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Anime/Manga » Beyblade » Dulces Espiritus
Roquel
Author of 11 Stories
Rated: T - Spanish - Romance - Reviews: 220 - Updated: 08-20-11 - Published: 07-17-04 - id:1968492

DULCES ESPÍRITUS
Por Roquel

Me he tardado, lo se. He tenido muchísimo trabajo y por eso espero con ansias un descanso. Me ha costado encontrar la forma de continuar este fic, pero en ningun momento he pensado abandonarlo. Finalmente esta listo, aunque un poco tarde.

Agradezco a las personas que estan aquí, cuyos comentarios fueron animos necesrios para ayudarme a seguir. Mil gracias, infinitamente. Esto es para ustedes...

Bermellon

Hanna H. Darko

Enesita

Galy

Kaizer Kon

Kanna Neko-jin

Tak

Leran 70

Marie'Rox

Nameless-Anami

Navleu

Raven Ivanov

Serket Girgam

Shiroi Tsuki

Shia Azakami

YYY

Capitulo 17
SOMBRAS DEL FUTURO

Cuando la comitiva de Reiji parte, Falborg cuenta pacientemente hasta un millón antes de buscar a su mocoso; y no le sorprende encontrar al chico preparando maletas mientras su zorro mascota le mira desde un rincón. El animal percibe a Falborg y se arrastra hasta él en un claro intento de conseguir que alguien le rasque las orejas.

– ¡Reiji no tiene derecho de tomar prisioneros!

Falborg finge no oír el estallido del rubio, entretenido como está con el zorro Drael.

– Nadie más que Daisuke manda a Reiji y nadie le dice lo que no puede hacer.

– ¡Drigger no lo aprobaría!

– Eso no lo sabes.

– ¡Él haría algo por evitarlo!

– Es una lástima que no está aquí.

– ¡No voy a quedarme sin hacer nada!

– Tú no tienes la fuerza para enfrentarte al general.

– Eso ya lo sé.

– ¿Cuál es el plan, entonces?

– Iré tras el grupo de Reiji y esperaré que bajen la guardia.

– ¿Y luego?

– Planeo llevar a los guardianes hasta el clan Yegorovich.

– De acuerdo. Es un plan. No un buen plan, pero es mejor que nada.

– ¿Cuál es el problema?

Falborg se encoge de hombros con evidente desgana.

Falborg, ¿cuál es el problema?

– ¿Eres consciente de que una vez que llegues ahí, no puedes volver?

– ¿Por qué no?

Falborg podría reírse de esa ingenuidad, pero se limita a explicar lo que para él resulta fácil de entender.

– Si Reiji no te asesina por tu insubordinación, Daisuke le ordenará a Drigger que lo haga.

– Drigger nunca…

– Eso no importa, si desafías a Daisuke no puedes quedarte aquí.

– Pero…

– Todo en esta vida cuesta algo, chico. El costo por liberar a los guardianes es volver a casa con ellos.

¡No!... Tu casa es mi casa, yo…, yo no quiero irme…

Suena espantosamente triste, algo que provoca retortijones en el pecho de Bryan.

– Entonces olvídate de ellos.

– No puedo hacer eso.

– No son tu familia.

– Pero son de mi sangre.

Bryan se decide a mirarle y termina ahogándose en la tristeza visible de esos ojos azules.

No quiero que ellos mueran.

Sabe que terminara accediendo a toda locura que el rubio le pida. Le resulta imposible ignorar esa expresión, hay algo en ella… algo que provoca retorcer el cuello de Reiji por ser un idiota.

YYY

Drigger ha pasado tantos años tratando de anticiparse a Daisuke, tratando por cualquier medio de engañarlo, que la paranoia se ha convertido en un estado permanente en él. Con mucho dolor aprendió que Daisuke no actúa de forma casual o espontánea, jamás apresura sus pasos y tampoco muestra sus cartas. Es por ello que Drigger debe sospechar que cualquiera puede convertirse en peón y jamás permitir que nadie se acerque; no pasa un día sin que sienta los ojos del guardian sobre su nuca, un momento en que no tema que cualquier movimiento lo conducirá a una trampa.

Es por ello que sus alarmas se disparan inmediatamente después de que la energía de Circe se tambalea, no importa que en seguida todo vuelva a la normalidad, ese pequeño momento desata su paranoia. La suspicacia lo lleva a sondear el abismo en un intento por establecer contacto con la bruja, pero su falta de respuesta lo obliga a retroceder. Drigger no pierde tiempo tratando de encontrar justificaciones, sabe que algo acaba de torcerse y eso sólo puede significar problemas para él.

