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Author of 15 Stories |
Holaaas! n.n soy nueva en esta sección, me presento: soy Dark-Kagome-chan y este es el primer fic que escribo de SK. Junto con el más especial de mis amigos: ¡Santiago-kun! O Hikari-kun, es lo mismo :p
s- emmm, bueno, este es el primer fic mio que se publica en algun lado, pero como lo hago junto a Dark chan se que va a estar bien.
:p lindo, ne? XDDD
s- ah, y un consejo (no una amenaza) si ponen un review malo no caminen por callejones oscuros!
o.o sin comentarios...
Bueno, como primer fic en SK, tnia q dedicárselo a mi one-san Rika-chan nOn gracias x apoyarme siempre, one-san! Y x llamarme todos los dias xD TKM!
Pues nada mas, aki empiezo :p
.-..--.-.
Era un frío día de invierno, la nieve caía sin remedio en las calles de Tokio. Eso no importaba. Tenía que llegar, no le importaba qué clima hiciese, debía llegar.
Hotami Utada, una chica de 15 años, alta, de cabello castaño muy claro hasta la cintura y ojos violeta, shaman principiante. Necesitaba llegar a la nueva vivienda de los Asakura en Tokio.
A veces se preguntaba por qué ella, teniendo tres hermanos que podrían hacerlo. ¿Por qué ella debía ser shaman en contra de sus sentimientos? Ese pensamiento siempre le hacía tener una furia casi incontrolable.
No muy lejos se encontraba otro chico de la misma edad, Hikari Ryu, un vagabundo, sin padres que viaja por la Tierra para entrenar y ser fuerte.
Tenía pelo celeste tan largo que le pasaba la cintura atado en la parte de arriba para que quedara como una gran cola, sus ojos eran de un amarillo fuerte y llevaba una katana en su cintura.
Lo único que sobrepasaba en ese momento sus ganas de pelear y entrenarse era el hambre que tenia después de no haber comido por varios días al haberse perdido, pero ya había llegado a Tokio.
Volviendo a la otra parte de Tokio, Hotami se sacudió la nieve del cabello y pateó el suelo. Miró de reojo su bolso y contuvo la tentación de sacar dinero y regresarse en un taxi al aeropuerto. Nunca se perdonaría haber abandonado su casa sólo para entrenar con un... bueno. Siguió caminando y dio con un enorme restaurante. No había comido nada, así que se dedicaba a entrar...
Después de un rato de caminar había visto un restaurante donde veía que alguien estaba entrando y fue corriendo al lugar, pero cuando llego cerca de la entrada al tratar de frenar se resbalo por la nieve y la falta de fuerza que tenia de no haber comido en tanto tiempo.
Y antes que pudiese siquiera entrar... se dio cuenta vuelta estaba tirada en el suelo, con toda esa fría nieve mojando su ropa... odio Tokio.
¿no puedes fijarte? -dijo ella levantándose, sin mirar a lo que sea que la había hecho tropezar.
eh, perdón es que me desesperé en llegar cuando vi este lugar, hace días que no pruebo bocado TT-y después de de decir eso se reincorporo y abrió la puerta de lugar para que Hotami entrara.
Hm... qué lugar tan... elegante. Sólo había entrado a uno cuando fui a Inglaterra el año pasado -comentó ella en voz alta. Volteó a mirar al chico -. ¿te vas a quedar ahí o vas a comer?
“parece que no esta de buen humor”-pensó, entro al local y pidió "Cualquier cosa que tenga carne, por favor"
Hotami suspiró.
ensalada, de entrada, por favor. Y de plato de fondo... hm... no sé... Creo que pasaré al postre. Helado de chocolate -dijo ella sonriendo por primera vez desde que había llegado a Tokio.
Un rato después cuando el mozo había servido un gran filete en la mesa de Hikari noto la katana en su cadera y con una cara preocupada le preguntó que qué hacia un niño con una espada. Hikari solo sonrió, hizo aparecer un espíritu rojo ya en su forma de bola y lo fusionó con la katana que después saco y la ondeo como que fuera de goma.-Es de utilería para una obra-dijo y siguio comiendo.
