| B s . A A A | full 3/4 1/2 | E E | Light Dark |
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Actuación sin Libreto: Tsukio-Hen
Epílogo.
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Durante unos minutos se miraron como si estuvieran delante de un espejo. Pero lo cierto es que Kaori y Kori eran dos personas diferentes. Y embarazadas. Por su parte, Ken e Isshinta, el esposo del clon de Kaori se saludaron con un fuerte apretón de manos. Tenían el cabello rojizo y los ojos violeta pero la verdad, el resto de sus rasgos era bastante diferente.
Todo esto en el marco de una exposición sobre la Era Meiji donde se presentaron algunos trabajos del expositor Isshinta, basados en el mundo de Rurouni Kenshin, como actividad previa al lanzamiento de la serie de videos cuya edición estaba terminada y cuya campaña publicitaria había comenzado recientemente.
-Esto es muy divertido.- murmuró Akira, palmeando el hombro de Ken al ver a Kaori y Kori juntas. Isshinta, un hombre muy silencioso, sonrió a sus ídolos, a la par que recibía algunas felicitaciones por sus trabajos. – ¿Así que eres realmente un fanático de la serie?- preguntó Akira esta vez más interesado en el escultor.
-En realidad sólo soy un fanático de mi esposa y mi trabajo.- respondió.
Kori se acercó a él y lo tomó de un brazo.
-No te dejaré solo. Quizá prefieras quedarte con la Kaoru original ahora que la tienes frente a ti y me dejes de lado.- Por toda respuesta, Isshinta la besó en la mejilla y la abrazó.
Kaori por su parte, se acercó a Ken. Misato, que ya había visto todas las esculturas, se unió al grupo.
-Me lo habían comentado pero no creí que el parecido fuera tan impactante… - dijo asombrada a las mujeres. Kaori y Kori coincidían en llevar el cabello suelto y llamaban mucho la atención.
-Pensé que serías alguna hermana gemela mía perdida.- dijo Kaori.- Esto es muy gracioso… además el embarazo…
-Tengo ocho meses.- respondió Kori.
-¡Yo también! Pero tendré gemelitos.
-Oh, yo sólo tendré uno…
Después de un buen rato de conversación, ambas mujeres ya se habían hecho amigas e intercambiaban números de teléfono y esas cosas. Los hombres por su parte hablaban de la serie de televisión, de las anécdotas en la grabación de la serie de Videos y ese tipo de cosas.
Por la noche, el matrimonio Nihimura llegó a casa y comentando las sorpresas que trajo ese día, se acostaron a dormir.
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Notas de autora (odio hacer esto al medio de un relato pero es para que nadie se sienta perdido)
Isshinta es un joven que no habla a causa de un trauma y se enamora de la hija de su vecina mediante fotografías. Con el tiempo tiene oportunidad de verla pero es tan tímido que no se le acerca. Cuando ve los carteles promocionales de la serie de "Rurouni Kenshin", la serie de televisión, comienza a ver la historia para sentirse más cerca del objeto de su afecto por el tremendo parecido que tiene con la actriz principal, pero lo cierto es que se comienza a fanatizar con la trama. Finalmente Kori llega a vivir al lado de su casa y lo acoge cuando a él se le incendia su hogar y todos los vecinos le vuelven la espalda. Se enamoran, él supera sus traumas y vuelve a hablar aunque lo hace muy poco.
Como es escultor, tiene muchas figuritas de Kori, aunque para que no se notara tanto su amor por ella, la esculpía con la vestimenta de "Kaoru" pero siempre le pintaba los ojos negros. (ver De Amor y Silencio)
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-Ken…
El aludido se movió soñoliento entre las sábanas de su cama, sonriendo feliz. Y siguió durmiendo.
-Ken… amor… -
-¿Mmmhh?- murmuró indefenso, con el cabello revuelto sobre la frente.
-Creo que es la hora.
-¿Qué hora? – dijo en voz baja antes de caer en cuenta de lo que estaba pasando.
-Creo que tengo contracciones… - dijo Kaori un poco asustada por todo lo que estaba pasando en su cuerpo. Ante esas palabras, Ken se sentó en la cama como si lo hubiera impulsado un resorte, con los ojos muy abiertos.
-¿Crees que ya van a…?
