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Anime/Manga » Saint Seiya » FORGET
Aquarius No Kari
Author of 98 Stories
Rated: K+ - Spanish - Romance/Angst - Reviews: 39 - Updated: 12-13-06 - Published: 06-21-05 - Complete - id:2448940

-o-.-o-

Name: Forget
Género: Romance/Angst/Humor
Parejas: MiloxCamus, ShakaxCamus,
Capítulo 16: Forget
Extras: Secuela de "Es cruel el amor", FINAL, Songs: I Don't want to talk about it de Rod Steward, y Si tú no estas de Cinthya y José Luis

-o- FORGET –o-

Bebió un sorbo a su café, con la mirada fija sobre el hombre que había amado por tantos años y con el que ahora discutía un tema, quizá vital para la vida de dos caballeros, que ya no se dirigían la palabra.

Shion lucía perturbado, aún indeciso sobre la forma en que tenía que actuar, pese a que Dohko ya le había aconsejado que lo mejor fuera hablar

-"Pero no es fácil..."- Se lamentó. El moreno estiró la mano hasta alcanzar la del níveo patriarca, la cual reposaba crispada sobre la mesa de la terraza

-"Aún así, Camus debe saberlo"- Comentó. Dos pupilas amatistas perforaron su alma, a través de sus olivas

-"Estan pasando por un mal momento..."- El santo de libra notó la forma en que aquella situación afectaba al patriarca, quien consideraba como sus propios hijos a cada uno de los dorados, pese a ahora fueron unos años, en apariencia, menor. Apretó sutilmente la extremidad retenida, llamando la atención de los ojos que se habían concentrado en el contenido negruzco de la taza

-"Entonces espera a que las cosas si calmen, si es que eso llega a pasar"- Shion volvió a retirar su atención para levantarse y caminar hasta el barandal

-"No es justo para ninguno. Sus destinos están marcados por la casa en que nacieron y esos templos jamás han podido firmar una alianza"- La brisa le otorgó una caricia mientras se llevaba sus verdes cabellos y su siempre confidente se situaba detrás de él, abrazándolo a modo de confort

-"No lo es... mucho menos cuando uno de ellos lleva en sus venas ese legado"- El patriarca apretó los puños

-"Si Armiéns le hubiera dicho que era su padre..."

-"Pero no lo hizo, y creo que fue lo mejor"- Shion se deshizo del abrazo con brusquedad

-"¿Lo mejor para quien, Dohko?"

-"No dejes que tu sentido paterno te nuble la razón. ¿Acaso preferías que Armiéns le dijera que su nacimiento se dio por un error, porque quería desquitarse de un profundo dolor?"- El patriarca no respondió –"Si él calló estoy seguro de que fue porque quería que Camus lo matara sin vacilar, que fuera más fuerte que su padre, que jamás supiera que la única razón por la que estuvo con su madre fue para desquitarse de Ernaton..."

-"Pero es tan injusto..."- Dohko notó como la sangre en los dedos del patriarca, dejaba de fluir con libertad por estos. –"Y ahora no podemos decírselo, no hasta que se arregle con Milo, si lo hacemos ahora puede que prefieran seguir el mismo destino que siempre ah regido sus casas"

-"O tal vez no"- El peliverde le miró con incredulidad –"Piénsalo. Nuestro querido bicho siempre ah gustado de llevarle la contraria a Armiéns, si le decimos que Camus es su hijo y que su destino como Acuario y Escorpio es siempre estar en guerra, puede que se arreglen"

-"No lo sé. Considero que lo mejor para todos es que no lo sepan; no ahora, quizá en un tiempo prudente"- Suspiró con cansancio. Dohko posó la mano sobre su hombro tratando de transmitirle un poco de apoyo; algo que el patriarca agradeció apretando tenuemente las puntas de sus dedos.

Taladró sus tímpanos con tan siniestras palabras, pronunciándolas con la mera intención de dispararle un dardo mortífero, justo al corazón.

Cerró los ojos con abatimiento, aún prendido al cuerpo que evitaba su hundimiento en el mar de sufrimiento.

Él dejó de acariciar sus cabellos oceánicos, despegándose de su lado para observar el dolor materializado en su faz y secar con los dedos esas furtivas lágrimas, que de apoco le partían el corazón.

I can tell by your eyes that you've prob'bly been crying forever,

-"Todo estará bien Camus, ten fe..."- Pero no lo creía. El aguador sabía que esas palabras no tenían certeza.

