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Ya estamos en la segunda parte de esta continuación y antes de empezar, quiero aclarar que en esta parte hay una escena Lemon, ya avise, asi que no me hago responsable si alguien se queda O_O, después de leerlo...
Y sin más que decir. Disfruten la lectura...
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SEGUNDA PARTE
Después de haber salido de la mansión, ahora se encontraban caminando a la cochera. Duo seguia sujetando a Wufei, mientras que Heero los seguia de cerca, y por ultimo Quatre y Trowa cerraba la marcha... Al llegar a la cochera se sorprendieron de ver autos de todos modelos, de los mas antiguos hasta los más nuevos, los mejores que pudieran encontrarse en el mercado.
Wufei había logrado separarse de Duo y ahora se disponía a subir al asiento del conductor, mientras que Duo se preparaba para subír al asiento del copiloto, sin embargo Quatre quería mejorar la situación de sus amigos, deseaba saber que paso, asi que dijo:
- Trowa ¿Por que no conduces? - anunció el pequeño rubio y Wufei mostro sorpresa ante sus palabras, tardo varios minutos en reaccionar, pero termino por soltar la manija de la puerta y en cambio abrió la puerta trasera.
Trowa entró en la parte del conductor, y Quatre lo acompaño en el asiento del copiloto, Wufei resoplando enfadado se sentó detrás de Trowa, y Duo subió por la otra puerta y se sentó a su lado, quedando en medio, ya que Heero se sentó en la otra puerta... El auto salió sin problemas, y pronto se encontró recorriendo las calles de aquella colonia. El silencio no fue rotó por el joven trenzado, asi que el joven rubio trató de cambiarlo.
- ¿Que pelicula veremos? - preguntó girando su rostro para ver perfectamente a sus amigos
- Ah! - respondió nervioso Wufei - Bueno, no había mucho de donde escoger, asi que...
- ¿Que? - preguntó Quatre
- Solo había una pelicula romantica
- jajajajaja - la risa del joven trenzado resonó en aquel pequeño auto - Vaya Wufei, esa es una gran elección
- Era eso o una pelicula animada, tu cual elegirias
- Ninguna, buscaría en otro cine o en dado caso, rentaría alguna - y volvió a soltar la carcajada - No sabía que fueras tan sentimental
- Soy sentimental - tarde se dio cuenta de que no debía decir eso - Quiero decir, que yo no soy sentimental... bueno... siento, pero no soy sentimental, es solo que...
- jajaja - Duo trataba de controlar su risa antes de hablar, el dilema de Wufei le estaba divirtiendo - No digas más Wufei, te estas complicando demasiado, y no te preocupes, si lloras en la pelicula, tendras un hombro que te consuele
- Maxwell!, yo no soy un sentimental
- Entonces no tienes sentimientos - Duo se estaba divirtiendo
- No es lo mismo, tengo sentimientos pero no soy sentimental... Si quieres a alguien sin emociones ahi tienes a Yuy, el soldado perfecto...
Wufei se dio cuenta de que no debió decir eso, el silencio se volvió tan tenso que podía ser cortado con una navaja, Duo se quedó en silencio, y su rostro se mostro serio, Heero no había dicho nada, pero comenzaba a arrepentirse de haberlos acompañado, sin embargo no le gustaba la confianza que Duo mostraba con Wufei, Quatre los miro tratando de entender que había sucedido...
- ¿Que dije? - preguntó un contrariado Wufei, al ver la reacción de sus amigos
- Hemos llegado - la voz de Trowa evitó su contestación
Los cinco bajaron del auto, y sin decir nada más se acercaron para revisar sus entradas. La mujer reviso su reservación, hecha a nombre de Wufei, asi que él se quedo en recepción, aclarando las cosas, mientras que los demás iban a comprar algo. Quatre y Trowa se alejaron, o mejor dicho Quatre se alejo y arrastró a Trowa con él, según Quatre para comprar algo de comer, dejando a Duo y Heero solos.
Duo se acercó a la tienda, tenía que comprar algo para Wufei, Heero y él, conocía a sus compañeros, y ellos no comían mucho, asi que compró una gran bolsa de palomitas, tres refrescos, tres hamburgesas y tres barras de chocolate, llevaba la bandeja de comida y se quedó sin saber que hacer, no quería acercarse a Heero, ¿Que podía hacer?, pero antes de que decidiera algo, Wufei se acercó, él no supo si para bien o para mal...
Heero se quedó de pie mirando a Duo comprar la comida, y en ese momento las preguntas volvieron a inundar su mente, ¿Que era lo que debía hacer?, hablar con él, ignorarlo hasta que Duo se dignara a hablarle, exigirle una explicación, su orgullo no le permitía decidir... Debía admitirlo, estaba celoso, estaba furioso, y no solo con Wufei, también lo estaba con Zech, y el pensar que Duo podría haberle mentido, le hacía hervir la sangre, pero él sabía que Duo no mentía, entonces que había sucedido, ¿Que había pasado ese día en el parque? ¿Por que Duo no le hablaba?...
- Listo es la sala 8 - dijo agitando los boletos, y sacando a ambos pilotos de sus pensamientos - Vamos
Y los tres se encaminaron a donde estaban Quatre y Trowa, Quatre tenía una gran sonrisa, pero no era una sonrisa que se les viera muy a menudo. Duo y Wufei caminaban al frente y Heero los seguía, con los brazos cruzados. Y al final estaban Trowa y Quatre, pero cuando dieron una vuelta, ambos se perdieron, y los otros tres pilotos no se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, hasta que llegaron a la entrada de la sala:
- ¿Donde estan los demás? - preguntó Duo al notar su ausencia - Ire a buscarlos, toma Wufei
Le entregó la bandeja con comida y regresó por el pasillo, encontró a Quatre pero esta vez no estaba Trowa, la sonrisa de Quatre no había desaparecido, y en tono tranquilo le dijo:
- ¿Que sucedió Duo?
- Eh!
- ¿Que sucedio? ¿Por que estas triste? ¿Quien te habló esta mañana? ¿Por que te fuiste sin decir nada a nadie? ¿Por que llegaste con confusión en tu rostro? ¿Que fue toda esa conversación con Zech? ¿Y Por que no le hablas a Heero? - Quatre lo inundo con preguntas y a Duo le costaba trabajo contestar
- Yo bueno... yo
- Si?
- Todo empezó, esta mañana...
Y Duo comenzo a contar todo lo sucedido, desde lo que pasó el día anterior, la llamada, su preocupación, su regresó, su platica con la reina y el beso de ella con Heero, todo... Cuando hubo terminado, se quedo con la mirada perdida, evitando ver los ojos aqua.
