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Author of 66 Stories |
Advertencias: Yuri (más shoujo ai que yuri, pero igual toca avisar) y spoilers del final del anime.
Notas:
A pesar de que este fic lo escribí cuando terminé de ver la serie, hace
ya bastante, no sabia si subirlo o no, pero que quedase en el segundo
lugar en el concurso de fics yuri de Digizona me animó.
Es bastante simple y corto, aunque no se veía tan corto en la libreta donde lo escribí originalmente, espero que les guste.
-o-
La tranquilidad de la noche fue rota por un sollozo ahogado que hizo que el pequeño perro que dormía frente a la casa comenzara a ladrar.Algo molesta consigo misma secó sus
recientes lágrimas y se arropó lo mejor que pudo sin tomar en cuenta el
calor que aun permanecía en el ambiente después de la exageradamente
calurosa tarde de verano.
¿Qué debía hacer? Lucy-san le había
pedido una de las cosas que ella deseaba, pero a pesar de eso era
difícil, aun cuando todos aparentaban normalidad era más que obvio que
extrañaban a Nyu-san, de la misma forma en que ella extrañaba a Papa.
Y al fin de cuentas ella nunca seria como ellas y por lo tanto tal vez nunca podría cumplir aquella petición del todo bien ¡Todo era tan complicado¿Y si algún día la dejaban?
El solo pensamiento era el culpable de las últimas noches de insomnio y llanto, aunque, por suerte, de momento nadie lo había notado. Pero ni lo uno ni lo otro le daba las respuesta que necesitaba y de seguir así...
-¿Nana-san?- ¡Lo que faltaba! Había despertado a su mejor amiga.
-Mayu...-
-Tal
como pensaba, tampoco puedes dormir- Mayu se sentó en el futon de la
pelirosa al tiempo que le dedicaba una amable sonrisa que consiguió que
las últimas resistencias de Nana se fueran al piso, por lo que se lanzó
a los brazos de la niña y lloró. Por Lucy-san, por su Padre, por Mayu,
por Kouta, por Yuka, por ella misma.
Necesitaba dejar salir todo
su dolor y así lo hizo, siendo todo el tiempo sostenida por los brazos
de Mayu, quien se mantenía tranquila, como si fuera un pilar
sosteniéndola... su pilar.
-Lo siento, Mayu, por despertarte- fue lo primero que dijo Nana cuando consiguió detener su llanto casi por completo.
-No tienes porque disculparte, Nana-san. Hace tiempo que te notaba triste y solo quiero ayudarte en lo que pueda- el silencio inundo la habitación después de esas palabras, hasta el momento en que Nana levanto su rostro y, observando a su amiga, formuló la pregunta que más la atormentaba.
-Algún día... ¿dejaran... dejaras a Nana?
En el rostro de Mayu se pudo notar la confusión por unos instantes, pero al recuperarse volvió a mostrar su sonrisa.
-No se que pasará de ahora en adelante, pero se que siempre estaremos juntas-
-¡Nana... es feliz!- consiguió decir la pelirosa entre lágrimas, esta vez de alegría, que escaparon contra su voluntad de sus ojos. Sin saber el porque movió un poco su rostro, lo suficiente para que sus propios labios cubrieran los de su amiga.
Al comienzo el cuerpo de Mayu se tensó, pero fue por tan poco tiempo que era imposible poder asegurarlo, pero luego correspondió el gesto de su amiga cambiando la caricia de labios por un beso inocente, tal como ella.
Cuando se separaron almas sonrieron y Nana tuvo la impresión que, fuera de la casa, en las sombras de la noche, alguien más también lo hizo.
FIN
-o-
¿Qué les pareció? Los reviews son bienvenidos.