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Anime/Manga » Weiss Kreuz » Der Perfekte Termin font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Mochita-chan
Fiction Rated: K - Spanish - Romance/Humor - Omi T. & Aya-chan F. - Reviews: 5 - Published: 04-26-03 - Updated: 04-26-03 - Complete - id:1322696

Der Perfekte Termin
(La Cita Perfecta)

Por: Eugenia María.

Segunda Parte

A punto de cerrar la tienda, Youji estaba a punto de cerrar, cuando vio unas pantorrillas por debajo de la reja.

–Estas son las piernas de... ¡Misha-chan! – dicho esto, levantó de nuevo la reja, dejando ver a la señorita antes mencionada. Ken, Omi y Aya lo miraron impresionados.

–Es increíble que me reconozcas solo con ver las piernas de una chica – bromeó Misha.

–Yo sé, yo sé.

–Hola, KenKen – dijo Misha, pasando de largo a Youji.

–Oh... Hola, Misha-chan... – le corrió una gran gota de sudor por su pelo castaño.

–¿Vamos al parque o por un helado?

–Esto... disculpa. No puedo... Estooo... estoy esperando a mi novia.

–¿Tienes novia? – le preguntó, aún desconfiada.

–Ehhh... sí...

–Qué raro, porque nunca mencionaste tener una enamor... – Omi es interrumpido por Aya, quien le puso la mano en la boca.

–¿Y quién es la afortunada? – preguntó la chica de los mechones anaranjados.

Tanto Ken como Youji no sabían qué contestar... Entonces Manx se apareció en la floristería. Al verla, Ken se fue directo donde ella y la tomó del brazo.

–Cariño, qué bueno verte – le decía un palteado Ken.

–¿Te sientes bien? Creo que has respirado demasiado polen – le responde una confundida Manx.

–Ah, que bromista eres, amor – Ken reía con una gotaza en la cabeza. Luego se dirigió donde Misha – Ella es mi novia. Manx... ella es Misha. Misha, ella es Manx.

–Se ve mucho mayor que tú – Misha no parecía tan convencida – ¿En verdad estás con esa pelirroja minifaldera?

–¿Qué está ocurriendo aquí? – preguntó una confundida Manx.

–Entonces yo puedo ganártelo – dicho esto, Misha cogió al joven deportista y le dio un super beso en la boca, dejando completamente anonadado a Ken, ante las miradas asombradas de los otros tres floristas – No creo que me vayas a ganar después de eso, señora.

–¡¿A quién llamas "señora"?! – Manx dejó ver una sonrisa malvada. Cogió a Ken y le dio un beso más alucinante, con lo cual el pobre muchacho se queda desmayado de la impresión en medio de la florería, siendo sostenido con las justas por Omi – Nadie besa mejor que yo.

–Muy bien, es todo tuyo – Misha coge su abrigo y, muy suelta de huesos, se dirige a la puerta.

–Espera, Misha-chan... Yo puedo ir contigo – Youji trató de alcanzarla.

–Disculpa, Youji... es que... No te ofendas, pero eres algo aburrido – dijo una fresca Misha. Se acomodó el cabello y dijo en francés: – Jusqu'à un autre trompeurs, coeur. Quand nos routes traversent un autre trompeurs.

– "Hasta otra vez, corazón. Cuando nuestros caminos se crucen otra vez" – tradujo Aya – Concurso de poesía de la Universidad de París en el año 1996.

Al oirlo, Misha se volteó cautivada hacia el pelirrojo.

–¿También lo leíste? Me encanta tanto la literatura como el soccer.

–Es uno de mis pasatiempos... ahora voy a cerrar la tienda – contestó igual de frío.

–Ten, llámame mañana – Misha le dio una tarjeta y se despidió con un beso en la mejilla del pelirrojo.

Tanto Omi como Youji miraron completamente aturdidos la escena, en especial el rubio. Aya la miró extrañado, conservando la frialdad de su rostro.

–Bueno... solo me queda darle crédito al "Señor Poemas" – se limitó a comentar el mayor de Weiß.

–Cálmate, Youji... no fue para tanto – Omi seguía abanicando al desmayado Ken.

