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Dices que te olvidare
Por: Jenny Anderson
La mañana había sido extraña, no sabia por que pero tenia una extraña opresión en el pecho que le dificultaba el respirar, sus manos temblaban y se sentía nerviosa, pero eso no podía ser, ella estaba bien, las cosas estaban mejor que nunca, ella acababa de entrar en la universidad y su novio estaba haciendo sus residencias para graduarse pronto, el futuro se miraba prometedor, pero entonces, por que sentía ese peso en su pecho por que sentía que algo muy malo acudiría, por que en su interior se había encendido una llama de angustia que no quería dejarla, entonces la puerta de su departamento sonó, el corazón le dio un vuelco, las manos le sudaron mientras se dirigía a abrir la puerta.
Observo la puerta cerrada, no podía hacerlo y al mismo tiempo sabia que no había otra opción, ¿Que otra cosa hacer en estos casos?, como explicarle a la persona que más habías querido que las cosas ya se habían terminado, que había alguien más en el corazón, que por mucho que se quisiera, algunas cosas no podían salir como se habían planeado, ¿Como explicarle a aquella dulce niña que el ya no la amaba?, como decirle sin lastimarla que había alguien más que hacia latir su corazón, ¿como explicar que ese alguien era una de sus amigas?, como pedirle que lo olvidara.
-"Darién eres tu, no te esperaba hasta más tarde"- dijo ella abriendo la puerta, con la angustia aun instalada en su pecho, mientras el rehuía su mirada
-"Tenia algo muy importante que decirte, ¿Puedo pasar?"- Pregunto, ella por toda respuesta dejo libre el camino y el entro, algo en el corazón de serena se agito.
-"Quieres un poco de té?- pregunto ella, hacia poco que se había mudado a ese departamento que le quedaba más cerca de la universidad, ahora con Darién ahí le parecía un lugar frío, aun así disimulo con una sonrisa todo lo que sentía.
-"Me encantaría"- contesto el, intentando ganar tiempo, y buscar las palabras adecuadas para no lastimarla, pero ¿Existían esas palabras?, ella sonrío y entro en la pequeña cocina.
Lejos de ahí, en el templo 4 chicas se encontraban reunidas, cada una con pensamientos diferentes, pero con una chica en común, Serena su amiga, las 4 sabían lo que esa tarde Darién pensaba hacer, pero ninguna podía hacer nada, por que sabían que en el corazón no se mandaba y aun que estaban seguras que a la chica le dolería, también sabían que ella era fuerte y saldría adelante.
-"Nunca quise que esto pasara"- susurro Amy Mizuno, mientras las lagrimas surcaban sus mejillas
-"Nadie quería que esto pasara"- contesto Re mirando duramente a la peliazul, por que la sabia culpable del sufrimiento de su amiga, pero ya no había nada que hacer.
Dices que te olvidare
que será mejor as
y la verdad yo ya no se
como se vive sin ti
Escapas de mi.
-"Y de que querías hablar?"- Pregunto la rubia regresando a la sala con dos tazas de té y unas cuantas galletas que Lita le había llevado el día anterior
-"Me quieres?"- Pregunto el chico mirándola fijamente, ella sonrío con extrañeza, ¿Que clase de pregunta era esa?, ¿Que si lo quería?, ¿que no era obvia la respuesta?
-"Que pregunta tan tonta, claro que te quiero"- contesto ella, con las pupilas temblando levemente -"Y tu?"-
-"También te quiero"- contesto el, y no me mentía, la quería, se había convertido en una buena amiga, alguien con quien hablar, pero ya no la amaba y no sabia como decírselo -"¿Me amas?"- Pregunto estaba vez tomando entre sus manos las de la chica
-"¿Que si te amo?, tu sabes que si"- contesto ella -"Darién a que viene todo esto?"-
-"Prometimos decirnos siempre la verdad, no importaba cuanto doliera no?"- Dijo el soltando sus manos, paseándose nervioso por la habitación, bajo la mirada atenta de la chica, que no sabia por que pero ahora tenia ganas de llorar
-"Si"- contesto la rubia -"Hay algo que tengas que decirme?"- pregunto y al instante siguiente sintió las labios de él sobre los suyos, Darién la estaba besando de una manera extraña, rara, de alguna manera, que ella no entendía, ese beso estaba lleno de sentimientos, que ella no entendía, el beso duro algunos segundos, y a ella le supo a un beso de despedida, así que las ganas de llorar volvieron con más fuerza.
