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Hola y bienvenidos al capitulo final de Al fin te encontre!... Y antes de entrar en la historia, revisemos los review
Caballero_badbox: Yo solo espero que este final te guste!
Kiri Miyamoto: Sip, en este se reecontraran... Y espero que el final sea de tu agrado... Gracias por tu review!
Javiera Black: Ahi me dices que tal esta el final... Y en petición ya esta el capitulo 10, espero que te haya gustado! Agradezco tus reviews y lamento la tardanza... GRACIAS, GRACIAS! Y por todo tu apoyo, este capitulo va dedicado especialmente para ti.
Y dejando de molestar, aqui dejo ahora la lectura...
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Capitulo 10: Hablando sin palabras
- Oye, Ray!... Despierta!
Aquel joven chino se oculto bajo las cobijas intentando alejar la insistente voz que le hablaba, provocando, que la persona a su lado, comenzara a agitarlo.
- ¿Que sucede, Mariah? - pregunto un tanto somnoliento
- Debes levantarte, es hora de desayunar.
- Ya voy
- Eso dijiste hace media hora, y aun no te levantas.
Ray apreto los ojos cuando sintio la luz golpear sus parpados, bostezo lentamente, sentandose en la cama para poder ver mejor a la persona ahi.
- Mira nada más. ¿A que hora llegaste anoche? - pregunto la chica un poco molesta
- No lo se
Y en verdad no lo sabía, lo único de lo que estaba enterado es que cuando desperto, aun estaba en aquella banca del parque y ya era muy noche. Asi que decidio caminar por el parque, por las calles, deambulando por todos lados tratando de que el sueño regresara... Y en cuanto llego a casa, y se tiro a la cama, se quedo profundamente dormido.
Al parecer era la única forma en la que podía sentirse mucho mejor... Debía estar totalmente cansado y exhausto, fisicamente, para que su mente dejara de cuestionarse, y para que la tristeza de su corazón se alejara.
Había tenido mucho tiempo para pensar... Y sin embargo... Seguia sin querer aceptar aquel sentimiento anidado en lo profundo de su corazón... Parecía que entre más se preguntara, más confundido estaba. Cuando desearía tener a alguien que le explicara porque aquella tristeza, porque aquel dolor... ¿Por que no dejaba de pensar en Kai?
- ¿Que dices, Ray? - pregunto Mariah, y Ray se sobresalto
- ¿Que? ¿De que?
- No me estabas escuchado - reclamo la chica molesta
- Si, es solo que... Bueno, aun tengo sueño, pero dime de que estabas hablando
- Es la tercera vez que te lo repito y te aseguro que no volvere hacerlo... ¿Quieres venir con los muchachos y conmigo a la feria en la tarde?
- Si, claro - anuncio con desgana
- ¿Que sucede Ray?
Pero la llegada de Lee le impidio contestar. Algo que agradecio en verdad.
- ¿Ya esta la comida? - pregunto
- Si, si, espera
- Oye, Ray. Los chicos vendran en la tarde para practicar un poco de blade. ¿Quieres venir? - pregunto Lee sentandose en la mesa
- Si - se escucho un poco entusiasmado ante la idea
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Aquellos hermosos ojos rojo oscuro miraban las casas a su alrededor, caminaba con lentitud... Tratando de encontrar la dirección que el Sr. Dickenson le había proporcionado. Se había sentido extraño al pedirselo, sin querer dar un motivo, aun asi su voz no temblo en ningun momento... Todas las casas eran humildes, pero aquel lugar era bastante tranquilo, se respiraba una paz que nunca creyo conocer... No, si conocía a alguien que le hacía sentir bien... Ray...
El camino era de tierra apisonada. Y algunas pequeñas plantas adornaban los frentes de las casas... Gente iba y venía, de un local a otro. El taxi lo había dejado en la entrada del pueblo, y ahora tenía que caminar para encontrar la casa de Ray...
Su semblante era el de siempre, su paso era suave y firme, sus manos se movían segun su andar. Y aunque su rostro se mostraba duro, y su mirada era fría, su corazón estaba un poco alterado, un nudo se había formado en su garganta y el nerviosismo le hacía apretar los puños...
/Aqui es/
Penso en cuanto se detuvo frente a una de las casas, despejo su garganta una vez y se dispuso a tocar el timbre... Sin embargo su mano no se movío de su lugar... Su mirada se clavo en la puerta, esperando que tal vez esta se abriera de repente... Pero en vez de que eso sucediera... Una voz le llamo por su nombre:
- ¿Kai?
El chico ruso volteo lentamente encontrandose con otra mirada ambarina, que lo veía en sorpresa. Su nerviosismo se esfumo dejando solamente un sentimiento de celos y furia...
- ¿Que haces aqui? - pregunto sorprendida
- Vine a...
Se calló... No iba a decirle a aquella chica la razón por la cual estaba ahi. De solo verla le producían celos...
- No creo que sea de tu incumbencia - contesto de manera fría
/Grosero/ penso Mariah totalmente molesta..
- Si, tal vez no sea de mi incumbencia la razón por la cual estas aqui. Pero lo que si me concierne es la razón por la cual estas frente a mi casa.
- ¿Que? - pregunto totalmente sorprendido Kai...
Pero la dirección que le dieron, decía que Ray vivía ahi... Si esa era la casa de Mariah... ¿Donde vivía Ray?... ¿Tenía la dirección incorrecta?... O es que acaso, ¿Ray vivía con ella?... La posibilidad le saco de sus casillas...
