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Sailor Gold Stars 2
Autora: Akiko
CAPITULO 8: “Sueño de las almas”
Celeste se levanto con cuidado y miro el camino que empezaba a borrase por el cielo.
-Así que de esa manera lograron encontrarme... no dudo que ese camino tenga un significado mas...
¿A que te refieres? –pregunto Sailor Star Fire.
-No hay estrellas detrás de ese camino, es como si algo las ocultase, de ser así debe ser algo particularmente grande.
-Un agujero negro –dijo Leo de repente.
¿Qué demonios hace un agujero negro en esa dirección? –pregunto Sailor Star Rain.
-Tal vez alguien este guiandolo hacia la tierra, desde hace tiempo he estado sintiendo vibraciones familiares que se acercan a este mundo, no solo se trata de mis hermanas, sino de una fuerza mucho mayor a la nuestra. –explico Celeste.
¿Qué debemos hacer? –pregunto Sailor Star Fire.
-Detenerlo –respondió Celeste con seguridad –Hace tiempo ustedes estaba dispuestas a sacrificarse para detener al caos, pero no pudieron hacer mas que lanzarlo a otra dimensión, lamentablemente este salió de ahí con mas fuerza para apoderarse de Sailor Galaxia... Cuando ustedes estaban por morir yo acepte cuidarles y les devolví la energía, eso fue gracias a que tu me despertaste con tu flauta Sailor Star Fire... No pude guardar sus recuerdos y ustedes se protegieron tras la identidad de las guerreras de este planeta, yo sabia que algún día despertarían, cuando llegara ese momento recobraría mi memoria también y estaríamos en las mismas condiciones.
-En ese caso nuestro sacrificio si se llevara a cabo –murmuro Sailor Star Wind.
-Mi hermana es un oponente fácil, pero no puedo asegurar lo mismo de esa persona que es capaz de guiar un agujero de esas proporciones –se lamento Celeste.
-La respuesta es simple... lo haremos –apoyo Sailor Star Fire.
¿Qué es lo que harán? –se escucho la voz de alguien mas.
Celeste sonrió al ver al resto de las Sailors Star Ligths y les ofreció acercarse a la puerta principal.
Hinori no se mostró contenta y se alejo un poco mientras que sus amigas se hacían a un lado para estar juntas.
¿Cómo rayos se les permitió venir hasta este planeta? –pregunto Sailor Star Wind con el ceño fruncido.
-No es la primera vez que lo hacemos –respondió Sailor Star Healer –Nosotras luchamos contra Galaxia.
-Parece que las guerreras del planeta del fuego no hemos tenido enemigos diferentes –dijo Sailor Star Rain con ironía. –Nosotras enfrentamos al caos en su máxima expresión...
-Eso no viene al caso –replico Sailor Star Wind notablemente molesta –Ellas no tienen nada que hacer aquí...
-Hemos venido por ustedes –dijo Sailor Star Figther.
Las tres chicas las miraron con preocupación hasta que Sailor Star Fire sonrió acercándose.
¿Quieren que regresemos a nuestro lugar de origen?
-Esos son los deseos de la princesa –respondió Sailor Star Maker.
-Esa me parece muy buena idea...
¿Te parece? –preguntaron Sailor Star Rain y Sailor Star Wind sorprendidas.
-Así es –recalco Hinori sin dejar de sonreír. –Sin embargo creo que debemos partir hasta el día de mañana... yo no puedo irme sin despedirme de mis amigos así como así... por lo que les pido que nos veamos mañana a esta misma hora en el mismo lugar (eso me sonó a anuncio de TV).
¿Así de simple? Sailor Star Figther miro a sus compañeras consultando lo que debería hacer, Sailor Star Healer solo frunció el ceño mientras que Sailor Star Maker encogió los hombros.
-No vamos a llevarlas prisioneras –dijo Sailor Star Figther avergonzada. –Así que me parece bien que se despidan de sus amigos, después de todo nosotros también tenemos que aclarar algunas cosas.
Hinori no comento nada por la palabra “nosotros” en vez de la de “nosotras”, ladeo la cabeza para ver a sus confundidas amigas y hacer un ademán indicándoles que ya era hora de retirarse.
-Nos veremos después, Celeste –dijo Hinori con voz seria.
