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Capitulo XXIII.- Siete Mares
Ya ha pasado un semana desde que me llego aquella cruel noticia, claro de Kikio no he sabido nada, no he querido… me duele tanto en el alma que tu y ella… no, no puedo decirlo es demasiado para mi, para este pobre corazón.
Necesito irme quiero irme a tu lado, y nunca volver… se aquella familia feliz que una ves soñamos.
P-pero que puedo decir, me castiga la vida al desobedecer a Kagura… o tal ves a soñar con algo que solo era eso un dulce sueño que tarde o temprano tenia que despertar, que tarde o temprano tenia que volver a esta cruel realidad…
Puedo sentir como mis ojos se llenan de nuevo de lágrimas, esta semana no he hecho más que llorar, llorar por ti Inuyasha, por ti, llorar por que es la única forma en la que puedo desahogar este maldito dolor…
P-perdóname mi casándome con Hoyo te hago algún mal, pero no puedo dejar a nuestro pequeño desamparado, el sabrá que tu eres y siempre serás su padre…
De todos modos fuerzas ya no me quedaban para seguir luchando contra Kagura, de imponerme a su mandato, se perfectamente que casándome con hoyo toda mi herencia que es detenida y todo por las leyes de Inglaterra, malditas leyes, si me caso aquella herencia pasa a mis manos y la de mi esposo.
Oh! Inuyasha te extraño demasiado… te extraño no puedo imaginarme mi vida sin ti.
Dentro de tres semanas me caso con Hoyo como quisiera que tu llegaras me tomaras entre tus brazos y nos fuéramos, al caribe aquella pequeña isla donde fuimos felices por una semana…
¿Felicidad? Ahora se me hace una ironía, yo viví feliz, pero y ahora… he caído desde el cielo hasta el infierno, he caído de aquel hermoso lugar aun lugar lleno de mentiras, odio y no amor.
¿Sabes Inuyasha? me encuentro aquí sentada en el balcón de mi habitación, viendo a las estrellas por lo menos se que con ellas puedo platicar como lo estoy haciendo ahora, tal ves me estas viendo desde aya
Estoy harta de llorar de sentir todo este dolor en mi corazón, de sentirme asi tan infeliz, es que mi vida era tuya… yo te amo y siempre te amarare Inuyasha… siempre
Me resulta un tanto peligroso
K-Kagome.- escucho como alguien lo murmura, volteo a ver quien es y me encuentro que es Sango, trayéndome algo para cenar
Sango.- lo susurro débilmente
Kagome debes de ser fuerte a Inuyasha no le gustaría verte asi.- me lo dice ya de frente de mi, se que quiere darme ánimos… pero ¿como puedo estar feliz si una mitad de mi vida se fue con el, si estoy destrozada por dentro
Me lanzo a los brazos de Sango, tengo tanto miedo, miedo de que mi vida no pueda seguir son el… como quisiera que el mismo me llevara a donde estuviera, me tuviera con el… lo extrañaba y aquello le dolía, le dolía saber que sin el ella no era algo solo una mitad de la Kagome Higurashi
llévame contigo a donde vayas
Mi cabeza me duele demasiado, abro mis ojos y se que me encuentro dentro de mi habitación y en mi cama…pero ¿Cómo llegue hasta aquí, tal ves Sango me trajo hasta la cama…
Un día mas sin Inuyasha sin el, fuera de su alcance, extrañando sus caricias, sus besos, sus labios, sus manos delineando su cuerpo, sus te amo, sus enojos, mas sus celos… y extrañando con toda su alma su ser… su Inuyasha
Pero tenia que resignarse seguir adelante aunque su corazón se aya destrozado, y se encuentre en mil pedazos ella seguiría sin importar lo que pasara… sin importar si ella misma tendría que luchar sola con aquel fruto de su amor, su bebé
Yo sin ti ya no puedo vivir.
