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Anime/Manga » Naruto » La Jaula de la Niebla
DarkMoon Kidara
Author of 8 Stories
Rated: K - Spanish - Adventure/Tragedy - Reviews: 2 - Updated: 04-17-07 - Published: 07-29-05 - id:2508613

Scroll IV: Requiem (Primer movimiento)

La respiración acelerada, las manos rotas, y los bolsillos vacíos. Una sola daga en su mano y una bomba de humo... nada más. Sentía el sudor frío por la espalda, el aire helado de la niebla se le colaba por las costuras y por las tramas de la ropa. Sintió un poder apagado, probablemente alguien que intentaba esconder su aura, acercarse lentamente detrás suyo. Era inútil utilizar la bomba de humo con toda esa niebla, pero aún así quizás le fuesen útiles...

Vio una figura negra acercarse a gran velocidad por la derecha, cuando la niebla dejó de cubrir a la figura notó que eso era; era una silueta negra con volumen, como si alguien hubiese perdido su sombra.

Gran error...

Al segundo después un joven le había degollado, le robó la daga y la bomba de humo.

Y se perdió en la niebla... aquella sombra, totalmente independiente, se fue en otra dirección.

Sus ojos brillaban amarillos al lanzarle las bombas a aquella niña mientras recibía una serie de kunais en el abdomen. La niña explotó, quedando un montón de carne chamuscada en el piso con algo de tela carbonizada.

Sonrió contento... había esperado lo suficiente y se habían matado ya muchos entre ellos, lo cual dejaba pocos participantes. Los había contado a todos... debían de quedar por lo menos unos siete.

-cuantos quedan? – preguntó una voz que pretendía ser de Saya.

-contando los cadáveres... creo que unos cuatro. – susurró por el pequeño micrófono.

-como que creo que?

-ven a contarlos tú entonces... algunos están tan trozados que no sabría decirte si son cuatro o dos .

-cuenta los ojos.

-no tengo tiempo para contar ojos, da igual saber cuantos quedan si de todas formas quedara sólo uno o ninguno.

-...Tsuzuki no me quiere decir cuantos quedan.

-que mujer más ridícula. – dijo Kuratsuki con ironía.

-...es necesario saber cuantos son exactamente Kuratsuki.

-por qué? No es mejor esperar a que termine y después ver cuantos quedan?

-...conoces los datos respecto a Kage?

-...Kage? es ridículo, desde cuando en esta aldea hay Kage? Desde hace años que no lo hay.

-por eso... desde hace unos 6 meses que tenemos Kage nuevamente. Pero es ridículo como dices; una aldea tan pequeña necesita un administración o un alcalde, nada más.

-...déjate de explicaciones, con que me digas eso tengo claro que ha pasado.

-...lo que me extraña es que no te hallas dado cuenta antes.

-como veras sólo leo novelas y nunca me mandan a misiones, no hablo con los funcionarios ni nada. Y volví hace dos meses a la aldea. – dijo sin avergonzarse.

-entiendes por que necesitamos que nos digas el número que queda?

-no, no se para que te serviría. – su pie toco un cuerpo algo tibio aún – encontré otro más.

-mi mente superior lo entiende... así que no sé, haz de esos trucos que haces normalmente y dime cuantos quedan, como nadie te dice nada no creo que te interesa saber que haré.

-dame quince minutos. Con los pocos que quedan esto desde ahora se alargara mucho...

"...te dije, estate seguro de que yo seré la persona que te mate. Así que asegúrate de que no lo haga alguien antes que yo. Nos tocaron lugares de entrada al campo de batalla distintos. Yo te estaré buscando."

Era una herida muy especial, era como hielo que se le habría pegado a la piel y a la vez le quemase. Sentía palpitar aceleradamente su corazón y los dedos de sus manos. No había perdido el brazo, pero hubiese sido mejor hacerlo... hubiese sufrido menos.