Celeste entendió a la perfección y les dedico una preocupada sonrisa para después perderlas de vista y atender por completo a las otras chicas.
-Espero que su regreso salga bien –dijo Celeste con toda sinceridad.
¿Qué tienes que ver en todo esto? –pregunto Sailor Star Healer.
¿Ven ese camino que se borra en el cielo? –Las Scouts aceptaron con un ademan –Pues yo soy a quien tiene por destino, soy la Emperatriz de Eternal y quienes buscaron a sus estrellas para encontrarme son mis propias hermanas mayores.
¿Una princesa? –preguntaron sorprendidas.
-No... Una emperatriz –corrigió Celeste. –La emperatriz que le salvo la vida a ellas tres en la batalla por la tierra.
-Nuestras amigas peleaban contra el caos para impedir su avance –corrigió Sailor Star Maker.
-Y lo lograron, pero a cambio ofrendaron sus vidas con la “Explosión de Estrellas” si no mal recuerdo –murmuro Celeste de manera tranquila –el caos no fue destruido en ese tiempo y ustedes deben saberlo mejor que nadie... Además yo no tengo nada que ver en esa batalla, solo les salve la vida en agradecimiento de su música.
-Ahora menos entiendo –señalo Sailor Star Figther.
-Hace poco sus amigas pelearon contra la Reina de las imágenes... Pues bien, ella no era su enemiga, sino mi enemiga, su familia y la mía se disputaban el gobierno de la Tierra. Sus poderes eran muy equilibrados y en ese tiempo aun no había logrado despertar como Emperatriz, eso no me impidió saber que había una batalla mas en otro punto muy cercano a nosotros... se trataba de ellas quienes apenas habían logrado expulsar al caos de esta dimensión... estaban muriendo... Entonces Sailor Star Fire toco una melodía para resguardar el sueño eterno en las almas de sus amigas junto con las esperanza... esas notas que repentinamente se volvieron tristes lograron despertarme y yo pude acabar con la batalla propia encerrando a Death Lady en mi cuerpo junto con la llave de la reina Adah y las ambiciones de Irmin... no quería que mis hermanas se proclamaran vencedoras, así que las envié a otro lugar lejano borrando mi presencia... Pero aun estaban ellas... les salve la vida a cambio de unos años de su edad para esconderme, no pude evitar que nuestras memorias se borraran... supongo que lo demás ya lo saben... Soy un espíritu guardián, pero no pertenezco a este planeta, pertenezco a mi Imperio y si alguna vez decido regresar será convenciendo a mi hermana de mis argumentos... será eso o desterrarla.
Casi como un cuento de hadas.
Las chicas ni siquiera habían parpadeado hasta que se dieron cuenta de que el relato había terminado y aun así no estaban seguras de entender a la perfección. Celeste las miraba con detenimiento y seriedad sorprendentes hasta que frunció el ceño considerablemente y dijo:
¿Cuándo piensan decircelo?
¿Qué cosa? –preguntaron sorprendidas.
Celeste coloco las manos juntas al frente y las separo para formar una burbuja que reflejaba la imagen de las tres... no... la imagen de ellos tres...
¿Cómo demonios haces eso? –pregunto Sailor Star Healer molesta.
-Al igual que Leo yo puedo sentir... –dijo simplemente. –Yoshie también lo sabe, pero Hinori aun no se entera. Soy una emperatriz, chicas... es normal que me entere de todo lo que pasa a mí alrededor...
-Tengo otra palabra para eso –masculló Sailor Star Healer.
¿Hinori aun no sabe quienes somos? –pregunto Sailor Star Figther preocupada.
-Ella es una líder experimentada y fuerte, pero no olvides que no deja de ser la menor del grupo, si usara la flauta podría saber sus identidades en cuestión de segundos, pero a comparación de Leo y Yoshie prefiere que sean ustedes quienes se presenten –explico Celeste. –Además, “Seiya”... ella aun debe estar preocupada por tí y por como reaccionarás, después de todo tu ya sabes quien es ella, mientras que... bueno... ¿necesito explicar mas?
-Supongo que no...
Una joven miraba con insistencia y preocupación la ciudad desde lo mas alto, los hilos rojos de sus cabellos eran agitados por el viento y permanecía con las manos en la espalda apretando una flauta sin dejar de pensar.
