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"Love - Hate - Death"
(Por: Schala S.)
Advertencia: Un poco de Lemon... ¿Un poco? Bueno, hay "lemon" y punto OO.
YAOI, si no te gusta no leas! A mi si me gusta por eso lo escribo !
- Prefiero faltar por hoy... solo por hoy...- Kamui explicó a Sorata.
- Esta bien, Kamui, entiendo que quieras cuidar a Subaru.- Sorata acarició el cabello del chico amistosamente.- Quédate por hoy.
- Gracias.. adiós a los tres.- Kamui sonrió a sus compañeros de equipo.
- ¡Adiós, Kamui-san!, ¡Eres tan dulce con Subaru-san!- Gritó Yuzuriha, por lo cual Kamui se sonrojó.
- Hasta luego, Kamui...- Saludó Arashi.
- ¡Nos vemos!, ¡Me voy con mi nee-chan! Jajajajaja!- Sorata puso su mano en el hombro de la chica, la cual lo golpeó.
Después se marcharon.
Kamui fue hacia la habitación que ocupaba Subaru. Se sentó a su lado, en la cama, y tomó fuertemente su mano.
- ¿Qué sucedió, Subaru?, ¿Qué te hizo el Sakurazukamori?
-... Kamui...- El onmyouji despertó para la sorpresa del mas joven.
- ..¡Su.. Subaru!
- Lo siento... no se ni como llegue hasta aquí...- Subaru se sentó sobre la cama.
- ¿Te sientes bien?
- Si, estoy mucho mejor...- Subaru apretó los ojos debido al ardor en una herida en la pierna.
- Pero debes cuidarte.
- Si, lo se... Lo siento, por venir hasta aquí...
- No... ¡Esta bien! Tendríamos que haberte ayudado.
- No te sientas mal por eso, Kamui...- El onmyouji extendió su mano débilmente, acariciando la mejilla del chico, sonriéndole. Este se sonrojó completamente.
- Bueno... pero... ¿Qué fue lo que sucedió?
- Seishirou-san... él y yo peleamos... y...
- ¿Y?
Subaru tapó su rostro, recordando imágenes de él y Seishirou-san...
:::Recuerdo:::
El kekkai se disolvió lentamente. Seishirou levantó en brazos a Subaru, saliendo de la ilusión, apareciendo en su departamento. Este lugar no era muy grande pero si muy bonito.
Fue hacia su habitación, depositando a Subaru en su propia cama. Acarició su rostro y observó el cuerpo herido, besándolo, como tratando de curarlo.
- A pesar de los años, sigues siendo aun muy bonito, Subaru-kun..
El mas joven onmyouji despertó ante el contacto del asesino en su rostro. Inmediatamente sintió su cuerpo algo dolorido por la pelea.
Al abrir los ojos y ver quien lo tocaba, intentó levantarse, pero no pudo librarse del hombre.
- No escaparas esta vez.- Dijo el asesino con una sonrisa.
- Seishirou-san... ya basta... pelea conmigo...- El Sakurazukamori echó un vistazo al joven, viendo sus heridas.
- ¿Así? Estas herido.. ¡Así no puedes pelear al máximo, Subaru-kun! No tiene sentido pelear así.
- ¿Quieres que estemos en iguales condiciones?
- Si... de esa forma es mas divertido...- El asesino tomó el rostro del onmyouji haciendo que este lo mire fijamente.- Además... aunque no estuviéramos heridos, no podrías ganarme, y lo sabes...
- ¡Déjame!- Subaru trató de que Seishirou lo suelte pero no pudo.
- Siempre has sido mi presa favorita, ¿Lo sabias?- El asesino acercó su rostro al de Subaru, robándole un beso en sus labios. Subaru se quedó estático, odiaba a Seishirou, pero también lo amaba, por lo cual muchas veces, casi sin quererlo, había soñado con besarlo. Ahora no lo estaba imaginando, realmente el asesino abusaba de sus labios.
Seishirou por su parte profundizó su beso, metiendo su lengua descaradamente en la boca del joven onmyouji. Subaru intentaba librarse del beso, cuando Seishirou lo tomó fuertemente de los brazos, sentándolo en la cama. tomó luego su rostro, dejando el beso por unos instantes, volviendo a besarlo con pasión. Subaru seguía resistiéndose, cuando el asesino apretó su rostro con fuerza.
