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"HACETODO: Una Producción del Grupo Fumbari"
Autora: Juny S. Tao
Idea: Rika No Miko
Bueno, este fic si que lo tuve como que medio abandonado, vdd? u.u Me disculpo x eso x3 Weno, espero que sigan leyéndolo así como tb siguen dejando reviews. Jeje
¡GRACIAS X LOS REVIEWS DEL CAP ANTERIOR!
.:Capítulo VI:.
X.x...x.X
-Pero Annita, ¡no fue mi culpa! ToT Tu mismita viste cuando el...-
-Ya cállate, idiota. ¬¬ No arruines mi buen humor (¿?).-Anna se encontraba sentada en el pasillo que daba al patio delantero mientras que un Yoh 'algo' desesperado clamaba por sus derechos del trabajador xDU. Ok, eso del buen humor había q cuestionárselo, razón por la cuál Yoh se quedó mirándola con cara: o.ô?-¿Qué pasa ahora? o.ó.-cuestionó fastidiada levantando una ceja.
-N-nada, nada jijiji n.ñU.-respondió con su típica risita inquietante. Luego se sentó a un lado de la chica y se apoyó con los codos en el piso xa no quedar x completo echado. Anna lo vió de reojo.-Anna, ¿Segura que quieres ir con esos niños?-preguntó de repente haciendo medio saltar a la sacerdotisa.-Dime.-dijo levantándose.
-Pues claro que si, ¿No me crees capaz, acaso?-soltó a la defensiva la chica rubia. Yoh sólo atinó a surcar media sonrisa y a pasar un brazo x sobre los hombros de su prometida.
-No, claro que no. Sólo me preguntaba...-Un par de sus dedos se enredaron con los mechones rebeldes de la chica de hielo, esto la hizo voltear a ver el rostro del castaño.-...si sería mejor planear un paseo, no sé, ¿Un picnic, te parece? n.n.-después de esta proposición sonrió sinceramente ante la mirada de sorpresa de la chica frente a él. O sea, ¿Una cita? No recordaba cuando había sido la última vez que habían salido juntos SOLOS sin la bola de entrometidos, como ella los solía llamar. Sin más miró al frente mientras q sus labios se curveaban en algo parecido a una sonrisa tímida.
-De acuerdo, pero no dejaré que Tamao prepare la comida. Tú harás cada uno de los panecillos que vallamos a comer o lo que sea, ¿Comprendido?-dijo en su típico tono autoritario de siempre. Yoh la apretó más contra él haciendo que la chica quedara apoyada en su pecho mientras que él acariciaba su cabello suelto.-Yoh...-llamó suave.
-¿Annita? n.n.-contestó feliz el Asakura, luego su rostro se convirtió en uno de los jitomates de la cena. Movió un poco la mirada la darse cuenta de lo estaba ocurriendo: Anna había besado su cuello, y ahora su suave y calida respiración descansaba en la curva del mismo mientras q la fina mano de la chica se había enredado en su cintura con sutileza. El castaño menor trató de relajarse ante esto respirando hondo, con una sonrisa, x supuesto.
X.x...x.X
Esa misma tarde, las chicas de casa había citado al joven de cabellera azul en una especie de reunión en la habitación de Len Tao, con este incluido. Yoh se daba un merecido descanso en su habitación después de darse un baño de agua caliente xa llamar la atención del sueño más rápido, ya que Anna lo había mandado ha pintar un nuevo anuncio, mucho más grande y con más colores. En fin, ya las 5 habían dado en el reloj de pared de la pulcra y elegante habitación del chino cuando Horo seguía sometido a las órdenes de su hermana, casi-casi-casi novia xD y jefa sobre todas las cosas. Lo habían mandado a sentar mientras que entre los cuatro decidían algo que aún no entendía.
-¡A ver, a ver, a ver! ò.ó Ahoritita mismo me explican que tiene que ver un smaken, corbatas y lustrosos zapatos de mujer.-sentenció molesto el guapo ainu levantándose del lugar donde estaba. Len se acercó a él y lo empujó 'delicadamente' xa que volviera a su lugar, después de dirigirle tiernas palabras xa q cerrara su boca. n.n
-¡Cierra la maldita boca de una buena vez, mocoso del demonio! Ò.ó.-exclamó ya arto del 'mocoso'. Horo se indigno y como rara vez se peleaban...-.-U
-¡¿MOCOSO? ¡Pero si soy mayor que tú x 2 años! Ò.Ó.-exclamó auto señalándose, Pilika se acercó y puso un dedo en sus labios xa que se callara...otra vez.