Junto a ella estaba otra joven sentada en el borde del mirador con las piernas desnudas y abrazadas con sus propios brazos, su cabello también era agitado por el viento y los rayos le confundían por el color blanco que había heredado de sus ancestros. Sentada del otro lado y con una pierna cruzada de manera elegante, estaba otra joven mucho mayor, el cabello azul no podía verse revuelto por el viento por ser mucho mas corto, además le protegía con una boina negra mientras que miraba con una triste sonrisa la ciudad.
-No podemos hacerles esto... ellas han estado confiando en que les daremos una oportunidad –dijo la joven de cabello azul.
-Les estamos dando una oportunidad –replico la de cabello blanco con el ceño fruncido. –Ellas no morirán con nosotras...
-El sueño de las almas puede hacer que cualquier persona permanezca en trance, ellas simplemente pensaran que se trata de un sueño y no sabrán que es lo que ha pasado con nosotras –explico la pelirroja.
-Ellas tres si lo sabrán –murmuro Yoshie con tristeza –son del mismo planeta que nosotras... es por eso que lo verán todo a pesar de estar dormidas... ¿Vale la pena causarles ese dolor?
-Lo valdrá cuando todos estén a salvo –respondió Hinori.
Yoshie miro a la pelirroja de manera extraña y se aclaro la garganta incomoda.
¿No te vas a despedir de él?
Hinori sonrió y bajo la cabeza apenada, sus supuestas compañeras no se trataban a sí mismas como mujeres y eso era lo que no encajaba para nada, hasta entonces eso era lo que la tenia preocupada, pero al escuchar a Yoshie penso que en verdad no era muy justa con sus acciones.
-Tal vez tengas razón –murmuro Hinori.
Leo solo frunció el ceño sin decir nada. Desde que recupero la memoria de guerrera estelar pudo estrenar una habilidad para sentir mucho más aguda, estaba feliz por eso hasta que supo las identidades de sus compañeras y por consideración no se lo había dicho aun a Hinori.
-La tengo, cherrie... tu lo amas...
-Si... Después de despedirme pienso hacerlo... ¿Vendrán conmigo?
-Yo cargo mi propia cruz –dijo Leo desviando la vista –Iré por mi lado... solo dime la hora en que quieres que nos veamos de nuevo...
-Yo prefiero no estorbar –dijo Yoshie –Te deseo suerte, “gran líder”...
-Como quieran, chicas... las estaré esperando al atardecer para extender el Sueño de las almas...
Leo y Yoshie tomaron caminos diferentes, mientras tanto, Hinori miraba con ciudado, pensando en que debería hacer. Finalmente suspiro y camino hasta la ciudad, con un poco de suerte podría ver a todos sus amigos si se daba prisa, además no quería llegar tarde a la cita que ella misma había impuesto.
Mientras esperaba a que el camión la llevara hasta una televisora, pensaba en como explicarle a Seiya lo ocurrido, la verdad es que había regresado por él después del encuentro con Celeste, pero para su mala suerte no estaba y se había preocupado. Solo una llamada telefónica lo arreglo todo, Hinori corto la comunicación en cuanto oyó su voz y permaneció cerca del teléfono por un buen rato... en ese momento entro una llamada, pero no contesto y la contestadora gravo un “Te llamaré después”... Hinori había mirado con cierta tristeza el teléfono hasta que se quedo dormida en uno de los sofás. Esa no había sido muy buena idea, ya que se había lastimado el cuello y ahora no podía girar la cabeza de manera brusca, pero para estos momentos no importaba mucho.
El camión se detuvo en un edificio muy alto, Hinori miro sin asombro a todas las chicas que lo rodeaban con insistencia y permaneció quieta. De repente sabia donde buscar a Seiya¿por qué?.
Suspiro un poco aburrida y avanzo hasta la entrada principal, pero como había muchas chicas no pudo hacer nada por entrar, lo mas extraño es que no le molestaba, apretó la flauta entre sus manos y frunció el ceño... Todo eso era como una broma, repentinamente no se conocía ni a sí misma. ¿Por qué le parecía que había cambiado?