- ¿Donde vive Ray? - pregunto sin molestarse en bajar el tono de su voz
- ¿Para que lo buscas? - pregunto ella de igual modo
- Ese tampoco es un asunto que te incumba
- Entonces no tengo porque contestar tu pregunta - Esa respuesta ocasiono que el humor de Kai se alterara aun más
- ¿Donde esta Ray? - pregunto energicamente
- Oye Mariah! - se escucha otra voz desde la casa, y en la puerta aparece la figura de Lee, evitando asi que Kai siguiera insistiendo
- ¿Kai? ¿Que haces aqui? - pero ignorando la pregunta. Kai no puede evitar el preguntar por Ray una vez más
- ¿Donde esta Ray?
- Esta alla atrás - contesto como si nada, lo que provoco aun más furia en Kai... Entonces ellos dos si vivían juntos - Mariah ¿Trajiste la comida? - pregunto fijando su mirada en las bolsas que cargaba aquella chica
Y fue cuando Kai perdio el hilo de la conversación...
- De allá vengo - contesto enfadada - ¿Crees que fue fácil?, y ustedes que no se ofrecieron a ayudarme, pero ni crean que yo sola preparare la comida. Tendran que ayudarme!
Mariah estaba bastante molesta, asi que ignorando a Kai, y pasando de largo a Lee entro en la casa. Mientras que el chico la miraba, sin que Kai lograra identificar aquel brillo en sus ojos. En definitiva ahora estaba más confundido que antes... Si, Ray vivía ahi, y Mariah también, a quien se referia con "ustedes"...
- Pasa!
No dijo nada y entro en la casa. El jardin llamo su atención, y dejo que Lee lo guiara pero en lugar de entrar en ella, rodearon por la parte izquierda. Y antes de que preguntara de nuevo, logro escuchar varias voces alegres...
Antes de que lograra identificar la voz de alguno de ellos... Lee se adelanto.
- Oye Ray. Tienes visitas!
Con el simple hecho de escuchar ese nombre, su corazón se acelero, y un calor le recorrio el cuerpo... Pero no era comparado con la sensación que le domino al ver de nuevo a la persona que tanto extrañaba, la persona por la cual estaba ahora ahi.
- ¡Kai! ¡Que alegria verte! - su voz lo reflejaba, alegria y felicidad había en sus palabras - Pero dime ¿Que estas haciendo aqui?
Kai se quedo callado, no porque no supiera que contestar, sino por el hecho de que no queria que nadie más lo escuchara, y ahi estaban todos los Withe Tigers viendolo fijamente. Al parecer todos ellos se encontraban practicando blade, ya que un plato se encontraba en el piso. Pero ahora todos parecian más interesados en la conversación de Kai y Ray.
- Ray! Tienes que ayudarme en la cocina - anuncio la chica desde la casa, haciendo que todos sonrieran, todos excepto Kai.
- Oo... Lo olvide! - dijo tranquilamente Ray sin que la sonrisa dejara su rostro - Te quedaras a comer con nosotros, verdad Kai?
La emoción de Ray era fácilmente notoria, aunque Kai seguia creyendo que aquella alegria era de siempre, sus amigos se sorprendian de ver de nuevo aquella sonrisa tan caracteristica, y aquel tono alegre, como hace cuanto que no lo veían... Y los ojos de Ray mostraban aquella emoción que lo embargaba...
¡Cuan feliz era de ver a Kai de nuevo!... Aunque claro que le gustaria mucho tenerlo más tiempo a su lado... Le encantaba esa sensación de felicidad, no le importaba si Kai no queria decirle porque había venido, era feliz con solo verlo...
- ¿Que dices? ¿Te quedaras? - pregunto una vez más y Kai movio su cabeza dando su respuesta. La cual provoco aun más felicidad y alegria que se reflejo en los ojos y el rostro chino...
Kai escuchaba las conversaciones, sin prestar mucha atención a lo que ellos decían. Estaba reuniendo todo el valor que le quedaba para poder decir, lo que había venido a decir. Una cosa era que lo hubiera pensado y otra muy diferente es que estuviera a punto de hacerlo. De solo pensar en la reacción de Ray le hacía estremecer... El miedo a ser rechazado era grande, pero no tan grande como el deseo de decirle la verdad.
Aquella mirada rojo-oscuro estaba fija en la puerta por la cual Ray había desaparecido hace ya un buen tiempo, Indeciso y ansioso, Kai vigilaba la entrada y salida de Ray, cuando comenzo a llevar la comida a la mesa. Pero en ningun momento Ray volteo a verlo, aquellos ojos ambarinos parecían evitarlo la pregunta que se hacía era ¿Por que?
Por su parte Ray no queria ver directamente a aquellos ojos oscuros porque no sabía como actuar... La sorpresa de ver a Kai era grande, pero no tanto como la alegría de tenerlo cerca. Su sonrisa era unicamente por eso, su felicidad era solamente algo que Kai le había regresado... Y todo ello no pasaba desapercibido, sin embargo la única que se atrevio a preguntarselo fue Mariah, justamente cuanto ellos preparaban la comida.
- ¿Por que estas tan contento? - le pregunto
- ¿A que te refieres? - evadio la pregunta, sin saber que contestarle
- Has estado demasiado contento. ¿A que se debe? ¿O es acaso la visita de Kai lo que te pone asi?
Ray enrojecio ligeramente al verse descubierto. Aun cuando no sabía ni queria cuestinarse. Había aceptado que era Kai el que le ponía de tan buen humor.
- Sabes? - dijo de pronto Ray, haciendo que Mariah le mirara, pero él no le regreso la mirada.
- ¿Que?
