Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Shaman King » Con Los Ojos Del Corazón

Diosa Hikari
Author of 10 Stories

Rated: K+ - Spanish - Romance/Drama - Horohoro U. & Ren T. - Reviews: 18 - Published: 08-08-04 - id:2003578

Parejas: Horo x Ren

Disclaimer: Shaman king no me pertenece. Esta historia es de fanáticos para fanáticos. ¬¬ no odian esto.

Advertencias: Este fics es Yaoi. Para todos aquellos que desconocen este genero. Significa que el fics se basa en una relación de amor entre personas del mismo sexo, es decir Hombre-Hombre.

Categoría: AU, con leves toques de Yaoi y un poco de OCC

Aclaración: Para desarrollar esta historia eh dividido a Tokio en dos ciudades totalmente diferentes, es decir; Tokio del norte y Tokio del sur. Ustedes irán entendiendo al transcurso del fics porque hice esta locura.

Con Los Ojos Del Corazón.

Capitulo 1:

Anuncios.

Joven apuesto y humilde esta en busca de su alma gemela. Si eres una persona atractiva, de buenos sentimientos y sobre todo tienes interés de iniciar una relación sentimental por favor comunícate conmigo. Te estaré esperando. No importa sexo

Ren Tao

Tokio del sur.

Ren tenia un tic en su ojo izquierdo mientras leía el periódico que su hermana había depositado en la mesa minutos antes. Su vista furiosa se clavo en el objeto de su odio: su hermana mayor.

-¡¡Cómo pudiste!!- se levantó con tal impulso que su silla hizo un pequeño ruido al caer. -Dios como voy a salir a la calle ahora ¡Que vergüenza!- dijo haciendo que la sirvienta retirara los utensilios de la mesa y levanto la silla para tomar asiento de nuevo.

-Como siempre, estas exagerando- digo la joven de pelo verde. Sin prestarle mucha atención a su hermano, tomo con su mano una pequeña campanilla dorada que emitió un sonoro ruido al moverla. A los segundos llego una pequeña muchacha de cabellos rosa. –Dime Tamao ¿Qué has hecho ahora de postre? –

-Jun hice tu favorito, trufas de chocolate, ahora mismo las traigo- dijo antes de salir corriendo del comedor.

Jun miro con una sonrisa en sus labios la intrépida salida de la muchacha, cuando ésta traspaso la puerta, giro su rostro hacia Ren y observo su seño fruncido, su sonrisa se amplio a un más. Todos los de la mansión estaban al tanto de la empatía que sentía Ren hacia la alegre chica. Es demasiado ruidosa para formar parte de la servidumbre había dicho desde el principio, pero solo en esa ocasión nuestros padres no le consintieron el capricho.

Tamao tenía la misma edad que su pequeño hermano Ren, alcanzaría los 17 dentro de algunos meses. La jovencita se había ganado su cariño desde la primera vez que la vio entrar por la puerta principal en los brazos de su madre, en el instante que su mirada se enfoco en ese pelo rosa supo que ella formaría parte de su familia. Y no se había equivocado. Mientras los años pasaban y la apatía de Ren hacia ella aumentaba, su cariño también lo hacia. Ren era demasiado orgulloso para aceptarlo abiertamente, pero las consideraciones que tenía para con ella lo delataban. Recordaba los inicios en que Tamao era educada por su madre para poder acomodar correctamente los utensilios en la mesa, todo parecía perfecto, de echo esa era la palabra correcta lo hizo excepcional. Pero al servir la comida los nervios la traicionaron y empapo totalmente a su hermano con el platillo principal: la sopa. A pesar de haber pasado 3 años el recuerdo todavía le causaba gracia, y más al recordar el tremendo berrinche que el pequeño Tao hizo, se empeño tanto en que la sacaran de la mansión que sus padres cedieron y Tamao seria mandada a vivir con una de sus tías. ¿Cómo había reaccionado Ren? En cuanto se entero de la decisión tomada por sus padres corrió a decirles que se precipito y que no eran necesarias esas medidas Jun se obligo a dejar su pasado a atrás, para centrar de nuevo su atención en el chico de ojos dorados.

-Se te bajo un poco el enojo- dijo dirigiéndose de nuevo hacia el molesto chico.

-¡NO! Y no creo que te perdone tan fácilmente esta vez Jun. Ahora si te pasaste, como se te ocurre poner todas estas sartas de mentiras y no conforme con ese ridículo mensaje te atreviste a publicar una foto mía. ¡UNA FOTO MIA! Estoy tentado a demandarte por abuso de confianza y violación de mi privacidad- Los ojos de Ren daban la impresión de haber cambiado de color debido al fuego que ardía en su interior.

