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Author of 26 Stories |
Card Captor Sakura © CLAMP.
Resumen: (SxS) Ella: una actriz reconocida, que se ha perdido a si misma en la fama. Él: la definición perfecta de un hombre exitoso en los negocios. La Realidad: Él sobrevivía sin ella, y Ella era feliz sin él.
Un Grito En La Oscuridad
Capítulo I
Arriba va el Telón
La joven se volvió ante la silueta masculina que aparecía frente a ella, una sonrisa apareciendo en sus facciones rápidamente. "Viniste…," susurró, observando el rostro agitado del hombre ante sí. Viendo unos mechones color castaño ceniza cubriendo sus ojos, alzó la mano para correrlos, pero él atrapo su mano con una propia.
"Lo siento, pero yo…," comenzó él, soltando su mano y dando un paso atrás. "Vengo a decir adiós…"
Su apuesto rostro se acercó al de ella para besarla, pero con un rápido movimiento, la joven corrió el rostro, resultando en que besara su mejilla. "¿Por qué? Después de todo lo que di por estar contigo…," murmuró, sus ojos esmeraldas posados en el suelo. "¿Por qué?"
"Porque… debo irme"
"Dijiste que volvías para quedarte conmigo." Él abrió la boca para interrumpir, pero ella no lo permitió, mientras continuaba. "La primera vez que te fuiste, dijiste que volverías, después que terminaras lo que debías hacer. Ahora, que finalmente has vuelto, te vas ¿a dónde?"
"Mi familia me necesita en China, permanentemente"
"Pero—tu Madre me conoce, le agrado. ¿Por qué no puedo ir contigo," preguntó la joven, mientras la frustración volvía a tomar posesión sobre ella.
"No puedes. Porque estoy comprometido. Me esperan para mi casamiento"
Entonces, rabia cruzó por sus ojos esmeraldas. "¿Por qué no me dijiste?"
"Porque quería estar contigo. Yo…"
"No," interrumpió la joven. "¿Después de todo lo que di, me dices esto?. ¿Qué sigue, ahora?. ¿Te vas en una hora, acaso?"
Él se volvió, viendo los alrededores y la entrada del aeropuerto, donde mismo se habían despedido años atrás. "Veinte minutos…," susurró. "Mi vuelo sale en veinte minutos…"
Ella rió amargamente. "Con que eso es. Dime, la mujer de cabellos negros en tu departamento¿era tu prima, en realidad, o tu prometida?" Él no respondió. "¡Dime!"
"¡Lo es!" exclamó él. "Es mi prometida, pero no—No te mentí, me la introdujeron como mi prima, porque lo es"
La joven agitó la cabeza suavemente. "Tú nunca me amaste… En realidad, no. Nunca me amaste, como yo a ti… Nunca me quisiste lo suficiente. Todas tus palabras bonitas, fueron en vano, porque no era lo que realmente sentías. Si me amaras, o me hubieses amado, no estarías haciendo esto"
"No es…"
"Adiós."
Con esa última palabra dicha, ella se volvió, la frente en alto y caminando elegantemente fuera del pequeño jardín que precedía al aeropuerto. Él, permaneció mirando al suelo, mientras su cabello se movía debido al viento producido por el aterrizaje de un avión. Miró la flor de cerezo que permanecía en su mano, tristemente.
"Sí te ame una vez. De verdad te amé…," susurró. "Pero era sólo un niño"
Con eso, soltó la flor, dejándola caer al suelo, dándose vuelta y dirigiéndose al avión que le sacaría de Japón para siempre.
–¡Corten! –sonó una fuerte voz femenina en los alrededores– ¡Esa se queda! Y definitivamente ira a mi colección personal. La volveremos a grabar luego. Ahora… ¿Dónde esta la dulce pequeña flor de cerezo que todos amamos?
–Oh, calla, esquizo –dijo la chica de ojos esmeraldas, tomando una botella de agua que una chica le ofrecía. Inclino la cabeza levemente– Gracias, Aoi-san.
Aoi sonrió, sus mechones negros agitándose cuando meneó la cabeza– No es nada, Miss Kinomoto.
Una chica de cabellos grisáceos que alcanzaba su cintura fácilmente, se acerco a ambas chicas, ojos amatistas brillando maliciosamente– Sakura-chan, debo decir… ¡Has mejorado!
Kinomoto Sakura alzó una ceja, ladeando la cabeza en gesto de confusión– No creo haber cambiado algo en mi actuación, directora Tomoyo.