- ¡Ya basta!...- Subaru se levantó con dificultad pero rapidez de la cama, y observó al Sakurazukamori, quien continuaba sentado.- No puedes hacerme eso... no podemos...
- ¿Por qué?- Preguntó el hombre con apatía.
- Porque tu mataste a mi nee-san... tu arruinaste mi vida...- "Y le diste un sentido... Mi deseo...", pensó el Sumeragi, sorprendiéndose ante la curiosidad del asesino.
- Se... Seishirou-san...- El joven sintió un mareo, cayendo sobre el hombre.
- ¿Qué sucede?... Veo que ahora si quieres..- Seishirou lo sujetó de la cintura, lanzándolo sobre la cama, colocándose encima de él.
Subaru se sonrojó completamente. el asesino empezó a besarlo en la boca con total pasión, mientras con sus manos libraba al joven de su gabardina.
- N.. no..- Subaru seguía negándose, casi por inercia, porque deseaba sentir al Sakurazukamori en ese momento, sintiéndose por un instante de nuevo ese adolescente tímido y puro que amaba a un veterinario.
- Serás mío hoy...- Seishirou lo miró con convicción, reanudando después sus caricias sobre el cuerpo del Sumeragi.
Levantó un poco su camiseta negra, tocando el delgado estomago del joven, Subaru reaccionó a esto gimiendo, casi resistiéndose a hacerlo.
- No puedo...- Seguía lloriqueando Subaru.
Seishirou, en cambio, seguía acariciándolo, y comenzó a desabrochar su pantalón. Metió su mano lentamente en este, pasando a la ropa interior, tocando absolutamente el ya excitado miembro de su presa.
- Acéptalo: Me deseas...- Seishirou sonó muy sensual al decir esas palabras, lo cual sonrojó mas aun al Sumeragi.
- Seishirou-san...- Subaru se sentía alienado. El asesino quitó su pantalón junto con su ropa interior. Después retiró su camiseta, dejando al joven desnudo. El cuerpo de Subaru era hermoso, su piel pálida y suave llenó de deseo al Sakurazukamori.
Tomó el miembro erguido de nuevo entre sus manos, masturbando al joven.
Subaru reprimía sus gemidos lo mas que podía, aunque le era difícil sucumbir al placer que Seishirou-san le estaba dando. El asesino lo masturbaba lentamente, haciéndose desear sus caricias. De pronto detuvo su vaivén sobre el miembro, para sacarse su gabardina, camisa y corbata. Subaru lo miró fugazmente, no podía creer el bello cuerpo que Seishirou-san tenía. Deseó tocarlo, pero jamás se atrevería a hacerlo, no a ÉL.
El asesino besó en los labios al joven onmyouji. Después de besar su cuello, mordió los pezones del joven, pasando luego a su ombligo el cual lamió. Luego, con ambas manos comenzó a masturbarlo de nuevo, aunque esta vez con un ritmo bastante rápido, el cual no haría aguantar mucho al Sumeragi. El joven intentó seguir reprimiéndose, pero no podía...
- Aahhh...-Subaru comenzó a gemir tímidamente, cuando, de pronto, sintió como el asesino rodeaba su erección con su boca. Lanzó un gran grito al aire.
- Ohh.. Seishirou... san!...- Subaru sentía el rubor subir a sus mejillas cada vez mas intensamente. El placer que el Sakurazukamori le hacía sentir era delicioso, algo que jamás había sentido, ya que nunca estuvo con nadie, siempre permaneció solo, aunque todas las personas siempre habían pensado de él que era muy bello. Pero Subaru nunca había deseado a nadie, solo Seishirou-san ocupaba su mente y corazón.
El asesino succionaba la erección en su boca con rapidez, lamiéndola, rozándola con sus dientes. Con sus manos, mientras, acariciaba los testículos del joven, excitándolo mas aun. Subaru apretaba sus párpados fuertemente. Con deseo de mas tomó la cabeza de Seishirou, atrayéndola mas contra su entrepierna, haciendo que el asesino succione con mas profundidad. El hombre colocó sus manos en los glúteos del Sumeragi, para llegar lo mas profundo posible dentro de su boca.