¿de utilería? ¿También eres shaman? -pregunto ella sorprendida. Luego sacó un pequeño bumerang atado a una cadena -. Mira una especie de bola azul -. Se llama Draken. Es un espíritu de agua. (Suspiro) la verdad detesto esto...
Volteó su cara para donde estaba Hotami.
En realidad solo posesioné la espada con mi espíritu Friern, y como es de fuego hice que subiera la temperatura del metal para poder hondearla para hacer que pareciera de mentira -le contesto en vos baja y apunto de morder otro pedazo del filete.
Hotami abrió mucho los ojos. Pero qué persona tan pero tan extraña.
bueno, yo soy shaman en entrenamiento, mi mamá me dio este boomerang y me encontré en el río a este espíritu. Es muy simpático... (No sabe lo que dice) pero creo q esto no es mi fuerte (suspiro)... ¿que pasa con ese helado...?
Yo entreno desde chiquito, así que estoy muy acostumbrado a hacer muchas cosas con diversas posesiones de objetos y fusiones de almas-"devoró" otro pedazo del filete-ummm, ¿por quÉ un boomerang necesita una cadena?
no se. Es lo mismo q pregunte a mamá, ella dice que para tenerlo colgado, te das cuenta? -mostró que el boomerang normalmente se lo colgaba al hombro -. De todas manera regresa siempre... maldito invierno, estoy empapada... y mi helado aun no llega. Maldita sea... Recién empecé a entrenar hace un año y la verdad... lo odio. No me gusta.
¿Hace un año?-rió un poco-si entrenaras con mi maestro te suicidarías. Si quieres puedo secarte, controlo muy bien todo lo que sea referente al fuego y calor
hm? ¿tu crees? -ella lo miró desconfiada, de todas formas, no hacía ni una hora que lo conocía, pero en realidad estaba toda mojada y se sentía muy incómoda -. Pues veamos sus poderes, maestro.
Hikari realizó una fusión de almas con Friern y apunto sus dos palmas hacia Hotami que segundos más tarde estaba completamente seca.
Sé que no te conozco, ¿pero por qué estas en Tokio? ¿te escapaste de tu entrenamiento?
mas bien... -contestó Hotami mirando sorprendida y mirando su cabello todo revuelto y esponjado -. Aquí vengo a entrenar. Verás, busco la nueva vivienda de los Asakura. Son parientes de mi mamá... bueno, no parientes, sino... amigos. Se podría decir.
Veo...-y después de decir eso se acercó el mozo.
Señor, aquí esta la cuenta, son 800 Yenes.
Hikari reviso sus bolsillos y no encontraba dinero. Sonrió viendo al mozo y varias gotas de sudor aparecían en su cara.
Hotami lo miró de reojo y negó con la cabeza.
creo que aquí cambian las cosas. En Tokio, las mujeres invitan -suspiró y sacó de bolso la cartera llena de dinero y dejó 1000 yenes en la bandeja de cuenta -. Hoy invito yo. Será como un agradecimiento por secar mi ropa y a mí... claro que tendré q hacer algo con mi cabello... (Suspiro)
MUCHAS GRACIAS TT-Saltó a abrazar a Hotami-te voy a ayudar a buscar a esos Asakura, vas a ver.
a...ja. Esta bien... ¡¡¡pero estas mojado! -replicó ella apunto de ponerse a llorar. El mozo regresó con el cambio . le dejare eso de propina, ¿eh?
perdón UUUU-se alejó y volvió a repetir el proceso de sacado.-ummm, los Asakura que buscas tienen relación con un tal Hao Asakura?
si. Pero por lo que se, ya se murió -dijo con total indiferencia mientras salía del restaurante. Suspiró de nuevo -. Otro paseo por la fría calle de Tokio. y bien, ¿ donde están los famosos Asakura?
Pues yo conocí al tal Hao y me acuerdo como era su poder espiritual, así que si los que estas buscando son parientes los puedo buscar con eso-y después de decir eso cerró los ojos y se concentró.
