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Books » Harry Potter » Arte de vengarte
Carla Gray
Author of 13 Stories
Rated: K - Spanish - Humor/Romance - Reviews: 416 - Updated: 02-16-05 - Published: 06-19-04 - Complete - id:1918838

Disclaimer: Por última vez en este fict. No me lo puedo creer. Pues que el 95 por cientode las cosas por desgracia no son mías. Por desgracia, ya que por hacer esto no me saco ni medio céntimo. ¡Con lo bien que me vendría un dinerito!

Antes de empezar con los RR voy a resolver un par de dudas que al verlas en varios mensajes creo que son bastante comunes: la primera es que Dumbledore no castigo a la panda esta por capricho, o porque estuviera aburrido o algo así. Los castigo hace uno capítulos, cuando intercambiaron los cuerpos de Anya, Leticia, McNair y Avery, les dijo que cuando terminarán los exámenes les diría en que consistiría. ¿Ya os acordáis? La otra, es que SÍ, que hay segunda parte o secuela o continuación como queráis llamarlo de esta locura. Pero de eso hablaremos un poco cuando termine el capítulo... Final. Jamás pensé que llegaría a escribir esta palabra.

Tras esto vamos a contestar a los mensajes por última vez.

ChIk-SoAd: Hola guapa. No pasa nada, lo importante es que me lo hayas dejado ahora. Uf, un personaje con la panda esta en el futuro... Es que le hecho de que muchos no tengan futuro, como que dificulta un poco el tema. HM es la abreviatura de Historia de la Magia, a veces se me olvida ponerlo en largo. Mil besos.

Ivy potter black: O la llamaban la estresada. Si, la verdad es que me he dejado a gente sin pareja, pero algo tenía que quedar para la segunda parte. Besotes.

Ro: una palabra, para ti también, gracias. Si que son monos MI James y MI Siriusín.

Ginny84: Lo sé que faltan cosas, no sé porque al sistema le ha dado por comerse cosas. La única solución es hacer las interrogantes y exclamativas como si fuera un mensaje de texto. Sino me da por leer tu RR no me acuerdo que me tocaba actualizar. Besos.

Selene Miller: Hola, sí estaba un poco liada en ese momento, y lo sigo estando, pero bueno. Ya te dije que James y Lily pelearan por los siglos de los siglos. Evy loca? Qué va! A mi lo del queso me parece normal. ¿No me vas a decir a quién encerrarías en la sala esa? Lo último que he visto de Friendo es la boda de Phoebe. Otra cabra loca que se casa. Cada vez quedamos menos solteras. Besos.

Manuel: Al fin, un chico. Lo siento, es que me emociona conocer a alguien a quien no tendré que arañar en una pelea por mis niños. ¡La competencia es dura! Me alegra que te guste.

Iraty Rowling (28): Hola gupetona. Ya veo que vas avanzando poco a poco. Como que sé que me has atrapado. Yo si que no tengo tiempo ni para depilarme, que digo, me conformo con lavarme el pelo, va a terminar como el de Snape, pero en colorines. Bueno, vamos al tajo, los chicos tiraron a las chicas al lago, por lo de las cartas, el bañito ese tan guapo de noviembre... ¿Ya te sitúas? Ahora te leo de nuevo.

Made: Hola, ya vi que lo encontraste. Sí, bueno lo de la fecha, el tiempo es algo relativo. ¿Te imaginas lo que les mandará Dumbledore? Pues ya vas por delante de mi. Besines.

CaRoLiNa T: La verdad es que se quejan de vicio los personajes. Vale, reconozco que a veces me paso con ellos, pero luego también les compensó. Y en ese momento no se quejan... Parece que lo de los signos se ha arreglado por si solo, así que igual edito un día de estos que tenga tiempo. Uy, eso de que me vigilas suena a amenaza. ¿No estarás mirando ahora? Bueno, besos guapa.

Silmarwen754: He ahí, mi alumna aventajada, la pregunta del millón: se pueden rallar queso enabdominales humanos? Hasta donde yo sé, no. Pero tampoco he tenido a mis disposición a Sirius o Samuel para comprobarlo. Además, que hay que dejar algo para la segunda parte. Bye.

Keikleen: Tomar clases de adivinación? No, pero pretendo usurparle el puesto a Trewnaley, esta claro que yo tengo un don para esto...Acierto mucho más que ella, aunque tampoco tiene mérito. Porcierto, después deleer como es tu colegio, me dan ganas de llamar a la ONU, porque parece un campo de concentración total. Ahora te tengo yo una pregunta¿hay algún queso más duro que el parmesano? Porque un parmesano bueno, yacuesta cortarle con el cuchillo,aunque se ralla bastante bien. En abdominales no lo sé, digo en general.A ver si es verdad lo del RR. Chaos.

Noriko:(y 10 días más tarde) Feliz Cumpleaños! Enhorabuena por el carnet de conducir! Nada, ya te coges el coche, te bajas hacia Madrid y me viene a ver. Es poco rato de viaje, y es una ciudad muy amena, con nuestros incendios y nuestras cosas. Ya, lo de Bell y Remus tampoco yo lo termino de ver¿eh? Pero bueno, tampoco los iba a dejar así. Penséque los de quinto se podían haber apostado algo, peor es que como sigan así, van a terminar en ludópatas anónimos. Oye¿pero a las hadas madrinas no se os llama tocando palmas? Pues nada, usaré el sonido de silbido del móvil. Besos de Remus, como regalo de cumpleaños.

Aloromora: Me encanta que te encantara el capitulo. Si, esto se acaba. Al menos de momento. Disfruta del último capi. Un beso.

Dimebonitareina: La vida no es justa cielo, si quieres yo te puedo reescribir la tuya. Pero si que es verdad que cada vez es más dificil encontrar un chico normal tirando a guapo, con dinero, que no se vuelva un asesino psicópata si lo dejas...En fin, que ya ves que hay segunda parte. Sí, Snape últimamente tiene unos puntos muy graciosos. Besos.

PadmaPatilNaberrie: es que yo ya sabía que lo de actualizar el 14 estaba chungo. Sí, haber como salen estos del castigo con guapa.

LauraP.E: Vaya, tu debes ser de las mías. También me vuelvo insoportable en exámenes. Besitos.

Lucemvicuna: Va, ya me di prisa. Pero es dificil escribir con los dedos congelados.

Noriko: SI! Llegué a los 300, bueno, creo que los sobrepasé. Es muy emocionante. Lo de llegar a los 400... Yo creo que no. Haré una segunda parte para pasar de 400 y quitarme esta espinita. Besicos de... ¿James te va bien?

Lizzie Black 86: Siento lo de tus exámenes, espero que al menos Internet ya te vaya bien. Sí, es genial que Leticia sufra mucho, aunque no lo suficiente. Pos sí, fue la rata la que se chivó a Bell, al final hizo algo bueno. O no. Según lo mires. Muakis.

Iraty Rowling (29): Sí, avanzas, poco a poco. Pero me cogerás. ¿Vas para guionista? Qué chulo! Pero me da que sólo lo haces por rodar con Heath Ledger, ya veo que te sabes su vida entera. Yo solo sabía que era de Australia o Nueva Zelanda. Vamos, de nuestras antípodas. Y tras este rollo, hasta un poquito más abajo.

Adrea Black: Hola, caracola. Espero quetu "novio posesivo" te hiciera al menos un regalo por el día de San Valentín. Sí, ya me había planteado que si me lo monto bien, puedo hacerinteresantela vida de James y Lily hasta el 31 de octubre de 1981. Tentador. Ya veo que te emocionaste con el capi 29, y la cristalización (me gusta llamarlo así, al fin, la química inorgánica sirve para algo) de la relación James y Lily. Que monos. Claro, alguien tenía que madurar, y ha sido Bell, aunque sigue siendo una insegura... Besos de algodón de azúcar.

Iraty Rowling: felicidades, lograste alcanzarme. Te costó un poco, pero lo lograste. Yo creo que Lily tendrá que ponerse a currar en algo que dé pasta de verdad, no sé, famosilla cutre o algo por el estilo. Bueno, lo de que Bell es la más normal, o la más sosa. Lo siento, no puedoevitarmeterme con ella. Besos, preciosa.