- ¿Por que no hablas con él? Tal vez todo fue un mal entendido
- Y si no es una equivocación, además creo que él no quiere hablar conmigo... - suspiro tristemente, para después mirar fijamente a Quatre, sonreir y decir en tono alegre - No importa, vamos a ver la pelicula, los demás ya deben estar esperandonos
- Muy bien - la sonrisa había desaparecido - Pero debo esperar a Trowa, fue a comprar algo para comer
- De acuerdo, lo esperaremos
- No te preocupes, adelantate, no quiero que te pierdas el inicio de la pelicula
- ... - Duo dudo un momento pero luego dijo: - Esta bien, nos veremos allá
Y Duo se fue dejando a Quatre. Mientras que en la sala, Heero y Wufei ya habían elegido unos asientos, hasta atrás. Pero antes de que las luces se apagaran, Trowa hizo su aparición.
- ¿Y los demás? - fue lo primero que Wufei pregunto al ver al expiloto 03
- No nos dejan entrar, necesitamos que vengas, al parecer hay un problema con los boletos
Wufei resopló enfadado, y entregó la comida a Heero, se levantó y siguió al joven cirquero. Tomaron otro camino y al llegar a la entrada, Quatre les sonrió:
- Es hora de irnos
- ¿Que? - preguntó extrañado Wufei
- Debemos irnos
- ¿Que?
- Wufei, ¿Quieres ver la pelicula? ¿No quieres ir a cenar?
- No, Si, uffff, ¿Y Maxwell y Yuy?
- Ellos nos alcanzaran después
- Tienen problemas, verdad?
- Si, y tienen que arreglarlos
- ... - suspiró - Esta bien, andando, ¿Conoces algún restaurante de comida china?
- He hecho reservaciones, para uno de los mejores restaurantes...
- Pero... - le interrumpio Wufei
- Pero esta en L5 - contesto apenado
- Y dormiremos en?
- En un hotel, espero que no te moleste
- No claro que no, hemos venido hasta aca para no ver la pelicula, después iremos hasta otra colonia para comer, y finalmente dormiremos en un hotel pero no, no me molesta - suspiro resignado - Y ¿Cuanto tardaremos en llegar?
- No te preocupes, he mandado a que mi avión privado este listo y partiremos en cuanto lleguemos allá
- Esa es una buena noticia
Y con el estomago gruñendole Wufei siguió a Quatre y Trowa. Pero cuando estaban a punto de subir al auto, una voz les llamó:
- ¿Wufei? - los tres voltearon y se encontraron con:
- Hola Sally - saludó alegremente el joven rubio
- ¿Que hacen aqui? - preguntó la joven
- Nada - contestó un molesto Wufei
- Vaya veo que tu genio no ha cambiado... ¿Disfrutando tus vacaciones?
- ¿Algun problema?
- No, solo espero que te presentes a trabajar dentro de dos semanas.
- ¿Dos semanas?... ¡Me quedan aun otros dos meses!
- ¿Pensabas ir algún lado?
- Si, voy a salir de viaje dentro de algunos dias
- Tendras que cancelarlo
- Solo porque tu lo dices, ¡No lo creo!
- Aceptaste trabajar en Preventers y ahora te niegas hacerlo
- No es que me niegue, pero aun me sobran otros dos meses de vacaciones
- ¿Por que eres tan testarudo?
- Y tu ¿Por que eres tan mandona?
- Yo no soy mandona...
Pero antes de seguir con su discusión, la voz de Quatre llamó su atención:
- Iremos a comer comida china, quiere acompañarnos
La invitó Quatre, sonreía de verlos discutir, de hecho no era toda una discusión, ambos hablaban en tono de broma, siempre sonriendo, Wufei tenía los brazos cruzados y los ojos cerrados pero con una gran sonrisa en su rostro, mientras que Sally estaba ligeramente reclinada hacía un lado, con sus ojos brillando, sus manos en su cadera y una sonrisa muy parecida a la de Wufei, al parecer ambos disfrutaban discutir... Sally dejo de ver a Wufei para ver a Quatre, su sonrisa desapareció dejando solo una seña de duda, y en ese tono le pregunto a Quatre:
- ¿No es una molestia?
- No, por supuesto que no - aclaró Quatre - ¿Verdad Wufei?
Pero Wufei no respondió, subió a la parte trasera del auto, sin embargo su sonrisa aun se mantenía y ese silencio fue interpretado como un si, asi que Quatre le indico que subiera también en la parte trasera de aquel vehiculo, mientras él volvía a subir al asiento del copiloto, asi ese auto se perdio por las calles de aquella colonia. Y en el interior se podía escuchar una acalorada discusión, que como siempre no era del todo una discusión...
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Mientras que en el cine, Heero estaba sentado en la parte trasera de la sala, esperando a sus amigos, cuando las luces se apagaron y los anuncios comenzaron, empezaba a aburrirse, no era nada grato estar ahi, solo, con toda esa comida, y lo peor, era que estaba a punto de ver una pelicula que ni siquiera le llamaba la atención y la razón por la cual había ido ni siquiera estaba presente. Aunque se percato de que una figura se dirigia directamente hacia él.
Duo caminaba lentamente evitando tropezar, y sus ojos escrudiñaban la sala tratando de encontrar a sus amigos, le costaba trabajo ver en la oscuridad, y volteaba a ambos lados intentando ver alguien conocido... Y lo vio, una persona que él conocia, pero estaba ¿Solo?...
La mirada cobalto se enfoco en él por largos segundos sin que ninguno dijera o hiciera algo para impedirlo o terminarlo... O al menos duro hasta que Heero regreso su vista hacia el frente, esperando pacientemente que Duo le hablara. Sin embargo su espera fue en vano. La duda lo estaba matando. ¿Debía dejar atrás su orgullo y preguntarle?... Además que lo único que deseaba en esos momentos era probar esos deliciosos labios, y escuchar de nuevo su maravillosa voz y su melodiosa risa, vaya que si su orgullo le estaba causando problemas...
Duo no le dijo nada y se sentó a su lado, intranquilo y nervioso, tan nervioso, que sus manos le sudaban y jugueteaba con sus dedos, no quería ni siquiera voltear a verlo, aun cuando estuviera enojado con él, podía sentir su corazón acelerar, y la ausencia de sus amigos no le ayudaba. ¿Que podia decirle? ¿Debía preguntarle sobre el beso con Relena?, además estaba el hecho de que Heero no quería hablarle, ¿Que debía hacer?, evitar verlo, evitar hablarle, ignorarlo... pero ¿Como ignorarlo?, si con solo tenerlo cerca, provocaba una reaccion instantanea en su cuerpo, como no hablarle, si detestaba el silencio...
Su estomago gruño y se dio cuenta de que tenía hambre, sin embargo otro problema se presentaba, Heero tenía su comida, asi que se veía obligado a hablarle.
- Oye, Heero! - habló lo más suavemente que pudo evitando voltear a verlo
- Hn! - contestó sin voltear a verlo, pero se tenso en su lugar esperando sus palabras
- Me das la comida
Y sin dirigirle una mirada, Heero le extendió la charola, y Duo la tomo sin agradecerle, y con su mirada fija en la pantalla... La pelicula comenzo y Heero apoyo su cabeza en su brazo, se estaba aburriendo, miraba la pelicula sin ponerle mucha atención, no le interesaba. Además de que estaba desilusionado de que Duo solo le hablara para pedirle la comida y no para hablarle, eso quería decir que si no hubiera sido por la comida, Duo no le hubiera hablado...
