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…CONFUSED HEARTS…
Serie:
Beyblade
Categoria:
Yaoi, lemmon
Parejas Principales:
Yuriy X Kai
Bryan X Ray
Disclaimers:
Ya saben que Beyblade no me pertenece y etc., solo este y mis otras locuras llamadas fics…
Summary:
Yuriy quiere a Kai y este Último siente lo mismo por Yuriy pero suceden varias cosas que harán que los dos piensen lo contrario…
CAPITULO 6
…SOLO AL FINAL...
–Bueno, es algo que te involucra a ti y a mí… – decía dándole un poco de vueltas al asunto, sabía que debía ser directo, pero era demasiado difícil. Aunque que mas daba si lo rechazaba, ya lo había meditado y nada peor que lo que estaba viviendo podía suceder, así que lo mejor era hablar de una vez. – Yuriy yo solo quiero decirte que eres muy especial, eres uno de mis mejores amigos y sabes que te quiero mucho ¿verdad? – preguntó Kai empezando a introducir el tema. La reacción de Yuriy fue un tanto de decepción ya que pensaba o mejor dicho deseaba escuchar algo más. – ¿lo sabes verdad? – volvió a insistir, Yuriy bajo la vista y asintió con la cabeza. – También sabes que no te haría daño ¿Cierto? – cuestionó una vez mas. Nuevamente un asentimiento por parte de Yuriy, para Kai las cosas mejoraban, estaba tomando valor para decir las cosas mientras que Yuriy sentía cada vez peor, ya que sentía que Kai le estaba dando a entender que no había mas que amistad entre ellos.
– ¿era todo lo que querías preguntarme? – habló Yuriy un tanto triste ya que Kai había callado unos segundos.
–no, hay algo aún mas importante que debo decirte, es algo que siento y que…–
–Yuriy! Kai! – gritaron dos voces que se escuchaban bastante cercas…
–Maldición– balbuceó Kai puesto que había sido interrumpido nuevamente.
– ¿Están bien? – preguntó Bryan
–Hasta antes de que llegarán, si – dijo Kai y tomó el costal donde llevaban la leña, para después comenzar a caminar ignorando a todos. Los demás se quedaron un tanto extrañados viendo como Kai se iba de ahí. – ¿interrumpimos algo? – preguntó Bryan. Yuriy no dijo nada y se fue hacía el campamento.
–Creo que si interrumpimos algo…– dijo Ray igual de extrañado que Bryan
–maldición¡no puedo creerlo! Si interrumpí la declaración de alguno de ellos debo darme un tiro! – dijo Bryan algo desesperado.
–no digas eso Bryan, ni de broma– habló preocupado el chico chino.
–pero es que no te das cuenta que pasa algo sospechoso? No lo notaste cuando entramos a la sala, para avisarles de esta idea? Parecía que interrumpimos algo, si se supone que estamos intentando ayudarlos y solo los interrumpimos! Maldición! – Bryan parecía estar enojado debido a eso pero aún así no estaba seguro.
–no te preocupes, veras que todo sale bien. – animó Ray…
–Espero– murmuró Bryan mientras emprendían camino hasta el campamento.
Unos momentos mas y todos estaban reunidos en el campamento, habían sacado los alimentos que llevaban para esos días que estarían ahí, bueno, sería poco, solo unos días y ya, pero habían llevado bastante comida por si deseaban quedarse mas días.
Todos prepararon y cenaron algo, para después despedirse y cada quien retirarse a su respectiva tienda de acampar, las cuatro estaban un tanto retiradas para cada quien tener su espacio. La noche cayó de lleno sobre ellos, cada uno se encontraba en sus lugares para dormir, hacía algo de frío pues así eran las noches en aquel lugar, hasta parecía como un desierto, lo cual no era, pero el clima era un tanto parecido ya que por el día el sol, calentaba todo el lugar, mientras que al caer la noche, se podía sentir un frío bastante intenso, la única diferencia entre el desierto y ese lugar, era la extensa vegetación y arbolado que había, además de los hermosos paisajes que a lo largo se podían ver. Estaba por demás decir que era un lugar hermoso, cerca de un río.
Yuriy se encontraba en su bolsa de dormir, pensando en todo y nada a la vez, sentía el frío recorrerle por todo el cuerpo, vaya que hacía frío en ese lugar, claro que nada comparado con su lugar de origen pero aún así tenía frío. Sus pensamientos se reducían poco a poco hasta que solo una persona habitaba en ellos, necesitaba pensar, entender, saber que era lo que tenía que hacer, la verdad estaba dudando de que Ray y Kai tuvieran una relación pues Ray no parecía muy interesado, se la pasaba junto a Bryan, que pensándolo bien, esos dos estaban muy sospechosos los últimos días, tendría que hablar con Bryan al respecto ya que parecían haberse vuelto muy buenos amigos.
El cansancio venció a Yuriy después de un rato de estar pensando. Mientras que en otra tienda de campaña estaban dos personas, no precisamente durmiendo…
–Bryan, no creo que sea conveniente que duermas aquí – decía Ray mientras sentía los suaves besos de su koi en las mejillas, y cerca de los labios.
–¿por que no? – preguntó Bryan comenzando a descender en sus besos, llevándolos hasta uno de los oídos de Ray, donde introducía su lengua y mordía levemente el lóbulo.
–Bry…Bryan… no – decía Ray mientras sonreía ampliamente debido al comportamiento del peli–lavanda, además de las sensaciones que le hacía sentir mientras jugaba en su oído y parte de su cuello.
–Ray… ¿Sabes que te quiero verdad? – preguntó Bryan sintiéndose un tanto extraño de que él hubiera dicho aquellas palabras.
–Bryan…– murmuró Ray igual de sorprendido de haber escuchado aquello por parte de Bryan, no era que no le creyera, simplemente que no se lo esperaba. –¿Sabes que yo también? – contesto con otra pregunta. – Pero ahora tienes que irte a dormir, o te pueden ver aquí conmigo – dijo Ray sonriendo ante la cara que ponía Bryan.
–Ray, quiero decirle a ellos lo nuestro – dijo Bryan nuevamente sorprendiendo a Ray.
–¿que! – preguntó exaltándose un poco, mientras se sentaba en su pequeño lecho. Bryan se sentó al igual que él, un tanto extrañado de la reacción de Ray¿acaso ocultaba algo?
–Ray¿Me ocultas algo? – preguntó de pronto
–n..no, no se de que me hablas…– dijo Ray mientras giraba su rostro un tanto preocupado por la decisión de Bryan.
–bueno, si no quieres que hable de lo nuestro, pues tus razones tendrás ¿no? – dijo Bryan mientras se ponía de pie – yo solo sugerí algo, pero no tienes por que ponerte así, buenas noches nos vemos mañana – dijo Bryan saliendo de ahí para dirigirse hasta su tienda de acampar.
–creo que cometí un grande error… todo gracias a tus miedos Ray, perfecto, ahora heriste a quien mas quieres… Genial! – hablaba Ray consigo mismo, después se tiro hacía atrás intentando dormir, pero la culpa no lo dejaba, necesitaba aclarar las cosas con Bryan si no, no estaría a gusto. Se levanto y se dirigió hasta donde se encontraba Bryan, cuidando no ser sorprendido en el camino, aunque ¿Quien estaría despierto a esas horas de la madrugada? – Bryan – llamó cuando estuvo dentro de aquel lugar, el silencio fue su única contestación. – se que no estas dormido Bry, por favor contéstame, perdón, es que no quise ponerme así, es solo que, me dio un poco de miedo – confesó
–no entiendo a que le temes– habló Bryan por primera vez desde que había llegado Ray.
–bueno pues – explicaba mientras se iba sentando junto a su koi – sabes que Kai y yo somos amigos, casi hermanos – comenzaba a explicar.
–Si, lo sé– contestó
–pues tengo miedo de su reacción al saberlo, pues cuando le comenté que me gustabas pareció no gustarle, dijo que eras una buena persona y además su amigo, pero que igual no le gustaría verme sufrir por ti o a ti por mi – decía mientras en su rostro se dibujaba la duda.
–Ray, el tiene que entender que no se hará lo que él diga, además, si tu y yo decidimos correr el riesgo, pues creo que es nuestro problema ¿no lo crees? – Ray asintió levemente – mira Ray, yo no se tú, pero por mi parte estoy completamente seguro de lo que quiero y a quien quiero, y lo único que quiero eres tú, y a quien quiero también. – habló tomándolo de la barbilla para que lo mirara a los ojos. Ray le correspondió la mirada y contesto.
–pues yo estoy igual de seguro, no entiendo ¿porque? ni Como fue en tan poco tiempo que te volviste dueño de mis pensamientos. Pero así es. – contestó Ray, aun manteniendo aquella mirada fija en los ojos lavandas.
–Ray…– dijo Bryan sintiendo una enorme felicidad dentro de él, al saber que su adoración estaba igual de seguro que él en su relación.
Entonces lo abrazó sintiendo aquel calor emanar de su cuerpo, aquel calor del que solo su adorado gatito podría ser dueño, aquel aroma que le decía era él. Mientras Ray sentía estar en el cielo, se sentía completo al estar lleno de ese sentimiento que ahora lo embargaba. No sabía como en tan corto tiempo había llegado a querer, incluso podría decir que estaba completamente enamorado de Bryan, y ¿Cómo paso en tan poco tiempo? Ni el mismo se lo explicaba, tampoco le buscaba una explicación a un sentimiento tan hermoso como el que sentía en ese momento, solo sabía que lo sentía. Después de haber hablado, permanecieron acostados un buen rato, estaban abrazados, hasta que el sueño los venció…
La mañana siguiente había llegado, los chicos permanecían dormidos ya que aún era demasiado temprano como para estar despiertos, además de estar de vacaciones, lo cual influye para quererte levantar aún mas tarde, suele suceder, pero había uno de los cuatro chicos que no había dormido bien en toda la noche, y no tenía deseos de seguir acostado, así que se levantó y comenzó a caminar entre los árboles, buscando aquel río que se encontraba cerca, siendo guiado únicamente por el sonido que este provocaba. Una vez que lo vio se paró en la orilla, observando correr el agua. Su mente no se encontraba en el mismo lugar que su cuerpo, era como no estar dentro de él. Después de unos momentos simplemente observando aquella belleza natural, comenzó a despojarse de su ropa, aquella poca ropa que le cubría parte de su cuerpo, comenzó a sacarse lentamente la playera, arrojándola por ahí al terminar, para posteriormente seguir con el short y el boxer, puesto que estaba descalzo.