Natalia: Hola, guapa, me alegro que te haya gustado la historia. Bueno, ya se terminaron los nervios... y casi el fict. Sí, la verdad es que metí cosas de demasiadas películas. ¿Has visto "Una noche en la Opera"?Es que ese punto de Evy no lo pillo a los tres merodeadores, menos la rata, los quiero por igual, aunque con Remus soy un poco más posesiva. Besazos.

Pitucita: Hola,ya te recordé lo del castigo. Y ya tienes el capi nuevo. Misión cumplida. Besos.

Moony Potter Black: Hola, nena. Me alegra haberte animado un poco, para eso estamos. Vamos con tus preguntas. Yo para mi, que a Lily si le excita discutir,o por lo menos, disfruta mucho cuando discute con James. También creo que la forma de Evy de descargar tensión es genial, yo con Sirius me descargo cuandohaga más bien el que descarga es él. No sé yosi Yeyeverá cumplido su sueño de ir todos juntos a un parque de atracciones, siempre pasa algo. Lo de hacernos parientes, vale. Tenemos que investigar nuestros árboles genealógicos, para ver en que coincidimos, y sino nos lo inventamos. De todas formas, así mirando ando escasa de primas. Muakis.

Arwen Wood: Tranquila, cielo, tranquila. Lo que te voy a decir es duro, pero estás llevando el enlace Remus y Bell, peor que Leticia lo de James y Lily. No, tienes que pensar en productivo. Lo del vudú es buen camino. Yo estoy buscando como librarme de ella, si quieres puedes aportar ideas. Besitos.

Pues ya se acabó de contestar mensajes, antes de q se me olvide, los que me dejéis de este capítulo, los contestaré al final del primero de Por amor al arte, que es como se llama la continuación. Dicho esto os dejo con el capitulito de 22 páginas que he escrito.

CarlaGrey Pictures se emociona al presentar el último capítulo de esta producción:

31. CASTIGADOS CON DUMBLEDORE.

Sábado 15 de Junio de 1976.

Día de la feria de atracciones de Hogsmead.

- Bueno, chicos me voy a la feria. – Anunció Peter a sus amigos y compañeros de cuarto, que le devolvieron una mirada de fastidio mientras salían del Gran Comedor.

- Como nos lo restriegues una vez más, no lo harás. – Le advirtió Remus, que estaba de mal humor por no poder ir a comerse un crepe de chocolate.

- Es verdad, Peter, deja de ser tan insensible. – Se quejó Sirius tb bastante molesto.

- Lo siento. Olvidé q estáis castigados. – Se avergonzó Peter.- Aunque teniendo en cuenta que por vuestra culpa McNair estuvo a punto de besarme este castigo os lo tenéis bien merecido.

- Cómo dices? – Pregunto James en un tono que no daba ganas de contestar la pregunta, sino de salir corriendo.

- Q siento mucho q estéis castigados. – Contestó la rata con tono apaciguador. – Pero yo no puedo evitar estar contento. Desde q todos estáis oficialmente fuera de circulación las chicas de la escuela andan desesperadas en busca de consuelo y uno se aprovecha...

Ya, pero lo malo es que han quitado de la circulación a las chicas que más merecían la pena. – Suspiro Rosier. Se acababan de chocar de frente en un pasillo según iban al despacho de Dumbledore los Lobitos, y Peter al vestíbulo.

- No te creas, que hay algunas bien guapas y yo me voy a la feria con ellas. – Corrigió Peter.

- Pues ten cuidado, no vaya a ser que se te abra el cinturón en medio de un giro de 360º en la montaña rusa y te rompas la cabeza contra el suelo. – Cualquiera que oyera la recomendación de Snape pensaría q se había pasado media noche lanzando mal de ojo para q eso fuera exactamente lo q pasara.

- Bueno, yo me voy... – Peter salió corriendo antes de que Snape sacara un muñeco de vudú o algo así.

- Vaya mierda. Ya es bastante malo estar castigado el día de la feria de Hogsmead. – Suspiro Sirius mirando a todos los alumnos de 3º para arriba dirigirse al pueblo.

- Pero estar castigado con estos 2. – James señaló a Snape y Rosier con cara de evidente asco.

- Es pésimo. – Completo Remus haciendo una mueca.

- Como si estar castigado con vosotros fuera un chollo. – Snape les lanzó una mirada perdona vidas.

- Ya y en mi caso no es justo. Yo estaba muy ocupado demostrando que Yeye fingía ser gay pero en verdad era heterosexual para encargarme de la venganza y al final mi trabajo sirvió para demostrar que Yeye fingía ser heterosexual aunque era gay. – Rosier suspiro. - Bueno, al menos voy a estar con las chicas más guapas de la escuela. – Rosier hizo una mueca de "el que no se consuela es porque no quiere".

- Y si te acercas a menos de 10 metros de ellas tendrás q seguir andando con tacones para tener vida sexual. – Le advirtió Will uniéndose al grupo junto con Yeye que se mantuvo prudentemente alejado de Rosier.

- No, si yo sólo miro. No toco. – Les tranquilizo Rosier.

- Pues tampoco mires. – Le advirtió Sirius con su tono más celoso.

- Hablando de las locas de la escuela. – Comento Snape, olvidando que una de las capitanas del grupo era su novia. Dicho grupo iba subiendo la escalera. Hablando de sus cosas.

- No, Joy, ni loca. – Negó con vehemencia Misi.

- Por qué no? – Joy hizo un pucherito. Su clásico pucherito de niña mimada que siempre la ayudaba a lograr sus objetivos. Pero Misi era demasiado tozuda. – Yo creo que haríais una pareja genial. Y perdona que te lo diga, pero desde que Samuel anda con esa chica de 6º de vuestra casa te has quedado sin muchas opciones.

- Pero déjala! – Intervino Lily. – Sino quiere salir con nadie, no quiere salir con nadie.

- Y a ti quién te ha dicho que no quiero salir con nadie? – Misi se cruzó de brazos y se quedó parada en mitad de la escalera.

- Lo ves, quieres salir con alguien. ¿Por qué no con Rosier? – Insistió Joy.

- Eh, chicas. – Comento Evy. De esas veces que la onza quería decir algo importante, pero nadie la hace ni caso.

- A mi se me ocurren como mil razones. – Opinó Bell.

- Pues a mi como tres mil. – Exageró Doris.

- Chicas. – Evy volvió a intentarlo sin mejor resultado.

- Pero a Misi no se la ocurre ninguna y yo creo que harían muy buena pareja. – Concluyo Joy con tono de "y no os digo ya más nada."

- Y tiene razón. Haríamos buena pareja. – Aprobó el propio Rosier. Misi gimió con desesperación mientras se llevaba una mano a la frente. Rosier la pasó un brazo por lo hombros. – Entiendo que seas tímida y no quisieras pedírmelo.

- No soy tímida y no quiero pedirte nada, Rosier. – Contestó Misi con sequedad tratando de soltarse del brazo.

- Llámame Evan. Ya que vamos a salir juntos...

- No pienso salir contigo y no pienso llamarte Evan. – Misi le lanzó a Joy una mirada de "algún día te mato". Joy respondió con un "llamadme Cupido."

- Desde cuándo habéis escuchado? – pregunto Bell algo sonrojada.

- Desde que Misi decía que ni loca saldría con Rosier. – Contesto Remus.

- Joder, Evy tu los habías visto. – Se dio cuenta Lily.

- Ya te vale. Nos lo podías haber avisado. – La riñó Doris.

Sirius frenó a tiempo a Evy, que parecía a punto de hacerles tragarse esas palabras a sus amigas.

- Tranquila, nena. – Por si acaso Sirius la llevo abrazada todo el camino.

···

- Ah, ya estáis aquí. Venid, sentaos. – Dumbledore hizo aparecer una sillas para todos.

Misi se sentó lo más alejada posible de Rosier por si las dudas. Rosier intentó irse a su lado, pero enseguida todos tomaron posiciones impidiéndolo. Quedaron Misi, Yeye, Doris, Will, Evy, Sirius, Lily, James, Bell, Remus, Joy, Snape y Rosier.

- Bueno, el castigo de hoy consiste en que vais a ayudarme a hacer una limpieza espectral del Gran Comedor. – Explico Dumbledore contento como un abuelo anunciando a sus nietos que hoy iban a ir al circo. Pero eso no desató la oleada de entusiasmo esperada. – Pensé que os haría ilusión.

- Es que yo no sé lo que es eso. – Se disculpo Rosier.

- Es una limpieza de hechizos. – Explico Lily alucinada.