La mueca que hizo Kaori ante una nueva contracción lo hizo actuar rápidamente. Se levantó y llamó a un taxi que cinco minutos después estaba frente a la puerta de su casa. Como el médico les dijo que eso podía pasar, tenían un bolso preparado para ese momento en especial, con todo lo que Kaori necesitaría en el hospital y antes de salir, él se colocó un pantalón de vestir sobre el pijama junto a una chaqueta, para verse decente. Abrigó a Kaori con una manta sobre los hombros y salieron a toda prisa.
-No puedo creer que sea tan pronto. Apenas esta semana cumpliste los ocho meses… - le dijo Ken tomando su mano en el asiento trasero del vehículo de alquiler.-… aunque el doctor... ¿Estás respirando como te indicaron en el taller?-
La joven asintió inhalando aire para tranquilizar sus nervios y aligerar la molestia que sentía. ¡Iba a ser mamá¡Iba a conocer a sus bebes! Pero estaba muy confundida al respecto porque también estaba asustada.
La ingresaron de inmediato a maternidad, a la sala donde la prepararían para el parto.
-No hay tiempo que perder.- decía una enfermera a otra.- Tiene dilatación nueve. En cualquier momento llegará al diez…- continuó, mientras trataba de poner algo en la espalda de Kaori. Ella sólo cerró los ojos y soportó el dolor, pensando en que todo eso pronto pasaría.
Al abrirlos, buscó a Ken… cada vez tenía más miedo y se le olvidaba coordinar su respiración con lo que estaba sintiendo. Todo estaba tan blanco y había tantas caras desconocidas. A lo lejos escuchó gritar a una mujer y el temor aumentó.
-Ken… - musitó, buscándolo con la mirada.
-Relájese.- le dijo una enfermera jovencita a su lado.- todo saldrá bien. Su esposo debe estar dando sus datos en recepción. Pronto lo verá, y también a su hijo.
-Son dos.- le corrigió Kaori.- Vienen dos bebés; señorita, es la primera vez que seré madre y no sé… ni siquiera tengo a mi mamá para preguntarle qué pasa… estoy muy asustada.
Una mujer de edad y gesto endurecido se acercó a Kaori.
-Escucha bien, cuando el doctor te lo indique, pujarás con toda tu fuerza. No lo hagas antes aunque sientas deseos. Hazlo sólo si te lo pide¿entendiste? Sientas lo que sientas, sólo si te lo pide.- Reiteró. La mujer se retiró con cara de pocos amigos. La enfermera jovencita se volvió hacia Kaori.
-El médico verificará que tu dilatación está bien. Si te pide pujar, es que es el momento adecuado y no te rasgarías tanto allí abajo. Hay otras mamás que hacen mucha fuerza, su vagina no se dilata lo suficiente y se rompen bastante cuando sale su hijo.
Kaori sintió que le rasuraban el vello púbico. Miró a la enfermera.
-Es por higiene. No te preocupes, no pasa nada. Oye… déjame hacerte una pregunta.- agregó mirando con cautela hacia otra parte.- ¿Tú eres Hayahama Kaori, de Rurouni Kenshin?
Kaori asintió. No podía hablar con el torbellino de emociones en su cabeza.
-Yo amaba esa serie y la veo cada vez que la reponen. En cuanto salga la serie de videos, los compraré todos.- dijo en voz baja, pero animada la simpática enfermera. Después miró hacia la puerta y vio aparecer al doctor. –Parece que ya estás lista, vienen por ti.-
-Ken… - musitó Kaori, casi suplicando.
Cuando la enfermera entendió que Ken Nihimura, es decir, Kenshin estaba en el hospital, decidió hacer algo un poco arriesgado. Salió corriendo del pabellón y lo encontró entrando al pasillo de maternidad. Lo reconoció enseguida y lo tomó de una mano, para apresurarlo.
-Su esposa está adentro, llamándolo. Entre allí y tome su mano. Tiene que darle ánimo porque está aterrorizada la pobre.-
Ken entró al pabellón, asegurando a quien le preguntara que era el padre de las criaturas. Alcanzó a tomar una de las manos de Kaori cuando el doctor le pidió que pujara.