- ... - Ray se quedo callado, sin saber que decirle exactamente. Asi que Mariah comenzo con el tema que le la enfadaba pero que a la vez le producía curiosidad.
- ¿Para que vino Kai? - Esa pregunta era la misma que se hacía Ray, y aunque le habia preguntado él chico ruso no le había contestado.
- No lo se - contesto sinceramente - No me ha dicho nada ¿Por que la pregunta?
- Curiosidad solamente.
- Aa!
Regresando a su tarea, cada uno de ellos pronto tuvieron lista toda la comida preparada justa para servirse. Ambos chicos comenzaron a llevar los platillos a la mesa.
- Creo que eso es todo - dijo Ray en cuanto coloco el ultimo plato - Solo falta el te.
Ray regreso a la cocina, mientras los otros chicos se preparaban para comer. Mientras tanto Kai no perdia de vista la puerta por donde Ray se había marchado, aquella ansiedad de verlo de nuevo era reflejada en sus hermosos ojos rojo-oscuro. Mas su apariencia era la misma.
En cuanto vio a Ray aparecer, y la sonrisa que llevaba su rostro, aquellos ojos fríos mostraron alegría. Y cuando Ray le sonrio con los ojos cerrados, él no pudo evitar un sonrojo apartando rápidamente la mirada... Al parecer nadie se había percatado de ello, Kai estaba seguro, y sin embargo unos ojos dorados no habían perdido detalle de nada.
Mariah no comprendía si sus ojos le engañaban, era posible que en verdad hubiera visto un sonrojo en aquel rostro frío. Era posible que aquellos ojos hubiera mostrando alegría... ¿Por que? ¿Por Ray?...
La comida fue tranquila y el unico tema que se toco fue el beyblade, o al menos eso le hubiera gustado a Kai, sin embargo la duda del porque de su visita estaba aun pendiente. Y sin que el tiempo transcurriera aun más, Lee se atrevio a preguntar.
- ¿Y a que se debe tu visita Kai? No es común verte cuando los bladebrakers aun existian y ahora hasta vienes a visitarnos.
Todas las miradas se fijaron en Kai, y esto no le hubiera importado de no ser porque una intensa mirada ambarina estaba fija en él. El chico ruso no podía siquiera voltear a verla, demasiado perturbadora que no podría evitar una sonrisa, un sonrojo o algo similar. Asi que lo único que pudo hacer era clavar su mirada en su plato de comida.
Era una comida deliciosa, nunca antes había probado la comida de Ray, y era exquisita. Lo hubiera dejado cocinar cuando estaba en Japón. Eso era en lo que pensaba o al menos en lo que trataba de enfocarse para no ponerse nervioso al sentir todas aquellas miradas inquisidoras sobre él.
- ¿Y bien? - se escucho la voz de Mariah, un poco impaciente.
Kai levanto un poco la mirada, y cual sería su sorpresa al ser recibido con una sonrisa. En efecto, Ray estaba sentado frente a él, y lo primero que vio al mirarlo fue aquella hermosa sonrisa, y aquellos parpados descansando mientras estaban cerrados, sus delicados labios eran tentadoramente deliciosos. No pudo evitar que el sonrojo acudiera a su rostro. Bajo la vista rápidamente, cosa que hizo a Ray abrir los ojos.
- Asuntos pendientes - fue lo único que contesto, y su tono demostró que sería lo único que diría en esos momentos.
Sin embargo eso era lo que menos le preocupaba a Mariah, mientras todos regresaban a sus conversaciones, ella no dejo de notar la situación que se daba hasta el otro lado de la mesa. ¿Por que la sonrisa de Ray comenzaba a desaparecer? ¿Por que sus ojos se mostraban tristes ante la acción evasiva de Kai?... Y a todo esto ¿Por que parecía que las manos de Kai temblaban cuando comía algo?
No podía ser lo que se estaba imaginando, o si?
En cuanto termino la comida, Ray se levanto dispuesto a recoger la comida, y ya que le tocaba los platos, se fue a lavarlos. Sin darse cuenta de que en cuanto se puso de pie unos ojos rojo-oscuro lo siguieron en todos sus movimientos.
Kai creyo verse solo, y fue cuando se maldijo por la cobardia que estaba mostrando. No era posible que se estuviera dejando vencer por un simple miedo, y aun cuando a cada momento queria levantarse y caminar hacia donde había visto a Ray ir, sus piernas parecía no responderle... El miedo a ser rechazado era cada vez más grande... Y si pronto no se decidia a hacer algo, debería irse...
¿Como era posible que su abuelo tuviera razón?
Voltaire le había dicho, que su decision era demasiado precipitada... Que el ir a buscar al chico que le gustaba era descabellado y la mayor muestra de debilidad que pudiera existir. Se había opuesto rotundamente a aceptar que su nieto buscara a Ray, le había dicho que lo mejor era que lo olvidara, incluso le había ofrecido un viaje a donde el quisiera. Sin embargo eso parecio no importarle asi que mantuvo su decisión de buscar a Ray y decirle lo que sentía. Después de una discusión, que duro toda la noche, Voltaire parecio aceptar su decisión, aun cuando no estaba del todo de acuerdo... Y ahi estaba él.
No había sido dificil, aun cuando Dickenson había preguntado para que quería saberla, él se las había ingeniado para sacarsela. Y después de enfrentar a su abuelo, de hacerlo entrar en razón, y de lograr que su corazón se impusiera, no podía enfrentar al chico por el cual estaba ahi ahora... Ni siquiera podía verlo a los ojos porque sus piernas se sentían temblorosas, un escalofrío recorria su espalda, y parecia que la voz se había perdido en su garganta...