-.. Aahh!...- De pronto, Seishirou sintió el espeso liquido deslizándose por su garganta, casi ahogándolo. Retiró el miembro de su boca, observando al joven.
Subaru parecía aun disfrutar el orgasmo, lo cual hizo entender al asesino que el joven onmyouji nunca había estado con nadie de "esa" forma. "Sigue siendo mío", pensó.
Se acercó a su rostro, cuando Subaru aun permanecía con los párpados apretados. Lo besó, haciendo que el Sumeragi sienta su propio sabor en su boca. Luego de un beso largo y calmo, se miraron fijamente.
- Es mi turno...- Dijo el asesino.
- ¿Qué...?- Subaru no pudo descifrar la sonrisa maliciosa de Seishirou-san.
El hombre se arrodilló sobre la cama, desabrochando su cinturón. bajo sus pantalones y su ropa interior, lanzándolas lejos. Subaru abrió los ojos enormes al notar la excitación en su miembro totalmente erguido. El asesino se lanzó sobre él, casi con violencia.
- Dije que... serias mío hoy... mío por completo..- Seishirou besó a su presa bruscamente. Subaru perdía el aire.
El joven abrazó al asesino, acariciando suavemente su espalda, mientras el Sakurazukamori seguía besando el cuello y hombros de su presa. Levantó las piernas del joven, y las separó un poco. Entonces lamió dos de sus dedos de una de sus manos, penetrando en la entrada del Sumeragi, el cual tomó la invasión con sorpresa.
- Aaghh! Duele...- Subaru sintió mucha vergüenza de la situación, y dolor ante los movimientos de su cazador, sabiendo lo que vendría después.
- ¡Vamos, Subaru-kun! Solo relájate... esto te gustara...- Dijo el asesino con sensualidad. Subaru trató de obedecer al asesino. Con sus manos se aferró a las sábanas de la cama, mientras el hombre se abría paso con sus dedos en su entrada.
El asesino decidió que ya era momento, disponiéndose a penetrarlo definitivamente.
- Subaru-kun... tranquilo! Estas muy nervioso...- Besó a su presa con dedicación. Se sentía increíble, pues iba a poseer al fin a su amada presa...
Con una delicadeza única comenzó a penetrar al joven. Subaru apretó sus párpados con fuerza, el dolor era intenso, aunque, para su sorpresa, el Sakurazukamori estaba siendo casi hasta ¿Tierno?. El asesino, quien se movía en su interior con suavidad, se acercó a su rostro, comenzando a besarlo por todas partes. Sus movimientos eran lentos y no demasiado profundos, esperaba a que el joven se acostumbre a tenerlo dentro.
- Seishirou-san...- Subaru parecía disfrutarlo, sus gemidos habían empezado a hacerse mas audibles. Entonces el hombre penetró mas profundamente, haciendo que su presa gima con mas fuerza aún. Seishirou lo abrazó, y besó sus párpados, por lo cual Subaru abrió sus ojos, observando la mirada desigual del asesino, recordando su sufrimiento aquella vez cuando esa mujer atacó al veterinario, por protegerlo a él. De pronto, lágrimas salieron de los bellos aunque apagados ojos, lo cual hizo que el Sakurazukamori se detuviera por un instante, poniéndose serio, realmente serio.
- ¿Qué te sucede, Subaru-kun?- Preguntó, confundido, aunque intentó disimularlo.
- Nada... solo... sigue...- Pidió el joven, el cual lo abrazó con una ternura solo digna de SU Subaru-kun. El asesino obedeció, reanudando el acto.
Con sus brazos sujetó al mas joven, mientras éste también lo sujetaba, abrazándose mientras el asesino penetraba con mas profundidad y rapidez.
Con su ojo sano observó al Sumeragi, este lo miraba fijamente a la vez que gemía abiertamente, deleitando al asesino con su demostración de placer.
El hombre corrió sus manos hasta los suaves glúteos de su presa, apretando la blanca piel, sintiendo el temblor y el calor en la piel del mas joven onmyouji. Subaru por su parte repitió la acción de Seishirou, arrancando fuertes jadeos de parte del asesino.
Se besaron profundamente cuando el cuerpo de Subaru se agitó, dejando la boca del asesino y gritando, había llegado al orgasmo.