Ignoro su pregunta y camino hasta la puerta empujando un poco a las niñas para poder pasar, de repente se desespero y termino gritándoles, pero para su sorpresa nadie la escucho, ellos habían salido.
Hinori no tuvo que voltear para saberlo, una sensación cálida la inundo y volteo un poco la cara para verlo. Seiya se veía muy bien y repuesto para saber que ella era una Sailor Scout, había algo mas que no quiso tomar en cuenta, la energía de Seiya se parecía mucho a la de ella.
Se acerco hasta los tres con muchas dificultades (había decidido no empujar a nadie) y se detuvo justo frente a él. ¿Por que no podía decirle nada?
Por su parte Seiya miraba a una chica que lo miraba con cuidado y no le decía nada en absoluto.
Un momento.
Estaba seguro de que ya la conocía...
¿Hinori?
Yaten y Taiki miraron con atención a la pelirroja hasta reconocerla también, no se veía muy diferente, pero si con mas edad y madurez en su mirada.
Hinori bajo la mirada apenada y sin decir nada escapo entre las niñas que luchaban por acercarse un poco mas a sus ídolos.
¡Hinori espera! –Seiya corrió detrás de ella, por un instante le pareció que nunca podría alcanzarla. “No sabia que Hinori fuera tan rápida” penso con desesperación mientras aceleraba el paso y estiraba una de sus manos para tomar la de ella. Para cuando pudo agarrar su mano se golpeo con la flauta, pero finalmente pudo detenerla.
Hinori no se atrevía a verlo, bajo la cabeza y se obligo a sonreír para voltear, pero al estar frente a él derramo varias lagrimas.
-Lo siento –murmuro bajando la cabeza –La verdad es que no quería preocuparte, pero...
-No tienes nada de que avergonzarte... de hecho hay algo que quería decirte –dijo Seiya.
Antes de que él pudiera hablar, Hinori coloco un dedo sobre sus labios, sonrió y le dijo:
-No me gustaría saber que aun quieres a Serena... pero tampoco soy tan egoísta como para retenerte... ¿Sabes Seiya?... Yo solo quiero que seas feliz, no importa donde ni con quien... solo me importa tu felicidad y seré dichosa si sé que ya no te duele la herida.
-Pero Hinori, yo...
-Shss... solo te pido que no lo olvides.
“La dama se fue sin que pudieras decirle nada” penso Seiya con ironía un rato después sin dejar de asegurar que era un tonto. Cuando se levanto para irse, noto que Leo lo miraba con el ceño fruncido (a ella sí la reconoció a la primera).
-Déjame adivinar... No se lo dijiste –murmuro ella con sarcasmo.
-No me dio oportunidad.
-Eso significa que aun no quiere saberlo –recapacito Leo. –En ese caso más vale que no te acerques a ella.
¿Qué quieres decir?
-Escucha, Seiya... para mí es más fácil aceptar que ustedes son “nuestras alumnas” por mi personalidad tan... “machista”... incluso Yoshie lo acepto por su propia personalidad femenina, pero Hinori es diferente y no sabemos como pueda reaccionar... así que lo mejor es que no se lo digas aun, no si ella no quiere saberlo... Seamos realistas, si ella usara la flauta ya no tendrías nada que esconderle, pero si no lo ha hecho por algo debe ser.
-Si –dijo simplemente.
-Bueno... arreglado el asunto me retiro... y no lo olvides...
¿Tenia que ser así de simple¿por qué le parecía que Hinori ya sabia esas cosas¿Por qué parecía que Leo no le había dicho todo¿Por qué tenia la sensación de que las había recuperado para volverlas a perder?
¿Las chicas notaron algo?
Yoshie miro a Hinori y encogió los hombros.
-Al principio no me reconocieron y tuve que explicarles quienes éramos, después les dije que teníamos que regresar a nuestro planeta.
-Seguramente Haruka salto de alegría –murmuro Leo con ironía.
-La verdad solo se sorprendió por que éramos Sailors Stars Lights y dijo que era lo mejor, solo me pregunto por Hinori.
-Parece que le interesas –dijo Leo sin dejar la ironía.
Hinori la miro con el ceño fruncido.
¿No les perece que ya es tiempo? –pregunto para cambiar el tema.
