Share/Save/Bookmark
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Books » Harry Potter » Imposible es dejar de amarte font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: kmila
Fiction Rated: T - Spanish - Romance/Adventure - Remus L. - Reviews: 15 - Published: 09-12-03 - Updated: 09-12-03 - id:1516976

            Hola, bueno aquí esta otro capitulo, espero que lo disfruten… quiero dedicar este capitulo a Ale, gracias musa, se que antes no habías leído esta historia, pero hace mucho que la tenia escrita y hoy he decidido publicarla a ver si a la gente le gusta tanto como a mi , bueno me despido y los dejo con este Cáp.… bye

2-El primer día

           

            -Valentina despierta –un susurro lejano me llamaba –Valentina… VALENTINA!

            Abrí los ojos rápidamente para ver a dos brillantes ojos azules frente a mí. Mi corazón dio brinco.

            -AAAAA –grite golpeando a la persona que estaba frente a mí con mi puño.

            No tarde mucho en recordar donde estaba, con quien y darme cuenta a quien había golpeado, me levante ágilmente y me acerque a el con cuidado de no golpearlo de nuevo.

            -Estas bien? –pregunte tímidamente.

            -Auch –dijo Remus incorporándose del suelo mientras se sobaba la mejilla –tienes un buen brazo –bromeo mientras mis mejillas se tornaban de un rojo escarlata.

            -Clases de Karate toda mi infancia –comente aun sintiendo mis mejillas calientes –discúlpame, no sabia que eras tu… -comencé.

            -Tranquila –me dijo sonriendo amablemente, aun todo estaba muy oscuro –es muy temprano, son las cinco de la mañana, pero tenemos que salir ya…

            -No hay problema –dije reprimiendo un bostezo y mientras me estiraba lo miraba –estoy llena de energías, esta cama de rocas es la mejor cama en la que he estado!

            Sonreí al sentir mi ironía en la voz…

            -Si tampoco es la mejor cama en la que he dormido –comento el levantando una ceja mas que la otra –pero he dormido en peores –dijo un poco mas bajito.

            -No quiero ni imaginarme donde seria eso –dijo abriendo los dos ojos bastante.

            -Yo no quiero ni acordarme –dijo el imitándome.

            Ambos soltamos una carcajada.

            -Será mejor que nos vallamos –dijo el –tenemos mucho camino que recorrer…

            Yo asentí y lo seguí de cerca. Pasamos entre los árboles con cuidado, yo miraba su espalda frente a mi y sonreía internamente, como olvidando lo que había pasado la noche anterior y donde nos encontrábamos, definitivamente aquel lugar era muy extraño, como con un toque de magia en todo.

            -Este bosque es muy peligroso en la noche –me dijo el desde al frente mirando momentáneamente hacia donde estaba –bueno… es mas peligroso en la noche.

            Yo sonreí junto con el aspirando el olor del húmedo bosque, sintiendo los parpados pesados, realmente casada… moría de sueño, de hambre, de sed… tenia miedo porque no sabia donde estaba, pero confiaba en el, por alguna razón desconocida. No podía dejar de mirarlo.

            Caminamos un tiempo mas, subiendo, bajando, sin salir del espeso bosque, el calor se comenzó a sentir, era bastante incomodo porque era muy húmedo y hacia que junto con el sudor me piel quedara pegajosa.

            Ambos nos desasimos de las chaquetas y túnicas sin parar de caminar, yo moría de hambre y de cansancio, pero no quería representar ningún problema para el.

            Sentía que el aire llegaba escaso a mis pulmones y me recosté de un árbol, para descansar un poco, no quería perderlo… apenas cogi un poco de aire y me apresure, con lo que no contaba es que mi pie se enredo con una de las raíces de uno de los tantos árboles, y caí, caí pegándome fuertemente en mis rodillas, con las piedras del suelo, mi pantalón quedo completamente sucio.

            Deje escapar un lamento mientras cerraba los ojos fuertemente.

            -Estas bien? –el se escucho preocupado frente a mi.

            -Si bien –dijo sonriendo a medias mientras trataba de ignorar el intenso dolor en mis rodillas –solo me raspe un poco…

            -Déjame ayudarte –me dijo el extendiéndome la mano ayudándome a levantarme.

            -Soy un desastre –dije mientras trataba de limpiar el lodo de mis rodillas y recogía las cosas que habían caído de mi bolso.

            -No –dijo el sonriendo –es normal caerse si corres en este lugar, las raíces son muy grandes… estas cansada? –pregunto algo apenado.

            Sentí como mis mejillas se tornaban rojas y un calor diferente al del ambiente recorría mi estomago, asentí.

            -Disculpa, no me había dado cuenta de la hora que es –me dijo el también sonrojándose.

