Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Anime/Manga » Saint Seiya » El Maestro del Hielo font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Jocasta de Tebas
Fiction Rated: K+ - Spanish - Romance - Reviews: 2 - Published: 09-19-03 - Updated: 09-19-03 - id:1526086

5 — ENTREGA

Se ha quedado con la boca abierta. Supongo que es el fin.

Ahora se reirá, o me lanzará un ataque.

Lo cierto es que no me importa. Me he quedado muy tranquilo soltando el peso que llevaba en mi corazón.

Ha vuelto a bajar la mirada al suelo.

¿Lo que noto en sus morenas mejillas es rubor? Pues no entiendo cómo puede tener calor, mi poder ha conseguido bajar la temperatura más de siete grados, y aún noto que estoy ardiendo.

Ardiendo por él.

Se acerca. Me pongo en posición de defensa. Siento miedo de su reacción.

Me ha puesto la mano en un hombro.

Me susurra, cerca del oído.

"Yo también te amo, Hyôga"

Lo que tanto deseé dentro de la urna de hielo donde me encerró mi maestro Camus ha ocurrido. Ha colocado sus labios en los míos y su lengua está jugando con la mía, respira algo entrecortado y me va aferrando contra su pecho. Tengo el árbol donde entrenábamos justo a mi espalda, estoy sobre las marcas que hice, justo antes de la batalla contra los Caballeros Negros, y abrazado a mi amado Ikki.

Quizás se marche, quizás no vuelva a verle, pero ahora me siento muy feliz.

Sus dedos juguetean con mi pelo, me llena de besos, es apasionado, fogoso, tanto como el Fénix del que lleva la armadura.

Me susurra que va a quitarme la frialdad con su fuego...

Me estremezco solo de pensarlo.

Estoy a su merced, siento su excitación chocar contra la mía.

Me agarro a sus hombros y haciendo gala de mi agilidad, he conseguido izarme y ahora le abrazo la cintura con las piernas.

Ha gemido de placer.

Deseo unirme a él más que respirar.

Maldita ropa, que me priva de estar en contacto con este hermoso demonio que me corrompe, que me empuja a pecar...

Y pecaré, haré todo lo que él me diga.

Siento que es mi dueño.

Le pertenezco.

—Ikki... Yo calmaré tu ansia, Ikki... te ofreceré mi cuerpo.

—Y yo lo acepto, Cisne, y en ti... apagaré mi fuego.



Return to Top