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Anime/Manga » Gundam Wing/AC » No pasa nada font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Mi Koushiro Yamato
Fiction Rated: K - Spanish - General/Romance - Reviews: 4 - Published: 08-12-03 - Updated: 08-12-03 - id:1474548

Gw no me pertenece, le pertenece a Sunrise!

Primero que nada eh de aclarar que esto sería como una dimensión alterna. La guerra ah terminado, Treize no murió y sigue siendo amigo de Milliardo, los cinco pilotos estudian en el reino de Zank mientras en las vacaciones Quatre regresa a su casa en el espacio, Trowa al circo, Heero y Duo viven en un departamento en la misma colonia y Wufei entrena en un templo en la misma colonia. Para no hacer tan largo esto, estos se encuentran de vacaciones en una de las colonias y cierta chica decidió acompañarlos.

Mmmm espero y me hayan entendido, francamente yo solo me termine revolviendo --U, mmm que mas? Advertencia, esto contiene Yaoi, así que si no te gusta, no lo leas.

Sin más que advertir o aclarar me retiro, espero y disfruten el fic!

No pasa nada

“Te eh estado esperando”, Duo hablo con una gran sonrisa.

“Estaba ocupado, que quieres?”, Heero no le dio importancia a su compañero.

“Oye a mi también me alegra verte”, Duo paso sus brazos tras su cabeza.

“Date prisa, quieres?”, el joven de cabellos chocolateados le miro con el mismo semblante frió de siempre.

Duo le miro con cuidado y se asombro al ver que Heero vestía un traje negro, “acaso el piloto perfecto tiene una cita?”, el joven trenzado se burlo picadamente.

“Eso es a lo que has venido?”, Heero levanto una ceja mostrando curiosidad.

“Uh?, pues ahora que lo dices”, Duo desvió la mirada pensativo, “vine para invitarte a salir”, hablo un tanto serio.

“Invitarme a salir?”, Heero se mostró confundido pero interesado.

“Si, los chicos y yo iremos a ver una película, así que vine a invitarte”, Duo termino y le miro con una sonrisa, “pero veo que no puedes, en fin, lo mejor será que me vaya y no moleste más, nos vemos!”, Duo se dio la media vuelta y se despidió.

Heero solo observo como se marchaba su compañero, se sentía extraño, sacudió su cabeza tratando en vano de desaparecer esos pensamientos.

‘No debería importarme lo que él haga’, el seño de Heero se frunció.

“Heero!”

Heero respiro profundo y dirigió su mirada a quien le hablaba.

“Estas listo?”, la chica sonrió mientras caminaba hacia él.

Heero solo asintió levemente y ambos se subieron en la limosina rosa y partieron.

“Rayos!, no debería importarme”, Duo hablaba entre dientes algo enojado, “tiene todo el derecho de salir con quien quiera, no me importa”, detuvo su paso y miro el cielo, “me escuchaste Heero?”, no me importa!”, grito enojado, “no me importa…”, su voz se oyó como un susurro, bajo la mirada melancólico y rápido desapareció una lagrima que se formaba.

“Te agradezco que me acompañaras, Heero”, Reelena sonrió dulcemente.

‘No debería importarme’, Heero se mantenía absorto a lo que estuviera fuera de sus pensamientos.

Reelena le miro esperando alguna respuesta o señal pero nada de eso paso, bajo triste la mirada pero inmediatamente levanto la vista y sonrió, “bailamos?”, tomo del brazo a Heero y lo condujo a la pista de baile.

‘Por qué estoy con Reelena?’, Heero se cuestiono confundido.

“Sabes Heero?, me estoy divirtiendo mucho”, Reelena suspiro tranquilamente.

“Me alegra”, Heero se quedo pensativo por su respuesta.

Reelena sonrió ante tal respuesta.

‘Heme aquí, esto esta algo aburrido. Normalmente disfruto viendo una película pero…’, Duo suspiro pesadamente y miro a su alrededor. Quatre se mantenía un tanto pensativo, Duo clavo su mirada en él y pudo ver un leve sonrojo en sus mejillas, ‘que tanto pensara?’, sonrío para sus adentros burlonamente. Luego Trowa, quien se mantenía serio viendo la película, era difícil saber si la veía o pensaba en algo. Y por último Wufei , Duo se mostró sorprendido y sonrió confundido, pareciese que Wufei irradiaba un aura de furia, “vamos no te dejes, tu eres mucho más fuerte que ellos”, Wufei hablo enojado y a la vez alterado, “cómo puede ser tan iluso?”, desvió su mirada enojado y diviso a Duo.

