|
|
| Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search | Login Register Extras |
Reviews
Hisaki Raiden: Antes que nada te aclaro que no es que no haya querido responder tu review. Es que quien maneja mi cuenta aquí es Little Kei. Escribo el capítulo y ella lo corrije y lo sube a ff . net. Yo no hago nada (sí, tengo la mejor Beta del planeta). Así que cuando entré a revisar los reviews, ya había subido el capítulo. Por ello te respondo ambos reviews aquí. Supongo que te llegó mi mail, ¿no? Primero: sí, RavenTears (pero todo junto). Y sobre la pregunta: el que Kaiba pueda o no expresar sentimientos cálidos hacia alguien que no sea Mokuba es relativo, como todo en esta vida. Es decir, para alguien muy abierto expresar cariño sería abrazarte o besarte. Para alguien frío y serio como Kaiba el mirarte o sonreír un segundo sería su muestra de cariño. Cada uno tiene su propia manera de expresar cariño; no todos lo expresamos del mismo modo. No deberíamos jusgar a Kaiba por nuestras muestras de cariño, si no por las suyas. Hay que meterse en sus zapatos. Y sobre la última pregunta: sí. Kaiba sabe perfectamente que Yuugi y Jounouchi están juntos. Pero eso de seguro lo sacaste en claro en el segundo capítulo ¿verdad?
Radfel: Oh, hell yeah! Como adoro cuando esos dos desean matarse con sarcasmos, digo, ¿para qué el ataque físico? En mis términos diría que ese fue un ataque moral, pero como considero que Atem no tiene moral, que sea un ataque mental a la frágil mentecita de Yuugi xD Y bueno, tienes razón, tú siempre pensando en los demás. No queremos que se pongan locas ¿verdad? -.- No, no queremos. Eso iría en contra de nuestra... ¿Moral? xD
caila-c: ¿La evolución humana? Bueno, considerando que hacen falta unos 1500 años más para que al hombre le salga otro brazo, creo que sí, actualicé. Y creo que los pendejos del hospital te metieron formol y no suero xD Bueno, la riqueza verbal suele ser un buen hábito que se pega fácilmente. No, te equivocas, yo te digo que es bastardear un producto: Es sacar a la venta el 5to libro de una historia pero con tan sólo la mitad de capítulos, la otra mitad son fics (y mal escritos para colmo). Sin contar que lo venden a un cuarto del precio original y con la publicación de la portada del 6to libro que aún no existe. Como pasó aquí con Harry Potter. Éso es BASTARDEAR un producto.
Kiri: Ah, vamos, no te preocupes. La cuestión es que me dejaste el reviews. Ése es el punto (sí, amo esta frase). Sobre las conversas que mantienen Yuugi y Atem... Bueno, en mi MUY HUMILDE opinión (xD) creo que más o menos así sería, ¿no? Digo, de tener una presencia, una personalidad distinta a la tuya viviendo en tu mismo cuerpo y el poder compartir experiencias y sentimientos. Digo yo MÍNIMO sabrán de lo que se hablan. Una paradoja: son tan iguales y tan diferentes a la vez. Se conocen bien y aún así les falta tanto por saber del otro. Imagino que así se hablarían (claro, sin contar que hay que meterles su buena porción de putamadreadas y sarcamos para obtener el resultado final xD). Último capítulo del fic, fic que te dediqué, veamos cómo me salió este final ya que inicialmente tenía otro preparado. Aunque a decir verdad no hay GRAN diferencia entre los finales que tenían pensado.
Queen Latifa: Supongo que esta es una buena droga xD Digo, las drogas en sí no son malas, malo es lo que te provocan luego (mmmmmh... Si sigo así terminaré por dar mi mensaje moralista de "las drogas son malas" y blah, blah...). Como sea, gracais por el reviews y por el mail de navidad.
Kaiba Shirou: Supongo que me gusta estar de regreso y por ello que decidí actualizar rápido. Si ahora me he demorao algo es porque he tenido full anime que ver esta semana y me olvidé de mis fics xD Mi hermana dice que mis fics son como hijos abandonados, cosa que no es cierto. Son más bien: hijos a los que no veo con frecuencia xD Y sobre tu experiencia, espero que sigas bien como dijiste que estabas. Si sientes que estás huyendo quizás sea porque no dejaste todos los cables agarrados; de seguro tienes alguno suelto. Pero, nada grave. Espero. (Entiéndase como: tienes algún asunto sin resolver en su totalidad, pero nada que te mate.)