Mientras Duo, comenzaba a probar todo lo que había comprado, sus palomitas, dos hamburguesas, pensando que Wufei debería estar sentado en otro lado comiendo otra cosa, su refresco, y por supuesto su chocolate, pero aun sobraba una ración... ¿Debía ofrecercelo a Heero?... Bueno, lo único que quedaba era hablarle, no importaba que él le contestara de mala manera o peor aun: que lo ignorara. Asi lo hizo, habló en el mismo tono que las veces anteriores...
- Oye, Heero!
- Hn! - sin voltear a verlo, pero enderezandose en su lugar
- ¿Quieres?
Y Heero volteo y se topo con la comida que Duo le ofrecia, evitando ver directamente los ojos violetas. Debía admitir que tenía hambre, después de todo no había comido en todo el día, pero hasta ese momento no había pensado en eso. Estiro sus manos, tomo la hamburguesa, y el refresco, regreso su vista al frente y comenzo a comer...
Ninguno de los dos volvió hablar durante toda la pelicula, Heero termino de comer justamente cuando la pelicula terminaba, las luces se encendieron y las personas comenzaron a abandonar la sala. Pero los dos expilotos se quedaron sentados sin saber que hacer, Heero se levanto y Duo lo imitó, ambos caminaron por el pasillo de forma lenta, dejaron las envolturas en la basura y esperaron a sus amigos en la entrada del cine.
Esperaron pacientemente, bueno, Heero espero pacientemente, recargandose en la pared, cruzando los brazos y clavando su vista en el piso, mientras que Duo, se paseaba, agitando sus brazos y caminando de forma presurosa, dando vueltas en circulos.
- Aha! - gritó desesperado, y comenzó a hablar consigo mismo - ¿A donde fueron Quatre y Trowa? ¿Por que nos trajeron hasta aca, si ni siquiera pensaban estar con nosotros?. Hubiera sido mejor quedarnos en casa y ordenar algo para cenar ¿Y donde demonios se metio Wufei?. Fue él quien consiguio las entradas y ni siquiera se digna a aparecer...
Duo no sabía porque estaba tan molesto, si por el hecho de que sus amigos no se presentaran en toda la pelicula o porque estuviera solo con Heero. No podía negar que estaba nervioso, pero tampoco olvidaba que estaba triste, molesto, furioso con él...
Heero trataba de ignorarlo, esperando que Duo volviera hablarle, que le preguntara, que le sonriera, incluso estaba dispuesto a que le reclamara, aun cuando no sabía que podía reclamarle, pero al parecer Duo estaba más preocupado por Wufei y eso le molestaba, asi que decidió irse. Comenzo a caminar alejandose del trenzado, quien al verlo marcharse, se detuvo, la tristeza se apodero de su rostro y lo siguio sin decir nada.
Ambos salieron en silencio y se quedaron sorprendidos de ver, no, mejor dicho, de no ver el auto de Quatre, voltearon en todas direcciones, pero todo fue en vano, no había señales del auto, ni de sus amigos.
- Genial!, nos abandonaron - habló Duo para si mismo, sin bajar la voz - Al menos hubieran tenido la gentileza de avisarnos, pero al parecer no les importa lo que sea de nosotros.
Heero se adelanto y llamo a un taxi, que no tardo en acercarse, abrio la puerta y se percato de que Duo no se había movido de su posición. Volteo a verlo, y con su semblante frio le dijo:
- ¿No piensas venir?
- ¿No te molesta? - preguntó a su vez Duo, mirandolo fijamente, pero Heero solo se encogio de hombros sin despegar su mirada - Creo que sera mejor que vaya caminando
Dijo Duo al ver la respuesta de Heero. Heero lo miro sin cambiar su rostro, sin embargo se hizo a un lado y sin dejar de verlo le dijo:
- Sube!
Duo lo miro extrañado, y sin saber porque obedeció la orden, porque eso habia sido, una orden por parte del soldado perfecto. Ya en el auto, cada uno se sento en los extremos del asiento y se dedicaron a mirar por la ventanilla. Al menos hasta que:
- ¿A donde? - preguntó el chofer, mirandolos por el retrovisor
- A... - dijeron los dos al únisono, para luego voltear a verse, sonrojarse y desviar la mirada rápidamente
- ¿A donde? - preguntó el hombre divertido
- ... - Los dos se quedaron callados, sin voltear a verse
- ¿Quieren que de una vuelta hasta que decidan a donde desean ir? - volvió a hablar el hombre en el mismo tono y viendolos por el espejo retrovisor
- ... - Y el silencio de ambos fue interpretado como si
El auto dio varias vueltas por toda la colonia, por las tan transitadas calles de la colonia. Sin que ninguno de sus pasajeros volviera a decir palabra, ambos mantenian su distancia, sus ventanillas estaban abiertas, y el frío viento entraba por ellas. El auto se detuvo debido al desfile que en esos momentos cruzaba frente a la calle donde ellos estaban detenidos, y en la calle comenzaron aparecer personas vestidas de manera igual, simple y sencilla, que daba piruetas, saltos, algunos otros tocaban instrumentos o danzaban de manera hermosa.
- El desfile - comentó el conductor de manera desinteresada
- Es hermoso - respondió Duo a su vez.
Ese desfile se presentaba cada año, esa colonia era reconocida porque siempre hacía grandes presentaciones, todas ellas, muy elegantes, vistosas y entretenidas. Pero ese año se consideraba especial, ya que la presencia de la reina, en la colonia, se consideraba un evento muy importante...
Duo se quedo fascinado con ese desfile, se sento al borde de su asiento, y se apoyo en el asiento de enfrente para verlo mejor, era el primer auto de aquel gran congestionamiento, asi que tenia una vista perfecta de aquella exhibición. Su sonrisa aparecio de manera instantanea, y sus ojos se iluminaron de forma inmediata, lo cual no paso desapercibido por Heero, quien no había perdido un solo minuto para ver fijamente las reacciones de Duo, sonrio para si mismo, y en ese momento se autoregaño, él debía estar enojado con Duo, pero como hacerlo si lo que más deseaba era que esa sonrisa fuera dedicada a él, como hacerlo si quería verse reflejado en aquellos ojos violetas, necesitaba saber que habia sucedido ese día, que había sido ese beso con Zech, necesitaba aclararlo, la duda lo estaba carcomiendo. Era hora de doblegar su orgullo y preguntarle...