Sin nadie a quien recurrir, Drigger se hunde en las profundidades del abismo en un intento por despejar su mente y predecir las acciones del guardian. Se atreve a conjurar otra imagen de sí mismo, dos de él que puedan descifrar lo que sea que ha pasado. Drigger discute consigo mismo, buscando desentrañar ese misterio.

Sólo Daisuke tiene el poder para enfrentarse a Circe, sólo él puede arrebatarle su autoridad.
¿Entonces se ha deshecho de la bruja?

¿Por qué?
sirvió a su propósito.
¿Cuál era su propósito?
crear distracción mientras él esté lejos.
¿Significa que es tiempo de volver?
aún no, aún estamos aquí, aún necesita tener a las sombras activas
¿Y por qué deshacerse de la persona que las maneja?
porque tiene a un peón mucho más adecuado para el trabajo.
¿Quién?
alguien fácil de manipular.
¿Acaso Circe no lo es?
ella es demasiado predecible.
¿Incluso para nosotros?

¿Es por eso que se ha vuelto inútil?
no
¿Y por qué deshacerse de ella entonces?
se ha vuelto peligrosa.
¿Qué la vuelve peligrosa?

¿Por qué ahora y no antes?

¿Qué ha cambiado?

No es fácil de encontrar las respuestas, pero Drigger no se rinde. Se sumerge en un estado de trance y es tal su concentración que hace caso omiso del abismo que se desdibuja a su alrededor. Anticipar las acciones del guardian requiere tiempo, esfuerzo y una pizca de suerte; años y años de entrenamiento consiguen elaborar una respuesta, construir un escenario que se abre paso por su mente.

"Yo envíe a la bruja tras el secreto, y es por ello que Daisuke se deshizo de ella. El guardián tiene sus ojos puestos en el chico, está moviendo sus piezas…, es demasiado tarde para intentar apartarlo de su camino. Daisuke está decidido a que el chico debe morir"

Saber que su esfuerzo resulta inútil y ser consciente de que el guardian vuelve a encontrarse por delante de él le provoca tal sensación de rabia, que Drigger estalla en un grito que resuena en los confines de su jaula.

– El destino de ese guardián está trazado, nada puede salvarlo ya.

El gato reacciona mal ante la visión del Dranzer que se materializa a unos pasos de él. Retrocede con el rostro tenso de ira y la intención de morder si el invitado se acerca.

¿Qué haces aquí?

Quiero hablar contigo…

No me interesa…, no quiero verte. Márchate.

Encerrado aquí no puedes hacer nada, Drigger. Enviaste a la bruja tras el chico creyendo que ella tendría la fuerza para descubrir el secreto, pero no fue así. Ella era otro peón y Daisuke lo inutilizó sin esfuerzo alguno.

¿Has venido aquí para lamentarte de mi posición?

He venido para ponerle fin a esto…, estás arrinconado Drigger, y no hay nada que puedas hacer para evitarlo.

¿Daisuke te lo ha dicho? Porque eso no lo decide él.

Por favor, Drigger, mira a tú alrededor. ¿Quién queda con la fuerza suficiente para enfrentarse a Daisuke?... Los guardianes tienen demasiados problemas intentando retomar sus lazos con los humanos, tienen preocupaciones más inmediatas que unirse a tu cruzada. Ellos no van a ayudarte; ¿En quién más puedes confiar?..., ¿Quién queda que no este bajo la influencia de tu amo? Reiji controla los movimientos de Andrei, Jenrya ha hecho un trato con Daisuke, la guardian Judy le sirve aún contra su voluntad, la propia Circe ya no tiene poder en este lugar…, No tienes más opción que rendirte a lo evidente: no puedes ganar, nunca has estado cerca de hacerlo.

Aunque Drigger es consciente de lo débil de su posición, las palabras de Dranzer son ecos de su miedo, un miedo que late en el fondo de su corazón y que emerge junto con los recuerdos de todas sus derrotas…, pero cuando alza los ojos y mira el rostro del que antes fuera Minoru, siente que la ira es un nudo de plomo que le desgarra el corazón y le obliga a seguir.

¿Es todo lo que tienes que decir?

Habla conmigo. Hay dudas que nadie más puede responderte. Si tienes preguntas que hacer, hazlas…, o caminarás a ciegas mientras Daisuke se prepara.

Mejor ciego que caminar con los consejos de un peón. No caeré en la trampa de tu amo, no jugaré con sus reglas. No permitiré que me manipule. ¡Vete, Dranzer!…, no quiero tu ayuda, no quiero nada que provenga de Daisuke.

No estoy aquí por él… soy yo quien no quiere verte sufrir.

Eso ya no depende de ti.

Rei…

¡No!... este asunto no te incumbe.

