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Author of 12 Stories |
He vuelto con un nuevo capitulo, otra actualización de la historia favorita de todos, bueno, eso no estoy segura. Mirando atrás de cómo fue que nació este fic, me doy cuenta que es más que todo una crítica a como los fics no deberían ser en uno de los aspectos que debilita a una historia: La insoportable Mary Sue.
La burla espero, no solo quede en eso. Sino que se haga entender lo ridículo que puede llegar a ser tanto las Mary Sues, como los OOC (Fuera de Personaje) (Por ejemplo el típico ejemplo de un Snape de ojos ámbar y apuesto WTF??). Si yo reeditara este fic, seguramente lo llamaría: Harry Potter y las Mary Sues: Lo que no deberías hacer en un fic. Pero nada, la historia sigue. Hoy tenemos un self-insert de mi parte, deseaba hacerlo desde hace tanto tiempo, ser la protagonista y mostrarle al mundo mis poderes, además de lo bella que soy. ¡Si Señor!
Capitulo 7. S.O.S
En Hogwarts hacía una fresca mañana, era una secundaria normal… digo, un colegio de magia, de magia he dicho. En el colegio estaban varios grupos: los populares, los deportistas, las Mary Sues hermosas, las chicas envidiosas y los chicos tras las Sues.
- No estamos envidiosas. – Gritó Hermione Granger a la autora de la historia. – Ellas son insoportables, lelas y huecas.
- Deja la envidia Hermione. – Dijo Ron mientras iba abrazado a Mary Sue Brown, ese día cumplían una semana de novios, luego de haber roto en la indecisión de si prefería a Ron o a Seamus. – Mary Sue, el lago está precioso hoy.
- Chicas, ya nadie estudia. Hogwarts es como una secundaria estadounidense de esas que pasan en las series que todos ligan con todos, o en este caso… todos ligan a las Sues. – Dijo Ginny resoplando. – Voldemort no sirve, Dumbledore no sirve y Harry Potter el chico que vivió está tan OOC (Fuera de personaje) que no entiendo como me fijé en él. ¡Es un tarado! ¿Cómo se va a fijar en una Mary Sue?
- Ginny, deja la envidia tú también. – Dijo Ron dando otra vuelta abrazado con Mary Sue Brown. Al parecer no tenían nada mejor que hacer que pasear y demostrar su amor en público, todo era tan perfecto que daba piquiña.
Pero una chica poco agraciada y muy entusiasta llegó al Gran Salón para el desayuno, oh si, era Pansy y traía buenas noticias.
- ¡CHICAS! Hoy llegan, hoy llegan. – Decía Pansy emocionada.
- ¿Quiénes llegan? – Preguntó Cho dejando a un lado su desayuno frío, no estaba de ánimos.
- Los Gary Stues, los chicos más bellos y perfectos del mundo. – Dijo Pansy sin dejar de hacer gestos.
- Lo que faltaba, más personajes inútiles en esta historia carente de sentido. ¿Viviremos felices por siempre entonces? Pareciera que ahora nos toca a nosotras, moriremos por los Gary Stues y Hogwarts nunca será lo mismo. – Dijo Ginny aun molesta.
- ¡No! Será diferente, nosotras beberemos una poción para que las super cualidades de los Gary Stues no nos afecten. Los veremos tal como son, como personajes planos sin ninguna evolución o sentido. De esa forma los controlaremos para que quiten del lugar a las Sues. – Dijo Pansy riéndose perversamente.
- ¿Dónde están las pociones? – Preguntó Padma Patil
- El Profesor Snape debe traerlas.
No habían pasado cinco minutos y una música comenzó a sonar de fondo. Las puertas del Gran Comedor se abrieron de repente y una moto voladora entró, todos pensaron que era Sirius Black, pero no, era un hombre alto, guapo, apuesto, de ojos ambar, cabello negro largo, vestido de cuero y la brisa levantaba su cabello de una manera sensual. Luego de dar una vuelta por los aires, aterrizó frente a la mesa donde las chicas estaban reunidas.