La chica sintió, aparte de un dolor atravesar su bajo vientre, algo caliente fluir entre sus piernas. Hizo tanta fuerza como pudo hasta que el doctor le pidió que parara. Estaba exhausta pero sabía que eso se iba a prolongar.
-Todo estará bien, mi amor.- le dijo Ken, acariciando su frente que comenzaba a humedecerse. Al recibir la mirada agradecida de su esposa, se alegró más que nunca de estar ahí, en ese momento.
-Ya Kaori… otra vez…
Kaori cerró los ojos a la par que gemía y hacía fuerza. Sintió esta vez un desgarro pero no se detuvo. Y algo redondo haciendo presión desde adentro de su vagina para salir al mundo.
-Un poco más, Kaori…-
Con un agotador esfuerzo y un grito, salió el primero de sus hijos. De inmediato se puso a gritar con toda la fuerza de sus pequeños pulmones mientras el médico le cortaba el cordón umbilical y se lo pasaba a una enfermera que lo limpió un poco y le hizo un rápido examen. Ken miraba atónito la escena y Kaori esbozaba una sonrisa de felicidad tal que logró iluminar su rostro a pesar del cansancio.
Envolvieron al bebé y se lo pusieron sobre el pecho mientras el médico seguía mirando entre sus piernas. Kaori alcanzó a saludar a su hijo y a besarlo en la cabeza cuando lo apartaron de ella.
-Has sido muy valiente y muy buena paciente, Kaori.- le dijo el doctor.- Ahora debes hacer otro esfuerzo para que salga el hermanito.-
Rato después, otro pequeño lloraba en la habitación, mientras la placenta que quedaba dentro de la joven salía de ella y era desechada. Todo había salido de maravilla y al salir de ese pabellón, Ken firmó un par de autógrafos, aunque uno iba con dedicatoria y agradecimientos muy especiales para una sonriente enfermera fanática de su personaje.
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Midori despertó al sentir la caricia de la brisa de Junio en su rostro. Abrió los ojos y lo primero que pensó fue: "Luz… aquí hay tanta luz". Las cortinas del cuarto se mecían con el viento que se colaba por la ventana y un fuerte resplandor proveniente de afuera la invitó a levantarse.
Se estiró elegantemente a medida que se acercaba al ventanal, descalza y cubierta con un camisón delgado, dejando atrás las sábanas blancas de algodón revueltas sobre la cama que la acogió durante esa noche. Al cruzar el ventanal notó el viento helado de la playa, contrastando con el calor que manaba del rey Sol. Cerró los ojos y permitió que la caricia sobre sus mejillas continuara. Se sentía feliz.
Era libre.
Apoyó las manos en el barandal que rodeaba el porche y casi de inmediato sintió una presencia a su espalda. Luego, junto a sus manos, las de Umeda se aferraron a la madera, dejándola atrapada con su cuerpo. Y por un rato, ambos miraron el mar.
-Me gustas cuando callas… -comenzó Umeda en voz baja, cerca de su oído.-… porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.-
El silencio volvió a reinar entre ellos y algo maravilloso sucedió. Midori se volvió entre los brazos de Umeda y mirándole a la cara, le sonrió.
Eran compañeros de vida. Eran iguales.
-¿De dónde sacó eso?
Esta vez, Umeda soltó una leve carcajada.
-Ni siquiera me das el beneficio de pensar que lo pude haber compuesto para ti.-
Ella negó con la cabeza.
-Sé que lo he oído antes en alguna parte. Usted no puede engañarme.
Umeda se rindió, suspirando derrotado.
-Se lo robé a un poeta. A un sujeto que se llamaba Pablo Neruda. Por lo que tengo entendido, este es uno de sus poemas más famosos. Estoy seguro que en español rimará mucho mejor que en japonés.
-Pienso lo mismo. Y dígame… ¿cómo se titula esa poesía?
-Hum… pues… pues se llama "Poema número quince". De hecho, el libro se llama "Veinte poemas de Amor y una Canción Desesperada". Lo tengo en mi biblioteca y cuando quieras te lo puedo prestar.
-Me gustaría más que me las recitara, como acaba de hacer.
-Oh, no… no, porque no todos los poemas son felices y este que acabo de recitar me pareció adecuado para ti, en este día. Espero no tener que sentirme inspirado para dedicarte uno trágico, como el Poema Veinte.
