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Author of 16 Stories |
Beysball
La Confusión: Sucesos del Pasado
–¿Para qué necesito un libro? – preguntó confundido.
Al escuchar la pregunta, Kai se dio cuenta de que no había sido Rei quien le había enviado eso.
–Pensé en que te distraerías con esto... – no dio más explicaciones, algo típico en Kai Hiwatari.
Si Rei no había sido, entonces tenía que averiguar si Johnny fue quien le mandó ese mensaje tan sutil.
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Al mismo tiempo, Max se encontraba en su habitación, echado sobre su cama. Aún pensaba en el beso que se había dado con Mariam y en el rostro de Michael cuando lo vio por los pasillos.
–Creo que con esto ya no podré tener oportunidad alguna... Michael debe estar decepcionado de mí... – pensó en voz alta.
–¿Y porqué habría de estarlo? – Max se percató de la voz de Takao.
–¿Cuándo entraste! – el rubio se levantó de un salto y se sentó contra la pared.
–Tu papá me dejó entrar... – explicó Takao – Llamé por teléfono unas 27 veces porque no fuiste a mi casa. Llamé a tu puerta hasta que tu papá tuvo que bajar y abrir la puerta para que yo entrara. Estás muy raro desde la tarde, Max.
–Es imposible que pueda ocultarte algo, Takao...
–¿Y por qué se iba a decepcionar Michael de ti?
Max no tuvo otro remedio que contarle a Takao todo lo que había ocurrido desde que Mariam lo citó en la azotea de la escuela y la manera en la que Michael lo miró cuando supo lo que había ocurrido.
–¿Entonces regresaste con Mariam? – preguntó sorprendido.
–No lo sé... – dijo Max – Un beso no significa que yo... bueno... Sabes a lo que me refiero...
–Si no te conociera, te patearía por ser pisado.
–¿Pisado¿Yo?
–Claro que sí. Te dejas dominar por esa chica. Y ahora estás peor que una quinceañera con fans.
–No digas eso, Taka – el muchacho rubio se sonrojó de sobremanera.
–¿Entonces cómo vas a arreglar todo con Michael? Seguro que él pensó lo mismo que te dije.
–Todo es tan complicado... – Mizuhara volvió a caer de espaldas en la cama y se cubrió el rostro con un cojín.
–Una chica exótica de encantadores ojos verdes o un atleta con plata que también es nuestro entrenador de baseball... Estás en un dilema, amigo.
–Hablas como si nunca te hubieras enamorado...
–¡Claro que no¡Yo, Takao Kinomiya, tengo en mi mente prioridades!
–Sí, sí... El beyblade y una buena hamburguesa – sonrió su pecoso amigo.
Después de un momento de silencio, ninguno de los dos supo qué decir. Entonces Max preguntó:
–¿Cómo crees que Johnny esté sobrellevando sus cosas hasta ahora sobre Kai?
–No lo sé... Él y Rei no tienen buen gusto. Mira que fijarse en el idiota de Kai.
–Tú antes dijiste que Kai era sexy.
–¿Yo¿Cuándo dije eso!
–En la fiesta de Hiromi. Tomaste algo fuerte y cuando te pregunté si la chica de la minifalda rosa estaba fuerte, tú me respondiste con un "El trasero de Kai es más sexy"
–La culpa la tiene esa gasolina a la que llamaban "Cuba Libre"(1) que preparó Hitoshi
–Pues admito que tu hermano sabe mucho de tragos, Takao.
–Bah... Por eso mi abuelo escondió los vinos en el desván.
–¿Y tú cómo sabes eso?
–¿Por qué crees que mi abuelo se queda más de tres horas allá arriba?
–Buen punto...
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–Aló...
–Aló... ¿Michael?
–Ah, eres tú.
–¿Cómo va todo por Japón?
–Al menos ya no juegan tan mal... Y de hecho... Están de maravilla.
–¿Cuándo piensas volver?
–No lo sé... Ya tendrán su partido el sábado, pero de que pienso irme, eso lo tengo confirmado.
–Quisiera que Max regresara contigo y verlos a los dos.
–Max no podrá venir. Sería lo mejor que él estuviera un tiempo alejado...
–Espero que sepas lo que vas a hacer, Michael.
–Ese es el problema. Aún no estoy seguro, Judy...
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Estuvo media hora en la primera página con un diccionario chino-japonés al costado. Aún no podía leer bien en japonés, a pesar de hablarlo todo el tiempo con sus amigos.
