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Anime/Manga » Shaman King » Cosas de Chicos o Chicas font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Mochita-chan
Fiction Rated: M - Spanish - Humor - Reviews: 50 - Published: 10-01-03 - Updated: 04-10-04 - id:1542154
Cosa de Chicos o Chicas

El siguiente material contiene:

–Yaoi

–Shounen Ai

–Crossdressing

–Lime y Lemon (este episodio tiene un incesto...)

–Mix de parejas (Yoh, Lyserg, Horo Horo, Ren y Hao)

Black Dreams

–Serás mío así no te guste... – le arrancó la ropa y lo tendió en el suelo.

Yoh sólo podía llorar amargamente al no poder moverse. No quería que Hao siguiera.

«Lyserg...» Yoh no pudo evitar sentirse sucio al recordar todo el mal que le había provocado Hao a su koi.

En ese momento, tanto Anna, como Lyserg y los demás sintieron un escalofrío. No sabían de qué se trataba, pero suponían que era algo terrible.

–Vino del bosque... – dijo Ren al sentir esa perturbación.

–¡Yoh! – Lyserg se levantó a toda prisa al recordar que Yoh estaba caminando solo allá.

Horo Horo y Ren no pudieron detener a Lyserg, ya que éste había corrido tras ese rastro inmediatamente.

–Horo Horo. Sígueme – le indicó Ren.

–Sí...

–¡No! ¡Déjame! – Yoh ya casi estaba al borde de la desesperanza.

Era imposible que alguien pudiera encontrarlos en medio del bosque. Ya no quería pensar en lo demás para olvidar el dolor que estaba experimentando por culpa de Hao.

–Si dejaras de resistirte, empezarías a disfrutarlo – le susurró el del cabello largo, probando la piel de su gemelo.

No quería seguir ahí. Hao lo estaba poseyendo y no había algo que pudiera hacer lo contrario. Incluso llegó el momento en el que Yoh se rindió al cansarse de luchar sin resultado alguno. Su cuerpo era controlado al antojo de Hao y ni él podía evitarlo.

Las manos de Hao recorrían su espalda y el resto de su cuerpo. Sus labios llegaron a encontrarse con los de él, para luego dirigirse al cuello del joven y morderlo levemente. Hao le jaló del pelo cuando se sintió venir, derramándose finalmente dentro del cuerpo de su hermano.

Cuando Yoh también alcanzó el límite, Hao lo dejó caer casi inerte en el suelo y le lanzó las ropas que le quitara. El muchacho de la sonrisa parecía haberla perdido cuando su cuerpo cansado tuvo contacto con la hierba. Todo dio vueltas antes de que su vista se nublara por la fatiga.

–Este será un buen comienzo... “Hermanito” – le susurró antes de irse. Con algo de la esencia de Yoh en su mano, Hao sonrió maliciosamente al lamerse los dedos.

Cuando Lyserg llegó, Yoh estaba sentado en una roca, como si nada hubiera ocurrido.

–¡Yoh! – el joven se detuvo y tomó aire para recuperarse de la corrida.

–Hola, Lyserg – respondió igual de sonriente.

–Creí que te había pasado algo. Sentí algo muy malo aquí...

–Parece que me desmayé... Pero ya ves que estoy bien – sonrió y recogió la tablilla – ¿Nos vamos ya?

–Me alegra que estés bien... – Lyserg fue a abrazarle.

Mientras caminaban, Yoh no podía dejar de pensar en lo que había ocurrido ¿Lo había soñado todo? Se había despertado con la ropa puesta y no había rastro alguno de lo que había pasado con Hao. No podía descartar la posibilidad de que quizás lo había imaginado todo, pero lo que parecía un sueño se había sentido tan real...

No le diría nada a nadie, menos a Lyserg, ahora que él estaba tan feliz.

En la cabaña de Anna y Tamao, Horo Horo y Ren les contaron a las dos chicas lo que habían sentido hacía media hora. No sabían cómo explicarlo, pero podían asegurar que se trataba de Yoh, y por consiguiente, ese asunto también involucraba a Hao.