Se dejo caer en aquel río que no tenía una fuerte corriente, solo la suficiente para que el agua corriera en deliciosa armonía, permaneció algunos segundos bajo el agua, mojando por completo su cuerpo y cabello, después saco la cabeza en busca del elemento vital como lo es el oxígeno, llenando sus pulmones al momento de salir a la superficie. Se dejó acariciar por el agua, la cual corría a su alrededor y por todo su cuerpo como una caricia.
Abrió rápidamente sus ojos al sentirse observado, buscó por todos lados sin encontrar nada, así que pensó que talvez solo era su imaginación, volviéndose a sumergir dentro de aquel río. Pero en cierta parte no era del todo su imaginación ya que detrás de unos árboles, unos hermosos ojos Azules lo observaban con delicadeza y atención. El dueño de estos parecía haberse perdido en sus pensamientos, los cuales lo traicionaban, hasta que una voz tras él lo asusto.
– ¿Por que no le dices lo que sientes por él? – habló aquella voz, la cual lo asusto.
–no se de que hablas…– trató de disimular sintiéndose descubierto y bastante nervioso. Giró sus talones y dio unos cuantos pasos antes de que aquella voz volviera a dejarlo un tanto sorprendido, haciéndolo que se detuviera en seco.
–Sabes…– hizo una pausa y luego comenzó a hablar– Yo llegué a pensar que estaba enamorado de él, y el día que él me declaro sus sentimientos, me sentí un tanto feliz, pero no como yo pensé que sería, estuve a punto de aceptarlo, pero me di cuenta que cometeríamos un gran error tanto él como yo, ya que yo sentía un enorme cariño, pero llamado amistad, y lo estaba confundiendo al pasar tanto tiempo con él, y él–pausó– él solo estaba confundido respecto a sus sentimientos, ya que siempre ha estado enamorado de otra persona la cual estoy seguro que le corresponde, pero igual no se quiere dar la oportunidad como yo lo estoy haciendo ahora con la persona a quien si puedo decir que amo…– al terminar de decir todo eso, una sonrisa surco sus labios, después comenzó a caminar por donde había llegado, pero ahora lo detuvieron a él.
–Ray– dijo Yuriy, viendo como el aludido solo se detenía y se giraba a verlo, esperando que dijera algo – gracias– dijo simplemente para después sonreír.
–No entiendo por que me agradeces– dijo igual sonriendo para después dejar solo a Yuriy como había estado desde un principio.
–No entiendo por que me dijo todo eso, pero ahora estoy seguro de hablar con Kai, no importa cual sea el resultado, creo que solo debo armarme de valor, es lo único que necesito. – Habló para si mismo el pelirrojo. En ese momento comenzó a caminar hacía el río donde Kai se encontraba bañándose, una sonrisa atravesó por sus labios, una un tanto pícara por el pensamiento que había cruzado su mente. Con paso firme se acerco hasta la orilla de aquel río y solo siguió observando a Kai, quien aún no se percataba de la presencia del otro Ruso, pues estaba bajo el agua, nadando hasta la orilla, entonces salió del agua, como dios lo había traído al mundo, se veía hermoso, simplemente una visión, una pequeña risa se posó en los labios de Yuriy, que en cuanto Kai salió totalmente del agua, recorrió con sus azules ojos aquella hermosa visión que ante sus ojos se posaba, simplemente era hermoso observar aquella pálida piel ser recorrida por miles de gotas cristalinas de agua, las cuales sin pudor alguno pasaban por todas las partes de su piel, su cabello cayendo a los hombros mientras tenía algunos cabellos pegados en el rostro, otros en sus labios…
Kai al salir, comenzó a caminar y se dio cuenta de que alguien mas estaba con él, ahora no se encontraba solo, como hacía rato. Su mirada se dirigió a aquella persona y al toparse de lleno con aquel ser, sintió estremecerse ante aquella atenta mirada que recorría todo su cuerpo, unos minutos después al no soportar aquella mirada hablo…
–Yuriy… ¿desde que momento estas aquí? Pensé que dormías aún. – Comentó tomando su ropa entre las manos…
–Bueno, pues escuche un tanto de ruido y vine para acá, entonces te mire bañándote, pero no te quise interrumpir. ¿No prefieres que te traiga una toalla? – preguntó al ver como Kai iba a ponerse así la ropa.
–Pues… yo – no sabía que contestar, estaba un tanto apenado ante la presencia de Yuriy mientras él se bañaba.
–Espera, ahora vuelvo con una toalla para secarte – dijo Yuriy mientras daba vuelta y comenzaba a caminar en dirección a donde estaban las casas de acampar, iba a un paso rápido para llegar pronto con Kai.
Kai había quedado sin palabras pues había notado la mirada de Yuriy al decir "para secarte". Además que había significado aquello de "secarte" acaso pensaba en… No, esas eran estupideces, vaya que estaba llegando a un grado mayor de locura. SE quedo unos momentos esperando ido en sus pensamientos, hasta que vio la figura de Yuriy llegar con una toalla en mano.
–Creo que ya casi te secaste con el viento, perdón por la demora pero no la encontraba en mi maleta. – sonrió y después se acercó a Kai mientras le tomaba el rostro con ambas manos secándolo con la toalla, su mirada estaba perdida en la del otro. Se miraban hasta que Kai habló.
–Yuriy yo…lo siento – dijo Kai al tiempo en que tomaba el rostro de Yuriy sintiendo los labios del otro sobre los suyos, comenzó a besarlo desesperadamente, como había deseado hacerlo desde hacía mucho tiempo, jugando con aquellos labios, los cuales le correspondían, Kai mordió levemente el labio inferior de Yuriy no pudiendo evitarlo, dejándole una pequeña herida, el pelirrojo simplemente dejo salir un pequeño gemido ante aquella acción, pero el beso no se rompió en ningún momento, Kai seguía desnudo, mientras besaba intensamente a Yuriy, introduciendo su lengua, saboreando a su delicioso pelirrojo, mientras lo atraía hasta su cuerpo.
Yuriy sintió un estremecimiento al hacer un total contacto con el cuerpo de Kai, como hacía tiempo no lo había sentido, desde que Kai lo había bañado hacía ya un tanto, pero ahora era diferente, pues Kai estaba desnudo y él, pues simplemente se dejaba llevar, no sabía si era verdad lo que Ray había insinuado, o no, pero igual lo estaba disfrutando. El beso se alargó bastante. Al terminar, dejaron sus labios unidos, manteniendo sus ojos cerrados, no querían romper aquel delicioso contacto que no sabían a donde los llevarían, pero tenía que ser a algo bueno. O eso esperaban ellos.
–Kai¿por que lo hiciste? – preguntó Yuriy esperando escuchar lo que tanto había deseado por un largo tiempo.
–Yo – el miedo se había apoderado de él, dejándolo sin habla, pero era ahora o nunca, lo tenía que decir ya – Yuriy, yo te aprecio mucho, y quería hablar contigo sobre esto desde ayer, pero, no me dejaban, es que yo…Bueno – no encontraba las palabras exactas para expresar que lo amaba, para decir que era todo para él desde hacía ya un tiempo, que solo se la pasaba pensando en él, día y noche, que hasta en los sueños estaba presente. Solo tenía que decirle lo que estaba pensando, pero, tenía miedo y buscaba otras palabras para decírselo, pero no encontraba la forma adecuada.
–Yo también Kai…Te quiero mucho – dijo Yuriy mientras abrazaba fuertemente a Kai, dándose cuenta de que este aún permanecía desnudo! Una pequeña sonrisa cruzó sus labios y habló – Kai, Mm.… ¿no crees que sería bueno que te cambiaras?
– ¿No te gusta como me veo así? – preguntó con una gran sonrisa pícara.
–Por mi no hay problema, pero…No creo que los demás te quieran ver así– comentó riendo ante lo que habían dicho…
–Bueno, talvez tengas razón, solo talvez…– dijo nuevamente sonriendo, no podía creer que estaba junto a Yuriy, diciendo ese tipo de cosas. Sin esperar un poco tomó la toalla que Yuriy había traído y comenzó a secarse el cabello, después se puso el boxer ante la mirada un tanto apenada de Yuriy, quien había intentado voltearse a otro lado, pero la curiosidad fue mayor, haciéndolo voltear de reojo hasta Kai, quien no se dio cuenta de ello, al mirarlo completamente desnudo mientras se cambiaba le dio un tanto de vergüenza y se sonrojo, así que decidió voltearse mientras el otro terminaba de vestirse.
Cuando Kai terminó de vestirse se acerco a Yuriy, para intentar conversar claramente sobre lo que ya habían comenzado a hablar…
–Yuriy, quiero que hablemos – pidió o mejor dicho, exigió Kai, al pelirrojo, quien solo asintió y tomó la mano del bicolor para comenzar a llevarlo a otro sitio donde sintiera que tendrían mayor privacidad, no era que ahí estuvieran viéndolos, si no que talvez sus amigos deseaban ir a bañarse o a pasar un rato, así que para evitar interrupciones como las que ya habían tenido, prefirió caminar un tanto. Iban tomados de la mano, sus dedos entrelazados, Yuriy caminaba un poco enfrente de Kai, pues era el que dirigía a ambos a otro lugar. Kai se dejaba guiar por el pelirrojo, sintiéndose un tanto apenado ya que no sabía exactamente ¿Qué? O ¿Cómo? Iba a decirle a Yuriy las cosas, intentaría usar la espontaneidad si es que aún tenía un poco de ella.
Yuriy de pronto se detuvo en un lugar, el cual se veía bastante tranquilo, rodeados de árboles y pasto, solo que aquí había mucho mayor calma, pues estaba retirado del río por lo cual no llegaban demasiados sonidos, se podía sentir la calma en el aire, además que ahí se encontraban retirados de su campamento, así no volverían a ser interrumpidos por aquellos dos. Yuriy se sentó bajo un árbol y miró a Kai, quien acto seguido se sentó junto al pelirrojo, dispuesto a hablar, aunque sentía un poco de nervios, pero lo peor ya había pasado…comenzar…
–Yuriy yo…– habló Kai, no sabiendo como seguir con lo que ya habían comenzado.