Las personas desaparecieron y dieron lugar a grandes autos, algunos adornados de manera sencilla, pero elegante, y otros tantos estaban decorados de la manera más ostentosa que pudiera haber. Al parecer el desfile llegaba a su fin, un auto de colores blancos y rojos, venía cerrando la marcha, estaba adornado de la manera más exquisita que pudiera haber, aunque un poco exagerado, a consideración de Duo. El shinigami lo miro detenidamente, le había llamado la atención, y su sonrisa desaparecio al instante en que identifico a las personas que en él iban. Era la reina y su hermano. Duo se reclino en su asiento y desvio su vista hacía la ventanilla, se sintió aun más molesto al ver a Relena, no podía evitarlo, sentía celos...
Heero vio la reacción de Duo, y su mirada se clavo en el auto que pasaba de manera lenta, y su rostro se endureció, sus puños se apretaron, y su mirada se encendio al ver a la persona que le causaba celos, la persona con la cual Duo se había besado. Relena y Zech, saludaban alegremente a la concurrencia, agitando sus manos de manera distinguida. Heero no volteo a ver a Duo, sino que su mirada también se desvio a la ventanilla, había perdido las ganas de hablarle.
Ese auto termino con el desfile, las personas comenzaron a caminar en distintas direcciones, los autos comenzaron avanzar y pronto se vieron librados de aquel terrible trafico. El chofer volvió a mirar por el espejo retrovisor y con un tono neutral les dijo:
- ¿Han decidido a donde desean ir? - preguntó tranquilamente. Heero se percato de que estaban cerca de la casa de Quatre...
- Siga derecho, y en la tercera cuadra gire a la derecha - habló con su tipico tono frio
- De acuerdo
Y pronto se hallaron frente a la casa de Quatre, las luces estaban totalmente apagadas, el viento frío golpeo el pequeño cuerpo de Duo haciendolo estremecer, mientras que Heero se dedicaba a pagar, era una suerte que él tuviera dinero, ya que él de Duo, había sido gastado en la comida de esa noche. El taxi se fue y Duo comenzo a caminar hacía la casa, seguido de un Heero molesto.
Las manos de Duo temblaban debido al frío, aun con su chaqueta, tenía frío. No podía encontrar la llave correcta, fue cuando sintió una mano cálida, levanto la mirada y se topo con la mirada cobalto que lo veía fijamente. Heero le quito las llaves y abrió la puerta sin decir nada, se hizo a un lado para que el expiloto 02 entrara, y al pasar a su lado, le escuchó murmurar:
- Gracias
Ambos entraron en la silenciosa mansión, y ninguno se molesto en encender las luces. Duo camino directamente hacía las escaleras y no pérdio tiempo para subir por ellas. Heero lo miro alejarse, se quedo en la sala sin saber que hacer, dejo las llaves en una de las mesas cercanas y lanzo su chaqueta al sillon.
Su furia no lograba aplacarse, el ver a Zech, le hizo recordar nuevamente ese beso, justamente cuando pensaba preguntarle a Duo sobre eso, ¿Como Duo había podido mentirle?... pero... Duo nunca miente, entonces ¿Que fue lo que sucedio?, necesitaba saber... Y en ese momento recordó toda la conversación de Relena, Zech y Duo. Relena sabía de ese beso, ella había dicho que su hermano se lo había dicho, pero Zech, dijo que la había buscado en todo el día... ¿Mal entendido?, ¿A que se referian con eso? ¿Por que Zech se había disculpado?... Al fin su curiosidad venció a su orgullo y dispuesto a preguntarle sobre los sucesos de esa mañana, Heero subio rápidamente las escaleras para llegar a la habitación del shinigami donde la abrió sin tomarse la molestia de tocar.
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Duo llego a su habitación y cerro la puerta trás de si, lanzo su chaqueta al piso, y sus zapatos y calcetines lo imitaron. Se quedo parado mirando por la ventana. Él no quería hablar con Heero, porque estaba molesto de que hubiera jugado con él, triste de que Heero simplemente lo hubiera utilizado, no importaba si Heero amaba a Relena, mientras él fuera feliz, él sería feliz.
Sin embargo él no lograba olvidar las palabras que Heero le había dicho, esas palabras que habían hecho saltar su alma de felicidad, le había dicho que lo amaba... Había mentido, acaso?... Heero no era una persona mentirosa, ¿Debía doblegar su orgullo y preguntarle?...Sus pensamientos se vieron subitamente interrumpidos cuando la puerta de su habitación se abrio de manera improvista, y en ella la figura del soldado perfecto apareció. Duo molesto, más por sus recuerdos que por la forma de llegar, le pregunto:
- ¿Que sucede Heero? - habló con tono molesto, viendolo fijamente - No te han enseñado que se toca antes de entrar. ¿O es acaso que has olvidado tus modales?. Te aseguro que en la casa de Relena, este tipo de entradas no esta permitido, asi que sera mejor que vayas cambiando tu actitud - añadio con tono dolido acercandose a él, dispuesto a sacarlo - Y si me disculpas tengo muchas cosas que hacer, asi que te pido...
- ¿Por que te fuiste esta mañana sin decirle nada a nadie? - preguntó de forma fría interrumpiendolo, no había desviado la mirada y comenzo a cerrar la puerta.
- ¿Que? - preguntó Duo sin entender
- ... - Heero lo miro extrañado y al ver en el rostro de Duo la confusión, volvió a preguntar - ¿Por que te fuiste esta mañana sin decirle nada a nadie?
- Por Baka - fue la contestación que se le vino a la mente, y asi era como se llamaba desde que había sido tan ingenuo
Heero se acerco a Duo, su enojo no había disminuido, y buscaba en los ojos violetas alguna seña de que estuviera mintiendo.. Pero, no la encontro, el trenzado no estaba mintiendo.
- ¿No tienes algo que decirme? - habló sin cambiar el tono
Y los ojos de Duo lo miraron confundido, ¿Como sabía Heero, que deseaba hablar con él?. Él deseaba que Heero le explicara que había sucedido.
- ¿Cuand ...? - pero no termino de hablar por que Heero lo interrumpio
- Esperaba que me lo aclararas
- ¿Aclararte? - dijo en tono ironico - ¿Que tendria yo que aclararte?
Heero lo miro desconcertado. Pero Duo no pensaba con claridad, de su mente no quería alejarse la imagen de ese beso, ese beso que le hacía hervir su sangre.
- Creo que eres tu, él que me debe una explicación
- ¿Explicación? - repitió Heero incredulo
- Si, explicación... - Al fin preguntaría lo que tanto le molestaba - ¿Cuando piensas irte? ¿Y cuando pensabas decirmelo?
- ¿Irme? ¿A donde?... ¿Decirte, que? - preguntó Heero sin entender de que hablaba el trenzado
- oh!, genial!, ahora vas a hacerte él desentendido... ¿Sabes? pense que eras una persona que no se andaba con rodeos, pero veo que...
- Duo...
Duo suspiro resignado, y en tono dolido le dijo:
- ¿Cuando te iras a vivir a casa de Relena? ¿Cuando pensabas decirme que todo era una broma, que yo solo era un juego?... Nunca creí que te gustara jugar bromas pesadas, tu, el soldado perfecto haciendo bromas, ja, si no hubiera sido la victima, jamás lo hubiera creído...