- Ohh... Seishirou... san...- El joven soportó unos instantes mas las fuertes embestidas del Sakurazukamori, sintiendo satisfacción cuando éste llegó también al clímax.
Seishirou se despidió del cuerpo de su presa, cayendo sobre la cama, algo agotado. Miró a Subaru a su lado, tratando de recuperar el aire, no consiguiéndolo.
Se acercó al joven y lo besó con dulzura. Esto hizo que el Sumeragi reaccione, separándose del asesino, quedando los dos sentados, uno en cada rincón de la cama, uno frente al otro.
- ... ¿Por qué...?- Preguntó con timidez, temiendo la respuesta.
- Eres mi presa... me perteneces.- Explicó el asesino mientras arrastraba del suelo su pantalón, sacando sus cigarrillos y el encendedor de allí. Prendió un cigarrillo y se lo ofreció al joven.
- ¿Ahora fumas, cierto?
Subaru no respondió, solo se limitó a tomar el cigarrillo y comenzar a fumar mientras Seishirou prendía otro y hacía lo mismo.
- ¿Por qué fumas?- Preguntó el Sakurazukamori, con curiosidad.
-... Yo...- el joven onmyouji se sonrojó ante la pregunta. ¿Debía decirle el motivo?.
- Bueno, eso no importa... ¡Antes eras callado, pero ahora lo eres mas aún, Subaru-kun! Hokuto-chan desesperaría por tu silencio si estuviera aquí.
El comentario pareció irritar un poco al mas joven.- Ella no esta aquí..
- Ohh... bueno, no te enojes.- El asesino sonrió como todo un veterinario de su pasado.
- No me respondiste...- Preguntó entonces Subaru, después de dar una nueva calada a su cigarro.
- No entiendo por qué preguntas "por qué"... ya te respondí, solo eres MIO, MI presa.- Seishirou se acercó gateando sobre la cama a él, tomando una de sus manos, poniéndola sobre su mejilla.- Estas marcado como propiedad del Sakura.
Subaru observó las marcas en sus manos brillando. Se alejó, yendo gateando hacia la mesa de luz, apagando el cigarrillo.
- Solo soy.. una presa para ti...- Subaru se veía decepcionado. Esa noche había sentido muchas cosas además de placer: Realmente hubo un instante en el cual creyó que Seishirou-san, el asesino despiadado, lo amaba.
- MI presa... nunca lo olvides, Subaru-kun... Siempre me pertenecerás.- El asesino sonrió con la misma maldad de siempre.
Subaru sintió una punzada en su corazón, cuando decidió ponerse de pie. Mientras se vestía a toda velocidad, el Sakurazukamori apagaba el cigarrillo y también se paraba, poniéndose sus ropas al igual que su presa. Cuando terminó de colocarse su pantalón, Subaru ya estaba listo y dispuesto a marcharse de su departamento.
-¿A dónde crees que vas?- Le preguntó, tapando con su brazo la entrada de la habitación. El joven, viendo que por allí no podría escapar, se acercó a la ventana. La abrió, y Seishirou lo sujetó fuertemente del brazo.
- No te vas...- Dijo el asesino.- ¿Qué te sucede? Hasta hace unos instantes estábamos divirtiéndonos juntos, Subaru-kun...- El Sakurazukamori le habló sensualmente, como de costumbre, aunque no pudo evitar mirarlo intrigado.
-¡YA BASTAAAA!- Gritó de pronto el mas joven.- ¡Solo soy tu presa, no significo NADA para ti!, ¡Solo soy una propiedad mas del Sakurazukamori!...- Subaru estalló en llanto reprimido, y salió por la ventana como había hecho la vez anterior.
Mientras descendía por la ciudad, se dio cuenta de que el Sakurazukamori, ya vestido, lo seguía. Ambos se pararon sobre un edificio y se miraron largamente. Para su sorpresa, Subaru notó furia en la mirada dispar del asesino, quien no traía sus lentes oscuros.
- Subaru-kun... me has hecho enfadar...- Seishirou rió cínicamente, lanzando ofudas sobre su presa, los cuales Subaru no logró esquivar, cayendo desde la altura del edificio hacia el vacío. Subaru cayó en un callejón, sobre unos cestos de basura, quedando absolutamente herido por la violenta caída, aunque milagrosamente conciente.