¿Por que le estaba sucediendo todo eso?... Debería ser tan fácil, eso era lo que él había pensado, llegar, plantarse frente a él y decirle "Me gustas"... Pero porque había tanta diferencia entre lo que había planeado y en lo que estaba pasando...
Llevo las manos hasta su cabeza y oculto su rostro en ellas, apoyando sus codos en la mesa. La frustración comenzaba a dominarlo y él no llega a ninguna solución. Si tan solo se sintiera en la confianza para decirle algo...
Suspiro cansado, y en aquel suspiro un murmullo se escucho:
- Ray...
Tenía que idear algo para que...
- ¿Que tiene que ver él en todo esto?
Aquella voz le hizo salir de su ensimismamiento, casi le daba un infarto. Su corazón había saltado hasta el punto de haber golpeado su pecho, y temblo al reconocer al dueño de ella... Deseo fervientemente que hubiera sido un juego de su mente, una alucinación, nada más que eso...
- ¿Que tiene que ver Ray con tu visita? - pregunto de nuevo aquella voz, confirmandole que no estaba del todo solo..
Levanto su mirada y volteo lentamente para toparse con otra mirada ambarina que lo veía con cierta confusión y suspicacia. Aquella sorpresa de verse descubierto, le hizo olvidar la antipatia que sentía por la chica, los celos que eran provocados al ver como trataba a Ray.
- Sabes que es malo escuchar las conversaciones ajenas - dijo Kai tranquilamente, esta vez sin su tono cortante, haciendo que Mariah se sorprendiera pero a la vez que tomara asiento a su lado
- Pero tu no estabas hablando con nadie, asi que no interrumpi nada. Y sin embargo sigues sin contestar mi pregunta...
- ¿Y por que habría de contestarla? - interrumpio Kai
- En todo caso ¿Por que no la contestas? Es una simple pregunta y no creo que su respuesta te comprometa o si?
- Y porque tantos deseos en saber la respuesta
- Porque puedo ayudarte
Esa simple respuesta hizo que la mirada oscura se clavaran en la de la chica. Sorpresa, duda y confusión podía verse claramente en los ojos de Kai... No entendia sus palabras, y sus ojos no mostraban mentira...
- ¿En que puedes ayudarme? - pregunto Kai desconfiado
- Para saberlo necesitas responderme ¿Que tiene que ver Ray con tu visita?
- Oigan! - alguien más le salvo de contestar - Chicos!... Olvide por aqui...
Ray aparecio de nuevo por la puerta, y el ver a Mariah sentada a un lado de Kai, le produjo la misma sensación que el verlo con aquella chica de Japón... Claro que sabía que Mariah estaba con Lee, pero eso no le evitaba sentirse asi... Una sonrisa menos brillante aparecio en su rostro.
- Uh!, creo que me equivoque. Lo siento. Ahora los dejare solos.
Ray dio media vuelta y se fue tan rápido como había llegado. Kai lo miro tristemente, algo que no paso desapercibido para Mariah. Ni tampoco el deseo mal disimulado de seguirlo.
- Sabemos que tu no me simpatizas y que yo no te simpatizo - Kai volteo a verla al escucharla - Pero eso no me impide preocuparme por los amigos de Ray...
- ¿y por eso te preocupas por mi? - pregunto Kai de forma extraña
- Porque más sería - contesto sin entender todavía la pregunta
- Estas segura de que en no es por Ray por quien estas tan preocupada y no por mi - dijo directamente y Mariah logro distinguir un fuego en sus ojos... Celos?
- ¿Que estas trantando de decir? - dijo tranquilamente
- Lo que es tan obvio para todos
- ¿Quienes son todos? - volvio a interrogar, sin preocuparse ya por mantener su tono leve
- Todos son todos. Tus amigos, Tyson, Max, Kenny, Ray...
- ¿Y que es tan obvio? - pregunto de nuevo la chica esta vez con una ceja levantada, interrumpiendo a Kai antes de que siguieran nombrando a alguien más
- Que te gusta Ray! - dijo impaciente para luego añadir con un tono más sombrio y frío - Y que a él le gustas.
Mariah lo miro incredula, sin poder creer lo que el chico ruso le decía. Y sin más ni más solto la carcajada, haciendo que aquella mirada oscura centellara aun mas. En cuanto contuvo la risa un poco le pregunto:
- ¿Estas celoso? - dijo con una sonrisa. Kai no contesto - Jamás lo hubiera creido. Pero he de decirte que...
- Oye, Mariah! - Lee aparecio en la puerta, quedandose extrañado ante la escena frente a sus ojos. Y sin embargo su tono no cambio - ¿Estas lista?. Los muchachos estan listos para partir.
- Aa! - vacilo viendo de nuevo a Kai, para después mirar de nuevo a Lee y sonreir. Algo que hizo a Lee sonreir - Esta bien. ¿Y Ray?
- Aun no voy por él
- Entonces deja que yo vaya. Kai - el chico, cuya mirada había estado fija en la mesa desde que Lee aparecio, miro una vez más aquellos ojos ambarinos - ¿Vendras?
No solo fue Kai el sorprendido, Lee también lo estaba. Aquella antipatia que ella parecia tenerle se había esfumado y una gran sonrisa aparecio en sus labios, dejando aun más extrañados a ambos chicos. Kai estaba confundido ante aquel tono amable de la chica.
- No - dijo prontamente
- ¿Estas seguro? - pregunto Mariah significativamente
- Si
- En ese caso, creo que deberias despedirte de Ray. Esta en la cocina.