- Allí está el Profesor Snape. – Dijo Pansy orgullosa. – Y nos trae las pociones prometidas.
- ¿Quién necesita saber de pociones cuando eres tan guapo y viril como yo? – Dijo el hombre que aparentemente alguna vez había sido el desagradable y pelo grasoso profesor de pociones.
- ¿Eso que significa? – Ginny estaba al borde de la histeria.
- Pues, que pasé la noche con tres chicas bellisimas. – Dijo Snape sonriendo, sus dientes eran blancos perlados y sus labios gruesos e insinuativos. – No tuve tiempo de hacer la poción. Espero que se las arreglen.
- ¡Oh no! ¿Qué haremos?
- Snape Idiota. – Dijo Ginny dándole un puntapié a Snape y a pesar de que era bajita todas las chicas le miraron con respeto. – Hermanas, deberemos luchar contra el mal. Esta es nuestra batalla y debemos morir de pie.
- Pero, hey… aun hay una esperanza. – Dijo Cho. - ¿Y si vamos a donde está ella?
- ¿Quién es ella? – Preguntó Hermione.
- La autora del fic. – Dijo Cho. – Ella sabrá que hacer, escríbanle y ella se aparecerá. Ella debe tener la solución.
- ¿La autora del fic? ¿Alexandra? – Ginny estaba desconfiada. – Lo que hacía falta otra hermosa mujer pretendiendo ser hermosa y perfecta, insertándose en su propia historia.
- Chicas, los Gary Stues ya vienen. – Dijo Hermione razonando. - Quizás sea la última vez que estemos conscientes de la verdad y de que en nuestro mundo no hay espacio para las Sues y nosotras. Debemos intentar llamarla.
- ¿Cómo llamamos a la autora? – Preguntó Ginny.
- Yo se. Le enviamos un PM via directa a su cuenta de – Dijo Cho, sabía razonar bastante bien. - ¿Qué dicen?
Las chicas comenzaron a redactar un mensaje claro y por encima de todo, muy halagador para esta servidora.
Querida Alexandra:
Eres la autora de esta historia. Necesitamos tu ayuda, eres la única que puede salvarnos. Por favor, ven a Hogwarts y ayúdanos con tu suprema sabiduría y tu belleza, se la heroína de nuestra historia.
Atentamente:
Las Chicas desesperadas de Hogwarts.
Aja, ese fue el mensaje privado que llegó a mi buzón. Ellas no sabían ni sospechaban como me aparecería, ellas estaban esperando en el gran salón algo nerviosas. Hasta que por fin la mismísima alexandra86 (o sea yo) abrió la puerta del gran comedor y apareció.
- ¿Es ella? – Las chicas cuchicheaban.
- ¡Es ella! – Ellas mostraban asombro por lo que veían. Ya que frente a ellas se paraba una chica de más o menos 20 años, que medía 1,80 m, contextura delgada, cabello negro desordenado y con horquetillas y algunas ojeras bajo sus ojos. Ahora dediquemos un párrafo más a describir al self-insert de la autora.
Sus ojos eran negros, no había rastros de colores extraños como violeta o vinotinto, su rostro mostraba sorpresa al verse dentro de Hogwarts. Casi no tenía busto e iba vestida como una muggle, y si ustedes se esperaban que la autora hiciera un self-insert poniéndose cualidades extraordinarias y usando ropa ajustada provocativa, están muy equivocados.
- Hola chicas, ¿Cómo están? Bonita decoración. – Dijo la chica frente a ellas, la autora Alexandra parecía estar divertida. Llevaba un pantalón de pijama y una camisa morada de Mafalda, aparentemente había sido despertada a mitad de la noche. Sus zapatos eran unas pantuflas de conejitos. – No podía dormir, así que me puse a revisar el internet. He recibido un mensaje de ustedes, pensé que era un review pero era un mensaje de auxilio. ¿Todo bien?
- Tú no puedes ser la autora, estás desarreglada y mal vestida. – Dijo Pansy con desprecio. – Mírate, estás despeinada y no luces bonita, ni siquiera tienes un escote provocativo.