–Pues luego de eso, no pudimos seguirle el paso a Lyserg y decidimos venir a consultarte a ti – le dijo Horo Horo a la itako.

–Tamao y yo estamos encargándonos de esto, no tenían que venir – dijo la rubia.

–¿Y consiguieron algo? – preguntó un impaciente Ren.

Tamao terminó de revisar su tablilla.

–Konchi, Ponchi. Vengan acá – les llamó Tamao.

–¡Qué bueno que llamaste, linda Tamao! – los dos animalejos iban hacia la chica de pelo rosado tratando de parecer adorables (de una manera patética y repulsiva), pero Anna pateó a las dos pelotas de pelo.

–¡Hay trabajo y no tengo tiempo para sus tonterías, así que pónganse a trabajar antes de que ocurra lo peor! – les gritó la rubia.

Después de que el tanuki y el kitsune (1) se recuperaran de los moretones, posesionaron los objetos de la aprendiz de la casa Asakura, pero un poder espiritual desconocido produjo chispas que impidieron la lectura.

–¿Qué pasó? – exclamaron Ren y Horo Horo.

–No lo sé... Nunca había pasado antes... – Tamao aún estaba asustada por la inesperada reacción. Ponchi y Konchi salieron chamuscados de la tablilla para que la aprendiza de los Asakura los vendara.

–Revisa de nuevo – indicó Anna – Hay que saber si Yoh está bien.

Se interrumpió la búsqueda cuando el mencionado llegó tranquilamente con Lyserg. Anna corrió y empezó a regañarle:

–¡¿Dónde estabas?! ¡¿Acaso no tienes vergüenza para habernos hecho preocupar así?! – le gritó la rubia.

–Calma, Annita... Estoy bien... Sólo que algo me pegó en la cabeza y me quedé inconsciente en el bosque... – rió Yoh.

–¿Está seguro, joven Yoh? – le preguntó Tamao, aún insegura después de su lectura incierta.

–Sí... pero quisiera dormir... – dicho esto, se dirigió a la puerta.

Lyserg trató de acompañarle, pero Yoh alegó que quería estar solo un momento, pero que luego dormirían juntos al llegar a la cabaña.

En cuanto el castaño se fue, los demás miraron con desconfianza. Sabían que ese sexto sentido nunca fallaba, menos cuando se trataba de Yoh Asakura.

–Nunca debí dejar que se fuera solo al bosque – Lyserg se sentó con mirada triste hacia el suelo.

–Tú sabes bien que no es culpa de nadie... No podemos asegurarlo, pero algo sí ocurrió. Me gustaría que Yoh nos lo dijera – Ren también se sentó.

–Él dice que no le pasó nada... Su aspecto también demuestra eso, pero aún tengo ese presentimiento... – Horo Horo seguía de pie junto a la puerta.

«Y creo saber quién es el causante...» pensó Anna.

En otro lado, Hao despertó en el bosque y sonrió satisfecho. Parte de su plan estaba funcionando. Entonces sintió que alguien estaba detrás de él.

–No eres muy educado que digamos. Creo que te hubiera bastado con decirme un “Hola” – contestó sin siquiera inmutarse.

–¿Qué fue lo que me hiciste, Hao? – preguntó Yoh, aún apuntándole con Haru Same en la nuca.

Físicamente nada...

–¿“Físicamente”? – repitió confundido.

–Supongo que tú también caíste inconsciente hace unas horas... No por nada te digo que tú y yo estamos conectados de alguna manera...

–¿Conectados? ¿Entonces sí fue un sueño?

–Como tú quieras denominarlo... Pero trata de negar que te gustó.

–No me gustó.

–No te dije que me lo respondas.

–Agradece que no puedo hacerte nada ahora, Hao.

–Y supongo que debo esperar a que se termine el verano... Las amenazas son tan trilladas... – respondió burlón.

–Regresa a la cabaña en una hora – Yoh bajó el arma y se dispuso a irse.

–Y creo que no le has contado al verde sobre tu sueño erótico conmigo ¿Verdad?

Al escuchar eso, Hao notó que su gemelo se detuvo, mas no volteó a mirarle.

