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¿Otra vez la misma historia…?
Ruby P. Black
Capitulo XVI: "14 de febrero"
- ¡Vamos a llegar tarde!
- Ya lo sé.
- ¿Y si lo sabes que tanto haces? – reclamó ella.
Hilde se miró en el espejo y conforme con aquello que su reflejo le devolvía sonrió. Tenía el cabello corto en una colita pequeña tras la nuca, un pantalón de mezclilla y una remera deportiva, ambos bastante holgados. Le costaba mucho recuperar su figura ya que el embarazo le había hecho adicta a varios tipos de helados. Además, su pareja tampoco ayudaba pues siempre estaba comiendo dulces.
De todas formas, se sentía conforme y feliz, no importaba lo que viera allí en ese espejo.
Entró a uno de los cuartos con el sigilo suficiente para lanzar una perorata sobre lo tarde que se les había hecho y encontró a sus dos amores sentados en la alfombra.
- Basta de jugar, vamos a llegar tarde, Duo.
- Oh – protestaron padre e hijo.
La morena tomó en brazos a su pecho y salió de la habitación.
- ¡Vamos de una vez!
La enorme casa de Quatre y su familia seguía siendo casi la misma de un año atrás. Siempre tan organizada y agradable. Relena fue la primera en llegar, arrastrando a Heero quien insistía en que era muy temprano y que prefería quedarse con ella en la cama hasta entrado el medio día.
Relena se veía igual que antes, a excepción del cabello, el cual lucía corto, incluso parecía un poco más delgada.
Encendió la luz de la sala y se apresuró a buscar en la cocina algo para hacer de comer.
- ¿ves? ¡No hay nadie!
- Seguro no tardan en llegar, Heero, deja de protestar.
Él bufó. Se le acercó y la rodeo de atrás con los brazos, apoyando el mentón en el hombro femenino. Salieron de la casa, observando el jardín que Dorothy había arreglado bellamente.
- Nos han pasado muchas cosas en poco tiempo, ¿no crees?
- Realmente, tu partida, el nacimiento de Souchi, demasiadas cosas… Pero al menos aún nos reunimos a recordarlas. – dijo él en un único momento de ternura y lo suficientemente relajado como para que ella le besara el rostro suavemente y le abrazara intensamente – aunque… yo recuerdo cada día que paso contigo.
- Espera – murmuró ella pestañeando confusamente. El frunció el ceño. Entonces Relena esperó que todos llegaran tarde a cenar y que donde fuese que Quatre se estuviese ocultando siguiera allí, pues se puso de puntitas de pie y se apoderó de los labios del muchacho.
Se besaron con mucho deseo, como cada vez que estaban así de cerca, era una cuestión que no se podía resistir.
- Siento que esto ya lo he vivido antes – dijo ella mirándolo fijamente a los ojos.
- También yo lo siento.
- Y nosotros… - era Duo que entraba por la puerta del jardín con su viva imagen en los brazos. Tras él iba Hilde quien le jaló de la oreja.
- Deja de meterte en lo que no te importa.
- Ouch.
- Bueno, chicos, al fin tuvimos un final feliz – comentó cierto rubio saliendo también al jardín. Sonrió al recordar algo sucedido allí mismo y miró a esa gran familia que habían formado todos – hasta las historias más complicadas tienen finales felices…
Fin
Quería redondear un poco el final del capítulo pasado. Vaya, este fic me tomó años.
Al fin lo termine, siento que haya pasado tanto tiempo, pero tuve tantas dificultades. En fin, aquí está. Gracias, nada más que eso.
Especialmente a: Stellar BS, Emily Castro y Estrella Lunacharski.