–Sus órdenes, señores... ¿KenKen está bien, Omiitchi? – le pregunta Manx.

–Sí, creo que despertará en una hora ¿Qué le hiciste, Manx? – Omi cargó al joven en su espalda.

–No me lo preguntas... Es mi arma secreta.

La misión era casi rutinaria: los mismos procedimientos, las mismas armas, tener que matar a los involucrados... todo fue así hasta que llegaron a la sala del líder de la organización.

–¡¿Qui-quienes son ustedes?! – preguntó el hombre al que debían exterminar.

–Nunca perdonaré a los malos... ¡Cazador Blanco de la Oscuridad! ¡Weiß! – anunció Bombay, completamente serio. Los demás llegaron a la escena.

–¡Atrás! ¡Te lo advierto! – el sujeto jaló de debajo de la mesa a una chica vendada de ojos y atada de manos. Empezó a apuntar con su pistola a la joven.

Al verla, Aya y Omi rápidamente la reconocen como Aya-chan. No tienen más remedio que bajar las armas y rendirse por el bien de Aya.

–Muy bien, ahora quiero que todos se apoyen contra la pared... ¡Háganlo!

–Maldito... – murmuró Abyssinian.

–¡No le haga nada! – gritó Omi.

Al oírlo, Aya lo reconoce (a pesar de haber sido vendada de los ojos) por la voz...

–Omi... ¿Eres tú?

El joven no respondió, pero su hermano no se contuvo y gritó a todo pulmón el nombre de su hermana, lo cual despierta en ella ese recuerdo enterrado... Aquel día del accidente...

–¿Ran? Ran... ¡Ran! ¡Ayúdame, hermano! – gritó la adolescente en medio de las lágrimas. Los demás se paralizaron al darse cuenta que Aya había recobrado la memoria en tan poco tiempo.

Precipitadamente, Omi se lanzó hacia el sujeto, logrando jalar a Aya del brazo; sin embargo una de las balas le roza el costado. Al darse cuenta de que la pistola que llevaba el sujeto solo tenía esa única bala, Abyssinian aprovechó la ocasión para coger nuevamente su katana y ponerle fin a la vida de ese ser corrupto.

Una vez en el auto de Youji, Aya se quita la venda de los ojos, pudiendo ver a Omi herido al costado de ella, a su hermano en el asiento delantero y a Youji manejando. Ken estaba conduciendo su motocicleta junto con ellos.

–¡Omi-kun! ¡Estás herido por mí! – dijo la muchacha, derramando gruesas lágrimas.

–Calma, que es solo un rasponcito... ya vas a ver que todo va a salir bien... – Bombay trataba de sonreír, a pesar del fuerte dolor que sentía.

–Omi... – Aya volteó a ver al callado líder de Weiß – Ran... Te he extrañado... No sé cómo pude haberte olvidado...

–Aya... yo...

Omi se pone serio al ver que Aya ha recuperado la memoria... ¿Qué harían con ella ahora? Sus padres adoptivos habían muerto en ese atentado de la misión de hace un momento, era por eso que ella estaba ahí de rehén. Youji solo se dedicó a conducir para no mostrar ninguna reacción cursi frente a los demás, al igual que Ken, quien (a pesar de no poder escuchar nada desde afuera) podía saberlo todo con solo mirar las caras de los que abordaban el automóvil.

Cuando bajaron en el garaje de la floristería, Aya abrazó a su hermano, rompiendo en llanto por todo lo ocurrido. Para no interrumpirlos, Ken y Youji se llevaron silenciosamente a Omi a su habitación. El joven no sabía qué sentir, ya que eso podría significar que ya no volvería a ver a Aya (de repente la enviarían fuera de Tokio... o peor aún, podría salir del país)

Como no encontraban en dónde se podía quedar Aya, los muchachos le ofrecieron quedarse una semana con ellos hasta la reubicación que le asignaría Kritiker. Ella estaba ocupando la habitación de Ken, mientras que el susodicho compartía la alcoba con Youji.