¡Tampoco a ti! El pelirrojo no puede salvarse, ¿Lo entiendes? No hay nada que puedas hacer por él.

Vete.

Escúchame…

¡No quiero oírte! No quiero escuchar las mentiras que Daisuke te ha contado. No quiero oír sobre su falsa compasión por mí. No quiero saber sobre el inapreciable interés que tiene por mí bienestar. ¡No me interesa!

Solo quiero lo mejor para ti.

Nada de lo que digas me hará cambiar de opinión, y nada de lo que yo haga puede hacerte ver la verdad, así que no tiene caso prolongar ésta charla. Vete, Dranzer, no quiero seguir con esto.

Por favor escucha, Rei. Si tratas de salvar al pelirrojo…

¡Cállate! Ya sé lo que vas a decir y no quiero escucharlo de ti.

¿Lo sabes?

Lo sé. El que estés aquí lo confirma. Si no asesino al pelirrojo cuando Daisuke lo ordene, entonces Reiji lo hará, algo que simplemente no puede ser..., pero salvar al chico significaría enfrentarme a Reiji…, y eso… eso… no…

Daisuke te ofrece una oportunidad de evitar el dolor.

La risa de Drigger carece por completo de humor, es un sonido hueco cuya única intención es transmitir su ironía.

Daisuke pretende deshacerse del secreto al tiempo que consigue su victoria sobre mí.

Por favor, Rei…,

Es demasiado tarde para intentar ser indiferente. Daisuke me fuerza a participar en una pelea que no puedo ganar y que perderla equivale a mi derrota. Pues bien, veremos quien ríe al último.

No tienes porque pelear; si te rindes ahora no tendrás que hacerlo.

¡Basta, Dranzer, eso no sucederá!

¿Hasta cuando prolongarás ésta estúpida lucha, Drigger?

¡Hasta que Daisuke se convierta en polvo y su recuerdo se esfume de este mundo! ¡Le arrancaré el corazón del mismo modo que él lo hizo conmigo, lo hundiré en las tinieblas, así como él ha hecho con tantos otros! ¡Pararé cuando consiga aplastar su deseo y no quede nada!

¿Crees que eso borrará la ira que te consume?

Eso no me importa…, cuando él muera todo terminará.

Pero no encontrarás alivio ni felicidad.

No hay felicidad esperando por mí.

Si te rindes ahora, todo será diferente. No más recuerdos amargos, no más dolor.

Hay una emoción tormentosa en los ojos del gato, la emoción de alguien que quiere gritar de pura desesperación, pero la ilusión se desvanece apenas mira a Minoru.

¡No renunciaré!

No tienes más opciones, ¿cómo puedo hacerte entender que cualquiera que sea tu plan, no hay forma de que puedas vencer?

No vas a intimidarme. No voy a rendirme. No voy a someterme a la voluntad de ese bastardo.

La derrota está escrita en tu destino, Drigger, así como la muerte de ese guardián.

Drigger sacude la cabeza y retrocede, intentando dejar clara su posición. Cuando levanta el rostro la determinación brilla en él, la misma fiereza de alguien que prefiere la muerte al fracaso.

Se honesto, Rei… se honesto contigo mismo y admite la verdad: el chico debe morir, salvar su vida no es una opción. Tendrás que enfrentarte a Reiji para eso, ¿Te crees capaz de hacerlo?

– …

El guardián morirá, por tu mano o por la de Reiji, en eso puedes escoger.

Drigger retrocede con un súbito escalofrío.

El destino puede cambiarse.

¿A costa de quién?..., ¿Qué preció pagarás por hacer tu voluntad?

El precio no importa.

Escucha lo que dices… si tu voluntad es tan importante, entonces tal vez no seas tan diferente de Daisuke como quieres creer.

¡No me compares a él, no nos parecemos en nada, no somos iguales!

Juzgas muy duramente, Rei; Daisuke tiene la convicción para luchar por lo que quiere y la fuerza suficiente para sobreponerse a la desgracia. Lo repudias porque no se detiene ante nada con tal de cumplir su deseo.

Tienes razón…tal vez Daisuke es más fuerte que nadie…, tal vez es más listo…, tal vez sea capaz de sobrevivir a pesar de todo, pero lo cierto es que depende de nosotros para avanzar, nos necesita para cumplir su deseo... Y yo me aseguraré de que eso nunca suceda.

Drigger se evapora en el aire sin detenerse a escuchar la réplica que Dranzer tiene para él.

YYY

Las instrucciones de Daisuke son claras.

Mantener el asedio contra los guardianes.
Mantener a Falborg ocupado en la montaña.
Comprobar la lealtad y la utilidad de Yui.
Enviar la caja de Drigger de vuelta a Reiji.