¿Por qué todo mundo estaba emocionado con su boda, ella no se casaba con Inuyasha, se casaba con Hoyo… Akitoki Hoyo, aquel joven que supuso salvarla de las garras del pirata, aquel joven que con el paso de los años no se dio por vencido, aunque ella ya estuviera embarazada y fuera la mujer de otro, el mismo seguía con aquel amor que le profesaba
Kagome niña debes de descansar, ya mañana es tu ultimo día y después te casas.- me lo dice mi nana, se que ella quiere que sea feliz, y se lo agradezco… agradezco que ella estuviera conmigo toda esta vida, agradezco que ella me aya permitido estar con Inuyasha.
Otra vez Inuyasha de nuevo en mis pensamiento y mi corazón, que puedo hacer lo amo, y lo seguiré amando aunque me muera amándolo, tal ves en la siguiente vida podremos ser felices, tal ves en la otra vida si formemos la familia que tanto queríamos… por la cual soñamos
De nuevo la noche vuelve a caer en Inglaterra, todo se vuelve oscuro sin luna, es como si la luna y las estrelleras entendieran el dolor que siente mi corazón, este dolor que me quema, este dolor que me mata poco a poco, peor que una enfermedad mortal, que me desgarra el alma y me deja sin vida.
llevame contigo a donde vayas
Kagome niña.-¡! Veo entrar a Kaede con Sango y algunas personas mas, no espera son mucamas si bueno eso creo yo
¿Qué sucede nana?.- sin entender lo que pasa
hoy! Es el día! Niña.- tratando de hacerme parar de la cama
¿día?... de que hablar.- sin comprender las cosas
Hay no sabia de que hablaba su nana, lo único que quería era volver a la cama y dormir, seguir soñando, seguir con aquel dulce sueño.
Había soñado que ella estaba en la isla con Inuyasha y su pequeño, en la pequeña casa de el… felices como una familia, el bebe fuerte como su padre, los mismos ojos, pero el pelo de ella azabache… bueno asi ella lo recordaba… era un sueño lindo, después de todo con soñar no ganas ni pierdes nada.
Si Kagome, hoy es el día.- escucho la voz de Sango repetir lo mismo, ¿el día,¿ para que, hay no entendía nada de lo que le hablaban
Kagome no me digas que olvidaste tu boda.- me lo dice Kaede con un poco de decepción y desilusión
Oh! Mi boda.- lo susurro, era cierto hoy me casaba y se me había olvidado… que tonta soy, mi propia boda se me había olvidado.
Bueno hija vamos a prepararte, para que luzcas hermosa, aunque estés embarazada.- conduciéndome al baño- primero que nada un buen baño, que te relaje.- la veo preparándomelo- después te arreglaremos y lucirás hermosa ¿verdad Sango?.- veo como ve a Sango que ella asiente con la cabeza y una sonrisa entre sus labios- aparte una mujer embarazada luce más hermosa que lo de lo normal.-
He si.- es lo único que puedo decir, me siento noqueada como si de pronto me bajaran de la nube a la realidad pero sin aviso.
Solo suspiro al verme en el espejo, debo de admitir que me veo bien, y la pancita me sienta bien… pero mis ánimos no andan muy bien que digamos, después del todo hoy me caso y se supone que debe ser el día mas feliz de mi vida, bueno eso dicen las que se casan, pero yo no siento algo por Hoyo que pueda definir como amor, tal ves gratitud y un cariño de amigos nada mas eso.
Llevo un vestido blanco, sencillo claro siempre me han gustado asi, sencillos, yo no les veo el caso a esos elegantes y lleno de cosas que ni siquiera puedes caminar, pero por lo menos con el gusto del vestido me respetaron…
Tiene dos tirante los cuales se sostienen en mis hombros, entallado dejando ver mi vientre bien formado ya tengo seis meses y mi bebe se sigue desarrollando eso me da gusto y es lo único que me pone feliz.
