada hacía la lejanía reflejaba un dejo de tristeza.

El joven tecleaba incansablemente en su computadora, escribía y revisaba las misiones anteriores pero extrañamente aun que aparentaba tener toda su concentración en ello su mente divagaba con ciertos problemas, entre ellos todo lo sucedido tan solo ayer.

“Quatre…”, Heero suspiro pesadamente con algo de enojo, todo lo que él hacía debía ser perfecto pero ahora que se había dejado llevar por sus emociones y dejar que ellas nublaran su mente, todo eso ahora lo mantenía en un grave problema.

Sin darse cuenta había dejado de teclear en la computadora, trataba de hallar alguna solución a lo que había hecho, sabía perfectamente lo que había hecho y sabía que…, pero aun así dudaba que Quatre le volviera a sonreí con dulzura como lo había hecho anteriormente ya tantas veces atrás.

Los brazos de Quatre abrasaron mas fuerte a Trowa, en su rostro se veía preocupación, el chico se revolvía entre sueños.

Trowa correspondió el abraso con gusto.

Un gemido y Quatre empezó a respirar agitadamente.

“Quatre”, Trowa le hablo con preocupación al mirar pequeñas lagrimas fluir de sus ojos, “Quatre, despierta”, el joven de ojos esmeralda le agito levemente.

El rubio abrió sus ojos levemente y lo primero en ver fue a unos ojos esmeraldas que le veían con preocupación.

Trowa no hablo, la mirada de su niño, de su pequeño, sus hermosos ojos no tenía brillo.

Quatre desvió la mirada, no quería verle a los ojos, no tenía cara para ello, no después de…

Pequeñas lágrimas empezaron a fluir de los ojos del rubio, no podía detenerlas por más que tratase.

“Quatre que pasa?”, Trowa se acerco a Quatre en un vano intento de que Quatre le viera.

“N-no pasa nada”, Quatre hablo con voz entrecortada mientras se paraba.

“Por qué mientes?”, Trowa también se paro.

“No miento, ya te dije Trowa no me pasa nada”, el rubio se giro y le sonrió.

“Por qué no me miras?”, Trowa le miro fijamente.

Quatre bajo la mirada con dolor, ‘yo no…’, Quatre luchaba con sus sentimientos.

Trowa no podía evitar que la preocupación se apoderara de él, camino hacía Quatre y le tomo de la barbilla obligándole a mirarle a los ojos.

Los ojos de su pequeño se fijaron en ellos. Tan tristes, tan solos, tan vacíos. Trowa no hablo por un momento.

“No mientas Quatre, que ah pasado?”, Trowa le miro fijamente con preocupación.

La mirada del joven se torno vidriosa y trato de que Trowa le soltara pero Trowa se mantuvo firme, no dejaría a su pequeño así.

“Que te han hecho?”, la voz de Trowa se oía con una mezcla de preocupación, miedo y enojo.

Lágrimas, lágrimas empezaron a caer por las mejillas del rubio. Trowa se sorprendió y su preocupación aumento, con delicadeza rodeo al rubio con sus brazos y le abraso.

El rubio no aguanto más, las lágrimas fluían con libertad, todo lo que había experimentado aquel día…

El cuerpo de Quatre tembló ligeramente y Trowa le abraso con más fuerza. Se preguntaba constantemente que le había pasado a su pequeño.

“Quatre que pasa?”, Trowa le pregunto suavemente.

El rubio se acerco más al cuerpo de su acompañante, quería sentirse protegido.

La mirada de Trowa se perdió en la lejanía, sea lo que fuera tendría que esperar. Resignado respondiendo al acercamiento de su niño lo abraso un poco más fuerte, no lo dejaría, jamás.

Una voltereta más y desesperado escondió su rostro en la almohada, cómo le haría en la mañana?

Con cansancio se volvió a girar y miro el techo, tenía que hablar con él, tenía que arreglar todo ahora que ya lo había aclarado en su mente, solo que había un gran problema.

‘Y si él…’, paso sus manos bajo su cabeza y cerro los ojos decidido a no darle mas vueltas al asunto, por ahora debía descansar.

Trowa contemplaba el jardín y pudo ver a la lejanía que ya empezaba a amanecer, un pequeño gemido y Trowa rápido dirigió su mirada a la cama.

Contemplo como el rubio se volvía a agitar entre sueños y camino hacía él. Con cuidado se sentó a su lado y coloco su cabeza rubia en su regazo. Se le quedo contemplando mientras acariciaba los cabellos rubios con suavidad, trataba de hacer que esas pesadillas se apartasen de su pequeño y al ver que Quatre volvía a dormir con tranquilidad sonrió ligeramente.

Podía contemplar sin cansancio a el niño frente a sus ojos, era como un pequeño ángel. Trowa sonrió por su pensamiento, Quatre era muy especial, había logrado conquistar su corazón.

Los ojos del rubio se abrieron levemente, “buenos días”, saludo Trowa mirándole fijamente.

Quatre desvió la mirada y se levanto para quedar sentado al lado de Trowa.

“Te sientes mejor?”, Trowa seguía mirándole.

Quatre no pudo mentir, solamente bajo la mirada no podía ver a Trowa a los ojos, no después de lo que Heero le había hecho.

Trowa se levanto, “no te dejare solo Quatre”, hablo preocupado y luego se arrodilló frente al rubio, “me dirás que sucede?”, le miro a los ojos.