–"Y no podría soportar... verte en el otro lado... con tu mirada impregnada de... veh... vehje..." – el chino se complicó con una de las palabras de la oración y fue a consultar el diccionario nuevamente. Era muy molesto hacer eso a cada rato.
–Dice "Vehemencia" – le aclaró Mao, mirando por detrás de él.
–¿Cuándo llegaste! – exclamó muy sorprendido.
–Hace buen rato... – entonces Mao se fijó en el nombre del libro, el cual estaba en la esquina superior – Vaya... Estás leyendo Sucesos del Pasado. Unas chicas del salón hablaban mucho de éste libro ¿Sabías que lo escribió un gay?
–Pues... No tenía idea... – cuando escuchó la frase, se preguntó instantáneamente ¿Desde cuando Kai tenía interés en libros así?
–No puedo creer que hayas despertado el interés. Al principio pensaba que eras como los demás chicos que sólo tienen cabeza para la comida y el beyblade, pero ahora sé que eres un chico sensible... – dijo encantada.
–Mao. No lo compré yo. Me lo regalaron – aclaró avergonzado.
–Ya veo... Tienes una fan... – su sonrisa aún permanecía con emoción juvenil.
–Pues... algo así... – aún estaba sonrojado.
–Rei. Deberías estar feliz de que tienes una fan que está bien enamorada de ti... Aunque parece raro que te haya regalado este libro... – comentó la chica – Pero bueno... Me gustaría saber quién te lo mandó. Así la felicitaría por tener el mejor gusto al fijarse en ti.
–¿Entonces porqué nunca estuvimos, Mao? – le bromeó el muchacho de ojos ámbar.
–Es porque perdiste en una carrera contra Rai hace mucho tiempo – aclaró con una gran sonrisa, siguiendo con las bromas – Y también significa que tus gustos no son tan buenos si no te fijaste en mí antes.
–Bueno... Ese era otro tema...
–Esto acaba de hacer que me trace otro reto...
–¿Otro reto?
–Sí... ¡Descubrir quién es tu novia! – Mao le miró con entusiasmo – ¿Quién es¿Será que volviste con Salima¿Acaso es Hiromi?
–¡Estás loca, Mao¡No voy a decirte nada! – le gritó riendo.
«Además te morirías si supieras que hablamos de Kai» completó en su mente.
–Ahora, si me disculpas, terminaré de leer mi libro – dijo Rei.
–¿Terminarlo o Comenzarlo?
–Chistosa... – trató de leer de nuevo en voz alta – "Se reunieron... y... después de una al... aldo..."
–Dice "árdua" – intervino de nuevo la muchacha – Te falta práctica, Rei.
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Giancarlo y Olivier estuvieron buen rato en la habitación que compartían. Aún consideraban divertida la idea de ver una rabieta más de Johnny, pero McGregor era quien se lo buscaba al tratar de volver con Kai. Ambos estaban echados en una de las camas de la habitación, mirando hacia el techo.
–Hasta el sábado no habrá diversión... – suspiró el italiano.
–Aún nos quedaría observar al equipo de Ozuma haciéndole guerra al de Yuriy – agregó Olivier.
–Aún así hay que esperar... Estoy aburrido.
–Oye, Giancarlo... ¿En serio estás aburrido?
–Sí. Lo repetí como diez veces de lo que va en el día ¿Por qué lo preguntas?
–Anda... Hace mucho que no tiramos... – se acercó a gatas hacia él.
–No me tientes... – Giancarlo siguió el juego con una de sus típicas sonrisas – Generalmente el que empieza a jugar soy yo...
–¿Y? Eso no te da exclusividad para comenzar las cosas... – aún sonreía pícaramente mientras se acercaba al oído de su compañero de equipo y le mordía suavemente el lóbulo.
–Tramposo... Tú sabes lo mucho que... – dio otro quejido cuando Olivier se trepó encima suyo – Cada día estoy más convencido que tu apariencia de niña es sólo una coartada para disfrazar lo ninfómano que eres.
–Pues nunca te he oído quejarte sobre ese punto, Giancarlo... ¿Alguna de tus chicas te ha hecho sentir lo que yo te puedo hacer cuando los dos "matamos el rato"?
–Acabas de ganar de nuevo, tonto... – lo cogió de la cintura y terminaron por besarse.
En el momento en que Olivier lo tumbó hacia atrás, un toquido de puerta hizo queGiancarlo se levantara, haciendo que el francés se cayera sentado al suelo alfombrado.