Se levantó de la cama donde había permanecido sentado, avanzando hacia la ventana abierta, con su amigo siguiéndole de cerca

-"No me mientas Shaka... tú sabes que no lo esta"- Y el dolor volvió a brotar de sus orbes, humedeciendo todavía más su rostro.

El rubio volvió a tomar sus brazos, jalándole de tal forma que volviera a enfocar esa vista nublada en sus propios edenes, y protegerle de nuevo con las extremidades, hasta producirle un efecto sedativo

And the stars in the sky don't mean nothing to you, they're a mirror.

Le escuchó emitir bajos alaridos y estremecerse en su abrazo, con el tormento que no cedía a ninguna muestra afectiva

-"Lo perdí para siempre... Milo me..."- Guardó silencio. Conocerlo por si mismo dolía más que saberlo por labios de otro

Los dientes delanteros del budista se apropiaron de un labio inferior, posándose sobre este para acallar una papila que decidiera replicar; recordando lo que había roto el corazón francés por una segunda vez...

-:-:- Flash Back -:-:-

La ventisca matutina jugaba con sus dorados cabellos, mientras su cuerpo se «ocultaba» tras la frondosidad de un árbol, en el jardín de la mansión. Sus piernas entrelazadas y los aros que sus dedos creaban, no lograban quitar la imagen que sus ojos habían capturado, hacia un par de minutos.

I don't want to talk about it, how you broke my heart.

El entrecejo se le fruncía, intentando borrar esa indeseable fotografía...

If I stay here just a little bit longer,

La única persona que podría significar más que cualquier otra existencia para él mismo, disfrutó de una noche vehemente en compañía de quien sería, su más cruel y deletéreo enemigo; pero la suerte estaba echada, y quizá ya había una previa decisión tomada por su amor platónico

If I stay here, won't you listen to my heart, whoa, heart?

-"Shaka"- Lo llamaba. Era la voz del ser que ocupaba sus pensamientos desde el día en que le conoció, del único que desde entonces ocupó su corazón aún cuando hubiera pensando que amó a otros seres más. Los párpados dejaron de cubrir sus agraciadas gemas, mientras una mano tomaba otra postura, ayudándole a pararse y mirar la figura francesa que le buscaba.

Los labios del aguador se entreabrieron, aunque de ellos las palabras no salieron, debido a que en su rapidez, el rubio abrazó a su amigo con el mismo sentimiento que evocaba una despedida.

If I stand all alone, will the shadow hide the color of my heart;

-"Sé feliz con él Camus; ustedes se aman"- Él no respondió, pero sus ojos adquirieron turbación y sus manos se situaron bajo los brazos del budista, cerca de la espina dorsal. –"Nuestro acercamiento se dio por aquello que hubo entre ustedes, porque yo no quería dejarte morir entre el dolor de saber lo que sentías y el odio que siempre has creído profesarle. Tú lo amas y él..."

Blue for the tears, black for the night's fears.

-"No puedo estar a su lado"- Interrumpió deshaciendo el abrazo y sonriéndole levemente. –"Shaka, él tiene razón. Las palabras que más le eh escuchado decir son de perdón hacia a mi; pero yo..."- Bajó un momento la vista

The star in the sky don't mean nothing to you, they're a mirror.

-"Dioses... no puedo creerle."- Sus ojos volvieron a buscar los edenes del rubio. –"En mi mente se plasmó una idea sobre él, una manera en la que se volvió después de mi partida a Sibería hace más de trece años... y... yo... estoy perdiendo la esperanza de perdonarle"

-"Escúchame."- Tomó las manos del francés mientras le dedicaba un gesto con los labios. –"Una persona no es lo que dijo ser en su última conversación, si no lo que siempre ah sido a través de su relación (1)"- Esa oración se volvió un faro en medio de la penumbra, el filo que dividió el lienzo en los ojos franceses

-"Eso quiere decir que..."

-"Que Milo te ama y que tú lo quieres con esa misma intensidad. Te hizo daño, si; pero no guardas odio hacia él porque ya le perdonaste"- La boca del aguador se abrió con la misma sorpresa que sus ojos. –"Lo que sucedió entre ustedes anoche, no es más que una prueba de la certeza en mis palabras"- Camus volvió a sonreír, recuperando un fulgor perdido en las paginas viejas de su vida. Abrazó al hombre frente a él, a quien no sólo le debía tal revelación, si no la existencia que creyó perdida; agradeciéndole su infinita amistad y el amor que no podía corresponderle

-"Pero... ¿Qué pasará contigo?"