Era una derrota vergonzosa... había caído en un trampa muy simple, demasiado. Si tan sólo no hubiese luchado contra ese bunshin no le abría pasado eso... nunca lo había imaginado; una trampa dentro del bunshin. Un truco simple.

Le habían puesto un sello por todo el cuerpo, su chakra estaba obstruido, pero no cerrado. A si que dentro de poco sus puntos de chakra se saturarían... y sería su fin.

Tenía que encontrar a Yoh y matarlo...

Tenía que encontrar a Yoh y matarlo...

Tenía que encontrar a Yoh y matarlo...

Tenía que encontrar a Yoh y matarlo...

Tenía que encontrar a Yoh y matarlo...

Tenía que encontrar a Yoh y matarlo...

Pero no sabía que hacer... quien fuese que la hubiese atacado juró haberla matado... quizás la única cualidad que tenía era resistir. Aunque creía más que el dolor la mantenía viva, un dolor que escocia y le mantenía la mente despierta. Era como radiación, incluso parte del pecho tenía parte de esa sensación pero en menor grado... así que su otro brazo lo podría mover sin tanto sufrimiento y quizás quitarse los sellos.

Con solo mover un dedo sintió que su huesos se rozaban y sus musculatura se contraía, sus movimientos se quedaron detenidos nuevamente con gran dolor. Sentía como su tendón se estiraba y estaba tan tenso que se rompería en cualquier momento. Movió todos los dedos y gimió. Pegó la cara contra la tierra y la mordió, los ojos vidriosos a punto de llorar miraban la niebla... Al mover el brazo apretó tanto los dientes a causa del roce que sentía en sus articulaciones que a final de cuentas las encías sangraron. Es como cuando esta enfermo y todo sonido es molesto, irritante. Volvió a morder la tierra, ahora barro de sabor metálico, y logró tocar uno de los pergaminos y levantarlo.

Por fin chilló.

El chakra se liberó como si le abriesen viva las entrañas.

-eres el último? – preguntó a la niebla.

-no... pero tampoco lo seré. – respondió.

-estás aceptando morir?

-eso quiero, pero no en tus manos.

La niebla se arremolinó más densamente sobre él.

Zabusa se rió un instante y al siguiente se puso serio. Le quedaba, al parecer, un solo insecto y se largaría de aquel lugar tan aburrido. Lo bueno es que aquel último insecto parecía ser fuerte. Todavía no era capaz de saber donde estaba.

Hizo varios sellos e hizo un jutsu: reunió toda el agua que pudo del ambiente. Poco a poco logró ver una silueta difusa flotando en la niebla, antes de poder verla claramente tuvo que esquivar unos kunais para después tener a Yoh espalda a espalda con él poniéndole un shuriken justo donde terminaba la columna.

-piensas poder hacerme algo con simple shuriken?

-quién sabe... hengen! - El shuriken se transformó, una de las puntas creció desmedidamente y atravesó a Zabusa.

Zabusa dio unas carcajadas.

-...no sirve. – dio la vuelta atravesando el shuriken transformado como si fuese un fantasma.

En un "pyon" el shuriken volvió a su tamaño normal. Zabusa empuño una gran espada que llevaba. En un intento de escapar, la espada en vez de llegar a su cabeza llegó al nivel de su codo. De alguna manera su brazo no se cortó, pero se escuchó el crack de sus huesos al quebrarse.

-...acabas de morir en mis manos. No sangras... interesante. De todas formas morirás ahogado, tus pulmones deben estar hechos trizas.

Yoh empezó a respirar erráticamente. Se levantó de todas formas, aunque no quedase mucho oxigeno en su cuerpo...

"donde estás Kaho?"

-y cuantos quedan?

-queda uno. Estoy realmente impresionada. Ese niño es un monstruo...

-no me interesa ese detalle. Gracias. Aquí termina la prueba de este año.

Tsuzuki se arranco la placa de la niebla, Saya imitó el mismo gesto. Se vistieron como para ir a una misión, y se armaron con todo lo que pudieron.

En las afueras de la cuidad alguien esperaba.

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