            -Y que hora es? –pregunte con curiosidad mientras mis entrañas se retorcían del hambre.

            -Pasan de medio día, es que necesitamos llegar a un lugar seguro para pasar la noche…. Y un lugar seguro en este bosque es muy difícil… -soltó un suspiro cansado mientras pasaba una mano por su cabello que escurría del sudor.

            -No te preocupes, estoy bien –mentí tratando de animarlo –además encontraremos algo porque…

            -Shhhh –me callo el mientras ponía su dedo en sus labios y se ponía alerta, bastante callado movió la cabeza hacia la derecha, se estuvo un rato así, si no hubiese sido por su cara seria me hubiese reído a causa de los nervios.

            Entorno los ojos hacia otro lugar, yo mire hacia el mismo sitio, comenzaba a preocuparme…

            -Será mejor que nos apresuremos Valentina, creo que nos siguen –dijo bastante bajito, casi en un susurro, eso me preocupo aun mas, ya casi no me quedaban fuerzas, moría de sed y de hambre… además estaba muy cansada, ahora que lo veía bien, el desde la mañana lucia cansado, ojeras se posaban en la parte de debajo de sus ojos que aunque muy azules tenían una chispa dorada bastante sorprendente. Estaba muy pálido a mi opinión, lucia cansado, pero no parecía estarlo a diferencia de mi.

            -Comienzo a preocuparme –le susurre yo, el me miro fijamente, sentí que mis piernas se tambaleaban y mi corazón se aceleraba, esa mirada me intimidaba en cierta forma.

            -No quisiera que estuvieses asustada –me dijo sin quitar su expresión seria –pero simplemente este no es un lugar seguro, nos siguen personas… -pareció estarlo meditando un momento –bueno, nos persigue algo que de verdad no te podría explicar… no tendría las palabras –estaba comenzando a confundirme mas.

            -Lo que ayer me ataco? –pregunte algo asustada –los Dimentories?

            El sonrió levemente.

            -Dementores –me corrigió, yo me sonroje –ellos también… mejor apresuremos el paso o nos alcanzaran –yo asentí y comencé a caminar junto a el, a veces no podía contener la necesidad de mirarlo, su perfil era perfecto, su rostro estaba algo tranquilo, pero siempre precavido. Sonreía sin darme cuenta me estaba enamorando de alguien a quien no conocía.

            Mi estomago dio un vuelco.

            -Tengo hambre –murmure derrepente luego de una larga caminata.

            El me miro y sonrió.

            -Te habías tardado –comento sin dejar de caminar.

            -Estoy preocupada, puede que seas un santo o algo… voy a terminar desmayándome –solté un pequeño gemido y el no pudo aguantar la risa, esa risa era una melodía perfecta para mis oídos, yo también lo acompañe.

            -No soy ningún santo –me dijo riendo maliciosamente, me sonroje aunque sabia que no se refería a nada de eso –es solo que… -miro al suelo por un momento y me ayudo bajar una especie de cuesta algo empinada –es que a veces no me da hambre… cuando estoy preocupado.

            -Soy totalmente diferente a ti –comente yo recordando todos los kilos que había engordado al saber la enfermedad de mi sobrino, baje la mirada algo triste, note como su mirada se posaba en mi.

            -Sucede algo? –me pregunto preocupado.

            -No –dije levantando la cara tratando de sonreír, aunque sin poder evitarlo una lágrima recorrió mi rostro –no es nada –dije con voz entrecortada a causa de un escozor en mi garganta…. Recordándolo todo de nuevo.

            -O por favor no llores –me dijo mientras me tomaba la mano preocupado, lo mire a los ojos, ellos se veían mas dorados que nunca –que sucede?

            -Yo, ayer no pude evitar recordar la muerte de mi bebe… -le respondí apoyando mi cabeza a su hombro levemente.

            El permaneció en silencio, pasó un brazo detrás de mí para confortarme.

            -Yo no se que paso, simplemente no lo se… -murmure antes de quedarme en silencio.

            -No te preocupes…ya paso…. –dijo mientras su mano pasaba por mi espalda tranquilizándome, me aleje de el y le sonreí mientras me limpiaba las lagrimas.

            El metió una mano en el bolsillo como buscando algo.

            -Bueno, lo que iba a decir era que cuando me preocupa algo lo que hago es comer… se me abre el apetito –sonreí tratando de olvidar un dolor interno, el saco de su bolsillo una barra de chocolate y me la extendió –cómela, te hará bien…

            Mordí la punta del chocolate sintiendo como se deshacía en mi boca y como el dolor poco a poco desaparecía… y como un enorme vació en mi estomago se llenaba… a medias… al final me sentía mucho mejor.

