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Capítulo 3.
Notas: Oh, sí, lo sé, soy mala xD actualizo una vez por año, pero que aún lo haga significa que lo voy a terminar! Igual, me he propuesto terminar todos los fics que tengo publicados (diría que antes de marzo, pero falta muy poco). Así que no teman, Ken será feliz 3.
AL FIC!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
.- Quiero acostarme contigo –sentenció Aya, parado contra el marco de la pared con los brazos cruzados.
.- ¿Eh? –balbuceé, despistado y confundido, y totalmente seguro de haber escuchado mal.
.- Quiero acostarme contigo –repitió él, serio como una estatua y con una mirada fría y penetrante que me hizo sudar frío.
.- ¿Es algún tipo de broma...? Porque debo confesarte, no es muy chistosa... –dije, temblando y arrugando las sábanas bajo mi mano. Sonreí tontamente, creyéndome parte de algún retorcido juego, si bien era incapaz de imaginar a Aya involucrado en él. Pero sin embargo, vi como Aya curvaba una sonrisa picarona en sus hermosos labios. Temblé aún más notoriamente. ¿Qué pasaba?
Pero cuando lo volví a mirar, su semblante mostraba de nuevo esa expresión de lejana apatía.
.- No es broma –dijo suavemente-. Quiero dormir conti...
.- ¡Deja de decir eso! –grité repentinamente, todo ruborizado y agitado. ¿No es curioso como, luego de soñar enfermizamente con tener algo, al momento que se nos ofrece pierde su gracia?-. ¿Qué demonios te pasa?
.- ¿Por qué no? –me cuestionó. No me había dado cuenta hasta ahora, pero Aya se había movido en una posición en la que me imposibilitaba el paso, aun si hubiese querido salir de aquella excitante situación.
.- ¿Qué? –tartamudeé nervioso-. ¿De que demonios hablas? Aléjate de mí, ¡no es gracioso!
Pero haciendo caso omiso a mis exigencias, Aya cerró la puerta de mi cuarto y se acercó peligrosamente a mí. Sus ojos azules centelleaban, y entonces supe, de algún modo, que era de deseo. Una extraña mezcla de deseo con ira. Una mirada que nunca antes había tenido el honor de apreciar y ahora me había dejado helado, mirándole tan fijamente que no pude notar cuando me agarró de las muñecas y las puso encima de mi cabeza. Pero no me importó. Me sentí totalmente perdido en ese mar de ojos azules, con ese brillo tan particular que, ahora, estaba dedicado solamente a mí.
.- Te gustará –dijo Aya, apretando su cuerpo contra mí-. Me dejarás, ¿verdad que sí, Ken?
Pero, por muy a gusto que estuviera con su cercanía, mi naturaleza curiosa no podía dejarme entregarme totalmente al momento. No sin saber la verdad tras sus palabras, sus movimientos. ¿Por qué? ¿Por qué si, justo la última vez que lo había visto, se había portado tan frío y distante de mí como siempre?
Quise empujarlo, pero mi cuerpo se negó a perder su cercanía. Mi corazón latía más rápido que nunca y hasta me parecía que retumbaba en mis oídos.
.- Me deseas –sentenció Aya.
Me ruboricé por completo. ¿Cómo se habría enterado Aya de eso?
.- E-espera, Aya... Yo... Nosotros... ¿seguiremos siendo amigos?
.- Hn. Sí –dijo Aya secamente.
.- Y si me niego...
.- Me iré y te dejaré en paz.
.- ¿Y seguiremos siendo amigos?
.- No.
Enfurecí.
.- ¡Maldito bastardo chantajista! Me estás diciendo que si no me acuesto contigo perderemos nuestra amistad
.- Ajá. ¿Por favor? –pidió.
Sin embargo, por muy furioso que estuviera, mi cuerpo deseaba totalmente estar unido al suyo. Mi piel se estremecía por completo con su contacto. ¿Cómo hacer para recorrer una travesía sin tener el mapa? ¿Cómo saber cual era la respuesta correcta?