- Exacto Lily. – Aprobó Dumbledore. – Cada cierto tiempo hay que renovar los hechizos del Gran Comedor: el que hace flotar las velas, el que refleja el cielo de fuera... Para poder limpiar de maldiciones perdidas el comedor. Ya saben esas que se lanzan a escondidas y se quedan por ahí inactivas.

- Y eso vamos a poder hacerlo unos alumnos de 5º y 6º? – Pregunto Bell insegura.

- Yo estaré ahí por si necesitan mi ayuda. Aunque creo que no será así. Todos habéis sacado muy buenas notas en los TIMOS.

Al oír la palabra TIMOS, los alumnos de 5º reaccionaron. Todos menos Evy, q se quedo sentada aparentando indiferencia, se lanzaron hasta el borde de la mesa preguntando cosas como:

- Entonces tiene ya las notas. Qué tal lo hemos hecho? Tenemos esperanzas de futuro?

- Bueno de hecho aún no tengo los datos, ya sabéis que tardan un tiempo en corregir. – Dumbledore trató de retroceder como si fuera uno de los niños de Parque Jurásico atacado por una familia de velocirraptores.

- Pero seguro que le dieron alguna pista de quién lo hizo mejor. – Aventuró Yeye con un tono que pretendía ser un halago y q sólo usaba cuando pretendía conseguir algo de alguien. En la práctica sólo lo usaba con sus amigas.

- Pues... Bueno el caso es q tengo plena fe en sus facultades. – Aseguro Dumbledore con un guiño amable.

- Ya. – Contestó Lily. Tratando de calmar a los de 5º con una mirada de animo. Luego se volvió hacia el anciano mago-Y de nuestras notas no sabe nada? – Ante esa pregunta, Remus, Snape y Bell prestaron atención mientras James, Sirius y Rosier hacían gestos de aburrimiento.

- Sabéis q? Ya me aburrí de esta conversación. Así que ir para el Comedor. Filch os dará instrucciones. – Les aconsejo Dumbledore. Todos se levantaron algo entristecidos por haber aburrido a su Director hasta el punto de expulsarles de su despacho.

- Nos ha echado por tu culpa. – Acuso James a Lily en cuanto salieron del despacho.

- Q dices? Ha sido por tu culpa! – Se defendió la aludida.

- Pero si yo no he abierto la boca. – Constató James molesto.

- Pero eso no es excusa. – Intervino Snape.

- Snape, es una discusión privada. – Advirtió Lily molesta por la intromisión.

- Pero si te estoy ayudando. – Señalo el moreno Sly.

- Pero tú por qué te metes en algo tan íntimo de ellos? – Pregunto Joy, q realmente era la que faltaba en esa discusión.

- Pues si es intimo que se vayan a un motel, pero mientras tengan discusiones en un espacio común como es este pasillo, la discusión es un bien comunitario. – Corrigió Snape. Joy suspiro. ¿Q había hecho ella para tener un novio tan cotilla? A ella que no la importaba nada la vida de la gente...

- Y vamos a tener q estar así todo el día? – A Remus sólo de pensarlo le entró dolor de cabeza.

- Ya te digo. Me cierran los chacras. – Le apoyó Bell comprensiva.

- Por cierto cuando me los vuelves a abrir? – Pregunto Remus. Pero Bell no llego a dar respuesta. James lo había oído y no pudo resistirse.

- Q es eso? – Se escandalizo el moreno. - Bell a ti no te abre nada de nada!

- Ay, James. Déjales en paz. Sigue discutiendo conmigo. – Pidió Lily haciendo pucheros.

- Detrás de ellos, bajando la escalera, Will le seguía recordando a Rosier q si se acercaba a sus amigas se iba a enterar.

- Pero Misi quiere q me acerque a ella. ¿Verdad, Misi?

- No. – Contestó la aludida.

- Lo ves- Mostró Rosier, en cuya mente Misi había dicho sí.

Yeye y Doris suspiraban tras ellos.

- Por cierto Albus. – Mientras sus amigos ya estaban casi en el gran comedor, Sirius y Evy se habían tomado por una vez la vida con calma. Ella apenas estaba en la puerta del despacho y cuando Sirius le habló con total confianza a su director, se acababa de levantar de la silla. ¿Si terminamos pronto nos podemos ir a la feria? – Evy se dio la vuelta y miro con atención a los magos.

- Sirius, las primeras gotas de lluvia son las primeras que absorbe el suelo. – Sentenció Dumbledore.

- Lo interpretaremos como un "lo pensaré". – Decidió la pareja tras intercambiar una mirada.

- Por qué quieres saberlo? – Pregunto Dumbledore. Evy le miro con cara de "Obvio. ¿No?". Pero no debía ser tan obvio, porque Sirius contestó.

- Es q quería ir con Evy a un sitio sino podemos ir a la feria.

- Adónde? – Preguntaron el director y la onza.

- Es una sorpresa. – Sirius sonrió.

- Venga, dímelo. – Evy olvidó la presencia de Dumbledore y se acercó a su novio con cierto peligro.

- No, nena, es una sorpresa. Y no te lo pienso decir. – Sirius no se dejo manipular. Evy le observó atentamente y se dio cuenta de q esa era una de las pocas ocasiones en que no podría manipularle.

- Me parece bien que no se lo digas a ella. – La voz de Dumbledore hizo q recordaran dónde estaban. – Pero dímelo a mi.

- No. Es un secreto. – Contestó Sirius, al que el director le influía tan poco, o menos aún que su novia.

- Eres malo. – Dumbledore se cruzó de brazos como un niño al que no le quieren comprar caramelos. – esta conversación ya no me divierte. Id al comedor que tenéis mucho que hacer.

····

Una limpieza espectral no es algo tan fascinante como pueda parecer a simple vista, ya que tenía más de limpieza muggle que de complicado trabajo de hechicero. Añádase a esto un montón de fantasmas que han visto hacer miles de millones de limpiezas en su larga muerte y quieren aportar ideas, mézclese con un director enfurruñado porque sus alumnos le hagan preguntas que él no quiere contestar y no le den las respuestas que él quiere, bátase con un conserje que opina que en vez de limpiar lo mejor para disciplinar a alumnos es colgarles boca abajo y darles latigazos, agítese con elfos domésticos paranoicos porque unos alumnos les quieran quitar el puesto, sazónese con productos de limpieza y cuézase a fuego lento durante toda una mañana en que los demás alumnos se lo están pasando en grande en el parque de atracciones y el aburrimiento estará listo para servir.

- Cuántas vidrieras hay aquí? – Bell dejo de frotar la vidriera que limpiaba para descansar. La pregunta la hizo después de dar un vistazo a la interminable fila de vidrieras que aún las quedaban a Evy y ella por limpiar.

- 11545. – Contestaron Remus, James y Sirius sin vacilar. Las habían contado una de las cientos de veces que les había tocado limpiarlas.

- Demasiadas. – Concluyó Evy, estirando sus músculos felinos que estaba agarrotados de hacer siempre el mismo movimiento con el trapo.

- Mirabas algo? – Pregunto Sirius a Rosier que miraba demasiado fijamente a Evy. El tono era un equilibrio entre amabilidad y amenaza que hizo retroceder al Sly.

No nada. Los reflejos de luz que proceden de la vidriera. – Rosier considero más prudente volver con su Misi, a averiguar porque se empeñaba en negar su gran atracción por él. -Por qué no quieres salir conmigo?

- Por última vez, Rosier...

- Evan. – Corrigió el chico.

- Rosier. – Misi tuvo cuidado de hacer énfasis en el apellido. – Una de mis normas morales me impide salir con un chico que anda mejor con tacones que yo.

- Bueno, si es por eso yo te ayudo a practicar. – Contestó Rosier muy feliz de eliminar obstáculos que entorpecían su relación. Misi se dio cabezazos contra el mango de la escoba. ¿Es que no había manera de que le entrara algo en la cabeza a ese chico?

- La chica ya te ha dicho que no Rosier. – Intervino Will. -Qué parte de la palabra no entiendes. ¿La n o la o?

- No te esfuerces, Will. No te escucha. ¿No ves que el sonido no se propaga en el vacío? – Señalo Yeye con tono mordaz.

- Queréis dejar de discutir? – Intervino James molesto. – Así no vamos a terminar en la vida.