- A ver, escribo horas frente a la computadora muchos fics. ¿Qué esperabas? ¿A una modelo en Bikini con grandes senos intentando ser un personaje de Harry Potter?
- Pensaba que al menos tendrías el cabello lacio por la cintura y con destellos dorados. – Dijo Cho.
- Ehm… no. – Dijo Alexandra. - ¿Ustedes quien pensaban que era yo? Soy una autora de fics y estudiante ocasional de biología, si hubiese querido ser modelo no estaría escribiendo esta historia… El primer paso para derrotar a una Sue es… reescribir la historia y hacer a las Sues personajes humanos, con profundidad y evolución. Que las Sues sean humanas y cometan errores, como todos nosotros. Otro paso importante es NO perder el tiempo detallando que tan bien se visten las personas y sus apariencias. Ustedes tienen el poder de transformar esta historia.
- Tú eres nuestra última esperanza. – Dijo Hermione. – Debes ayudarnos.
- Oh no, claro que no. Esta historia se llama “Harry Potter y el las Mary Sues”, yo soy la autora y no tengo participación en la historia. ¿Acaso ustedes han visto a Rowling infiltrada en alguna de sus historias? ¡NO!
- Tu escribiste esto, tu debes arreglarlo.
- Danos alguna pista. – Dijo Cho. – Algo útil para vencer a las Sues.
- Tú puedes ayudarnos. – Dijo Hermione. – Tú escribes la historia, escribe algo de utilidad para nosotras. Algo como “Las sues murieron de una tos misteriosa”
- Eso es muy cruel. – Dijo Alexandra. – Tú eres inteligente Hermione, piensa en algo. Es tu momento de brillar.
- Esta mujer no nos va a ayudar. – Dijo Ginny de malas pulgas. – Dejenla ir. No vamos a obligarla.
- ¡Ánimos! Lo están haciendo bien. Solo les daré una pequeña ayuda. A ver… - Alexandra pensaba. De repente un cajón cayó del cielo. Era de madera y dentro había pequeños frascos con pociones. – Espero que eso ayude, son las pociones que Snape-Stu debió haber hecho. Estas Mary Sues han causado más estragos de los que creí cuando empecé a escribir la historia hace 4 años. Cielos. ¿Quieren que les hable que he hecho durante esos cuatro años?
- No, lárgate de aquí. – Dijo Ginny,-. Gracias por nada.
- Vaya, que ruda. Ojala fueras así en los libros de Rowling. – Dijo Alexandra. – Me caes bien niña. Bueno chicas, cuídense. Las estaré observando. Voy a seguir durmiendo. Adiós.
Las chicas se apresuraron a abrir las cajas y beber las pociones, los Gary Stu llegarían en cualquier momento. Pero las horas pasaron y se hizo la hora de la cena, no había ningun rastro de los Gary Stu. Las chicas fueron a cenar, otro dia más de rutina atrapadas en la misma dimensión de las Sues.
- Una vez monté un unicornio. Puedo hablar con los animales. – Dijo Mary Sue Blonde. – Pero luego descubrí que estaba sola, y necesitaba de atención. Mi corazón necesita algo para reconfortarse.
Los chicos suspiraban con las historias de las Mary Sues de turno, y Snape siempre las consolaba con un gran abrazo. Incluso Voldemort las aplaudía cuando alguna de ellas terminaba de contar alguna de sus historias conmovedoras.
- Otro dia en el infierno. – Dijo Ginny jugando con la cena.
- Ni que lo digas. – Dijo Hermione.
Pero en ese momento, las luces se apagaron y se volvieron a encender. Las puertas del Gran Salón se abrieron, un chico de más o menos 20 años apareció, su cabello era rubio platinado, sus ojos azules y su túnica era morada. Su sonrisa era cautivadora y sus dientes brillaban.
- He oído que alguien me busca. – Dijo el chico. – He venido de muy lejos, tras la muertes de mis padres, perro, gatos y el jardín de hortalizas que tenía en casa, pensé que sería bueno recorrer el mundo en busca de aventuras. Mi nombre es Stuart, Gary Stuart Edward Albus Sirius Oldman Roberto Pomfrey de las Acacias III, pero mis amigos me dicen Gary Stu.