Omi y Aya no habían ido a la escuela durante una semana, ya que Tsukiyono seguía delicado por la herida en el costado y la muchacha se había ofrecido a cuidarlo mientras los demás debían atender la floristería.

–¿Estás bien así? – Aya le acomodó la almohada de su cama.

–Sí, eso es suficiente, Aya-chan... No tienes que cuidarme.

–¡Qué va! Tú también me cuidaste hace poco cuando me caí por las escaleras. Esta es una manera de devolverte el favor – se ríe inocentemente, lo cual el herido contesta con el mismo gesto de su amiga.

–Entonces ya estamos a mano... – entonces recordó lo que pasó en la misión – ¿Cómo fue que me reconociste si estaban con los ojos vendados?

–Aunque tuve los ojos vendados todo el tiempo, pude saber que fuiste tú quien me ayudó, además de mi hermano.

–Estuve preocupado en que no te pasara nada... Aya-kun estaría destrozado si te hubiera ocurrido algo... yo casi pierdo el control... – esa última frase hizo que los dos adolescentes se sonrojaran.

–Omi, también te amo... – Aya rompe el silencio. Su rostro estaba sin expresión, pero la voz era suave y algo nerviosa.

–¿Qué?

–Te amo...

–Yo... yo... También te amo, Aya.

–Bésame como lo hacías cuando yo seguía inconsciente.

–¿Co-cómo puedes recordar eso?

–No necesité hacerlo... eso se siente.

Finalmente, Omi y Aya se besaron tiernamente, cerrando delicadamente los ojos y la lengua de uno buscando entrar. Desde la puerta, Ran regresó a la tienda, esbozando una gran sonrisa. Terminó de envolver ese libro de poemas en papel de regalo y le colocó una tarjeta que decía: "Para Misha"

–Ella no necesitó de mí para crecer... quizá yo también necesite seguir con mi vida – se dijo a sí mismo el pelirrojo. Reconoció que no debía seguir atado a su pasado, tal como estaba viviendo ahora su hermana menor.

Al bajar a la floristería, Manx estaba sentada a la mesa con Ken y Youji.

–Qué bueno que llegas, Aya-kun... ¿Vienen tu hermana y Omi contigo? – le pregunta la secretaria de Kritiker.

–No, es mejor que los dejen solos – dijo Aya, aún serio.

–Hemos decidido que Aya-chan puede quedarse en Tokio, pero pasará a mi custodia. Necesita la tutela de un adulto y ella no puede vivir tanto tiempo con ustedes... Ya saben... una chica viviendo sola con cuatro hombres... no es tan recomendable.

–Es lo mejor, Manx. Me basta con verla de vez en cuando – explicó el pelirrojo.

–Eso me recuerda... ¿Qué tal las cosas con la loca esa? – preguntó la secretaria de Kritiker, recordando a Misha.

–Despreocúpate... Ella ahora está saliendo con el señor Témpano, tomando café y recitando poesía de universitarios franceses – Youji hizo referencia a Aya.

–Mejor... ¿Aún hay resentimientos, KenKen? – le pregunta la pelirroja al atlético joven.

–No te preocupes... Son cosas de mujeres que yo ni podría entender – Ken trató de sonreír, aún con una gotaza en la cabeza.

Youji rodeó con los brazos a Manx y puso su mirada seductora.

–¿Me muestras como es esa arma secreta? – el rubio le guiñó el ojo.

–Te mostraré otra – dijo Manx, dándole un codazo en el estómago.

Ken y Aya se burlaron del golpeado.

Y bien... Omi y Aya fueron como pareja a la Fiesta de Promoción, Ran salió por un mes con Misha hasta que ella se fue a Londres para continuar estudiando, Youji seguía ligando y Ken metido en el soccer...

Otras historias, próximamente... Ahora... ¿Qué era lo que me faltaba en este fiction? Ah, ya me acordé... ¿Quieren saber qué ocurrió en la Fiesta de Promoción, nee?

Omi llegó a la casa de Manx... se sorprendió al ver que su departamento era de un piso completo, en lo alto del edificio, en una zona muy bonita... (Definitivamente a los de Kritiker les pagan mejor que a Weiß). El adolescente estaba muy nervioso, él ahí parado frente a la puerta del departamento, vestido con el terno negro, camisa roja, corbata negra, la orquídea blanca en la mano...