.- De acuerdo –acabé diciendo, sin pensarlo. Sus ojos centellearon y se abalanzó sobre mí, apretándome contra la pared y besando mis labios. Un beso tranquilo, suave y cariñoso, pero posesivo y lleno de pasión. Había algo en la forma en la que Aya me sujetaba que me hacía sentir pertenecido.
Al final, resultó tal como había dicho y más. Nos pasamos follando toda la noche, sin hablarnos, como si fuéramos meros desconocidos pasando un buen rato. Pero no lo era para mí. Yo estaba cumpliendo el más sucio de mis deseos, insaciable, que me provocaba a lamer cada gota de su sudor, que me hacía querer tener cien manos para recorrerle por completo y no perderme un milímetro de su piel, y no me hacía querer soltar su mano nunca, ni perder el contacto de nuestros labios húmedos. Pude comprender al instante que moriría por amor. Y sin dudarlo por el suyo. Besarlo me hacía sentir volar, sentir mi cuerpo flotando y olvidar todos mis problemas. Me costaba bastante captar lo que estaba sucediendo, pues estaba demasiado ocupado saciando mi sed.
Cuando la inconciencia del sueño me robó el momento de gloria, fue a su lado, piel con piel, en un momento mágico donde nada podía arruinar mi plena y absoluta felicidad.
Pero, al amanecer, me encontré solo, y no pude más que sentirme suciamente utilizado. Me mareé. Todo en mi cuarto olía a él, hasta mi almohada favorita. Todo olía a él y me enfermaba, pues me sentía utilizado, y no supe como mis deseos carnales pudieron hacerme caer tan bajo.
Me di una rápida ducha para aclarar mis ideas. Lamentablemente, cuando salí, Aya no estaba por ningún lugar del trailer. Omi preparaba el desayuno y Youji leía una revista a su lado, ambos sonrientes y felices, ajenos a nuestra situación.
Volví a mi cuarto para recostarme, cuando, para mi enorme sorpresa, él estaba allí, tendido en mi cama e impregnándolo todo con su delicioso pero detestable aroma.
.- Ken, lo de anoche ha...
.- ¿Sido un error? –intenté.
.- Sido maravilloso. Deberíamos hacerlo más seguido.
Me ruboricé.
.- Aya, ¿por qué has salido de repente con todo eso de "me quiero... tú sabes"?
.- Me cansé de esperar –dijo, frío como siempre, y me dirigió una mirada de soslayo. Bajó la voz hasta que fuera un murmullo para proseguir-. Dime, ¿has decidido viajar a Italia?
.- Pues, la verdad es que yo... ¡Momento! ¡No le dije a nadie acerca de eso!
.- Ya lo sé.
.- ¿Cómo es que tú...?
.- Estuve ahí.
Lo miré, perplejo. ¿Había asistido al partido de fútbol? ¿Cómo había podido escuchar una conversación privada entre el entrenador y yo?
.- Así que, ¿qué has decidido?
.- ¡Pues no es de tu incumbencia! –le reproché, furioso por haber estado espiando, pero a la vez confundido-. ¿Por qué no me has dicho que ibas al partido?
.- Te hubieses puesto nervioso y no hubieses jugado tan bien –dijo, suspirando y cerrando los ojos como si aquello fuera lo más común del mundo, con los brazos cruzados detrás de su cabeza y el rostro hacia el techo.
No supe qué decirle. La verdad era que viajaría a Italia. Dejaría mi obsesión por él de una vez por todas. Luego de tenerlo, dejarlo, como luego de obtener un capricho, debería ser fácil. De repente se incorporó, me tomó de la mano y me arrojó sobre él.
.- No te vayas –susurró despacio, casi como una súplica, en mi oído. Por muy tierno que me pudiese parecer en un sueño, en la realidad me parecía una petición egoísta, viniendo de alguien que solo me quería en la cama.
.- Maldito bastardo, ¡tú no eres quien para decirme qué hacer! ¡Sólo quieres que seamos amigos para tener sexo, cuando antes ni me dirigías la mirada!
