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Author of 14 Stories |
Status: En progreso, parte 1/7
Parejas: Harry/OC/Draco. Más que nada het, algunos toques slash.
Rating: T (PG-13)
Género: Romance, algo de humor.
Línea Temporal: Séptimo año.
Disclaimer: Nueva tarea para ustedes: escriban 100 veces en una hoja "Las autoras de fanfics no son dueñas de nada y tienen vacías sus billeteras. Las autoras..."
Notas: No le tengo mucho cariño a este fic, pero al mismo tiempo me gusta como quedó "armado". Es que en un viejo grupo de HP en el que estaba, hicieron un concuro para las chicas: debían escribir como conquistarían a su mago favorito. Yo no estaba interesada porque prefiero el slash, pero los chicos insistieron así que aquí está... Sí señores, he pecado: he escrito un Mary Sue. En mi estilo delirante y gay encubierto, pero Mary Sue al fin. Supongo que todas las autoras pasan por esta fase en algún momento, ¿no?
Parte I
La forra lo está haciendo a propósito.
Al principio, pensé que ella no sabía que yo lo había notado. Pero, ya pasado un mes desde que llegó a Hogwarts por el intercambio cultural, llegué a la conclusión de que todo era parte de su jueguito. Y yo, Draco Malfoy, el chico más temido y a la vez deseado por toda la escuela, ya había caído en él. No podía dejar de fijarme que era lo que hacía o dejaba de hacer. La provocaba a propósito, especialmente cuando me enteré que era hija de muggles. Debo admitir que no conocía mujer que pudiera pegar así. Temperamento latino, lo clasificó un compañero. Ja. Pueden agregar a mi lista de interrogantes sobre la susodicha, como es que terminó en Gryffindor. Yo creo que una túnica en verde y plata sería definitivamente lo suyo. Y si es ajustada, mejor.
Choca conmigo a propósito por los pasillos. Intenta que quedemos juntos en Pociones para que luego accidentalmente vayamos a agarrar juntos el mismo ingrediente y se junten nuestras manos. El día que me paso su dedo por mi palma con semejante sonrisa, hizo que un escalofrío recorriera mi espalda y luego derramé el caldero porque no podía controlar mi pulso. No lo olvidaré jamás. Tampoco los Gryffindors que atrevieron a reírse, ésas fueron algunas de mis mejores maldiciones por años. Me mira desde su mesa buscando mi atención y cuando clavo fijamente mi mirada en ella, gira para charlar con alguien como si nada hubiera pasado. Hasta me vino a decir palabras de consuelo el día que perdimos contra ellos en Quidditch. ¿Supongo que ya van captando la idea, no?
Pero, a pesar de estas y otras cosas más, no la culpo ni estoy enojado con ella por hacer lo que hace. Me encanta que una chica esté así por mí. Es más, tendría que estar contento de haber encontrado una mina así. Tiene determinación y no se rinde hasta conseguir lo que quiere. Es distinta, no le agrega a sus actos esa cursilería que le gusta a la mayoría de las mujeres. Todo lo termina con esa sonrisa suya que demuestra que lo de ella no tiene nada de inocente. Lo mejor, es que sólo me la dedica a mí. Y estoy muy orgulloso de ello.
Mi gran orgullo (o según mi madre, ego) es algo que los Malfoy llevamos en la sangre hace siglos, y no nos gustan que se diviertan con esa parte de nosotros.
Y ahí está el problema.
La única cosa que me irrita lo suficiente como para evitar que yo todavía no haya entrado en acción. Si quiere conseguirme, no puede utilizar a otro para molestarme. (Porque ella no es capaz de ponerme celoso. Me niego a éso).
Que haga su trabajo sin involucrar a terceros.
Y menos a él.
-Continuará-