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Author of 14 Stories |
Nota: Todos los personajes de Yu Yu Hakusho, junto con su concepto en si, no me pertenecen, son propiedad de Yoshihiro Togashi y este fan fic fue escrito por motivos de entretenimiento.
Aclaraciones:
Kitsune: Zorro
Kaettekita no Shinju: La Perla del regreso
Yazuka: Mafioso
Kisaki: Reina
Ouji: Príncipe
Kego: forma muy formal de hablar
"Dori Me"
- Llévame al interior -
Por Yersi Fanel
Epilogo
"Dori me, Interimo adapare dori me
Ameno ameno latire, Latiremo, Dori me"
(Llévame al interior, absórbeme llévame
Divúlgalo, divúlgalo ocúltalo, ocúltalo en uno mismo
Llévame, divúlgalo, cantos inapercibidos, divúlguenlo)
- "Ameno", Era.
Dos meses después de lo sucedido, el ambiente aun era demasiado pesado, Mukuro estaba en su Castillo en el abismo de zafiro, mientras Hiei, sentado en uno de los árboles que rodeaban el lugar, estaba leyendo...
"A oírlas del ría piedra me senté y lloré. Los recuerdos de esa noche son vagos y confusos. Sólo se que estuve cerca de la muerte, pero no recuerdo como era su rostro ni a dónde me llevaba..."
Mukuro caminó hasta el balcón, el árbol dónde Hiei estaba, se encontraba unos cuantos metros junto a este, las ramas eran alcanzadas fácilmente desde ahí, el koorime estaba sentado entre las gruesas ramas de la parte superior del árbol, sin poner atención a su alrededor.
La conquistadora dio un suspiro y regresó a su estudio sin cerrar las puertas que daban a la terraza, desde su escritorio podía ver a Hiei, quien de vez en cuando levantaban la mirada, pero por lo general sólo se veía el movimiento de su mano al cambiar de pagina.
-"¡Mukuro-sama!"- gritó la voz de un mensajero, quien entró en la habitación, la mujer levantó la vista sin decir nada, mientras el mensajero extendía la mano para darle un sobre –"Noticias del mundo espiritual"-
La conquistadora tomó el sobre y le indicó al mensajero que se retirara, quien obedeció y cerró la puerta al salir, Mukuro abrió el sobre y extendió el mensaje.
' Por medio del presente mensaje, tengo la necesidad de invitarla a usted, Señora de las tierras del Oeste, a un reunión con los otros tres lideres del mundo del mal '
-"¿Otros tres?..."- Mukuro parpadeó ente esto y siguió leyendo.
' La representante de las tierras del norte ha recuperado su poder y el orden en dicho lugar ha sido restablecido, por lo tanto se solicita que se reafirme la alianza entre los cuatro lideres del Makai como se estipuló años atrás.
El Rey Yomi continuará bajo estricta vigilancia, puesto que sólo se le permitirá salir de su arresto domiciliario por esta especial ocasión '
-"A eso lo debieron haber mandado directo al infierno, arresto domiciliario¡ja, que poco castigo, pero bueno... no hay muchos que sean capaces de Gobernar el sur del Makai desde Gandara, su gente solo acepta a la familia de Yomi..."- dijo recordando el veredicto del mundo espiritual para con el gobernante de las tierras del sur.
Por otro lado, las tierras del norte habían permanecido sumidas en un sueño frió desde que su gobernante fue sumida en un extraño sueño, casi mortal, años atrás, a causa de un desequilibrio en la naturaleza, las tierras del norte son las mas apegadas al cuarto reino, la naturaleza y su gobernante es descendiente directo de la misma.
Cuando la joven reina entró en cinta, todos en las tierras del norte lo celebraron con alegría, al fin tenían un heredero para su reino, pero cuando la reina entró en su sueño casi mortal, su hijo desapareció.
Todo el norte del Makai fue cubierto por una ola de vientos fríos y nevadas que sumergieron toda vida en ella en un estado de hibernación, el ambiente regresaría a la normalidad cuando el jardín del norte, donde estaba el castillo del gobernante del mismo lugar, floreciera y la vida regresara a sus tierras.
Natsumi sabía de lo que hablaba cuando dijo que el jardín del norte había florecido, la vida en la cuarta área del Makai había sido restaurada y su gobernante, había despertado.
