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Anime/Manga » Yu-Gi-Oh » Llamado font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Baku-Chan
Fiction Rated: T - Spanish - Spiritual/General - Ryou B. - Reviews: 33 - Published: 07-06-04 - Updated: 09-22-04 - Complete - id:1950496

Llamado – Capítulo X

"Déjame hacer algo por él... Por favor...", le suplicó Ryou a su sortija, pero esta no hacia nada. "Se supone que lo quieres... ¡Déjame ayudarlo!". El albino se recostó boca arriba a un lado de su compañerito, a pesar de no llevarse siempre bien con Bakura, quería ayudarlo, pero si la sortija no quería, dudaba poder convencerla. El cielo ya era de nuevo claro y brillante, no había rastro alguno de lo que había sucedido. Nubes blancas regresaban, al verlas, sin saber por que, el muchacho entendió por que seguía sin poder hacer nada. No debía perjudicar la vida de su otro yo más de lo debido, con unos segundos había logrado salvarle la vida, claro, por que la sortija se lo había permitido, pero si cambiaba alguna otra cosa, no se sabía que pasaría, y el objeto milenario temía que por entrometerse de más, terminara sin compañero. "¿Estás segura que esto está bien?". El muchacho sintió algo muy cálido en su pecho, con esto se contestó su pregunta. Rato después alguien llegó, justamente el sujeto que había mostrado interés en el niño anteriormente.

"Ese ladrón de nuevo... Sabía que algo había con él, miraba demasiado a mi yami... ¿Por qué no lo imaginé?", concluyó sin levantarse, solo se acomodó diferente en el suelo para ver mejor. Esa persona estaba muy confundida por ver al niño, como no estaba dentro del pueblo, supuso que no había presenciado lo ocurrido, a demás, sabía que él contaba con una criatura de duelo que fácilmente sentía el peligro, pensó que tal vez al tratar de huir a tiempo había quedado tan lastimado, pero eso le hacía preguntarse sobre la ubicación de la mitad demonio. Como el interés de los sacerdotes había sido la recolección de almas, el grupo de ladrones regresó al pueblo para buscar algo de provisiones y cosas de valor, dispersándose por todo el área, de todos modos no habría nadie para reclamarles. Si que era una sorpresa ver a un sobreviviente de ese pueblo. "Algo está mal... Necesitaban las 100 almas... Todo estaba perfectamente planeado". Se dijo a si mismo al agacharse para revisar al niño.

Lo tomó entre sus brazos y fue cuando notó que estaba lastimado. El niño medio abrió sus ojos y emitió un extraño chillido al esforzarse por hablar, extendía su cuello y se acercaba a su acompañante, pero todavía no podía decir nada. Al pequeño se le inundaron los ojos de lágrimas. El mayor se levantó todavía cargando del otro. "No hay nada que pueda hacer para solucionar eso", le respondió desenredando un poco el cabello del que sostenía. "Solo tienes un brazo roto, eso se arregla... ¿Estás bien? ¿Dónde está tu compañera?". El yami de Ryou se acomodó en los brazos de ese sujeto. "¡Mami! Quiero a mi mami" al fin pudo expresar el infante mientras apretaba muy fuerte su garganta. "... Mi ángel no está... La atraparon... Objeto... oro...". Cada vez las cosas eran más interesantes para el adulto. "Sabía que tenías algo especial... Confiaba en las profecías... Eres algo niño para reclamar lo que le pertenece a tu pueblo... Necesitas ser fuerte". El infante derramaba lagrimas apretando su brazo lastimado. "Si soy fuerte... ¿La regresaré?, ella prometió estar conmigo". "Tal vez... Por ahora habrá que ver más de cerca esa herida". Ryou vio como los dos se alejaban. "¿Con un 'tal vez' le bastó para buscarte?. Bueno, se preocupó por mi yami, no parece tan malo como lo creía, aunque sabía demasiado para mi gusto... ¿Crees que haya algo más que deba de ver?". La sortija tintineó, luego una luz lo iluminó para que al fin pudiera regresar a casa.

Ryou sintió esa horrible sensación de sus heridas molestándole nuevamente. Soltó un quejido y trató de incorporarse, pero algo lo hacía recostarse de nuevo. Lo intentó un par de veces más, pero terminaba igual, hasta que decidió abrir sus ojos, su yami estaba ahí junto con él tratando de calmarlo. El muchacho traía un paño húmedo en la frente, mientras su compañero seguía algo preocupado por su salud. Su hikari talló fuertemente sus ojos dirigiéndole la mirada especialmente a él, repentinamente se lanzó a sus brazos. Bakura no entendía el por que del repentino abrazo, pero no le molestaba. Su aibou estaba gustoso de poder sentir de nuevo, a pesar de seguir con esas lesiones. Sin darse cuenta comenzó a acariciar el cuerpo de su contraparte oscura, era delicioso el sentir de nuevo, el oler su suave aroma, "Está conmigo... Usted está conmigo". Lo apretaba con fuerza mientras sus manos seguían explorando un poco más, y sus ojos comenzaban a llorar, mientras ocasionalmente soltaba ligeros gemidos de placer.

El espíritu de la sortija se puso totalmente rojo ante el inesperado atrevimiento de su luz. "Ry... Ryou... ¿Sigues delirando?", Bakura no supo que otra cosa preguntar. Al percatarse de lo que hacía el muchacho quedó helado, y Bakura alzó una ceja. "¡Disculpe! ¡No quise!... Es que... ¡Fue horrible!... ¡Y su sortija me odiaba!". Al recordar todo, en especial al objeto milenario, volvió su frustración, seguía sin despegarse de su yami, lo extrañaba después de haber deseado tanto tiempo que fuera por él para ayudarlo. "Deja de ser un niño, solo tuviste una pesadilla, delirabas... Tomaste la libertad de enfermarte, y no me he podido mover de aquí por tu culpa". El más chico lo recordó, que su compañero le había prometido cuidarlo hasta que despertara. Ahora era el turno del hikari para apenarse, pues no solo bastaba con recordar eso, si no que ahora el otro le respondía el abrazo y le acariciaba la espalda para calmarlo. "...".

