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Books » Harry Potter » Los bebés pueden enseñar muchas lecciones
Ralkm Diggory
Author of 18 Stories
Rated: T - Spanish - Humor/Drama - Severus S. & Harry P. - Reviews: 86 - Updated: 07-02-07 - Published: 04-02-05 - id:2332935

LOS BEBÉS PUEDEN ENSEÑAR MUCHAS LECCIONES
(Babies can teach a lot of lessons, original de preety-lady-serenity)

Disclaimer!

Mr. Woolfy: - Mr Woolfy la marioneta de hombre-lobo aparece - Hola niños! Bienvenidos a otro emocionante episodio. Antes de comenzar debo recordarles que los personajes pertenecen a J.K. Rowling, no a esa lastimosa excusa de escritora, preety-lady-serenity
preety-lady-serenity: QUÈ? Tú, condenado... - gruñe y murmura mientras persigue a Mr Woolfy -
Quisiera disculparme por no explicar algunas cosas. Cólico es una enfermedad por la que pasan la mayoría de los bebés, y les dan espasmos en el estómago y los intestinos. Es realmente dolorosa. Ahora para aclarar, en el capítulo 2 cuando Snape ve a Harry llevando anteojos, está soñando. Lamento haberlos confundido.

Tom: tú te confundiste?
Ralkm: no, pero yo sólo traduzco y respeto la estructura del disclaimer


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V.- Revelaciones y primera dosis

Discurso de presentación de Snape

"Ustedes están aquí para aprender la sutil ciencia y el arte exacto de hacer pociones" ... "No espero que lleguen a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes, el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de las venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentidos... Puedo enseñarles cómo embotellar la fama, preparar la gloria, hasta detener la muerte... si son algo más que los alcornoques a los que habitualmente tengo que enseñar." (HP y la Piedra Filosofal p.117)


Cuando Madame Pomfrey se volteó para recibir a su invitado se quedó tiesa en el sitio. Su sonrisa desapareció y observó a la criatura viviente plantada frente a ella. Los dos círculos oscuros alrededor de sus ojos negros como escarabajos parecían aún más oscuros debido al color extremadamente pálido del rostro y las marcas de cansancio puro dibujadas en su cara hacían que pareciera que el hombre estaba padeciendo una enfermedad terminal. Ese día, los hombros que mantenían la cabeza del profesor Severus Snape orgullosamente alta estaban encorvados, haciéndolo lucir un poco más bajo y un poco más débil. Entre sus brazos un bebé agotado estaba durmiendo tranquilamente.

Los instintos de Sanadora se apoderaron de ella. Después de todo, se nacía Sanadora, no se hacía. Tomando al bebé Harry de las manos del hombre, lo agarró con fuerza por la muñeca y, con algo de esfuerzo, lo arrastró de su despacho a la enfermería. Mirándolo consternada, le señaló el borde de la cama más cercana y se retiró a la habitación más contigua, murmurando algo en voz baja y cargando al bebé Harry entre sus brazos.

Snape sintió la comodidad de la cama y disfrutó el silencio de la habitación. El olor de la enfermería estaba molestando su sensible nariz pero estaba demasiado cansado para quejarse. La única cosa que quería hacer esa mañana era recostarse, cerrar los ojos y dormir hasta el día siguiente. Sin embargo, Snape tenía una política. Jamás faltaba a alguna de sus clases. Le aterraba la idea de una clase de Pociones sin el legítimo profesor de Pociones adentro, especialmente cuando se trataba de los actuales estudiantes de sexto curso. Trató de imaginarse la situación.

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Todos sus estudiantes esperando tranquilamente frente a sus calderos previamente encendidos a que él llegue. Un nuevo maestro sustituto entra al salón, mientras cada estudiante lo observa con total asombro. El nuevo maestro sustituto mira a la clase y forma una sonrisa. Algunos de sus estudiantes captan el mensaje y sonríen entre sí.

"- Desafortunadamente el profesor Snape no vendrá a la clase de hoy - se escucha la voz del maestro sustituto.
- Snape está enfermo. Vamos a divertirnos! - murmuran ellos. Sus murmullos suben en intensidad hasta que se vuelve un rugido. Pedazos rasgados de pergamino y avioncitos de papel comienzan a volar a través del salón.