–¡Oigan¡Están en serios problemas, pendejos! – sin duda era la inconfundible voz de Johnny.
– Condamné! En estos momentos el que los tiene eres tú... – murmuró Olivier al abrirle la puerta.
–Lo que sea que hayan estado a punto de hacer, no me interesa – dijo el despreocupado pelirrojo – Ahora explíquenme porqué se salieron del equipo.
–Necesitábamos reemplazos para tu equipo, así que nos tomamos la libertad de invitar al resto de los amigos de Ozuma para que jueguen – dijo Olivier, alzando los hombros atrevidamente.
–Ok, ok... Nessun problema, amico (2). Y digamos que jugar baseball no estaba en mis planes vacacionales. Como les dije a los revoltosos: Ni Olivier ni yo te prometimos jugar, el único que se encadenó a ti fue Ralph.
–Y así se hacen llamar mis amigos... – Johnny se cruzó de brazos y se mostró disgustado.
–Anda... Tampoco es que no te queramos ayudar, Johnny – el muchacho del cabello verde se colgó del hombro de su amigo.
–Sí... Nada más queremos tener buenos asientos para tener la perspectiva más cómoda.
–¿Lo dicen porque no quieren perderse algo interesante?... Bloody Hell, Sons of the big (3)... – ya sospechó qué era lo que querían ellos dos.
–Acabas de acertar de nuevo, para sorpresa general – Enrique guiñó uno de sus ojos claros y sonrió.
Johnny echó un suspiro y tuvo que reír.
–Y pensar que hace algunas horas pensaba que ustedes eran los más raros... Acaban de ganarles.
–¿De qué hablas, Johnny? – le preguntó el rubio.
–¿No tendrá que ver con Kai o sí? – secundó Olivier.
–Sí... Hace unas horas me llamó por teléfono y me preguntó si conocía algo de "Sucesos del Pasado". Como si supiera de historia...
–Johnny... Ese es un libro romántico... – le corrigió el más bajo de los tres.
–Yo... ya lo sabía – volvió a desviar la mirada con sonrojo.
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De regreso a su mansión, Kai colgó su chaqueta en el perchero de su habitación antes de sentarse sobre el sofá y ponerse a pensar. Si Rei no lo había mandado, y era obvio que Johnny ni sabía de qué se trataba el título, significaba que era uno de tantos misterios que quedarían sin resolver. El partido era el sábado y parecía que Michael se la había agarrado con Takao durante los entrenamientos.
–Después de todo el sujeto sólo usa su gran boca para comer y contestar babosadas... – pensó en voz alta.
Aún dándole vueltas al asunto del libro, el teléfono sonó. No quería contestar la llamada, así que lo dejó sonar. En un momento se detuvo el timbre, pero seguido de eso, volvió a sonar. El muchacho se resignó y decidió ver quién lo molestaba.
–Diga...
No contestaron.
–No estoy para bromas ¿Quién habla?
Entonces colgaron el teléfono.
Para Kai Hiwatari no era ningún chiste atender algún llamado por las puras, por lo que era obvio que se pusiera de tan mal humor. Ya no tenía hambre ni quería dormir. Después de andar de un lado a otro en su gran habitación, se detuvo en seco y se puso a atar cabos: El libro era anónimo y la llamada era fugaz, lo suficiente para que Kai pudiera decir un par de frases; eso quería decir que se trataba del dichoso fan secreto que le prestaba tanta atención.
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Estar en su casa solo le desesperaba en gran medida. Se cambió el uniforme y se colocó el mismo estilo de ropa que siempre usaba cuando tenía beybatallas callejeras. Sacó a Dranzer de una caja fina, lo guardó en un estuche con el lanzador y se fue sin decir nada a los empleados.
Anduvo caminando y el sol ya casi se ocultaba, iluminándose las calles por los faros eléctricos. El parque estaba vacío. Todos los niños se habían ido a sus casas después de beybatallas después de la escuela, pero a él no le importó con tal de tener una arena para él solo. Soltó a Dranzer y dejó que su trompo bailara solo en medio de la cuenca.
–¿Por qué me involucro con gente tan loca? – gruñó Kai al tener en la mente a Rei y a Johnny.
Como generalmente ocurría, un blade desconocido hacía su aparición y embestía al Dranzer de Kai. El beyblade azul salió disparado hacia su dueño, el cual lo atrapó con una mano.
–¿Quién anda por aquí! – gritó el muchacho.