-Hermano, es suficiente. Queremos que te veas lo mejor posible, ¿Entendiste? ñ.ñ.-dijo calmadamente la peliazul. Tamao sonrió detrás de ella.
-Así es, además gracias a la ayuda del joven Len hemos creado un boceto de su atuendo, esperamos le guste. n.n.-dijo Tamao mientras se acercaba a un atril que descansaba bajo una tela rosa, cortesía de Tamao. Horo acercó su silla por orden de Anna y con curiosidad observó a todos los presentes xa luego centrarse en Tamao y preguntarle con mirada de que se trataba todo esto.
-Sólo es un simple dibujo sobre lo que sería la idea.-Tamao tomó la tela rosa y la quitó con lentitud. Todos quedaron con la boca abierta. Silencio total.-¿Qué? ¿Tan mal me quedó? ó.ò.-preguntó muy preocupada. Pilika negó con rapidez.
-¡Valla q eres muy buena dibujante, Tamao! OO.-Tamao sonrió nerviosa. Pilika prosiguió.-...o simplemente es el hecho de q es mi hermano al q dibujaste .-completó haciendo q ambos aludidos se pusieran al rojo vivo. Len carraspeó sonoramente.
-Ahora, el punto akí es q esta será tu imagen xa el compromiso del sábado, Hoto Hoto.-el ainu lo miró con odio. Len se colocó detrás de él con ambas manos en sus hombros.-Además como muestra de mi virtuosa aptitud xa vestir, seré yo kien elija tu atuendo. u.û.-habló con superioridad dejando en claro de una vez x todas q era ÉL y no otro kien mandaba. Las demás asintieron, Horo se levantó molesto.
-¡Oye, oye, oye, aguanta un toque, chino! Ò.ó ¡¿Estás insinuando q no sé vestirme adecuadamente?-Len asintió seguro y serio. Horo resopló indignadísimo-¡A-además, ya hasta pareces uno de esos 4 raritos q arreglan todo xq sí!-Len abrió los ojos. Horo se puso detrás de Tamao después de proferir un grito ahogado.-¡No será q...! ¡Sabía q el tipo ese de la leche tenía algo raro!-dijo asustado observando como Len abría la boca sin poder decir nada, así q sin más se abalanzó contra el chico azul dispuesto a partirle toda la cara de biiip q tenía. n.n
-¡MALDITO HOTO! ¡RETRACTATE AHORA MISMO, MAL NACIDO! Ò(((Ó.-gritaba eufórico Lencito mientras era detenido x Pilika xa evitar una matanza en plena habitación. Len estaba rojo de furia mientras q sus ojos casi se salían de sus órbitas. Un poco alejada Anna se carcajeaba x dentro, pero...
-¡BASTA!-El grito autoritario de la itako calmó a todos de una sola.-Empecemos de una vez antes de q le cosa la boca a ambos ¬¬.-sentenció gélidamente la rubia haciendo q Len se calmara y Horo regresara a su lugar como niño bueno. Pilika dio x concluido el silencio.
-Entonces, ¿Te gusta? n.n.-preguntó esperanzada. Horo miró el boceto por laaaargo tiempo antes de soltar un suspiro de resignación.
-¡De acuerdo, lo haré! ¬¬ Pero con una condición...-dijo mirando a los demás de brazos cruzados, Anna levantó una ceja dando a entender q había recibido eso como una mala broma.-Irán a esa dichosa fiesta conmigo.-soltó decidido. Todos lo quedaron mirando como diciendo: '¿Para q diablos quieres q vallamos? o.ó?'
-Bien, como sea; pero le dirás a la muchacha esa q te pague extras. No pienso desperdiciar un sábado así como si nada x tí, Usui.-sentenció la rubia itako mientras abría la puerta xa salir, seguida de Pilika y Tamao con el boceto entre sus brazos.