- Es verdad, ya os vale. – Le apoyó Lily. – Yo quiero ir a la feria y vosotros no paráis de perder el tiempo discutiendo. – Todos miraron a la pareja con cara de mala leche.

- Pues si la memoria no me falla, y rara vez lo hace, si aquí hay alguien que ha discutido esos sois vosotros 2. – Apunto Remus sin dejar de barrer.

- Porque James en vez de barrer con la escoba se quería subir a ella. – Empezó a enumerar Bell.

- Porque Lily le ha tratado de quitar la escoba y James se ha resistido. – Siguió Joy, que se dedicaba a cambiar las velas gastadas de las lámparas.

- Luego ha venido Dumbledore y nos ha regañado por estar discutiendo y ellos en cuanto se han ido han empezado a culparse mutuamente de ello. – Continuó Snape.

- Luego tu has apoyado a Lily en la discusión y la has terminado de liar. – Señaló Sirius, que ayudado por Doris colgaba las lámparas una vez Joy las tenía listas.

- En resumen, si alguien ha perdido el tiempo discutiendo habéis sido vosotros 2. – Concluyó Doris. Mientras le pasaba la lámpara a Sirius.

- Es la última. – Les avisó Joy sin ocultar la sonrisa de alivio. Sonrisa que se trasfirió a sus compañeros de equipo.

- Ganamos. – Exclamó Doris, después de que Sirius terminara de colgarla.

- No era una competición. – Se apresuraron a remarcar James y Lily, picados por no haber ganado.

- Estoy harta! – Exclamo Evy de repente.

- Lo sé, Evy. – Asintió Bell comprensiva. – Pero no podemos hacer otra cosa que no sea calmarnos.

- Sí, podemos hacer esto.- Evy saco su varita y realizó el hechizo Copius, uno de sus favoritos, sobre varios trapos. Los trapos se situaron en cada una de las ventanas que faltaban por limpiar y se pusieron a hacer el trabajo a la vez que Evy.

- Tb es cierto. – Admitió Bell haciendo lo mismo. De esta manera no tardaron ni cinco minutos en terminar. Sólo las quedaba bajar desde las alturas por la precaria escalera que de acuerdo con la experiencia de Bell, tenía mucho peligro. – Ten cuidado al bajar. – Le recomendó a Evy.

Pero la onza no tenía la menor intención de bajar por aquella escalera. Tras dar un cuidadoso vistazo para asegurarse de que Snape, Rosier, Misi y Doris estaban ocupados, se trasformo en jaguar y saltó con elegancia felina al suelo. Antes de que los 4 aludidos se dieran cuenta volvía a tener su forma humana. Aunque Will si la vio, pero su reacción se limito a alzar una ceja.

- Creída. – Soltó Bell mientras bajaba con cuidado la escalera. Evy la sacó la lengua burlona. Bell se distrajo el tiempo suficiente como para resbalarse, pero como siempre, Remus estaba en el lugar preciso en el momento oportuno para evitar que se abriera algo q no fuera un chacra al chocar contra el suelo.

- Al fin terminamos con las malditas bisagras. – Anunció Yeye, limpiándose la cara de sudor pero embadurnándosela de grasa negra. Al darse cuenta del estropicio salió corriendo al baño a limpiarse chillando como una admiradora de Bustamante en una firma de discos del mismo.

- Q exagerado! – Comento Snape a Will, que se encogió de hombros. No creyó oportuno mencionarle al Sly q aquello, para los parámetros de su amigo, era bastante normal.

- Os queda mucho? – Preguntaron todos los que habían terminado a los que estaban barriendo el suelo que no habían terminado, a saber Misi, James, Lily y Remus.

- Pues si tantas ganas tenéis de terminar, coger una escoba y ayudar. – Sugirió Lily con un gesto de invitación.

- Pasamos. – Contestó Joy con un falso bostezo.

- Bueno. ¿Cómo os va? – Dumbledore asomó la nariz por allí. Estaba de mejor humor después de que Pomfrey le hubiera "administrado algo para los nervios que le provocaba esa pandilla". Personalmente no creo que necesitemos saber que le había administrado.

- Sólo falta terminar de barrer el suelo. – Le informó Snape, con su mejor tono de pelota.

- Ya no. – Anunció James con uno tono que revelaba cuanto le encantaba contradecir a Snape.

- Bien. – Aprobó Dumbledore. – Koby. – Un elfo se materializó a su lado. – Informa a los elfos de que el Comedor esta listo para que vuelvan a instalar el hechizo para levitar las lámparas. Tb informa a Flitwich de que venga a poner el hechizo para el techo.

- Bien, Sr. Dumbledore. – El elfo le hizo una reverencia antes de salir a cumplir su tarea. Pero antes les lanzó a los alumnos una mirada de "¿No pensaríais que nos ibais a robar el trabajo, usurpadores?"

- En cuanto a vosotros. "Seguid el dictado de vuestro espíritu".

- Eh? – Preguntaron todos confusos.

- Que os larguéis de aquí ya! – grito Dumbledore desesperado. Se llevo las manos a las sienes. – Me estresais.

- Por curiosidad. ¿De dónde saca todas esas frases tan chulas? – Pregunto Joy. El maestro Chen tb hablaba así y ella quería aprender.

- Es que a Poppy y a mi nos gustan mucho los restaurantes tibetanos. – explico el mago algo sonrojado.

- Entiendo. – Joy decidió que ella y Snape tenían que aficionarse a esa comida.

- Entonces podemos ir a la feria? – Se aseguro Bell.

- No. – Contestó Dumbledore. Todo se quedaron decepcionados. – Yo les recomendaría que antes se cambiaran de ropa.

Era cierto, todos tenían un aspecto horrible. Inmediatamente Joy y Yeye salieron pitando para cambiarse antes de q alguien los viera así. Los demás fueron más despacio, mientras decidían lo que iban a hacer.

- James. – Le llamo Dumbledore. El aludido, (y los no aludidos tb), se giró para ver que quería. – Cuando te cambies pasa un momento por mi despacho. Tenemos que hablar.

- Vale. – James disimulo su angustia. No podía saber porqué quería hablar con él.

- Qué has hecho? – Pregunto Lily preocupada.

- Ni idea. – Contestó James sinceramente.

- Ese no es Crouch? – Pregunto Remus mirando a una persona que entraba en ese momento por el vestíbulo. Al oír el nombre del jefe del departamento de seguridad mágica, todos se giraron con interés, ya que era algo así como una celebridad, pero en negativo.

- Sí, es él. – Confirmo Bell, que le conocía desde que iba a cenar a su casa.

- Parece que te has metido en un lío de verdad, Potter. – Canturreó Snape feliz, antes de ir a cambiarse.

- No creo que este relacionado una cosa con la otra. – Le gritó James seguro a la espalda de su rival. Luego se volvió hacia sus compañeros no tan convencido. -Verdad?

Los demás se encogieron de hombros.

·····

Un rato más tarde, todos se habían cambiado. Habían quedado con los de las otras casas para ir juntos a la feria, mientras James quedaba con Lily en la feria.

- Si quieres te espero. No me importa. – Aseguró Lily.

- Tranquila, sé que tienes muchas ganas de ir. Te busco por allí. – James lo dijo por ser amable y porque sabía que si no decía eso Lily le tacharía de ser un novio machista y absorbente. Pero sabía que Lily se empeñaría en esperarle.

- Vale, nos vemos allí. – Lily salió corriendo para alcanzar a sus amigos, antes de que James cambiara de idea. Aunque se frenó al darse cuenta de que faltaba alguien. - No venís? – Miraba a Sirius y Evy que estaban sentados en el sofá y no parecían dispuestos a moverse.

- Pasamos. – Contestó Sirius, con gesto elegante y sexy.

- Estamos cansados. – Añadió Evy dando un bostezo tan amplio como poco auténtico.

- Cansados? Anda ya! Pero si vosotros nos os perderías jamás una montaña rusa por muy cansados que estéis. – Contestó Bell que había vuelto junto a Remus al ver que le faltaba gente.

- Me parece que estos dos se quieren montar la montaña rusa en un lugar más intimo. – Señaló Remus con una sonrisa divertida de "os hemos descubierto".

- Tal vez. – Sirius se encogió de hombros.

- Bueno, si cambiáis de idea ya sabéis donde estamos. – Les indicó Lily.

- Esta bien. Divertios. – Les despidió Evy mientras sus tres amigos se iban a la feria.