Heero se quedo perplejo, ¿De que tanto estaba hablando Duo?. Veía los labios de Duo moverse y trataba de entender todo lo que le preguntaba, pero no lograba encontrarles sentido. Vio a Duo callarse, al parecer esperando una respuesta de su parte...
- Nunca cambias, verdad?... - dijo Duo sin cambiar su tono y colocando sus manos en su cintura - Debi imaginarme que me estarias ignorando como siempre, nada nuevo!. Asi que si no piensas contestarme te sugiero que abandones mi habitación, porque la verdad no tengo ganas de seguir perdiendo el tiempo, además...
- ¿Quien te dijo que yo me iría a vivir con Relena? - preguntó Heero saliendo de su shock e interrumpiedo al trenzado. Duo lo miro más intensamente...
- Te has reconciliado con ella, no?. Me supongo que se rio bastante cuando le contaste lo fácil que había caido, espero que les haya divertido, porque no pienso seguir siendo el chiste de nadie.
- ¿De que estas hablando? - preguntó ya exasperado
- ¡¿De que estoy hablando? - repitió Duo molesto - Estoy hablando del beso, del beso entre tu y la reina, el beso en tu habitación - Y al no ver reacción en Heero, siguio hablando, toda esa noche había querido desahogarse - Mira! que el considerado de yo, iba a verte para decirte cuanto te había extrañado todo el día, para besarte y estrecharte contra mi cuerpo, pero ¿Con que me encuentro cuando abro la puerta?, con la imagen más asquerosa que haya visto... Al parecer Relena tenía razón, yo solo era un juego para ti - finalizo con una sonrisa triste
- ¿Lo viste? - preguntó Heero pasmado
- Esperabas que fuera un secreto, no?. Pues tienes muy mala suerte
- Fue ella quien me beso...
- ah!, y a ti te encanto - le interrumpio Duo. Heero lo miro sorprendido, nunca había visto a Duo celoso, porque el shinigami estaba celoso
- ¿Puedo terminar? - le pregunto Heero. Duo se encogio de hombros y desvio la mirada
- Cuando ella me pregunto si había cambiado de opinión sobre el matrimonio y le dije que no, tuvimos una discusión, me beso, y yo la rechace - Duo regreso su vista al soldado perfecto - Eso fue lo que sucedio... ¿Por que te besaste con Zech? - esa era la pregunta que torturaba a Heero, esa era la pregunta que había querido hacerle todo el día, y ese era el momento.
Duo lo miro desconcertado, para después desviar la mirada mientras recordaba lo que había sucedido. Por donde empezar. Heero lo miro unos minutos más, se dio la vuelta y comenzo a caminar hacía la puerta, interpretando el silencio de Duo como una prueba de culpa. Pero antes de salir escuchó una voz a sus espaldas.
- Eso no fue lo que sucedio - Heero regreso su vista al trenzado y se encontro con aquellos ojos violetas, que lo veían con tristeza - Todo comenzo con...
- Recuerdo de Duo -
El telefono sono insistentemente y él se apresuro a contestar, dejando atrás el delantal que ocupaba. Levanto el auricular saludando como siempre.
- Bueno
- ¿Duo? - preguntó la voz del otro lado de la linea, y el expiloto 02 la reconocio al instante
- Hola, Ze...
- ¿Puedes venir al parque central? - le interrumpio la otra voz
- ¿Que sucede? - pregunto confundido ante tal orden
- Necesito hablar contigo
- ¿Por que?
- Es importante
- ¿Estas bien? - preguntó Duo preocupado
- Si, estoy bien...
- Estas seguro - esta vez Duo fue quien lo interrumpio
- Si... ¿Vendras? - preguntó un tanto conmocionado
- Pero... - No quería separarse de Heero
- Por favor! - y ante su suplica y el tono de su voz, Duo accedio
- De acuerdo nos veremos a las...
- No, necesita ser ahora - volvió a interrumpirlo
- Pero... - no quería irse sin ver a Heero
- Es urgente!
- Estas seguro que no sucede nada malo? - volvió a cuestionarlo
- Si, solo necesito hablar contigo
- De acuerdo voy para alla
Y Zech colgó al instante, a Duo se le hacía extraño ¿Para que quería verlo con tanta prisa?, pero no le gustaba el tono que Zech usaba. Estaba preocupado, y aun cuando sus pensamientos estaban en Heero, trataría de ayudar a Zech... /baka/ era la palabra con la cual se describia.
Salió de aquella casa, después de darle indicaciones a Wufei, y comenzo a caminar de prisa, entre más rápido fuera y más rápido regresara, pronto vería a Heero, sin embargo un auto llamo su atención, estaba estacionado frente a la casa de Quatre, era de color negro y no parecía que perteneciera a alguien de ahi. No le dio importancia, siguio caminando y cuando se dio cuenta ya estaba en el parque, su vista comenzo a buscar a Zech, pero fue él quien lo encontro...
- Hola Duo - saludó a sus espaldas
- ¿Que sucede Zech? ¿Por que tanta urgencia en verme?
- ¿Puedo invitarte un cafe?
- Lo siento pero tengo algo de prisa, quieres decirme ¿Que esta sucediendo?
- Insisto, al menos dejame invitarte un chocolate caliente, por aqui venden unos exquisitos - sonrió ampliamente y Duo se dio cuenta que eso iba a tardar, suspiro y movio la cabeza en señal de afirmación.
Encontraron al hombre de los chocolates calientes. Y Zech no tardo en pedir su orden. Pronto comenzaron a caminar, llevando en sus manos la taza de chocolate. Los pensamientos de Duo volaban hasta Heero, y le hacían sonrojarse o le hacían sonreír. Escuchaba a medias la conversación de Zech, que hablaba de su familia, de su pasado, de su vida, de que si se sentía triste y solo...
El tiempo paso sin que ninguno de ellos se diera cuenta, habían tirado ya su basura y ahora Zech lo habia alejado de la multitud, entre los arboles solo se distinguian a pequeños que jugaban con una pelota, pero los ruidos no llegaban hasta ellos. Duo aun no sabía la razón por la cual había sido mandado a llamar con tanta urgencia, estaba un poco desesperado, pero la sonrisa de Zech y su tono tranquilo le evitaban el recriminarle por haberlo llamado a horas tan tempranas, cuando él podía estar con Heero. Se escuchaba egoista, pero Heero no quería alejarse de sus recuerdos... Pero de un momento a otro, la conversación tomo un rumbo peligroso.
- Joven Duo ¿Podría hacerle yo una pregunta? - pregunto Zech viendolo fijamente
- No veo por que no - respondió Duo amablemente
- Yo desearía saber si usted ha pensado en...
- si?
- Se ha sentido solo alguna vez
- Muchas veces - dijo Duo sin vacilar, para después agregar - Pero ahora ya no ¿Por que la pregunta?