Tomoyo le hizo un gesto a Aoi para que se retirase, y otro a Sakura para que le siguiera.
–¡Daidouji-san, la grabación…!
–¡Eso puede esperar un momento! –gritó Tomoyo de vuelta sin siquiera detenerse, con Sakura a su lado, mientras dejaban el estudio. Al momento de llegar a las dos puertas negras, abrió una para dejar a Sakura salir, y luego la cerró tras de sí al salir. Su sonrisa se esfumó al momento que se apoyó en sus manos que reposaban en el metal frío de las puertas, cerrando los ojos momentáneamente.
Elevó su mirada, notando que había oscurecido, y las semi-calles de "AZ Productions" estaban ya vacías. Pero aún así, sus años de experiencia le decían que el estudio 15 no era el único que aún estaba en movimiento, dentro de toda la compañía.
–¿Qué querías decirme, Daidouji?
Tomoyo dirigió su mirada a Sakura, antes de suspirar y volver a mirar los alrededores– Necesitamos sacar a flote esta producción, Sakura-chan. "Vida Color de Rosa", fue buena, para mí y para ti, porque era algo que ambas deseábamos hacer… Yo quería mostrarme como directora y tú como actriz, pero la temática de la historia, no fue apreciada… Tsé Chiang dijo que la película no se vendió simplemente, porque el título y las sinopsis que salieron al aire, les dieron la idea de una historia romántica, cuando "Vida Color de Rosa" era todo, menos romance.
Sakura dio un suspiro de molestia– ¿Quién es este Tsé Chiang? Además, tú decidiste ponerle ese nombre a la película, para mostrar la vida real de la protagonista, que no era una vida de color de rosa. Esa era la ironía del título.
–Lo sé, Sakura, no necesitas decírmelo. Pero Chiang-san me dio el informe de venta en cines, y tiendas de video… –viendo la mirada cuestionante de Sakura, hizo un gesto con la mano– Chiang es uno de ventas y estadísticas. De cualquier modo, me dio ese informe, y la opinión pública, es que no les gustó ver a la protagonista siendo testigo del suicidio de su mejor amiga en la primera media hora de la película, o el hecho de que tuviera pensamientos tan depresivos. No se vendió, porque con todos los problemas actuales en Japón, no es lo que la gente espera ver. Tenemos que vender romance, acción, o algo de ese estilo, las películas típicas de Hollywood.
–No estarás diciendo ¿rehacer toda la película? Kami-sama, Daidouji¡esa es de las últimas escenas! Sólo nos faltan unas cuantas de la espera de la chica antes que llegue él, y estaremos listos para la post-producción… No podemos re-hacer la película.
Tomoyo se volvió a Sakura ante su argumento, y sonrió suavemente– No, Sakura-chan. No voy a recomenzar la película. Sería una tontería, además, creo que esta es una de las mejores que he hecho. Sin tener en cuenta "Vida Color de Rosa" que a pesar de su poca aceptación, yo la adoro.
Sakura la miró también, esta vez– ¿Por qué te gusto tanto esa película, Daidouji? Sólo es una historia más, de otra chica depresiva que tiene problemas, yatta, yatta.
–No dudo que tú lo veas así, pero para mí… A mi me gusta lo que hago, Sakura-chan. Cada película que hago es diferente, porque lleva un trocito de mi esencia, en ella. Quizás… "Vida Color de Rosa" me gusta, porque ciertas experiencias de la chica, son las mías. Es lo que suele suceder cuando me entrometo en los guiones.
Sakura permaneció en silencio, sin atreverse a cuestionar exactamente que vivencias eran propias de la aclamada directora, con quien trabajaba hace ya desde la adolescencia, haciendo comerciales, o cortometrajes. La película anterior, había sido una completa tragedia y drama. Habían sido quizás diez minutos de felicidad y romance, pero habían terminado abruptamente por una bala de 9mm., y saber que algo de eso le había pasado a la joven directora… le hacía sentir algo de compasión por ella. Especialmente al no saber qué era exactamente lo que había sufrido.
–¿Qué piensas hacer? Botar el proyecto, comenzar otro nuevo de acción o de completa cursilería… ¿o qué?
–La verdad, no lo sé. No me darán el presupuesto necesario para comenzar otra película, cuando ésta ya está casi terminada, y por ende, no puedo comenzar a rodar otra película. Y por ahora, no quiero cursilerías.
Los ojos esmeraldas de Sakura brillaron levemente al notar el tono asqueado de Tomoyo– Lo sé, no te gusta el romance total. A mí tampoco.