Midori se reacomodó para quedar de frente mirando el mar, nuevamente.
-Es hermoso. Gracias por traerme, Umeda.
-No tienes nada que agradecer, te traje porque quería. Hace años leí que el Océano Pacífico era un lugar que no tenía memoria. Un lugar donde uno podía olvidarse de las cargas que tenía en el corazón y ser uno mismo.- soltando la baranda, con una mano Umeda atrapó el mentón de Midori para hacer que lo mirara una vez más.- Y debe ser cierto. Te he visto sonreír bastante en estos días.
-He tenido motivos. Me he sentido bien aunque… me extrañó no verlo en la cama hace un rato.
-Ah, eso… pues fue culpa del enano pelirrojo. El muy tarado me despertó temprano. No debí darle mi número de celular.
-¿Y qué quería?
-Nada. Es decir… quería que supiera que ya habían nacido su par de mocosos… - un leve codazo en las costillas hizo que Umeda se retractara de inmediato.-… es decir, sus "dulces gemelitos". Fue anoche que Kaori comenzó con el trabajo de parto así que ya te imaginarás, Ken tuvo que correr en la noche al hospital con ella y luego esperar. Pero todo salió muy bien. Fue parto natural y aunque dice que ella está cansada, también está muy feliz.
-Claro que debe estarlo. Tengo entendido que Kaori antes había sufrido un aborto y recuerdo que usted la cuidaba porque ella tenía problemas con este embarazo.
-Así es. Pero todo ha salido bien para ellos y en verdad, creo que se lo merecen. Han superado muchos obstáculos y ya era tiempo de que les tocara vivir cosas felices. Aunque Ken sigue siendo un idiota.- agregó Umeda, satisfecho.
-¿Y cómo se llaman los bebés?
-Pues… no han sido muy originales con los nombres. Uno se llama Kojiro en honor al padre de Kaori y el otro se llama Kuro, que era el nombre del primer director que tuvo la serie de "Ruroken" y que al parecer, fue como un padre para Ken en algún momento de su vida. Kojiro y Kuro Nihimura -Hayahama. Tremendos nombres… si nosotros tuviéramos un hijo, se apellidaría "Sawada-Tendo". No suena tan mal.- dijo Umeda, distraído. De inmediato Midori se tensó y él se dio cuenta. –Lo siento. No estaba insinuando… -
-Está bien… - dijo ella esta vez, volviéndose completamente.- No tiene que disculparse.- siguió, apoyando las manos sobre el pecho de Umeda y alzando el rostro para darle un beso.- Sería lindo tener hijos… usted sería un buen padre.
-Y tú serías una madre hermosa, Midori.
-Pero… pero no sé si sea una buena mamá. Yo… no lo sé… -
-Yo te ayudaré. Aprenderemos juntos. Yo también sería padre por primera vez y estoy seguro que estaré muy nervioso. Y si nuestro hijo hereda tu belleza y mi inteligencia, será espectacular.- dijo él muy entusiasmado con la idea.- Tú eres más bondadosa que yo, así que le enseñarás a rezar, a ser amable con los demás. Le enseñarás a cantar y espantarás a los monstruos que vivan debajo de su camita cuando entres a su cuarto. Y curarás sus heridas con un beso.
-Y usted, Umeda… usted le enseñará a vivir, a ser feliz. Le enseñará a jugar y a crecer en un hogar protegido. Yo… quisiera haber aprendido todo eso. -
-Sshhht… Recuerda que estamos en el lugar donde no hay memoria. Le enseñaré a nuestro hijo todo lo que quieras pero con tu ayuda. Y sobre ser feliz o no serlo… es algo que uno aprende solo, a medida que pasan los años. Nosotros le podemos dar una idea de cómo hacerlo pero al final, él decidirá qué cosas lo harán sentirse pleno. Y me gustaría tanto ver que tú también logras eso… -
Midori con calma, dio un pequeño brinco, apoyando sus manos en la baranda, de modo que con el impulso pudo sentarse en ella. Enredó las piernas entre los barrotes de madera que la sostenían para no perder el equilibrio y miró a Umeda largo rato.
