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Anime/Manga » Gravitation » ¡Revolución!
Elanor Blackriver
Author of 24 Stories
Rated: K+ - Spanish - Romance/Humor - Shuichi S. & Eiri Y. - Reviews: 150 - Updated: 09-29-08 - Published: 09-06-05 - id:2569084

Disclaimer: Absolutamente nada es mio, todo pertenece a Maki Murakami. Si yo fuese la propietaria de Gravitation y todos sus personajes, ni de broma iba yo a ganar ganandome la vida en empleos de mala muerte y asistiendo a jornadas interminables de clases. ¡Necesito vacaciones! Y un Ryuichi, ya puestos a pedir, jeje.


¡REVOLUCIÓN!

CAPITULO 10: LA CANCIÓN.

Cuando Shuichi entró en el estudio de grabación, una considerable masa de gente se había congregado tras los cristales.

Después del éxito del disco anterior, todos los empleados sentían cierta curiosidad por escuchar lo nuevo de Bad Luck, y el rumor (rápidamente extendido) de que había cambiado su estilo solo había contribuido a aumentar la expectación.

Por eso, cuando Shuichi revisó una vez más la letra y miro a toda aquella gente, se sintió más inseguro que nunca. Aquella canción expresaba todos sus miedos, sus sentimientos, y que montones de personas (incluidas algunas que no eran exactamente de su agrado) fuesen a escucharlos, no era un pensamiento muy tranquilizador.

Sin embargo, cuando miró a Ryuichi, que tenía a Kumagoro encaramado a su cabeza y daba saltitos aplaudiéndole y dándole ánimos, se sintió mejor.

Alzó la mano para indicar que ya estaba listo y sujetó los cascos contra su cabeza, dejándose inundar por la música.

Primero, el solo de piano.

Luego, el arranque de la guitarra.

Después, un pequeño silencio.

Respiró profundamente y comenzó a cantar.


El cambio de Ryuichi habría sido alarmante para todos si ellos mismos no se hallasen boquiabiertos, envueltos por la música, hipnotizados por la imagen y, sobre todo, por la voz de Shuichi, que sonaba dulce y desgarrada, amarga y esperanzada, según la canción iba avanzando.

El trabajo musical era, sin duda, notable. Con unos cuantos de los expertos arreglos de Fujisaki aquí y allá, quedaría una pieza magnífica.

Pero lo impresionante de aquella canción era su letra, su historia. Shuichi parecía volcarse por completo en esas palabras, atrapando por completo a todo aquel que la escuchaba, hasta el punto de que algunos empleados se sorprendieron aguantando las lágrimas ante aquella letra oscura, inocente y tan real que todos se identificaban a si mismos en ella en algún momento de sus vidas.

Ryuichi frunció el ceño y su faceta adulta, esa que todos miraban extrañados, e incluso asustados, tomó posesión de sus gestos al notar como, para la parte musical intermedia de la canción, una escalofrío le recorría la espalda.

Miró a Tohma y apenas se sorprendió al ver que su eterna sonrisa titubeaba entre sus labios por primera vez en mucho tiempo. No necesitaba que le mirase para saber que estaba pensando exactamente lo mismo que él.

Esa canción era mejor que cualquier de las que Nittle Grasper hubiese hecho nunca.

Mierda.


Shuichi soltó un largo suspiro cuando la canción acabó.

No estaba seguro de haberle dado el tono ni el ritmo que tenía en la cabeza, pero por hoy, era todo lo que estaba dispuesto a hacer.

Dejó los cascos en su sitio y salió, buscando al encargado de la mesa de mezclas.

- ¿Ha valido?

El hombre asintió, pero nadie dijo nada, y fue entonces cuando se fijo en que todo el mundo le miraba más o menos alucinado.

- ¿Qué? ¿Qué, qué? ¿Quéquéquéqué? ¿Qué ocurre? – se asustó, dando vueltas enloquecido para intentar abarcarlos a todos con la vista en un difícil desafío a la física.