“Se te ofrece algo Maxwell?”, Wufei hablo curioso.

“Eh?, no nada”, el joven sonrió nervioso.

Wufei volvió a enfocar su atención en la película y Duo suspiro aliviado, ‘me pregunto que estará haciendo Heero?’, Duo se dejo deslizar en el asiento y miro la película, trataría de no pensar más en eso.

“Mira que linda pareja”

“Hay, no se ven divinos?”

Reelena se sonrojo levemente y sonrío complacida ante tales comentarios.

Heero por su parte ignoro los comentarios, necesitaba pensar en otras cosas.

“Sucede algo?”, la voz de Reelena le interrumpió.

“No”, la voz del joven se oyó insegura.

“Has estado algo distante, Heero por favor confía en mi, quieres?”, Reelena pidió.

Heero le miro por un momento, quizás una ayuda no estaría mal.

“Ven hablemos afuera”, la chica le tomo del brazo y ambos salieron al jardín.

Duo bostezó mientras se estiraba y sonrío derrotado, no había puesto atención a la película pero si había logrado aburrirse mucho. Camino junto con los otros tres chicos y todos salieron del lugar.

“Has estado algo distanciado, sucede algo Quatre?”, Trowa miro a Quatre.

“No pasa nada”, Quatre sonrió al tiempo que agitaba suave su cabeza.

“Qué les parece si ahora vamos a comer?”, Duo pensó en una forma de animarse.

“Por mi esta bien”, Wufei hablo indiferente al tema.

“Opino lo mismo”, Trowa también se apunto.

“Yo también estoy de acuerdo”, Quatre se animo.

Los chicos se dirigieron a un restaurante, aun la noche era joven y había cosas que hacer.

La chica suspiro ante sus fantasías, calmada decidió dejar de fantasear para ver a la persona a su lado, “Me dirás que pasa?”, curioseo.

Heero se quedo pensativo un momento, “cómo podrías evitar pensar en una persona?”, la pregunta salio pesadamente, Heero no era bueno para esto.

Reelena se sorprendió, acaso Heero estaba enamorado?, “esa persona roba tus pensamientos?”, la chica se mostró muy interesada.

Heero suspiro, “si”, se limito a responder.

“Ya veo”, la joven sonrió, “dime Heero, no has pensado que quizás esa persona signifique algo para ti?”, la joven hablo sabiamente.

“A que te refieres?”, Heero le miro sin entender.

“Heero, no has pensado que podrías estar enamorado?”, Reelena sonrió.

“Enamorado?”, el joven de cabellos color chocolate se mostró turbado y confundido.

Reelena suspiro y se sentó al lado de su acompañante, “y dime, podrías decirme quién es?”, la joven se acerco levemente al rostro del joven admirándolo y con su mano acaricio sus cabellos.

“Quién es?”, Heero aun trataba de asimilar todo.

“Si, quien es?”, Reelena sonrío acercándose más.

“Ahhh, que bien comí”, Duo sonrío alegre.

“Si, todo estuvo delicioso”, Quatre sonrío complacido.

“Ya es tarde, yo me despido”, Wufei hizo notar.

“Es verdad,”, Trowa miro a su alrededor y luego dirigió su mirada a Quatre, “quieres que te acompañe?”

“Claro”, Quatre sonrío dulcemente y un ligero color carmín se poso en sus mejillas.

“Duo sonrío pícaramente, “espero que lo cuides bien Trowa”

Las mejillas de Quatre se notaron sonrojadas  y Trowa le miro extrañamente. Escapando de la situación, Duo dio la media vuelta y se despidió de ambos chicos.

“Quatre”, Trowa robo la atención del chico, “por qué mentiste en el cine?”, Trowa le miro y detuvo su caminata.

“Yo…”, el joven rubio desvió la mirada nervioso, “no mentí, es solo que…”, Quatre no sabía que responder, “pensaba en algo”, termino un tanto inseguro, como si quisiera proseguir pero tuviera miedo.

Trowa que no le había dejado de mirar suspiro ligeramente como si hubiera despejado sus dudas, camino hacia el rubio y le tomo de la barbilla levantando ligeramente su rostro y dirigió sus labios a los de él.