–Kai…– el aludido dirigió su mirada, la cual estaba un tanto ausente y distraída hacia Yuriy, este entendió que tenía la atención de Kai así que prosiguió dando un leve suspiro…– Necesito que me digas…Sin rodeos… ¿Qué es lo que sientes por mi exactamente? – cuestionó al bicolor, el cual tragó saliva, no sabía exactamente que iba a contestar, así que dejaría fluir las palabras… Dejándolas salir como sintiera en ese momento.
–Yuriy, yo simplemente puedo decir que eres todo para mí…Puedo asegurar que te amo … – Las palabras habían fluido como Kai esperaba, no quería tartamudear ni mucho menos, pues parecería que estuviera inventando, así que solo dejo salir los sentimientos que había tenido reprimidos por tanto tiempo, mientras miraba a Yuriy a los ojos, después este simplemente bajo la vista un tanto apenado, o sorprendido por aquella respuesta tan sorpresiva.
–Kai…– murmuró sorprendido Yuriy pues no esperaba aquellas palabras exactamente, talvez un 'me gustas' 'me agradas' quizás un 'te quiero' pero… "eres todo para mi…puedo asegurar que te amo…" Esas palabras las había deseado escuchar, pero no creyó escucharlas en ese preciso momento, aunque a decir verdad, él sentía lo mismo hacia Kai, sabía que estaba enamorado de él, y que lo amaba demasiado, así que respondería a ese sentimiento de Kai.
–Yuriy… Ahora te devuelvo la pregunta, y quiero que seas sincero conmigo, aceptare cualquier cosa que me digas… ¿Qué sientes por mi exactamente? – pregunto Kai, dirigiendo su rojiza mirada hasta los azules ojos de Yuriy, quien inmediatamente sintió la mirada y se perdió en ella. Dudó unos segundos, los cuales fueron eternos para Kai, pero entonces hizo algo que ni lo hubiera imaginado el mismo.
Yuriy tomó el rostro de Kai entre sus manos, sin darle tiempo a nada y entonces lo beso, el impulso de aquella acción, había llevado a los dos al suelo, quedando recostados en el pasto, mientras Yuriy devoraba prácticamente los labios de Kai, quien no se quedaba atrás y devolvía el beso con igual o mayor pasión. Unos minutos después ambos necesitaban respirar, ya que el beso había sido demasiado 'candente'.
Los chicos seguían sin decir palabra alguna, ya que al término del beso, Yuriy recostó su cabeza en el pecho de Kai, descansando un poco, mientras sentía el subir y bajar de aquel pecho, al cual se abrazaba fuertemente.
–Yuriy…– El bicolor había sentido en aquel beso los sentimientos de Yuriy, pero aún así deseaba escucharlo tal y como él los había dicho, deseaba oír en palabras claras, que era lo que Yuriy sentía por él exactamente. Solo deseaba escucharlo. ¿Acaso era mucho pedir?
Con aquel murmullo, el pelirrojo entendió cual era la inquietud de Kai, así que sin dejarlo terminar dijo – TE AMO – dirigiendo su mirada hacía la de Kai, para una vez más darle un largo y apasionado beso, en el cual depositaban todo el amor que no se habían demostrado por miedo a ser rechazados.
Ambos seguían abrazados en la misma posición, ya había pasado un buen rato, y ni siquiera se habían movido para ir al campamento a comer o mucho menos para que los chicos no se preocuparan, simplemente deseaban estar solos un rato, sentirse cerca, ahora que habían confesado sus sentimientos deseaban estar el mayor tiempo posible juntos para recuperar el tiempo que habían perdido por sus indecisiones…
Ya era alrededor del medio día, pero ellos se encontraban bajo la sombra de un enorme árbol, por lo cual el sol no les molestaba en lo mas mínimo. De pronto el silencio se rompió.
Kai acariciaba el cabello de Yuriy, quien descansaba en su pecho, el bicolor pensó que talvez Yuriy ya estaba dormido, ya que no había dicho nada desde que se habían confesado lo que sentían uno por el otro. Pero entonces la voz de él lo saco de sus cavilaciones. – Kai¿Desde cuando sientes algo por mi? – interrogó Yuriy
–Bueno, pues desde el primer día que te vi, sentí algo por ti. – dijo Kai sonriendo un poco.
– ¿Así¿Y que sentiste cuando me viste? – preguntó un tanto altivo, aún sin moverse del pecho de Kai, quien seguía acariciando el rojo cabello de Yuriy.
–Bueno, pues como pensé que eras un débil y un estorbo en la abadía… – comenzó a decir –…pues sentí algo parecido a la repulsión hacia ti – dijo Kai
–¡Oye¿Acaso de verdad sentiste eso por mi?– Preguntó haciéndose el indignado, mientras se sentaba ante la mirada del otro. Después de un asentimiento de Kai en respuesta a su pregunta, se sorprendió y dijo – he de decirte que yo sentí lo mismo, solo que pensaba que eras un arrogante, un engreído y odioso amargado, de lo cual no estaba muy errado – terminó mientras se cruzaba de brazos cerrando los ojos.
Pero pronto abrió los ojos sorprendido, al sentir unos fuertes brazos rodearle la cintura, mientras sentía la barbilla de Kai sobre su hombro. – ¿De verdad pensaste eso? – Yuriy asintió – pues yo creo que te guste desde que me viste, por que siempre me observabas, y eso lo pude notar desde el principio. Hasta llegó a molestarme tu insistente mirada sobre mí. – declaró Kai, mientras Yuriy se sonrojaba al verse descubierto, pues eso era verdad. Talvez si había pensado en que era Engreído, y no se equivocó respecto a ello, pero, no sabía por que le había atraído desde la primera vez, aunque se diera cuenta del mal carácter del bicolor. Desde la primera vez que lo había visto le había atraído un tanto aquel misterio y esa Arrogancia que portaba Kai, la cual se le notaba. Pero claro que no lo quería aceptar frente a Kai.
–Pues yo creo que estas equivocado, no se de que hablas. – comentó con una pequeña sonrisa mientras sentía un leve sonrojo en sus mejillas. Y aunque no lo deseaba del todo dijo – Kai, creo que debemos volver, talvez estén preocupados por nosotros –
–O talvez Bryan te pueda decir algo si tardas ¿no? – preguntó Kai mientras se ponía de pie, sacudiéndose la ropa, su expresión era un tanto de enojo, debido a los celos que sentía por Bryan. Aunque Yuriy le hubiera confesado ya sus sentimientos, no estaba seguro de los del peli–lavanda, así que siempre cabía la duda, aunque talvez solo juzgaba debido a los celos.
–Kai, no estés pensando nada malo de Bryan, él y yo, somos únicamente como hermanos, de verdad. – dijo Yuriy poniéndose rápidamente de pie, plantándose frente a Kai. – además no veo un motivo por el cual te tengas que molestar, después de todo no somos nada. Aún… – murmuró la última palabra, esperando que con lo que hubiera dicho antes, Kai le pidiera lo que ya era más que obvio.
–Ah¿No somos nada? Entonces ¿Que significó ese beso que me diste tú? – preguntó a Yuriy quien solo lo miró a los ojos, un tanto molesto por especificar tan claramente aquello de que él se lo había dado a Kai.
–¡Ah! Yo te di el beso¡Si! Yo te lo ¡Di¡Pero tú correspondiste excelentemente¡No sentí que te estuviera obligando en ningún momento! – El pelirrojo estaba un tanto exaltado ante aquello que Kai había dicho. Entonces miró a Kai sonreír, lo cual lo hizo sentirse molesto, ya que él comenzaba a enojarse y Kai como si nada se burlaba de él, y peor aún, en su propia cara. – ¡No le encuentro la gracia a nada de lo que dije hace un momento! No entiendo por que te estas riendo ahorita si yo no…. – replicaba un ya enojado Yuriy.
Kai ignoro toda aquella palabrería que Yuriy había comenzado a hablar, y sin ponerle atención, dio un paso al frente, quedando pegado al cuerpo de Yuriy, para entonces comenzar a besarlo bruscamente, callándolo de una buena vez, ya que ese pelirrojo podía llegar a hablar demasiado si no se le detenía. Y ¿Qué mejor manera de callarlo? Pues realmente no se le había ocurrido una mejor manera de hacerlo. Yuriy correspondió al beso con igual o mayor pasión y entrega, dejando a ambos sin aliento en unos minutos. Al separarse Yuriy observo el rostro de Kai, el cual seguía muy de cerca.
–No sabes como te odio por hacerme esto – dijo Yuriy con una gran sonrisa en sus labios, mientras pegaba su frente a la de Kai, aún sin perder de vista la mirada del otro. Una vez mas el bicolor ignoro lo dicho por el pelirrojo y habló.
–Yuriy, Te quiero solo para mi, no te quiero compartir con nadie… Y No estoy dispuesto a hacerlo de cualquier modo…– comenzó a decir, cosa que le pareció un tanto posesiva por parte de Kai, pero igual le daba a entender que lo quería. – Yuriy… ¿Quieres ser mi pareja?– preguntó Kai mientras esperaba expectante la obvia respuesta que daría Yuriy.
–No… – dijo Yuriy ante la sorprendida y confundida mirada de Kai, quien solo abrió en sorpresa sus ojos y mostró algo de miedo en ellos. –Claro que quiero tonto…– dijo Yuriy sonriendo ante la expresión en el rostro de Kai, la cual le había parecido demasiado cómica. Después de aceptarlo solo le regalo un tierno y corto beso en los labios, luego le sonrió ampliamente.
–Yuriy, no me pareció gracioso… ¿Acaso no estás seguro? – preguntó temeroso de la posible respuesta de este.
–¡Claro que lo estoy!. Estoy completamente seguro de lo que quiero… Y quiero que estés conmigo siempre…– contesto – pero ahora debemos regresar, si no, se van a preocupar nuestros AMIGOS con nosotros…– dijo Yuriy marcando la palabra amigos.
–Esta bien, vamos, y perdona por decir tantas tonterías juntas…– dijo colocando su brazo alrededor de la cintura de Yuriy, mientras comenzaban a caminar juntos de vuelta al campamento.
Ray después de que había hablado con Yuriy, se había devuelto a su tienda de campaña, después de todo debía dejar solos a los tórtolos, que ahora estaba seguro que algo bueno sucedería, tenía un presentimiento que le decía que hoy era un día feliz, y por como hablo con Yuriy, talvez sea el día en que esos dos despistados se dijesen lo que ya es obvio, y no se han dicho. Pero como rayos podían ser tan despistados si era algo obvio lo que sentían el uno por el otro, en fin, solo esperaba que sus palabras hubiesen tenido algún efecto en él, de lo contrario, tendrían que formular alguna estrategia para que esos dos se confesaran lo que sentían.