El muchacho tocó el timbre del edificio, siendo recibido por la pelirroja secretaria de Kritiker.

–Oh, Manx... Vine por Aya-chan... – Tsukiyono estaba aún nervioso.

–Ella sale en un momento... ¿No gustas pasar?

–Sí, gracias...

Al entrar, se sorprendió al ver los detalles del apartamento: muy espacioso, piso limpio de madera, buena iluminación, una amplia sala con televisor y equipo de audio, alfombras, puertas de vidrio que daban a las terrazas... en conclusión: Manx tenía tanta plata como lo mostraba en su casa. Más le asombró el encontrar a Ran esperando en la sala.

–Aya-kun...

–¿Te sorprende verme aquí? No me iba a perder por nada el ver a mi hermana en su primera Fiesta de Promoción.

Aya salió de su habitación con un bonito vestido lila, su cabello suelto, adornado con algunas flores del mismo color del vestido.

–¿Ya nos vamos? – le pregunta la chica a su enamorado.

–Claro... Ten... Yo mismo la cultivé – Omi le abrochó la orquídea en el vestido.

Ran seguía parado, viendo a su hermana tan reluciente y bella... ya no era la niña a la que cuidaba en el hospital... tenía que aceptar que ella ya era toda una mujer.

–Regresa con Omi en cuanto se acabe la fiesta, nada de tragos y nada de eso... Si un chico te dice para tomar aire fresco, no le hagas caso – le indicaba Ran a su hermana. Luego se dirige a Omi – No te perdono si les ocurre algo a los dos.

–Ran... Ya sé... voy a estar bien – Aya le sonríe y va con Omi.

–No te preocupes... confía en mí, Aya-kun – el muchacho le sonríe.

Cuando los dos se van, el pelirrojo suspira y se sienta en el sillón.

–No puedo creer que ella ya esté yendo a una fiesta de promoción... Recuerdo que mi fiesta fue un desastre – recordó Fujimiya, comentando todo con Manx.

–Es raro que estés diciéndome todo esto... – la pelirroja sirvió cuatro copas – Por otro lado, eso me dice que tus conflictos internos están resueltos.

–Así parece... – se fijó en las otras dos copas – ¿Para quiénes son las otras dos copas?

Tocan el timbre y Manx atiende la puerta. Youji y Ken pasaron al departamento.

–No puede ser que te paguen tanto en Kritiker – dijo Hidaka al fijarse en lo elegante que era el departamento.

–Esto es una injusticia. Nosotros hacemos el trabajo sucio y vivimos en el invernadero de los gatitos – bromeó Kudou, pero nadie se reía – Hey, al menos traté de alegrar un poco el ambiente.

–¿Para qué vinieron? – preguntó Aya en tono serio.

–Porque esta noche hay otro trabajito – la secretaria de Kritiker sacó varios files.

–¡¿Trabajo esta noche?! – exclamaron Balinese y Siberian al mismo tiempo.

–No se preocupen, es solo papeleo y trámites. Tienen que renovar sus expedientes con datos recientes... Omi hace ese trabajo, pero como él está en su fiesta, tienen que hacerlo ustedes.

–Vamos, Manx. No seas malita – rogaba Youji, exagerando al estilo melodrama.

–Así es... ayer tuvimos esa otra misión, lo que menos necesitamos es sentarnos y firmar papeles – Ken asintió en el mismo plan que el rubio.

–No se quejen y siéntense de una vez – Aya se había puesto sus lentes y comenzó a chequear algunos documentos.

Para los dos, la fiesta fue como todas las demás: la cena, la recepción, el vals... Al terminar de tomarse las fotos, saludar a algunos amigos y hacer todo lo tradicional de la fiesta, Aya y Omi se quedaron solos en un balcón.

–Esta es una de las mejores noches de mi vida – decía la muchacha de los ojos verdes.

–Lo mismo digo. A veces me preguntaba si podría sobrevivir todos estos días... es muy difícil tener tres vidas...