La chica señalo el pasillo, y sin saber exactamente como, Kai se levanto y salio pronto de la habitación. Lee fijo su mirada en Mariah, quien a su vez veía fijamente el lugar donde Kai había salido. Se acerco a ella y la tomo de los hombros, en cuanto el rostro de Mariah volteó, una sonrisa aparecio.
- ¿Por que ese cambio tan repentino de actitud? - pregunto mientras ayudaba a Mariah a ponerse de pie
- Digamos que si Ray es feliz yo también lo estare. Además debo devolver el favor que le debo.
- Sabes que no entiendo nada de lo que dices - replico Lee - ¿A que favor te refieres?
Como respuesta obtuvo un delicado beso en sus labios. La sonrisa de Mariah le confundio aun más
- Porque sin él, ni tu, ni yo, estariamos ahora juntos - Lee acaricio la mejilla de la chica frente a él, entendiendo lo que queria decirle - Y ahora empiezo a pensar que Kai no es tan frío como parece, sí, tal vez es un poco antipatico, reservado y todo lo demás. Pero creo que con Ray todo será diferente.
- De nuevo no te estoy entendiendo
- No tienes que hacerlo, tu solo ayudame
- ¿Y como voy ayudarte si ni siquiera se lo que tramas? - pregunto Lee con el entrecejo fruncido
- Si quieres a Ray me ayudaras
- ¿Y que tiene que ver Ray en todo esto?
- ¿Vas a ayudarme?
- Sabes que si, pero...
- Entoces pronto lo sabras
Mariah no dijo más y tomando la mano de su novio, salio de la habitación. Sin embargo tenía otros planes en mente.
Ray lavaba los trastes sin poner mucha atención a lo que hacía. Aun seguia extrañado por la escena de Kai y Mariah, sabía a la perfección que Kai no era de la devoción de Mariah, asi que el verlos juntos sin estarse molestando o mirando de forma fulminante era totalmente extraño.
La presencia de alguien le distrajo, cual sería su sorpresa al voltear y encontrarse con aquella mirada rojo-oscuro que lo veía desde la puerta de la cocina. Instintivamente sonrio, y le sorprendio de ver una ligera sonrisa en aquel rostro frío... Pero esta vez era una sonrisa diferente, ¿Sincera?... Tal vez.
- ¿Que haces Kai? - pregunto tranquilamente, saltando del pequeño escalon al que estaba subido
El silencio de Kai le perturbo. Mientras que el joven ruso, no tenía ni idea de como comenzar. Había ido ahi para despedirse, sin embargo en cuanto vio la sonrisa le pareció aun más difícil el decirle adios. No había ido hasta ahi para después irse como si nada. No, tenía que decirle...
- Ray - dijo en voz baja pero escuchado a la perfección por el joven chino
- ¿Que sucede Kai?
- Oye, Ray. Vas a venir - Mariah aparecio en la puerta - Ya te estamos esperando. Creo que ya terminaste, no?
- Si, ya termine
- Genial! Oye. Kai ¿Por que no nos acompañas?
Kai volteo a verla en cuanto escucho la pregunta. ¿que acaso no le había dicho que no? Y entonces porque estaba insistiendo de nuevo... Era alguna treta, algún plan para humillarlo... No, no, el no pensaba ir, no cuando esa chica no se le despegaria a Ray, y él no podría soportarlo... No...
- Si - dijo finalmente... La sonrisa de Ray le había convencido. Aquel brillo en sus ojos le había hecho decir si, sin que se diera cuenta. ¡Cuanto poder tenía el chico chino sobre él!
La felicidad de Ray era indescriptible. Podia ser cierto que iba a pasar todo el día con Kai...
Poco después los todos los chicos caminaban rumbo a la feria. Kai seguia sorprendido de ver como Mariah iba a un lado de Lee y platicaba animadamente con él. Hasta el frente iban Gary y Kevin... Eso dejaba a Ray y Kai hasta el final.
- ¿Que estas haciendo aqui? - pregunto de repente Ray, sacando de su asombro a Kai, y volteandolo a ver.
Kai miro aquellos ojos ambarinos y volteo a ver a Mariah, que todavía seguia platicando con Lee. ¿Era un buen momento para decirle?
- Yo... bueno... yo... es solo... que...
Ray se extraño del tartamudeo de Kai. Nunca antes lo había visto asi. Sin embargo antes de que Kai hablara, los demás se detuvieron y vieron frente a ellos la feria. Bueno o malo, eso libro a Kai de contestar.
Los ojos rojo-oscuro estaban fijos en la nada. Kai estaba sentado en una banca, sosteniendo la servilleta de lo que había sido un helado. No había pasado lo que tanto había temido. Le sorprendia ver que Mariah pasaba todo su tiempo con Lee. Eso le permitia estar todo el tiempo con Ray. Algo que le agradaba, pero que también provocaba que se le hiciera cada vez más dificil decirle todo lo que queria decirle.
Y ahora estaba sentado, ahi, solo, tratando de hacer que las palabras salieran de su boca. Había rehusado ir a que le leyeran la fortuna, en compañia de Ray. ¿Por que? Porque ya queria deshacerse de ese peso que no le dejaba disfrutar la presencia del chico chino. Porque simplemente queria ser capaz de verlo a los ojos y decirle cuando le queria... Sin embargo otra pequeña cosa no le permitia estar concentrado. Ya que él no había querido ir, y Lee tampoco, Mariah había acompañado a Ray. Asi que inconscientemente su mirada estaba fija en el camino por donde ellos habían desaparecido.