- Seishirou... san... ¿Por... qué?... no te... entiendo... Por qué... me hiciste esto?...- Sin decir mas, el onmyouji quedó inconsciente.
:::Fin del Recuerdo:::
- Nada... No me hagas caso.. Quede inconsciente, y como cuando desperté me di cuenta de que me encontraba cerca de aquí pensé en venir, aunque me costó mucho llegar.
- Subaru...- Kamui lloró.
- No llores... no por mí.
- Es que..¡Te han herido y yo no hice nada! Tendría que haberte ayudado.. no hice nada por ayudarte...
- Kamui... debes dejar de echarte la culpa por las cosas que suceden. Esto no es tu culpa.. Seishirou-san y yo estamos destinados a pelear.
- Pero...
- Todos tenemos un destino. El mío es estar enfrentado a Seishirou-san. Él mató a mi nee-san...
- Pero aún así, tú..
- Odio a Seishirou-san... pero también..
- ¿Lo amas?
- ...- Subaru no respondió, la respuesta era obvia.
- ¡No entiendo el por qué! El mató a tu hermana, y tú sufriste tanto... ¿Por qué lo amas?
- ¿Tú quieres a Fuuma, Kamui?
- Si...
- ¿Aunque haya matado a Kotori?
- ... Pero...
- Mi deseo sólo puede ser cumplido por él. Lucharé hasta que Seishirou-san cumpla mi deseo.
Kamui parecía enfadado, no le gustaba la forma en la que Subaru hablaba de él. "Maldito Sakurazukamori... tú haces sufrir a Subaru... y él no merece sufrir... él es bueno, amable, y se preocupa por mí...".
- No quiero verte sufrir, Subaru...
- ¿Kamui?- Subaru se sorprendió por el tono con el cual le hablaba el joven.
- Yo... Yo quiero que estés bien! Que seas feliz... que no sufras por el Sakurazukamori.
Subaru lo miraba sorprendido. El joven tragó saliva, y se quedó mirándolo largamente.
"Subaru... tú siempre me escuchas, tú realmente me entiendes... yo... creo que...".
- Yo te...- Kamui comenzó a llorar. Sus mejillas sonrojadas, el temblor de su cuerpo y la mirada perdida en sus ojos hicieron que Subaru entienda.
- No lo digas...- Subaru le dio vuelta la cara a Kamui, sólo para no mirarlo más. Esos enormes ojos violeta, los cuales eran mas bellos que cualquier otros. En ese momento, unos pequeños brazos se aferraron a su cuerpo. Y los vio. Kamui lo miraba fijamente, muy cerca de su rostro. Lágrimas caían sin parar de sus grandes ojos.
- Yo... a ti...
- No lo digas, Kamui...
- No puedo evitarlo... yo... ¡TE AMO! Eres demasiado especial para mi...
Subaru se quedó estático ante la confesión del joven. De pronto, miles de recuerdos vinieron a su mente, recuerdos de aquel veterinario que era tan bueno con él, que le decía cosas hermosas, que lo llevaba a muchas partes, el cual siempre estaba allí con él... Y se vio a sí mismo, a los 16 años, reflejado en aquel joven de ojos violeta. Entendió que Kamui sentía lo mismo que él sentía por Seishirou-san... Y comprendió que no era culpa de Kamui... pero él si se sentía culpable, de sólo pensar en que Kamui debiera pasar lo mismo que él pasó por Seishirou-san.
"Kamui me agrada... él y yo somos muy parecidos, pero... yo no quiero que sufra por mí... No quiero ser su Seishirou-san...".
- La historia se repite...- Dijo el onmyouji de repente, con tristeza.
Kamui no comprendió por completo el lamento del Sumeragi, pero se entristeció al ver la mirada apenada de su amado.
- Lo... lo siento, Subaru!...- Kamui continuó llorando.
Subaru sin embargo lo abrazó e inesperadamente besó sus labios apasionadamente, así como el Sakurazukamori lo besaba a él la noche anterior, aunque dudaba de si los besos del asesino la noche anterior habían tenido el sentimiento puro que si tenían los besos de Kamui ahora.
El onmyouji detuvo el beso. Al ver a Kamui a la cara vio algo inédito en el rostro de su joven líder: Alegría, pura y si sincera alegría. . Kamui Shirou lloraba alegría, era hermoso.
