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CAPITULO 10: La Ágata Lunar
Luna y Artemis estaban en un lugar que no figuraba en ningún punto de la tierra porque simple y sencillamente no estaban ahí, las viejas ruinas que se alzaban ante ellos eran todo lo que quedaba del milenio de plata. En un lugar muy escondido en la Luna...
Muchas reliquias y extraños objetos estaban guardados en ese lugar y ellos los guardianes eran los únicos seres vivos capaces de llegar hasta ellos, de ahí habían salido los comunicadores, las plumas transformadoras y otros instrumentos usados por las Sailors pero no era todo lo que ahí descansaba.
Había pinturas, viejos libros, estatuas, tapices y algunas joyas que milenios atrás habían pertenecido al glorioso reino de Serenity, Luna en realidad evitaba regresar a ese lugar, demasiadas recuerdos amargos, demasiados recuerdos felices.
¿Exactamente que estamos buscando? –Pregunto Artemis mientras caminaba por un largo pasillo lleno de viejas pinturas.
La bóveda de la familia Landen –Respondió Luna pensativa- Recordé algo importante acerca de nuestro querido capitán.
¿Qué descubriste?-
La familia de Reika landen era muy importante en su época, tanto que compartían algunos vínculos con la familia real.-
Artemis se puso a pensar... Las memorias del milenio no eran su fuerte, pero si se concentraba algunas cosas salían de repente y...
¡La Ágata Lunar! –Exclamo el gato blanco- ¡Por mis bigotes la había olvidado por completo!
¿Por mis bigotes? –Luna lo miro de soslayo- Se te esta pegando la manera de hablar de Mina.
Pero muchas de las gemas "mágicas" se apagaron al morir las familias y... Oh ya entiendo, el espíritu de Reika Landen sigue vivo así que la piedra familiar esta "activa"-
Llegamos –Luna se detuvo ante un gran portón que parecía fuertemente cerrado, la luna en su frente brillo y con un sonoro rechinido las puertas se abrieron.
Primero había oscuridad y después un pequeño brillo se hizo notar, se incremento y el lugar se ilumino con una luz azul-blanquecina, era un cuarto lleno de estantes con diferentes gemas de todos tipos y tamaños, ónices, perlas, diamantes, zafiros... Todas guardadas en diferentes cofres parecía un pequeño cementerio dada la solemnidad del lugar.
¿Recuerdas que una vez la reina Serenity nos hablo de un ejercito de sailors? –Pregunto Luna mientras caminaba entre los estantes.-
Si –Respondió Artemis fascinado viendo la enorme cantidad de joyas que ahí reposaban- Lo llamaba "Factor Sailor" pero solo era un plan por si las princesas eran sobrepasadas en numero de enemigos y poder.
Magia capaz de despertar a cualquier sailor del universo. Por el poder de sus planetas, de sus dioses, de los elementos... Espero que nunca tengamos la necesidad de despertar ese poder.-
Arruinaríamos la vida de muchas jovencitas –Pensó Artemis algo triste- bastante daño les hemos hechos a las chicas en estos años.
Luna no respondió, solo se quedo mirando un pedestal que permanecía aparte en la habitación encima de el reposaba una joya amarilla empotrada en un complicado ornamento de plata, la gata subió con agilidad a la plataforma y tomo la joya con los dientes, su signo de la frente volvió a brillar y la gema desapareció.
Esta listo –Dijo Luna bajando de un suave salto- Regresemos pronto a la tierra y démosle esto a Hiro, creo que se pondrá muy contento.
Artemis asintió.
Algo pareció materializarse detrás de ella, primero parecía un esqueleto, después tomo consistencia y carne, un hombre de pelo castaño y muy revuelto miro desconcertado el lugar, sin entender, entonces miro a la mujer desnuda que ante el se paraba.
¿Quién... Que? –El Hombre estaba desorientado.
Tu estabas muerto –Dijo la mujer que le miraba sin ningún pudor- Y yo te he traído de vuelta para que me sirvas.
¿por qué he de servirte? –El Hombre comenzó a sentirse un poco mas seguro y le lanzo una lasciva mirada a la mujer.
Porque tenemos un enemigo en común y yo te daré el poder de vengarte.-
Las Sailors Scouts... –Siseo el hombre con furia- Recuerdo... La nave... La explosión, si es verdad entonces te ayudare.
Falles o triunfes ellas serán derrotadas, eres el primero que he logrado traer desde tan lejos –La mujer camino sensual por la habitación hasta llegar a un catre donde estaba una armadura que parecía muy dañada, el hombre noto muchas cicatrices en el cuerpo de ella- Pero no actuaras de inmediato, primero creare una distracción para atacar y ten cuidado, sospecho que encontraras que ellas tienen mas aliados que antes.
¿Y que haremos antes? –El Hombre se acerco hasta ella, y la tomo del cuello. La mujer solo sonrió y lo arrastro a la cama.
¡Basta! –Exclamo Mamoru llevándose las manos a la cabeza- ¿por qué tengo que estar pensando estas cosas? El es solo un tipejo que quiere quitarme a mi chica. a MI chica y no se lo voy a permitir. –Pensó entonces en Makoto y sintió mas rabia aun ¿El tal Hiro estaba usando a la pobre chica para llegar a Usagi? Maldito bastardo...
Mañana habrá que hablar –Mamoru se acostó de nuevo- Si no aclaro esto me volveré loco.
Pero claro no pudo dormir.
O por lo menos eso creía.
Un ligero rasguñar en la ventana de la cocina llamo su atención, al ver se dio cuenta de que Artemis estaba ahí y se paseaba nervioso por el quicio, la abrió y el gato entro silencioso.
Que bueno que estas despierto –Dijo Artemis en voz baja- Quería entrar pero temía despertarlos o interrumpir "algo"
Pues no –Hiro sonrió algo nervioso mientras pensaba "Si hubieses tocado diez minutos antes..."- Son las tres de la mañana Artemis ¿Qué es tan importante para venir a esta hora?
Luna quería entregártelo en el templo cuando nos reuniéramos pero pensé que te gustaría darle la sorpresa a lo demás –Dicho esto dio un gracioso giro en el aire y la joya que habían tomado antes se materializo frente a ellos- ¿la reconoces?
Por todos los cielos –Hiroshi estaba muy sorprendido- ¿Cómo es que ustedes?
Larga historia, pero creo que servirá... ¿por qué no tratas de usarla?.-
Hiro asintió y nervioso apretó la gema contra su pecho, un fluir de energía muy familiar recorrió su cuerpo y entonces...
Maravilloso –La sonrisa de Artemis era de oreja a oreja-espera a que te vean.