Notó las arrugas en torno a sus ojos y las hebras plateadas que aparecían en sus sienes. Estaba un poco ojeroso aún, con el cabello en desorden moviéndose ayudado por el viento en una graciosa danza. La joven se acomodó un mechón de pelo tras la oreja y le sonrió.
-¿Se dio cuenta del tipo de conversación que acabamos de tener?
Umeda se acercó más a ella. Tanto que Midori tuvo que separar las rodillas para recibirlo.
-Claro que si. Quería compartir ese sueño contigo. Ya sé que acordamos que no te molestaría con planes a futuro pero…
Midori lo besó largo rato, echándole los brazos al cuello. Eso lo sorprendió porque generalmente no era tan efusiva.
-Usted mismo dijo que este era el lugar sin memoria.- dijo ella al separarse un poco de su boca.- Y su sueño no me asusta porque… porque es uno que he comenzado a tener yo también.
- Midori, tú…
- Lo amo, Umeda. Lo amo, lo amo… y… y no me da susto decírselo porque me siento bien haciéndolo y quiero que usted lo sepa. Lo amo mucho, Umeda.
Al sentir los labios de la joven nuevamente sobre los suyos, Umeda sintió pronto un fuerte calor que se extendió por todo su cuerpo. La emoción estaba causando estragos en sus sentidos así que tomando a la joven como si fuera una pluma, la llevó de vuelta a la cama.
-Una vez escuché que me decías eso entre sueños… - murmuró mientras la besaba.- Y no estaba seguro de si había sido real. Pero me gusta como suena tu voz cuando lo dices.
-¿No lo aburriré si se lo repito?-
-Te aseguro que no.
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El estreno de la serie de Videos "Rurouni Kenshin: Tsukio-Hen" fue todo un éxito. Y el nombre de Aoshi Miyasaki ingresó de inmediato al Salón de Honor de los directores japoneses por el gran trabajo realizado. Los expertos advirtieron que se encontraban frente a un trabajo que de inmediato se convertiría en un título de culto no por lo freak sino por la maestría en la forma de presentar la historia.
En una entrevista concedida para un importante canal de televisión, Aoshi comentó que el mérito era de Nobuhiro Watsuki ya que sus viñetas sirvieron casi en su totalidad para la conformación de los videos. Pocos días después, Watsuki en otra entrevista para una revista especializada en manga, animé y videos, diría que "(…) el señor Miyasaki es un hombre muy humilde. Estaba muy preocupado en no pasar a llevar la historia que creé. Francamente, su trabajo me impresionó profundamente… ¡le quedó mucho mejor que a mí! Quizá deberíamos asociarnos… sería bueno porque el trabajo de mangaka absorbe mucho tiempo y siempre me hacen falta manos. Él realmente es un hombre muy talentoso".
Otra de las cosas que llamaron la atención de la serie fue la participación de Ken Nihimura, de quien un crítico dijo lo siguiente en la misma revista de la que hablábamos anteriormente: "Realmente yo no le tenía mucha fe a Nihimura cuando se mencionó su nombre como el confirmado en la serie "Rurouni Kenshin", así como a su coprotagonista, quien prácticamente fue seleccionada por su linda cara (aunque también nos dio la gran sorpresa). (..). Pensé, como fanático de la historieta manga, que él no era el adecuado para interpretar a Kenshin Himura y que deberían buscar a un actor que fuera realmente actor porque, no olvidemos que Nihimura hasta el momento sólo era un profesor de kendo para los actores. Después de iniciar la serie con un trabajo aceptable, cuyo nivel fue aumentando conforme pasaba el tiempo, y darnos una grata sorpresa en la película, la verdad, todos pensábamos que ya había sacado todo su potencial a la luz. Pero en esta serie Nihimura una vez más deja a todos con la boca abierta. (…) Uno realmente se contagia con esa angustia del asesino que se vuelve loco porque su corazón no está de acuerdo con las acciones que comete. Y eso no es mérito del director. Ha sido un agrado ver el proceso de madurez de este ya actor en toda ley que no tiene nada que envidiar a otros con más experiencia. Y no sólo es su actuación lo que llama la atención, sino el hecho de que DE VERDAD parece un chico de tan solo catorce o quince años. Para tal efecto, Nihimura se tomó muy en serio este trabajo e inició una estricta dieta para bajar de peso, además de teñirse el cabello. Ken Nihimura nos demuestra que la constancia es lo que necesita cualquier persona para llegar a ser el mejor. (…)"
Desde luego que ese año, la serie de Videos ganó varios premios, entre los cuales destacaban maquillaje, dirección, banda sonora. Ken fue nominado a mejor actor aunque al final ganó otra persona. De todos modos, el pensar que lo habían nominado en vez de otros a quienes él consideraba de los mejores, lo tenía muy satisfecho.