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'Oh no! No voy a darte semejante satisfacción!' pensó en cuanto madame Pomfrey entró a la habitación. La mujer miró en su dirección y habló lentamente.
- Severus, te ves terrible! - comentó mientras registraba su alacena con medicamentos.
'Bueno, dime algo que ya no sepa, Poppy. No estoy acostumbrado a pasar toda la noche despierto, sabes? Es natural lucir así cuando una pequeña amenaza grita con todo lo que tiene toda la noche' pensó mientras dejaba escapar un gruñido.
- Yo creo...
'Ni lo pienses, Poppy!'
- ... que deberías...
'No lo sueltes, Poppy' le advirtió de nuevo mentalmente.
-... tomarte el día para dormir.
'Maldición, Poppy, tenías que decirlo. Bueno, hora del espectáculo!'
- ABSOLUTAMENTE NO! No voy a dejar que los estudiantes causen destrucción en mi salón de clases.
'Aunque necesito un buen descanso!' un vocecita saltó dentro de su cabeza.
- Severus, estás siendo muy infantil. Ve y duerme!
- No!- contestó lacónico pero con terquedad.
- Humph! Te lo digo, Severus, acabarías con la paciencia de un santo! Quieres quedarte despierto? Bien! Quédate despierto. Pero tú sabes lo que sigue. Una poción Estimulante. No voy a permitir que te vayas de este lugar hasta que te bebas un vaso completo de la más poderosa que tenga. Fui suficientemente clara?
'Maldición! Sabía que iba a darme una de esas' pensó, molesto.
- De acuerdo, Poppy, beberé tu estúpida poción! - refunfuñó.
- Harry se ve cansado también - comentó, mientras se arrodillaba y comenzaba a buscar un frasco de poción.
- Sí, Potter se calmó a las cinco en punto de la mañana - habló suavemente y luego se apresuró en contestar la pregunta que ella todavía no había formulado -. Y sí, yo me desperté a las siete en punto, como siempre.
- Severus, nunca entenderá esa cosa que tienes con tu salón de clases. Para qué están los elfos domésticos?
- Nunca permitiré que un elfo doméstico haga mi trabajo.
- POR AMOR A MERLÍN, SEVERUS! POR QUÉ UN ELFO DOMÉSTICO NO PUEDE ENCENDER EL FUEGO DE LOS CALDEROS?
- Poppy - comenzó Snape con suavidad -, el fuego debe ser encendido a una temperatura exacta y con la cantidad correcta de leña. Unos pocos pensarían que todo el asunto es entretenido..., pero yo no creo que destruir mi colección de ingredientes envasados sea divertido. Y no, no voy a dejar que nadie más lo haga por mí - terminó su oración con un tono que indicaba que nada lo haría cambiar de opinión.
- De acuerdo, Severus! Haz lo que quieras - decretó mientras le daba un vaso lleno hasta el borde de un líquido color rojo sangre -. 'Idiota cabezadura!'

El profesor de cabello negro miró intensamente el vaso que contenía el líquido rojo sangre y luego a madame Pomfrey. Ella lo observaba con una expresión desafiante de "bebe-si-te-atreves". Volvió a mirar el vaso y luego trajo a su mente el salón de Pociones sin él. Sin dudarlo, se llevó el vaso a los labios y dejó que el líquido corriera por su garganta.

'Rayos! Esta cosa sabe horrible. Memo a mí mismo: buscar la manera de que el sabor de esta poción se vuelva más tolerable. Mejor. Hacer que sepa a chocolate', pensó mientras vaciaba el vaso dorado con tragos rápidos. Colocándolo en la mesa más cercana, trató de prepararse a sí mismo para los inminentes efectos colaterales.

Sin embargo, no estaba preparado para lo que sucedería a continuación. Tomó asiento en la silla más próxima mientras sentía algo caliente surgiendo de su estómago a todo su cuerpo. Comenzó a sentirse incómodo, como si cada célula de su cuerpo hubiera comido de un puñado de pequeños pimientos rojos y picantes. Se volteó a mirar al espejo para asegurarse a sí mismo que no le salía humo por las orejas. 'Ahora entiendo cómo se siente la comida cuando la cocinan!' pensó al tiempo que sentía como la ardiente sensación cedía paso a una más agradable, y luego la sensación desapareció mientras una ola de pura energía empezaba a correr a través de sus venas, haciéndolo poderoso y presto para continuar.

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El profesor Severus Snape entró al salón de clases y se sentó tras su escritorio de caoba, mientras recibía a sus estudiantes con un gruñido que habría puesto celoso a un gorila. La poción Estimulante estaba dándole energías, de acuerdo, pero no podía mejorar su mal humor producto de no haber tenido las horas de sueño necesarias. Sacando su varita de la túnica, invocó una serie de palabras y una larga lista de ingredientes apareció frente a cada estudiante.