–Nah, me gusta el romance –viendo el rostro asombrado de Sakura, se llevó una mano al pecho, defendiéndose– ¿Qué? Es cierto. Pero el romance, es demasiado totalitario, todas las películas de romance tienen un fondo en común, es por eso que prefiero no hacerlo, por mientras. Luego… quizá, sí. Pero ahora, terminaremos "Felicidad Interrumpida" y luego nos hablaremos con Chiang –Tomoyo pausó por un momento– Lo que me lleva al punto de nuestra conversación… Cuando me vea con Chiang y también Tomokazu, quizás… necesito que estés ahí.
–Tomokazu, dueño de…–
Sakura no continúo hablando y Tomoyo sonrió enigmáticamente, como si fuera a revelarle algo importante– Como mi actriz principal, y una de las beneficiaras mayoritarias en AZ Productions, tú y yo, tenemos más poder sobre la compañía del que creías, Sakura.
–¿Cómo sabes esto?
Tomoyo se encogió de hombros– Tengo un abogado.
Sakura casi sonrió viendo el tinte de aspereza que Tomoyo denotaba hacia su abogado– Este abogado… ¿tiene nombre?
–Hiiragizawa –el tono áspero y rudo con que Tomoyo dijo el apellido del abogado, hizo que pareciera estuviera escupiendo el nombre, más que diciéndolo. Así que, realmente, despreciaba al abogado.
–¿Por qué no te gusta? –preguntó Sakura, reprimiendo una risa.
Tomoyo no estaba sorprendida de que supiera que despreciaba al tipo. No habían compartido tantos años por nada– No lo sé. Solamente no me agrada.
Sakura asintió silenciosamente.
–Bueno, continuaremos esta conversación otro día. Vamos adentro, grabaremos una escena más, y terminaremos mañana.
–Hai. Oh… ¿Daidouji? –comenzó Sakura, mientras la otra chica abría las puertas, recibiendo un sonido de pregunta de Tomoyo– ¿Crees que para la próxima producción, podrías no hacerme co-protagonista de ese… ese actor que Tetsuyi Koji cree ser?
Tomoyo rió, caminando hacia la silla que enunciaba 'Directora'– Veré que puedo hacer, Sakura-chan, pero debes aceptar que Tetsuyi es un buen actor. Tiene un gran problema de actitud, pero es un buen actor al fin y al cabo. A veces…
–Sí, como no. La próxima vez le prohibiré a mi representante aceptar tratos en el que Tetsuyi sea siquiera el barrendero.
Tomoyo rió nuevamente, esta vez más relajada– Claro. Por cierto ¿cómo está él? –inquirió, refiriéndose al manager de Sakura.
–Ocupado, ya sabes, tiene una nueva chica que cuidar o algo así. Pero por lo demás, sigue como siempre.
–Muy alegre –terminaron juntas, Tomoyo con una sonrisa, y Sakura rodando los ojos.
En un segundo, mientras Aoi se acercaba, junto al chico de la escena anterior, Sakura y Tomoyo tomaron seriedad.
–Daidouji –dijo el joven, pasando una mano por sus cabellos en un gesto engreído, sonriendo extrañamente.
Tomoyo tomó el guión, haciendo caso omiso de su vanidad– Nada mal, Tetsuyi, pero para la próxima, deja de mirarte en los espejos de la escenografía, y enfócate en la escena. ¿Entiendes? La escena. No tú, o los vidrios. La escena.
Sakura estaba de brazos cruzados, mientras Aoi trataba de esconder una sonrisa posando su mano derecha sobre su boca.
Tetsuyi parecía ofendido ante su comentario– Daidouji, no…
–Oh, ni siquiera lo intentes, Tetsuyi querido, por favor. No soy una de tus admiradoras, pero eras el único actor medianamente bueno disponible, sino, hubiese llamado a Lang –interrumpió Tomoyo, un tono elegante y superior– Sabes como adoro su actuación. Además, es un caballero, modesto, e increíblemente apuesto… ¿ne, Sakura?
Sakura sonrió suavemente– Tienes toda la razón, Daidouji.
Aoi sonrió abiertamente, animándose a participar– Por no decir nada sobre las escenas románticas que tuviste con él, Miss Kinomoto. Estoy segura que nunca te he visto tan sonrojada o avergonzada por una escena… ¡que consistía en un simple beso!