Aome: Te comprendo, mi madre también esta menopáusica. Sé lo que debes estar viviendo. Más que obvio que estoy de acuerdo con eso, digo, yo también he leído (en el tiempo en que leía fics xD) que ponían a Yuugi lindo pero imbécil. O sea, de que conserva un poco de esa ingenuidad que poseen los niños, te lo paso, pero abusan de eso al punto de ponerlo totalmente-un-imbécil-que-no-puede-hace-nada-solo. Demonios, sólo les faltaba poner a Yuugi con un letrero que decía: "Patéenme". Detesto esos fics. Por eso yo pongo a Yuugi como un pequeño bastardito lindo xD
Kida Luna: ¿Sádico?¿Yo? El sadismo es relativo. Así como que es relativo que hoy actualice y dentro de 5 años lo vuelva a hacer. Si hago eso sería relativamente poco tiempo, ya que como dices: hago aparición cada mil años. Pero aquí se termina mi sadismo (o al menos, en este fic) ya que es el último capítulo. A todo esto: ¿Quién es más sádico aquí? ¿Yo? Que no escribo a propósito. ¿O los que me leen? Aún sabiendo que lo hago a propósito xD
Dolor de Muelas
Capítulo 3: Eres bueno, pero hoy te tocó perder
-Lo sé... ¡Lo sé! -escuchó gritar a Yuugi, pasillo abajo en busca del teléfono-. ¡…Tengo que llamar a Kaiba y cancelarlo…!
Al cabo de unos minutos Yuugi regresó a la habitación con el rostro enterrado en el piso. Se acercó al borde de la cama y se sentó. Atem estaba exactamente en el mismo lugar. Esperaba que Yuugi le diga algo pero su compañero sólo miraba al piso.
-¿Qué? -preguntó Yuugi, al cabo de un rato cuando sintió la mirada de Atem sobre él.
Te estoy mirando, contestó el espíritu, cruzándose de brazos como siendo ésa la respuesta más obvia del mundo. Porque realmente lo era.
-Mira a otro lado -dijo Yuugi, con una sonrisita extraña en el rostro.
Créeme: eres lo más fascinante de la habitación. ¿Qué quieres que mire? ¿El piso?
-¿Algún problema con que mire el piso? -preguntó Yuugi, notando cuál era el punto al que quería llegar Atem.
El problema en realidad es otro.
-¿Ajá...?
¿Dijiste Kaiba?
-...Ajá.
No entiendo...
-Bueno... Así estaba yo hace unos minutos. Ahora creo estar seguro y creo entenderlo.
¿Y por qué sólo lo crees? ¿No estás seguro?
-La inseguridad infundada es un buen sentimiento si buscas aferrarte a algo.
No entendí el punto.
-Mmmmm... Estoy hablando incoherencias... -Yuugi se puso de pie y caminó hacia la puerta-. Estaré abajo, esperando a Jounouchi... Si quieres pued...
No. Me quedaré aquí. Si me nec... Si necesitas... Algo... Estaré aquí.
-Lo sé.
Yuugi estuvo en el primer piso hablando de muchas cosas con el abuelo para poder regresarlo rápido a su habitación y estar solo con Jounouchi. Sugoroku podía ser viejo, pero imbécil no. Sabía que Yuugi se traía algo entre manos, pero se hizo el desentendido (lo que hacía muy bien y muy seguido), fingió sueño y se fue a dormir. Y aunque al principio sí estuvo fingiendo, a los 3 minutos ya estaba hecho una piedra durmiendo a sus anchas.
Yuugi se estaba quedando dormido en el sofá cuando escuchó el timbre.
-¡Hola! -saludó el rubio, al entrar.
-Llegas tarde -se quejó Yuugi, peinándose los mechones con las manos.
-Hey, ¿cómo puedes decir que llegué tarde si no dije hora?
-De haberme dicho alguna hora habrías llegado tarde igual -respondió Yuugi, entrando a la cocina-. ¿Quieres algo?
-Agua.
-Entonces vete al baño.
-Amo tu amabilidad, Yuugi -comentó Jounouchi, entrando a la cocina detrás de él.