-"Cuando una persona ama de verdad, busca la felicidad de ese ser tan especial; pero si este sólo representa un capricho, hará hasta lo imposible por retenerle a su lado aunque eso signifique arruinarle la vida. Por eso..."- Se apartó del aguador con el mismo gesto y tono tranquilizador –"Iremos con Milo para que le digas esas palabras que él tanto quiere escuchar de ti."- Sus dedos cándidos tomaron la mano francesa para llevarle al interior de la casa, buscando al escorpión y que Camus pudiera confesar aquello.

Entraron en la mansión rebuscando la identidad griega, encontrándolo cuando lo escucharon reñir con alguien más, en la sala

-"Tu podrás decir misa, pero yo los vi juntos"- Decía

-"Quizá no es lo que parece..."- Aioria le respondía con vaguedad

I don't want to talk about it, how you broke this old heart.

-"Pues yo les creo más a mis ojos que a cualquier de ellos"- Sentenció. Para entonces, tanto el rubio como el francés ya estaban en la misma habitación que ambos. Shaka soltó su mano mientras el penúltimo custodio avanzaba hacia el escorpión, cuyo semblante no se veía muy amigable.

-"Milo, tengo algo que decirte"- El rostro irradiaba felicidad por cada componente en él; aunque este gesto fue contraído al toparse con la espalda impuesta del nombrado

If I stay here just a little bit longer,

-"Pero yo no quiero escucharte"- Manifestó con aspereza. Dio algunos pasos hacia la salida; no obstante, el francés avanzó hasta situársele en medio de su travesía

-"Lo voy a decir es muy importante... Yo ya..."- Sus dedos de esmalte se vieron obligados a soltar la piel atezada, por un brusco movimiento que también le obligó a mirar justo a los ojos griegos

if I stay here, won't you listen to my heart, whoa, my heart?

-"¿Qué no entiendes que no me interesa nada que tenga que ver contigo? No quiero verte nunca más... ¡Te detesto!... ¡Déjame tranquilo!"- Aquellas palabras estaban inyectadas con el más letal de los venenos, acompañados por ese fuego en las pupilas del escorpión que le hacia retroceder con pavor.

Shaka y Aioria guardaron silencio. El aguador no desistió en su lucha... Si Milo ya le había rogado con anterioridad, él también podía hacerlo.

Su cuerpo volvió a reaccionar, tomando el brazo del helénico para hacerle entender, aunque de poco le valiera...

My heart... whoa... my heart...

-"Es que..."- Escorpio cansado, herido y con tantas difusas emociones, sin meditarlo, uno de sus puños fue estrellarse contra el rostro del francés, antes de salir de la habitación

-"¡Camus!"- Tanto el rubio como Leo trataron de auxiliar a su amigo; aunque las heridas en su rostro no era tan grandes como la recién formada en el rincón de su torso

-:-:- End Of Flash Back -:-:-

Sus propias pupilas tomaban vida bajo ese recuerdo, y es que él no era inmune al padecimiento ajeno, mucho menos al de una persona que amaba...

-"No quiero perderlo... no quiero..."- Escuchó que decía con desesperanza.

Shaka deslizó sus dedos níveos por los cabellos verde azulados de su compañero, jurando que de él mismo dependería una reconciliación entre ambos, aunque la vida se le fuera en el intento...

Vaya que si amaba a Camus...

Repudiaba su comportamiento tanto o más que a él mismo; por ser el culpable de que su presencia no cupiera en el corazón francés.

Escupió el sabor metálico que inundaba su paladar, por el hilo de sangre que le brotaba desde la comisura labial y que se le adentraba en la cavidad, sin remedio. Sus pupilas aún amenazaban al hombre delante de él que era calmado por Leo

-"Si fueras más inteligente..."- Dijo con recelo

-"¿Qué cosa Shaka?... ¿Me dejaría engatusar por Camus como tú? No gracias... de esa agua ya bebí..."- Respondió el escorpión con desprecio. El rubio luchó contra el agarre de Saga y Shura juntos, ansioso por incrustar el puño en esa mejilla bronceada

-"¡Eres un idiota Milo!"- Vociferó –"Tú no te mereces lo que él siente por ti"- El peliazul tiró a su vez de las extremidades retenidas

-"Es él quien no se merece ninguno de mis sacrificios... ninguna de mis lágrimas..."- Su cuerpo tembló ante el escocimiento de sus vocablos. Agachó la cabeza hasta que el copete le cubriera los ojos, dejando de pelear por unos minutos.