Sakura asintió con la cabeza, un leve sonrojo en sus mejillas mientras las otras dos chicas sonreían. Lang realmente era un actor increíble… y le había tocado con él en una de sus películas anteriores, luego de su gran éxito. Y aunque no le gustaba admitirlo, Lang era algo así como un chico soñado, y además, no besaba nada mal. De hecho, besaba bastante bien.
Tetsuyi Koji dijo algo por lo bajo antes de darse vuelta, pisando fuertemente.
Tomoyo rió largamente– Oh, Aoi-chan, eso fue mal intencionado… –Aoi asintió– ¡Recuérdame subirte el sueldo!
Aoi se llevó la mano recta, hacia la sien– ¡Hai, hai, mi capitán!
Tomoyo volvió a reír, pero se detuvo al notar la seriedad de Sakura– Ne, Sakura-chan ¿estás bien?
–Hai, Daidouji. ¿No crees que deberíamos empezar? Ya es algo tarde, más de lo normal…
Tomoyo miró su reloj de pulsera. 12:30 PM. Su rostro se enserio– Tienes razón. ¡Vamos, chicos, grabaremos la última del día! –su mirada se dirigió al set– ¡Por favor, Tetsuyi, deja de mirarte por una maldita vez! –la mujer fue a posicionarse al lado del camarógrafo, decidiendo dedicarse a los detalles de la actuación en vez de la grabación esta vez– ¡Esta vez, trata de concentrarte en el acto de querer besar a Sakura-chan… y Sakura-chan, trata de mostrar algo más de resistencia a eso, que no se vea tan mecánico!
Sakura caminó al set, donde ya le esperaba Koji. El actor de ojos azabaches le miró, dándole una sonrisa insinuante, y ella rodó los ojos, haciendo una leve mueca. El porqué no le agradaba el chico, nunca lo había entendido, pero simplemente, no podía sonreírle, ni entablar una conversación con él sin tener ganas de estrangularlo.
Escuchó el clic de la plaqueta, en manos de Aoi, la asistente personal de Daidouji– ¡Escena 30, toma 5!
Tomoyo miró a ambos lados, revisando la iluminación y siseándole al chico a su lado que comenzara a grabar, enrolló el libreto en una mano, e indicó en dirección al set– ¡Acción!
Sakura simuló una sonrisa, para hacerla desaparecer al momento que Tetsuyi se le acercaba. "Lo siento, yo…," alzó la mano para acariciar su mejilla. "…he venido a decir adiós"
En el intento por besar a la chica, presionó su mano en la mejilla de Sakura, evitando que corriera la cara, y haciendo que sus labios se tocaran. Sakura se alejó de él rápidamente, empujándolo con ambas manos. Abrió la boca para hablar, pero Tomoyo fue más rápida.
–¡Corten! –gritó, molesta. Acercándose a grandes pasos al set, moviendo el libreto en su mano derecha, por los gestos que hacía al caminar, murmurando blasfemias contra Koji. Al estar a unos metros de él, su mirada se centro únicamente en él– ¿Pero qué demonios crees que estás haciendo, Tetsuyi, acaso eres idiota? No debías de besarla… ¡No tenías porqué besarla!
El mencionado simplemente sonrió vagamente– Gomen nasai, Daidouji-san… –musitó, para volver su mirada a Sakura– Pero sabes que Kinomoto es muy difícil de resistir.
La mano de Sakura hizo contacto con su mejilla fuertemente– Hazlo otra vez, y te juro que nunca más nadie te contratará. Ni aquí ni en ninguna parte.
Se dio vuelta, su rostro sin demostrar emoción alguna, al igual como había salido su voz. Tomoyo se volvió a Tetsuyi, como si esperando una explicación.
–¿Nani?
Soltó un suspiro de exasperación, arrojando el libreto al suelo– ¡Primero el estudio y ahora tú! –gritó, moviendo un puño en frente del actor inconscientemente. Luego se volvió en sus talones y comenzó a alejarse, esta vez hacia donde Aoi y los demás asistentes y camarógrafos estaban– ¿Acaso es mi karma trabajar con un estudio imposible y un actor incompetente? –exclamó a Aoi, cuando estuvo al lado de ella. Viéndola saltar, suspiró– Gomen, Aoi-chan. Por favor, dispensa a todos por hoy. Diles que continuaremos mañana, pero después de almuerzo. Creo que Sakura-chan y yo necesitamos un pequeño descanso, sobretodo de ese dichoso actor.
–Hai, Daidouji-san –respondió la joven, antes de dirigirse a cumplir sus órdenes.
Tomoyo la observó marchar, dejándose caer en su asiento de directora.