Subaru se recordó a si mismo a los 16 años, e imaginó que hubiera sentido si en aquel momento Seishirou-san le hubiera besado. Sintió algo parecido a satisfacción mientras se imaginaba a ese adolescente de ropas llamativas besando al apuesto veterinario. acaricio entonces el rostro sonriente del joven y devolvió, aunque levemente, la sonrisa,
- Yo no quiero que la historia se repita...
- Déjame cambiarla, por favor...- Suplicó el chico.
- Kamui...- Subaru rió y volvió a besar con completa pasión al adolescente. Este se dejó hacer completamente.
Subaru se sentó con algo de dificultad por sus heridas, aunque ya no dolían tanto, recostando entonces al joven sobre la pequeña cama, colocándose sobre él.
Besó su rostro, cuello, labios, y miro sus ojos.
- Yo solo quiero... darte eso que Seishirou-san nunca me dio... Tu lo mereces, eres bello, Kamui...
- Tu también...
- Entonces...
Dicho todo esto, Subaru pasó a desnudar lentamente al joven. Retiró la camiseta, el pantalón y la ropa interior del chico. Recordó brevemente lo hecho con Seishirou-san la noche anterior, alejando los pensamientos rápidamente "No le haré lo mismo... no lo haré... No seré su Seishirou-san.."
Subaru continuó besando al chico, y este comenzó a sacarle su gabardina blanca. El onmyouji le ayudó y entre ambos la quitaron. Luego retiraron la camiseta negra del mayor.
Unieron sus labios una vez mas, mientras Subaru desabrochó sus pantalones, Kamui tironeaba de ellos para bajarlos. Su rostro estaba totalmente sonrojado.
No podía evadir el temblor que se había apoderado de su cuerpo.
Subaru estaba en ropa interior Cuando se dio cuenta del extremo nerviosismo de su compañero.
- Kamui... tranquilízate, estas muy tenso...
- Su... Subaru.. lo siento...
- Esta bien, solo relájate...- Dijo el onmyouji con dulzura.
Kamui respiró profundamente, cerrando los ojos suavemente, e intentó relajarse lo mas posible. Subaru empezó a acariciar el pequeño y tierno cuerpo entregado. Masajeó los delgados hombros, deslizando sus manos sobre la frágil piel del adolescente., pasando por sus brazos, el pecho y finalmente el estomago.
Recordó, de nuevo, su excitación la noche anterior, cuando el Sakurazukamori lamió su ombligo, e imitó el movimiento, esperando que Kamui sintiera lo mismo.
Este sintió la lengua del onmyouji jugando dentro y alrededor del ombligo, gimiendo abiertamente ante esto. Su respiración se agito repentinamente, empezando a suplicar a la vez que casi sin quererlo tironeaba los cabellos del Sumeragi, corriéndolo de aquella zona.
- Subaru... no aguanto...- Abrió sus enormes ojos violeta, notando la mirada del onmyouji sobre él.
El mas joven se veía sofocado y superado por la situación, tal y como él mismo la noche anterior.
- Sé como te sientes... quizás sea mejor si..- Subaru intentó levantarse de la cama, pero el Shirou no le dejó hacerlo.
- No te vayas...- Suplicó con ternura y entre lagrimas.- Quédate... solo un poco.. yo quiero que... estemos juntos...
Kamui tomó el rostro del onmyouji y lo besó con una pasión nunca pensada en él.
Colocó sus manos en las caderas del mayor y junto con las manos del Sumeragi la ropa interior de este ultimo desapareció de escena.
Continuaron besándose.
Subaru sintió bajo él la erección del adolescente, la cual parecía ser molesta.
- Su... Subaru... - Susurró Kamui, necesitado, confirmando el pensamiento del onmyouji.
Sin siquiera pensarlo, el Sumeragi comenzó a besar con suavidad el cuello de Kamui, acariciaba mientras el vientre del chico, depositando besos y lamidas por todas partes en aquel cuerpo pequeño y puro.
Descendiendo un poco, Subaru finalmente llegó a la altura de la entrepierna del joven. sintió nervios recorrer su cuerpo.
"No sé si deba hacerlo...", pensó el aquel momento.