X.x...x.X
...esa misma tarde después de la cena, Yoh y Pilika lavaban el servicio mientras q Tamao ordenaba un poco. En eso, el teléfono empezó a sonar.
-¡Yo contestaré!-se le escuchó decir a Horo desde el pasillo. Caminó unos pasos y descolgó el auricular.-Moshi, moshi n.n.-contestó con alegría, desde el otro lado se podía escuchar una tranquilizadora música de fondo xa q luego en pocos segundos cambiara a una estridente pieza de rock pesado. Horo se alejó del aparato.
-¡Carajo, Ken, te digo q dejes de hacer eso!-se escuchó desde el otro lado, al ainu le cayó una gota de sudor. Tosió xa llamar un poco la atención, logrando así q el otro se disculpara de inmediato.-Oh, discúlpeme, es q estoy algo ocupado y...-
-No hay problema, ¿Q se le ofrece? o.ô.-preguntó intrigado el peliazul mientras jugaba con las puntas de su cabello.
-Bueno, acabo de leer en el periódico q ustedes son los "Hacetodo".-
-¡Exacto! n.n-exclamó.-Pero, a todo esto, ¿Quién es usted? o.o.-Horo sintió q alguien tocaba su brazo, así q miró de reojo y vio a una Tamao preguntándole con la mirada, bajó el auricular un poco xa q así ambos pudieran escuchar.
-Lo q necesito urgentemente son 4 hermosas chicas xa q me ayuden, acabo de inaugurar mi bar y ya ve, no tengo meseras .-relató el hombre del otro lado del fono. Ambos se habían quedado callados escuchando lo q decía, hasta q el timbre de la puerta los hizo despertar. Tamao aceptó tomar la llamada mientras q el azul iba a ver kien era.
-Entonces, ¿Me explica mejor eso de las meseras?-pidió dulcemente la rosadita, haciendo q el hombre del otro lado pusiera su tono de voz...errr...'sensual', según lo q parecía ser.
-Bueno muñeca, necesito cuatro hermosas señoritas, y si tu eres una de ellas estaría más q satisfecho.-habló lentamente en su tono diske sensual tratando de convencer a una confundida Tamao. La pobre se sentía en medio de una llamada a una Hot-Line de bajo prestigio.
-Y-yo no…es que…es que sólo hay tres chicas y yo no… / .-trataba de decir, al parecer el hombre ese la había puesto demasiado nerviosa y pues…ya saben como es la mujer.
-Oh, no importa, con tres será suficiente, ¿Podrían venir esta noche?-preguntó esperanzado al segundo que se escuchaba una musiquilla de elevador de fondo y de paso unas cuantas maldiciones. Tamao gimoteó levemente y antes de llevarse las uñas a los labios, un pequeño foquito se le encendió, más bien, yo diría una 'luz de salvación'…
'¿No querrás echarnos a perder el negocio a la primera, verdad? ¬¬'
-¡No, no! . .-exclamó absorta en su iluminación, olvidándose que traía el teléfono pegado a la oreja y a su boca.
-¡¿Qué no? ¡¿Pero porqué?-preguntaron desde el otro lado del teléfono en un tono entre susto y decepción, tono que logró asustar lo suficiente a Tamao.-¡Pero linda señorita! ¡¿No ve que…?-
Nerviosa a punto de caérsele el teléfono.-¡Estaremos allí a las siete sin tardanzas, adiós!-Y colgó con todas fuerzas que sus delgados brazos le proporcionaron. Tanto fue el impulso x colgar que parte de su cabello quedó sobre su rostro mientras que su pecho empezaba a tomar un ritmo acelerado.-Por todos los espíritus…u.ù.-Dijo x lo bajo tratando de calmarse llevando ambas manos a su pecho. Sin más que hacer allí, emprendió camino hacia la cocina: necesita una GRAN taza de té xa los nervios.
Ya allí y con la taza entre sus manos, suspiró aliviada. Su mirada estaba perdida en la reciente puesta de sol que ahora parecía vérsele aparecer más temprano de lo usual. Un nuevo suspiro la acompañó.
-La Srta. Anna va a matarm…-
-Tamao.-
-¡IH!-
¡CRASH!