Duo caminaba al lado de Wufei, ambos se dirigían casi al mismo lugar.

“Sucede algo Maxwell?”, el joven a su lado le miro de reojo.

“Ah?, por qué lo dices?” Duo se extraño por la pregunta, no era de Wufei preocuparse por alguien.

“Has estado muy callado y esa digamos que no es una virtud tuya”, el joven chino recordó.

“Quizás no tenía de que hablar”, Duo se excuso.

“Imposible”, Wufei sonrío triunfante.

Duo guardo silencio derrotado, por qué rayos tenía que estar pensando en él?!

Sus ojos color chocolate veían el rostro de la joven cada vez más cerca, podía sentir su aliento chocando contra su rostro.

La joven se mantenía sonriente con sus mejillas levemente teñidas en rojo y mantenían sus ojos cerrados.

A cada segundo se aproximaba más, Heero levanto sus manos y con suavidad la tomo de los hombros alejándola de él mientras al mismo tiempo giraba ligeramente su rostro evitando el beso.

La sonrisa en el rostro de la chica se borro remplazándolo una mueca de tristeza. Abrió sus ojos y dejo mostrar en sus ojos la tristeza que le invadía. Sin poder evitarlo lagrimas empezaron a caer por sus mejillas, no era ella de quien Heero estaba enamorado.

“Entonces me dirás que te pasa?”, Wufei volvió a preguntar.

En el rostro de Duo se poso una mueca de frustración”, no eh podido dejar de pensar en…”, Duo se detuvo percatándose de lo que decía y se quedo pensativo unos momentos, “y por qué el interés?”, el joven trenzado se mostró curioso.

Wufei no supo que responder, por qué le interesaba lo que le pasara a el piloto de Deathscythe?

Duo sonrío tristemente, quizás el joven chino pudiera ayudarle. Suspiro pesadamente y se decidió a hablar.

El rubio se quedo estático ante el acto, sus ojos se mantenían abiertos mientras su mente trataba de procesar lo que ocurría mientras sus mejillas estaban totalmente sonrojadas. Sin darse cuenta sus ojos comenzaron a cerrarse y sus labios a corresponder el beso.

Un cosquilleo se produjo en su estomago al mismo tiempo que una corriente eléctrica recorría su cuerpo.

Al sentirse correspondido el joven de ojos esmeralda tomo con su otra mano la cintura del rubio y lo acerco más a él.

El beso se rompió, las respiraciones de ambos chocaban en sus rostros y ambos se miraban fijamente.

“Era por esto que te mantenías tan pensativo?”, Trowa quiso saber.

“S-si”, Quatre agacho la mirada avergonzado.

Trowa levanto su mirada e hizo que le mirara a los ojos, “te quiero Quatre”, el joven sonrió tiernamente.

Las mejillas del joven se colorearon aun más y una gran sonrisa ilumino su rostro, “yo también te quiero Trowa”, hablo dulcemente y le abraso, cosa que correspondió Trowa.

Caminaba hacia su casa, se mantenía pensativo, ‘enamorado?’, esa palabra aun rondaba por su mente.

Llego al apartamento que compartía con Duo y abrió la puerta. Nadie, Duo aun no había regresado, la incertidumbre se apodero de él. Sacudió su cabeza intentando despejar sus pensamientos y camino hacia su cuarto, entro en la habitación y dejo caer el saco al piso mientras se quitaba la corbata, desabotono ligeramente su camisa y se dejo caer en la cama.

Observaba el techo, acaso había alguna respuesta ahí a sus preguntas?, dirigió sus manos atrás de su cabeza y cerro los ojos, estaba confundido.

Oculto su rostro entre la almohada, cómo había sido tan tonta? ‘No lo entiendo, creí que Heero se refería a mi’, la chica seco sus lagrimas. “Quién será?, quién me ah robado el corazón de Heero?”, hablo tristemente y volvió a ocultar su rostro entre las almohadas.

“Ya comprendo, no has pensado en decírselo?”, Wufei opino.

“Estamos hablando de Heero, cuál crees que sea su reacción?”, Duo suspiro cansado de ese problema.

“Cierto”, el joven chino analizo, ciertamente no era muy bueno para eso.