–Conozco la del estudiante y la de Bombay... pero, ¿A qué te refieres con la tercera?

–Eso es algo que decidí enterrar...

–Dímelo...

–Aya... no hace falta...

–Omi... Dímelo ¿En verdad es tan malo?

Tsukiyono se quedó en silencio un momento, y finalmente dijo:

–Soy un Takatori. A pesar que lo he tratado de olvidar, son cosas que no puedo negar... Ellos hicieron mucho daño a personas inocentes, sobretodo a ti y a tu hermano... me odio a mí mismo por eso... el solo hecho de tener su sangre en las venas...

–¡Anou Baka! – exclamó la chica – Omi, no me interesa. Tú no me hiciste nada. Deja de cargar con la culpa de otros. Y déjame decirte que Ran tampoco te odia.

El muchacho de ojos azules la miró sorprendido. En verdad que era distinta a otras chicas... hasta molesta se veía hermosa. Sobretodo le sorprendió más el hecho de que ella no lo viera con malos ojos; al contrario, esa mirada era honesta y llena de amor. Sin decir nada, Aya lo besó y, antes de darse cuenta, él le correspondió el gesto.

Escuchan un ruido debajo de ellos. Al asomarse a ver, pudieron divisar a uno de los chicos de la promoción tratando de propasarse con su pareja... era obvio que el muchacho estaba borracho y se la había llevado para hacer lo de costumbre. Para variar, los dos deciden ir en ayuda de la chica.

–Déjame en paz, Ryu – la muchacha trataba de zafarse, pero su novio era más fuerte.

–Vamos, te va a gustar.

–¡Oye, métete con alguien de tu tamaño! – Aya le grita desde otro lado, acompañada por Omi.

–Ocúpense de sus propios asuntos.

–Resulta que ya hemos decidido que este es nuestro asunto – le respondió una desafiante Aya. Omi la miraba sorprendido... en verdad que se parecía a su hermano cuando decía su famoso "Si no van a comprar, lárguense".

El muchacho se olvidó de la chica y se centró en Aya. Mientras la otra chica regresaba al interior del hotel donde se hacía la fiesta, se quedaron solos ellos tres. Omi sabía que no podrían salir de esta, ya que: 1.- Como Weiß, no podía pelear contra civiles. 2.- Proteger a Aya le restaría la posibilidad de defenderse él mismo... y 3.- Los amigos del borracho estaban llegando y eran por lo menos cinco del equipo de lucha contra él.

Para sorpresa de Tsukiyono, Aya dejó inconscientes a los demás con varios golpes rápidos y le dio una paliza al abusivo, dejándolos a todos KO en el suelo.

–Es irónico... Aya-kun me encargó cuidarte... Al final tú te hiciste cargo de todo.

–Volvamos a la fiesta. Ya me aburrí – dijo Aya, sin siquiera haber usado todas sus habilidades. Lo raro era que no se había desarreglado en lo absoluto, a pesar de haber peleado.

–¿Seguro que todo va a estar bien? – Manx revisó los últimos detalles.

–Descuida. Ella sabe cuidarse. Tsukiyono va solo de adorno – Aya se quitó sus lentes y guardó su bolígrafo.

–¿Qué podría pasarles a ellos dos? – Youji seguía llenando más fichas personales.

–¿En una fiesta de Promoción? En esos eventos nunca ocurre nada que valga la pena la preocupación – dijo Ken. Entonces se detuvo en una sección de una papeleta – ¿Por qué tendría que dejarle a Kritiker mis pertenencias como herencia?

–No sé... yo no hice los papeles – Manx puso cara de inocencia.

–En el mío dice que debo más de 5000 dólares – se quejó Youji.

–Eso es por los tres autos que mandaste al taller – Aya seguía revisando formularios.

–¡Me estaban persiguiendo unos francotiradores! ¡No era mi culpa el que dejaran mi auto como coladora!

–Nada de excusas – la pelirroja sirvió otro poco en su vaso.

Ken y Youji se miraron con cara de saber lo que está ocurriendo.