- Yo me voy a ver que quiere Dumbledore. – James hizo un gesto de aburrimiento. – A saber que tripa se le ha roto a ese hombre.

- "Los barcos de cáscara de nuez tardan más en hundirse que los de papel, mi pequeño ciervo saltarín." – Sirius imitó a la perfección el tono místico que empleaba Dumbledore cuando citaba una enseñanza tibetana.

- Muy gracioso. – James hizo un gesto de despedida antes de salir de la Sala Común.

- Nos vamos? – Pregunto Evy después de un rato con impaciencia.

- Seguro? Aún estamos a tiempo de ir a la feria. – Por el brillo en los ojos de Sirius se veía que prefería ir a otro sitio.

- Claro, después de que me hayas picado con el lugar ese secreto al que quieres llevarme. – Evy se levantó e hizo que Sirius se levantara tendiéndole la mano. – Dame al menos una pista de dónde es. O dime a cuántas chicas has llevado antes allí. – La última frase la dijo con tono levemente celoso.

- Nunca he ido allí con ninguna chica. No las gusta mucho la idea de entrar en el bosque prohibido, aunque sea conmigo. – Sirius se encogió de hombros como diciendo. "No entiendo el porqué".

- Ya. – Contestó Evy que no se creía ni una cosa ni la otra. Claro que cuando Sirius la condujo de la mano al bosque prohibido y la animo a cambiar de forma, se lo empezó a creer un poco más.

·····

James llamó a la puerta del despacho del director con una aprensión que no había sentido antes al hacer ese gesto. La mayoría de las veces que Dumbledore le llamaba al despacho, James tenía una idea bastante aproximada del porqué, pero ahora no tenía ni idea y tampoco se le ocurría qué tenía él que ver con Crouch.

- Pasa, James. – Le invitó Dumbledore con amabilidad.

En cuanto abrió la puerta se encontró con Crouch y Dumbledore tomando té. El anciano director le invitó a sentarse en la silla que solía invocar para él. James se sentó.

- Té? – Le ofreció Dumbledore.

- No, gracias. – Se apresuró a rechazar James.

- Seguro? – Insistió Dumbledore.

- Sí. – Confirmo James.

- Ya te ha dicho que no quiere, Albus. – Intervino Crouch, viendo que Dumbledore lo iba a intentar una vez más. A James no le cayó muy bien Crouch. Le parecía muy seco y adusto, claro q acostumbrado a Dumbledore y sus prontos de niño pequeño, hasta un inocente Pokemon le hubiera parecido seco y adusto.

- Me habéis hecho venir para discutir sobre el té? – Pregunto James más secamente de lo q pretendía.

- No. – Más tarde, cuando James recordara ese momento, lo que más le llamaría la atención fue le expresión cansada de Dumbledore. Y es que era la primera vez que el director aparentaba el centenar de años que tenía. – Crouch tiene algo que decirte.

James volvió sus mirada castaña hacia Crouch, sin saber que lo que le iba a decir iba a alterar su despreocupada vida para siempre.

····

Después de seguir a Sirius por lindes y riberas, montes y laderas, rocas y acantilados, Evy tenía que admitir que era demasiado desconfiada y q Sirius no la había mentido: el lugar al que iban estaba en el bosque prohibido y era imposible que hubiera ido con ninguna otra chica antes.

Que Evy supiera ninguna de las citas de Sirius tenía la habilidad de trasformarse en cabra montesa. Bueno, Hestia Jones sí, pero fue con la valiosa ayuda de una poción que la administró Evy, y dado que la trasformación no fue total, (sólo la saco los cuernos, el rabo y las pezuñas) no valía la pena mencionar el tema.

- Ya llegamos. – Anunció Sirius, recuperando la forma humana en lo alto de una colina que parecía concluir en un valle redondo. Evy dio un par de brincos antes de imitarle.

Cuando se asomó al valle se encontró con un idílico paisaje de montaña: era el nacimiento de unos de los ríos que desembocaban en el lago de Hogwarts, o una zona muy cercana al nacimiento, con una espectacular cascada, que terminaba en un pequeño lago de agua tan clara que desde la altura en que se encontraban se podía ver las piedras del fondo. En el centro había, una piedra cubierta de musgo que parecía una esmeralda engarzada en plata.

- Te gusta? – Sirius la abrazó desde atrás y apoyó su barbilla en el hombro de la onza.

- Es lo más bonito que he visto en mi vida. – Contestó Evy totalmente distraída mirando el paisaje.

- No exageres. Yo he visto cosas mejores. – Sirius se había apartado un poco de ella, pero sin dejar de abrazarla. Evy se extraño y le miro. Fue entonces al ver la mirada de Sirius que se dio cuenta que había olvidado hacerse el hechizo para conservar la ropa.

- Me lo podías haber dicho. – Comentó Evy algo enfadadilla y bastante desnuda.

- Estás mejor así. – Sirius besó el hombro de la onza, como para hacerse perdonar. - Y además no creo que vayas a necesitar la ropa. ¿Bajamos?

- Sí. ¿Pero por dónde? – Tras examinar el lugar, Evy había notado la falta de escaleras o algo parecido que evitara que llegaran abajo sin dejar sus sesos desparramados por el suelo.

- Por allí. – Sirius la tomó la mano y la condujo hacia la cascada. Evy se frenó y se soltó la mano. Sirius captó la vacilación de su chica y le lanzó una sonrisa de desafío. – Vamos, nena. Sabes que nunca te he propuesto ninguna experiencia con la que a la larga no hayas terminado disfrutando hasta el extremo de querer repetir.

- Por tu bien espero q esta no sea la primera. – Evy volvió a tomar la mano que Sirius seguía ofreciéndola y se dejo guiar hasta la cascada.

····

Cuando Lily le dijo a James que su puntería era excelente no mentía, el año pasado por esas fechas no había montaña de botellas de cerveza de mantequilla q quedara en pie después d lanzar ella una bola; dardo q no terminara en el centro de la diana... Claro que el año pasado los genitales de Potter solían estar en el centro de la diana, al menos en la mente de Lily.

Por ello en el año presente, la costó un poco encontrar un nuevo objetivo, alguien a la que realmente le gustaría clavarle dardos en alguna parte especialmente dolorosa de su cuerpo. Hasta q pasó Leticia por allí diciendo no sé que de unas sangre sucias torpes cuyos novios se hartaban tanto de ellas que no querían ir a la feria con ellas.

A partir de ahí, animada por Remus y Bell q estaban comiendo un crepe de chocolate y algodón de azúcar, respectivamente, pronto empezó a acumular premios.

Por su parte, la recién formada pareja la hacía caso de vez en cuando, ya que se pasaban el rato pidiéndose probar la comida del otro, que el susodicho le daba con los dedos. Esto conllevaba que se estaban un rato lamiéndose sensualmente, los dedos para quitarse el chocolate y el azúcar de ellos. (NdA: Aparta tu lengua de mi Remus, zorra! Digo... Hola! Qué tal? Os está gustando el capítulo? Pues nada. Ya os dejo con ello. Chao.)

Joy estaba en la tienda de regalos cargando cosas en la cuenta de Snape y una montaña de bolsas de cosas al propio Snape, que suspiraba con paciencia infinita.

Por su parte, Misi había sufrido el acoso de Rosier todo el tiempo, así que Yeye, Will, Doris y ella se habían refugiado en la noria. O eso habían tratado de hacer, ya que en el último segundo, el Sly les localizó y se unió a ellos.

Peter, llegaba en ese momento a la caseta de los dardos donde estaba abonada Lily, cargado de peluches.

- Has ganado todo eso? – Pregunto Bell con un tono cargado de escepticismo.

- Sí. – Contestó la rata sin ocultar el orgullo.

- Pero si tu puntería es pésima. – Señaló Remus.

- Tienes chocolate en la cara. – Bell se dispuso a limpiárselo, con un suave beso. (NdA: Y sigue. ¿Pero que te acabo de decir, pedazo de pendón? Esto... ¡Es ella que me compromete!)

- Ya, pero esto lo he ganado pescando patitos. – Les informó Peter mientras se abrazaba a un peluche de Minie Mouse.

- Pescando patitos? – Pregunto Lily interesada al ver un nuevo reto a su puntería.

- Sí. – Peter no cabía en si de orgullo al ser el centro de atención de la guapa novia de James. – Verás, consiste en que te dan una caña de pescar, y con ella pescas los patos de plástico que están en un estanque. ¡Lo mejor es que todos tienen premio!