— Deben preparar esta poción para el final del doble periodo. Las instrucciones están en el pergamino. No me molesten a menos que estén muriéndose. No quiero escuchar ninguna conversación, murmullo o tos. Mejor aún, si pueden pasar las dos horas sin respirar, háganlo. Qué miran, alcornoques? Comiencen con sus pociones — pronunció seriamente. Sin dedicarles una segunda mirada, abrió la gaveta de su escritorio. Sacando un libro miniatura, lo colocó sobre el escritorio de madera y lo transformó de vuelta a su enorme tamaño. El libro era grueso y ocultaba casi todo su torso. Mirando el contenido, se lamió dedo índice inconscientemente y murmurando 'Sabores de pociones' por lo bajó, comenzó a pasar las páginas rápidamente.

Mientras tanto, sus estudiantes, captando su claro mensaje de 'moléstenme-y-´morirán', empezaron a cortar sus ingredientes. Ron, quien como siempre, estaba aburrido durante Pociones, se volteó a ver a Hermione. Ella estaba moliendo sus colmillos de dragón con extremo cuidado. Sintiendo que se le enrojecían las orejas, regresó la vista y se puso a cortar sus ojos de salamandra.

— Mione! — susurró rápidamente — Mione!
— Qué, Ron? — dijo Hermione sin mirarlo.
— Umm... Se supone que tenemos que picar los ojos en cubos o algo así?
— No, Ron.

El silencio cayó entre ellos por un momento tras el cual Ron habló de nuevo.

— Mione!
— Qué? — espetó.
— Podemos hablar un momento?

Hermione no le contestó inmediatamente, pero cuando lo hizo su voz era condescendiente.

— Extrañas a Harry, no es así?
— Bueno, él es mi mejor amigo y bueno... sí!
— Silencio! — dijo Snape lacónicamente mientras sus ojos seguían fijos en las páginas del libro. Dejaron de conversar por unos instantes y para sorpresa de Ron, fue Hermione quien habló primero.
— Umm... Ron...
— Está de mal humor hoy, no? — comentó Ron.
— Creo que se debe a una falta total de sueño.
— Sip, parece vuelto mier...
— RON! — le reclamó ella, tratando de no gritar.
— Ok, ok Mione! Se ve terrible.
— De todos modos me gustó su discurso de hoy.
— Mione...
— No es que pudiese competir con su discurso de presentación en primer año.
— Mione, tienes un serio problema.
— Estás celoso, Ronnie?
— Qué? Yo? No!
— Sí lo estás!
— Que no!
— Pues no tendrías que estarlo, Ronnie.
— Lo sé — respondió él burlonamente, haciendo que las mejillas de ella se sonrojaran ligeramente.

'ADOLESCENTES!' pensó el profesor de nariz ganchuda, poniendo los ojos en blanco inconscientemente. Miró al reloj luminoso al final de la mazmorra. Todavía quedaba una hora.

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Los dos días posteriores siguieron el mismo patrón. Snape, a pesar de los consejos de madame Pomfrey, se despertaría tras dos horas de sueño pesado para encender el fuego en las mazmorras y luego tomaría su poción Estimulante. De mal humor asignaría ensayos y tareas y luego al final del día recogería al bebé Harry de la enfermería y cuidaría de él. Para el atardecer se maldeciría a sí mismo por haber decidido hacerse cargo de la pequeña amenaza y comentaría tristemente que otro juego de túnicas limpias estaba destruído.

Sin embargo, el miércoles en la mañana Snape comenzó a darse cuenta de que algo extraño estaba sucediendo con él. Se capturó a sí mismo preocupándose por el bienestar de Potter. La fragilidad del bebé estaba constantemente en sus pensamientos. En una ocasión se descubrió mirando al reloj a cada rato esperando el momento para irse y buscar a Potter. Sacudió su cabeza y se mantuvo repitiéndose a sí mismo que simplemente estaba haciendo lo que hacía por deber al colegio. Despachando a la última clase del día, se dirigió a la enfermería.

'MALDICIÓN!' pensó cuando vio quién estaba esperando por él junto con madame Pomfrey. El director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería y Orden de Merlín, primera clase, el único y original Albus Dumbledore estaba sentado en una silla disfrutando de sus caramelos de limón mientras sostenía a Harry entre sus brazos. Bien, si había algo de lo que Snape podía estar seguro en su vida era que el hecho de que Albus Dumbledore estuviera en la enfermería significaba problemas a la vista. Para ser precisos, significaba problemas que tenían que ver con un particular adolescente de ojos verde esmeralda, recientemente rejuvenecido en un bebé.