-L-lo siento…yo…pasa que…-La pequeña rosadita trataba de tranquilizarse x segunda vez al tiempo que se agachaba a recoger los varios trozos de la taza que acababa de romper. Pero pronto se vio acompañada x un par de manos blancas que llevaban una manicure muy suave. Levantó la vista xa encontrarse con la siempre bella y seria itako.-No se preocupe, yo…-Tamao terminó su parte y al verse parada frente a la rubia, se giró intempestivamente haciendo bailar sus cabellos rosas sobre su espalda.
-¿Qué tienes? Te noto nerviosa, más bien ansiosa.-Declaró Anna caminando hasta el tacho de basura y echando los trozos recién recogidos. Luego encaró a la tímida chica.-¿Uhm? ¿Sucedió algo malo? o.ô.-preguntó suavizando su expresión de su típica dura mirada a una de sutil preocupación. Tamao sabía que Anna se preocupaba x ella, pero aún así…
-Es que…-Jugó un segundo con sus dedos y después de regresar su vista al frente, habló.-Hubo…una llamada…algo extraña o.ò.-Dijo insegura. Anna levantó una ceja dándole a entender que le explicara.-Quiero decir…un nuevo trabajo.-Tamao junto sus manos frente a su pecho como típica manía suya, pero se le veía tan delicada y hermosa.
-¿Trabajo nuevo? Eso es genial. No deberías preocuparte x eso.-Dijo con un ligero dejo de relajo y emoción comprimida. Tamao resopló.-¿Y de qué se trata, Tamao?-Anna tomó asiento sobre la mesa de la cocina como la gran señora que era al tiempo que se cruzaba de piernas.
-Es un…bar o algo así.-Anna la miró curiosa y sin entender.-Necesitan meseros por que acaban de abrir y…es xa esta misma noche.-concluyó haciendo una mueca de inseguridad.-Además…le…le dije que iríamos a las siete sin demora.-Después de decir esto cerró los ojos fuertemente y oprimió su pecho con sus manos en posición de rezo.
-Oh, ya veo.-Anna se relajó más y se puso a pensar unos segundos.-Irán el Hoto, el chino e Yoh; nosotras nos quedaremos en casa.-Se levantó y empezó a caminar hacia la salida. Tamao intervino de inmediato.
-¡Nosotras…!-Empezó, pero se cayó quedando con la boca abierta y los ojos fijos en Anna, la cuál volteó a verla confundida.-¡Dijo que necesitaba tres chicas y…!-Anna se le quedó viendo neutralmente. Tamao comenzó a sentir la presión de esa mirada media adormilada y poderosamente seca. Trago saliva.
-Oi Tamy, acaban de llamar y dejaron esta dirección, ¿de qué se trata? o.o.-Pilika había aparecido recientemente mascando goma de mascar y había hablado entre masticada y masticada. Tamao la vió con una sonrisa fingida y Anna permaneció pensativa.-¿Y bien?-Preguntó acercándose a ambas chicas que permanecían en silencio.
-¿Qué? Cobraremos extras, claro. u.û-
X.x...x.X
-Definitivamente, no ù.ú.-Yoh permanecida estancado en la puerta del comedor con el ceño fruncido y los brazos cruzados. Al parecer el chico había salido a correr y regresaba a estas horas, y x cosas del destino había escuchado toda la conversación entre Tamao y Anna.
-¿Perdón? o.ó Que yo sepa en ningún momento solicité tu opinión, Asakura.-Soltó Anna con su usual tono déspota. Era bien sabido q ella JAMÁS pedía la aprobación de Yoh y muxo menos de alguien más xa hacer alguna cosa que quisiera.-Además sólo es x hoy, ¿verdad Tamao? u.û.-cuestionó sin mirar a la rosadita que permanecía con Pilika detrás de ella.
-No me interesa, así sea x 5 minutos, NO quiero u.ú.-dijo Yoh aún con expresión de fastidio mientras avanzaba más hasta quedar x completo frente a la rubia, la cuál lo vio con cara de sorpresa: ¿Desde cuando le imponía cosas a ELLA?