Aya no respondió nada, siguió con los ojos cerrados, como si estuviera durmiendo, lo cual era especialmente desquiciante, pues yo estaba agitado y con ganas de partirle la nariz.
Se paró y se fue de mi cuarto sin decir nada más. Yo me encontraba con los nervios de punta. Hubiese armado mis valijas y partido a Italia si tan sólo hubiese podido. Así que llamé al entrenador, que me coordinó una cita con los interesados en llevarme al extranjero. No necesitaba a Aya en mi vida, claro que no. No permitiría que se creyera mi dueño sólo por tener sexo una vez... o siete, en este caso. Estaba furioso.
A la hora determinada de la cita salí corriendo, sin siquiera despedirme de Omi, y corrí hasta el restaurante donde me harían la entrevista, a cinco kilómetros de donde nos quedábamos. La entrevista prosiguió pronto y sin muchas preguntas. Accedí a partir en cuanto ellos quisieran, y me fijaron una fecha y una reserva aérea para dentro de tres días. Bueno, la verdad que tres días eran más de los que necesitaba, hubiese sido feliz con salir esa misma tarde y alejarme de Aya, su presencia me alteraba e irritaba.
Qué curioso, como los sentimientos hacia una persona pueden cambiar de la noche a la mañana. Sólo por hacerte sentir utilizado, darte órdenes como si fueras su propiedad y hacerte sentir miserable al sólo ser un "compañero de sexo".
Corrí de regreso a casa cuando hubo finalizado la cena. Correr me hace sentir bien, lleno de energía y con la mente ligera. Al llegar al trailer, todo estaba a oscuras. Supuse que Omi y Youji habrían salido, pues aún era demasiado temprano como para que estuvieran todas las luces apagadas. Entré sin preámbulos, dejando las llaves en la mesa, cuando de repente la luz de la sala se prendió, y Aya, sentado con las piernas abiertas en el sillón, me miró fríamente.
.- ¿Tienes una maleta para el viaje o tienes que comprarte una? –preguntó secamente-. Deberías apresurarte, sólo te quedan 3 días.
Sin entender de nuevo cómo hacía para saber todos mis movimientos, me saqué el abrigo y empecé a buscar micrófonos ocultos, furioso, pero no los encontré en ninguna de mis ropas. Lo odié por controlar mi maldita vida.
.- ¡Maldito seas, Aya!
Continuará...
Notas: Ahhh xD siempre acabo escribiendo este fic a las siete de la mañana. En fin, procedo a responder los reviews, agradecerles a todas/os, y pedirles que sigan poniendo reviews, son el alimento de cualquier escritor de fics 3.
Megumi: ahhh, aquí tienes el tercero xD un poco más tarde de lo que pediste, pero en fin.. Bien dicen, más vale tarde que nunca nun
Animegoil: pues ya ves... no estaba soñando (o eso es lo que el fic quiere que crean xD), y pues, la verdad que no he visto demasiado de WB, así que llámale AU si quieres nnU gracias por el review 3
MegumiGreed: oh, espero que no te hayas muerto aún xD aquí tienes la continuación, espero que la disfrutes.
Tiny Tenshi: pues ya ves... sí pasó otro año para que actualizara, soy una vergüenza... pero como estoy en plan de Acabar Fics, probablemente (y ya que retomé esta historia) actualice ESTE año. Y supongo que la historia ha tomado un giro inesperado, Ken NO estaba soñando como todos creían xD
Pepi-Chan: pues andaba de parranda de nuevo xD (qué vergüenza me doy...), pero actualizaré, actualizaré. ¡El fic no ha muerto!
Blind-Target: pues aquí está la continuación para que no mueras de la intriga xD ahh... yo sé que ha tomado un rumbo medio inestable, simplemente me he dejado llevar y ahora no sé cómo se solucionarán las cosas entre ellos dos...
Koret: no llores no llores xD aquí tienes
Bweiss: 3 Gracias... espero que te siga gustando el fic luego de la vuelta que ha dado... es difícil seguirle el hilo a un fic que actualizas una vez por año, no recuerdo en qué estaba pensando que sería el capítulo tres cuando hice el dos.
V Clic? 3