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Author of 17 Stories |
Yo no puedo matar el hábito de escribir y dejar finales así medio abiertos. Por ende me mandé con un extra. No me odien, yo los quiero. Espero que les guste. Mil millones de gracias a todos por su apoyo. Gracias a Mikeas, mi musa calatayu y a todos los que me apoyaron en este fanfish...
Bites
10. Epilogo
“¿Me extrañaste? “
Susurró recorriendo la pancita peluda con sus dedos. Al parecer el gatito estaba más que contento. Hasta mordisqueó ligeramente sus dedos como solía hacerlo siempre. Como si nada hubiera cambiado.
“Yo también.”
Y Tsuzuki aún mirándolo sobre la hierba fresca se revolvió de nuevo deseando conservar esos momentos un rato más. Hacía un tiempo que no lo veía. Supo que algo malo ocurría cuando su naricita rosada le advirtió el extraño olor que invadía la casa. Empezó a hacer mucho calor cuando pudo abandonar el edificio. Afortunadamente su cuerpo felino le permitió zafarse por una ventana y huir hacia el bosque desde donde vio como la su casa ardía en llamas.
No sabía que hacer entonces. Esperó que saliera su querido amigo, su compañero de cuarto, el que dejaba que le mordiera los dedos cuando se iban a dormir. Pero no salía, así que esperó y esperó. Y luego siguió esperando.
Sabía que iba a volver. Su instinto felino le decía que iba a volver. Tarde o temprano. Pero ya iba tardando. Se tumbaba sobre las ramas de los árboles rehusándose a irse, en su afán de esperarlo. Se hartaba de comer pájaros y otros bichitos y extrañaba la comida que se robaba cuando él cocinaba.
Hasta que por fin apareció. Pero ahora era distinto. No podía saber bien que era, pero lo sentía. Su instinto felino era de fiar.
Se frotó de nuevo sobre sus piernas, como solía hacerlo. A veces lo hacía caer al suelo. Sus caricias eran las mismas, pero había algo distinto en el aroma que desprendía. Pero eso no importaba, estaba ahí, eso era lo único que quería.
Hisoka lo tomó en sus brazos como hacía siempre y Tsuzuki colocó su cabeza sobre su pecho. Frotando sus orejas rosadas sobre su brazo. Ya de pronto no se quería bajar más.
“Te saliste con la tuya. ¿Verdad?”
Pero el gatito no prestó atención. Donde estaba se sentía muy bien.
“No podía descansar tranquilo sin él Tsuzuki.”
El felino levantó el rostro. ¿Se refería a él o al otro que llevaba su nombre? A ese no lo extrañaba, casi nunca jugaba con él.
“Me imagino. Pero si ahora vas a estar tranquilo…”
Y sonreía.
“Sí.”
Respondió frotando su nariz sobre la cabeza peluda del gatito.
“Entonces será mejor que nos vayamos. Tenemos trabajo que hacer y nos están esperando.”
“Lo sé, sólo quería darle una mirada a… Una última mirada…”
Se quedaron en silencio ambos. Y el gatito tuvo ganas de cazar un insecto que pasó volando cerca.
“Entonces ya Vámonos de una vez. Tenemos mucho trabajo que hacer.”
Añadió Tsuzuki sonriendo de nuevo. Hisoka le devolvió la sonrisa y agachó la cabeza para susurrarle al gatito en las orejas.
“Espero que te guste ser ayudante de un Shinigami, Tsuzuki.”
El gatito no entendió bien lo que le dijo, pero no importaba. Sonaba divertido de todos modos. Si estaba con Hisoka iba a ser divertido. Con tal de que tuviera su plato de comida a la hora y quien le acariciara las orejas, iría a donde fuera. Por eso no había problema, el deseo de ser mimado por Hisoka era un hábito que no podía matar aunque quisiera.
Ahora si se acabó... Así que déjame un review, gracias por favor.