-"Será interesante ver a esa persona..."- dijo en voz baja, mientras seguía leyendo.
Mientras tanto, Hiei seguí sumergido en su lectura...
"- Escriba todo lo que esta sintiendo. Saque las cosas del alma, póngalas en papel y después tírelo. Dice la leyenda que el ría piedra es tan frió que todo lo que en el, hojas, insectos, plumas de ave, se trasforma en piedra. ¿Acaso no sería buena idea que dejase sus sufrimientos en esas aguas?..."
El joven de ojos escarlata afiló la mirada, colocó el separador en aquella hoja y cerró el libro, mientras sus ojos miraban en suelo metros debajo de el.
-"Si... sería bueno"-
El sonido de las aves cantando en la cálida tarde en el abismo de zafiro inundó el ambiente, mientras Hiei se recargaba en el tronco del árbol, cerraba los ojos, apretaba el libro entre sus manos con fuerza, para depuse soltarlo y dar un suspiro.
-"Kisaki-sama, le enviaron esto"- dijo la joven de cabello negro, vestida en un traje estilo chino color de morado con blanco, mientras entregaba a la joven reina de aquellas tierras un sobre.
La reina, una mujer de tez blanca, cabello castaño oscuro y ojos azules miró a su dama de compañía y sonrió, ella lucía un traje de emperatriz estilo chino en color negro con detalles en blanco.
-"¿Cómo se encuentra mi hijo esta mañana?"- preguntó con un tono de preocupación, pero procuró que su sonrisa no desapareciera.
-"Ouji-sama esta mucho mejor"- contestó la joven –"Mi hermana esta con el"-
En otra habitación, la hermana gemela de la joven, quien vestía un traje igual al de su hermana pero negro con blanco, miró al joven príncipe tendido en la cama, quien se movía de vez en cuando.
-"Ouji-sama¿cómo se siente el día de hoy?"-
-"Kego... no uses kego..."- dijo mientras hundía la cara en la almohada, la joven sudó gotita.
-"La reina esta muy preocupada por ust... por ti"- corrigió sonriendo mientras dejaba la bandeja con comida en la mesa cerca de la cama.
-"Aun me duele todo... hasta el cabello"- dijo con una voz juguetona, la joven de nuevo sudó gotita y dejó escapar un suspiro.
-"Mañana hay un reunión con las autoridades del Reikai sobre el restablecimiento de tu madre como la gobernante del norte del Makai, por lo tanto, de nuevo eres el heredero de este lugar"- le dijo, el joven se cubrió con un sabana –"pareces un niño"- le dijo algo molesta, el joven contestó lazándole un cojín –"...algunas veces eres insoportable, Ouji-sama"-
-"Hummmmm"-
Yusuke estaba hablando de todo lo que se le ocurría, mientras Hiei frente a el encontraba el otro lado de la habitación muy interesante, Natsumi estaba en otra habitación tomando el Té con Mukuro mientras Raizen estaba hablando con Koeman sobre la reunión de los lideres del Makai.
Kuwabara escuchaba a Yusuke, para luego mirar a Hiei, suspirar y volver a ver a Yusuke, aparentemente su amigo, o no atendía que estaba siendo completamente ignorado o no le importaba.
-"¿no te parece increíble Hiei, La reina de las tierras del norte ha regresado, escuche decir de mi madre que tiene un heredero"-
Hiei seguía con la vista fija por completo en un horrible cuadro del otro lado de la habitación, Yusuke sudó gotita y casi cae al suelo.
El koorime sacó un libre que tenía atado a la espalda con la cita de su cintura y lo abrió en las ultimas paginas y siguió leyendo, Kuwabara y Yusuke se miraron entre ellos extrañados.
"Lo mas difícil ya había pasado, aun que quedase la nostalgia.
Pero no corazón no se equivocaba. Sin levantar los ojos del manuscrito, sentí su presencia y el sonido de sus pasos"
Hiei se perdió en su lectura una vez mas, sus ojos se movían siguiendo los reglones, poniendo atención a cada una de las palabras y captando el mensaje de cada párrafo y aquello que pudiese esta escrito entre líneas.
"- Gracias – fue su primera palabra cuando me devolvió los papeles – y perdón –
A oírlas del río piedra me senté y sonreí."