Sentada bajo el sol del desierto, a unos cuantos metros del abismo, Jenrya lucha con la necesidad de ir con Drigger y contarle la verdad; pero está convencida que hablar con el gato es un error y sus miedos se confirman cuando siente la presencia de Dranzer en el abismo.

Siendo la señora del pozo le resulta fácil acercar sus oídos para escuchar la conversación sin que nadie se percate de ello, o al menos es lo que cree hasta el momento en que Judy la contacta.

– Daisuke quiere hablar contigo.

Sin esperar respuesta, Judy la arrastra hasta el sueño donde Daisuke aguarda. El guardián no parece dispuesto a prolongar su visita, pues inmediatamente le replica:

– ¿Has escuchado la conversación con Drigger? Y antes de mentirme considera que los poderes que te he dado te atan irremediablemente a mí. Lo que tú sabes, yo lo sé, pero no sucede en sentido contrario.

– En ese caso no tiene sentido preguntar algo que ya sabes.

– Tiene sentido si quiero averiguar qué tan dispuesta estas a colaborar conmigo.

– ¿Por qué no me dices lo qué quieres, Daisuke?

– De acuerdo…, dime entonces ¿Qué opinas de mi gato?

Jenrya titubea un segundo, pero basta mirar el rostro de Dranzer y el de Judy para saber que ambos padecieron el mismo interrogatorio.

– Drigger es fuerte.

– Su fortaleza es encantadora pero terriblemente frágil, si sabes dónde golpear puedes destrozarle el corazón… ¿Algo más?

– Drigger se esconde.

– Lo sé… huye de la gente, huye de la amabilidad y la gentileza. Desconfía de todo aquel que camine y se acerque, ¿Qué más?

– Drigger no renuncia.

– Eso es. Sin importar las derrotas, sin importar el dolor, el gato es capaz de levantar su cabeza y avanzar. Excelente, Jenrya…, has caracterizado estupendamente a mi gato; y ahora dime, ¿Qué hará Drigger?

– No lo sé.

– Vamos, Jenrya, un poco de esfuerzo. Has presenciado la última derrota de Drigger, la inutilidad de su esfuerzo por apartar al guardián de su destino. Le has visto siendo acorralado por la lógica de Dranzer pero incapaz de someterse a ella. Conoces ahora la fuerza de su convicción, así que déjame escuchar la impresión que Drigger marcó en ti… quiero saber lo que el gato te ha hecho creer.

Jenrya retrocede, temerosa de responder, pero no hace falta que pronuncie palabra pues el guardián sabe lo que ella está pensando.

Daisuke contempla con embeleso el mundo de árboles rosas que le rodea mientras su mente vaga por el vasto futuro.

– ¿Puedes predecir lo que Drigger hará?

Daisuke le sonríe a una temblorosa Judy:

– Dranzer piensa que el gato intentará retrasar su regreso. Jenrya lo cree capaz de enfrentarse a Reiji, y tú sugieres que encontrará la forma de advertir al muchacho. Todos son caminos posibles, pero el Drigger que conozco, a quien he forjado, sabe que tratar de contactar a un tercero para advertir al muchacho pondría en peligro a esa persona, sabe que ya no puede retrasar su regreso y sabe que nunca será capaz de enfrentar a Reiji… eso nos deja una sola pregunta: ¿Por qué caminar a ciegas aún sabiendo que yo me preparo?

– …

– La respuesta es fácil y nos conduce al único camino posible. Drigger no hará nada. Se quedará sentado esperando volver, esperando que yo me mueva. Permanecerá en el abismo hasta que sea el momento.

– ¿Dejará al chico morir?

– No parece ser algo que el gato haría, ¿Cierto, Judy? Pero el Drigger que está dispuesto a pagar el precio que sea con tal de vencer tal vez no se sienta atado a esa vida.

– Drigger nunca dejaría…

– No conoces a mi gato, Jenrya, lo que tu hermano te haya dicho de él no representa la verdad absoluta. Si Drigger prepara fuerzas para nuestro combate final no tendrá tiempo que dedicar al muchacho.

– Quizá tú seas capaz de sacrificar al guardián, pero Drigger no es así. ¡Tratará de salvar a ese chico!

Daisuke la mira con una expresión de intensa concentración, como si acabará de encajar la última pieza del rompecabezas.

– Tienes razón, Jenrya… Drigger no renunciará. Y gracias a ti, ahora sé lo que está planeando hacer…

YYY

El viaje que un espíritu puede terminar en horas se vuelve largo y tedioso cuando cargan con prisioneros. Reiji ordena que la comitiva viaje a pie y se encarga personalmente de mantener al joven Hiwatari cerca, sabedor de que sus amigos no irán a ninguna parte sin él.