Un rato después los abrió de vuelta y tomo a Hotami de la muñeca llevándola para adelante-Los encontré
eeeehh! calmateee! ¡Puedo andar sola! -Hotami era literalmente arrastrada por el chico de cabello celeste hacia algún lugar que ella no conocía y que no estaba segura que en realidad fuera el correcto. No podía confiar en nadie, pero aún así, aquel chico que la mojó, le hizo pagar la cuenta y a hora la arrastraba por la fría ciudad de Tokio no parecía mala persona... aun así, le empezaba a doler la muñeca...
Ya llegamos -dijo después de caminar un tiempo. Ambos se encontraban frente a una gran puerta que parecía conducir a una casa grande con bastante terreno.
¿eh? pues bien -dijo ella soltándose y acomodándose nuevamente el cabello cubierto por la nieve -. ¿Debemos llamar o que?
Hikari saltó la puerta y se paro en cuclillas encima de ella-Al parecer todavía están comiendo, por lo que veo. Mejor entramos solos sin que se tengan que parar de comer no?
Hotami lo miró casi espantada.
¿como es posible que entres así? ¿No tienes modales? seguro que se enojarán mucho si...
¿no eran amigos de tu mamá? seria más descortés interrumpirlos mientras cenan que entrar sin hacer ruido, además no es como que vamos a robar nada
pero... de todas maneras... deberíamos esperar -dijo Hotami. La nieve empezaba a caer con más fuerzas y la verdad ella no pretendía quedarse congelada en la puerta de la casa de los Asakura junto a un chico que... mejor no decir nada. Además, nuevamente estaba toda mojada y muerta de frío.
si seguís ahí te vas a resfriar.
¿y que puedo hacer? no quiero interrumpirlos. Por mi, me iré a un hotel... -aunque en realidad, si se iba a un hotel, no iba a saber como regresar...
Hikari bajó y esta ves hizo que toda una pequeña área alrededor de los dos estuviera con una tibia temperatura y la nieve cerca de ellos era rechazada.
Bueno, si quieres ve, puedes volver mañana verdad?
ni siquiera me conozco el camino -dijo ella volteando a otro lado y buscando el celular.
puedo volver a traerte mañana -dijo y se sentó de piernas cruzadas en el suelo, esperando una respuesta de Hotami.
¿y como vas a hacer eso? -pregunto ella dejando el celular de lado -. A ver, explícame.
pues puedo dormir afuera del hotel en el que estés y cuando salgas mañana te traigo de vuelta.
¿y te quedaras fuera congelado por el frío? Oh, vamos, Si quieres te puedo pedir un cuarto -dijo ella sonriendo -. Eso si quieres y si no tienes nada que hacer, nop?(que mandada xD)
El chico realizo una fusión de almas con su espíritu para que la nieve cerca de el se evapore.
Entonces vuelve mañana
si, es buena idea... excepto, porque el q me trajo arrastrada fuiste tu ¬¬ y no tengo idea de como volver.
ah bueno..., entonces te traigo devuelta mañana, es lo menos después de que me pagaras la cena
La chica suspiró. No tenía ganas de quedarse ahí, fuera de la casa, con un chico q... bueno, y que ahora parecían ladrones. Y no. Ella, Hotami Utada, no podía pasar la noche a la intemperie. Tenía que hacer algo. Sacó su celular.
¿sí? habla Utada. Necesito... ¿qué haces? -el chico había trepado nuevamente a la casa. Ella soltó el celular y lo miró severamente.
El respondió la mirada con ingenuidad.
Que?- le pregunto como si fuera lo mas normal del mundo.
¿c-cómo que qué! Baja de ahí! Es de mala... bueno, eso ya no importa de todas formas u.u -ella volvió al celular dispuesta a llamar a algún servicio de taxis y a informarse de algún buen hotel -. ¿vas a quedarte ahí? o... ¿estás espiando a alguien?
No no es nada. Entonces que vas a hacer?
La chica se quedó pensando. ¿qué haría? Podía llevarlo y dejarlo en alguna otra habitación... Y pagar todo lo que consumiera esa noche hasta que la dejara donde las asakura. y luego... pues se quedaría con el sensei Yoh.