Aoshi por su parte estaba muy atareado. De muchas casas televisivas y productoras lo llamaban para ofrecerle lo que quisiera para hacer… lo que quisiera. Pero Aoshi quería tomarse las cosas con calma y en cuanto Satori tuvo vacaciones en la universidad, la tomó de una mano, la subió al avión con su pequeño hijo y se fueron todos a disfrutar de unos merecidos días junto al abuelo Momoshiro y su novia, con quien contrajo matrimonio.
Después de intentarlo mucho, una revista importante pudo convencer a Ken de hacer una sesión de fotos además de una entrevista para ellos. Con la primera portada de Ken en una revista que no era de manga y animé, aquella edición tuvo que ser reeditada para cubrir la demanda que tenía. El reportaje era extenso, hablaba sobre el trabajo de Ken, su participación en otras producciones como el maestro de kendo y algunos datos sobre su vida hogareña. La verdad es que lo más atrayente de Ken era eso: su escasa exposición pública a pesar de lo famoso de su personaje. Y parecía ser que a las mujeres les atraía mucho más un hombre famoso que le era fiel a su esposa que aquellos que se jactaban de haber tenido muchas parejas.
"Por el momento quiero dedicarme a mi trabajo, a mi esposa y a mis hijos" comentaba en una parte de la entrevista en la que se le preguntaba sobre sus proyectos a futuro. "Es mi mayor interés. Además, es agradable volver a tener tiempo para visitar a mis amigos y poder visitar los dojos a los que iba para practicar mis técnicas. Generalmente el kendo que se les enseña a los actores es muy simplificado… básicamente se les enseña a moverse y que se vea bien en la cámara, pero el kendo es mucho más que eso. Es disciplina, fuerza, es vitalidad, es seguridad… a veces he tenido alumnos que han querido seguir por ese camino. Entonces voy y les invito a seguir aprendiendo y para ello los mando con quienes yo considero verdaderos maestros. Yo mismo tengo una práctica dentro de un rato."
"Te apasiona mucho el kendo¿verdad?"
"Desde luego que si. Mediante él he podido ordenar mis ideas a lo largo de mi vida. Además, es mi trabajo, me apasiona, me gusta mucho enseñarlo y ver como la gente aprende cosas a través de su práctica. (…) Quizá en mi vida pasada fui un samurai. Quién sabe"
"¿Este año aparecerás en pantalla o te estancarás en Kenshin Himura? Hasta el momento es lo único que has hecho."
"En lo personal no me molesta personificar a Kenshin. No lo siento como un estancamiento. Kenshin es alguien muy especial, con diversos matices. En la serie comenzaba como alguien muy humilde y servicial. Muy amable. Pero yo mismo me sorprendí cuando en su primera batalla real (la de Sombrero Negro) él se enfada tanto y deja entrever por primera vez parte de esa locura de asesino que aún llevaba en su interior. También me sorprendió el notar la fuerza de sus sentimientos por Kaoru. Cuando pensó que estaba en peligro se volvió loco y eso pasaba reiteradamente más tarde. Siempre procuraba su protección primero antes que el de los demás. Entonces, yo tenía que pensar en actuar a alguien que estaba enamorado pero que por algún motivo no lo decía hasta que las circunstancias lo forzaban a reaccionar. Después era un hombre que iba donde su maestro a tratar de superarse y ahí descubrí a un Kenshin que en otra época había sido un chico muy arrogante. En ese momento me empecé a asustar con lo que podría seguir descubriendo de él. Lo que sucede en la serie de Videos fue muy fuerte. Amar tanto a alguien para terminar matándola por accidente y todo eso de la violencia de la época. En la serie de tv se vio muy poca sangre en comparación a este nuevo trabajo… pero en fin, como ves, no es posible que interpretar a Kenshin sea estancarse porque las épocas de su vida tienen diferencias muy marcadas de personalidad. Y cada historia de él es un desafío nuevo."