- Nada importante
- ¿Para que me ha mandado llamar con tanta urgencia?
Los arboles los ocultaban de la vista de las otras personas, y Duo se extraño de la conducta que Zech adopto, se veía demasiado nervioso, no veía su rostro ya que estaba agachado. Y sus manos se movían enredandose en su cabello.
- ¿Zech? - le llamó Duo
Zech levanto la vista y sin pensarlo dos veces beso a Duo. La sorpresa aparecio instantaneamente en el rostro del trenzado, cuyas manos y brazos trataban de alejarlo, ya que se encontraban atrapadas entre los dos cuerpos, pero la fuerza con la que era sostenido era mayor a las suyas, y la sorpresa al hacerlo, no le habían permitido reaccionar, como él hubiera querido...
No fue un beso largo, ni duradero, mucho menos apasionado, simplemente un contacto, donde Duo se había negado a que fuera más alla. Sus ojos abiertos en sorpresa veían fijamente el rostro de Zech, cuyos ojos si estaban cerrados y con sus mejillas ligeramente ruborizadas.
Duo se agito tratando de soltarse, lo había intentado desde que empezo, pero ese movimiento fue más brusco, haciendo que Zech saliera del letargo en el que había entrado. Zech se separo sorprendido, con las mejillas rojas a más no poder, con su respiracion agitada...
- ¿Por que has hecho eso? - le recriminó Duo en cuanto se repuso de la sorpresa
- Yo le quiero - fueron sus únicas palabras viendolo fijamente
- ¿Que?
- Usted me gusta, yo le quiero, no puedo dejar de pensar en usted, no puedo olvidarlo, ni su sonrisa, ni su risa, cuando cierro mis ojos puedo ver su figura tan tranquila... Yo me preguntaba si usted ¿Podría llegar a quererme de la misma manera? Yo se que será posible - y se acercó de nuevo a Duo, quien al ver sus intenciones se retiro bruscamente.
- ¿Que es lo que pretendes?. Hacer que me enamore de ti, por la fuerza
- No creo que sea necesario, lograre convencerte, Estoy seguro
- No, no puedes. Yo ya estoy enamorado de otra persona, no puedes hacer que yo lo olvide tan fácilmente
- Pero yo deseo tenerte a mi lado
- Pero no puedes hacer que alguien te ame a la fuerza, no puedes intervenir, no debes hacerlo. Las cosas deben darse por si mismas, no debes tratar de cambiarlas o alterarlas. Una persona te amara cuando deba hacerlo, no porque se sienta obligado a hacerlo.
Zech bajo la vista apenado. Mientras que Duo se sentía muy confundido y enojado.
- Creo que es mejor que me vaya - dijo Duo y Zech lo miro. Y antes de que dijiera algo más se fue.
Caminó confundido, a paso lento, deseaba ver a Heero, esa idea aun se conservaba en su mente, pero ahora tenía la duda, si decirle o no... No sabía mentir, no quería hacerlo, asi que para cuando llego a la esquina de su casa, había decidido decirle todo a Heero...
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- Y ¿Por que no me lo dijiste? - preguntó Heero interrumpiendo el recuerdo de Duo
- Por Relena... Justamente cuando yo regresaba...
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Antes de entrar en la casa, alguien le detuvo, y al levantar la vista se encontro con la imagen de la reina. Sonrio tranquilamente ya que sabía que ella no era importante para Heero. Pero la mirada que Relena le dirgía era diferente a todas las que antes le había visto.
- ¿Que sucede, Srita. Relena? - preguntó Duo tranquilamente
- Te lo creiste
- ¿Que?
- Creiste que Heero te ama, creiste sus palabras
- No se de lo que estas hablando
- Eres tan ingenuo. No te has dado cuenta de que solo eres un juego para él. Heero me ama
- Mientes - le dijo de forma fría
- Eso crees, yo te probare que lo que te haya dicho fue una mentira. Que no eres importante para él.
- Que no entiende que Heero no le ama. Cuando va a dejarlo en paz.
- ... - Relena sonrió de manera frivola y dijo en ese tono: - Yo te lo probare
Y sin decir nada más. Relena dio media vuelta y Duo la vio subir al auto, que había estado estacionado frente a su casa todo él dia. Vio al auto alejarse y perderse, y su rostro mostraba confusión, no creía en sus palabras. Heero le había dicho que lo amaba, que no se casaría con Relena... Sin embargo no tuvo tiempo de hablar con Heero, no tuvo tiempo de preguntarle nada, ya que Quatre le había pedido que fuera de compras...
- Fin del Recuerdo de Duo -
- Y tenía razón, no? - fueron las palabras de Duo, después de su relato, Heero lo miro sin decir nada - Yo solo era un juego. No te preocupes, no te guardo rencor, pero me hubiera gustado que me lo aclararas desde el principio, asi no...
Pero sus palabras fueron interrumpidas por Heero, quien se había acercado a él, y había depositado sobre sus labios un delicado beso, haciendole detener su palabreria. Duo, sorprendido, miro a Heero directamente a los ojos. De nuevo la felicidad se encontraba en ellos. Era difícil describir la sensación de verse reflejado nuevamente en aquellos ojos cobalto. Pero él no comprendía nada. Primero él le reclamaba por lo de Relena, luego Heero le preguntaba por ese beso y por ultimo Heero le besaba sin explicarle nada.
- Baka - fueron las palabras de Heero con una ligera sonrisa visible en sus labios
- Eh!... ¿Por que me llamas asi? - respondió en tono molesto
- Porque eres demasiado inocente.
- ¿De que hablas?
- ¿Por que te crees todo lo que te dicen?. Sin confirmarlo con nadie, sin saber si es cierto o falso, tu lo tomas como verdadero, Por que?. ¿Por que no puedes esperar a que las personas te expliquen lo que sucedio? ¿Por que no me dejaste explicarte lo de Relena? ¿Por que no hablaste con alguien más acerca de esa llamada? ¿Por que todo quieres arreglarlo por ti mismo?, sin pedir ayuda, sin pedir consejo.
Duo se quedo callado, hubiera querido decir que le había pedido ayuda a Quatre, pero fue Quatre, quien le dijo que era lo que tenía que hacer y aun asi, no le hizo caso. Pero las palabras de Heero lo tomaban por sorpresa, por primera vez en su vida, se quedo sin palabras para contradecirlo. Las palabras de Heero no se escuchaban como un regaño, ni un reclamo, al contrario transmitian cierta amargura...
- Yo iba a decirte todo...
- Pero viste a Relena
- Si... Y no quise interrumpir - bajando la vista
- Recuerdas lo que te dije ayer - dijo Heero obligando a levantar el rostro. Duo lo miro sin saber que contestar - Te dije que no me casaría con Relena, y te dije cuanto te amo.
- Pero yo pense, que tu... y ella... bueno... que estaban jugandome una broma
- Tu eres él que hace bromas... ¿Por que no me lo preguntaste directamente?