–Te apuesto a que todo esto es para sacarnos más plata. A este paso vamos a terminar trabajando gratis – le susurra el castaño a su compañero de gafas oscuras.

–No, yo creo que toda esta vaina es para que no vayamos a espiar a Omi – le contesta en susurro el rubio.

Aya, mientras tomaba el té, levantó una ceja al escucharlos.

A las cuatro de la mañana, Omi y Aya entraron al departamento, donde Ken y Youji estaban dormidos en los sofás, Ran estaba igual sobre un sillón. Manx no estaba... era posible que ella estuviera en su propia habitación.

–Se ven tan lindos cuando duermen – Aya arropó a su hermano con una cobija del armario.

–Me pregunto porqué estaban llenando estos formularios... La nueva edición se la iba a entregar a Birman mañana – Omi le dio unas ojeadas a los papeles que los chicos estuvieron llenando toda la noche.

–Omi-kun... te agradezco el haberme traído... aunque no tenía pensado que nos íbamos a regresar en tu moto...

–Disculpa... es que a esa hora ya no habían más taxis... era por la zona en la que estábamos... ¿No te molestó el habernos ido temprano?

–Mejor... No quería encontrarme con otro borracho como el que noqueé hace un momento.

Al escuchar eso de la boca de la muchacha, Aya (aún se fingía el dormido) levantó una ceja. Ken y Youji tenían grandes gotas en las cabezas (los chismosos también estaban espiando).

–Después de todo fue algo inolvidable – rió Omi, con una gota tan grande como la de sus "dormidos" compañeros de trabajo.

–Me divertí mucho... ahora tengo que dormir – Aya y Omi se besan, a lo que los otros tres Weiß casi se atragantan al ver a los dos así – Oyasumi, Omi-kun.

–Oyasumi, Aya-chan.

Él la vio alejarse hacia su cuarto. Cuando menos lo pensó, Youji le hizo una llave y Ken lo sujetaba de los brazos.

–¡Malditos! ¡Me estaban espiando! – Omi les siguió el juego, fingiendo molestia.

–No tenemos la culpa... Se ven tan adorables – Youji seguía sujetándolo del cuello.

–Anda... cuenta todo con detalles – Ken le seguía jalando de los brazos – ¿Qué era eso de que golpearon a alguien?

–Ya, ya... hablaré, pero suéltenme – se rindió el más joven del equipo, en medio de carcajadas.

Mientras los tres jugaban, Aya los miraba desde su lugar... debía admitir que esos tres siempre le hacían reír para sus interiores.

Owari

Mas o menos se ubica después de la serie de TV, pero es una rama paralela a las OVAs... Es normal que pregunten, pero voy aclarando algunas cositas:

–Aya-chan pierde la memoria al despertar del accidente, por lo que es adoptada por otra pareja; así que el conflicto interno de su hermano es ir a verla o mantenerse alejado.

–Aquí, Omi ya estaba enamorado de Aya-chan... incluso nos enteramos de que él la iba a ver a su cuarto del hospital.

–En la historia paralela, Youji recibe la visita de una amiga de la preparatoria a quien no ve desde la graduación. Misha (la loquita de la historia) ahora está mejorada y apta para integrar la lista de intereses de Youji, pero termina fijándose en Ken. El pobre muchacho (para zafársela y ayudar a su "pataza" Youji) finge que Manx es su enamorada, cosa que termina en un ¡Guau!

–Aya para citando muchas líneas literarias y versos en francés (las saqué de mi cabeza con ayuda del traductor ¡)

Cualquier crítica a Solo se aceptan comentarios u observaciones...

PS.- Si les pareció monse (en Perú eso es "Sonso"), comprendan que pasé por una crisis de imaginación... tengo ahora tantas cosas con el instituto... Pero si les pareció bien, entonces me alegra que haya sido así.

Siempre me han gustado los fics en los que Omi se empareja con alguien... en especial si ese alguien se trata de Aya-chan. Es que ella es tan linda e inocente igual que Omi . ... ¿Cómo puedo saber cómo es el carácter de la chica? En realidad lo he cogido de mis ideales para un personaje femenino que contenga algo de inocencia.



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