Voy a un hotel. No pienso quedarme aquí. Además... en algún momento se acabará tu poder y nos congelaremos. ¿me acompañas? Puedo pagarte una habitación eso si... ¬¬ promete que me traerás aquí mañana.
Obvio que te traería, gracias -y después de decir eso le da un abrazo.
eh... pues de nada -ella sonríe, muy pocas veces sonreía y de una se separó del chico y volvió a su personalidad dura y desconfiada. sacó nuevamente el celular y marcó -. buenas noches, habla Utada. Sí... Oh, muchas gracias. Frente a... eh... pues a una mansión en... Frente a la mansión Asakura. Si, por favor. Hasta luego.
Hotami suspiró y guardó el celular.
Bueno, ya está el taxi. Sólo falta buscar un hotel.
Pues yo no se de ningún hotel así que ni idea
Hotami negó con la cabeza mientras una gotita aparecía. Un enorme carro apareció. Decía 'taxi' en letras doradas.
Buenas noches, joven, señorita.
Buenas noches. Bueno, vamos -indicó al chico q miraba con la boca abierta el automóvil.
Eso es un taxi! yo le daría otro nombre...
Mientras Hotami abría la puerta de taxi Hikari se subió al techo.
oh no... -Hotami salió del taxi y gritó unas palabras,. que bien sabía Hikari no las diría frente a su madre -. ASI QUE SUBE DE UNA VEZ!
Es que estoy acostumbrado a viajar así para no pagar, además así puedo sentir el viento, pero si lo decís de ese modo... .-.
¬¬ exacto, baja. -el taxista los miro algo sorprendido y murmuro algo sobre la juventud de ahora -. Vamos, de una vez. Disculpe -dijo con una repentina voz dulce y calmada -. ¿puede informarme de algún hotel?
Por supuesto, está a tan solo dos cuadras.
Cinco estrellas, verdad?
Por supuesto, señorita Utada.
Vamos entonces ¬¬ siéntate bien -dijo a Hikari que estaba patas pa arriba.
Pero en hotel puedo dormir en el techo verdad?-pregunto con cara de esperanza.
Hotami le dirigió tal mirada que el chico volteó algo asustado.
como se te ocurre dormir en el techo con este clima? quieres enfermarte?... oh dios -la chica estornudó -. ¬¬ sabes, mejor no diré nada, pero no dormirás en el techo.
Esta bien... U.U-Se sentó tranquilo hasta que llegaron al hotel y apenas el taxi se detuvo salió incluso antes que Hotami se diera cuenta.
... y estar por ahí en el techo, pero que dirían...¿eh? -Hotami bajó y buscó al chico de cabello azul con la mirada -. ¡¡Sal ahora mismo!... como llegaré si no apareces?... oh, muchas gracias -dijo al taxista y le pagó y dejo una muy generosa propina.
Acá estoy -dijo apareciendo detrás de ella.
Ah, menos mal -dijo ella aliviada. Lo miró severamente -. No vuelvas a desaparecer así. Vamos.
Entraron al enorme hotel donde Hikari se quedó prendado del televisor de plasma de 24 pulgadas que decia 'Bienvenidos' -... oh por favor...
Hotami se dio por vencida y pasó al recibidor.
Dos habitaciones... ¬¬ He dicho dos. Sí, creo que las de arriba están bien... Yo? Utada Hotami...
¿la otra persona? -preguntó la recepcionista.
eh... Creo que se llama Hikari -respondió ella volteando hacia el chico que se había prendado ahora del televisor de 19 pulgadas de plasma donde transmitían noticias extranjeras...
Hikari se acerco a donde estaba Hotami-Si, mi nombre es Hikari Ryu.
ah... bueno. ahí lo tiene. Hikari Ryu -dijo Hotami mientras firmaba y pagaba por adelantado -. Vamos -dijo a Hikari -. Tendremos la habitaciones 456 y 458. Vamos... -dijo mientras lo arrastraba de los televisores hacia el ascensor.