Siendo Takao y Yuriy los más propensos a la cólera, Reiji le encomienda a Yasha su cuidado, previniendo de esa forma sucesos impredecibles para Daisuke. Todo lo demás avanza según las predicciones de su amo: Falborg se ha quedado atrás, Hiwatari marcha hacia la montaña del espíritu, y el chico pelirrojo es ignorante de su destino. Las piezas han sido cuidadosamente elegidas, y de cumplir Jenrya con su tarea, será el fin de todo…

Toda esa perfección se arruina cuando Falborg aparece en medio de la noche, desobedeciendo por completo las órdenes de quedarse atrás.

– ¿Qué haces aquí?

Falborg sonríe cuando le replica.

– El mocoso siente inquietud por el destino que sus guardianes van a tener. Creyó adecuado el venir a vigilar que todo estuviera bajo control.

– ¿Y cuál es tu excusa para acompañarlo?

– No voy a dejarlo sin supervisión, tiene facilidad para meterse en problemas.

– Sin embargo tu tarea es entretener a Circe.

– La bruja no ha hecho movimiento alguno desde que te fuiste y Anku se asegurará de enfrentarla en caso de que decida atacar. Creo que con los guardianes aquí necesitarás ayuda extra para evitar perderlos en el camino.

Reiji se guarda las protestas porque entiende que sólo levantara sospechas si insiste en obligarle a marchar.

– Es la primera vez que me desobedeces.

– Algún día tenía que pasar.

– ¿Es por el chico?

Falborg se ríe de la pregunta, pero Reiji nota que sólo es una forma de eludir la respuesta.

– Tu chico es capaz de ganarse el corazón de las personas.

La mirada de Reiji revela un ligero reproche y una verdad que Bryan rechaza.

– Quiero hablar con Drigger, es todo, tiene algunas cosas que explicar. Por eso estoy aquí y nada más.

– Si eso quieres creer, está bien… ¿Dónde está el chico?

– Con los guardianes.

– Entonces tienes tiempo libre, así que ve a reemplazar a Youko en su guardia, ya que parece no estar haciendo su trabajo; y asegúrate de que no recibiremos más sorpresas como la tuya en el futuro.

– Lo que digas.

Una vez que se marcha, Reiji se apresura a informar a Daisuke sobre el cambio de planes.

YYY

Cuando Kai sueña, las imágenes suelen poseer tal nitidez que en ocasiones cuesta trabajo identificar la realidad de la ficción. Cada visión representa un recuerdo; de Drigger, de Dranzer, del propio Daisuke…

Todos ellos se entrelazan para contar una historia que transmite una visión general sobre esos trescientos años de vida conjunta. El propio Kai dedicó diez años al estudio meticuloso de cada recuerdo hasta convertir esas visiones en propias.

Hay sueños particularmente difíciles, recuerdos cargados de dolor que nublan su mente y le provocan malestar. Hay otros en cambio que deslumbran felicidad... como el sueño que tiene esa noche sobre el chico llamado Otsuki.

[Es imposible de ignorar la emoción de Otsuki al entrar en el bosque que fue su hogar durante años. Rei se siente feliz de verle resplandecer mientras descifra los intrincados pasillos que pertenecen al laberinto. Y mientras avanzan, Otsuki le confía su deseo de establecerse. "Quiero construir una casa junto al estanque". Y en respuesta Rei le sonríe con una ternura devastadora.]

Es indescriptiblemente bella la sonrisa que se dibuja en el sueño. Es preciosa y cálida, cargada de un afecto sincero. La imagen resulta tan fascinante que Kai ha decidido grabarla a fuego en su corazón.

Le basta cerrar los ojos para contemplar esa sonrisa de felicidad.

De niño soñaba con esa sonrisa, se imaginaba a Drigger sonriendo para él y fantaseaba con la idea de ser él la razón de su felicidad; ahora que ya es grande, comprende que esa sonrisa es un tesoro perdido en los confines del tiempo, y que posiblemente no vuelva a existir jamás. Es entonces que maldice su capacidad para soñar con el pasado y se imagina cómo sería pensar en el futuro como algo incierto y lejano…

¿Estás despierto?

La voz de Yuriy flota hasta él devolviéndolo a la realidad.

– ¿Qué pasa?

¡¿Hablas en serio? – el susurro furioso del pelirrojo le divierte, pero procura esconder la sonrisa que provocaría la ira del chico – Pues mira, Kai, pasa que soy un prisionero. Pasa que un grupo de espíritus nos arrastra a quién sabe dónde. Pasa que por alguna loca razón no tienes intenciones de evitarlo.

– Tranquilo, Yuriy.