-Necesitamos el dinero de todas maneras.-
-No moriremos x perder unos centavos más.-Dijo seguro mirando serio a la rubia, kien inexplicablemente había retrocedido un paso y ahora se preguntaba xq demonios su armadura de hierro forjado de 25 metros había sido fácilmente destrozada x el estúpido de su prometido. Frunció el ceño.
-¡Suficiente! Iremos y NADIE, ni siquiera TÚ, nos detendrá!-Anna había empezado a hervir lentamente, pero fue su punto de ebullición el que Yoh fuera tan influyente. Eso la hizo explotar. Hizo a un lado al castaño empujándolo del brazo, pero este fue más rápido y la tomó del brazo con fuerza. Hizo que lo viera a los ojos, se mostraban entornados y encendidos.
-Anna, estoy hablando en serio.-Apretó un poco más el agarre en su brazo haciendo q la muchacha rubia hiciera un mueca de incomodidad.-Esto me está empezando a molestar…-soltó con un tono completamente desconocido en su voz, parecido al de una amenaza. Anna lo vio indignada, resentida, molesta…¡todo! ¿Cómo se atrevía siquiera a…?
¡PLAFF!
-…-
-…-
-No quiero verte, lárgate.-dijo entre dientes notoriamente molesta. Se soltó lentamente del agarre de Yoh, kien, debido a la cachetada, había olvidado que la tenía sujeta. Por su parte, se había quedado estático: era la primera vez que discutía con Anna en cuestiones de igual-igual, normalmente era el subyugado. Subió una mano hasta su rostro y la dejó ahí mientras veía el piso.-¡¿Qué no escuchaste? ¡LÁRGATE!-Gritó con fuerza xa después resoplar con furia. Yoh la vio de reojo, mirada vacía.
-Si, ya me voy.-dijo neutralmente caminando cerca de ella y después de que Tamao se hiciera a un lado, algo asustada, salió de la cocina con velocidad. La muchachita de rosa mostraba una expresión de sorpresa mezclada con tristeza. Era la 1º vez que los veía discutir de esa manera tan profunda. Viró su vista hacia dónde se encontraba parada la sacerdotisa. La chica no se había movido ni un milímetro, sólo había cruzado sus brazos y seguía dándole la espalda a la puerta. Su cabeza se veía un poco gacha.
-Señorita An…o.ò-Empezó, pero Pilika la hizo cesar de su llamado tomándola de la mano y jalándola fuera del lugar, en silencio.
-Tamao, Pilika.-Ambas chicas se congelaron en el marco de la puerta. La peliazul fue la primera en voltear ante las palabras graves de la itako rubia.-Necesitamos hablar sobre el trabajo de esta noche. Al parecer es un bar muy moderno y necesitaremos atuendos específicos y certeros.-terminó de decir y disimuladamente pasó un par de dedos x debajo de sus ojos y se dio la vuelta con su frío semblante de siempre.-Vamos.-Y caminó fuera el lugar.
-¿Estaba….? o.ò.-
-No, Tamao; está.-
X.x…x.X
-Y…bueno, ¿también tengo que sacarla a bailar? o.ò.-
-¡Por supuesto! ¡Por algo se llama 'baile' de graduación, ¿no? Si serás idiota ¬¬.-
-¡Oye, yo no tengo la culpa de no saber que hacer! ò.ó Jamás he ido a un lugar como ese.-Horo se levantó de su sitio y rodeó la mesa meditabundo. Len sólo seguía viendo la TV mientras bebía una botella de leche.-Oye, Len…-
-¿Qué?-
-Pues…-Horo dudó un poco, pero en instantes se veía muy cerca del chino Tao con una cara de decisión total. Len se espantó de una y se hizo un poco xa atrás. El ainu lo siguió. Len se quedó estático y tragó saliva: Horo a veces podía ser muy…'extraño'…de la otra manera kiero decir.
-¿Q-qué demonios quieres? o(((Ó.-preguntó empezando a tartamudear. Horo bajó la cabeza y después de soltar un suspiro como de resignación vió al chino mientras lo tomaba fuertemente de los hombros. Len se puso al rojo vivo.
-Enséñame a bailar.-
¡PLOP!
X.x…x.X
HaceTodo © Juny S. Tao