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El ángel caído
El ángel caído miro su oscuridad...
Alas de metal, corazón de hielo
Mirada vacía, vida destrozada,
Miro su oscuridad...
Y la luz que intentaba salvarlo
Quizás... en vanoSeto Kaiba apenas distinguía algo entre la lluvia torrencial que le empapaba y empañaba su vista.
El ángel caído miro su oscuridad...
Era eso, o quizás eran sus lagrimas
Lagrimas de ira
Lagrimas de miedo
Lagrimas de impotencia
Lagrimas ardientes
Lagrimas de sangre
El ángel caído miro su oscuridad...
Era la lluvia o quizás sus lagrimas, no lo supo y no quiso averiguarlo
Lo único que en ese momento absorbía totalmente sus sentidos era una calidez que lo embargaba y una luz dorada que le enceguecía después de tanto tiempo de oscuridad.
La luz le lastimaba
El calor le dolía
El ángel caído miro su oscuridad...
No en vano había pasado tanto tiempo y le había costado tanto esfuerzo construir la coraza de hielo que le envolvía cual capullo protector contra todo lo demás que había en el mundo excepto su hermano
Y ahora aquella luz y aquel calor, desintegrando su coraza de hielo le lastimaba
El ángel caído miro su oscuridad...
Aquel calor... unos brazos delgados pero fuertes que le apretaban con tanta fuerza... como si temieran que si lo soltaban se desvanecería
Esa luz... su cabello, un rayo de luz
Aquella luz que le lastimaba
Aquella luz que le enceguecía
Aquella luz que además de doler, le gustaba
El ángel caído miro su oscuridad...
Esa misma luz que a pesar de todo, a pesar de todos, a pesar incluso de si mismo le seguia, mañana, tarde, noche, dormido, despierto, estando presente, estando en sus recuerdos, estando en su...
" te quiero había dicho"
y el había contestado
" nadie puede"
"pero yo si"
le respondió, razonó, amenazó, gritó, puso objeciones, expuso puntos, huyo de esa luz
nada
nada hacia que esa luz se extinguiera ni le dejara
El ángel caído miro su oscuridad...
Y ahora, arrodillado en el suelo, en plena calle desierta debido a la torrencial lluvia, ya no estaba seguro de querer que aquella luz le dejara.
La lluvia seso
Su llanto también
Su coraza había sido destruida...
Por la luz
El ángel caído miro su oscuridad...
Ya no existía
En su lugar solo había luz
" te quiero" Joey Wheeler repitió
y esta vez, Seto Kaiba, supo que contestar
" yo también"