Yuugi le alcanzó un vaso con agua al rubio, quien ya estaba cómodamente sentado en una silla al otro lado de la mesa, mirándolo. Cogió el vaso y le echó un par de cucharas de azúcar.
-¿Azúcar?
-Para los nervios.
-¿Y eso para qué...?
-Para lo que tengas que decirme -contestó sonriendo Jounouchi.
Yuugi se sobresaltó; trató de disimularlo, pero no pudo. Sentía que había estado subestimando a Jounouchi todo ese tiempo. Aunque... De algún modo, algo le decía que en el fondo él siempre había sabido que Jounouchi sabía que salía con Kaiba. Pero entonces, ¿por qué Jounouchi nunca le dijo nada?...
...Quizás por la misma razón que Yuugi no habló.
Yuugi tenía que tener cuidado con lo que sea que fuera a decir; no podía decirle al rubio más de lo que pretendía. Tenía que saber cómo estaba Jounouchi primero.
-Jounouchi, ¿qué quieres decir? ¿Tú sabes...?
Jounouchi tomó un sorbo de su agua azucarada tranquilamente, sin nada ni nadie que fuera a apurarlo.
-Pues... Si me has estado evitando estos días y recién hoy me dejas verte es porque tienes algo que decirme, ¿verdad? Y por la cara que traes no creo que sea nada agradable. Al menos, nada agradable para mí -se detuvo un momento mientras apoyaba su mentón en la palma de la mano-. Sobre lo que tengas que decirme, no lo sé; se supone que no sé nada -terminó con una sonrisa.
Yuugi jaló una silla y se sentó frente a Jounouchi, del otro lado de la pequeña mesa. Jounouchi era rápido sacando conclusiones, incluso más rápido que él. Había acertado muy bien en todo lo que había dicho, en todo. Sus últimas palabras aún daban vueltas todas confundidas en la mente de Yuugi.
-¿Por qué? -logró decir, sin mirarlo. No podía mirarlo a la cara.
-¿Por qué, qué? -repitió Jounouchi, tranquilo.
-...Lo sabías. ¿Por qué nunca dijiste nada?
-No sé -dijo encogiéndose de hombros-. Supongo que por lo mismo que tú. Para tener que ahorrarnos esta conversación.
Yuugi cerró sus manos en puño al punto de herirse. Él siempre quiso a Kaiba, incluso cuando estuvo de pareja con Jounouchi siguió queriéndolo... ¡Y Jounouchi siempre lo supo!
-Lo siento -se disculpó Yuugi-. Sé que ahora no sirve de nada, pero quiero que lo sepas.
-Está bien.
-¡No, no está bien! Yo... Yo nunca quise herirte, Jounouchi; si lo hice, perdón... Yo...
Yuugi no pudo terminar. Sus palabras fueron cortadas por los brazos de Jounouchi, que lo rodearon. Aún estaba sentado con la mirada baja y Jounouchi había aprovechado el que no lo había estado mirando para ponerse detrás de él y abrazarlo.
-Está bien -se susurró Jounouchi, al oído-. Todo está bien ahora.
Yuugi se mordió los labios. No iba a llorar. Por más que sus ojos se lo pidieran, no iba a hacerlo. Si lloraba en ese momento lo arruinaría todo. Haría que Jounouchi se preocupara; lo haría sentir mal. No se atrevía a lastimar a Jounouchi de nuevo. Ya no.
-Era eso, ¿verdad? Ibas a decirme eso.
Yuugi asintió con la cabeza.
-No te sientas mal. Cuando esto comenzó, ya sabía que podía terminar así. Pero de todas maneras me arriesgué. Me gustó el tiempo que pasamos juntos, Yuugi.
Yuugi se puso de pie y volteó a verlo. Jounouchi le estaba sonriendo.
-Yo también la pasé bien -dijo, abrazándolo.
El rubio le respondió el abrazo y sonrió.
Jounouchi no trató de profundizar el abrazo porque sabía que no sería el último. Eran amigos; eso no iba a cambiar. Nunca.
-¿Te dije que tenías malos gustos? -preguntó.
Yuugi soltó una risita al escucharlo.
Se separaron y sonrieron, como si todo aquello hubiera sido sólo un mal rato y nada más.
-Será mejor que tú y tus malos gustos salgan.
-¿Qué?
-Está afuera.
-¿Kaiba?