Entró en su casa de campaña, dentro estaba Bryan aún dormido, ya no importaba si los descubrían, de cualquier modo, ya había insinuado algo a Yuriy de esto, pero igual, hablarían con ellos claramente sobre su relación cuando volvieran al campamento. Bryan estaba aún profundamente dormido, y a Ray se le había ocurrido una muy buena forma de despertarlo.
Se colocó sobre Bryan, aún sin tocarlo, simplemente pasando una pierna por un costado y la otra por el otro, mientras hacía lo mismo con las manos, como en posición de gatear, entonces se acerco al rostro de Bryan, donde depositó un pequeño beso, después siguió un sendero de pequeños besos hasta el cuello del peli–lavanda, el cual simplemente curveo sus labios ligeramente, apenas perceptiblemente. Ray dejó caer lentamente todo su cuerpo sobre Bryan, mientras le regalaba pequeños e inocentes besos en el cuerpo, hasta que comenzó a besarle los oídos, mordiendo el lóbulo al mismo tiempo en que lo lamía con lentitud, las manos del Neko no se quedaron quietas y se movieron bajo la camisa de Bryan, palpando así por completo el pecho del ruso, el cual lo volvía loco, no sabía ni en que momento había comenzado a restregar sus caderas con las de Bryan, formando una fricción deliciosa…
Sin evitarlo Bryan dejo salir un pequeño jadeo, al sentir la fricción del cuerpo de Ray sobre el suyo –mmmh… aaaggghhh –un pequeño gemido fue lo que escuchó Ray, para después sentir unas fuertes manos tomarlo de las caderas, para así ayudar con aquel movimiento que les causaba tanto placer a ambos. Ray podía sentir el miembro de Bryan un tanto endurecido, el cual chocaba con sus glúteos y seguidamente con su propio miembro, el cual también comenzaba a despertar rápidamente. – Ray – soltó su nombre, en un suspiro el cual fácilmente se podía convertir en un gemido.
–Bryan…– mencionó el nombre de aquel que lo enloquecía, mientras bajaba su rostro nuevamente para entonces comenzar a besar los labios de Bryan, esta vez sin calma, asaltaba los labios del peli–lavanda como si de vida o muerte se tratase, introducía su lengua intentando palpar mas de aquella húmeda y deliciosa cavidad, de la cual comenzaba a hacerse adicto. Bryan al igual que Ray se sentía extasiado ante los movimientos de este, aquellos movimientos que hacía la cadera de Ray, eran mas que excitantes, eran demasiado placenteros, no sabía ni como describirlos, solo podía decir que amaba a ese gatito sobre él. Pero pronto los labios de Ray se unieron al juego y comenzaron a asaltar su boca, rápidamente sin quedarse atrás, comenzó a responder al intenso beso que su Neko había comenzado, introduciendo su lengua en la boca de Ray, jugando al mismo compás que la otra había impuesto.
El beso se hacía cada vez mas urgido, mas candente, el movimiento de caderas de Ray había cesado, pero ahora podía sentir las manos del peli–lavanda recorrerlo por debajo de su camisa, encontrándose en el camino con uno de sus pezones, el cual comenzó a acariciar levemente con la yema de los dedos, cuando este se endureció simplemente lo apretó con sus dedos, al mismo tiempo en que sus labios mordían los de Ray en aquel intenso beso. Después de varios minutos aquel beso fue roto mientras la respiración de ambos era agitada, haciendo que su pecho subiera y bajara a un compás acelerado. Ambos dirigieron su mirada a la del otro, se amaban y de eso no había duda.
Pronto los papeles cambiaron, cuando Bryan tomo las caderas de Ray y lo giró para ahora ser él quien se sentaba sobre este, como antes lo había estado su Neko. Posó uno de sus dedos en la comisura de los labios de Ray, comenzando a deslizarlo hacia abajo, mientras mantenía la vista clavada en su dedo índice, el cual parecía tener vida propia, comenzó a bajar lentamente su dedo, recorriendo la mejilla, luego el cuello, llegando hasta su garganta, después tocó la camisa china que Ray llevaba puesta y sin mas preámbulos la abrió de un tirón, pues esta interfería con su recorrido, su vista seguía su dedo, al igual que la de Ray, quien estaba expectante a lo que el otro pudiera hacer…
El dedo índice de Bryan continuaba su recorrido sin ser detenido por nada, hasta que llegó al resorte del pantalón de Ray, ahí fue donde la mirada que había estado clavada en su mismo dedo, subió a los ojos de Bryan, el cual sonrió sádicamente, Ray sintió un tanto de miedo debido a aquella sonrisa, pero estaba demasiado excitado y no le importaba nada, solo deseaba que su koi no se detuviera por nada, así que igualmente le sonrió, lo cual Bryan tomo como un 'sigue' a lo que siguió su recorrido, abriendo lentamente el pantalón del Neko haciendo a este sufrir por la espera, pues deseaba sentir aquella mano sobre su despierto miembro el cual necesitaba atención.
Bryan introdujo su mano dentro del pantalón, pero este de nuevo le estorbaba, pues su deseo era ver a su Neko como dios lo trajo al mundo, así que opto por comenzar a desabotonar aquella prenda, para después, lentamente irla bajando mientras acercaba su rostro al de su gatito, volviendo a arrebatarle un apasionado beso, en el cual ambas lenguas jugaban por recorrer mayor territorio de su boca contraria. Ahora solo faltaba su ropa, la cual no tardó en volar por ahí, siendo el Neko quien lo ayudara en sacarla, ahora ambos estaban completamente desnudos, podían sentir cada parte del otro.
Un ligero gemido salió de la boca de Ray cuando Bryan pasó su mano por su miembro, pero este fue ahogado en el apasionado beso con el cual ambos se estaban deleitando, cuando Bryan volvió a subir su mano, la detuvo en el despierto miembro de Ray, el cual ya necesitaba atención, con su mano desocupada comenzó a estimular más, si era posible, aquella parte delicada de Ray, este solo apretó los ojos sintiendo la enorme cantidad de emociones que sentía con el solo toque de aquella mano. Por inercia llevó su propia mano hasta la de Bryan, este último pensó que talvez pasaba algo por la mente del chino.
Acercó sus labios hasta el oído de Ray donde agitadamente preguntó – Ray… ¿Estas seguro de lo haremos? Todavía puedo detenerme. – dijo Bryan sabiendo él mismo que si en estos momentos se detenía, sentiría un fuerte dolor, pero no importaba si era para que Ray se sintiera bien. Espero a la expectativa la respuesta de Ray, mientras había detenido el leve movimiento que hacía su mano en la parte expuesta de Ray.
La mano que había llevado Ray en un instinto hacía la de Bryan comenzó a mover la del peli–lavanda, haciendo con esto mayor el movimiento y la estimulación. Mientras con la otra había atraído la cabeza de este, arrebatándole un beso, en el cual ambos parecían querer devorar la mayor parte de los labios del otro, Bryan no se dio cuenta pero mordió el labio inferior de Ray, haciéndolo sangrar levemente, cuando el sabor de sangre llegó a su boca, detuvo el beso, mirando a los ojos a Ray.
–Perdón Ray – dijo bastante sonrojado por toda la actividad. La única contestación de Ray fue otro largo beso. Ambos continuaban estimulándose, mientras de sus labios salían inevitables gemidos de placer, los cuales eran normales y los excitaban aún más. Instintivamente Bryan llevó su mano hasta la entrada de Ray donde introdujo su dedo índice lentamente, observando como Ray apretaba fuertemente los ojos en muestra de incomodidad. Las caricias seguían entregándose, una vez que Ray asimiló aquel dedo Bryan decidió introducir otro, con el afán de preparar a Ray para lo que ya venía.
–Bry…Bryan aaaaahhhhhhh mmmmnhhhh – mordió su labio inferior al sentir entrar un tercer dedo dentro de él, primero sintió incomodidad, y un poco de dolor, pero después sintió ese placer que recorría todo su cuerpo, mandándole pequeñas descargas eléctricas al resto de su cuerpo.
En este momento Bryan sintió que Ray estaba preparado, así que tomó sus caderas con ambas manos, mientras Ray se levantaba, siendo dirigido por Bryan, este lo sentó sobre su regazo, pero lentamente, mientras iba introduciendo su miembro dentro del chino, quien solo apretó con ambas manos los hombros del peli–lavanda, al mismo tiempo en que cerraba sus ojos, apretándolos ante el dolor que comenzaba a sentir. Pero de pronto un intenso beso le hizo olvidar aquel inevitable dolor, al tiempo en que Bryan entraba por completo en él.
–Te amo – escuchó decir Ray, sintiendo aquella felicidad recorrer su cuerpo, el dolor ya no lo podía sentir, ahora solo sentía la felicidad de aquellas palabras y las deliciosas caricias que le proporcionaba Bryan, al mismo tiempo en que besaba sus labios llenándolos de su sabor. Aquel único sabor el cual lo embriagaba totalmente, haciéndolo sentir totalmente feliz.
Una vez que Ray se acostumbro a la intromisión, comenzó a moverse, haciendo a Bryan respirar profundamente, evitando con esto gemir, ambas respiraciones eran aceleradas, sus pechos subían y bajaban de forma acelerada, además de tener esa pequeña capa de sudor sobre todo el cuerpo, lo cual era normal debido al movimiento y el calor que ambos cuerpos despedían.
La urgencia de moverse comenzó a presentarse, entonces Bryan tomó con ambas manos las caderas de Ray para entonces comenzar a ayudarlo, mientras este se agarraba de los hombros del peli–lavanda para subir y bajar en aquel miembro. Cada vez que salía y entraba era un estremecimiento por parte de su cuerpo al sentir tanto placer junto, jamás había imaginado sentir todas esas emociones juntas, y pensar que había tenido un tanto de miedo antes, solo de pensar en el gran dolor que sería pasar por esta situación, pero jamás imaginó el enorme placer que le daría estar junto a la persona que mas amaba, y que esta le correspondiera.
Después de unos minutos de Intenso movimiento, ambos chicos habían terminado, Bryan dentro de Ray, llenándolo con su esencia, mientras Ray había terminado sobre ambos. Ensuciándolos un poco. Al terminar aquella entrega ambos sintieron el deseo de seguir durmiendo, ya que se sentían un poco cansados.