.-.-.-.-.-.-.-
Al día siguien Hikari estaba en la entrada del hotel cuando Hotami bajaba a desayunar aun medio dormida.
Hi ¿Dormiste bien?
¬¬ me la pase estornudando la mitad de la noche. ¿contesta tu pregunta? -dijo ella de mal talante y bajó directamente al buffete (nu c como se escribe T.T) para desayunar -. ¿vas a com...? -pero Hikari ya se habia adelantado y arrasaba con el desayuno -. si... bueno... domi bien.
Parece que te resfriaste-le dijo mientras agarraba todo lo que le parecia "comestible"-Es lo que pasa si llegas a tokyo en mitad de la noche en invierno.
¬¬ No me digas. En primer lugar fue tu culpa que me resfriara...
mi culpa? .-.
Mejor olvidalo...
.-.-.-.-.
Luego de desayunar, hablar de ciertas cosas y decidir cómo llegar... Encontraron nuevamente la mansión Asakura.
Hotami llamó a la puerta.
Un enano cambezón la abrió.
¿si?
¡Un Cropokul! ¡Siempre he querido conocer uno! –exclamó Hikari sonriendo.
¿Sabes, Hikari? No creo que sea un Cropokul...
¡No lo soy! ¡Mi nombre es Mmanta Oyamada...!
¿Dónde está Yoh Asakura? –interrumpió Hotami.
¿Buscas a Yoh?
¬¬ ¿No se nota?
Entonces, un tipo falco y alto, de cabello marrón y muy sonriente se apareció.
¡Ah! ¡Tú debes ser Hotami! Jeje. Mucho gusto, yo soy Yoh...
¿¡QUE! –gritaron los dos jóvenes al mismo tiempo.
¡ME NIEGO A CREER QUE ESO VENCIO A HAO! –dijo Hikari con indignación.
n.n eh...
¡No me importa! ¡Lucha conmigo!
o.o Hikari...
Pero poco duró la batalla. Hhikari fue vencido con algo de facilidad por Yoh.
Vaya...
El tipo que respondía al nombre de Yoh sonrió.
Bueno, supongo que ahora me toca luchar contigo, ¿verdad? -preguntó a Hotami.
Ella tragó saliva. Si había vencido de esa manera a Hikari, que era muchísimo más fuerte que ella... ¿qué oportunidad tendría ella de ganar...? ¿O de seguir una pelea decente?
Señor Yoh, Hotami recién empezó a entrenar, puede lastimarse enserio en una pelea.
¬¬ no me ayudes tanto... tampoco soy muy débil... -claro que eso, ninguno de los dos se lo creyó, ya que había comenzado a temblar inconscientemente -. Eh... Está bien. ¿Va a luchar conmigo, sensei, o no?
Yoh hizo una mueca... como tratar de pensarlo seriamente. Después de todo, ella se merecía una oportunidad. Talvez sólo le hiciera cosquillas. Sonrió.
Adelante entonces.
Ella cogió el boomerang y sacó una pequeña piedra azul atada a una cadena en su pecho.
Draken... -susurró. Un pequeño espíritu azulado, como un príncipe salió, bostezando -¬.¬ OH cielos, esto es patético.
Yoh empezó a reírse al ver la imagen del espíritu bostezando.
Bueno, empieza tú.
¿yo? eh... claro -Draken se paró sobre el hombro de Hotami, frotándose los ojos -. ¬¬ ¡no me hagas esto!... vamos, posesión al boomerang -de mala gana, el espíritu posesionó al boomerang, que ya no era en absoluto pequeño, sino un enorme boomerang que parecía hecho de acero y el cual, aparentemente, no le pesaba nada a Hotami... hasta que al pequeño espíritu de agua se le ocurrió atacarla de la nada...-¡¡¿¿QUE RAYOS CREES QUE ESTAS HACIENDO, DRAKEN?
Que pasa Hotami? ¿Querés ayuda?