-"Hijo mío veo que ya te sientes mucho mejor, cuanto me alegra"- dijo la señora de las tierras del norte, su hijo estaba sentado en el marco de la ventana de su cuarto, mirando el jardín frente al castillo. –"¿Ocurre algo cariño?"-
-"Madre... ya he recordado todo"- dijo sin mirarla –"al menos casi todo, algo sigue perdido... una presencia"-
-"Deberías estar alegre entonces"- le dijo la mujer de cabello negro acercándose a el –"Cuando nos encontramos y el jardín floreció muy a penas y recordabas que yo era tu madre, usaste todo, absolutamente todo tu poder cuando el jardín floreció"-
-"Pudieron haberme dicho lo que pasó..."-
-"No hijo, no estaba en mi derecho, es tu memoria"- contestó con una suave voz
El joven se puso de pie y cruzó los brazos, pero seguía mirando hacia afuera. Brillantes ojos esmeralda y cabello rojizo.
-"Estuviste conmigo todo el tiempo, jamás pensé que pudieras tomar un forma humana..."- dijo mirándola y con una sonrisa en sus labios
-"Querido¿creíste que cuando fuiste al mundo mortal no te estaría esperando, el jardín del norte se congeló cuando en lugar de entrar en el fuiste apartado por ese demonio cuyo nombre me abstendré de mencionar"- dijo de una forma muy educada, pero el joven estaba seguro e que su madre tenía ganas de gruñir –"Pero ya estamos todo de vuelta, como debió ser en un principio, faltan cosas por arreglar, cierto, pero ahora todo podrá lograrse"-
-"Pero aun no sé que es lo que falta, se que algo importante falta, una presencia, algo esta fuera de lugar"-
-"Ho, no te sofoques hijo, lo resolverás hoy mismo, te lo aseguro"- dijo con astucia, el joven detestaba cuando su madre hacía eso, ella sabía algo que el no...
-"Shiori-sama"- dijo un voz profunda, la reina miró hacía la puerta donde uno de los guardianes del norte, un demonio con alas de dragón y ojos dorados esperaba por su atención.
-"¿Que ocurre Miwaku?"-
-"La junta empezará en media hora, los invitados están por llegar, solicito su permiso para desplegar los elementos de seguridad "-
-"Adelante Miwaku"- La reina caminó hacia la salida, Miwaku se hizo a un lado –"a, una cosa mas hijo"-
-"¿Si?"- el joven levantó la vista
-"No dudes en mostrar lo que sientas, Kurama"-
Tras decir eso, Shiori cerró las puertas de la habitación.
Kurama parpadeó extrañado, dio algunas vueltas por su habitación y finalmente fue hasta el librero, buscando un ejemplar en especial.
-"Que raro..."- dijo moviendo la cabeza –"Creí que Amelí había dicho que obtuvo todos los libros que solía leer"- el dio media vuelta –"Falta uno"-
Una imagen golpeó su mente, el joven se quedó muy quieto mirado hacía la ventana.
Mukuro observó a la gobernante de las tierras del norte muy bien, aquella mujer definitivamente era mas del estilo de Natsumi que del suyo, de seguro usaba hechizos relacionados con la naturaleza, después de todo¿como es que la encarnación de la madre naturaleza no lo haría?
Natsumi no podía ocultar su sonrisa al ver a la mujer, Esa bruja sabía algo que Mukuro no, eso la estaba divirtiendo mucho¡y no planeaba decírselo!.
-"Mukuro-san, Natsumi-san, un placer conocerlas"- dijo de forma muy correcta aquella mujer –"Mi nombre es Shiori, un placer"-
-"El gusto es nuestro, deja las formalidades por favor"- pidió Natsumi –"Mi esposo esta por allá"- dijo señalando a Raizen, quien estaba frente a Yomi, ambos queriendo matar al otro con la mirada, Yomi estaba rodeado de guardias del Reikai, quizá eso era lo único que detenía a Raizen de pelear contra el ahí mismo
-"Será muy agradable hablar con el, pero prefiero esperar a que se aleje de... ese demonio"- Mukuro estaba seguro de haber visto fuego brillar en los ojos de Shiori. –"En fin¿y quienes son estos jóvenes?"- preguntó al ver a Yusuke quien miraba a su alrededor fascinado y a Hiei quien tenía la mirada clavada en la pared frente a el.