Los chicos habían llegado de vuelta al campamento, Bryan y Ray ya estaban despiertos y ambos se habían bañado, o eso era lo que parecía pues tenían el cabello mojado. Yuriy llegó de la mano Kai.
–Chicos… – habló Yuriy llamando la atención de Bryan y Ray, quienes no se habían dado cuenta que los otros dos habían llegado ya.
– ¿Dónde habían estado? Estábamos preocupados de que no llegaran a estas horas – dijo Ray sabiendo que ya eran mas de las cinco de la tarde.
–Bueno, pues realmente estuvimos hablando por mucho rato y no nos dimos cuenta de la hora– dijo Yuriy un tanto apenado por lo que hablaba.
–ohh vaya!… ¿Y de que tanto hablaban? Claro si se puede saber, por que tiene que haber sido algo interesante para que se les fuera el tiempo de esa manera – dijo Bryan mientras sonreía pícaramente al ver las manos de ellos entrelazadas, además de la cara de Yuriy, la cual estaba un tanto roja.
–Pues de eso queremos hablarles. – dijo Kai mientras se paraba tras Yuriy, tomándolo de la cintura, mientras el pelirrojo se sentía un tanto acalorado y sonrojado ante el acto de Kai. Bryan sonrió aún mas abiertamente, mientras Kai le devolvía la sonrisa.
–Bueno, pues nosotros solo hablábamos de lo mucho que nos queremos – dijo Kai atrayendo aún mas el cuerpo de su pelirrojo, quien solo colocó sus manos sobre las de Kai, las cuales rodeaban su cintura.
–Bueno, al parecer al fin! Se dijeron todo… Comenzaban a desesperarnos – dijo Bryan ahora provocando el sonrojo de ambos aludidos. – Pues que bien que se hayan dicho lo que YA ERA OBVIO, y pues como ya estamos en eso de las confesiones. – dijo Bryan mirando a Ray, pero entonces recordó que ayer habían discutido sobre eso, así que mejor no dijo nada. – Bueno, pues siendo sincero yo ya lo sabía – cambió lo que iba a decir.
–¿Pero que ibas a confesar? – preguntó Yuriy imaginando que era lo que iba a decir, pues Ray había insinuado algo en la mañana.
–Nada– dijo Bryan, recibiendo una mirada sorprendida y un tanto sacada de onda por parte del chino.
–Bueno, creo que lo que Bry, quería decir, es que él y yo, somos pareja y que yo lo amo demasiado – dijo mientras tomaba la mano de Bryan y lo veía con una gran sonrisa en su rostro.
Bryan se había sorprendido ante el gesto de Ray, ya que él pensaba que su koi no quería que lo supieran, pero ahora le daba una gran alegría el saber que no tendría que ocultarlo más. Kai abrió los ojos ante lo que había dicho Ray, no podía creer lo que estaba diciendo¿Acaso era una broma?
–Es…Es una broma ¿Verdad? – preguntó un afectado Kai mientras soltaba a Yuriy, quien ya se imaginaba lo que los otros dirían y no se equivoco. Pues sus sospechas eran ciertas.
–Kai– susurró Yuriy sintiendo la tensión en Kai ante la noticia, pues esta le había afectado demasiado pero no entendía por que.
–¿Qué sucede Kai? – preguntó un afligido Ray, pues sabía que Kai no lo tomaría como lo mejor, pero tampoco pensó que se pusiera así. Pues había soltado a Yuriy. Además de que en su rostro se le notaba la confusión y la sorpresa.
–No, no sucede nada. – dijo Kai mientras comenzaba a caminar por donde había venido.
–¿A…a donde vas Kai? – Preguntó un asustado y triste Yuriy. ¿Qué significaba eso¿Acaso se había puesto celoso?
–Solo, quiero estar solo un momento.– dijo Kai mientras caminaba hacía el río, donde al llegar se sentó bajo un árbol que estaba a la orilla del río.
–Yuriy– dijo Bryan observando la expresión que este tenía en su rostro, parecía querer llorar, pero igual estaba Ray, todo por culpa de ese estúpido que seguro no se había decidido por alguno de ellos, eso debía ser, pero ya hablaría con él para ponerlo en su lugar, que solo ni que nada! Ahora mismo iría a hablar con él.
Comenzó a caminar hacía donde se había ido Kai, pero entonces ambos chicos le dijeron que no, pues Kai había pedido que lo dejaran solo. Bryan volteó y miró a ambos. – voy a arreglar asuntos con ese estúpido de Kai. – dijo el peli–lavanda mientras comenzaba a caminar pero antes de irse dijo – no se preocupen y no vengan déjenme hablar solo con él – ordenó y se fue, siguiendo a Kai por donde se había ido.
Cuando llegó hasta donde se encontraba el bicolor, este solo giró su vista hasta la persona que se había parado junto a él. Después la volteó, devolviéndola a donde observaba antes de aquella llegada. – ¿Que quieres Bryan? – preguntó Kai, sintiendo como el aludido se sentaba junto a él.
–¿Por qué reaccionaste así¿Acaso sientes algo más que amistad por Ray? – preguntó viendo como Kai se sorprendía ante aquella pregunta.
–No, yo se que el es mi amigo, casi mi hermano, y muy claro lo tengo…– dijo Kai – además yo se que quiero a Yuriy, pero…–
–¿Pero? – Bryan sabía más o menos cual era el problema. – Entonces me dirás que el problema soy yo… No quieres que esté con Ray¿cierto? El ya me lo había comentado, y por eso me abstuve de decirlo, pero al parecer el quiso decirlo y pues ahora tu reacción hirió a Ray, y a Yuriy. – terminó de explicar.
–¿Yuriy¿Por qué? – preguntó ingenuamente mientras abría sus ojos de par en par, mirando a Bryan.
–pues el piensa que tu quieres a Ray, estoy seguro que es eso, es obvio, Kai, tu reacción fue de un novio celoso, eso fue lo que nos diste a entender a todos. Debo confesarte que hasta yo me sentí celoso de tu reacción. – habló tranquilamente.
–Bryan, no se si alguna vez has sentido que al conseguir la 'felicidad', poco a poco te vas a quedar solo. Tarde o temprano se que me voy a quedar solo. Y la soledad es algo que no me gusta. – dijo Kai.
–Pero no entiendo que tiene que ver con eso.–
–Cuando Ray me dijo que estaba contigo, yo les acababa de decir lo de Yuriy y lo mío, entonces sentí que me quedaría solo. Tú y Ray se quieren, y estoy seguro que después se van a alejar para estar ustedes solos, tú sabes, íntimamente. Creo que necesitarán su espacio. –
–Kai, sabes, creo que entiendo a que te refieres, pero no creo que eso tenga que ver, sabes que Yuriy y yo somos como hermanos, al igual que Ray y tú, y la familia nunca se debe dejar atrás. Por nada…– dijo Bryan mirando directamente a Kai.
–Lo sé…Spasiba…– Kai agradeció a Bryan, y después se dieron un fuerte abrazo, talvez Kai había exagerado ante su reacción, pero era lo primero que había sentido y así lo demostró.
Luego de haber platicado un rato ambos se levantaron, Kai tenía varias cosas que aclarar con su pelirrojo, quien estaba en su tienda de campaña, ni siquiera había querido comer, solo estaba pensando en la reacción de Kai, aún sin entenderla del todo. Buscaba explicaciones pero todas llegaban al mismo punto. "Kai estaba celoso"
–¿Pero por que jugaste con mis sentimientos si no me querías Kai?… ¿Por qué? – se preguntaba Yuriy mientras mantenía su rostro escondido entre sus manos.
–Por que en verdad te amo, no es un juego – dijo Kai entrando sin avisar a la casa de acampar de Yuriy. Quien se sorprendió girando rápidamente su rostro hacía el de Kai.
–Kai…– murmuró Yuriy sintiendo la confusión en su voz.
–Yuriy, quiero que te quede algo claro…yo te amo a ti, solamente a ti y a nadie mas ¿Entiendes? – pregunto el bicolor, sintiendo la sinceridad en sus palabras.
–Te amo– dijo Yuriy mientras caminaba hacia Kai y lo tomaba del rostro para comenzar a jugar con sus labios, introduciendo rápidamente su lengua en la boca de Kai, para intensificar el beso, entregándose por completo en aquella pequeña caricia que ejercían los labios de cada uno en los contrarios. Luego de romper el contacto, Yuriy abrazó fuertemente a Kai, quien solo pasó sus brazos por la cintura del pelirrojo atrayéndolo lo mayormente posible hacia su cuerpo.
–Yuriy, quiero que estés seguro de lo que siento por ti – dijo Kai mirándolo directamente a los ojos. – ¿lo estas? – preguntó Kai, mientras recibía un asentimiento por parte de Yuriy. Después este solo sonreía.
–Kai, que te parece si vamos a comer algo, lo que sea, no hemos comido en todo el día y eso te puede hacer daño– dijo Yuriy mientras caminaba hacia fuera de la casita llevando a Kai de la mano.
Pasado un rato habían comido todos, las cosas se habían aclarado y la noche había llegado ya, todos tenían sueño y estaban cansados, sobre todo aquellos que habían tenido mucha 'actividad' en el día. Cada uno había vuelto a sus respectivas casas de acampar, aunque cierto chino había escapado de la suya para acurrucarse entre los brazos de un pelilavanda somnoliento.
–Bryan¿puedo dormir aquí? – preguntó Ray mientras entraba en aquel lugar.
Bryan solo levantó la manta que lo cubría dando a entender que aceptaba al chino, quien no dudo en entrar, acurrucándose cerca del pecho de Bryan, mientras escuchaba el latir de su corazón, entonces sintió los labios del ruso sobre su cabello, dándole un tierno y amoroso beso sobre este, al tiempo en que lo abrazaba por la cintura, atrayéndolo hasta él, para sentirlo mas cerca. Una sola manta era la que los cubría y era más que suficiente ya que el calor de ambos cuerpos mantenía lejos de ellos el frío que afuera comenzaba a hacerse presente.