- Ya esta? – Lily no hizo el menor esfuerzo por ocultar su decepción. – Pues vaya rollo. – Se volvió hacia el elfo de la casa de dardos. – Ponme 3 dardos más.

- Q sean 6. – Pidió la voz de James apareciendo a su lado.

- James- Lily se abrazó a él y le planto un beso. Leticia cuyo radar había captado la presencia de James, se alejó gritando: "Por qué ella? Por qué?" ¿Q te ha dicho Dumbledore?

- Pues... Luego hablamos. – El tono de James era serio, demasiado serio. Lily tuvo un mal presentimiento.

- Eso que cae de la noria no es Rosier? – Pregunto Peter.

Al volverse hacia la citada atracción, vieron como Rosier caía desde la parte más alta, rebotaba con el toldo de la cabina de detrás, siendo lanzado a las camas elásticas de donde salió milagrosamente ileso.

- Pervertido! – Le gritaron 4 voces desde la cabina de arriba.

Todos, incluso James se pusieron a reír. Lily se sacudió la cabeza y dejo de lado esos pensamientos negativos. De todas formas nunca fue muy buena en adivinación. No imaginaba q esa era una de las pocas veces en que su ojo interior no iba nada mal de vista.

····

Y así terminaron las clases, les dieron las notas de los exámenes para descubrir que habían pasado su 6º año en la escuela con unas notas impresionantes. Al menos 5 de ellos, la rata pasó por los pelos aunque se cortó un poco las puntas.

Los alumnos de 5º no recibían las notas de los TIMOS hasta el finales de junio cuando ya estuvieran en casa. No fuera a ser que los del ministerio de magia se herniarán por tener que trabajar de forma rápida y eficiente, como señaló Joy de mal humor.

De todas formas, los de 5º se olvidaron de las notas de los TIMOS, cuando empezaron a hablar de sus vacaciones de verano: Yeye había decidido pasar las vacaciones en Grecia, para "impregnarse de cultura en el lugar en que nació la civilización". Evy le aconsejó q se dejara de rollos y que admitiera q iba allí a ver si pillaba a un buen efebo.

Will se iba de vacaciones a Los Ángeles con su familia a ver a su hermana Jacqueline, que estudiaba en una escuela de magia situada en San Francisco. Esto puso algo celosa a Doris, a ver si iba a conocer una vigilanta de la playa buenorra y se iba a olvidar de su novia.

Bifidus se había apuntado a un campamento de verano para estudiar bichos.

Misi se iba a las Bahamas, por lo visto su familia tenía una propiedad por allí y querían venderla para hacer un centro de vacaciones para magos.

Pero al menos, podré disfrutar del sol y el mar un poco. – Comento la chica lanzando una mirada burlona a Evy Joy.

Pues ten cuidado: a ver si con el agujero de la capa de ozono te abrasas entera. – La advirtió Joy con un tono que parecía que deseaba q la pasara exactamente eso y q además sufriera mucho en el proceso.

- No os vais de vacaciones? – Las pregunto Ática. Se habían cruzado con ella y Rose en un pasillo y se habían puesto a hablar de sus proyectos de verano.

- No, por desgracia, tenemos que trabajar. – Suspiro Evy de mal humor. Se había enterado que Sirius tb se iba de vacaciones con su prima Andrómeda y estaba algo molesta.

- Trabajáis? En dónde- Se interesó Rose.

- En la boutique de Mme Malkin, túnicas para cada ocasión. – Contestó Joy. – Al menos es algo que me gusta.

- Ya. Nosotras nos vamos de vacaciones a la isla de Lesbos. – Anunció Ática.

- Nos lo imaginábamos. – Contestaron las 3 chicas heterosexuales.

Por su parte Bell Remus se habían apuntado a un curso intensivo de apertura de chacras, cosa que no gustó nada a James.

- Es que no os podéis dedicar a la cocina y la papiroflexia como la gente normal? – El chico se llevo las manos a la cabeza desesperado porque su hermanita se empeñara en hacer esas cosas tan raras.

James por fin alcanzaba aquel año la mayoría de edad, (NdA: que por lo visto para los magos es a los 17.) Y tenía pensado ir a vivir a la casa de sus padres en un lugar llamado Godric's Hollow. Sirius le prometió ayuda y compañía en cuanto volviera de casa de su prima.

Peter se apuntó a las becas para ir a estudiar el último curso al extranjero. Bell Remus le aconsejaron que no perdiera el tiempo. Evy le dijo que no debía conformarse con un solo intento, que probara con varios destinos para ver si tenía suerte. La idea de librarse de la rata era tan atractiva que Lily se digno a asesorarle. La pelirroja le aconsejara ir a sitios como la Escuela de Pompeya, (Haber si había suerte y el Etna entraba en erupción otra vez.) El instituto cretense, (podía venir una ola gigante y arrasar la isla) o Durmstang, dónde las posibilidades de morir aplastado por un alud eran realmente altas.

La verdad es que cualquier cosa por no estar a solas con James, sólo que esta vez no tenía miedo de lo que pudiera hacerla, era más bien, miedo a lo que pudiera decirle. Desde que hablo con Dumbledore en el despacho, James estaba muy raro y Lily tenía la sensación de q si se quedaba a solas con él, le daría una mala noticia.

Por eso procuraba estar con él con más gente, y si estaban a solas procuraba tenerle distraído con algo que le impidiera hablar. Bueno, hablar y pensar con frialdad.

Lo evitó cuando hacían las maletas. Incluso en el tren de camino a casa. Siempre que James decía:

- Lily, tenemos que hablar.

Ella contestaba:

- Estamos hablando.

- A solas. – Aclaraba James.

- Ahora no. Me duele la cabeza. – Y se volvía hacia la otra conversación.

Eso la primera vez que se lo pidió. La otra vez estaba ayudando a Sirius a resolver el crucigrama del Profeta. La verdad es que Sirius quería hacerlo solo, pero el periódico era de Lily, así q tuvo q aceptar la ayuda de la pelirroja.

Otra vez estaba inmersa en un apasionante y encendido debate junto a Joy Yeye, sobre el apasionante tema¿es el negro el nuevo rojo¿Son las sandalias de dedo más cómodas q las de cuerdas¿Son las medias más sexy q los pantys?

Al final Joy se levantó, sintiéndose molesta e incomprendida, y desde la puerta le anunció:

- Pues yo creo que el negro es el nuevo rojo. – Luego corrió la puerta.

- Eso es la mala influencia de Snape. – Le grito Yeye a la puerta cerrada.- Habéis visto? Le dejas a un Sly una chica inteligente y con sentido de la estética y te devuelven... ¡Eso!

Lily asintió comprensiva. Fue entonces cuando Yeye se dio cuenta de que se había quedado solo con James y Lily.

Sirius y Evy estaban en el compartimiento de enfrente, donde habían retado a Misi, Doris y Will a una partida de mus en la que iban ganando el trío, ya q cuando Evy y Sirius se hacían señas, como lamiendo un poco el labio con la lengua o guiñando un ojo, no sabían si era una jugada o si trataban de seducirse.

Bell y Remus se habían ido al baño como hacía media hora. (NdA: Como no vuelvan en 5 minutos a cierta rubia le pasa el tren por encima. ¿Q? No estoy diciendo que la vaya a tirar yo. Los accidentes ocurren.)

- Bueno, mejor yo me voy a ver como juegan al mus. – Yeye empezó a levantarse. – Os dejo solos, pareja.

- Sí será lo mejor. – James estuvo a punto de cantar Aleluya, al fin iba a estar cinco segundos a solas con Lily. Tenía q hablar con ella. Esta vez no quería dejar las cosas a medias. Si el año pasado no hubiera dejado correr todo, las cosas entre Lily y él, no habrían llegado a los extremos q alcanzaron aquel curso. Además q lo q tenía q decirle a Lily no era agradable y prefería q tuviera a sus amigas cerca para que le ayudaran a superarlo.

- No, mejor quédate. – De nuevo Lily tuvo ese presentimiento, la de q si se quedaba a solas con James este la diría algo malo. Obligo a Yeye a sentarse. – Cuéntame a que partes de Grecia vas a ir.

- Ya te lo ha contado mil veces. – James animó a Yeye para q se levantara.