Ryuichi le estaba observando con una seriedad inaudita y a Shuichi le chocó ver que su amigo le dedicase precisamente a él una mirada tan fiera. Tohma le miraba fijamente con un gesto calculador que no le gustó ni un pelo, pero en el fondo parecía tan sorprendido como todos.

K le dirigía una amplia y maliciosa sonrisa que parecía gritar 'tu y yo vamos a hablar ahora mismo' y Sakano parecía estar aguantándose las ganas de abrazarlo allí mismo, con los ojillos brillantes de admiración.

Por último, sus compañeros de banda le miraban con más respeto y veneración de lo que nunca jamás había visto en ellos. Y, sin duda, parecían tan emocionados que Shuichi temió que fuesen a saltarle encima en plancha y a dejarle más destrozado de lo que ya estaba.

- ¿Alguien me puede decir que demonios le pasa a todo el mundo? Ya se que le faltan muchos arreglos y que no es exactamente nuestro estilo, pero… Bueno… Los Rolling también cambiaron de estilo y les fue bien, ¿verdad? ¿VERDAD? – acabó gritando, sacudiendo a Hiro de un lado a otro como un muñeco.

- Tío, esa canción… dijo Hiro, hablando despacito, como recuperándose de un inmenso shock traumático – Esa canción es la mejor que hayas escrito nunca.

Y como si fuesen un pelotón de obedientes soldados esperando la señal de su comandante, todos empezaron a aplaudir a Shuichi en un crescendo que acabó por emocionar al chico.

- ¿En serio? ¿De verdad os gusta?

- ¡Es genial!

- ¡Vamos a llegar a lo más alto!

- ¡Shindo, felicidades! ¡Felicidades, de verdad!

- Buen trabajo, Shuichi.

Pocas veces Shuichi se había sentido tan feliz y tan lleno de esperanza. Su vida era una mierda, estaba a punto de perder al amor de su vida en una estúpida apuesta con su orgullo, echaba de menos ser el crio despreocupado y alocado de siempre, pero por fin, su sueño estaba haciéndose realidad.

Por fin tenía opciones, opciones reales y tangibles, de triunfar de verdad en aquello que más disfrutaba: la música.

A pesar de todo, hubo dos personas que no se sumaron a la fiesta. Ryuichi le dirigió una penetrante mirada a Tohma y, los dos a una, salieron de allí sin apenas ser vistos por el resto.


Noriko atravesó la puerta del despacho de Tohma con la mosca detrás de la orejas. No era nada habitual que la llamasen de improviso en mitad de la mañana, y menos aún que tuviese que ir 'de inmediato' a la oficina.

Sin embargo, cuando entró y vio el panorama, comprendió que algo gordo pasaba.

Tohma miraba desde uno de los sillones a través del inmenso ventanal tras su escritorio, con una expresión pensativa que, por lo general, no solía traer nada bueno. Ryuichi, por su parte, estaba encogido en el otro sillón, con la barbilla apoyada en las rodillas, Kumagoro olvidado en un rincón y un gesto que, a cualquiera que lo conociera mínimamente, le haría correr automáticamente en dirección contraría, huyendo de los problemas que estaba a punto de traerle.

- Y bien, ¿dónde está el fuego? Qué sepáis que he tenido que cancelar mi cita en la peluquería, y eso puede tener consecuencias mortales para vosotros dos.

Tohma le dirigió una breve sonrisa, pero Ryuichi se limiró a lanzarle algo por el aire. Noriko lo atrapó como pudo y lo miró con curiosidad. Un CD virgen con el logotipo de NG y nada más escrito en él.

- ¿Qué…?

- Escúchalo – indicó Ryuichi, lacónicamente.

Cada vez más extrañada, Noriko buscó el reproductor, puso el CD y pulsó el 'Play', escuchando un tema totalmente desconocido para ella. Cuando acabó, se quedó mirando fijamente la mini cadena.