“Ah, de todas maneras no tiene caso pensar en eso, Heero jamás sentiría lo mismo”, Duo hablo resignado y detuvo su caminata, “bueno aquí es donde me despido, nos vemos Wu y gracias por todo”, sonrío.

“Maxwell”, Wufei le detuvo.

“Qué pasa?”, Duo le miro.

“Si no se lo dices, jamás lo sabrás”, sugirió serio el chino.

Duo sonrío melancólico, “tienes razón”, suspiro hondamente y se marcho.

Wufei le observo marcharse y sonrío melancólico, “suerte, la necesitaras”, susurro y siguió su caminata.

Duo entro silencioso al departamento, no esperaba encontrarse a nadie pero prefería prevenir que lamentar.

“Veo que se divirtieron”, una voz se oyó desde la puerta de la cocina.

“Heero no sabía que ya habías regresado, cómo te fue?”, Duo hablo con el humor de siempre y le miro esperando respuesta. “No se para que pregunto si se que no me vas a contestar”, el joven bostezo, “ni hablar, me iré a dormir, buenas noches Heero”, el joven de cabellera trenzada se retiro a su habitación.

Entro en su habitación y su semblante se torno serio, sabía lo que sentía pero… ahora que haría? Lentamente soltó su cabello y lo sepillo, se puso su pijama y se dejo caer rendido ante Morfeo.

Por su parte Heero termino su café y se retiro a su habitación. Aun seguía confundido, por qué no le respondió a Duo?, por qué le molestaba que se haya divertido con otros?”, una sola palabra cruzo por su mente, celos.

La mañana llego pronto, Duo bostezo cansado y somnoliento camino a la cocina.

“Buenos días”, saludo a su joven compañero y se dispuso a prepararse un cereal.

Heero se limito a repetir lo mismo, extrañamente no podía decir más, se había quedado anonadado ante la imagen del americano.

Mientras el joven se preparaba su cereal, Heero le miraba minuciosamente.

Su cara aun somnolienta y ese brillo en los ojos de cansancio hacían ver a Duo como un niño chiquito. Su cabello ligeramente despeinado y suelto, su blusa sin mangas marcando ligeramente su cuerpo, y esos shorts que hacían lucir las largas piernas del joven.

Heero sacudió su cabeza tratando en vano de borrar esos pensamientos y evitar el sonrojo en sus mejillas.

Duo quien se mantenía absorto a todo eso volvió a bostezar y se tallo ligeramente los ojos.

Las mejillas de Heero se tiñeron notablemente de rojo y el joven japonés dio gracias que Duo aun siguiera semidormido.

El timbre sonó, Duo deposito su plato de cereal en el comedor y se dirigió a la puerta.

“Espera”, Heero le detuvo.

“Qué pasa? acaso esperas a alguien?”, Duo no entendía.

“No es posible que quieras abrir vestido así”, Heero le regaño, “yo abriré, tu ve a cambiarte”, ordeno.

Duo suspiro, “no le encuentro lo malo”, renegó ligeramente mientras sonreía, por lo menos lograba tener la atención de Heero.

Heero espero a que Duo entrara al cuarto y luego se dirigió a la puerta. ‘Cómo se le ocurre querer abrir así?’, pensó enojado y celoso, no quería que nadie le viera así, esa era una imagen de Duo que nadie más debía ver, solo él, solo era para él.

“Hola, se encuentra Duo?”, una chica saludo.

“Se esta cambiando”, Heero hablo fríamente.

“Hilde que sorpresa, pasa!”, Duo saludo desde dentro.

Hilde paso y la imagen le sonrojo, Duo se encontraba semi-vestido pero muy alegre.

Heero frunció el ceño, “que te dije Duo?”, hablo tajante.

“Si, si, ya entendí”, se disculpo divertido ante la imagen de su amigo, “espera Hilde a horita salgo”, Duo dio media vuelta y entro en la habitación.

Hilde no articulo palabra y aun notablemente sonrojada se sentó en el sofá sin notar que alguien la fulminaba con la mirada.

“Es bueno ver a viejo amigos”, Milliardo sonrió.

“El gusto es mío mi joven amigo Milliardo Peacecraft”, musito el jovial llegado.

“Nos alegra tenerlo aquí coronel Treize”, saludo una joven.

“Dígame Treize señorita Noin”, pidió.

“Que dices Treize, nos acompañas a tomar una taza de café?”, invito el joven rubio.