–Eso es un rotundo sí... – sonrió de lado y caminó también hacia la cabaña – No pienso decírselo todavía. Eso arruinaría la sorpresa. Y la expresión del chico inglés ante las grandes noticias es tan dulce... El terror en sus ojos excita a cualquiera ¿Acaso a ti no te gusta sentir eso, Yoh?

Ante esto, Yoh se enojó y cogió a Hao del cuello.

–No... te atrevas – fue lo único que masculló antes de irse completamente fuera de sí.

Cuando el heredero de los Asakura lo dejó solo, Hao empezó a reír.

Yoh estaba durmiendo profundamente, lo cual parecía raro, debido a que él normalmente se movía de vez en cuando. Pero ese era otro detalle sin importancia.

Unos pasos con las justas audibles se dirigieron hacia la puerta. Cuando pensó que toda la cautela podría guardarse al salir de la cabaña, una voz casi le hace saltar del susto.

–Tonto... – susurró Ren, tapándole la boca a Horo Horo.

–Pues no asustes así.

–¿Estabas pensando lo mismo que yo?

–Pues si pensabas en ir al bosque e investigar qué le pasó a Yoh, entonces creo que la respuesta es “S

Al llegar a la escena del crimen, los dos shamanes trataron de rastrear con su posesión de objetos alguna anormalidad en el área.

–¿Has encontrado algo? – le preguntó el chino.

–Nada... Esto es prácticamente imposible. Si Yoh dice que no le pasó nada, debe ser cierto.

–No puedo creer que te resignes así. Se nota que no conoces a Yoh.

–Lo conozco tanto como tú.

–Entonces deberías saber que Yoh no siempre va a ser la sonrisa del día. Le pasará lo que sea, pero él siempre aparentará normalidad para que el resto no se preocupe.

–Siempre piensas de manera analítica este tipo de cosas... Frío y calculador... Supongo que esas son algunas de tus cualidades.

–¿Acaso estás reconociendo lo que tengo?

–Tampoco te sobrestimes...

–Tampoco es que yo sea lo mejor del mundo... Incluso hay veces en las que me gustaría ser tú...

–¿Qué fue eso? ¿Acaso escuché bien? – sonrió de lado al darse cuenta de la última frase de Ren.

–¡No te sobrestimes tampoco! – refutó sonrojado – Sólo lo digo porque pienso que es una manera de compensar lo que te dije hace unas semanas.

–Ya quedamos en que esa discusión fue porque no pensamos bien lo que íbamos a decir.

–Pues tienes razón. Fue tu culpa.

–Oye...

–Pero es verdad lo que dije hace un momento. Quizás nuestras familias vivan en situaciones distintas, pero hay veces en las que envidio todas las libertades que te dan. Puedes viajar donde sea y mantienes bien claros tus ideales.

–Tú tienes todo lo que quieres... Si no es por tu plata, es por esa actitud dominante que tienes. Y eso me consta.

Ren no respondió. Al parecer le era muy difícil hablar sinceramente con alguien como Horo Horo, a pesar de que en el pasado ellos dos ya habían compartido muchas cosas más.

En el momento en el que Horo Horo iba a responderle con otra frase burlona, el ainu cayó desmayado en la hierba. Ren se volteó para ver qué le pasaba, pero él también terminó inconsciente.

Alrededor de las 5.00 am, Ren volvió en sí. Se miró sobresaltado, pero suspiró aliviado al comprobar que tenía puesta la ropa. Vio a Horo Horo a su lado, todavía dormido.

–Oye... ¡Oye! ¡DESPIERTA! – le gritó el chino.

–Por favor, Ren. Sigue... – murmuró todavía inconsciente y con una gran sonrisa.

El otro muchacho torció una ceja al escucharlo ¿En qué estaría soñando?

–¡Despierta de una buena vez, pedazo de hielo!

Horo Horo abrió los ojos y lo primero que hizo fue revisarse a sí mismo, tal como reaccionara Ren al despertar.

–Nunca vas a creer lo que soñé... – dijo con un suspiro de alivio prolongado.

–Voy a adivinar... Nosotros dos lo hicimos...

–Pues... No me digas que soñaste lo mismo...

–¿Quieres apostar?