— Por favor toma asiento, Severus — Dumbledore lo recibió con su infame guiño —. Madame Pomfrey me ha citado aquí. Aparentemente tiene algunas noticias interesantes sobre Harry.
'Sí, como lo sospeché. Otro asunto con Potter' pensó mientras se sentaba frente a Dumbledore y se volteaba para mirar a madame Pomfrey, quien comenzó a hablar con un tono de circunstancia.
— Severus — comenzó, mirándolo seriamente —, te has dado cuenta que Harry no actúa según su edad?
— Mi querida Poppy, eso lo noté desde que puso un pie en Hogwarts. No puedo creer que te tomara tanto tiempo entenderlo.
— Severus, no estoy bromeando — le respondió, severa.
— Bueno, Poppy. Es un niño. Lo estoy alimentando, cambio sus pañales y todavía no me ha hablado. Considerando que aún no ha comenzado a transformar cosas, pienso que está actuando como un bebé normal.
— Desafortunadamente, Severus, no lo es. Él balbucea y parece reconocer a algunos de nosotros, y te puedo asegurar que eso es algo que un niño de un mes no haría. También me tomé la libertad de tomarle algunas muestras de sangre para chequear su sistema inmune y para mi sorpresa, recibí como respuesta que él no necesitará una vacuna hasta que cumpla un año.
— Todo está muy bien, Poppy, pero qué tiene que ver conmigo? — preguntó con curiosidad, mientras intentaba acallar sus temores por lo que podría suceder a continuación.
— Infortunadamente, la poción rejuvenecedora que Harry bebió lo devolvió a su edad de infante pero no ha borrado todos sus recuerdos ni el pasado de su cuerpo. Esto causa una especie de conflicto dentro de su mente y temo un posible daño cerebral. Para asegurarme que estará bien, decidí que Harry recibirá dosis muy leves de poción envejecedora y que no recibirá nada más hasta que note que todo está bien con él.
— Y eso significa? — preguntó Snape, confundido.
— Eso significa que Harry no será él mismo para Navidad. Él probablemente volverá a la normalidad para las vacaciones de verano.

Madame Pomfrey y el profesor Dumbledore voltearon a verlo, esperando que explotara. Para su asombro, Snape parecía estar sumido en sus pensamientos. Mirando primero a Harry y luego a ellos, murmuró en derrota:

— De acuerdo, director. Por mí está bien. Después de todo — añadió fríamente —, no creo que yo tenga otra opción — Con esas palabras se puso de pie y, tomando a Harry consigo, salió de la enfermería. Dumbledore miró a madame Pomfrey, quien estaba más que confundida y tuvo que pestañear cuando él le dirigió una sonrisa misteriosa. Luego, levantándose, caminó en dirección a su despacho. 'Como lo sospechaba. El chico ha comenzado a destruir el muro alrededor del corazón de Severus', pensó alegremente mientras ponía un caramelo de limón en su boca.

El viernes en la tarde, el profesor de nariz ganchuda entró a la enfermería cargando al bebé Harry. Madame Pomfrey mezcló una cucharadita de la poción con la leche de Harry y se la pasó a Snape. Snape alimentó a Harry y esperó porque la poción empezara a hacer su trabajo. Un aura dorada se formó alrededor del cuerpo del bebé y Snape sintió cómo se hacía más pesado y se alargaba un poco. Cuando el aura desapareció, Snape miraba a un pequeño bebé con ojos verde esmeralda que le regalaba una sonrisa sin dientes. Eso agarró a Snape por sorpresa y pestañeó por un momento o dos mientras sentía una esponjosa sensación expandiéndose por su pecho. Verificando que madame Pomfrey estaba fuera de la habitación, dejó escapar un rastro de sonrisa.

— Bueno, yo también estoy feliz de verte, Potter — susurró suavemente.
— Felicitaciones, Severus — dijo Poppy, haciendo que él se volteara a verla con el ceño fruncido —, ahora estás a cargo de un bebé de cuatro meses.

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Ajá! A que nadie se esperaba una actualización tan pronto? La mera, mera, yo tampoco, pero al parecer esto de estar a final de semestre y saber qué materias ya no puedo recuperar y todo eso le da cierta estabilidad a mi mente. Extraño, lo sé, pero no del todo... Anyway, como verán, el tormento para nuestro pobre Severus no hace más que empezar. Yo lo que quiero es que aparezcan Bibi y Sevvus.., a su momento lo entenderán ;)

Como ya ff no los permite (buuuuu), las respuestas a sus hermosísimos reviews que en ningún momento dejaron de llegar serán colocadas en la dirección que está en mi profile. No los distraigo más. Reviewsitos s'il vous plait!

[MM:MS,MJ&MR
- Padfoot -

Ralkm Diggory

- Fundadora de la Orden Remusiana -
- Miembro de la Orden Siriusana -
- Arquera de Gondolin -

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