En la parte inferior del vestido esta la abertura desde el muslo y llega en forma diagonal hasta la pierna izquierda, supongo que para esta hora todos ya están en la iglesia
Kagura había arreglado todo lo de la boda, con su excusa, es el momento de hacerle la boda a mi hija, si claro… eso solo le había dicho enfrente de todos, claro como iba a quedar en ridículo enfrente de toda la sociedad.
Niña ya es hora.-
Ya lose nana.- saliendo de la habitación de todos modos, mi vida ya estaba arruinada, sin Inuyasha no había caso de seguir feliz, solo por este pequeño que llevo en el vientre.
Llévame contigo a donde vayas
Todos a mi alrededor se me quedan mirando, veo a mis amigas, Ayume llorando, es demasiado sentimental aparte ella me ha apoyado muchísimo con la muerte de Inuyasha y papá
Ari y Yuca yo se que Yuca esta triste por que soy yo la que se casa con Hoyo, yo se que ella lo ama, pero fue tanta su insistencia que me casara con el que la verdad me lastima, yo se que es sufrir por amor.
Todos los invitados toman sus asientos, la misa esta por empezar… voy entrando a la iglesia la canción de nupcias empieza a sonar… Miroku me lleva de la mano, este momento debería recompartirlo con mi padre, pero… el ya no esta a mi lado.
Tranquila Kagome.- me lo dice Miroku mientras avanzamos por el pasillo de la iglesia, de seguro noto mi nerviosismo y mi tristeza en especial esa tristeza que tengo en mi alma.
Si.- es lo único que respondo
Llego hasta el altar, Hoyo esta bien arreglado con aquel traje de gala negro, listo para recibirme, se acerca hacia mi me toma de la mano y ambos caminamos hasta delante del padre.
Todos nos encontramos escuchando aquella misa, me hubiera gustado compartida con Inuyasha, que el estuviera conmigo estos momentos que no fuera Hoyo con el que voy a casarme, si no con Inuyasha.
Joven Akitoki Hoyo, acepta a Kagome Higurashi… para amarla y respetarla, quererla en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe.- escucho decir aquellas palabras al padre, ya era casi mi turno solo escuchar el si de Hoyo
Si, acepto con gusto.- lo veo sonreír
Señorita Kagome Higurashi, acepta a Akitoki Hoyo… para amarlo y respetarlo, quererlo en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe.- me lo pregunta ahora el padre.
Hay no se que decir si digo que si ya estaría atada a el de por vida y si digo que no mi vida no tendría sentido de todos modos Inuyasha ya no estaba conmigo… no tenia caso, sin el sin Inuyasha mi vida no tenia sentido.
Y-yo…- solo balbuceo
Yo quería decir que no pero sabia que no podía, tenia que casarme con el después de todo yo le había dicho que si cuando me lo propuso, volteo a ver a todas las personas a mi alrededor, solo me miran no se que hacer, quiero salir corriendo del lugar pero no puedo mi cerebro lo ordena pero mi cuerpo no responde
Y-yo…- vuelvo a balbucear
Alto!...-las puertas de la iglesia se abren para dejar ver a alguien, claro todos nos giramos ante el grito de alto!
No, no, era mentira lo que esta viendo el… el no podía estar vivo… Miroku me lo dijo, me dijo que el estaba muerto
No puedes casarte Kagome.- lo dice… el esta en la puerta, me esta viendo con aquellos ojos ámbar, con aquellos ojos llenos de brillo y a la vez llenos de melancolía- yo te amo- lo grita en la iglesia causando el grito de algunas personas
No lo podía creer el estaba vivo y a salvo, pero ¿Cómo?... lagrimas se asoman en mis ojos pero de felicidad, tenia ganas de correr a abrazarlo y eso era lo que iba hacer.
Empecé a correr hacia sus brazos, el solo se mantenía quieto para recibirme entre ellos, solo me abalanzo hacia el… abrazándolo fuertemente
Inuyasha!.- lo grito dejando que las lagrimas cayeran por mis ojos
Yo se que todo mundo nos esta mirando, se que Ayume esta llorando de la felicidad al igual que Sango y la abuela… Kagura esta apunto de llorar pero de rabia, Hoyo… no Hoyo estaría desecho, después de todo yo fui la que lo ilusiono.