La había besado por que necesitaba saber, necesitaba ver si esos labios aun lo motivaban, si ahí estaba lo que el tanto había buscado, pero se dio cuenta con pena, que al besarla pensaba en otra, así que se separado de ella, de alguna manera ella se había dado cuenta de lo que sucedía con su beso, por que ahora lo miraba con sus ojos azules llenos de lagrimas que retenía tercamente, y el se sintió miserable pero ya no había marcha atrás.
-"Si serena, hay algo que tengo que decirte"- dijo contestado la pregunta de la rubia quien solo había asentido lentamente, mirándolo, don dolor, por que una parte en su interior ya sabia lo que seguía, por que el había estado raro en las ultimas semanas, por que ya no la besaba de la misma manera, por que algunas veces parecía que estaba con ella solo su cuerpo, por que su mente estaba en otra parte, o en otra chica, no quería oírlo, pero no tenia otra opción, no quería saber que ya lo había perdido, no quería saber que ya no la amaba.
Debe ser algún error
te escuche decir adiós
y hasta el sol se congelo
y no se donde ir,
y no se que decir
no lo quiero creer
-"Serena, yo..."- no sabia como continuar no sabia que palabras podrían doler menos, no sabia como le haría tanto daño, dejando en ruinas aquello que ambos habían soñado miles de veces, cuando estaban solos, aveces abrazados en el sofá, otras veces simplemente mirando la luna, pero siempre era el mismo sueño, una familia, con Rini en Tokio de cristal y ahora seria el quien lo derrumbaría, quien materia a su futura hija, pero no podía fingir, no quería formar una familia basada en un engaño, no quería unirse a alguien a quien ya no amaba.
-"Tu que Darién?"- pregunto ella, con la garganta oprimida, con un miedo infinito creciendo en su interior, con las lagrimas ya ganándole la partida -"Lo que quieras decir hazlo ya"- dijo ella con un gesto de fingida seguridad, en un arranque de valentía, mientras las manos le sudaban y el corazón martillaba con fuerza en el pecho, por que sabia que las próximas palabras que salieran de esa boca amada, serian definitivas y mortales.
El la observaba en silencio, solo segundos, pero para ella, aquel instante se le figuraba eterno, el sabia que no podía dar marcha atrás, pero se había dado cuenta que no podía continuar por mucho que lo deseara, por que la garganta se le había secado y sus cuerdas vocales se negaban a emitir sonido alguno, sin embargo, reuniendo valor y también un poco de aquel amor que sentía por otra, se preparo para decirle lo que sentía.
-"Ya no te quiero como antes"- dijo, mirándola, ella clavo sus ojos en el y él supo que estaba sufriendo
-"¿Pero aun me quieres?"- pregunto ella, recordando la afirmación del chico momentos atrás, aun había esperanza, aun podían recuperar, ella pondría todo de su parte para que así fuera.
El sabia lo que tenia que contestar, no podía ilucionarla, no podía dejar que ese brillo de esperanza que emitían sus pupilas continuara con luz, y así aun que doliera tenia que hacerla darse cuenta de la realidad, de su realidad.
-"Como Amiga"- contesto el, enfatizando la palabra amiga, Serena sintió las palabras como un puñal que atravesaba lenta y dolorosamente su corazón,
-"Solo como Amiga?"- Pregunto ella, con la voz entrecortada, el quiso abrazarla, quiso no ser el responsable de su sufrimiento, él que siempre la había protegido ahora le estaba causando más dolor.