Obviamente, la necesitaba, estaba empapada y tenía una herida en el brazo provocada por su mismo espíritu acompañante, lo cual fue más que suficiente para que la furia de la pobre joven se elevara y empezara a atacar a diestra y siniestra a su pequeño espíritu con cualquier cosa que se encontrara.
Yoh se quedó parado, entre atontado y asombrado al ver cómo Hotami cogía desde una piedra hasta su propio boomerang tratando de golpear a Draken.
¡¡TE ATRAPARE, PEQUEÑO RENACUAJO!
eh... oye, oye, oye... tranquila -dijo Yoh mientras se acercaba a Hotami que aún estaba muy alterada -. Veamos… ¿Dices que se llama Draken?... Me pregunto qué le pasará -se dijo cuando corrió hacia el rebelde espíritu de agua. Le sonrió -. Hola. Soy Yoh. Oye, ¿qué te sucede? Se supone que debes ayudar a Hotami, no atacarla y... -recibió como respuesta un remolino de agua en la cara -. Eh... sí... gusto en conocerte.
me las pagarás -murmuró Hotami sacando la piedra de nuevo -. ¡¡ENTRA AQUI DE UNA VEZ! -exigió con voz potente. Draken voló hasta la piedra y desapareció.
Hotami, Friern era muy parecido a tu Draken al principio, por eso se como hacer para que te haga caso, aunque no es fácil...
¿qué se supone que haga con esta pequeña peste marina? -preguntó ella de mal talante, sacudiendo su cabello -. Debí arrojar esta estúpida roca hace tanto tiempo...
Los espíritus no tienen vidas muy divertidas, cuando no están peleando están guardados en algún lado así que para que Friern me haga caso le presto mi cuerpo usando la fusión de almas algunos días para que no se aburra y listo
... No me parece buena idea -replicó Hotami, exprimiendo, literalmente, la falda -. ¿Qué se supone que haga cuando esté en mi cuerpo? Oh no... La verdad no quiero ni pensar en eso... ¿¿Draken poseyendo mi cuerpo?
Pues entonces déjalo que posesione el mío, no me molestaría si eso te ayuda
eh... no lo se -dijo ella sacando dudosa la pequeña piedra azul -. Es en realidad muy maleducado. No nos hemos llevado muy bien que digamos... Podrás haberlo notado -suspiró -. En realidad no sé por qué insistió tanto en seguirme si al final no me iba a hacer caso.
Todo es cuestión de tiempo, ya vas a ver, pero ahora...
¿ahora?... ¿qué?
Podés traerme alcohol para las cortadas que me dio yoh? UUU
ah... Oh, claro! -dijo Hotami algo avergonzada, tenía al pobre chico ahí sangrando, y ella solo podía quejarse. Entró rápidamente a buscar su bolso, suerte que siempre tenía un botiquín con ella. Salió al patio -. Aquí está... Uy, que feas cortadas... -dijo ella en voz baja, y estaba segura que las heridas continuaban, porque su playera estaba manchada con sangre.
A ver... siéntate -miró algo nerviosa, nunca había visto tantas heridas... en realidad, no le gustaba la sangre, pero qué más, se había acostumbrado -. ¿Estás seguro que quieres curarlas con alcohol?
¿Conoces algo mejor para las cortaduras? porque si es así te lo agradecería mucho TT
Agua oxigenada ... Hm... Mejor hay que lavarte primero... espera... no tengo agua oxigenada ¬¬ .-sacó su piedrita y antes de hacer que Draken saliera, murmuró -. Si se te ocurre hacer alguna otra tontería, te encerraré aquí para siempre, ¿entendiste? -Draken tragó saliva y se paró sobre su hombro -. Bueno, nunca he lavado a nadie con Draken, así que veamos, ¿sí?
Draken dejó que una cascada cayera sobre Hikari, mientras Hotami lo veía horrorizada.
¡¡Draken!
Pero luego se quedó con la boca abierta... Las heridas... la sangre... las cortaduras... No estaban...