Te ves hermosa preciosa.- si lo susurra inuyasha en mi oído y todo para que me separe de el y lo bese… si tanto extrañaba aquellos labios, lo extrañaba demasiado
Puedo sentir los labios de Inuyasha besarme desesperadamente mientras que sus manos me acercan mas hacia el, creo que el bebé estorba entre nosotros, pero no importa el ya esta a mi lado y eso era lo único importante
Siento como su lengua recorre mi boca, dejando que ambos suspiremos, hacer tiempo que no me sentía tan viva.
Me separo de el para volver a ver aquel ámbar en sus ojos… quiero volver a besarlo, pero mi mente empieza a nublarse no lo se, solo escucho la voz de Inuyasha gritar mi nombre después un grito de Sango.
-.-
K-Kagome, Kagome… preciosa abre los ojos.- lo dice Inuyasha en su camerote
Mmmm… hay Inuyasha es demasiado temprano.- tallándose los ojos
Hay pues eso deberías de decirle a Inutaisho, esta llorando desde el amanecer.-
De seguro quiere comer.- acurrucándose en la cama
Eso es lo mismo que digo, asi que por que no le das de comer preciosa.- besando los labios de la chica
Mmmm… bien.- sentándose en la cama y todo para que el hanyou le pase un pequeño bulto y ella solo lo alimente
Era feliz, simplemente feliz… ya hacia ocho meses que habían salido de Inglaterra, dejando atrás a Hoyo y a su madrastra no le importaba nada
Recordaba ese día, ella se había desmayado por el embarazo… según el doctor por toda las noticias que había recibido ese día, las emociones… si pero ahora estaba con Inuyasha en su casa, en el caribe no importaba que fuera una casa modesta después de todo ahí estaba su familia su verdadera familia.
Su pequeño Inutaisho, idéntico como lo había soñado, con esos ojos ámbar iguales a los del padre, su cabello que empezaba a salir negro, su piel blanca pero bronceada ya por el clima de la isla.
El cuarto de junto, se había convertido en el cuarto del pequeño claro que todavía el bebe no lo utilizaba, Kaede se había ido a vivir con ellos, al caribe claro que Inuyasha le compro una casa cerca de ellos solo a unos cuantos pasos, según Kaede para no incomodar en la casa.
Oye Kagome hoy tu nana se queda con ese demonio verdad.- lo dice el hanyou apareciendo en la puerta de la habitación con tan solo unos pantalones ajustados, sin camisa dejando ver aquel formado cuerpo, y sus brazos aquellos brazos fuertes… en su mano derecha en uno de los dedos un anillo de bodas.
Joven Inuyasha Ikeda, acepta a Kagome Higurashi… para amarla y respetarla, quererla en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe.- lo dice el padre de aquella pequeña parroquia
Si, acepto.-entrelazando las manos de Kagome con las suyas
Señorita Kagome Higurashi, acepta a Inuyasha Ikeda… para amarlo y respetarlo, quererlo en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe.- lo vuelve a repetir el padre
Si acepto.- mostrando una sonrisa
Bien los anillos.- entrando un niño de tan solo ocho años, pelo rojizo, piel bronceada y un traje bonito
Shippo.- lo susurra Miroku sentando enfrente de todos los invitados, la mayoría la gente del pueblo de la isla y la tripulación
Te amo.- lo dice el hanyou colocando el anillo en el dedo correspondiente de la chica
Yo te amo mas.- son una sonrisa y haciendo el mismo procedimiento del chico
Ahora los del caro marido y mujer.- lo dice el padre para después escuchar en toda la pequeña sala un "bravo".