-"Si, yo ya no te amo"- dejo caer, las palabras definitivas, Serena cerro los ojos, no quería escucharlo, no quería creerlo
Dices que el amor se apago
que la cuerda se termino
que perdió la pista
se rindió
renuncio
-"MIENTES"- Grito fuera de si, con el llanto corriendo por sus pálidas mejillas -"Si esto es por otra de tus visiones yo..."-
-"No Serena, yo ya no te amo"- interrumpió el, ella lo miro vacilante, con las pupilas llenas de lagrimas, con el rostro descompuesto por el llanto
-"POR QUE?"- Grito volteando sobre el suelo las tazas de t
-"Me enamore de alguien más"- contesto el, mirándola, con las pupilas llena de arrepentimiento, pero también de determinación, había ido a ahí a arreglar todo y eso era lo que pensaba hacer
-"Quien?"- Pregunto ella, en un susurro, por que aquellas palabras la habían lastimado demasiado, por que se sentía inútil, sin fuerza, por que había basado todo su futuro en eso hombre, que ahora le decía que ya no la amaba.
-"Amy"- Contesto el, consiente que con esa simple palabras, la lastimaba más que todos los enemigos que habían enfrentado
-"Como?"- pregunto ella, ya mirando al piso, sabia que pedía demasiado, sabia que se lastimaría más cuando el contestara su pregunta, pero necesitaba saberlo, tenia que entender, necesitaba entender, quería comprender, como había perdido su amor, quería saber por que Amy era mejor que ella.
-"No se como"- contesto el
-"Como?"- volvió a preguntar ella
-"Serena, ese no es el punto"-
-"Necesito saber Darién, necesito saber como"- grito ella, un grito desgarrador, suplicante y el no tuvo el corazón como para negarle lo que pedía
-"Tu sabes que Amy se acerco a mi este ultimo año, los estudios, las practicas, ahora ella esta en el mismo hospital que yo, el roce hizo el cariño, me lo negué por mucho tiempo, pero, es la verdad me enamore de ella.
Serena lo escucho sin dar crédito a sus palabras, pero se preparo a hacer la pregunta más difícil
-"Ella te ama?"-
Dices que el amor se apago
que de pronto se te extravío
se perdió de vista
y esto termino
Darién la observo, por que ella insistía en saber aquellos datos dolorosos, por que insistía en que el la lastimara con sus palabras, no la entendía, pero sabia que la mínimo que le debía era ser sincero, tal y como ella lo había sido siempre.
-"Si Serena, ella me ama"-
No, no lo quería creer, se resistía a creerlo y sin embargo una parte de ella le decía que era verdad, ¿Como había sido tan estúpida?, ella misma le había abierto el camino a Amy, por que penso que nunca la traicionarais, que ingenua, ellas tenían razón, era una tonta, ingenua, confiada, por que mientras creía que su amiga y su novio estaban trabajando, ellos estaban..., estaban.. no era capaz ni de pensar en eso.
en ese momento los odio a los dos, por haberla engañado y haberse burlado de su buena fe, por lastimarla, por destruir todos sus sueños, que creía Darién, que le sonreiría y lo dejaría marchar como si nada, como si no doliera, no, estaba loco si pensaba que ella podía actuar así.
-"Eres un MALDITO"- Grito y se arrojo contra el, golpeándolo en el pecho, el intentaba detener los golpes con sus manos, para que ella no se lastimara, pero fallaba, Ella lo araño, y lo golpeo hasta que el llanto le gano la partida, la observo sin atreverse a articular palabras, mientras ella se encontraba de rodillas en el suelo abrazándose a si misma y llorando, como el jamas recordaba haberla visto.
-"LÁRGATE"- Grito empujando al chico hacia la puerta
-"No pienso dejarte as"- Contesto el
-"No quiero nada que venga de ti, quiero que te largues"-
-"No"-
-"NO LO ENTIENDES, NO QUIERO VERTE"- Grito
-"Serena yo..."-
-"Vete Darién, por favor, me haces más daño si estas aqu"- dijo y el salió mientras ella se recargaba en la puerta y lloraba aun más, grito con todas sus fuerzas para que el la escuchara -"DILE A ELLA QUE NO QUIERO VERLA NUNCA"-
Darién salió de el edificio, con la extraña sensación de que acababa de matar a un niño y que había escondido el cuerpo en algún lugar, por que sabia que la Serena Tsukino que el había conocido había muert las veces que la vería ya no seria a ella, no a esa niña que lo observaba como si el fuera lo máximo, ¿Como era que se haba enamorado de otra?, ¿Como?