-Esta bien “gran líder”... vamos por Celeste –dijo Yoshie levantándose.
Hinori suspiro resignada y caminaron hasta la casa de la princesa (em... emperatriz), justo al llegar Yoshie toco la puerta y espero.
Para sorpresa de todas no fue Celeste quien les abrió (o al menos eso pensaron), se trataba de una niña que las miraba con seriedad.
-Por fin llegaron...
-Pero...
-Lo siento, pero como ustedes recuperaron su memoria y su edad verdadera yo recobre la mía también –explico Celeste avergonzada.
¿La emperatriz Celeste es una niña? –pregunto Leo con mala cara –Estamos arruinadas.
¡Oye!... No es para que te burles, además aun con mi apariencia verdadera puedo ser útil. –reclamo Celeste.
¿Una niña de cinco años? –insistió Leo.
¡Seis años! –corrigió Celeste.
-La edad anterior y la actual tienen mucha diferencia –apunto Hinori.
-Nuestras edades verdaderas apenas suman cuatro años, no era para que perdieras mas de la mitad de tu edad –apoyo Yoshie.
-Eso es por que también me base en sus poderes... si lo notan son más fuertes que antes e incluso sus habilidades han mejorado... se debe a que aumente mi edad en base a sus poderes... ¡Y ya dejen de molestarme!... Cuando yo robe sus edades verdaderas y parte de sus poderes lo único que quería era que mis hermanas no me encontraran...
-Pero finalmente te encontramos, pequeña Celeste...
las chicas voltearon para ver a la dueña de esa voz encontrándose con una joven muy parecida a Cielo (y a Celeste, claro) vestida con un extraño traje de color negro y unas botas que la hacían verse algo tosca sin mencionar peligrosa, había sustituido la boina por una diadema dorada que luchaba por mantener en orden el alborotado cabello rizado de color café.
-Cecilia –murmuro la niña sorprendida.
-Eternal espera, hermana... aun hay tiempo de salir de este planeta antes de que sea tragado por el agujero negro.
¿Qué es lo que sabes del agujero negro? –pregunto Hinori con poca amabilidad.
-Pronto lo sabrán desde un punto mas cercano... incluso me he dado a la tarea de guiarlo hasta este planeta –dijo Cecilia con paciencia. –No las quiero a ustedes, estrellas, así que me llevare a mi hermana.
Tras decir esto, Cecilia envolvió a todas en un denso humo que les borro la visibilidad y provoco que tosieran moviendo las manos.
¿Qué demonios hacemos, “gran líder”? –pregunto Yoshie.
-Leo... transfórmate y aleja el humo...
Buena idea, pero para cuando el humo se disipo las chicas descubrieron que Cecilia ya no estaba y por lo tanto Celeste tampoco.
-Se fueron por allá –dijo Sailor Star Wind apuntando hacia el horizonte. El sol estaba ocultándose y dentro de poco ya no habría luz.
-Entonces vamos –dijo Hinori y avanzo por delante para guiar a su grupo.
Llegaron hasta la orilla de la playa (no me pregunten como, seguramente tardaron eternidades corriendo), ya estaban transformadas y miraban con cuidado una luz no muy lejos de la orilla, seguramente un castillo.
-Debe ser en ese lugar –apunto Sailor Star Wind.
-Eso quiere decir que ya es tiempo de usar el “sueño de las almas” –recapacito Sailor Star Fire acercando la flauta a sus labios.
Sailor Star Rain aun no estaba muy de acuerdo pero no le dijo nada, se limito a escuchar la música que, desde su inicio, adormecía los poderes que estuvieran ajenos a ellas tres. La música viajo a través del viento para refujiarse en los oídos de las personas, quienes caían en un hermoso sueño, los autos se detuvieron repentinamente para dejar al descubierto a unos conductores dormidos y los niños dejaron de jugar para acomodarse en el lugar más cercano y dormir. Cuando las notas regresaron junto a su autor éste dejo de tocar y suspiro.
-A partir de ahora solo ellas podrán ver nuestra pelea –dijo Sailor Star Fire con seriedad.
-En ese caso sabrán comprendernos –dijo no muy convencida Leo.
-Por lo menos sabrán guardar un secreto –opino Sailor Star Rain forzando una sonrisa. –Por favor amigas... no se vallan a morir...