Lo amaba. Podía escuchar en cada latido una muestra desesperada por apreciar cualquier gesto, aunque fuera el más despreciativo a su persona; pero esa maldita escena le atormentaba, un recuerdo del que sólo podía depender para aborrecerlo más que a nada en el mundo...

Su mirada mancillada se posó sobre los edenes de Shaka

-"Si tanto se aman quédense juntos y a mi déjenme tranquilo..."- Aioria percibió la forma en que su cuerpo temblaba con cada palabra, así que le soltó y permitió que Milo se alejara ante la perplejidad de Shura, Saga y Shaka; aunque este último se percató de aquella muestra de martirio que resbaló por su mejilla

-"Esta loco"- Dijo en voz baja para mi mismo, sin comprender lo que había dicho

-"No lo esta"- Respondió el guardián de Leo con un acento que nunca había usado con él. El rubio le observó con detenimiento, encontrando una expresión que no le agradó, era como si el moreno estuviera resentido por algo que él había hecho...

-"¿Algún día creen poder soltarme?"- Gruñó refiriéndose al español y al griego mayor. Ambos sonrieron arrepentidos y le dieron libertad, limitándose a murmurar frases in entendibles antes de salir de su campo visual.

El quinto custodio había permanecido en silencio, con los brazos cruzados y observándole con una expresión que Shaka no pudo descifrar

-"¿Quieres decirme algo?"- Inquirió con extrañeza

-"Tantas cosas que justo ahora quiero callar"- Dio un paso dispuesto a dejarle solo, cuando un agarre en el brazo le impidió avanzar

-"Te suplico que seas claro conmigo"- No hubo respuesta. –"¡Por Buda, Aioria!... ¿Así o más enredadas las cosas?"- Dejó la extremidad para cruzarse de brazos y mirarle con recelo. Una expresión de molestia se marcó en el semblante griego

-"¿Por qué no vas con tu novio y terminas de 'reconfortarlo'? Es obvio que bajo ese pretexto..."

-"¿De qué novio me estas hablando?"- Interrumpió el budista con una expresión más seria, haciendo explotar al Aioria

-"DE CAMUS, ¿DE QUIÉN MÁS?"- Su cuerpo retrocedió antes de sufrir los estragos de una parálisis y todo el peso de una confesión bastante borrosa

-"Él... no es mi novio..."- Trató de excusarse sin saber una causa, aunque luego cambio el tono en su voz -"Y además, ¿Qué razón debería darte yo a ti de lo que hago con mi vida?"

-"Ninguna que quisiera escuchar"- Dijo con frialdad, limitándose a dar por terminada la conversación y caminar lo bastante lejos de su lado; pero nuevamente Shaka lo tomó por el brazo, dándole un brusco jalón

-"Tú y Milo están terminando con mi paciencia"- Leo tiró de su extremidad con aspereza y puso a la par su rostro con el de él para gritarle

-"¡Ustedes ya agotaron la nuestra!"- Cada músculo de su cara tenía una gota de reproche, trasformándolo en un león de aspecto fiero. El rubio, quien había retrocedido después de aquellas palabras con un sonido más alto de lo normal, tomó aire para calmarse y pensar en un mejor procedimiento que terminara de resolver aquellas ecuaciones tan complejas.

Las manos le temblaban cuando las situó en el pecho del moreno, y aunque el contacto no fue rechazado gracias a la mirada suplicante que le dedicó, percibió un raro hormigueo recorrer su dermis y un leve sonrojo en los pómulos griegos

-"Aioria, si alguna vez signifiqué algo para ti, dime porque se portan como si les debiéramos algo"- La saliva atravesó con trabajos su traquea. Lo tenía tan cerca que sólo le bastaba acercarse unos cuantos centímetros para rozar con el contorno de su boca, los labios encarnados del rubio. Sus manos subieron hasta la altura de los pectorales donde se situaban las yemas del budista. Con los dedos contorneó el final de las manos cándidas sin quitar ese contacto que le agradaba

-"Porque así es... Milo y yo los vimos en el jardín..."- Comenzó a explicarle moderando su tono en la voz. –"Ustedes se estaba abrazando y ellos habían terminado de discutir"

-"¿Tú en realidad crees que si Camus y yo fuéramos pareja, a mi me interesaría arreglar las cosas en su relación?"- Aioria no supo responder. Las palabras de Shaka lo habían convertido en un mimo que sólo podía comunicarse a base de gestos y señas para pedirle clemencia por su trato tan hostil.