–Kai... – dijo el desconocido. Esa voz sí la había escuchado antes el byeluchador – Te traté de buscar...
Kai se fijó bien en la persona que salía a su encuentro. Otro pelirrojo que había estado presente en su vida.
–¿Qué haces aquí, Yuriy? – le preguntó en el lenguaje que ambos coincidían: el ruso.
–Quise hablar contigo... Pero no contestaste mis llamadas – respondió el capitán de los Neoborg.
–Para empezar ¿Qué haces AQUÍ en Japón? – le dijo Kai, aún manteniendo su frialdad.
–El escocés nos contrató para formar parte de su equipo de baseball...
–Johnny... – Kai sonrió ligeramente – No me sorprende. Cuando planea un evento, lo organiza en grande e incluye a gente con historial... Apuesto a que vinieron contigo Boris, Sergei e Ivan como siempre.
–Kai. No quiero hablar de nada más que de ti.
–¿De mí¿Qué querrías hablar conmigo a cerca de mí?
–No ha pasado ni un solo puto día en el que no olvide cómo me derrotaste antes de que regresaras a Japón...
–Ya sé, ya sé... Quieres vengarte y harás lo que sea para derrotarme. Haz fila, porque delante de ti hay muchos ilusos que me han hecho la misma amenaza.
–¡No me interrumpas! – gritó exasperado – No sólo deseo humillarte como lo hiciste con tus demás rivales. También quiero cogerte y tirar contigo hasta que me canse. Estoy obsesionado contigo y mi cuerpo me pide a gritos que te tome.
No estaba seguro de qué decir. Sabía que los muchachos de Neoborg eran agresivos innatos, pero nunca creyó que el pelirrojo se lo diría de tal manera y tal arranque. No se fijó en la expresión de Yuriy, el cual estaba pasmado por lo que acababa de decirle a Kai.
–No quise...
–No es verdad... Si lo dijiste es porque lo pensabas – Kai disimuló perfectamente y le dio la espalda – Como te dije antes: Haz cola. Hay muchos que me han hecho la misma amenaza. Y sólo he tirado con dos de ellas.
Hiwatari se dispuso a marcharse, pero Yuriy le alcanzó y le tomó del brazo.
–¿Acaso estás con alguien¿Quién es tu perra ocasional!
–No te interesa saberlo. Te veré en el partido.
–Sí... – el pelirrojo se tranquilizó parcialmente y entonces dijo en japonés – "... Cuando nos encontremos en el campo de batalla, sin duda libraremos una ardua lucha contra nuestros demonios. Yo estaría contigo sin dudarlo... ¿Tú estarás a mi lado?"
Entonces el otro se congeló completamente por la médula. Esas eran las palabras subrayadas en la última página de Sucesos del Pasado. Sus sospechas eran acertadas. Fue Yuriy quien le regaló el libro. Fue Yuriy quien le había llamado. Fue Yuriy quien estuvo tanto tiempo obsesionado con Kai. En ese momento era Yuriy quien comenzó a forcejearle y comenzó a besarle con furia. Después de aquel feroz beso, lo tumbó al suelo y quiso ahondar más el contacto. Kai estaba asustado, ya que el muchacho diseñado genéticamente era por mucho más fuerte, pero pudo acumular la fuerza suficiente para empujarlo fuertemente hacia atrás.
–Me voy... – dicho esto, el otro se fue corriendo.
La lluvia comenzó a caer. Primero ligera y después cual ducha. En el camino, Kai tropezó con alguien que salía de una tienda de comestibles y las bolsas con verduras y demás abarrotes cayeron por la acera. Se trataba de Rei.
–¿Kai¿Qué haces aquí con este clima? – le preguntó el de ojos ámbar.
Extrañamente, gotas muy grandes resbalaron por sus mejillas, y no era el agua de la lluvia. Kai se abrazó fuertemente a su pareja, quien aún estaba sentado en el piso por el tropezón.
–Quiero quedarme en tu cuarto, Rei... – comenzó a llorar.
Continúa...
–(1) Cuba Libre es un trago de Ron y Coca Cola. Cuando un Ron está bien fuerte, le llamábamos en las chupetas "Ron de quemar"; (2) "No hay problema, amigo" en italiano; (3) para los que no leen en inglés "Maldición, Hijos de la gran..." o literalmente sería "Infierno sangrón, Hijos de la gran...".
–Okis... Acá estuvo el nuevo episodio. Agradezco a los lectores y espero que me den más reviews.