– No voy a calmarme hasta que seas completamente honesto conmigo y me expliques lo que pasa por esa maldita cabeza tuya… ¿A dónde vamos?

– Ellos planean encontrarse con Daisuke.

– ¡¿Y por que estamos aquí?

– Confía en mí.

El pelirrojo suspira mientras su ira se desvanece.

Por favor, Kai – ojos azules que le miran con infinita pena – Habla conmigo.

Kai titubea. Nunca ha sido capaz de negarle nada a Yuriy pero sabe que necesita permanecer oculto para asegurar una posible victoria. Nadie debe sospechar de él, nadie debe ver más allá de la máscara del chiquillo obsesionado con Drigger…

Pero Yuriy es su hermano, la única persona en todo el mundo que le conoce y le aprecia, el chico que abandono a su clan para acompañarle en su viaje. Kai no puede decirle que no.

– Debes prometer, que no repetirás nada de lo que te diga.

– ¿Por qué?

– Es importante… necesito asegurarme que no cometo un error al hablarte de esto. O tal vez prometer no sirva de nada, es posible que Daisuke se entere de todas formas y entonces todo será inútil.

– Kai… háblame.

Kai resopla, se enfada, y finalmente se rinde. Se aproxima a Yuriy todo lo que sus ataduras lo permiten y le habla en voz baja.

– Debo encontrar a Drigger…

– Eso lo sé, lo has repetido desde que tengo memoria.

– Debo encontrar a Drigger porque él es la razón de que los guardianes aún existan. Él representa la última defensa, sin él nada impedirá el exterminio de los guardianes. Daisuke acabará con todos, sin excepción.

– ¿Por qué?

– Necesita la magia que habita en su sangre.

– ¿Para qué?

– Eso no te lo diré, no necesitas saberlo. Lo que puedo decirte es que durante años Drigger y Daisuke se han desafiado, siempre con el cuidado de que nadie más lo note. Los espíritus creen que Drigger es orgulloso y engreído y el guardian los deja pensar que el gato malcriado es su favorito, pero la verdadera razón es que Daisuke no puede asesinar a Drigger, así que ambos están luchando para subyugar a su oponente. Si Drigger gana, el guardián muere, pero si pierde, entonces será esclavo sin voluntad y no tendrá poder para evitar la masacre.

– ¿Cómo sabes…?

– Eso no importa. Lo que importa es que Drigger está en desventaja. Daisuke adquirió un nuevo cuerpo, renació con toda su fuerza, pero Drigger no lo hizo… De haberse enfrentado en ese momento, Drigger habría perdido. Así que Drigger se retiró, no sé a dónde fue, no sé que hizo, pero se marcho y por alguna razón que escapa a mi comprensión, Daisuke decidió esconderse y desde ahí planea su guerra.

– ¿Sabes dónde está?

– Sé que está preparando el regreso del gato, pero no sé cómo. Sé que planea utilizarme para vencer a Drigger, pero no sé de qué forma. Hay cosas que no sé, pero creo que Drigger puede ayudarme a descubrirlas. Si consigo que hable conmigo, entonces tal vez podamos anticiparnos a Daisuke; pero no queda tiempo, una vez que Daisuke le obligue a volver no tendré oportunidad para acercarme, debo encontrarlo lo más pronto posible. Por eso estamos aquí.

Los ojos aguamarina le escrutan con tal afecto que Kai entiende que no fue un error sincerarse con él.

Debiste haber dicho eso desde un principio.

La voz es apenas un susurro que sobresalta a Kai por su cercanía, más aún cuando sabe que Yuriy no ha dicho nada. Cuando distingue al rubio Max oculto en los matorrales cercanos, su corazón se paraliza.

– ¿Qué haces aquí? – sisea Kai con ese tono violento que pone incómodo a sus compañeros.

Max se limita a encogerse de hombros haciendo caso omiso del tono amenazante.

– No iba a dejarlos así, pero si tú hubieras dicho eso que acabas de decir, me habrías evitado la pena de arrastrarme entre los arbustos para venir a verlos. Hace un segundo planeaba como sacarlos de aquí, pero ahora es obvio que debemos esperar a Drigger… oh, diablos, Falborg se enfadará por el repentino cambio de planes.

– ¡No!... no puedes decirle a él.

Max le mira como si acabara de decir la cosa más absurda del mundo.

– Es Falborg… no voy a mentirle ni a esconderle cosas; él sabrá que hacer con Drigger.

YYY

Yui no se toma nada bien la desaparición de Circe; la incredulidad de encontrarse con la hija de la bruja en su lugar le provoca un ataque de rabia. Jenrya guarda silencio mientras la mujer maldice al mundo.