- ¡SI! Estamos salvadas. – Gritaron las chicas entusiastas abrazándose.
- Es un cuero este tipo. Lástima que su cabeza es una palomita de maiz. – Dijo Pansy. – Aunque yo necesito que alguien me quiera y…
- Es un Stu, es una Sue en masculino. – Dijo Ginny advirtiéndole. – Es un idiota. Seguro…
- Para quienes no lo saben, yo descubrí los 20 usos de la sangre de Dragón. – Dijo Gary sonriendo. – Además de enfrentarme con 10 vampiros la noche que mis padre murieron.
- El hijo perdido de Lockhart. – Dijo Ginny bufando.
- Oh, ¡papi! Hermoso hombre. – Dijo Mary Sue Black. Salió corriendo hacía él. Pero Mary Sue Brown le metió un puntapié y corrió hacía Gary Stu.
- Es mío. – Dijo Brown. – Yo lo vi primero.
- Yo soy la más hermosa, es mio. – Dijo Blonde sacando a flote sus habilidades de Karate.
- ¡Tranquila nenas! Hay suficiente para todas. – Dijo Gary guiñando un ojo.
- Sues, ¿ya no quieren a su papi Severus? – Snape estaba extremadamente arreglado.
- No. – Dijeron las tres Sues en coro. - ¡Gary! Ven aquí… ¡Gary!
Snape frunció el entrecejo y su labio tembló, con resignación se levantó de su asiento privilegiado y se fue a las mazmorras muy triste. Los chicos de Hogwarts quedaron tristes al ver que las Sues ya no buscaban llamar s atención y estaban enamoradas de Gary Stu.
- Tan cerca que estuve de tener mi noche romántica. – Dijo Ron. – Oh vaya…
- Debemos hacer algo. – Dijo Harry.
- Es cierto, debemos recuperar a las Sues de las manos de ese idiota hueco.
- Ese idiota hueco es la parte masculina de las Sues. – Dijo Pansy. – Ahora ya saben como nos sentimos nosotras todo este tiempo desde la llegada de las Sues. Ignoradas, perdidas, solas. Hasta tuve aliarme con la sangre sucia de Granger.
- ¿Quién? – Draco preguntó.
- Nosotras, por supuesto.
- No, ¿quién te pregunto? – Draco estaba aburrido y fastidiado.
- Creo que tengo un plan para recuperar el amor de las Sues. – Dijo Harry. – Ellas valen la pena, realmente son especiales. ¿Quiénes se unen a mi?
- ¡Nosotros! – Gritaron los trescientos muchachos de Hogwarts en filas.
- Venceremos a Gary Stu y esta noche cenaremos en el infierno, ¡espartanos! – Gritó Harry tomando en sus manos la espada de Godric Gryffindor.
- ¡Alto! ¡Alto! – Ginny hizo que todo se paralizara. – Esto es inaudito. NO es posible que Harry sea tan patético. El Harry que yo conocía no iba a ver películas de acción a cines muggles como para recordar y aprenderse escenas de películas como 300 o Troya. No, Harry no es así.
- Tienes razón. Los chicos están enfermos. Tienen el virus de la Mary Sue, así que cuando las Sues estén derrotadas, los lectores estarán felices mientras que los chicos llorarán desconsolados. – Dijo Hermione.
- Voy a escribirle otro correo a Alexandra. – Dijo Ginny frotando sus puños. – Ella tiene que arreglar esto.
FIN DEL CAPITULO
Arylu: Realmente son cuatro años, luego que empecé a sacar bien las cuentas. Como pasa el tiempo (Usando emoticons, se que estoy pecando). Pero aquí voy.
Dani!!: Hola Danii, me alegra que te guste mucho. Espero actualizar más seguido.
Goddes of Water5: ¡Vaya! Que honor que te gusten mis historias. Gracias por dejarme el review entonces :). Una venezolana más por aquí, que alegría encontrar gente de mi país. No te preocupes, ya veremos que suceden con las fantasías de Hermione. Un besote, saludos.