"No fue una pesadilla... Ninguna pesadilla puede ser tan desagradable, se lo aseguro. La sortija jugó conmigo hasta que se cansó, me odia... Es muy celosa". Al escuchar la última parte, Bakura se detuvo. "Estuviste muy enfermo, inclusive delirabas, un poco más y me hubiera preocupado por ti... Pero no fue nada del otro mundo". Su aibou se separó un poco para mantener la compostura, y agachó la cabeza pues ahora estaba muy apenado. "Le digo que fue demasiado malo como para ser un mal sueño...". Sin mucho entusiasmo comenzó a relatar su historia, en lo que su contraparte oscura atentamente lo escuchaba.

Después del relato, el yami comenzó a reír, Ryou lo tomó de mala manera pues sentía que el destino ya se había mofado lo suficiente de él. "No le veo lo gracioso". El espíritu se calmó pero siguió sonriendo. "Es que eres muy creativo, ese sueño tuyo tiene mucho detalle, pero no es más que eso, solo un sueño. Verás, yo en realidad tuve una vida distinta, con 11 hermanos... Ahora que lo pienso, nunca te he contado mucho sobre mi, a diferencia de ti...". El más chico agachó la cabeza, se sentía muy mal por haberle contado eso, pero al menos no lo había hecho enojar o algo por el estilo. "Discúlpeme, soy un tonto". "Siempre lo has sido, y nunca me ha molestado".

"Pero... 11 hermanos, ¿Eso no es demasiado?, ¿Sus padres no tenían algo más en que entretenerse?".

"Ten más respeto, en esa época solían haber familias grandes, entre más hijos se tuvieran, más fuentes de ingreso conseguías".

"Ya veo... ¿Y como se llamaban?".

"¿Qué te importa?".

"No quise ser entrometido...".

"Como sea, ahora no estoy para cuentos sin sentido, tengo cosas que hacer, al menos ya estas bien". Bakura se levantó e inmediatamente salió sin querer dar más explicaciones. El otro se quedó confundido sentado sobre su cama. "¡Estúpida sortija! ¡Todo es tu culpa!". El objeto milenario, como era costumbre provocó a su dueño, le hizo sentir una ligera corriente eléctrica por todo su cuerpo, haciendo caer al muchacho en la cama de nuevo. "Sabía que Bakura me mentía... Sigues siendo tu".

Cuando el albino se repuso, se incorporó y usó el artículo milenario para buscar a su contraparte oscura, por suerte no estaba muy lejos, en realidad estaba en la terraza, sentado en un borde junto a una pila de piedras. "... Disculpe...". Tímidamente Ryou se acercó mientras veía como su otro yo lanzaba piedras desde ese sitio lo suficientemente alto. "Alguien podría salir lastimado... Deje de hacer eso... ¿De dónde salieron esas piedras?". El yami se quedó quieto. "Si alguien sale lastimado era el destino, y no importa de donde salieron estas piedras, ¿O si?". Sin verlo a la cara, el muchacho se sentó a un lado de su compañero. "No me fue muy cómodo contarle lo que vi, por que sé que eran cosas muy personales para usted. Pero no fue mi intención... Aunque si yo pudiera ayudarlo más lo hubiera hecho... La sortija así lo quiso, y no puedo con ella...".

"No importa".

"¿No preferiría dejar las cosas de una vez por la paz?. No debería seguir tratando de desquitarse con Yami, todo lo que pasó fue hace mucho tiempo, y no sé que hizo para que usted lo odiara tanto, pero él no es una mala persona, y no recuerda mucho de su pasado. Por otra parte, Yuugi no tiene nada que ver, él no ha hecho nada, es como si alguien salido de la nada quisiera matarme por algo que hizo usted, no sería justo, tampoco involucrar a mis amigos."

"¿Por qué habría de olvidar?".

"Por que su ángel no quiere cuidar de un niño rencoroso, si no de uno feliz."

"¿Eso crees?".

"Lo sé. Y si tiene otra oportunidad para estar en este mundo, debería aprovecharla, yo soy su amigo, ¿No es así?. Se lo pido como amigo, deje lo pasado atrás. No sabe como me gustaría que los demás supieran lo dedicado que es usted."

"¿De veras?". Ryou se acercó más

"Claro". Respondió el menor muy sonriente. "Solo dele una oportunidad al mundo y a mi..."

"Uhmmm... Es que...".

"Por favor, hasta se esforzaría menos... Usted tiene un corazón más puro del que creía, ya no dudo que realmente es muy tierno por dentro".

"No digas tonterías".

"Jejeje...".

"Está bien... No más pleitos... Pero no lo hago por que esté cansado de eso... Ni por que me interese conocer tu mundo... Lo hago por ti". Bakura le sonrió, y Ryou volteó para verlo, se alegraba mucho por tenerlo de nuevo ahora, y haría lo posible por hacer que las cosas fueran diferentes.


¡Konnichiwa!, como se habrán dado cuenta, no suelo poner muchas notas de autor, no tengo mucho que decir, solo Domo Arigato por los ánimos que me han dado, y por tomarse la molestia de leer esta historia, sobre todo a ºGuerrera Lunarº ella hizo que me diera cuenta de un problema/detalle en la historia uu pero soy muy orgullosa como para decir que. Si les gustó, o no les gustó, que falto, que sobró... haganmelo saber con un review. ¡Dewa mata!



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