-"El es mi hijo Yusuke"- dijo Natsumi presentado a su hijo, Yusuke saludó con una mano
-"El baka con la mirada perdida es mi heredero, Hiei"- siguió Mukuro mirado al joven e ojos rojos.
Shiori se acercó a Hiei y sonrió. La mujer tomó la mano del joven de cabello negro y rayos blancos y lo guió entre las personas presentes por la habitación hasta salir de ella.
Mukuro miró a Natsumi, quien estaba sonriendo abiertamente
-"Detesto cuando sabes algo que yo no..."- Natsumi sonrió aun mas.
Shiori abrió las puertas de una de las terrazas, la luna estaba brillante de una forma Hermosa y eso hacia que las flores blancas del jardín resaltaran mucho.
-"Me tengo que ir, pero creo que ambos encontrarán su nueva compañía interesante"-
-"¿Ambos?"- Hiei miró de frente a la mujer por primera vez, pero antes de que pudiera preguntarle algo, Shiori ya se había apresurado a irse.
Hiei salió a la terraza y contempló el cielo, mientras Shiori daba media vuelta. El joven entonces notó a la figura sentada en el barandal de la terraza, la cual miraba hacia el jardín tranquilamente.
El joven de ojos rojos pensó que los mismos lo estaba engañando, se acercó lentamente hasta quedar a uno cuantos pasos de aquella figura, la cual volteó en su dirección.
Ojos esmeralda se encontraron con escarlata y reinó el silencio.
El viento sopló con algo de fuerza, pétalos blancos se alzaron en el aire mientras ambas miradas penetraban lo mas posible en la otra, finalmente el joven de ojos verdes levantó los brazos y atrapó a Hiei en su abrazo.
-"¡Baka!"- gritó sin soltarlo –"¡fuiste tu todo este tiempo, aquel vacío que sentía siempre fuiste tu!"- Hiei sonrió, lanzó una risa estrepitosa, Kurama no lo soltó, en cambio aumentó al presión en su abrazo.
-"¡Yo soy el que debería quejarme Kitsune, me hiciste esperar todo este tiempo!"- Hiei hizo que lo soltara para clamar sus labios en un beso el cual fue gloria para ambos, Hiei se separó un poco de el –"Esperé un maldito mes para eso"-
-"Creo que depuse de todo, di soy algo culpable de la espera¿ne?"-
-"Por supuesto que lo eres, Ouji-sama"- dijo en tono juguetón
-"Ha, ha. No empieces"- advirtió Kurama.
-"Pero mírate nada mas, príncipe de las tierras del norte, Minamino - jardín del norte, no creí que fuera tan relacionado"- Hiei soltó una risa –"Tu has regresado a tu lugar y yo he vuelto al mío y resulta que ambos se complementan porque de nuevo estamos aquí"-
-"Me parece que el destino trabajo muy lento"- comentó Kurama
-"Por lo que se"- Hiei se sentó en el barandal de la terraza mientras Kurama recargó los brazos en el mismo, mirando al otro joven –"Yomi esta en el salón¿por eso es que no bajaste?"-
-"Si... y porque no me gustan las reuniones de política"- comentó
-"Ya somos dos. Y por lo que a este bastardo demonio de seis orejas concierna, espero que su arraigo domiciliario dure por lo menos todo la eternidad, porque si sale de ese estúpido castillo, lo mataré"-
Kurama no pudo evitar reírse.
-"Como extrañaba esto"- dijo el joven de ojos esmeralda, Hiei sonrió y sacó un libro de entre la cinta de su cintura –"Ese es..."-
Hiei tomó el cabello de Kurama, el cual estaba en su estado y corte normal ahora, justo como le gustaba y tas admirar esto, lo volvió a besar, para luego entregarle el libro.
-"El libro mas aburrido que el leído, será mejor que no todos los que tienes sean así"- comentó sonriendo, perdido en la mirada del otro joven, quien estaba en la misma situación.
-"Tendrías que leerlos para decirlo"-
- Fin -
10 de Agosto de 2005. 1:35 am
Monterrey, Nuevo León. México.
Notas Finales:
Agradezco muchísimo el seguimiento que le han dado a esta historia, me alegra poder terminarla con éxito, espero que el final sea de su agrado, sus comentarios y preguntas son bien recibidos y será un placer el contestarlos.
¡Una vez mas, Muchas gracias por su tiempo y hasta la próxima!