Me curó, que buen espíritu! gracias Draken y Hotami
eh... claro... pero yo no sabia que eso podía pasar -dijo Hotami en voz baja, mirando sorprendida a Draken -. Eres tan extraño... -Draken echó un remolino de agua sobre su cara -. ¬¬ ¿sabes qué? mejor entra -dijo Hotami mientras Draken entraba a la piedra sacándole la lengua -. Bueno, no te dolió ¿o si?
No pero...-Hikari se seco como había hecho la noche anterior bajo la nieve-no me gusta el agua
... ¬.¬ eh... bueno. Me imagino que te bañarás, cierto? T.T como no te gusta el agua... -luego bajó a ver su ropa chorreante y su cabello, también chorreante y goteando a su espalda -. aunque a veces, puede que deje de gustarme...
Obvio que me baño, solo que no me gusta el agua, soy un shaman de fuego, así que prefiero el calor y estar seco -dirigió la mirada a Yoh-Que le parece que sigamos otro día, no creo que Hotami pueda pelear hoy y yo ya vi como pelea.
¬¬ que quieres decir?
No Hotami, Hikari tiene razón ahora... -Yoh miró preocupado todo el jardin, entre destrozado y empapado -. Ahora intentaremos seguir vivos hasta mañana...
Hotami no te enojes, lo dije por Draken, no dudo de tu habilidades ni nada UUUU-Hikari se puso a ver el jardín destrozado y con un chasquido de dedos hizo aparecer a Friern que creo flamas por todos los agujeros creados por sus ataque y restauró la tierra.
Friern también puede curar o restaurar cosas solo que deben ser quemadas primero, creo que con eso arreglamos el no preocuparnos por el lugar de entrenamiento ¿verdad?
eso creo... -dijo Yoh nerviosamente. En eso, se escucharon pasos furiosos que llegaban hasta el jardín. Anna llegó, escudriñando cada rincón del patio y a Yoh, parado nervioso. Luego su mirada de detuvo en Hikari y luego en Hotami, empapada.
Ni se crean que van a entrar así a mi casa -dijo cruzándose de brazos.
¿eh? Vaya, ¿y por qué no? -preguntó Hotami.
Ensuciarás todo el piso que Yoh trapeó en la mañana.
¿¿que?
Y tú -dijo mirando a Hikari -No me gusta tu cabello. Y tú -dijo mirando a Yoh -. Tienes una mancha negra en tu playera.
¬¬ oiga, eso es estúpido -dijo Hotami -. Simplemente me baño y me cambio y listo. Y en cuanto a Hikari... Es SU cabello y en cuanto al sensei... bueno, es solo una mancha. ¬¬
¿¿QUE NO TE GUSTA MI CABELLO!-la tierra alrededor de Hikari empezó a derretirse-ESTE PEINADO ES EL QUE TENIA MI MAMÁ ANTES DE MORIR ASÍ QUE SI TE BURLAS DE EL TE MATO NO IMPORTA LO DIABOLICA QUE TE VEAS!
Anna lo miró desafiante. Hotami se quedó muda y se escondió detrás del sensei.
Eres un mocoso, ¿en realidad crees que puedes hacerme daño? -dijo Anna sin inmutarse -. Además, él -dijo señalando a Yoh -. No te lo permitirá.
Yoh tragó saliva nervioso.
Eh... cálmense... Señora Anna... Hikari... -dijo Hotami antes que Hikari le prendiera fuego ahí mismo.
Tú callate, mocosa -dijo Anna sin dirigirle la mirada, pues estaba fija en Hikari -. Y te quedarás sin comer por tu altanería.
¡Eso no es justo! -reclamó Hotami. Recibió una mirada fulminante de Anna y tragó saliva.
¿también te quieres quedar sin comer?
PUEDE METERSE CON CUALQUIER COSA PERO NO CON MI CABELLO Y POR EL FLACUCHO ESE NO ME PREOCUPO PUEDO QUEMARLOS A LOS 2 EN MEDIO SEGUNDO.
Eh... Hikari... cálmate... -dijo Hotami. En realidad era atemorizante verlo tan enfadado -. Señora Anna... Sensei... ¡¡Sensei! ¡¡No se vaya! -gritó cuando Yoh se estaba escabullendo dentro de la mansión -. Bueno, ya está... por favor... tranquilos...