Jun volvió a sonreír y centro su atención en la foto que mostraba el periódico, en ella Ren se encontraba en una pose bastante mmmm que palabra seria idónea ¿Sensual? ¿Erótica? Como sea sacaba lo mejor de su hermano, en la foto se miraba un chico de pelo violáceo acostado en la cama con un vestuario 100% de cuero ajustado a su cuerpo y totalmente de color negro, lo que favorecía el color de sus ojos ya que estos prácticamente brillaban con luz propia y si le sumamos la cara angelical que su hermano tenía, solo le quedaba algo por decir: fatal. Un ataque al corazón para cualquier cardiaco

-Vamos Ren, toma todo con calma y mira todo por el mejor lado, lo mas seguro es que para mañana vas a tener a tantas personas interesadas en ti que no vas a tener tiempo de seguir enojado- dijo Jun despeinando mas aún el cabello de Ren.

-¿Humilde?- preguntó ignorando olímpicamente el discurso de su hermana. Y leyendo por milésima vez la nota en la sección de cupido del periódico.

-Si. ¿No crees que fue una estupenda idea? Es una buena manera de asegurarnos que la persona que venga no tenga más interés en tu dinero que en ti- dijo autofelicitándose. –No todos los días el chico más apuesto y millonario de Tokio del sur anda en busca de novio-

-¿Quién dijo que yo quería una pareja? ¿Y QUE TE HACE PENSAR QUE A MÍ ME GUSTAN LOS HOMBRES?- le grito haciendo que el pelo de Jun volase en todas direcciones y apareciendo de pronto un tono carmín en sus mejillas.

-Hay hermanito no te hagas, bien que te entretenías viendo al jardinero ¿O me equivoco?- finalizo con una sonrisa picara y mirando a su Ren con complicidad.

-Qu.......!!QUE!!- dijo al fin cuando pudo articular la palabra- Tu........tu.........!!!ERES UNA METICHE!!!- exploto y si antes estaba sonrojado ahora parecía semáforo.

-¿No es lindo cuando se sonroja Tamao?- Dijo Jun dirigiéndose a la joven que en ese momento entraba de nuevo al comedor con el postre en las manos.

-Eh.......yo......pienso que si- dijo mirando de reojo a Ren y sonrojándose. La bandeja que se encontraba en sus manos tiritaba en segundos dando la impresión que caería en cualquier momento.

-Deja la bandeja y retírate Tamao, estoy tratando un tema personal con Jun- dijo Ren con el mismo tono despectivo que siempre utilizaba al dirigirse a ella

-ehh.....si joven Ren, como usted ordene-

-Ren- se oyó la voz de Jun con un tono de reproche impreso.

-Esta bien puedes quedarte- murmuro con desgana. Ganándose una severa mirada de parte de su hermana. Ren suspiro y lo volvió a intentar. –Lo siento Tamao, por favor siéntate con nosotros- finalizo mirando a su hermana y cuando esta asintió supo que esta vez lo hizo con éxito.

-Mira Tamao ¿Qué te parece?- cuestiono Jun a la pelirosa mientras la observaba mirar el periódico que le acababa de pasar. – ¿Verdad que salió mono? No entiendo por que Ren toma esa actitud. Dile Tamao que debería estar agradecido conmigo y no enojado-

-Bueno...yo.......creo......-

-¡AGRADECIDO! ¿Con qué? Con hacerme pasar estas vergüenzas- dijo Ren interrumpiendo a Tamao. -¿No es cierto que lo que hizo esta mal?- dijo por primera vez metiendo en la platica a la muchacha.

Y Tamao lo supo. Estaba en una encrucijada, su mirada pasaba de Ren a Jun, de Jun a Ren y se arrepintió de no haberse ido cuando Ren se lo pidió. Ahora estaba ante la decisión de su vida, apoyar a Ren o a Jun. suspiro no importara a quien apoyara los claros indicios de una guerra por venir se sentían en el ambiente y con un ultimo suspiro se lanzo hacia ella.

La ciudad de Tokio del norte es conocida por sus grandes riquezas en flora y fauna, pero la principal atracción de esa hermosa ciudad son las mansiones, toda grande ciudad cuenta con su típica área glamorosa y Tokio del norte no iba a hacer la excepción.

Pero sobre todas las construcciones sobresalía una, la majestuosa mansión que pertenecía a la familia mas prestigiada y adinera del lugar: La familia Usui y es en esta misma donde una calurosa discusión se lleva a cabo.

-Jajajaja ahora si te sacaste un 10 Yoh- rió un chico de cabellos bicolor con una cinta en su frente y vestido con jeans y una camisa negra.

-Ya te dije por enésima ves que YO no hice nada ¿Por qué no me crees?- contesto el otro haciendo un puchero.

-Si claro. ¿Crees que voy a creerte? Te conozco y sé que eres capaz de eso y más- dijo Horo con decisión. Él y Yoh eran amigos desde niños, gracias a eso estaba al tanto de la naturaleza bromista de su casi hermano, por eso no le fue difícil atar cabos y llegar a esa conclusión, lo único que necesitaba ahora era hacerlo confesar. Además no le era difícil intuir que su hermana Pilika estuviera también involucrada en la estúpida broma y si a eso le sumamos la participación de cierta personita bromista sin duda alguna Chocolove también tenía algo que ver.