El rostro de Kamui ardió por el intenso rubor. Su respiración se tornó agitada.
Al escuchar la agitación, el onmyouji se decidió. Acercó una mano al erguido miembro del mas joven.
Con timidez, acarició con sus dedos la masculinidad.
- Aah!..- Kamui reaccionó con un grito. Entonces Subaru tomó el miembro en sus manos y comenzó a masturbarlo suavemente, haciendo movimientos ascendentes y descendentes sobre él. Kamui respiraba con total dificultad, casi resistiéndose a gemir. Apretaba sus ojos tratando de soportar el sentir por primera vez una mano ajena sobre su miembro.
De pronto, unos dulces labios se posaron en los suyos. Subaru lo besaba y sacaba mas aún su respiración. Entre beso y beso, Kamui se dejó llevar y dejó escapar sus tan necesitados gemidos. Sus manos, que hasta ese instante se habían mantenido aferradas al colchón, ahora se dirigían a la espalda del Sumeragi. Este movió con mas rapidez su mano sobre el miembro del mas joven.
Continuaban lamiendo sus labios, moviendo sus lenguas, cuando Kamui clavó sus dedos en la espalda de Subaru, lastimándolo levemente.
- Ah!.. Subaru!..- Kamui llegó al clímax, terminando sobre el vientre del onmyouji y sobre sí mismo.
El chico casi se desmayó sobre la cama, pues ese primer orgasmo provocado por otra persona había sido extremadamente intenso para él. su primer orgasmo de verdad.
Aunque su respiración poco a poco volvía a la normalidad, Kamui continuaba respirando con alguna dificultad.
De pronto, unos labios cálidos lo besaron con extrema delicadeza y ternura.
- Subaru... GRACIAS...- El chico sonrió para el deleite del onmyouji, quedándose dormido al instante.
- Kamui...- El monje del monte Kouya movía el cuerpo totalmente dormido del joven líder de los Dragones del Cielo.- Kamuuuuiiiii... ¡OYE!- Lo agitó bruscamente, despertándolo, aunque de una forma un tanto bruta de su parte.
- ¿Qué.. EH?- Kamui se despabiló al verse a sí mismo vestido y sobre SU cama, cuando recordaba perfectamente haberse quedado dormido desnudo entre los brazos del onmyouji. Intentó entender qué había sucedido, y al no saber las respuestas a sus preguntas, miró a Sorata.
- No sé qué sucedió..- Explicó este.- Pero... ¿Tú dejaste ir a Subaru-san?
- ¿Dejarlo ir?... ¿A qué te refieres?- Kamui se agitó, y un temor enorme se apoderó de él.
- Pues...- Continuó el monje.- Cuando llegamos de la escuela, tú dormías aquí y él... no estaba más...
- Eso no puede ser... no...- Kamui sintió un fuerte mareo apoderarse de su cabeza, desmayándose sobre su cama.
- ¡KAMUI!- Gritó Sorata, sosteniendo a su líder. No entendía NADA de lo que ocurría...
La noche ya se había apoderado de Tokyo, cuando Subaru llegó a la tan popular torre, lugar al que se dirigía a veces a pensar. Las heridas físicas casi no dolían, pero las emocionales ardían en su pecho.
- ¿Qué hice?- Se preguntó en voz alta.
Lo que él ignoraba, era la sombra del otro Kamui, el de los Dragones de la Tierra, observándolo muy de cerca.
... Continuará!
Nota de Autora: Jojojo.. Son los primeros lemon que publico en casi DOS años, y el primero yaoi... (hubo otro, pero era demasiado malo, jeje, por eso no lo cuento ).
No se si fueron buenos... pero que se yo, yo intente... es que en este ultimo año el yaoi me ha enamorado!
Mucho que decir no tengo... eemmm... bueno, no pensé que Kamui se fuera a hacer tan importante. Yo sigo insistiendo en que lo detesto, pero nadie me cree uu... (sobretodo por los muchos pins que tengo de él en mi mochila OO.. aunque de Subaru-kun tengo mas P... creo).
A partir del cap que viene empieza lo interesante... SE LOS JURO!
Bueh, basta...
Actualizare rápido, I promise!
Comentarios please!
Schala S.-
PD: AAAAAHH! Cambie mi email! Me olvide de decirlo... , escríbanme si quieren!