“Por supuesto, como rechazar la invitación”, el joven sonrío y junto con sus dos acompañantes emprendieron la caminata.

Heero desvió la mirada enojado, por qué Duo tenía que comportarse así con todo mundo?, dejo salir un bufido ante la cara sonrojada de Hilde.

“Iremos a recorrer la colonia, no vienes Heero?”, Duo invito.

“No, tengo cosas que hacer”, dijo cortante y se retiro a su habitación.

“Como quieras, tu te lo pierdes”, el chico sonrío resignado como era costumbre y salio junto con su compañera.

“Pero… que cosas tengo que hacer?”, Heero miro su habitación, ‘por qué no?’, pensó suspicaz y salio de la habitación.

“Toma pequeño”, Trowa entrego un helado a su acompañante.

“Gracias”, el joven tomo alegre su helado. Trowa le miro con ternura ante tal imagen y sonrío.

“Chicos, buenos días”, una voz los saludo desde lejos.

Quatre y Trowa giraron su vista hacia el lugar y divisaron al joven que tan alegremente les llamaba.

“Buenos días”, Quatre sonrío.

“Buenos días Duo”, saludo Trowa.

“Duo espera me!”, una voz se oyó a lo lejos.

“Eh? Hilde perdona”, Duo se disculpo por dejarla atrás.

“No hay problema”, sonrío tímidamente y al percatarse de los otros dos chicos saludo.

“Buenos días señorita”, Quatre correspondió el saludo.

“Buenos días”, Trowa hablo algo alejado, al parecer su atención se había posado en la lejanía.

Treize no pudo evitar bostezar, el andar vagando mirando lugares no era su fuerte, miro nuevamente a la pareja y volvió a bostezar.

Cansado sacudió su cabeza tratando de disipar el sueño y un lugar llamo su atención.

“Esgrima? no suena mal”, sonrío para sí y separándose de la parejita se dirigió al lugar.

“Y que hacen chicos?”, curioseo Duo.

“Uh? bueno nosotros…”, las mejillas de Quatre se tornaron rojizas mientras divagaba nervioso que decir.

“Ah ya veo”, hablo picadamente, “felicidades”, sonrió ampliamente.

“Gra-gracias”, Quatre bajo la mirada avergonzado pero a la vez feliz.

Trowa solo le agradeció con un gesto que Duo entendió a la perfección.

“Bien, será mejor continuar con nuestro recorrido, nos vemos chicos”, Duo y Hilde se despidieron.

Trowa se mostró divertido ante lo que vio, ‘si lo descubren…’, eso sería interesante de ver pensó divertido.

“Qué pasa?”, Quatre mostró genuina curiosidad.

“Heero ha estado siguiendo a Duo”, Trowa hizo notar.

“Tu crees que él…”, Quatre quería confirmar sus sospechas.

“Creo que si pequeño”, Trowa le miro.

Quatre sonrió feliz por su amigo mientras le miraba alejarse.

“Y dime, quieres otro helado?”, Trowa le miro tiernamente y Quatre sonrió como respuesta.

‘Por qué tienen que reír tanto?’, Heero pensó molesto.

“Hola Heero, no pensé verte por aquí”, una joven le saludo por la espalda.

“Reelena… hola”, hablo serio como siempre.

“Escucha Heero, lo que paso ayer…”, Reelena desvió la mirada con dolor”, “no fue mi intención el interpretar mal tus sentimientos”, se disculpo.

“No tienes que disculparte”, Heero hablo suavemente, se acerco a la chica y seco sus lagrimas.

La chica miro con amor al joven a su lado, este se mantenía sentado con los ojos cerrados disfrutando del ambiente.

“Duo”, la chica hablo nerviosa.

“Qué sucede Hilde?”, hablo tranquilamente.

“Hay alguien que ocupe tu corazón?”, la chica bajo la mirada sonrojada.

“A decir verdad, si”, el joven hablo con la verdad, no le gustaba mentir, “hay alguien que me gusta”, Duo abrió sus ojos, su mirada se notaba nostálgica al igual que la sonrisa en sus labios, “no solo me gusta, la quiero demasiado”, suspiro.

“Ya veo”, la voz de Hilde se oyó apagada.

“Hilde escúchame y quiero que me escuches bien. No quiero que te pongas triste por mi culpa, ya veras que pronto encontraras a una persona especial”, Duo hablo serio.