Aoi estaba llena de vida, a sus 18 años, y en cierta manera la admiraba.
Sakura y ella misma habían sido torpes, tiempo atrás. Habían descubierto la fama y el éxito demasiado temprano en sus vidas, y luego habían perdido gran parte de sus verdaderas esencias, por culpa del ámbito en que se movían. Seguro, no se arrepentía, pero a veces se recriminaba el haber dejado de ser la apasionada camarógrafa y fotógrafa que había sido alguna vez, grabando comerciales, o tomando fotos de Sakura, como su actriz y modelo favorita.
Se habían conocido en un taller de Cine, Sakura tomando un curso de introducción a la actuación, buscando refugio en la profesión que la madre que nunca había conocido había tenido, y al hecho de que su padre había fallecido nada más unos meses atrás. Por el otro lado, ella estaba tomando un curso de video y fotografía, a los 14 años, porque era algo que le apasionaba desde niña, y deseaba moverse de acuerdo a eso.
Se conocieron, y supieron que debían trabajar juntas. Gustos similares, vivían cerca la una de la otra, tenían la misma edad, etc.
Tomoyo frunció el entrecejo levemente.
Llevaban trabajando hasta el día actual juntas, de los 14 años, hasta los 21 actuales, pero no significaba que Sakura y ella fueran amigas. Por alguna razón, Sakura jamás había traspasado la línea de llamarle 'Daidouji', o raramente, llamarla 'Directora Tomoyo'. Mientras que por su lado, Tomoyo no podía evitar llamar a la mayoría de sus conocidos favoritos por su primer nombre. Sakura-chan. Aoi-chan.
Muchas veces se había preguntado el porqué, teniendo tantas cosas en común con Sakura, nunca habían llegado a tener una amistad, a pesar de que sus agendas incluían el verse más de una vez a diario. No era por falta de interés, eso era cierto. Pero Sakura no parecía interesada en entablar una amistad, y para ser sincera, Tomoyo no estaba muerta de necesidad por entablar una tampoco.
Las cosas eran… como eran. Nada más, nada menos. Trabajaban juntas porque les hacía bien, se llevaban bien, no peleaban entre sí como otros directores y actores lo hacían, coincidían en la mayoría de las cosas respecto a los proyectos, tanto en cine como en fotografía y modelaje; se veían la mayoría de los días todo el día, entablaban conversaciones amenas que podían durar fácilmente horas, pero aún así…
Todo era superficial. Sakura no abriría su carácter ante ella por decisión propia, y Tomoyo no se preocuparía por entablar una amistad. Ambas se mostraban el lado que debían mostrar, y no lo que verdaderamente importaba.
Es decir, Tomoyo apenas sabía el color favorito de Sakura y sus comidas predilectas. Sabía que siempre odio las matemáticas, y los días lunes. Pero no sabía si tenía un gato, un hermano, o siquiera un novio.
Un novio. Ante ese pensamiento, Tomoyo rió, y volvió a la realidad abruptamente.
La mayoría de sus trabajadores se habían ido ya, y de hecho, era la única en el estudio 15. Negó con la cabeza levemente, puesto que era absolutamente obvio. Todos parecían perezosos por llegar a trabajar a las seis de la mañana, pero eran increíblemente rápidos en irse al pasar la medianoche. Claro que, era comprensible…
Tomó una chaqueta que permanecía en un taburete al lado de su silla, y una mochila pequeña que permanecía abajo, la abrió y lanzó los lentes de sol que permanecían en el cuello de su blusa, así también como el libreto. Sacando las llaves del auto y un teléfono celular, la cerró y se dispuso a dejar el estudio.
Dejando el estudio tras de sí, y avanzando hacia el estacionamiento, tomó las llaves en su mano derecha, y presionó el botón del llavero, haciendo que se encendieran las luces de su BMW. Abrió la puerta del auto azul marino, y una vez sentada al volante, arrojó la mochila y la chaqueta de jean al asiento del copiloto.
Una vez chequeado el pase del parquímetro, notó una figura a la salida de los estudios. Una sonrisa se hizo paso a sus labios notando la identidad de ella.
–¿Quieres que te lleve? –preguntó, a su lado– ¿Sakura-chan?
NA: Espero les guste, pero la historia en sí ira lenta, porque debo estar bastante inspirada para sacar un capítulo, y porque realmente, no tengo mucho más pensado para la historia. Es una de las tantas ideas que escribo, pero de las que solo tengo el inicio… Pero creo saber que pasará el próximo capítulo, tsk. Hehe.
Ja ne.