Métete en tus asuntos -dijo Anna. A Hotami cada vez le agradaba menos esa mujer -. Y tú, mocoso, deja de hacer amenzazas estúpidas.
Sin decir más, se metió dentro de la mansión
Acá va mi venganza, vieja idiota.
Desde la casa se escucho un grito y Anna salio corriendo afuera y miro a Hikari con una mirada asesina, su cabello estaba completamente quemado.
Si quiere que restaura su cabello discúlpese o va a tener que estar así por un tiempo...
Maldito mocoso atrevido -dijo Anna muy enfadada mientras se acercaba con paso decidido a Hikari.
Le va a... -dijo Yoh retrocediendo
¿Va a qué? -preguntó Hotami haciendo enormes esfuerzos por no reírse.
En eso, Anna levantó la mano derecha y...
PLAAAAFFF (con eco y todo)
La supercachetada de Anna -dijo Yoh retrocediendo.
¡¡Eh! ¡¡Pero ya déjelo en paz! -exigió Hotami.
Eso dolió...-Hikari se encontraba en el suelo –pero soy el único que puede restaurar su cabello así que le quedan 2 opciones: o se disculpa o voy a quemar su cabello todos los días hasta que se disculpe y si me mata pues tendrá que vivir con eso por un buen tiempo.
Hikari... Tienes que entenderla -dijo Hotami en tono sarcástico -, está entrando en la tercera edad. está menopáusica y todo...
Anna la miró con furia.
¡¡DEVUELVE MI CABELLO A LA NORMALIDAD, MOCOSO!
Recibiré mil de esas cachetadas pero hasta que no se disculpe, no.
¬¬ esto es ridículo. Señora, deje de ser inmadura y pídale una disculpa... y no me importa quedarme sin comer u.ú no como mucho.
Anna miró a ambos con rencor y se dio la vuelta.
De acuerdo... -murmuró resignada -. Lo lamento. Ahora devuelve mi cabello a la normalidad.
Ummm, bien, pero si también me deja cocinar y darle comida a Hotami
¿cocinarás? Oh, maravilloso -dijo Anna. Hotami sonrió nerviosamente -. Un sirviente más. De acuerdo. Pero tú no comerás. ¿Qué hay de mi cabello?
El cabello de Anna volvió a la normalidad al aparecer unas flamas alrededor de el.
Listo...
aun así... ella no entrara hasta que se cambie -dijo Anna viendo a Hotami.
¬¬ y dígame, ¿usted supone que yo me cambie aquí a la intemperie?
Hm... No, bueno, entra y rápido. El baño está a la derecha... Y luego trapearás todo lo que mojas
Hotami entró rápidamente, mirando con algo de temor a Anna y a Hikari y fue corriendo al baño
Señor Yoh, cree que sobrevivamos Hotami y yo a ella?
Hm... -Yoh sonrió nerviosamente -. Habrá que hacer el intento.
¿Y que yo me vuelva el shaman king? -Hikari lo vio con una mirada de esperanza.
Eh... siempre y cuando Anna no se entere... Y que Hotami no quiera volverse shaman king -dijo Yoh cuando entraron a la casa -. Aunque... eso va estar más difícil todavía...
Si quiere puedo poner veneno el la comida de la vieja-dijo en vos baja
Yoh lo miró severamente.
Será mejor que ella no te haya escuchado -dijo alejándose de él y entrando en la casa. Luego se detuvo y volteó -. Pero no creo que fuera mala idea...
Y yo que lo decía en broma... o.o
¡¿QUE TANTO HACEN! MOCOSO, ENTRA A COCINAR.
Será una larga semana –dijo Yoh sonriendo.
.-.-.-.-.-.-.
¡YE! AL FIN TERMINE DE EDITAR! VIVA! T-T
s- y para todos los que lean el fic tienen la protección de Dios, garantisada por mi
jeje n.n weno, pues es todo x hoy u.u no c como he logrado editarlo T-T pero lo hice!
REVIEWS, ONEGAI!”
See ya!