- Porque tu no querias hablarme, además yo no quería saber que ella te interesaba, con ver a los dos besandose era suficiente martirio para mi
- Y que crees que sentí cuando te vi con Zech, o cuando vi con que familiaridad tratabas a Wufei.
- Vaya Heero, no creí que fueras tan celoso, pero Wufei solo es uno de mis mejores amigos, a quien me encanta hacer enojar, y con quien me siento muy a gusto platicando, aunque nos la pasemos peleando. No te has dado cuenta de que Wufei esta interesado en Sally, no has visto como la mira cuando esta cerca, y siempre esta a la defensiva cuando ella le habla, es la forma como oculta sus sentimientos, y no dudo que ella sienta lo mismo, ya que también actua de una forma extraña - dijo Duo mostrando su sonrisa de siempre y su buen humor regreso, al igual que su charla incesante
La sonrisa Heero era muy notoria, le alegraba que Duo volviera a ser él de antes.
- Siempre que tengas una duda, no dudes en preguntarme. Nunca creas lo que otros digan, o lo que veas, hasta que no estes seguro de que esa es la verdad - dijo por fin Heero acariciando lentamente la mejilla de Duo y sin poder resistirse preguntó - Entonces, no estas interesado en Zech, verdad?
Y la sonrisa de Duo se hizo aun mayor, se acerco a Heero, desapareciendo el espacio que los separaba. Levanto sus brazos y rodeo el cuello del soldado perfecto. Recorrio su rostro con su mirada y acaricio cada una de sus facciones
- Tu que crees? - pregunto de forma significativa, y ante la mirada de incredulidad de Heero agrego - No, no estoy interesado en él, nunca he estado interesado en él y nunca estare interesado en él. Entendido?
Sin embargo la respuesta fue un beso. Un beso que sus bocas habían reclamado todo el día, de nuevo sus sabores comenzaban a mezclarse, de nuevo aquellas sensaciones y emociones parecían dominar sus cuerpos. Y una vez más aquella corriente electrica atravezo el cuerpo del shinigami al sentir la lengua de Heero dentro de él.
Duo no perdio tiempo y comenzo a mover sus manos para tratar de sacar la camisa del pantalon de Heero, sus manos tibias empezaron a recorrer el abdomen de Heero, haciendo su beso más profundo, más anhelante...
Heero no quería separarse, mucho menos quería que Duo lo hiciera. La sensación de aquella cálidez sobre su cuerpo era excitante, el sentir las manos de Duo sobre su cuerpo producían una fantastica reacción a su cuerpo. Y él comenzo a acariciar la espalda del shinigami, tratando de deshacer su trenza...
/Escena NC-17/
(aviso, asi que no me hago responsable si alguien queda con cara de "que fue eso" después de leerlo)
Cayeron en la cama, sin importarles nada más, Heero dejo la boca de Duo para comenzar a recorrer su cuerpo, deslizo sus labios sobre su cuello, y comenzo a quitar la camisa a la vez que comenzaba a reconocer su cuerpo.
Duo se levanto un poco para deshacerse de una vez por todas de su ropa, tratando de quitar la de Heero, que fue arrojada al piso en cuanto lo logro. Sus manos comenzaron a acariciar de forma lenta su espalda, subiendo y bajando por su espina dorsal, haciendo a Heero estremecer, sujetando su cabello y revolviendolo, sintiendo como su piel se calentaba, como sus labios y su lengua recorrian su pecho. Y cuando sintio los labios de Heero sobre uno de sus pezones, se estremecio ligeramente, no pudo reprimir un gemido cuando Heero comenzo a succionarlos de forma lenta, a reconocerlos con su lengua, a besarlos con delicadeza.
- Ah... aaa... Heero... aaa
Heero sonrio al escuchar su nombre de los labios del shinigami, pronunciado de forma sensual. Sus labios bajaron lentamente por su pecho, besandolo, saboreandolo, mientras sus manos tocaban y apretaban ligeramente los pezones, haciendo a Duo estremecerse y reprimir algunos gemidos, y cuando ambos se endurecieron, Heero dejo deslizar sus manos por el cuerpo de Duo, desde sus brazos hasta su cintura, rodeandola y encargandose de quitar el pantalon. Heero se levanto y deslizo las prendas de Duo con rápidez, mostrando en toda su gloria a su amante.
La sonrisa de Duo aparecio en su rostro cuando vio la mirada de Heero, se sento en la cama y lo atrajo hacia el para besarlo, haciendo que cayera sobre él, intentando deshacerse del pantalon. Sintio las manos de Heero sobre su espalda, aquellas manos calidas que le producían un temblor en su cuerpo.
- Aaaa... Duo... mi Duo - gemia Heero cada vez que se separaban un poco, y podía ver la sonrisa de Duo al escucharlo - Te amo, te amo tanto
- Si... Tuyo, de nadie más - contestaba Duo también entre gemidos...
Cuando los pantalones cayeron, Duo entrelazo sus piernas a la cadera de Heero. Sus labios no se separaban, el aire no les faltaba, solo el calor los rodeaba, y el sudor de sus cuerpos los cubría. Heero recorrio el cabello de Duo con sus manos, sujeto su nuca para atraerlo aun más, bajo por su espalda sintiendo como Duo se estremecia, recorriendo su estrecha cadera, acariciando con pasion sus suaves nalgas, moldeando sus delgadas piernas, y cuando llego a sus rodillas, lo levanto, tratando de acercarlo aun más, sintiendo como su miembro, ya despierto, golpeaba el cuerpo de Duo y el de Duo tocaba su abdomen, haciendolo temblar...
Sus labios se dejaron por un minuto, y las respiraciones agitadas golpearon su rostro. Duo inclino un poco a Heero, para besar su cuello, para morder su oreja, para recorrer con su lengua aquel delicioso cuerpo, sintiendo como Heero besaba su mejilla, como recorria su cabello, aspirandolo, revolviendolo...
- Te amo - murmuro Duo en el oido de Heero - Te amo, por favor.!
No recibio respuesta solo un beso aun más profundo, aun más anhelante... Las manos de Heero volvieron a recorrer las piernas de Duo, y poco a poco las retiro de su cadera. Su mano se desplazo por el vientre tenso y plano de Duo, y en cuanto encontro su ombligo su mano viajo hasta su miembro donde lo acaricio de forma lenta pero ritmica, haciendo que Duo ahogara un gemido, y sintiendo como el trenzado trataba de acercarse aun más a su cuerpo...
Heero se separo con renuencia de aquellos labios, y volvio a recorrer el cuerpo una vez más, acariciando, con su lengua, con su boca, su pecho, su estomago, su abdomen, sintiendo como Duo respondia ante cada una de sus caricias... Llego ante el miembro del shinigami y no dudo por un segundo en introducirlo en su boca. Beso, chupo y lamió produciendo una inexplicable sensación de placer... Mordio ligeramente la punta haciendo que un gemido de placer escapara de la boca de Duo...