"Se dice que la historia de Watsuki actualmente está en su fase final y que las ventas han ido aumentando considerablemente, lo que hace pensar que habría una nueva entrega audiovisual de Kenshin. En ese caso ¿tú lo harías?"
"Ese tema no es algo que dependa de mí sino de los productores. En lo personal no tengo ningún problema con eso y me pregunto qué será lo nuevo que descubriré de él. Le tengo mucho cariño a Kenshin, porque como sabes, durante el rodaje de la serie conocí a mi esposa." (…)
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-Sales muy bien en las fotos. Tendré que cuidarte porque no faltará la mujer que te quiera robar.- dijo Kaori cerrando la revista luego de leer el reportaje. Los gemelos dormían en su cunita e Inuyasha montaba la guardia nocturna en el patio mientras miraba la luna.
-Sabes que soy sólo tuyo.- mencionó Ken, acercándose a ella con una bandeja en las manos.- Aquí tienes tu cena. Este par de angelitos te tienen muy atareada.-
-Asi es, Ken. Mamá Nadesico y mamá Miranda me ayudan bastante cuando pueden venir pero no sé…. Extraño tanto a mi mamá. Tú me ayudas mucho, pero no es suficiente… quizá sea bueno buscar más ayuda. Ken, tu crees que… -
-Ni se te ocurra.- dijo Ken mientras ponía la bandeja sobre las piernas de Kaori.- No quiero a ese sujeto merodeando por aquí nuevamente.
-Pero Ken… Umeda dice que… -
-¿"Umeda dice"¿Ya has hablado con él?-
-Pues… él me trajo la revista.- la joven madre sonrió tímidamente a su marido.- ya se instaló definitivamente en Tokio porque su hermano le cedió la casa. Y puede venir… -
-Olvídalo.
-Ken, no seas rencoroso. Además no me has dejado hablar.
-Está bien. ¿Qué me ibas a decir?
-Que Umeda me dijo que justo estaba de vacaciones y que podía ayudarme si lo necesitaba porque Midori está trabajando y se siente solo en casa. Me confidenció que eso le serviría para ir practicando lo de ser papá… -
-Claro, y tiene que hacerlo con MIS hijos.
-Pero Ken… Umeda ha…
-"Cambiado y es una buena persona". Mira, no se me olvida que una vez…-
Ken pensó un poco antes de hablar. Luego miró los ojos de Kaori y después a sus bebés durmiendo plácidamente. Se sentó al lado de su esposa.
-Tienes razón. Él ha cambiado. Y tú eres muy leal a mí. Discúlpame, a veces me pongo celoso sin razón. Mi amor, si para ti está bien que venga ese gorila a ayudarte, está bien.-
-No, no, Ken, olvídalo. Es decir… podemos contratar a una enfermera que me ayude hasta que me acostumbre y después… -
-Kaori.- dijo Ken tomándola por los hombros.- No te preocupes. Dile a Umeda que venga cuando quiera para estar contigo. Asi te hará compañía y además podrán conversar. Te amo mucho, Kaori y sé que eso es lo que más te gustaría. Podrás saber más de tu mamá y a la vez estarás más tranquila con alguien conocido.
-Gracias, Ken.-
-De nada.- dijo éste besándola en los labios, antes de robarle un poco de postre.
Al rato se estaban quedando dormidos, abrazados, cuando Ken murmuró:
-Pero si la primera palabra de mis hijos es: "Papá" y se la dicen a Umeda, ni los dioses lo salvarán de la pateadura que voy a darle.
-Ken…- lo llamó Kaori. Lo iba a reprender por tal idea cuando él la besó de un modo que ni ella se acordó después de qué estaban hablando.
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Fin epílogo.
Fin Actuación sin Libreto: Tsukio-Hen.
Marzo 8, 2007
Notas de Autora
Hola!
Gracias a quienes se acordaron de mí en el capítulo anterior.
Kaoru-Niimura
Kai250
Karura Himura
kagomekaoru
BattousaiKamiya
Arashi Shinomori
MICH-SAMA
silvi-chan
MirchuS
Kaorumar
gabyhyatt
lolix1655
Finalmente se reportaron y sus comentarios me dieron mucho ánimo.