-¿Y bien? ¿Estoy esperando?- dijo mientras sus dedos tocaban un ritmo al tocar la base del sillón en donde se encontraba sentado.

-Pues espera sentado porque no tengo nada mas que decir- contesto, mientras volteaba a ver a una chica peliazul sentada en uno de los tantos sillones de la amplia estancia con un gesto de auxilio pintado en su rostro.

-¿Pilika?- dijo Horo mirando por primera vez a su hermana, la cual se había mantenido alejada de la discusión.

-Como eres terco hermano, ya te dijo Yoh que somos inocentes- observo la mirada inquisidora que su hermano le envió. –Solo por esta vez- se sintió obligada a decir.

-Déjame ver si entiendo. Ayer por casualidad se me ocurrió decirles que necesitaba a alguien en mi vida, una persona que me llenara plenamente ¿Verdad- dijo mirando a los dos presentes los cuales asintieron con un movimiento de cabeza. Continuo –Y si mal no recuerdo les dije que estaba arto de esas chicas o chicos que están rodeados de frivolidades y por lo tanto deseaba una persona que no estuviera envuelta en este tipo de ambiente ¿No es así?- volvió a preguntar, y como respuesta tubo otro cabeceo. – Así que les dije mi tipo de persona y ¡OHHH MILAGRO! ¡BENDITO DESTINO!- grito con un dejo de sarcasmo impreso en cada frase. Y ganándose que los chicos miraran al techo por la actitud infantil de su Amigo-Hermano. Pero ignorándolos Horo prosiguió -¡AMADA SUERTE! Que me hace encontrar al chico de mis sueños a la mañana siguiente en el periódico a todo color ¿No creen que soy afortunado?- dijo esta vez con voz impregnada de enojo.- ¿Les parece gracioso? Porque a mi no. Pero los felicito de seguro les resulto bastante cansado buscar un chico que se sujetara a mis gustos de un día para el otro- Esta ves Horo si estaba enojado, como era posible que ellos jugaran con esa parte de su vida. Ellos estaban al tanto de lo solo que últimamente se encontraba. Simplemente podría estar rodeado tanto de mujeres como hombres hermosos, pero ya estaba asqueado de esos parásitos que solo lo buscaban por su dinero. No le importo la vez en que esos dos se pusieron de acuerdo para ridiculizarlo en una de las tantas reuniones de trabajo. Cuando le hicieron creer que los organizadores habían decidido que todos los invitados fueran disfrazados, y en que había terminado eso: ridículo total, y su aire de autoridad se había ido por la borda. Pero esta vez era diferente entraron en terrenos prohibidos y eso, no lo perdonaba fácilmente.

-Hermano- dijo Pilika tratando de calmarlo. Sin éxito alguno. -Créeme esta vez nosotros no hemos hecho nada- Se levanto y se dirigió hasta su hermano tomando el periódico entre sus manos y leyendo la nota que había enfurecido tanto a su hermano. Miro el pequeño mensaje impreso en él, seguida de la foto de un hermoso muchacho. – Ni siquiera sé quien es Ren Tao, ¡Te lo juro!- dijo leyendo el nombre por primera vez y volviendo su atención a la foto.

-¿De verdad?- dijo esta vez con aire inocente. –Bueno entonces no desperdiciare esta oportunidad, digo no todos los días encuentras a tu persona ideal anunciándose en el periódico-

-¿Qué piensas hacer?- interrogo Pilika. Algo no le gustaba, talvez la mirada que su hermano le dirigía a la foto. O ese semblante que tenia Horo que no auguraba nada bueno.

-Comunicarme inmediatamente a las oficinas del periódico para tener un encuentro con él, o a poco crees que lo voy a dejar escapar tan fácilmente- le dio una sonrisa a su hermana antes de levantarse y salir de la estancia sin dejar olvidado el periódico.

Horo camino por un pasadillo que lo llevaba a su oficina. Las paredes estaban tapizadas de valiosas pinturas, candelabros y muchos accesorios antiguos que le daban un aire de excentricidad a la casa. Abrió la puerta del despacho y entro, mirando de nuevo la respectiva foto.

-Así que te gusta jugar Ren Tao, me pregunto cuanto te habrán pagado Pilika y Yoh para que realices esta farsa. En realidad no importa, porque te demostrare que les pasa a las personas que se meten con Horokeu Usui – dijo tirando el diario a la basura.

Continuara........

Capitulo 2:

¡¡Déjenme en paz!!

¬¬ pero que terco es ese ainu. Me pregunto que pasara ahora que se ha formado todo este enredo. Si quieren saber dejen ¡Reviews!

Los espero en el próximo capitulo.

Byes.



Return to Top