Se levanto y se sento a los pies de Duo, este levanto la cabeza y aquella sonrisa se mantenia en su rostro. Heero no lo penso dos veces y tomo entre sus manos las piernas de Duo, para levantarlas y colocarlas alrededor de su cadera, sujeto el cuerpo de Duo y lentamente fue entrando en él...
Ningun gemido escapo de la boca de Duo, pero su rostro mostraba cierta seña de dolor, sus manos se habia aferrado a la cama, y sus labios se habia apretado esperando que todo pasara... Heero dudo al verlo asi, se detuvo por un momento, hasta que escucho la voz suplicante del trenzado...
- Por favor!
Sus palabras hicieron que Heero retomara su movimiento, y Duo arqueo su espalda cuando Heero estuvo totalmente dentro de él, poco a poco se fue acostumbrando a la invación, dejaba de ser doloroso, y en su lugar un inexplicable mar de placer se presento, una ola de exitación como jamas habia conocido inundo su cuerpo, relajandolo, sus manos soltaron la cama, sus labios se abrieron dejando escapar un sonido de placer, sus parpados descansaron...
No termino ahi, Heero comenzo a entrar y salir del cuerpo de Duo, provocando que el shinigami se moviera al compas de sus embestidas, sintiendo como Heero, tomaba una vez más su miembro y lo acariciaba segun sus movimientos.
El placer y la excitación eran indescriptibles, Duo parecía transportado hasta un mundo alejado de la realidad... Fue tan gratificante recibir la semilla de Heero dentro de su cuerpo, e instantaneamente él se derramo sobre el firme estomago de Heero... Una exhalación escapo de sus gargantas, de satisfaccion y placer... Ahora ambos se pertenecian...
/F/escena NC-17/ (mi intento de escena lemon)
Heero salio de Duo, tomo entre sus manos la sabana, cubriendolos mientras se dejaba caer a su lado. Apoyando su cabeza en el pecho del shinigami, y rodeando con sus brazos su cintura... Duo apoyo su barbilla en la cabeza de Heero, y su mano acaricio lentamente su cabello... Ambos con los ojos cerrados, exhaustos como jamás lo habían estado... El sueño los sorprendio sin moverse...
~~~ Una semana despues ~~~
- Ya tienes todo - pregunto Quatre, ayudando a Duo con su maleta
- Si, no te preocupes Quatre, te aseguro que no olvido nada - respondio Duo dejando dos pequeñas maletas dentro de la cajuela del taxi
- Vamonos! - escucharon la voz del soldado perfecto
- Ya voy, ya voy!... Solo dejame despedirme - anuncio Duo abrazando a Quatre - No dejen de venir a vistarnos, se que te gusta mucho ir a la tierra.
- Gracias, Duo.
- No tienes nada que agradecer, recuerda que teniamos que ir a algun lado después de habernos pasado no se cuantos meses aqui... Y no es que me moleste, pero tal vez a ti si...
- No digas eso, sabes que no me molesta que esten aqui - reclamo el pequeño rubio. Duo rió
- Pero estoy seguro de que quieren privacidad, o no?. Trowa - bromeo Duo dandole un pequeño codazo al joven rubio y mirando de forma picara a Trowa
- Duo! - le llamo Quatre, con sus mejillas sonrojadas. Haciendo que Duo riera aun más
- Tranquilo, yo solo estoy bromeando... De nuevo cuidense, recuerden que cualquier cosa que necesiten no duden en pedirnoslo... Haremos lo que sea por ustedes, bueno siempre y cuando este en nuestras manos, y no dejen que el orgullo les impida...
- Duo - llamo Heero con la puerta del taxi abierto
- Ya voy, ya voy - repitio el trenzado - Esperamos verlos pronto, y que nos vayan a visitar, recuerden que nuestra casa es su casa, asi que...
- Duo - repitio Heero
- Esta bien - Duo volvio abrazar a Quatre, y se despidio de Trowa con un apreton de manos - Se cuidan. Nos vemos!
Heero subio después de que Duo lo hiciera, y el shinigami se subio sobre él para poder despedirse por la ventana, Heero no dijo nada solo espero que terminara... Sacando su cabeza, y estirando su mano, Duo no termino de despedirse hasta que el taxi dio media vuelta y los perdio de vista, y aun asi, no se despego de la ventana.
- Duo - le hablo Heero y fue cuando se percato de donde estaba.
Duo se levanto un poco para encontrar la mirada cobalto fija en él, y en respuesta sonrio, acercandose a su rostro y depositando un suave beso sobre aquellos labios que tanto amaba... Cuando se separo vio por primera vez una sonrisa en el rostro del soldado perfecto y sin poder evitarlo su sonrisa se hizo aun mayor...
Todas las personas entienden las cosas de manera diferente, y las reacciones son distintas en cada persona, es por eso que no puedes saber con exactitud como reaccionaran ciertas personas a ciertas situaciones... Los malos entendidos son el resultado de la falta de comunicación, de los celos, y sobre todo por malinterpretar algunas situaciones, lo único que se puede hacer es doblegar tu orgullo y preguntar...
FIN!
Notas de la autora:
Difícil!, difícil!, difícil!
Nunca crei que escribir lemon fuera tanto problema... Parece que mi intento de escena Lemon, no salio bien. Ven! por eso no me animaba a escribir Lemon, porque sale todo extraño y raro, asi que si alguien quedo mal después de leerlo, creo que no se puede hacer nada... Y todo por esa escena, que no se como salio, pues la continuación de este fic se había retrasado... Ya lo tenía desde hace un buen, pero como que me daba miedo escribir Lemon, no me animaba, es decir me costaba trabajo describirlo, me sentaba frente a la compu y las palabras no me salían, y luego cuando queria escribir en una libreta, las ideas se me iban...
Asi que después de mucho regañarme, aqui tenemos la continuación de Sin darme cuenta... De nuevo lamento mucho la demora, pero ya saben a que se debio... Sería dificil decir que no lo vuelvo hacer, porque como que me gusto escribirlo, si, se que quedo chafa, que quedo extraño o que no quedo como deberia quedar, pero pues la idea de escribir ese tipo de escenas ha quedado implantada en mi pequeña cabecita, y aun cuando se me hace muy dificil, pues tratare de que la proxima no sea asi (aun sigo dudando de si habra una proxima vez)... Ya saben que espero criticas, sugerencias, opiniones acerca de tal estuvo, que le falto, que le sorbro, o cosas por el estilo, y sicreen que fue un buen final para ser una continuación, o creen que me falto algo por explicar o por aclarar, segun la primera parte... Ya saben al mail de siempre (gunw02 )
No me queda más que despedirme, y disculparme si es que el lemon no les gusto o si es que llegaron a sufrir algun trauma, pero repito que por eso no escribia!... Pero no digo Adios, sino hasta luego!... Ya que pronto tendran noticias mias... Nos vemos!