Por otro lado, Kai dormía placidamente, claro que extrañaba a su pelirrojo, y le gustaría tenerlo entre sus brazos, pero jamás le pediría que durmiera con él, aunque solo fuera dormir, le parecía que eso solo podía salir directamente de su pelirrojo, ya que lo amaba tanto que temía lastimarlo con algo. Con lo que fuese. Se había quedado dormido después de estar pensando en Yuriy por un buen rato, mantenía sus brazos cruzados sobre su pecho mientras su cuerpo estaba sobre un costado, estaba únicamente arropado por una cobija, la cual le brindaba calor, ya que estando acostumbrado al Frío de Rusia, no le era difícil aclimatarse en esos momentos, en los cuales comenzaba a hacer frío, pero claro un frío moderado.
Comenzaba a perder por completo la razón, dejándose vencer ante el sueño que tenía, cuando de pronto sintió como su cobija era levantada y de pronto movían sus brazos, para moldearlos a la cintura de alguien. Sonrió, sabía que ese era su Yuriy, ya que esas frías manos no podían ser de nadie más.
Se aferró a la cintura donde habían sido colocadas sus manos, mientras el dulce olor de Yuriy inundaba sus sentidos. Abrió lentamente los ojos solo para comprobar que no era un sueño, solo para asegurarse que una vez mas su mente no le estaba jugando una de esas horribles bromas, en las cuales su corazón era roto.
–Yuriy– susurró dulcemente mientras olía el cabello de su chico pelirrojo, el cual se aferraba fuertemente a su pecho, sintiendo ese calor que tanto amaba en Kai.
–Kai…Te amo – dijo Yuriy ya somnoliento aferrándose al cuerpo del otro. Aquel tierno y amoroso contacto que ambos tenían duró por toda la noche, Yuriy había podido mantener el calor en su cuerpo, aún con el frío que había afuera, gracias al calor corporal de Kai.
Al día siguiente ambas parejas habían dormido hasta muy tarde, después pasaron un día increíble en compañía del ser que mas querían, al igual que ese día vinieron más, en compañía de sus respectivas parejas, hasta que pasó una semana, en la cual decidieron volver a la casa…Bueno al menos tres de ellos, ya que había uno de ellos que insistía en otra cosa.
–¿Por que no quieren ir de tour? – preguntó exasperado de que nadie quisiese. ¿Qué tan mala idea era o que?
–No es eso Kai, es solo que serían demasiados gastos para ti ya que sabes que nosotros no tenemos muchos recursos como tu– comentó Yuriy intentando calmar a Kai.
–Y ¿Quién les esta pidiendo dinero? Yo pagaría todo, pues yo soy el que los esta invitando ¿no? – volvió a decir Kai, un tanto exasperado por la tonta excusa de los demás.
–Kai…– dijo Ray un tanto desesperado, llevaban varias horas discutiendo lo mismo…ese dichoso viaje.
–Está bien como quieran.– dijo Kai bastante molesto por el rechazo.
–Kai, no te molestes…– dijo Yuriy acercándose a Kai, quien solo volteó el rostro cuando el pelirrojo intento besarlo. – Esta bien, aceptamos, pero no te enojes– dijo Yuriy ante la terquedad de su bicolor.
–Pero…– Bryan había tratado de intervenir pero una fuerte mirada por parte de Yuriy indicándole que se callara, fue lo que mantuvo la boca del peli–lavanda cerrada.
–Entonces esta dicho, nos iremos a donde Kai quiera ¿si? –volvió a decir el pelirrojo para que los demás no siguieran insistiendo.
–Eso sí, que no sea muy lejos Kai por que tampoco queremos abusar– dijo Ray haciendo que Kai rodara los ojos en señal de fastidio.
–Si, si claro que sí…– dijo el bicolor, añadiéndole a su voz un tanto de sarcasmo. Mientras iban en el avión, discutiendo y discutiendo sobre a donde irían, bueno, claro que después de llegar a la casa.
Finalmente después de varias horas de vuelo habían aterrizado y habían abordado el lujoso carro que ya los esperaba, por ordenes de Kai, en el aeropuerto. Una vez que llegaron a casa, lo único que deseaban era darse un delicioso baño, en el cual relajaran sus músculos. Además de querer descansar un poco en sus acolchonadas camas.
Una vez decidido cual sería el próximo viaje, claro que esto había traído una gran discusión a todos, pero igual habían terminado decidiéndose. Harían un Tour por el Caribe, Esta vez sería en barco, el cual constaría de dos semanas de varias visitas a diferentes puertos y sus respectivas Ciudades.
–Perfecto, este viaje me encanta. Quiero celebrar que estés junto a mi– dijo Kai mirando a Yuriy, quien no parecía estar muy convencido de lo que planeaba su bicolor. Los demás solo miraban un tanto sorprendidos por la ruta que les había dicho que seguiría aquel barco. – ¿Qué sucede¿De nuevo con lo mismo? – preguntó al ver en el rostro de los demás una preocupación.
–Kai, es que…– Ray no sabía como decirlo para no entrar en la discusión que ya llevaban teniendo desde que habían decidido volver del campamento. – Para empezar gastaste mucho cuando decidiste lo del campamento, y si fue genial, la pasamos muy bien.
–Bastante bien– dijo Bryan mientras sonreía pícaramente, interrumpiendo a Ray, quien se sonrojo y siguió hablando.
–Si, la pasamos bien, pero igual gastaste mucho, y ahora con este viaje tan largo, pues creo que…–
–¡Basta! No quiero, ni pienso escuchar ni un reclamo más, esta bien, no vamos a ningún lado. Aunque no los entiendo¿de que sirve el dinero si no lo puedes gastar en las personas que quieres y en su felicidad¿Para tenerlo guardado? – dijo Kai bastante decepcionado mientras salía de la sala, donde habían estado discutiendo bastante rato.
Yuriy giró su vista hacía los demás y solo bajó la mirada un tanto triste por la discusión, pues era un tema estúpido, era una discusión sin sentido, no tenía caso, pero Kai era así, no le importaba gastar el dinero que sus padres le habían heredado, y los demás chicos eran demasiado orgullosos, él ya había cedido, pero Bryan no.
–Voy a hablar con él.– dijo Yuriy mientras salía siguiendo a Kai, miró hacia ambos lados y vio la puerta abierta, así que salió de la casa imaginando donde podía estar Kai, se dirigió hasta atrás en un árbol el cual daba buena sombra. Ahí se encontraba Kai. Caminó presuroso sentándose junto a él, al tiempo en que hablaba – Kai – mencionaba su nombre, intentando atraer la atención del otro, el cual giró su vista a la de Yuriy, esperando a que hablara. – Kai, solo ponte en su lugar, dime ¿Qué sentirías tú, si Bryan por ejemplo, te pagará todo y tu solo estuvieras a la espera de lo que puedes o no hacer, ya que no tienes dinero? Por que así es, nosotros no tenemos trabajo, y ahora que no estamos en la abadía, no tenemos un lugar, solo por que tu nos estas hospedando aquí, si no… –
–Yuriy– detuvo Kai – no entienden. Ninguno de ustedes entiende por que lo hago, Lo hago por que quiero que el maldito dinero que me dieron mis padres sin siquiera conocerme, sirva de algo, por que ellos murieron por eso, andaban de viaje en viaje para tener mas y mas dinero, de negocio en negocios, y jamás disfrutaban plenamente de su dinero, y murieron en un accidente, ahora yo que lo tengo y ayudo a mi abuelo en su empresa, no quiero que suceda lo mismo¿entiendes? Quiero pasar los mejores momentos junto a los que quiero aunque eso cueste lo que sea, mientras lo pueda pagar. El gasto no importa. – dijo Kai tomando el rostro de Yuriy entre sus manos.
–Kai…– dijo Yuriy en un susurro.
Aquella tarde habían hablado bastante de muchas cosas que aún desconocían sobre el otro, mientras Bryan y Ray permanecieron un rato más platicando sobre el mismo tema, 'el viaje'.
–Bryan entonces ¿que piensas sobre el viaje?– preguntó mientras el otro solo se limitaba a verlo– solo espero que Kai ya no este enojado.– mencionó el chino…
–Bueno, realmente no he tomado una decisión aún…–dijo Bryan al tiempo en que escuchaban el sonido de la puerta de la sala, viendo como entraban Yuriy y Kai tomados de la mano.
–Chicos, Necesitamos hablar con ustedes. – pidió Yuriy entrando por completo en aquel lugar. – Kai y yo hablamos sobre el tema que venimos discutiendo desde hace ya varios días y llegamos a un acuerdo. – anunció el pelirrojo mientras los otros dos esperaban atentos lo que fueran los otros a decir.
– ¿Y bien?– preguntó el peli–lavanda intentado apresurarlos a hablar. La paciencia no era su don.
–Bueno pues…– Kai había comenzado a exponer sus razones por las cuales deseaba gastar aquel dinero en las personas que quería, los demás solo escuchaban atentos mientras el bicolor los hacía reflexionar. – Ahora Yuriy y yo llegamos a un acuerdo. – volvió a repetir Kai. – Cuando regresemos del Tour por el Caribe. Son unos magníficos Bey–luchadores y el Beyblade aún no se termina. Solo es cuestión de ponerle empeño y podemos volver a lograr algo, pero ahora como un equipo.
–¿Qué les parece?– preguntó Yuriy sonriendo, mientras Ray hacía lo mismo mientras giraba su vista a Bryan, esperando ver alguna reacción en el peli–lavanda.
–Bueno, yo, creo que… Está bien– dijo Bryan sonriendo increíblemente ante los demás, cosa que les pareció un tanto extraña, pero igual lo que les estaba sucediendo no era cosa de todos los días.
–Entonces quedó decidido. La siguiente semana nos vamos de crucero.– avisó Kai ahora si sintiéndose contento ante la respuesta positiva que había recibido.
El resto de la semana los chicos habían descansado por completo de aquel viaje el cual fue demasiado provechoso para todos.
–¿Y que hubieras hecho si no te digo yo lo que siento por ti? – preguntó Kai
–Kai, no vale, yo fui quien comenzó todo, cuando te lleve la toalla y todo…–
–No es verdad, yo estaba decidido a decirte lo que siento, pero siempre era interrumpido, así que no cuenta. – renegó Kai, pareciendo un niño chiquito al cual estaban regañando.
–Kai, no mientas… Si no fuera por mí, jamás hubieras hablado ¿Cierto? – preguntó siguiendo el juego del bicolor.
–Vamos Yuriy, no me digas que no te ponías nervioso cada que intenté declararte lo que siento. – comentó Kai mientras se acercaba al pelirrojo el cual estaba sentado en un sillón, junto a la cama de su enorme habitación.