No podía ser que los dos hubieran soñado simultáneamente que se acostaban juntos. Aunque no fue desagradable, se sintió demasiado real. Tenían que encontrar la causa de eso ya mismo, ya que a lo mejor se relacionaba con el mal presentimiento que tenían con respecto a Yoh.

–Sólo quiero preguntarte algo... – le dijo Ren.

–Dime...

–¿No te pareció desagradable tener un sueño así?

–¿Desagradable? – fue entonces cuando el ainu comprendió cuál era la intención de esa pregunta – ¿Por qué me lo preguntas?

–Simple curiosidad...

–Ya veo... – una sonrisa se fue dibujando en su rostro – Aún me quieres. Aún me amas. No puedes estar sin mí... Tienes que ver si me gustas también – empezó a canturrear para molestarle.

Ren se sonrojó y obviamente se estaba molestando como de costumbre.

¡Baka! – pero luego le vio a los ojos y desvió la mirada, ésta vez un poco más calmado – ¿Y qué si fuera así?

–Entonces te diría que sí...

–No te creo.

–¿Y por qué no? Nos conocemos demasiado y sabes cuándo miento y cuándo no. Pero bueno... Si no quieres nada...

–¿Y porqué no? – dicho esto, Ren se acercó a Horo Horo y lo tomó del mentón para darle un beso – Ahora sí te creo.

Cuando Ren y Horo Horo regresaron a la cabaña, el único despierto era Lyserg. Hao no estaba por ningún lado y Yoh aún estaba dormido.

–¿Adónde fueron ustedes? – les preguntó el muchacho inglés.

–A caminar – respondieron al mismo tiempo.

–¿A las 3.00 de la mañana?

–Al que madruga, dios le ayuda – respondió el ainu.

–¿Seguros que sólo fue a caminar o por fin hicieron las paces? – la sonrisa de Lyserg decía mucho.

Los recién llegados se tornaron de un color más rojizo ante tal pregunta de su amigo.

–¡¿Y tú qué haces preguntando ese tipo de cosas?! – reclamaron ambos.

–Lo sabía... – volvió a sonreír al ver por la reacción de ambos que sí pasó.

–Oye... No es que me importe... pero... ¿Dónde está Hao? – preguntó Ren.

–Cuando desperté, él no estaba ¿Por qué lo buscan?

No sabían si decirle lo que descubrieron en el bosque, pero todavía no podían asegurar que fuera culpa de Hao.

–No... Nada importante – dijeron a la vez.

Yoh se levantó desganadamente. Se frotó los ojos y vio a los otros tres levantados.

–¿Tan temprano despiertos? – dijo.

–Larga historia – dijeron el ainu y el chino al mismo tiempo.

–Dormiste mucho... Te veías realmente agotado – dijo Lyserg, recibiendo a Yoh con un beso ligero en los labios.

–Bueno... digamos que ya estoy bien – el castaño rió animadamente como de costumbre, pero luego miró a los lados – ¿Dónde está Hao?

Lyserg comenzó a considerar raro el que, primero Ren y Horo Horo, y ahora Yoh, estuvieran preguntando por el del cabello largo.

Anduvo caminando por el bosque por un buen rato. Era muy temprano y nadie lo molestaría. Cuando llegó a un gran árbol de cedro, metió la mano en el agujero y sacó un atrapa-sueños (2) que brillaba con un aura roja.

–Me has servido bien en esta ocasión, Espíritu del Fuego... – sonrió el shaman – Pero voy a necesitarte de nuevo...

Sí que lo necesitaría. Esto a penas comenzaba.

Fin del Capítulo

Continúa

Notas:

–(1) tanuki es mapache y kitsune es zorro. Estos dos son animales de Japón; (2) Según las tradiciones de los nativos americanos, los atrapa-sueños eran redes que capturaban los sueños de las personas. Lo bueno se quedaba en la red, mientras que lo malo bajaba a las plumas que colgaban de la red circular.

–De nuevo doy las gracias y mando saludos especiales a mi sis, Souyu-chan; a Kory; a Clow; a RavenTears y a todos los demás que están siguiendo la lectura de este fiction. Sigo esperando más reviews.



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