– ¿Dónde está ella?

"Decidí liberarla de sus obligaciones. Circe ya no sirve a mis propósitos,"

El rostro de Yui palidece al escuchar la voz que pertenece a Daisuke brotando de la boca de esa chica. Yui aprendió a temer ese tono ligero que anuncia desgracias, así que sin dudarlo se arrodilla frente a la chica con la sumisión de un buen esclavo.

– Nunca quise hacerte daño, mi amo, pero mi desprecio por Drigger…

"Lo sé, Yui. Sientes un rencor especial por el gato, lo comprendo y no me afecta la antipatía que sientas por él. Puedes odiarlo si quieres, puedes despreciarlo, el asunto me resulta indiferente. Quieres retarlo a muerte, entonces hazlo; pero lo que no puedes hacer es aliarte con terceros para conjurar contra mí."

– Yo nunca…

"¿Niegas entonces que Circe intento destruir a mi ejército?"

– Ella no…

"¿Niegas que no fuiste tú quien guió a las sombras contra Reiji y el resto?"

– ¡Ellos violaron sus votos! Huyeron cuando el amo se marchó, mi obligación era reunirlos de nuevo. Y lo conseguí. Gracias a mí, todos los espíritus están de vuelta. Incluido Falborg.

"Ah, Yui… Tu insubordinación ha sido una falta muy grave, ha sido la peor decisión que pudieras tomar, pero soy comprensivo y como hija mía te permito volver, ¿Es eso lo que quieres?"

– Sí

"Entonces debes prometer que no le causarás más problemas a Drigger. Y que no volverás a intentar sobresalir por tu cuenta, ¿Ha quedado claro?"

– Sí

"Entonces todo está olvidado, así que de pie y mírame. Tengo un trabajo para ti, ¿Estás lista para volver a servirme?"

– Con todo gusto, Daisuke.

"Entonces sal ahora mismo, lleva la jaula de Drigger, y encuentra a Reiji en la montaña Rei de las tierras Hiwatari. Una vez que estés allí esperarás hasta que Drigger aparezca y en ese momento asesinarás al heredero Hiwatari, ¿Lo has entendido?"

– Completamente.

"Esto es importante Yui. El chico debe morir cuando Drigger esté de vuelta, no antes, si fallas en esto entonces te sugiero que huyas tan lejos como puedas y te escondas bajo la tierra porque enviare al gato tras de ti y no mostrará piedad por tu vida."

Yui obedece sin titubear, Daisuke también se marcha. Judy lo espera sentada a los pies del árbol donde Dranzer dormita.

– Ese es tu plan entonces, ¿Provocar el movimiento de Drigger?

– La espera favorece a mi gato; mientras aguarda con infinita paciencia a que yo mueva mis piezas, él permanece quieto prediciendo el futuro. El tiempo es una ventaja que no puedo permitirle, debo forzarlo a moverse.

– Sea cual sea su elección, tú ganarás.

– El final se acerca… la derrota de Drigger debe ser absoluta. Cuando vuelva tendrá el poder de elegir, pero su elección está condenada al fracaso. Cada paso, cada palabra, cada decisión que haga, lo acercan a su destino… Mi victoria no puede evitarse.

YYY

La aparición de Max en el campamento trae consigo varias reacciones: Daichi no consigue ocultar la sonrisa que inunda su expresión cuando sus ojos se topan con la delicada imagen del rubio llevando su comida; Takao se muestra receloso de su presencia y Yuriy, en cambio, le muestra un franco desprecio.

El rubio se asegura de responder sus miradas llenas de prejuicio con sonrisas que derriten el corazón de Daichi, éste último no para de invitarlo a comer con ellos bajo la desaprobadora mirada de los otros dos. Max les ignora y se pasa todas las tardes escuchando las historias de Daichi y sumergiéndose en largas disertaciones sobre porque Falborg es genial.

– Es toda la familia que tengo.

Para Takao, semejante declaración agita su bilis; ver que ese bello rostro se enternece mientras habla de un espíritu provoca que su ira despierte y endurece su sangre.

– Si es tan genial, – le suelta sin pensarlo – ¿Por qué no te vas con él y nos dejas en paz?

– ¿Cuál es tu problema?

– Tu insoportable charla sobre Falborg. – escupe el nombre como si fuera la peor maldición del mundo – me enferma. Deberías saber que los espíritus son seres abominables que no tendrían que existir.

– Pero existen y no es culpa suya el que estén aquí.

– Han muerto guardianes por su culpa.

– Ellos también mueren.

– ¡Ellos deberían estar muertos!