El rubio se concibió como causa de la tribulación en Leo, por lo que apretó los dedos que tomaban sus manos con cierto sentimiento, antes de sonreírle en modo reconfortante; aunque su gesto cordial se convirtió en perplejo, al recibir un abrazo por parte del moreno

Y a menos que se atreviera a desconocerlo, podría asegurar y firmar en un acta, que el quinto custodio le profesaba algo más que solo amistad...

-"Tenemos trabajo que hacer"- Dijo solaz el griego sacándolo de su ensimismamiento y tomándole por el brazo para llevarlo a un sitio que el rubio desconocía

Apenas habían llegado a sus tímpanos semejantes calumnias, sus manos se estrujaron sobre el tocador como mero acto de impotencia.

-"Creímos que debías saberlo..."

-"Si, es que... si hablábamos con Milo seguro que él no iba a escucharnos"

Camus intentó tranquilizarse para que la sangre fluyera con libertad hacia sus dedos; pero entre más lo intentaba, el discurso recién hecho por Aioria y Shaka le perforaba más el discernimiento

-"Esto no se lo perdono... ya sufrí bastante..."- Dijo en voz baja. El rubio intentó decir algo alentador... –"¡No más!... ¡Soy el caballero de acuario, no tengo por que soportar esto!"- Viró sobre sí mismo y a ambos les tocó una mirada amenazante –"Todo fue en vano... Ya no quiero volver a verlo..."

-"Si quieres y volverás a hacerlo"- Replicó Virgo para su sorpresa –"Fue un mal entendido, Camus, Milo sólo sacó conclusiones de lo que presenció, y en vez de retenerte a su lado como lo haría cualquier persona que no te amara, quiso alejarte para estuvieras conmigo, con el ser al que supuestamente habías escogido"

-"Aún así..."

-"Yo estoy de acuerdo con Shaka"- Interrumpió Aioria su impugna –"¿Y sabes?"- Mostró un morralito que había tenido guardado entre sus ropas –"Si un amor tan fuerte como el que ustedes dos se tienen puede romperse por un simple mal entendido, todo lo que representa esto... es pura basura..."- Arrojó hacia el aguador el objeto referido

-"¿Qué es esto?" – Sus ojos recorrieron la superficie del bolso de tela

-"Descúbrelo por ti mismo, sólo puedo decirte que es algo que Milo ah guardado consigo por trece años"- Tanto Shaka como Camus fijaron su atención en el guardián de Leo antes de intercambiar una mirada y finalmente, descansar su atención en dicho objeto.

Con el morral descansando en la palma de su mano y con los dedos de la otra, tiró de las cintas que lo hermetizaban. Lo primero que sacó al meter la extremidad fue un papel doblado que no reconoció a simple vista, pero que al abrir y leer las primeras líneas, admitió como su propia caligrafía

-"... ah... yo..."- Sitió un terrible peso sobre sus hombros, haciendo conjunto con la nitidez del pasado que ahora se le presentaba. Dio algunos torpes pasos hasta la cama, donde con la vista aún perdida entre lo escrito en el papel, Shaka y Aioria le ayudaron a tomar asiento antes de caer posiblemente desmayado

-"¿Lo reconoces Camus?"- Le pregunto el moreno

-"Si..."- Por un momento sonrió –"Es mi carta..."- Le pasó aquél papel al rubio mientras en su mente recordaba cada una de las emociones que tuvo al instante de escribir.

-"Esto certifica mis palabras"- Dijo Virgo acomodándose a su lado –"Tú jamás lo has odiado, estabas confundido, sí, pero tú corazón siempre ah estado con él..."

-"Yo también lo creo."- Comentó Leo poniéndose de cuclillas, en frente –"Camus, Milo se equivocó con lo que te hizo, pero esta arrepentido y ah sufrido mucho desde entonces con tu ausencia y algunos desprecios para su persona..."