- ¿Que haces? - se escucho una voz detrás de él. Y volteo encontrandose con una mirada que lo veía con una sonrisa en su rostro.
- Nada - Lee se sento a su lado. Y ambos se quedaron en silencio. O al menos hasta que:
- Hola! - aquella voz le saco de sus pensamientos y levantando la vista, se topo con una de las imagenes que más celos le traía. Mariah sujetaba a Ray del brazo, y ambos se veían muy contentos.
Kai no pudo soportarlo. Se levanto de improvisto y antes de que pudiera decir "Me voy". Mariah se le adelanto.
- Lee. Vamos a comprar un helado, si? - Mariah solto a Ray, y se acerco a Lee, sonriendole y con mirada suplicante.
- Esta bien. ¿Que tal les fue?
- Luego te lo contare - contesto una chica impaciente. haciendo que Lee sonriera.
Lo que siguio, dejo a Kai sorprendido. Lee levanto una mano para acariciar la mejilla de Mariah, y poco después un ligero beso unio sus labios. Mariah sujeto el brazo de Lee, y lo arrastro hasta que no se vieran más. Kai volteo a ver a Ray, en cuanto sintió como este le miraba. Y se sorprendio aun más de ver la sonrisa en su rostro.
- ¿Estas seguro de que no quieres ir a que te lean tu suerte?. Vamos, será divertido.
Kai no dijo nada y siguio a Ray, todavía confundido... ¿Era cierto lo que acababa de ver?. O tal vez era tanto su deseo que ahora estaba creyendo que era verdad... No podía quedarse con la duda.
- ¿Que fue todo eso? - pregunto al fin
- ¿Que fue, que? - pregunto a su vez Ray, sin detenerse
- Ese beso...
- Aa!... Eso! - exclamo Ray alegremente - Lee y Mariah son novios.
- ¿Novios? - repitio Kai sin creerlo
- Si... Mira, ahi esta!
Ray sujeto a Kai del brazo y lo llevo frente al pequeño puesto que había un poco más enfrente. Una joven mujer les atendió, y poco después ambos se marchaban, con Kai llevando un papel que aun no desdoblaba.
Había sido un día agitado. Habían visitado todos los lugares y juegos que ahi estuvieran. Perdieron a Gary y Kevin desde el principio, y por eso solo estaban ellos cuatro. Y ahora que Mariah y Lee se habían marchado, solo quedaban ellos dos.
- ¿Desde cuando son novios? - pregunto Kai, cuando ambos estaban sentados, haciendo que Ray le mirara.
- Ellos?... Hace poco. Antier, creo - dijo Ray con una gran sonrisa
- ¿Estas triste? - pregunto de repente, haciendo que Ray dejara de sonreir
- ¿Por que?
- Porque tu quieres a Mariah - aseguro Kai desviando su vista hacia sus piernas, y jugando con el papel que llevaba entre sus manos.
- Como una hermana, si. Y estoy feliz de que ella sea feliz. Pero no la quiero de otra manera. Es parte de mi familia. Al igual que Lee, Gary, Kevin... Incluso también Tyson, Kenny, Max y también tu.
Kai volteo a verlo sorprendido, siendo recibido con una sonria deslumbrante.
- ¿Tyson? - pregunto tratando de no ruborizar ante la mirada
- Si, incluso Tyson... Aunque es un poco gloton, y a veces algo desorientado, pero es un gran chico. Al igual que Max, que también es muy alegre y amable. Su personalidad se me hace demasiado divertida.
- ¿Te gusta Max? - pregunto un Kai celoso. Al escuchar como se referia al chico rubio. Ray solo atino a reirse, de manera melodiosa y llamativa, haciendo que toda furia se esfumara.
- ¿De donde sacaste esa idea tan descabellada?... No, a mi no me gusta Max.
Ray siguio sonriendo, aun cuando no entendía el porque la mirada rojo- oscura se había vuelto aun más penetrante. Como si estuviera apunto de decirle algo importante pero sin que las palabras escaparan de su boca.
- ¿Que sucede Kai? - pregunto un Ray preocupado - Has estado actuando muy extraño.
- Yo...
Era su oportunidad. Y sin embargo ¿Por que le costaba trabajo decirle todo lo que queria decirle?... Simple. Porque nunca antes había tenido que expresar sentimientos a nadie, sentimientos tan profundos y verdaderos jamás habían sido para él importantes. Y ahora que tenía a la persona dueña de su verdadero sentir y no podía decirle cuanto sentía por él... Si no lo hacía, lo perdería.
- Porque no lees tu fortuna. Siempre tiene algo que te ayuda a tomar una decisión.
Kai obedecio al instante. Abrio el papel con manos lentas. Y las palabras impresas en él, llamaron su atención...
"Las palabras no son necesarias para decir todo lo que quieres decir. Has lo que dicte tu corazón y verás que nunca te equivocaras"
Sintió un suave roce en su mejilla, y ligeramente volteo encontrandose con el intenso cabello negro, que acariciaba su rostro, ahora que Ray se había inclinado ligeramente para leer el papel. Era una maravillosa sensación, y un placentero sentir...
- Vaya! - exclamo en cuanto se levanto un poco, y buscaba entre sus ropas - Creo que suena más raro que el mío. Ni siquiera lo comprendo.
Kai había dejado de escuchar sus palabras. Había quedado hechizado, deslumbrado y maravillado ante la hermosa persona que tenía frente a él. Sin embargo, aquellas palabras le ayudaron. Eso era lo que necesitaba, y mientras Ray estaba buscando quien sabe que... Se decidio.