– Pero viven atados a este mundo. Tú no sabes lo que es estar al borde de la muerte y pensar en alguien a quien dejas atrás o en personas a quienes deseas proteger. Es fácil creer que la muerte sucede sin más, pero hay personas que sufren en ese momento y son ellos quienes por miedo, amor o desesperación, desean durante un momento, un terriblemente momento, quedarse. Y su deseo se cumple aún cuando no fuera su intención. Ahora son esclavos de un guardián, alguien de tu misma sangre, y es él, no los espíritus que están bajo su mando, el culpable de todo este odio.

– ¡Ellos no son inocentes!

– No lo son, pero los guardianes tampoco carecen de culpa… La aversión entre guardianes y espíritus es el pilar sobre el cual el poder de Daisuke se erige.

– La existencia de un espíritu es una alteración al mundo, el cuerpo que ahora exhiben viola toda ley natural. Nuestro trabajo es mantener el equilibro… y un espíritu corpóreo es una abominación que no debe existir. Nuestra familia, la mía y la tuya, tiene por obligación asegurarse que la armonía se mantiene...

– Mi linaje es parte de mí y no reniego de él; pero Falborg es mi familia, es todo lo que tengo… me cuidó desde que era un niño pese a su repulsión por los guardianes, así que te pido como un favor que no hables, en ese tono, de cosas que no conoces.

Se marcha sin esperar la réplica del peliazul, y se sorprende al encontrarse con Falborg esperando por él.

– ¿Me has escuchado?

– Algo. Ustedes los guardianes son demasiado ruidosos para mi gusto… tienes mala cara, ¿Te sientes bien?

– Me enfada que sea tan idiota.

– Entonces deja de discutir con él.

– No puedo. Cada vez que abre la boca y te insulta tengo ganas de pegarle.

– No hagas caso.

– No lo entiendes, Bryan… Quiero que ellos te vean como yo lo hago.

– ¡Aaah!, rubiecito, intentar que ellos acepten nuestra existencia no es fácil… tal vez ni siquiera sea posible.

– Debo intentarlo.

– Entonces te gusta toparte de cabeza con los muros. Los guardianes como ellos nunca darán su aprobación a un espíritu.

– No es justo…

– Estás haciendo un berrinche al respecto, ¿Te das cuenta?

– Quiero que entiendan que tú estás de su parte y que no les harás daño.

– Eso es suponer demasiado: Ellos tampoco me gustan a mí…

– Bryan, por favor, sé serio, sabes lo que quiero decir… necesito que lo entienda.

– Eres un todo un caso, mocoso… y por mucho que me pese el admitirlo creo que el guardián tiene un punto.

– ¿Lo estás defendiendo?

– Lo que digo es que para ti es fácil no tener prejuicio, vives con nosotros y sabes lo que pasa aquí; pero ellos han crecido toda su vida oyendo sobre espíritus asesinos.

– Los espíritus no tienen la culpa de ésta guerra.

– No mitigues nuestra responsabilidad. Tal vez Daisuke ordena y conspira contra los clanes, pero nosotros somos los ejecutores. Somos egoístas con nuestra vida. Queremos vivir, pese a que nuestro tiempo ya no es nuestro.

– …

– Borra esa cara de borrego triste; no te corresponde limar asperezas.

– Pero quiero hacer algo…

– Ellos nos odian y no puedes reprocharles que lo hagan. Nosotros cargamos con la culpa de todas esas muertes, no tú, y salvar a esos guardianes no significa que los convertirás en amigos nuestros… así son las cosas y necesitas adaptarte a ellas.

YYY

Vigilando desde una distancia prudente, sin que nadie se percate de su presencia, Reiji sigue muy de cerca la interacción entre los guardianes mientras mantiene su atención en Falborg. Daisuke no se ha mostrado afectado por su repentina insubordinación.

Deja que vaya si su intención es ver a Drigger, tal vez sea útil que en mi victoria corte sus lazos con mi gato…, vigila especialmente que Falborg no ceda ante los ruegos del Mizuhara e intente salvar a los guardianes.

Ahora que les ha escuchado sabe que tendrá que encontrar una distracción para Falborg antes de ejecutar el plan de su amo.

Continuará

"No te quiero cerca.
No deseo que la historia se repita.
Eres igual que todos,
mis recuerdos me lo confirman"

n/a

Al leer el capítulo mi hermana me ha dicho que está cortito, así que para compensarlo también publico el capítulo 11 de la Tierra de Ubanta, donde se desarrolla la amistad de Falborg y Drigger.

Por suerte ya tengo el borrador del que sigue y como se acercan un par de días libres (mis "vacaciones" de verano), espero pulirlo en ese tiempo. Por fin el gato vuelve, no puede evitarse…

Muchas gracias para quienes siguen aquí. Y espero verlos para el que sigue.

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