Las otras dos jóvenes la miraron angustiadas y le tomaron las manos al mismo tiempo.
-Recuerden la promesa que hicimos al salir de casa... Lo haríamos juntas –dijo Sailor Star Wind.
-Juntas siempre... Hasta la muerte si es necesario, pero siempre juntas. –completo Hinori recordando la promesa en cuestión.
¡Entonces vamos! –exclamo Sailor Star Rain –Cumplamos con nuestra misión.
-Ya es tiempo de que el agujero negro se acerque lo suficiente al planeta tierra.
Todas las guerreras se reunieron con su amo y sonrieron al ver el planeta azul.
-Cecilia no acabo con las estrellas –dijo una de ellas.
-Por eso debe ser destruida –completo otra, idéntica a ella.
-Los humanos son seres inferiores –se escucho otra opinión.
-Acabemos con ellos...
Cuando Celeste abrió los ojos le pareció que no estaba en el castillo realmente, su hermana estaba frente a una fuente y murmuraba algo (probablemente estaba hablando con alguien mas), al paso en que transcurrían los segundos la expresión de su rostro se hacia más severa hasta llegar a un punto que Celeste admitió que no podía tratarse de su hermana por completo. Se movió un poco para ver con mas cuidado el lugar, definitivamente no era como antes y hasta podía ver las deterioradas paredes.
De algún modo tenia que salir de ese apuro... tenia que convencer a su hermana de que lo que hacia no era correcto.
Afuera del castillo (en una lancha de motor, porque el castillo estaba en el mar¿recuerdan? Y la verdad para nadar ese pedazo se tarda mucho... bueno, mejor continuemos) tres chicas miraban con preocupación el imponente castillo que se había formado en ese lugar sin causa aparente.
-Es como un imán –explico Leo después de un pesado silencio –Este castillo esta formado, de tal manera que este sea el primer punto a absorber por el agujero negro... en pocas palabras... Cecilia esta adelantando el avance del fenómeno en cuestión...
¿Por qué? –pregunto Sailor Star Fire.
¿Yo que sé?... Esa familia esta loca de remate –replico Sailor Star Wind.
Sailor Star Fire ignoro el comentario y miro con mas detenimiento las puertas calculando una manera rápida de abrirlas sin llamar la atención, para cuando decidió que era buena idea derretir la entrada con fuego Sailor Star Wind lanzo su ataque enfriando ambas puertas y provocando un sonoro estruendo cuando se quebraron.
-Se supone que nadie debería saber que estamos aquí –dijo molesta.
-Lo importante es que ahora podemos entrar –se defendió Leo.
En fin, las tres entraron y caminaron con pasos lentos a través del pasillo, mientras avanzaban a lo que creían era el centro del lugar miraban con cuidado la estructura del interior del edificio no sin dejar escapar expresiones de admiración por el buen gusto del decorado a pesar de ser el interior de un castillo parecía que en su mayoría se componía de fuentes que rodeaban unos bellos jardines, cada una de ellas con agua cristalina que resultaba refrescante a la vista de cualquiera.
-No parece que nadie nos valla a recibir –dijo Yoshie con ironía.
-Lo importante es detener al agujero negro y sacar a Celeste de este lugar.
¿Bastara con detenerlo? –pregunto Sailor Star Wind casi para sí misma.
¿Bastaba realmente con eso? Hinori recapacitó al respecto y admitió que no lo sabia, cuando pelearon contra el Caos hace tiempo lo detuvieron también y resultó que había escapado de ellas para apoderarse de una guerrera y causar tantos estragos.
-No importa siempre y cuando lo hagamos –dijo Sailor Star Wind convencida.
Un ruido llamo la atención de todas y tomaron su posición de combate. Para su sorpresa un cuerpo salió de una fuente para formar “algo” del agua. Sailor Star Wind no espero a que esa cosa se presentara y de inmediato le atacó con uno de sus golpes más fuertes logrando desintegrarlo. Lamentablemente tres nuevas figuras salieron de diferentes fuentes formando mas figuras a su vez y esta ocasión se lanzaron contra las guerreras.