- ¡Aqui esta! - dijo alegremente Ray, levantando un papel y sin notar como Kai se le acercaba.
Ray estaba concentrado en leer su papel, que al levantar la vista. Vio el rostro de Kai, tan cerca, que pudo percibir su inconfundible aroma... Para después sentir el suave contacto sobre sus labios. Sorprendido, pero emocionado, Ray cerro sus ojos, escuchando unicamente como su corazón parecia acelerarse, sintiendo como sus mejillas empezaban a tomar cierto color rojizo, mientras que el calor le recorría y un estremecimiento lo envolvía...
Sin embargo aquel dulce placer no duro mucho. Ese contacto había sido momentaneo, lo suficiente para despertar en él sensaciones indescriptibles y a la vez que muchas cosas comenzaban a revelarse. Pero no se habia prolongado, ni mucho menos se había profundizado... Había sido un simple contacto...
Abrió los ojos rápidamente sin que su corazón, se desacelerara, ni que sus mejillas recobraran el color normal. Y se encontro con aquella mirada rojo- oscura, que tanto le había perturbado desde la primera vez que le había visto... Pero ahora era diferente, había algo en aquella mirada que mostraba su cambio. ¿Que era?...
Pero Ray no tenía tiempo de tratar de responderse... Sus ideas y emociones comenzaban a reaccionar, a recordar y sobre todo a descubrir cientos de nuevos sentimientos, que antes no habían sido atendidos.
Kai, por su parte, no perdía detalle de cada una de las expresiones de Ray, aunque no eran muchas. Parecía distante, pensativo, ensimismado... ¿Era eso una muestra de rechazo?... Esperaba que con eso hubiera sido suficiente, que con ese pequeño beso le hubiera dado a entender lo que sentía... Pero ahora se sentía capaz de hablar... Y después de tomar aire, y armarse de valor, en un susurro casi imperceptible, dijo:
- Yo te quiero...
Simples y sencillas palabras, que bien pudieron haber pasado desapercibidas, pero el agudo oído del joven chino las captó, cada una de ellas, y con tal sentimiento que algo en su interior se agito... Una alegría descontrolada y desconocida apareció... ¡¿Era, acaso, que estaba soñando?
Aquel gesto, en el rostro de Ray, fue malinterpretado por Kai. Quien inmediatamente lo relaciono con repulsión y rechazo. Sin ver al chico junto a él, se levantó, y fue cuando sintió la cálidez sobre su brazo. Sin ver a su lado, se dejo caer en la banca de nuevo. Se preguntaba el porque seguia ahi, y cuando se disponía a levantarse. Aquella cálidez lo envolvió de nuevo, y unos suaves dedos acariciaron su rostro, colocandose en sus mejillas, obligandolo a voltear. Quedo prendado con la brillante mirada ambarina que lo veía ¿Feliz?...
No tuvo tiempo de contestarse... Volvió a sentir un dulce contacto sobre sus labios, esta vez más decidido, más profundo, más placentero... Su boca se abrio dejando pasar la lengua de Ray, haciendolo estremecer de placer y satisfacción. Su sabor era algo que el nunca hubiera imaginado, era algo que jamás hubiera creído sentir...
Aquella sensación maravillosa pronto termino. Ray se separo con una ligera sonrisa adornando su rostro, y haciendo que Kai lo mirara extrañado.
- Al fin te encontre! - exclamo el chico chino de forma alegre, emotiva y sincera.
- ¿Que? - pregunto Kai sorprendido
Pero Ray se limito a observarlo, al parecer, sin intenciones de contestarle. Por el contrario, levanto el papel y se lo entrego. Un Kai extrañado, lo sostuvo y lo leyo con calma...
"Tu busqueda pronto terminara... Aquello que tanto has buscado, pronto aparecera. Ya lo has encontrado, ahora debes esperarar que él te encuentre a ti."
Kai seguia sin entender. Al parecer, Ray lo notó porque con su gran sonrisa dijo:
- La razón por la cual fui a Japón, es porque me sentía triste. Creí que era porque extrañaba a mis amigos. Estando allá me sentí muy feliz y creí que la razón era porque los veía de nuevo. Pero no era el verdadero motivo. Después de que regrese, esa extraña sensación no se alejo, y me sentí aun más triste y desolado que antes. Y entonces apareciste tu. Y ahora todo esta claro.
Kai lo miro en silencio. Su alegría no podía expresarse con palabras, porque no existian palabras para decirle lo que queria decirle... Pero bien recordaba que una palabra no es necesaria. Se acerco lentamente a los labios que tanto ansiaba probar de nuevo... Y antes de llegar a su objetivo... Escucho las palabras que más feliz le harían en la vida.
- Te quiero...
Sus labios unidos en un nuevo beso, esta vez con un Kai ansioso por recorrer y saborear la boca de Ray... Si esa era la felicidad, que egoista había sido su abuelo al negarsela... Negarle algo tan maravillosa y placentero como lo que ahora estaba viviendo. Eso era más de lo que había pensado encontrar, más de lo que creyo sentir... Era sencillamente un sentimiento tan puro y magnifico que nunca antes le había sido brindado... Ni siquiera por su abuelo.
Aquel dulce beso, en un principio, no había perdido la dulzura, simplemente se había vuelto más profundo, con sus protagonistas mostrando su deseo y su anhelo... Ellos no necesitaban respirar, se tenían el uno al otro. Su sabor y su cálidez les era suficiente... ¿Que más podían pedir?
***************
- ¿Estas seguro Kai? - pregunto un Ray nervioso.