aquí estoy ya lo vez (Y mientras tanto yo voy)
No lo quiero creer (Desbaratándome)
Serena lloro como jamas había llorado antes, grito, se enterró las uñas en la piel, pero el dolor no se iba, seguía ahí, donde las palabras se seguían escuchando con dolorosa claridad, entonces en un arranque de furia, tiro todo lo que había en los estantes al piso, fotos, muñecos, adornos, la foto de ella y Darién, cayo al piso mientras el vidrio se rompía, se agacho a recojerla con las lagrimas aun corriendo por sus mejillas.
-"Ahh"- gimió uno de los vidrios se había encajado en su dedo, haciendo que soltara la foto y las gotas la mancharan, una enorme gota roja, donde se encontraba su propio rostro.
la levanto con furia para romperla en dos, en cuatro, ocho, dieciséis, treinta y dos, hasta que ya era imposible pegarla, corrió a su recamara y saco sus Album de fotos, ahí, ahí había unas fotos recientes, observo el rostro de el mientras ella lo abrazaba y la mirada discreta que le dirigía a Amy, y ella había estado tan ciega que no se había dado cuenta.
las rompió todas, arrancándolas sin piedad, y depositándolas en el cesto de la basura pero aun así no dejaban de doler.
Darién llego al templo, donde las cuatro chicas esperaban, se sorprendieron de verlo llegar con arañazos en los brazos y aquella mirada dolida.
-"Como esta?"- Pregunto la peliazul llegando junto a él y abrazándolo
-"Mal"- contesto, refugiándose en el cuello de la chica, su ahora novia
Debe ser algún error
que ya nunca te ver
y no lo quiero creer
prefiero desaparecer
y no se que decir
y no se donde ir
como puedo dejarte ir
Bajo la atenta mirada de las otras tres, que los observan sin saber, sin terminar de entender como es que las cosas llegaron hasta ese punto, ¿Como es que habían podido traicionarla?, ahora ya no sabían que podía esperarlos en el futuro, no sabían que era lo que tenían que hacer.
-"Iré a verla"- dijo Re
-"No"- contesto Darién -"Es mejor que este sola"-
-"No puedes pedirme que la deja sola"- Grito ella -"Es mi amiga"-
-"Pero es mejor que entienda las cosas veras que mañana, vera todo con más calma"- dijo Mina acercándose a Re
-"Dejémosla llorar"- dijo Lita, quien entendía lo que Serena tenia que estar sufriendo y sabia que algunas veces, solamente se podía superar con estar sola un momento.
-"No pueden pedirme eso, tiene que estar destrozada, tenemos que ir a verla"-
-"Lo haremos"- Dijo Amy acercándose a ellas
-"Ella dijo que no nos quería volver a ver Nunca"- sentencio Darién y todas las demás entendieron, que la joven que ella habían conocido había muerto tras decir esas palabras.
Dices que el amor se apago
que la cuerda se le acabo
que perdió la pista
se rindió
renuncio
La lluvia caía implacable, sin dejar observar las estrellas o la luna que esa noche no brillaría con su esplendor, Serena había estado toda la tarde llorando y ahora, ahora se encontraba en la azotea de su edificio, gritando, sin importarle la lluvia que caí sobre ella, sin importarle nada.
-"POR QUE?"- Gritaba, con rabia
-"YO TE AMO"-
-"POR FAVOR, SEIYA, VEN"- Grito, acudiendo a la primera persona que había traído su mente, pero nada, no había nada, se dejo caer golpeando el suelo con los puños, murmurando siempre la misma pregunta, esa a la que los pensadores nunca habían encontrado respuesta ¿Por que?.
Notas de la autora
Bueno en un principio seria solo un one-shot, pero me iba a quedar muy largo así que opte por hacerlo de dos capítulos, espero que les haya gustado y sus comentarios, prometo subir el ultimo capi rápido.