-"Lo sé..."- Respondió abrumado. Shaka deslizó su brazo hasta tomarle la mano

-"¿Vale o no la pena deshacerse del orgullo y pelear por estar junto a él?"- Cruzaron una mirada que culminó en una sonrisa

-"Tienes razón. Creo que ya a hecho suficiente por recuperarme, es hora de que sea yo quien luche por borrar este mal entendido"- Suspiró, permitiendo que sus pies lo dirigieran hacia la puerta

-"Camus, por si dudas un momento... quizá esto pueda darte un poco más de valor"- Le arrojó el morralito con un gesto afable de labios. El acuariano procedió a abrirlo y cambiar la mueca de extrañeza por una de sobrecogimiento

-"No puede ser..."- En su mano reposaba un pedazo de tela sucio que en otro tiempo, pudo ser blanco. –"Es el pañuelo de mi madre"- Y observó las lágrimas impregnadas del pupilo de Escorpio, habiéndose mezclado con las suyas que fueron acalladas por su madre, la tarde que partió de Francia hacia su destino.

Eso era lo que Milo había preservado por más de trece años, un comprobante de la primera vez que entre ellos surgió un nexo inquebrantable. Giró el rostro un par de grados para agradecer el gesto de Aioria y abandonar la habitación.

A veces sé que si, que pierdo la cabeza

El corazón le latía avivadamente, con una fuerza sobrenatural que le dolía. Sus pasos variaban de apresurados a calmados, dependiendo del pensamiento que le cruzara por la mente; y es que, mientras le buscaba por la mansión, trataba de hallar una excusa o un buen método para que el escorpión desistiera del mutismo impuesto entre ellos.

Puedo aparentar que esto no me interesa

Si Aioria y Shaka no hubieran intervenido, él seguiría destrozado por dentro, pero fingiendo que el daño del epicentro no era tan terrible.

Hasta puedo llegar a ser indiferente
Si no estas conmigo

Después de buscarle en la mayor parte de las habitaciones de la mansión, concibiendo después la idea de que hubiera salido con el resto de inquilinos aquella mañana, terminó por encontrarlo en la cocina, hablando con Kanon.

El reencuentro entre un mundo gélido griego y un elocuente francés, pareció desatar una tormenta en el jardín que se divisaba por los cristales de la ventana.

El cielo emitió un sonido más parecido a reproche, como si los dioses estuvieran en contra del aguador; pero no cedería. Avanzó un par de pasos hacia él...

-"Hablamos en otra ocasión"- Comentó el griego al gemelo, yendo hacia la puerta contigua, huyendo del aguador. Camus le siguió con decisión

Pero no mi amor, tú no eres así

-"No puedes ignorarme toda tu vida"- Le expresó con aspereza.

Estaba consiente de eso; y pese a que él mismo no quería hacerlo, se negaba a dar la vuelta, abrazarlo y sólo desearle felicidad

No me digas adiós, si esto no ha comenzado

Apretó el paso, decidido a darle otro golpe si no le dejaba tranquilo; mas el francés no desistía en su empeño.

Déjame demostrar que esto no ha sido en vano

Tenía que recuperarlo, así tuviera que encerarlo bajo el poder de sus aros de hielo y obligarle a prestar atención a la alocución que iba a darle.

Cuando te conocí, la vida entendí

Hacer hasta lo imposible por sanar las heridas del pasado y comenzar con lo que nunca dio inicio...

Porque no estabas tú...

Milo sabia que tenía que fugarse del sonido de su voz, no importando cuanto clamara el corazón por que esta llegara a los tímpanos y viajara hacia él; así que en vez de emprender la retirada hacia el cuarto que compartía con Aioria, decidió atravesar el pasillo y dirigirse hacia el jardín, donde con tormenta, esperaba que no le siguiera.

-"Tengo algo que decirte... y lo haré aunque finjas no ponerme atención..."- El escorpión cerró los ojos, sabiendo que entre más demorara, las oraciones siguientes lo harían desistir.

Con tu adiós el dolor se metió en mis sueños

-"¡Te amo, bicho ingrato!"- Profirió con osadía

-"¡Basta, Acuario!"- Prorrumpió el griego, deteniéndose.