Gracias además a:
Adazmerize Heleison
Alassea
Alexandra Shinomori
ALPHAJACK
AoMe Hs
blue ningyo
Burakki Leo
Cedrica de Lyrou
CiNtHiA
o0o-Lady Scorpio-o0o-JuTai-
DarkCam
Dark Shadow
Emy
Ghia-Hikari
Hada
Justary-san
KaOrA-FGV-16
Kaoru-Neko
Kaoru Himura Elric
kaorusanz
Kaoru86 Kamiya
Kaorudono8
Kaoruluz
Kaorumar
Karasu no Hime
Ligabiss Aninnis Arakiri
limekamiya
Lyneth
Maki-san
Mari
mer1
Mia T.
Michel 8 8 8
mikomi shinomori
Mila de Lioncourt
Mirna Himura
Misao-21
misaohx
misao shinomori-12
naoko L-K
O.o Kaoru-chan o.O
Onashiru Okanami
Reiko Navi-san
RENGOKU
Rinsita-chan
Ruby P. Black
Satsuki Haru
Tsuki-Ra
Yukari
Yume Fujimi
YuNa
Quienes en algún momento también leyeron la historia y dejaron comentarios.
Como ven, este es el ultimo capítulo de "Actuación sin Libreto: Tsukio-Hen". Bueno… en toda ley lo era el anterior; éste es algo así como lo que no se vio, como aquellas escenas que salen en las películas después que ha salido el final y pasan la canción con los créditos y todo eso.
Me alegré mucho de ver a algunas personas de las que hacía tiempo no sabía. Sobre lo de leer sus trabajos, trataré de hacerlo en estos días… mi computador anda muy lento y demora mucho en cargar las páginas. Eso me complica.
Lo de las entrevistas se me ocurrió cuando fui a comprar unos útiles escolares para la lista de mi mamá y me encontré con un dibujo en un estuche de un sujeto que se parecía a Ken Nihimura según yo. Pero como en esta página no se pueden poner fotos, me inventé un fotolog con el fin de subir esa foto esta semana, junto a su entrevista. Sería divertido, creo yo, ver algo así. El nombre del fotolog termina con "blankaoru".
Quedé conforme con la escena del parto. Es decir, al principio iba a hablar de una futura madre muy feliz pero luego me imaginé en esa situación, sola y sin mi mamá al lado. ¡Creo que Kaori se sentiría muy perdida! Más si sólo tiene a Ken a su lado todo el tiempo. De pronto hasta me dio un poco de pena pensar en todo eso y me arrepentí de no haberle dejado más familia. Por eso al final lo más cercano a ellos que tiene es Umeda y Ken así lo ha entendido.
También me gustó la escena de Midori y Umeda en la playa… creo que es mi favorita en esta historia. Después quise escribir más sobre ellos pero pensé que mejor los dejaba hasta ahí… después de todo, Kaori por ahí hace un cometario cerca del final que nos da algunas luces de cómo están ellos actualmente.
Sobre Kori e Isshinta, me pareció justo mencionarlos al final de esta entrega cuando hice lo mismo con Ken y Kaori en la historia de ellos. Fue como una vuelta de mano entre dos fics…
"Actuación sin Libreto: Seisohen" será una entrega más corta que ésta aunque aún no decido su fecha de estreno. Todavía tengo mucho trabajo planificando "Kenshin, un chico en Apuros" y encima, tengo tanto que terminar. Me han tocado duros estos dos últimos años pero espero terminar todos mis cuentos.
Les dejo un beso porque me voy a trabajar en lo de la foto del fotolog. En una de esas podemos jugar un poco a lo de las entrevistas y le hacen preguntas a los personajes.
Otra cosa. Amo Chillán porque allí vive el amor de mi vida. Lo malo es que es en el campo campo y ni por teléfono pude conectarme a Internet.
Gracias una vez más por haber llegado hasta aquí y leer la historia. Por fin una más terminada, eso me pone contenta porque es una nueva meta alcanzada. Ya llegarán más historias y espero que al menos alguna de ellas gane un espacio en vuestros corazones.
Se despide muy contenta aunque cansada, su amiga Blankaoru.