            -Mejor? –me pregunto mientras ponía una de sus manos en mi hombro.

           

            Yo levante una ceja mas que la otra, sorprendida de lo que un simple chocolate había logrado. El saco otro pedazo de su bolsillo y se lo metió en la boca sonriendo, como si realmente lo disfrutara, y yo permanecía aun sorprendida, pensando detenidamente en la posibilidad de que Remus Lupin fuese alguna especie de ser mágico.

            -Acaso eres una especie de Mago? –pregunte mas como una especie de broma, mas sin embargo el hombre frente a mi se atoro con lo que comía yo algo preocupada le di unos golpecitos en la espalda.

            -Estas bien? –le pregunto cuando ya había dejado de toser, el asintió sin abrir los ojos, luego los abrió y me miro algo preocupado.

            -Por que lo dices? –me pregunto.

            No entendía nada, estaba confundida, porque esa reacción de su parte?

            -Que cosa? –pregunte confundida, luego miro hacia atrás asegurándose de que no viniese nadie.

            Se estuvo un rato mas mirándome y luego comenzó a caminar en silencio, yo lo seguía de cerca… algo confundida.

            -No entiendo que me querías decir –comente luego de un rato.

            -Será mejor olvidarlo –me dijo sin voltear a verme, yo lo mire por un momento, lucia mas bien preocupado que molesto. Volví a levantar una ceja más que la otra y lo mire como si estuviese loco.

            El me miro y me sonrió dulcemente, como solía hacerlo, yo sentí como si un millón de mariposas despertaran en mi estomago.

            -No es nada, yo que a veces estoy como loco –me dijo mientras se rascaba la cabeza nervioso.

            Yo le sonreí mas tranquila, había pensado que se había molestado conmigo… y no sabia porque.

            Caminamos otro poco sin decir palabra y el cansancio y hambre no desaparecían de mi cuerpo, pero lo que mas tenia era sed…  seque el sudor que había en mi frente con la mano derecha antes de volverlo a mirar, el me miro preocupado.

            -Todo bien? –me pregunto.

            -Si, es solo que no tengo casi fuerzas, porque no paramos a comer algo? –pregunte con algo de esperanza en la voz.

            El apretó los labios levemente sin dejar de mirarme.

           

            -Estaría bien –me dijo mientras examinaba los alrededores –creo que no se donde estoy con exactitud…

            Yo sonreí mas nerviosa que antes, el me miro atónito.

            -Nervios –le respondí a su mirada, el sonrió.

            -No te preocupes, tengo un mapa… -el busco en el bolsillo de su tunica una especie de pergamino muy desgastado y comenzó a mirarlo, yo me senté en el suelo para descansar, cerrando los ojos, concentrándome en el sonido del viento pasar por los árboles, entre las hojas. Escuchaba su canto.

            -Hemos adelantado bastante –su voz me saco de mis pensamientos, abr los ojos y me encontré con el frente a mi parado mirándome –entiendo porque tienes tanta hambre, no hemos comido nada y ya va a oscurecer.

            abr los ojos bastante y sentí como mi estomago se quejo, me sonroje notablemente al ver como el se reía.

            -Tu estomago se esta manifestando –bromeo, lo que hizo que me pusiera aun mas roja.

            -Es normal, no he comido nada… además de tus mágicos chocolates –el no dejo de sonreír, se arrodillo frente a mí.

            -Caminaremos un poco mas y llegaremos a un rió que pasa por la mitad del bosque… descansaremos ahí y comeremos –sonreí lo mas que pude –pero si no quieres que nos encuentren tendrás que moverte.

            Yo arrugue la nariz y me levante con pereza.

            -No se de donde sacas tanta energía –refunfuñe mirándolo fijamente, el aun sonreía simpáticamente.

            Se encogió de hombros.

            -Supongo que serán los ejercicios –sin poder evitarlo lo mire de arriba abajo, la verdad es que el no estaba nada mal, en realidad estaba muy bien, mis ojos parecieron brillar y todo, note como el se sonrojaba ante mi descaro… yo lo imite, baje la mirada apenada.

            -Mejor nos apuramos –comente, el asintió y nos pusimos en marcha.

Espero que les halla gustado este capitulo tanto como a mi, aquí empieza el inicio de una muy buena relación entre ellos dos y luego otra cosa… podrá Remus ocultar lo que es por mas tiempo? Que hará Valentina cuando se entere? Quienes son los que los persiguen? Podrá Valen de una vez por todas comer? Jijijijiji, esto y mucho mas en los próximos capítulos…

Cuantas veces creen que Remus ha borrado la memoria de Valentina?... jejejejeje… bueno, prometo subir el próximo capitulo pronto…



Return to Top