¿Alguna idea “gran líder”? –pregunto Sailor Star Rain con una de las figuras sobre ella quien había formado una punta filosa de su mano que intentaba llegar hasta el cuello de la guerrera.
-Si tuviera una ya la habría usado –respondió Sailor Star Fire intentando safarse de dos de esas cosas para evitar que una tercera la golpeara como tenían planeado.
Sailor Star Wind pasaba por un mejor momento, como era mucho mas alta que las figuras cristalinas usaba técnicas de gimnasia y las saltaba con habilidad para desintegrarlas desde la espalda.
¿Por qué no usas el fuego? Se supone que el fuego evapora el agua –sugirió Leo.
-Eso si no lo apagan primero –respondió Sailor Star Fire dando un gran salto cuando por fin se libero por completo.
¡FUEGO SAGRADO!
Una ráfaga incandescente escapo de las manos de Sailor Star Fire para golpear de lleno a las tres figuras que le habían atacado, para sorpresa de la chica sus llamas resultaron ser más poderosas y el agua se evaporo completamente, así que repitió el ataque para liberar a sus amigas dejándolas sorprendidas.
-Hace mucho que no veía tu poder al máximo... parece que Celeste tenia razón después de todo.
-Bueno... lo mejor será que vallamos por ella –dijo Hinori caminando hacia el centro del castillo.
Llegaron hasta algo que parecía un salón de baile (o al menos eso se imaginaron), en el techo había un enorme candelabro y justo debajo de él la única mesa con dos sillas a su alrededor. El suelo tenia una alfombra roja y parecía estar nueva. Había otra cosa en el salón, tres repisas que parecían haber tenido alguna estatua, pero extrañamente no había nada por el estilo.
-Bienvenidas a mi castillo, mis queridas estrellas. –Las chicas miraron a Cecilia salir justo detrás de las cortinas que adornaban la parte trasera de unos tronos que aparecieron repentinamente. –Este es el castillo de Eternal, también es el lugar donde ustedes morirán finalmente... Yo soy la princesa Cecilia, futura emperatriz de Eternal.
¿Futura emperatriz? –preguntaron sorprendidas.
-Así es... yo tomare el lugar de mi hermana Celeste cuando ella halla muerto.
Al instante una burbuja apareció en la mesa del centro, dentro de ella estaba Celeste... ¿dormida?.
-Esta muriendo –dijo Leo alarmada –no puede respirar dentro de esa cosa...
¿No te das cuenta de que tu hermana esta en peligro? –dijo Hinori corriendo hasta la niña para ayudarla, pero Cecilia se interpuso en su camino.
-Deja que ella duerma para siempre... cuando Celeste ya no exista yo tomare su lugar y finalmente mi príncipe y yo podremos gobernar toda la galaxia.
¿Pero que demonios...?
-Ustedes tendrán el mismo destino que mi hermana... sacrificaran sus almas por “Gold Galaxy” y nunca volverán a causar problemas.
¡Estas loca!
Sailor Star Fire ataco sin pensarlo dos veces usando su flauta como espada, Cecilia se movió muy rápidamente evadiendo el primer intento de la guerrera, después se acomodo para alcanzar su estomago y golpearlo de lleno con un balazo de agua que la arrojo hasta el otro extremo de la sala.
-Esto no se ve bien –murmuro Sailor Star Rain y se lanzo contra la princesa mientras Sailor Star Wind intentaba reanimar a su líder.
-Ella es muy fuerte –murmuro Hinori apenas despertó.
¿Se te ocurre algo? –pregunto Leo.
-Solo una cosa... pero podríamos morir esta vez.
¿Garantiza que nos libremos de Cecilia? –pregunto Leo analizando las posibilidades.
-No solo de ella, sino del castillo que funciona como imán y de la parte central del agujero negro, tal vez podamos desviar su trayectoria –respondió Sailor Star Fire animada levantándose para recibir a Sailor Star Rain que había sido arrojada en su misma dirección.
¡Entonces hagámoslo! –apoyo Sailor Star Wind.
-Lo que sea será mejor que permitir que esta loca gane, gran líder. –opino Sailor Star Rain poniéndose de pie nuevamente.
-Todas moriremos –advirtió Hinori acercando la flauta hasta sus labios esperando a que la detuvieran, pero para su sorpresa nadie lo hizo y acepto el silencio como una afirmación por parte de sus amigas –Esta bien... voy a liberar la “explosión de estrellas”.