–Claro que no, ni siquiera me daba cuenta de lo que intentabas…– comentó Yuriy mientras cerraba sus ojos al tiempo en que cruzaba sus brazos sobre su pecho, ya que había notado esa mirada en el bicolor, aquella que lo hacía aceptar cualquier cosa, era una mezcla entre la lujuria y deseo, entre el cariño y amor, era una mirada tan extraña que no la podía describir, solo podía admitir que cuando su amado bicolor lo miraba de aquella forma no le podía decir que no a cualquier petición.
Sintió como de pronto Kai se sentaba sobre él, colocando cada rodilla a un costado suyo sobre el sillón, mientras sus brazos pasaban por encima de sus hombros, apoyándose en el respaldo del sillón. Instintivamente Yuriy abrió los ojos, topándose de lleno con aquella mirada rojiza, la cual lo observaba detenidamente. El pelirrojo puso sus manos sobre los costados de Kai, deteniéndolo.
–¿Qué sucede?– preguntó Yuriy ante la insistente mirada de su bicolor. El cual no decía nada, simplemente se mantenía observándolo. Kai no dijo nada ante aquella pregunta, solo observaba directamente el rostro de su pelirrojo, más exactamente sus ojos, aquellos hermosos ojos que lo habían conquistado desde un principio. – Kai¿Qué sucede? – volvió a cuestionar Yuriy, no habiendo recibido una respuesta por parte del susodicho.
Sin decir una sola palabra Kai cerró sus ojos y acercó sus labios a los de Yuriy, quien instintivamente también lo hizo, apretando al mismo tiempo la cintura de Kai, atrayéndolo con esto mas hacia su cuerpo, uniéndolos por completo. Kai tomo entre sus manos el rostro de Yuriy, profundizando con esto el beso, llevando su lengua dentro de aquella boca la cual ya había poseído innumerables ocasiones.
La tarde caía poco a poco, dándole paso a la noche, la cual traía consigo oscuridad y un poco de frío. Mientras que dentro de la habitación de Kai, la temperatura comenzaba a subir, pues Yuriy sin poder soportarlo había llevado sus manos bajo la camiseta de Kai, subiéndola al mismo tiempo en que sus manos formaban un camino hacía arriba.
Habían estado besándose por un buen rato, hasta que el beso fue interrumpido por Kai, quien recorrió sus besos hasta el cuello de Yuriy, este último solo aventó su cabeza hacia atrás, recargándola por completo en el respaldo del sillón, dando así mas espacio al bicolor para explorar su cuello. Mientras sus manos no se detenían recorriendo cada parte expuesta de la piel de su bicolor, el cual ya no tenía camiseta, únicamente se encontraba en pantalón, del cual por supuesto se libraría pronto.
Con este pensamiento sus manos bajaron hasta toparse con el botón que tenía aquel pantalón azul marino, para después bajar el cierre del mismo, aunque no podía quitárselo como le hubiera gustado debido a la posición en que se encontraba el otro, pero de pronto una idea se le vino a la cabeza. Al instante sus manos bajaron por la espalda del bicolor, sujetándolo del trasero con ambas manos, al mismo tiempo en que se ponía de pie, sosteniéndolo en el aire, solo sintió aquellas piernas envolverse alrededor de su cintura, aferrándose para no caer.
Llevó a Kai hasta la cama, donde lo depositó suavemente, evitando con cada acción romper aquel contacto que estaban teniendo. El bicolor soltó a Yuriy mientras se separaba ligeramente, mirando a este a los ojos por unos instantes. En ese momento Yuriy acarició la mejilla de Kai con suma ternura para después depositar un sutil beso sobre sus labios, al tiempo en que repetía lo que ya le había hecho conocer demasiadas veces.
–Ya Tebya Lyublyu Kai – habló a su oído, para después comenzar a besar el cuello de este, quien solo sintió estremecer su cuerpo ante aquellas palabras, las cuales significaban mucho para el.
Mientras le besaba el cuello fue bajando aquellos pantalones los cuales estorbaban en ese momento, mientras sus manos intentaban tocar la mayor parte posible de su piel, de aquella pálida piel tan parecida a la suya, pero mucho más suave y deliciosa.
Pronto la ropa de Kai le había estorbado, dejándolo por completo al desnudo, admirando aquel delicioso cuerpo frente a él. El bicolor solo estaba acostado con ambas mejillas rojas ante aquella mirada, además de sentir calor en todo el cuerpo como sabía Yuriy también estaba.
–No es justo– dijo Kai girando a Yuriy para que ahora fuera el pelirrojo el que quedara abajo. –ahora sabrás de lo que soy capaz. – amenazó mientras comenzaba otro fogoso beso llevando sus manos hasta el pecho de Yuriy, despojando a este de su ropa, cortando el beso para sacar su camiseta por el cuello, mientras movía ligeramente la cadera para excitar el miembro bajo suyo.
–K...Kai...– soltó Yuriy en un gemido el cual había intentado ahogar en su boca pero no había podido debido a que había sido mayor el deseo y la excitación.
–Vamos Yuriy di que lo deseas...– pidió Kai removiendo el pantalón del pelirrojo junto a la ropa interior, arrojándolos a cualquier parte de la habitación, al fin de cuentas en ese momento no importaba.
–Kai...Te deseo...Vamos...hazlo – gimoteo Yuriy haciendo a Kai sentirse aún mas excitado de lo que ya estaba...
Los besos no faltaban en aquella entrega, largos y fogosos besos eran los que se entregaban mutuamente, los cuales estaban cargados de pasión, casi devorando la boca del contrario, introduciendo su lengua en la boca del otro, en un deseo por profundizar aquella caricia, de la cual ambos comenzaba a hacerse adictos. Además de sus labios, las manos no podían estar quietas, ya que jugaban y acariciaban la mayor parte del cuerpo contrario, siendo como resultado la excitación presente en ambos cuerpos sudorosos.
La noche había caído ahora si completamente siendo testigo de lo que sucedía en aquella habitación, en la cual solo gemidos y suspiros llenos de placer eran los que se oían.
Después de una larga cesión caricias, ambos cuerpos desnudos sobre la cama no soportaban mas aquella 'tortura' pues los dos sentían estallar.
–Kai...por...por favor...te quiero aquí– dijo mientras posaba su mano en su entrada, introduciendo levemente su dedo medio, al tiempo en que soltaba un pequeño gemido de placer. Pronto un dedo de Kai se le unió al juego, entrando en él, llenándolo de placer mezclado con un poco de dolor. Mientras Kai le robaba el aliento a Yuriy con uno de sus apasionados besos, jugueteaba con su dedo en el interior de Yuriy, quien solo se dejaba guiar, después mordió ligeramente el labio de Kai al sentir otro dedo jugar dentro suyo, abriendo espacio en aquel estrecho lugar, para entonces llenarle el cuerpo de un placer hasta ahora indescriptible. Aquellos dedos siguieron jugando en su entrada, queriendo introducirse lo mayormente posible, llegando a una parte de él, en la cual sentía su espalda retorcerse con el simple toque, Kai lo había notado y sabía que ahora era momento del paso siguiente, donde haría a Yuriy enloquecer de placer.
Aún sin detener la caricia que le brindaban sus dedos al interior de Yuriy, y sin romper el beso, se movió un poco, mientras con su mano libre, abría el cajón que estaba a un costado de su cama, sacando de este un pequeño frasquito, el cual contenía un lubricante, el cual había creído conveniente para alguna ocasión, y esta era la ocasión.
Yuriy ni siquiera se había dado cuenta del movimiento hecho por Kai, ya que ahora solo se ocupaba de tomar entre sus manos la cabellera del bicolor, apretándola contra su cuello el cual parecía querer devorar, mientras sentía aquellos dedos moverse dentro suyo, haciéndolo llegar hasta limites hasta ahora no imaginables para el pelirrojo.
Cuando Yuriy sintió como Kai sacaba aquel par de dedos de su interior, soltó un pequeño gemido en forma de reclamo, mientras dirigía un tanto confundido su mirada hasta los ojos de Kai, el cual lo miraba con una sonrisa un tanto pervertida.
–¿Qué sucede Kai? – preguntó apenas había llegado aire suficiente a sus pulmones. Su pecho subía y bajaba rápidamente debido a la excitación.
–Ya lo verás– dijo Kai mientras bajaba su mirada a su ya excitado miembro, el cual ya pedía atención, y Kai estaba dispuesto a dársela. – Yuriy, voltéate – ordeno Kai a un obediente pelirrojo el cual sonrió con malicia, viendo como Kai untaba aquel liquido sobre el cuerpo de su miembro.
Yuriy sonrió ante la posición que había adquirido, ya que estaba recargado sobre sus codos, mientras mantenía sus rodillas flexionadas, levantando su trasero, dejándolo a completa disposición de su bicolor, el cual comenzaba a tardar a su parecer.
–Vamos Kai, ya no resistiré mucho tiempo, por favor...– pidió con su voz entre cortada llenando a Kai de un delicioso placer, ya que su amado le pedía que lo poseyera. Al no recibir respuesta por parte de Kai, Yuriy llevó su mano hasta su miembro, comenzando a jugar lentamente con este, cerrando sus ojos al sentir como un par de manos lo tomaba de la cadera, acomodándolo lentamente, sintiendo como el miembro de Kai iba entrando lentamente, al parecer no quería dañarlo, pero él lo necesitaba ya, así que empujándose hacía atrás intentó llenarse por completo de aquel ser que lo torturaba a su forma de pensar.
–Despacio, no te apresures– dijo Kai, acercándose lo mas que podía al cuerpo de su pelirrojo, sintiendo el sudor que este poseía, el cual se mezclaba rápidamente con el suyo.
–No lo soporto– lloriqueó
–¿Acaso te duele? – preguntó un tanto extrañado el bicolor al oír la 'practicamente' súplica de su Koibito.
–No...Deseo que...llegues...deseo que entres totalmente. Ya.– pidió nuevamente, siento escuchado por Kai, quien arremetió en Yuriy, entrando de una sola vez, llenándolo por completo de su masculinidad.