Nuestro amor no murió,
Eras mi veneno

El semblante atezado expresaba resentimiento, pero los globos oculares sólo manifestaban padecimiento. Arrepentido por su reflejo y la poca fuerza hacia el rechazo de su voz, casi corrió hacia la puerta de entrada

La debilidad del escorpión se convirtió en su arma. Ignorando su temor y la tribulación de él, también salió al jardín, donde una fuerte tormenta los recibió por igual.

Nos dejamos llevar, fuimos indiferentes
Y lo nuestro llegó a su fin

A Milo la lluvia no le importó. Las frías y traslucidas gotas que se desprendían del cielo, se asemejaban con su propio sentir, mezclándose en su faz con su propio tormento liquido. Y si bien aquello podría borrar lo que Camus le había hecho pasar desde su muerte, el desprecio, el orgullo pisoteado y esa forma de jugar con sus sentimientos, no le importaba pescar una pulmonía severa.

Lo culpaba de tanto y le agradecía tan poco...

Percibió su cercanía y la molesta insistencia con la que le perseguía, provocando que la sangre se le subiera hasta la cara, nublando todo pensamiento positivo hacia su persona. Dejó de caminar mientras un brillo inminente se asomaba por una de sus uñas matizándose a escarlata. El aguador no se detuvo, prosiguió en su caminar a punto de dar rienda suelta a las palabras que lo pudieran calmar, cuando Milo viró unos cuantos grados a estribor y lanzó tres ataques contra su cuerpo. Las punzadas lo derribaron, como si un acero caliente hubiera sido incrustado en su pecho y extremidades.

Pero no mi amor, tú no eres así

Camus apretó el puño, apenas logrando ver a través de la cortina de agua que le caía sin piedad en el rostro. Y lucharía, lo haría hasta que él se cansara o terminara matándolo.

No me digas adiós, si esto no ha comenzado

Emprendió nuevamente la retirada, aunque una ventisca helada le pasó rozando por el hombro, llamando nuevamente a que sus zafiros enfocaran al francés.

Déjame demostrar que esto no ha sido en vano

Bufó incrédulo. Si no quería claudicar, él le obligaría a hacerlo.

Cuando te conocí, la vida entendí

Los santos que no habían asistido al paseo por la ciudad, acudieron a la puerta del jardín y ventanas que les posibilitaran la visión de aquella letal pelea.

-"Tenemos que detenerlos... ¡Van matarse!"- Exclamó Aioria con un pie en el umbral

-"No, espera"- Dijo Mu detrás de él posando una mano en su hombro –"Quizá... las cosas se terminen de arreglar"- Las pupilas le temblaban cuando dijo aquello. El castaño lo encaró con furor

-"Estas diciendo incoherencias... ¡MILO Y CAMUS VAN A MATARSE!"- Trató de caminar hacia ellos para ponerle un fin a aquella situación, cuando el rubio le tomó por la mano

-"Aioria, yo también creo que la única forma en que pueden arreglar esto es como dos santos dorados... nada más..."- La voz de Shaka por primera vez no sonaba ecuánime, si no con temor latente en cada palabra. Y ninguno se movió. Tomaron por decisión ser espectadores de una cruel batalla por la redención.

Porque no estabas tú...

El cuerpo del escorpión temblaba bajo los grados de temperatura a los que había sido sometido por el polvo de diamante. Su respiración era entrecortada y los latidos cardiacos eran opacos. Si bien se congelaba, no abandonaba la disputa.

Un hilo carmesí marcaba en el pasto mojado, la trayectoria que los pasos del francés habían dado, combinándose con el barro y la lluvia que aún le golpeaba la coronilla. Su organismo había sido traspasado por catorce agujas, robándole sentidos, fuerza y viveza con cada gota de sangre.

Un ataque más y podían dar todo por terminado. Sólo era cuestión de alzar su cosmo y darle final a aquél asunto que tanto los había atormentado.

Pero no mi amor, tú no eres así

Camus alzó los brazos hacia el cielo, tomado la pose de su última y más letal técnica, al mismo tiempo que Milo alzaba su cosmo y jalaba su brazo hacia atrás, preparando la técnica que le hacia honor a su constelación.

No me digas adiós, si esto no ha comenzado

Sus glóbulos oculares comenzaron a cristalizarse, acompañados por un ardor que les hizo teñirse de rosa a rojo, poco a poco, con un sentimiento de dolor en el alma.

Déjame demostrar que esto no ha sido en vano

Si por alguna razón había valido la condena, era tiempo de probarlo...

-"¡Ejecución Aurora!"

-"¡Antares!"