Unas notas rápidas y un poco violentas se dejaron escuchar de la flauta de Hinori hasta que se detuvo y preparo el ataque junto con sus compañeras. Ahora solo había que atacar.
“¡PODER DEL VIENTO ESTELAR!”
“¡PODER DE LA LLUVIA ESTELAR!”
“¡PODER DEL FUEGO ESTELAR!”
Las tres chicas se lanzaron contra Cecilia y después de rodearla dejaron escapar toda su energía para destruirla, la burbuja que mantenía encerrada a Celeste se reventó y cuando la niña entendió lo que estaba pasando se unió a la lucha para vencer la influencia de su hermana.
Las cuatro energías desencadenaron una intensa luz que cubrió de lleno todo el castillo y una área considerable de su ubicación hasta elevarse por el cielo y explotar en una parte como si hubiese chocado contra algo... Como respuesta una nueva luz más opaca bajo hasta el castillo destruyéndolo por completo ignorando el grito de sorpresa de quienes estaban en él. Cuando la luz se disipo tres brillantes resplandores subieron y desaparecieron entre las estrellas.
En el agua no quedo nada que delatara la presencia del castillo, solamente la mitad de una flauta que se hundió con un sonido hueco hasta llegar al fondo del océano.
Seiya despertó bruscamente y se levanto rápidamente del sof, donde se había quedado dormido con la guitarra entre las manos, cuando salió de la habitación miro con preocupación a Yaten y a Taiki, después corrieron hasta la ventana más cercana para ver en dirección al océano.
No había nada.
¿Solo fue un sueño? –pregunto Seiya confundido.
-Es el sueño de las almas –dijo Taiki preocupado. –El poder máximo de la flauta de fuego... confunde las almas atrapándolas en un sueño para que no tengan que correr peligro en una batalla difícil, pero además le da mas energía a su dueña para que la use... Nadie sabrá de esa batalla, no al menos si es terrícola, en el caso de nosotros...
Para sorpresa de Seiya Yaten había comenzado a llorar.
-Nosotros hemos visto la batalla de principio a fin –completo Yaten con voz insegura.
-Entonces ellas tres...
-Sacrificaron su vida para que no corriéramos peligro –termino Taiki.
¿Pero por que no se fueron juntas de regreso? –insistió Lita sin poder entender del todo.
Sailor Star Figther reprimió las ganas de pedirle que no siguiera con ese tema y le dedico una sonrisa forzada.
-Querían ver a la princesa... debe ser por que hace mucho no la ven –explico con voz baja.
-Vuelvan cuando quieran –dijo Serena con sinceridad.
-Lo haremos –respondió Sailor Star Figther. –Bueno, es hora de irnos.
Las otras chicas aceptaron y se acercaron hasta la orilla del edificio viendo con cuidado las estrellas, sabían que sus compañeras habían usado el “sueño de las almas” para no hacer sufrir a los demás, por eso decidieron ayudarles con una mentira inocente.
-Bueno... cuídense –se despidieron y sus cuerpos escaparon por el cielo obscuro para salir al espacio.
-Ellas estarán bien –aseguro Mina con una sonrisa. –Pero la verdad voy a extrañar a Hinori y a mi entrenadora.
-Y yo voy a extrañar a Leo –dijo Ami. –Ella me explicaba unas ecuaciones muy difíciles.
-Lo que importa es que ellas se sientan felices en su propio mundo –dijo Darien.
-Si... –apoyo Serena.
En el espacio, tres estrellas fugaces viajaban de regreso a su planeta, extrañamente detrás de ellas iban dejando delicadas gotas saladas. De repente una luz opaca se interpuso en su camino y las absorbió sin dejar rastro alguno de su presencia.
Fin de la parte dos.
Para todos aquellos que hallan puesto atención a este revoltijo habrán notado que se cambió un poco la base de los personajes, más específicamente las Sailors Star Ligths. Bien la idea de que estas tres chicas fueran hombres en su planeta para transformarse en mujeres en la pelea es total y absolutamente de Eagle. En la parte dos no se notó mucho, pero será necesaria para un futuro en lo que es mi fanfic.