En respuesta, Kai sujeto su mano y con delicadeza le invito a entrar a la gran mansión. El angosto camino que llevaba desde la entrada principal, hasta la entrada de la casa, se le hizo eterno a Ray, y a cada paso que daba, su nerviosismo aumenta. Y para calmarlo, un suave apreton de manos le indicaba que todo estaba bien.
Después de aquel maravilloso día. Kai había decidio pasar unos dias con Ray en su pueblo... Debía admitir que se divirtió, como nunca antes. Los amigos de Ray lo trataron maravillosamente, y con ellos se divirtió en grande. No podía negarlo!... Aun más placentero era tener a Ray todo el tiempo a su lado, y era gratificante, verlo todos los dias... Mariah había aceptado que se quedara en casa, su antipatia, hacia él, parecia haberse esfumado, al ver que Ray sonreía mucho más que antes, y lo hacía de manera mucho más feliz...
Sus amigos no había preguntado nada acerca de su relación. Varias veces los habían pillado besandose en el patio trasero, e incluso en la calle. Y a nadie le molestaba eso, todos conocían a Ray desde que era pequeño, y lo apreciaban mucho. Después de unos días, también apredieron a querer a Kai... Y esos dias habían sido vacaciones para el joven ruso... Pero era hora de volver a casa. Parte de su decisión era que llevaria a Ray a su casa, para que pasaran tiempo juntos... Y también para presentarlo formalmente frente a su abuelo.
Era de esperarse, que Mariah, se opusiera totalmente a su partida. Había peleado para que Ray se quedara con ellos. Era un hermano para ella, y no queria dejarlo ir tan fácilmente. Después de una discusión "civilizada" con Kai, había cedido de mala gana. Pero con la promesa de que después ellos regresarían... En pocas palabras, una temporada la pasarían en Japón y otra en China... E incluso estaban haciendo planes para viajar. Mientras tanto, Ray estaba nervioso porque sabía a la perfección que no era del agrado de Voltaire... ¿Que pasaría cuando Voltaire lo rechazara?...
No tuvo tiempo de contestarse. Ahora que se daba cuenta estaban frente al despacho de Voltaire. Ray nego con la cabeza, indicandole a Kai que no estaba listo, que esperara. Lastima que el joven ruso, estaba tan o más nervioso que él, y que deseando terminar pronto con eso, se apresuro a abrir la puerta y hacerlo entrar.
Voltaire levanto lentamente la cabeza para mostrar una mirada indiferente a los chicos que estaban frente a él. Solto la pluma que sostenía y se recargo totalmente en su asiento. Kai sostuvo la mano de Ray y avanzo lentamente. En cuanto estuvieron más cerca, con su voz fría y serena, algo que contrastaba totalmente con lo que estaba sintiendo, dijo:
- Abuelo!. Te presento a mi novio. Ya conoces a Ray Kon.
La sola mención de la palabra "novio" hizo a Ray enrojecer hasta las orejas. Su mirada se perdio en el piso, deseando que Voltaire no fuera a decirle nada desagradable, porque en ese estado no se sentía capaz de responderle...
- Veo que tomaste la decisión correcta - fue lo único que dijo regresando su vista a los papeles, y apoyandose de nuevo en el escritorio.
Para Kai, eso fue suficiente... No esperaba recibir una total bienvenida, mucho menos una felicitación. Pero con que su abuelo no le dijera nada malo, ni ofensivo, eso era una buena señal. Asi que sin esperar escuchar algo más, Kai dio media vuelta, y regreso sobre sus pasos, llevando a Ray de la mano.
Antes de salir la mirada ambarina, regreso a la persona que estaba sentada en el escritorio. Con aquella mirada agil, logro distinguir una pequeña, casi diminuta sonrisa en el rostro de aquel hombre tan serio y de mirada tan fría... Voltaire se parecia mucho a Kai... O tal vez era al reves... De cualquier forma, era seguro de que su estadía ahi, sería placentera... Y como no, teniendo a la persona que más queria a su lado...
- Ves, todo salió bien. Y ahora vayamos a comer algo. - dijo Kai llamando de nuevo su atención!
Ray sonrio y lo atrajo hacía él para besarlo, al cual Kai respondio amorosamente... Una nueva vida les esperaba, y felices estaban dispuesto a afrontarla, siempre que estuvieran juntos... Los sentimientos que ambos compartían nadie más los entenderia... Eran fascinantes y cálidos... Produciendo que la sonrisa de Ray jamás se esfumara, y que la mirada de Kai no volviera a ser fría...
FIN!
N/A:
Este es el final... ¿Y bien que les parecio?
Bueno antes de que me contesten debo pedir una sincera disculpa por el retraso del final. Pero la escuela me lleno mi tiempo libre, hasta tal punto que no puede seguir escribiendo... Solo en ocasiones y con poco tiempo...
Espero que este final este a la altura de toda la historia, y que después de tanta espera les haya gustado. Porque me esforce mucho para poder terminarlo, y tenerlo lo más pronto posible. Siendo esta mi primer historia de Beyblade, pues no se como me haya salido... Pero agradezco enormemente a las personas que me acompañaron a lo largo del fic, y que amablemente me hicieron llegar sus opiniones. Para mi fueron muy importantes y me motivaron a terminarlo lo más pronto posible... Aunque fue un poco tarde. Gracias! a aquellos que leyeron mi fic, y que ahora se toman un poco de tiempo para leer esto...
Me despido... Nos vemos!... Ya saben que cualquier opinion, sugerencia, comentario y demás, sera recibido en gunw02 ... Bye!