- Pero yo quiero volver a oírlo. – Lily hizo q el chico se sentara bruscamente

- Pero él no quiere contártelo. – Insistió James.

- Se lo has preguntado a él? – Ambos componentes de la pareja se quedaron mirando al chico, que se quedo desconcertado. Nunca le gustó tomar partido en las discusiones.

- Bueno, no me importa contarlo una vez más. – Pero si la experiencia enseñó algo a Yeye es q en caso de duda debía tomar partido por Lily. James jamás hechizaría sus camisas para q trataran de matarlo, si se enfadaba con él.

- Estupendo. – James se levantó de mala leche y se fue del compartimiento. Suerte q la puerta era corredera.

- Por qué no quieres estar a solas con él? Y no me mientas. – Yeye levantó un dedo en señal de advertencia. – Acabo de ayudarte.

- Creo que si me quedo a solas con él va a decirme algo malo. – Explico Lily.

- Define "algo malo".

- Algo que no quiero oír. – La respuesta sonó amortiguada ya q Lily había enterrado su cara en sus pequeñas manos. Bruscamente la levantó y cruzó sus ojos verde esmeralda con los ojos color bronce y zafiro de su amigo. – Desde que volvió de hablar con Dumbledore y Crouch esta muy raro. Ni siquiera le ha dicho a Sirius de que hablaron.

- Ni a Sirius? – Eso si logró que Yeye entendiera la preocupación de Lily. James jamás le había ocultado nada a Sirius. – Pero no podrás rehuirlo eternamente.

- Me conformo con hacerlo hasta q lleguemos a Londres. – Contestó Lily, con un suspiro.

- Pues lo has conseguido. – A consecuencia del sol, habían bajado la persiana completamente. Yeye la levantó en ese momento, para descubrir el paisaje de la ciudad. – Estamos casi entrando en el andén.

Por primera vez en todo el viaje, Lily respiró de verdad. Aún no se había quitado todo el peso de encima, pero notaba q la carga se aliviaba.

Empezó el caos de recoger equipajes, sacar baúles y salir del andén mágico al Muggle con la mayor discreción posible.

Al otro lado esperaban algunos padres. Estaba la madre de Bell charlando con la madre de Peter. Adrien se puso a saludar a los Merodeadores como si fueran sus propios hijos, hasta que Bell, intervino:

- Hola. ¿Me recuerdas? Soy tu hija. A la que no ves desde hace casi 6 meses.

- Ay, no seas envidiosa. – Adrien sonrió y abrazó a su hija.

Al lado, Remus no paraba de reírse porque la madre de Peter había cogido a su niño y se dedicaba a despeinarlo, abrazarlo, al tiempo q preguntaba: "¿Quién es el pequeño de mama?" Estaba muy orgullosa de q su niño hubiera solicitado una beca para irse a estudiar el último año fuera.

Por su parte, Joy convencía a Snape, ya que era mayor de edad de que, por favor, encogiera el tamaño de los baúles de ella y Evy.

- Tenemos que coger el tubo para ir a casa y nadie se va creer que venimos de una feria de antigüedades. – Argumento Joy.

- Coger el tubo? El tubo de quién? – Pregunto Snape siempre pensando en positivo.

- Así es como llaman los Muggles a viajar en metro. – Le tradujo Evy. Snape seguía confuso. Evy suspiro. – El metro es una especie de tren, sólo q va por debajo de la ciudad y es más pequeño q un tren normal.

- Ah! Esta bien ya os la encojo. – Accedió Snape, aunque primero dio un vistazo, no vaya a ser que alguien le viera ayudando a dos Griffies, una de ellas Sangre Sucia para más delito.

- Adiós, adiós, adiós. – Yeye se despedía e iba repartiendo besos entre todos sus compañeros. Por supuesto de los que más tiempo tardó en despedirse fue de Remus, Sirius y James. Eso es de cajón. Aunque tb estuvo un rato avisando a Evy y Joy de que iría a visitarlas a la tienda. Luego se fue.

- Nosotras tb nos vamos. – Anunció Evy, uniéndose al grupo.

- Si tenemos que coger el tubo hasta el otro extremo de la ciudad. – Explico Joy, saludando a la madre de Bell, para luego empezar a despedirse.

- Y vuestros baúles? – Le pregunto Bell.

- Aquí. – Joy dio unos golpecitos en su bolso con forma de baguette.

- Quédate cinco minutos más. – Le pedía Sirius a Evy, que se moría de ganas por darle ese gusto. Bueno, ese gusto y cualquier otro.

- No puedo. – Contestó ella con cierta desgana. – La Sra. Bates nos tiene que dar las llaves y no lo hará si llegamos más tarde de las 10. A no ser que coincida que están los anuncios de Tómbola, el horrible programa del corazón que ve.

- Pues, mejor nos vamos. – Joy dio un tirón y alejó a Evy de Sirius.

- Eh! – Protestó Evy. – Me estaba despidiendo. – Pero Joy ya había agarrado su ritmo y Evy se tuvo que conformar con gritar un hasta pronto. Mientras seguía a su amiga y a Snape hasta la estación de metro.

Snape miraba paranoicamente a todos lados. Le había picado la curiosidad eso del metro, pero no quería q nadie de su casa le viera tomando ese medio de transporte acompañado de 2 miembros de la casa rival uno de ellos de origen Muggle.

- Os venís a cenar a casa? – Propuso la madre de Bell a los que quedaba por allí. James, Remus, que lo rechazó al ver llegar a sus padres, Sirius bastante deprimido tras la partida de Evy, Peter y su madre y por supuesto su hija.

- Ahora iré, tengo que arreglar antes una cosa. – James les hizo una seña de despedida. Acababa de localizar a Lily en dirección al baño y esta vez no se le iba a escapar.

"¡Q alivio!" Pensó Lily cuando tiro de la cadena del baño. Es que llevaba meándose desde Newcastle, pero claro no había podido ir al baño porque seguro que James aprovechaba la oportunidad para colarse y darla la mala noticia.

Por no mencionar el hecho de q Bell y Remus habían tenido el baño ocupado un buen rato. (NdA: Hace bien en no mencionarlo. ¿Q accidente podría ocurrirle a Bell en la segunda parte? Se abre el plazo de sugerencias.)

Lily salió del cubículo y se acercó al lavabo para lavarse las manos y refrescarse un poco la cara, aunque no tenía mucho tiempo, su hermana había ido a buscarla y tenía el coche aparcado en cuádruple fila. Además había dicho no sé que de que había quedado con su Vernom adorado y como llegara tarde... A Lily le pareció que Petunia quería amenazarla, pero luego su hermana había recordado lo que era Lily y cambió de idea.

Cuando Lily alzo la cabeza mojada, con algunos mechones rojos tb mojados y pegados a la cara se encontró con James que la tendía una toalla para secarse.

- Gracias. – Lily tomo el papel y se secó.

- Te ibas sin despedirte? – Pregunto James sin apartar los ojos castaños de la chica.

- No, pero si te voy a ver el verano, tontín. – Lily se le acercó y le estrujo los mofletes. Al ver que James no sonreía se dio cuenta de q la cosa iba mal, iba rematadamente mal. ¡Maldición!

- No creo q eso sea buena idea. – Contestó James sin dejar ese tono serio.

- Por qué no? Es normal que siendo pareja nos veamos. ¿No? – De repente el mal presentimiento de Lily empezó a cristalizar en una idea bastante concreta. ¡Espera un momento! Estás dejándome?

- No, pero...

- Mentiroso. – Cortó Lily casi siseando las palabras. – Eres un cabrón embustero.

- No te estoy dejando! – Bramó James tratando de hacerse oír por encima de la retahíla de insultos q soltaba Lily. La pelirroja se quedo callada mirando a James con curiosidad. – Sólo creo q las cosas están yendo muy deprisa y creo q sería mejor que nos tomáramos un descanso durante el verano.

- Y por qué no has dicho antes q era eso? – Pregunto Lily con un tono tan complaciente como irónico. – Haber empezado por ahí. Pues nada, tranquilo. ¿Un descanso? Estupendo. Por nada del mundo querría que algo tan superfluo como mi persona te impidiera disfrutar de las posibilidades de este verano.

- Querrías hacer el favor de no ser tan desconfiada? Te aseguro q no es algo que haga por gusto. – Durante un momento, la mirada herida de James estuvo a punto de ablandar a Lily, pero sólo fue un segundo.