Al sentir aquel gran miembro dentro de su estrecha cavidad, no pudo ahogar un gritillo de dolor y placer mezclados al mismo tiempo. Pronto aquel lento vaivén con el cual había comenzado Kai, comenzó a hacerse mas rápido, llegando hasta aquel punto en el cual Yuriy gritaba sintiendo un enorme placer, el cual ni siquiera aquellos dos primeros invasores le habían proporcionado, ni siquiera cuando había estado anteriormente con Kai, jamás había sentido esa deliciosa sensación llenarlo de tanto placer junto. Era su primera vez, era la primera vez que intimidaba de esa forma con Kai, ya había tenido sesiones de caricias y besos mezclados, pero jamás llegaron a nada como lo habían hecho este día.
Aquellas entradas y salidas se habían vuelto mucho más rápidas, llenando ambos cuerpos de un placer indescriptible, en el cual podían sentir como ambos estaban a punto de llegar al clímax. Un último vaivén, causó que ambos se vinieran, manchando Yuriy la cama, al sentir en su interior aquella cálida semilla de su Koibito.
Después de que Kai saliera del interior de Yuriy, retiraron aquella sabana la cual estaba llena de lo que había sido su entrega, dejando únicamente la cama de Kai con una cobija, con la cual cubrieron sus cuerpos luego de haberse acomodado.
–Kai, te amo– dijo Yuriy acurrucándose entre los fuertes brazos del bicolor.
–Yo también te amo Yuriy– dijo Kai sujetando protectoramente al pelirrojo, mientras besaba su cabello, para después caer en un profundo sueño.
La mañana siguiente había caído de lleno sobre los ojos de ambos chicos los cuales se encontraban aún abrazados y dormidos. Después de que sonara insistentemente el despertador, Kai estiró su mano, intentando apagar aquel ruidoso aparato el cual le molestaba demasiado, además no quería que su hermoso pelirrojo se despertara debido a este ruidoso artefacto, pero no sabía que era demasiado tarde.
–Maldición– murmuró cuando logró apagar el despertador, luego se giró lentamente, abrazando por completo el cuerpo de su pelirrojo.
–Kai¿Cuándo nos iremos? – preguntó Yuriy un tanto despistado, pues cuando estaba con Kai, no sabía ni en que día estaba.
–Es mañana...no te preocupes, aún tienes tiempo si te falta algo...– dijo Kai mientras le regalaba un pequeño beso a los rebeldes y rojos cabellos de Yuriy. Quien se acurrucó entre los brazos de Kai y volvió a hablar.
–Kai, tengo que decirte algo– volvió a decir Yuriy captando por completo la atención del bicolor, este esperó a que su koi siguiera – bueno verás, yo, tengo miedo a los barcos – confesó pesadamente mientras escondía su roja cara entre los brazos de su Kai.
–¡Oh! Yuriy, vamos, no seas infantil – dijo Kai tratando de ver a Yuriy a los ojos, pero este solo se pegaba mas a él.
–Por eso no te quería decir nada, sabía que te decepcionarías de mi.– dijo aún sin soltar a Kai.
–No lo dije por eso, si no por la actitud que estas tomando. – dijo Kai viendo como Yuriy despegaba su cabeza de su pecho para mirarlo directamente a los ojos, como pidiendo una explicación. – No te preocupes, todos tememos a algo y tú no eres al excepción. – dijo Kai.
Pero entonces una duda se apoderó de Yuriy. –¿tu a que le temes Kai? – preguntó al haber entendido las palabras de su koi.
–Bueno, eso es algo que te contaré en el viaje...– dijo mientras le daba un ligero beso en los labios y se sentaba en la cama, para después salir de esta hacía el baño. Yuriy solo sonrió ante la vista que tenía desde ahí.
–Me encanta como luces con ese atuendo– comentó pícaramente mientras le guiñaba un ojo al bicolor, quien solo sonrió y aparto de un tirón la cobija que estaba cubriendo a Yuriy, dejándolo descubierto por completo.
–A mi también me encanta tu atuendo, luces hermoso– comentó sonriendo ante el sonrojo de Yuriy y la reacción que había tenido al arrebatarle la cobija, pues se había cubierto con ambas manos la parte de su entrepierna, haciéndolo lucir realmente tierno en esa posición.
Después de que pasó el desayuno los cuatro chicos habían decidido salir a dar una vuelta, al menos se despejarían un poco, luego de visitar varios lugares habían decidido comer en algún restaurante, después visitar algunos lugares más, para finalmente volver a casa, ya entrada la tarde.
–Chicos recuerden que mañana nos vamos al medio día, así que preparen lo que les haga falta. – dijo Kai recordándoles por si acaso a sus amigos. – No quiero mañana ninguna excusa de parte de ninguno– dijo Kai mientras subía las escaleras dejando a los otros chicos pensando en lo que posiblemente se les olvidaba.
Después cada quien se dirigió a su respectiva habitación...
–Ya no falta tanto tiempo así que vayámonos ya. – exigió Kai mientras con paso apresurado subía a la limosina la cual los llevaría hasta el puerto.
Los chicos subieron y se encaminaron hasta donde saldrían, sabían que estaba bastante retirado y que si no salían temprano no llegarían, pero igual algunos estaban algo nerviosos de aquel viaje...
El camino se lo habían pasado entre pláticas controversiales, largos silencios y algunos comentarios sin trascendencia alguna...
...Habían pasado algunos días desde que habían abordado aquel crucero el cual tendría una duración de dos semanas, iban siempre atentos a los diferentes puertos los cuales visitaban y recorrían conociendo aún mas de las diferentes ciudades.
–Bryan¿A poco no es una hermosa vista desde aquí? – preguntó sintiendo los fuertes brazos de Bryan rodearle la cintura, mientras la respiración de este llegaba hasta su cuello, ya que el peli–lavanda tenía su cabeza apoyada en el hombro del menor.
–Si estoy contigo, todo es bello. – Dijo Bryan extrañándose él mismo de aquellas palabras. – vaya que el amor te vuelve cursi. – dijo sonriendo mientras se pegaba cada vez mas al cuerpo de su Ray, quien parecía ser exclusivo para sus brazos, ya que se amoldaba perfectamente a estos.
–Te amo– dejo salir Ray mientras volteaba hacía un lado su rostro, besando ligeramente la boca de Bryan, para después robarle un apasionado beso. – Yo también te amo– escuchó aquella respuesta después de cortar el fulminante beso.
–Yuriy¿te sientes bien? – preguntó Kai parándose junto al pelirrojo quien miraba por la borda, en un lugar apartado de los demás.
–Claro que sí, jamás pensé que en esta semana me divertiría tanto y estaría tan unido a ti...– dijo Yuriy mientras se sonrojaba ante sus recuerdos de 'tan unido a ti'
–Bueno, pues créeme que esa era la idea, pasar más tiempo juntos. – dijo Kai acomodando con su mano los rebeldes cabellos de Yuriy tras el oído de este. Quien solo sonrió ante el acto y tomó la mano de Kai entre la suya, mirándolo fijamente a los ojos.
–Kai... ¿A que le temes? – Cuestionó sin más ni más, simplemente soltó aquella pregunta, sorprendiendo al bicolor, quien solo sonrió ante la curiosidad de su Koi.
–Pues verás, mi único y más grande temor, es... la soledad... – dijo simplemente, mientras el viento se encargaba de ocultar sus ojos tras su cabello el cual se movía con rebeldía.
–...La soledad...– repitió Yuriy no acabando de comprender del todo aquella confesión.
Kai acomodó sus rebeldes cabellos tras su oído al igual que lo había hecho con Yuriy, después contestó ya que Yuriy parecía no entender del todo. – Así es, le tengo miedo a la soledad, pues desde pequeño fue la que me acompaño durante demasiados años, y acabe por temerle, sobre todo ahora que los tengo a ustedes– pausó mientras volteaba hacía una esquina un poco retirada donde Ray y Bryan estaban abrazados mirando por la borda, después dirigió su vista de nuevo a Yuriy. – Ahora que te tengo a ti...– confesó, tomando la cintura de Yuriy entre sus manos, atrayendo el cuerpo del oji–azul lo mas posible al suyo, robándole un beso, el cual lo dejo sin aliento, jugando con los labios de este, introduciendo la lengua para profundizar aquella caricia, la cual ya se hacía necesaria con el paso de los días.
–Kai, te amo...– dijo Yuriy recibiendo la misma contestación por parte de este... –Y no sabes lo mucho que yo también te amo. – contestó mientras se quedaban viendo por la borda...
...Owari...
"...El amor es tan esquivo y difícil de atrapar, que puede estar en quien este a tu lado, y tu sin querer...lo haz ignorado..."
"...Un beso es mas que solo el primer contacto carnal de dos cuerpos...Es la exhalación de dos almas enamoradas..."
No conozco a los autores de dichas frases pero me gustaron... ¿A ustedes no?...
Cambiando de tema, al fin después de todo, logré terminar este fic, se que el final es un tanto...meloso y aburrido, además que los intentos de lemmon, son fatales, pero, lo siento de verdad, estoy atravesando uno de los peores momentos de mi vida, se los juro y no tengo la suficiente inspiración para escribir como antes...
Espero no decepcionar a mas de uno...Mil disculpas y ahí tienen el final, ustedes opinarán sobre que les pareció, eso si no se pueden quejar ya que esta bastante largo. Por otro lado, aquí es el final, pues no habrá ningún epilogo ni nada parecido, pues como ya les dije, no tengo la inspiración necesaria, de hecho eh pensado en retirarme de esto de escribir ya que mi inspiración se acaba...Pero también pienso que es injusto dejarles así con la duda de los demás finales, así que prometo intentar recuperarme pronto y salir adelante con mis fics...Solo les pido mucha paciencia...
De antemano Gracias a todos los que leyeron y dejen sus reviews...Un Agradecimiento especial a todos aquellas(os) que me acompañaron en esta historia, la cual desde un principio no pintó bien...pero igual gracias por el apoyo...
Y GabZ no se si leas esto, pero sabes que esta historia es para ti, y aunque tardé muchísimo en terminarla, espero haya sido al menos de tu agrado...Te juro que intenté escribir lo mejor que pude...
Una vez mas muchísimas gracias a TODAS las que me acompañaron en la historia y nos leemos espero pronto en mis demás historias, claro, a las que les gusten...
Y Anyanka...Lo prometido es deuda, y prometí escribirte un fic de KaiXYuriy y lo haré, lo prometo...solo espérame ya que tu sabes por lo que paso actualmente...
¡Do Svidaniya!
"...No seas lo que los demás quieren que seas, se tu mismo y no te detengas por los demás ve hacia adelante y quita de ti todo lo que te estorba y no te deja continuar..."