-Ajá. Cuando venía vi una limosina negra estacionada del otro lado de la calle. Sólo conozco a alguien en toda la ciudad que tiene una así.
Había hablado con él; le había dicho que no quería que vaya a verlo esa noche, ¿qué hacía ahí? Yuugi suspiró; quizás Kaiba también sabía qué era lo que iba a decirle a Jounouchi. Definitivamente todos sacaban conclusiones más rápido que Yuugi.
-¡Ve! -lo impujó el rubio.
Yuugi caminó hacia la puerta. Antes de salir, giró para ver a su amigo.
-Gracias por todo, Jounouchi.
-¡Ya vete! -dijo, sonriéndole, apoyado en el marco de la puerta de la cocina.
El rubio se quedó ahí mirando la puerta cerrada, como esperando que Yuugi volviera a abrirla. Pero no lo hizo.
-Está bien estar triste.
Jounouchi volteó al escucharlo; Atem caminaba hacia él al tiempo que se materializaba.
-Atem, hola.
-Pensaba quedarme arriba, lejos de todo esto, pero al no escuchar nada decidí bajar.
Atem cruzó la sala y terminó de pie frente a una ventana, mirando hacia la calle.
-Por un momento pensé que se olvidaría de Kaiba.
-Yo también -djo Jounouchi, recostando todo su peso en el marco de la puerta-. ¿Sabes? Por un momento yo también lo pensé...
-¿Sabías que Yuugi y Kaiba...?
-Sí, pero traté de ignorarlo. Por eso no le dije nada a Yuugi. Pensé que esta vez podía vencerlo, que sólo necesitaba algo de tiempo... Pero Kaiba terminó ganando... Como siempre.
Atem lo miró por sobre su hombro.
-Deja de aparentar, Jounouchi, no le diré nada a Yuugi. Está bien estar triste, está bien llorar.
Atem volvió su atención hacia la calle mientras Jounouchi lloraba. Apretó sus manos en puño. "Kaiba siempre terminas ganándonos" pensó.
Al notar que Yuugi salía de la casa bajó de la limosina. Ambos caminaron hasta encontrarse a mitad de la calle.
-Creo haberte dicho que no quería que vengas -le comentó sonriendo.
-¿Y quién vino por ti? Puedo estacionarme donde quiera.
-¿Justo en frente a mi casa?
-Las casualidades son muy frecuentes.
Yuugi sonrió; era increíble como Kaiba sabía todo y nunca decía nada. También era increíble que pudiera quedarse toda la noche ahí; sentado en su limosina preocupado por él sin mostrar ni un indicio de querer admitirlo. Yuugi sabía que Kaiba estaba más que preocupado, no sólo por él, sino también por Jounouchi. Kaiba cargaba algo de culpa por todo aquello.
-Jounouchi y yo terminamos -dijo Yuugi, apuntando al grano-. Dijo que yo tenía mal gusto.
Kaiba se sorprendió y por primera vez no se molestó en ocultarlo. No pensó que las cosas sucediera así... Así de rápido. Quería preguntarle a Yuugi qué era lo que conversó con Jounouchi, cómo estaba él, qué había sucedido dentro de su casa. Pero... Ése era asunto de Yuugi y Jounouchi.
Kaiba estiró un brazo y atrajo a Yuugi hacia él de un movimiento ágil.
-Kaiba...
-No es prudente conversar en medio de la calle.
Yuugi sonrió a su sarcasmo. Kaiba se inclinó sobre él y lo besó.
Cuando se separaron Yuugi notó esos azules ojos penetrantes mirándolo tan intensamente. Como temiendo no poder recordar su rostro una vez que la noche terminara.
-Por un momento pensé que me dejarías.
-Todos nos equivocamos.
Kaiba lo abrazó y Yuugi se aferró a él. "Pero no quiero equivocarme contigo" pensaron ambos.
Fin
Notas de RavenTears
Sí, se acabó. Si hay quejas por ser tan corto el fic pues aclaro que inicialmente sería un oneshot, o sea, de un solo capítulo.
El título de este capítulo es una frase que me gustó bastante del manga Naruto. En el anime también la dicen. Y es que pienso que es demasiado cierta, no importa que tan bueno sea uno, afuera puede que haya alguien mejor que tú. No significa que seas malo o peor que el otro. Eres bueno, pero a veces te toca perder. Eso es todo y nada más.