¿He?... Kagome… ¿me escuchas?.- lo pregunta el chico
He si… claro que si, mi nana nos dijo que se iba a quedar con tu demonio.- sonriendo ampliamente
¿Solo mi demonio?.- alzando la ceja
Si solo tu demonio.- sonriendo seductoramente, después de todo casarse con Inuyasha después de llagar aquí a la isla no fue mala idea, hasta ayume vino con ellos y se enamoro de Yuste aquel tripulante que por todo Inuyasha lo regañaba.
Esto usted y yo tendremos tiempo para discutirlo… y si es necesario toda la noche.- sonriendo ampliamente mientras que le roba un beso a la chica, y todo para después ir a la cocina
-.-
La luz de las velas adornando tenuemente el cuarto, la cama especialmente acomodada para la ocasión solo que ya esta arrugada, por la entrada de ambos jóvenes.
La ropa de ambos chicos en el suelo, el pantalón que lucia en la mañana el hanyou en el suelo junto con el vestido de la chica, los calcetines en la lámpara… todo en el piso
En la cama debajo de aquellas cobijas solo se podía ver el movimiento de los cuerpos, dejando que los suspiros y gemidos lleguen a los oídos de las paredes, aquellas palabras de te amo dando eco en la habitación.
Las manos del chico recorriendo el cuerpo de la joven después de todo el había desaparecido por culpa de Naraku si ese maldito no lo hubiera llevado con el, el desde hace mucho tiempo ya estaría con Kagome y su pequeño.
Bueno gracias al cielo que su cuerpo había sido resistente, Naraku por ser una persona normal murió en la caída del acantilado a el solo le costo recuperar la conciencia un mes y recuperarse otro.
Después de todo llegar de nuevo a Inglaterra no era fácil, se encontraba solo en aquella isla, tendría que esforzarse si quería ver de nuevo a su Kagome a su familia… con su pequeño
Los gemidos se vuelven hacer más presentes, las respiraciones agitadas de ambos chicos, las manos recorriendo sus cuerpos desnudos… desfrutando de todo el calor de aquel calor que varios meses les hicieron falta.
Un grito se escucha por toda la habitación acompañado del hanyou, uno ronco y lleno de pasión
Kagome solo siente como aquella semilla vuelve a entrar a su cuerpo, después de todo tal vez a Inutaisho le aria falta un hermanito… y aquello tal ves lo iba a lograr
La pelinegra solo siente como el hanyou se tumba a su lado, después de todo ella solo se acorruca entre sus brazos disfrutando de aquellas caricias, las respiraciones paulatinas y los cabellos demasiados revueltos.
Te amo Kagome.- lo murmura el chico al besar la sien de la chica
Yo también mi Inuyasha.- besando el pecho de este
Aquella sabana delgada de aquel marino, cubriendo sus cuerpos desnudos, como Kami los trajo al mundo.
¿Sabes Kagome?.- haciéndole caricias en el hombro desnudo del la chica
mmmm…-
quiero que nosotros junto con nuestro pequeño, embarquemos en el barco, para conocer y navegar los siete mares.-
Kagome no lo podía creer, su hanyou, su Inuyasha le estaba proponiendo una aventura para toda su vida, pasar aquella aventura junto a el entre sus brazos y junto con su familia.
¿enserio?.- viéndolo fijamente
si… mi tripulación y mi familia navegando los siete mares.- besando la sien de la chica.
Después de todo tendría que descansar… ambos tendría un viaje, navegando los siete mares como una vez lo soñó Inuyasha, navegando los Siete Mares… todo un sueño
¡Fin!
Después de tanta presión por mis padres de que ya acabara este capitulo para podernos ir, por fin lo he acabo… no se si sea de su agrado, pero sinceramente a mi me gusto me hizo llorar de tristeza y felicidad.
Gracias a todas las personas que me apoyaron en el transcurso de este fic… gracias a los 184 rws…
Espero que lo disfruten
¡Feliz Año Nuevo!
Se despide
Su fiel escritora
Fesabi