-"¡NO!"- Los espectadores profirieron un grito aterrado, sin saber como actuar o sin tener el conocimiento de la situación que ante sus ojos se materializaba. Shaka se abrazó al castaño, quien cerró los ojos. Mu se llevó las manos al rostro. Kanon dejó caer al piso el emparedado que degustaba. Otros santos que acaban de llegar del paseo, se quedaron boquiabiertos. Shion casi muere de un ataque...

Cuando te conocí, la vida entendí

-"Estupido..."- Dijo en voz baja Milo, con su dedo aún incrustado en el torso de Acuario. –"Pude matarte..."- Sus pupilas cerúleas sucumbieron al sentimiento que se amotinaba en su contra, brotando como lo único que había salido por ellas desde que supo que lo amaba. Y aunque el espíritu de Camus no claudico en la batalla, su cuerpo se desvaneció ante el griego, quien lo recibió entre sus brazos para evitar que se estrellara contra el suelo

(Porque no estabas tú...)

Los cabellos marinos del onceavo guardián se esparcían por arriba de la rodilla derecha, debajo de la cabeza que era acunada por el escorpión. Pasó sus dedos atezados por el pómulo pálido del francés, retirando unos cuantos hilos mojados que le impedían contemplarlo en su totalidad. Las pupilas que cobraban vida en cada parpadeo, no tenían más panorama que ese par de agraciados zafiros

-"¿De-debo... pregun-tar un... p-por qué?"- Le costaba tanto hablar como el pensar que no hubiera cruzado la línea de la vida. Escorpio secó una grácil lágrima.

-"Si lo haces, yo también tendré que interrogarte"- El octavo guardián volvió a sonreírle, regándole lo que en la batalla había perdido. Reunió fuerzas para alzar la extremidad hasta el rostro del griego, donde apoyó tres dedos que resbalaron y que el halagado retuvo con un brazo libre. Tenia fría la mejilla por sus ataques, pero aún más gélido era el contacto del francés.

En la mente de Escorpio se había instalado la idea de darle muerte; pero al último instante decidió usar su aguja para la misma acción que con Kanon. Con Acuario había pasado lo mismo. En vez de decidir darle muerte, bajó los brazos antes de que su poder fuera despedido.

En pocas palabras, sólo buscaban probar al otro, saber hasta donde podía su resentimiento llevarlos sin importar que alguno muriera; a fin de cuentas, vivir separados, era como sólo ser almas en pena

Con un ataque se habían dado a entender sin decirse más argumentos; aún así, el francés sintió que él debía escucharlo por sus propios labios

-"Yo hace tiempo que te perdoné... tanto, que lamento el que tu sufrimiento fuera en vano..."- El escorpión negó con rotundidad

-"No lo considero así"- Embozó una sonrisa afable –"Creo que esta experiencia nos sirve para entender que de nada vale vivir a medias cuando podemos ser uno solo, tal como esa noche... Lo que quiero decir es que... enserio te amo, que eres mi todo y que no importa cuanto daño nos hagamos, siempre abra un nexo entre nuestro pasado, presente y futuro..."- Camus también sonrió.

Con un poco más de fuerza adquirida se apoyo en los brazos, asistido por el escorpión hasta que se puso en pie.

-"Supongo que ahora podemos estar juntos"- Milo asintió levemente.

Acuario se apoderó de sus hombros y escaló hasta sus labios, firmando un tratado de paz entre ambas casas y sellando la promesa de amor que debió haberse establecido años atrás, con una indulgencia aceptada por parte de ambos custodios.

Así, con un roce entre dos pares de labios que se apresaban con devoción, dos corazones que palpitaban con fuerza, comenzaron a cerrar las heridas de ambos amantes.

Y mientras ellos se amaban en el silencio de un beso, los demás dorados corrían hacia ellos, quizá para matarlos después del susto dado aquella tarde; aunque con la alegría interna de verlos juntos, como siempre debió ser. Sin dudas, sin dolor, sin más obstáculos en el camino.

FIN

(1) Dialogo de Smallville... cuando Lana y Lex están hablando sobre Clark. El capítulo no lo recuerdo, pero esas palabras son de ellos.

Listo!... eso fue todo 9.9... mil gracias por leerme...

Me gustó ¿saben?... no me complique tanto la existencia como con el final que tenia planeado XD... pero bueno... las kiero! x

Aios n.n

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