Hilde sonrío pero no pudo evitar el llanto.

Heero maldijo entre dientes, había perdido a Duo. Siguió caminando por el lugar hasta que en la orilla de un parque pudo divisar a un joven muy conocido para él sentado en una banca.

Lento camino hacia él, se preguntaba que había pasado con Hilde.

“Heero te estaba esperando”, Duo saludo alegre.

Heero se cuestiono así mismo.

“Vamos, se que no soy el soldado perfecto pero tampoco soy tonto”, el americano sonrío juguetón.

“El esconderme no es mi estilo”, Heero desvió la mirada.

“Si querías venir lo hubieras dicho”, Duo le animo.

“Te dije que tenía cosas que hacer”, Heero hablo serio.

“Cómo espiarme?”, el joven cuestiono curioso.

Heero no respondió y Duo soltó una risita.

“Por qué me espiabas?, qué pasa Heero?”, Duo deseo saber.

Heero respiro profundo, esto que diría sería algo de lo más difícil que hubiera podido hacer. Tomo fuerzas y hablo mirándole fijo a lo ojos, “estaba celoso”.

“Celoso?”, Duo se quedo en shock, ‘Heero celoso?’, no lograba salir de la impresión.

Heero frunció el entre cejo, tanto que se había esforzado en admitir algo así y a él solo se le ocurría quedarse callado! Con paso decidido camino hacia el americano, le tomo de la cintura suavemente y acercándolo a él le beso.

Duo inconscientemente cerró los ojos dejándose llevar por la sensación, se sentía tan bien ser correspondido.

La joven detuvo su caminata al escuchar pequeños sollozos y se dirigió a la chica, “te encuentras bien?”, pregunto preocupada.

“Si, no se preocupe”, rápido seco sus lagrimas.

“Pero si tu eres… Hilde”, Reelena se sorprendió.

“Señorita Reelena, me da gusto el saludarla de nuevo”, sonrío feliz tratando de apartar su tristeza.

“A mi también Hilde pero dime, que te ah puesto así?”, Reelena le miro con interés, “es por Duo, no es así?”, pregunto triste.

Hilde desvió la mirada triste, “cómo lo supo?”.

Reelena negó levemente con la cabeza, “que tal si hablamos en otro lugar?”, sonrío amistosa.

“Esta bien”, la chica sonrió levemente y ambas se fueron.

El beso había terminado, sus respiraciones chocaban levemente en sus rostros sonrojados.

“Te quiero”, Heero rompió el silenció.

Duo sonrío sin darse cuenta, le alegraba oír esas palabras, le hacían muy feliz pero a la vez le divertía la situación, prácticamente Heero había hecho todo solo. Sonrío pícaramente, no dejaría que fuera así.

“Yo también te quiero Heero”, Duo rodeo con sus brazos su cuello y lo acerco a él, ahora era el turno de él de comenzar el beso.

Heero sonrió ligeramente ante el acto, se sentía bien dejarse llevar por sus sentimientos.

“No se por que me encuentro aquí, este lugar solo esta lleno de tiendas sin sentido”, se dijo para si mismo un molesto chico. Observó el lugar y algo le llamo la atención, “esgrima?”, sonrío para si y decidió entrar.

Camino por el lugar, había poca gente luchando, ‘no estaría mal un combate’, pensó entusiasmado, se dirigió a tomar una espada pero una voz le detuvo.

“Wufei Chan”, hablo pausado, “es un honor volverte a ver”, el joven tras de él soltó una ligera risa.

Wufei sonrió, “lo mismo he de decir, Treize Khushrenada”, se dio la media vuelta y lo encaro.

“Qué tal un combate?”, reto Treize dándole una espada a su interlocutor.

“Mmm, ya que insistes”, Wufei sonrío feliz y tomo la espada dispuesto a luchar.

Fin

Comentarios: No, no me cae mal Reelena si les interesa saber. Bueno un poquito :p no puedo evitar odiarla al ver como Heero cambia tanto por su culpa òó fuera de ahí la tolero.

Este fic lo escribí hace un par de meses, nótese en la forma de redacción, pero hasta ahora no se me había antojado subirlo, uhm… no se, solo espero que halla quedado bien. En su tiempo tarde mucho en escribirlo --U

Me despido y cualquier cosa manden un mail a o facilítense la vida y dejen un review!

Jaamataashita



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