- No veo a nadie apuntándote con una pistola. Y tampoco me parece q estés sometido a una Imperius. – Contestó ella con toda la frialdad que puede reunir una persona q esta a punto de romper a llorar. Y a través de ese caos una revelación se hizo paso con la brutalidad de las garras de un gato rasgando una cortina. ¿Q te dijeron Dumbledore y Crouch cuando fuiste a verlos al despacho?

- Nada. – Pese a las prisas y el intento de James de aparentar que no sabía de que hablaba, Lily ya había captado su mirada de sorpresa.

- Por supuesto que nada. – Repuso Lily incrédula. – Por eso has estado tan raro y antisocial desde entonces. – Se acercó a él, sin apartar los ojos verdes de los castaños. – Dímelo, por favor, seguro que entre todos podemos...

- No puedes hacer nada. – Cortó él. – Es cosa mía, y tal vez sea egoísta, pero hasta q aclare mis ideas, necesito estar libre de casi todo. Por eso te pido el descanso. – James la miro suplicando q por una vez en su vida fuera comprensiva.

- Lo entiendo. – Dijo Lily. James no se lo podía creer. – Pero no acepto lo del descanso: si me dejas ahora, me estás dejando definitivamente. – La propia Lily sabía que una locura lo q estaba haciendo, pero era Gryffindor y por ello creía que si una no jugaba con todas sus cartas no estaba jugando bien.

James cerró los ojos como si le acabaran de sacudir un golpe en el estómago. Pero cuando habló su voz era inexpresiva:

- Si eso es lo que quieres. – Contra la voluntad de James, una de sus manos se alzó para acariciarla el pelo. Tb Lily cerró los ojos, aunque su mente la ordenaba no hacerlo. ¿Sería apropiado que la besara? No, era mejor terminar cuanto antes. – Adiós Lily.

Lily no abrió los ojos cuando él se fue. Se quedó unos segundos allí, con los ojos cerrados dejando que un par de lágrimas resbalaran por su cara. Notó que las piernas iban a fallarla y se dejo caer al suelo, donde estuvo llorando unos segundos.

De alguna forma su mente logró mandarla un pensamiento coherente: su hermana estaba esperando en el coche.

Se levantó con el mismo esfuerzo que si estuviera en plena escalada a una montaña del Himalaya. Se lavó de nuevo la cara pero al comprender que esta vez nadie la daría una toalla de papel volvió a sentir ganas de empezar a llorar.

Se obligo a retomar el control. Y de alguna forma, nunca supo cómo, logró llegar al coche de su hermana.

- Ya era hora, anormal! – Grito Petunia, cuando su hermana se sentó en el asiento del copiloto. – Empezaba a pensar que eras tan inútil que no sabías correr el pestiño del baño para salir. – Iba a reírse de su propia genialidad cuando se fijo en la cara de su hermana y se la cortó la risa. - Estás bien?

- Sí. De fábula. – Contestó Lily automáticamente. Luego se extraño q su hermana dejara de insultarla para interesarse por su estado de salud. -Por qué?

- Porque tienes cara de haber llorado y de volver a hacerlo en poco rato. – Replico Petunia, lanzando a su hermana una mirada de hermana mayor preocupada. - Quieres hablar de ello?

- Contigo? – Eso extraño a Lily más que ver a Britnie Spears dando una charla de química cuántica y que además pareciera que la uni neuronal controlara del tema.

- No anormal, con mama, cuando lleguemos a casa. – Por extraño que resulte la respuesta de su hermana no enfadó a Lily. Al contrario. Fue como si alguien hubiera desenchufado su cerebro en el baño y al hablar Petunia con su brutalidad de siempre se hubiera reiniciado completamente el funcionamiento del mismo.

- No, creo que ya estaré bien. – Lily sonrió. – Por cierto, gracias.

- Por qué? – Se alarmó Petunia. Ella no había hecho nada q su hermana debería agradecer. ¿No?

- Por ser la de siempre. – Replico Lily. Petunia pensó q eso confirmaba más allá de toda duda razonable la locura de su hermana menor.

Lily no hablo en todo el viaje. Tampoco hablaría en varios días. Ni comería. Estaría tumbada en la habitación dando vueltas a una idea obsesiva en su mente: la conversación con Dumbledore y Crouch era lo que había alterado el comportamiento de James. Tenía que averiguar q era lo que le habían dicho si quería recuperarle.

Tb debía empezar a pensar una forma de hacerle ver que no hablaba en serio, que no quería terminar con él para siempre. Pensaba que con semejante ultimátum el reaccionaría, pero la había salido mal la jugada. Después de los últimos meses no podía vivir sin él.

Por eso le recuperaría. Averiguaría lo que le pasaba y le recuperaría.


Y esto es todo amigos.

Antes de que empiecen los tomatazos, los gritos de q eres cruel, las amenazas de q o hago un apéndice para arreglar este caos, quiero hacer constar en acta dos cosas: 1) Juro sobre HP y el prisionero de Azkaban que no pretendía hacer un final tan a "Lo que el viento se llevo", no sé porqué me ha salido así. Lo cual lleva al punto 2. 2) Necesitaba un nudo interesante para hacer una continuación con gancho. Continuación que muchos me pedisteis. No se puede tener todo y a veces tienes que dejar las cosas con un final abierto para poder cerrarlo en una segunda parte. Aclarado este punto, decir que me ha encantado escribir este fict y creo q aunque nadie me la hubiera pedido hubiera hecho la segunda parte, porque quedan muchas cosas por contar en el teclado y nunca me ha gustado q las cosas se queden ahí.

Antes de contaros de que va la segunda parte, tocan los agradecimientos. Pues eso muchas gracias a: Pat - Blackin, lIndalawen, Henat, Susanh, ADrea Black, Lucñia, Syrigen, Valentina, Trixi Black, PadmaPatilNaberrie, Nukire, Shumara, Bars9, Noriko, Traviesa1500, Ginny - Shelena, Milerith, Lizzie Black 86, Ivy Potter Black, Ginny84, Lily Granger Potter, Princess of Darness86, Lena 07, Javiera, Zaira, Dimebonitareina, Steffy Potter, Lira Garbo, Antiope Black, Kurumi Desu, Antonietta, K-rmen, Goi Izarra, Lady Angelina, Arwen Wood, Sweet Sugar 894, CaRoLiNa T, Moony Potter Black, Iraty Rowling, Made, Nya Black, Aloromora, Kairi Akade, Keikleen, Chik - Soad, Marghe Potter, Lucemvicuma, Pitucita, Keky, Mar lupin, Lara, Selene Miller, Laura P. E, Natalia, que he puesto a todas las personas que me habéis dejado RR, si se me olvidó alguno o esta mal escrito... Espero que podáis perdonar a esta escritora despistada.

Ahora sí, para la segunda parte del fict, titulada "Por amor al arte" aunque no me termina de gustar la abreviatura es que es PAAA, suena fatal. Bueno, x supuesto veremos como ahora se dan la vuelta a las tornas, es decir, a Lily la toca perseguir a James. (Otro título alternativo podría ser Acosando a James, no que se abrevia AAJ). Conoceremos un poco las historias familiares de 5 personas de cuyas familias apenas sabemos nada y ahondaremos más en las que sí conocemos. Aunque tendrá sus cosas malas ya que Voldemort dará más el coñazo q en este fict y seguramente veremos más de una muerte y una pasada al lado oscuro. Lo bueno es q es casi seguro q a Peter le concedan la beca. (Si estáis interesados en mandarle a algún lugar en concreto me dejáis un RR, sugiriendo ese lugar de la lista que tenéis en ese capítulo o cualquier otro que os gusté más, aprecio las idea sádicas.) Aparecerán nuevos personajes...

Y ya veremos que más se me ocurre. Estará para el 28 de febrero, más o menos, aunque la fecha puede variar según me dé. En cuanto a La Profecía estoy en ello, así que si tenéis un hueco darle un vistazo, aunque igual tardo un poco en actualizar.

Pues ahora sí que esto es todo amigos.

Un besazo enorme para todos y cada uno.

Os quiere.

Carla Grey.

Orgullosa Lupina, miembro de la orden Siriusana,hermana adoptiva de Mya Malfoy y Maru Malfoy; paciente de Serenity; hija política de Veronika; Tía de Azi Black, emperatriz consorte de Alonning, ahijada del hada madrina Noriko, pariente en potencia de Moony Potter Black.

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