Quatre desvió la mirada pero Trowa le tomo nuevamente de la barbilla eh hizo que le mirara.

“Te ah sucedido algo malo?”, Trowa espero alguna reacción en el rostro de Quatre pero este siguió con la misma expresión perdida.

“Alguien te ah hecho algo?”, Trowa reunió valor para hacer la pregunta.

Los ojos de Quatre se llenaron de lágrimas y la preocupación se apodero del joven de ojos esmeraldas.

“Que te han hecho?”, Trowa hablo preocupadamente, en sus ojos se empezaban a acumular lagrimas.

“Pequeño…”, Trowa necesitaba saber, necesitaba una respuesta, esa duda le estaba carcomiendo.

Las lágrimas de Quatre nuevamente escaparon de su prisión y Trowa no necesito más respuestas. Abraso con fuerza a su pequeño y ahora era Trowa quien lloraba, quién había osado tocar a su pequeño?, Trowa sintió un gran dolor en su pecho.

Quatre no le abraso, se mantuvo absorto a todo, con la mirada ida y dejando fluir libremente sus lágrimas, ahora Trowa lo sabía.

Toco la puerta y guardo silenció un par de minutos, nadie abrió. “Quizás no este”, susurro desilusionado pero a la vez agradecido, miro a su alrededor y tranquilo se sentó en el piso, ‘lo esperare’, resoplo cansado.

Cerró lento sus ojos y pronto se puso a profundizar en los pensamientos oscuros de su mente. Pensaba y sufría ante lo que pudiera pasar, aun no comprendía como es que había podido hacer tal cosa. Mentalmente se reprendió una vez más y agito su cabeza con brusquedad en un intento desesperado por olvidar todo aquello.

Abrió lento sus ojos y diviso una figurilla a lo lejos, soltó un suspiro y se decidió por no huir y afrontar todo.

"Me alegra que llegaras", saludo un joven de cabellera trenzada.

El chico paso de largo sin poner atención.

"Si, creo que a ti también te da gusto verme", el joven hablo sarcástico.

"Estaba ocupado, que quieres?", el chico siguió serio.

“Hablar con tigo”, indico.

“No hay nada de que hablar”, hablo tajante mientras abría la puerta de su departamento.

Duo frunció el ceño y decidió cerro la puerta al momento que se ponía frente a su interlocutor, “hay mucho de que hablar”, hablo serio mirándole fijamente.

Siguió con su mirada perdida, cómo había sido tan débil?, él mismo se había prometido que no dejaría que nadie se enterara y mucho menos él…

“Toma”, el chico de mirada esmeralda le entrego un baso de leche caliente. Al momento que el rubio la tomo entre sus manos el joven se sentó a su lado y le abraso.

Quatre respiro profundo y bebió un sorbo, sentía un calido confort recorrerle por el cuerpo. Tranquilo se dejo llevar por esa sensación y recargo su cabeza en el pecho de su acompañante.

Trowa cerró con frustración los ojos ocultando aquella mirada de furia, necesitaba saber quien había sido, quien había osado profanar a tan noble santo. Temeroso abraso con cuidado a su pequeño, ansiando proteger a su mayor tesoro.

Un golpe resonó seco contra la pared.

“Acaso me estas diciendo que dudaste de nuestra relación por Wufei?”, el chico mostró desespero y frustración.

“Heero yo…”, Duo bajo la mirada, mientras una leve sombra cubría sus ojos.

“Contesta! fue con Wufei?!”, Heero exigió saber.

“Si”, la voz del joven americano se oyó apagada.

‘Entonces lo que le hice a Quatre…’, en los ojos de Heero se mostraron varios sentimientos, odio, tristeza, confusión, frustración, dolor, remordimientos pero más que nada arrepentimiento, ‘no tiene ningún perdón!’, su mal sabor de boca se hizo más amargo y empezó a golpear la pared, no contento con que solo sangre brotara de sus nudillos.

Duo solo le contemplo deprimido mientras un gran temor se apoderaba de él, era tanto el daño ocasionado?

Continuara…

Comentarios: Eh de decir que este es uno de los dos principales fics que me hicieron sentir remordimientos, entre “Condenado amor” y este fueron las causas por las que comencé a escribir fics melosos --U.

Y bien que les ha parecido? como ya dije, ya tengo la siguiente parte que es el final, no quería subir el fic hasta tenerlo completo, luego tardaría mucho en actualizar UU así que me di mi tiempo y después de tanto batallar pude lograr lo que quería

Verdad que fue mucha emoción por este día??, no me maten por lo de Quatre TT la verdad es que si tengo corazón pero siendo franca fue el mejor candidato para este fic, y hasta eso lo trate bien nnU (en lo que cabe).

Por ahora se que hay muchas dudas, pero creo que ya se están disipando, cierto?, en el próximo capitulo se vera la historia de Heero, (lo ven, di adelanto ) y también se vera el final.

Pido disculpas por algún error ortográfico, aun sigo en mejora de mi ortografía. Y por cierto, si les llamo la atención la palabra “cuartisada” me refiero a pequeñas cortaduras en la madera por lo podrida o vieja que este, no se si realmente exista esa palabra pero no se me ocurrió otra cosa U

Me despido y cualquier cosa manden un mail a o facilítense la vida y dejen un review!

Jaamataashita



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