- ¿Y? Es buena. Increíblemente buena, si queréis mi opinión. ¿Qué pasa con ella?

- Que no es nuestra, eso es lo que pasa – masculló Ryuichi enfadado, y Noriko, decidiendo que con esa actitud iba a ser imposible dialogar con su amigo, le dirigió a Tohma una mirada interrogante.

- ¿Reconoces la voz? – preguntó el rubio con suavidad.

- Llamadme loca si queréis, pero juraría que es Shuichi. Aunque apenas si se le parece.

- Eso que tienes entre las manos es una copia de la maqueta que Shindo acaba de grabar – explicó el hombre muy lentamente, como digiriéndolo – El que, muy probablemente, será el nuevo single de Bad Luck.

Noriko miró fijamente a sus dos amigos, viendo cobrar forma a sus sospechas.

- Ya veo. Así que el problema e…

- Que la canción es brillante, como has podido comprobar tu misma – confirmó Ryuichi sin mirarla.

- Y eso nos afecta a nosotros en que…

- Íbamos a tocar en Ryuhoshi, justo antes de Bad Luck. El acuerdo ya está firmado. Y no podemos enfrentarnos a esto sin salir derrotados. Y de manera aplastante – informó Tohma.

- Pues anúlalo – dijo Noriko de forma práctica – Sinceramente, no entiendo a que viene tanto drama.

- El drama viene, Noriko, a que no pienso dejar que Bad Luck aplaste a Nittle Grasper como si fuese un grupo de segunda, y mucho menos sin presentar batalla – estalló Ryuichi poniéndose en pie, más enfadado de lo que sus compañeros le habían visto nunca – Y si nosotros vamos allí a hacer lo de siempre y luego ellos tocan esa maldita canción, eso será exactamente lo que pase. Habrán ganado. Serán mejores. Y no pienso permitir que ocurra.

- Cálmate, Ryuichi. Sinceramente, creo que estáis sacando las cosas de quicio. Todos sabíamos que este día llegaría, antes o después…

Noriko enmudeció cuando la mirada de fuego de Ryuichi le impactó de pleno.

- Algo pasa con Shindo – meditó Tohma – O ha madurado (Dios no lo quiera) o le ha ocurrido algo serio. Esa ropa, esa actitud, esa forma de cantar…

- Hablaré con él – terció Ryuichi - ¿Qué hacemos con el concierto?

- Podríamos… No sé, tocar una canción nueva… - sugirió Noriko, sintiéndose pequeña antes semejantes mentes criminales.

- No, mejor aún – corrigió Tohma, volviendo por fin a sonreír y haciendo que el mundo volviese a girar sobre su eje – Tocaremos una nueva canción… con Bad Luck. Shindo nunca ha aguantado la presión de cantar contigo, Ryuichi. Después de actuar con nosotros, no podrá llevar a cabo su actuación. No correctamente, al menos; nos encargaremos de presionarle adecuadamente en los ensayos. Y eso nos dará tiempo para ganarles la mano antes de que salga su disco.

Ryuichi le miró pensativo durante un momento antes de esbozar una sonrisa complacida.

Por algo Tohma era el verdadero líder de Nittle Grasper. Sus métodos podían no ser lo más éticos, pero no cabía duda de que sus planes eran brillantes.

- ¡Eso es cruel y mezquino hasta para ti, Tohma! – exclamó Noriko, asqueada.

- Los negocios son los negocios.

- ¡Bad Luck está dando millones a tu discográfica y tú se lo vas a agradecer boicoteándoles!

- Yo les estoy dando la oportunidad de cantar una canción con el grupo líder del momento. Es problema de Shindo. Si no tiene plena confianza en sus capacidades ni fortaleza para soportar la presión, no debería haberse metido en este mundo.

Noriko bufó, frustrada.

- ¡Y a ti, Ryuichi…! ¡Debería darte vergüenza! ¡Shuichi es tu amigo! ¡Deberías…!

Pero Ryuichi la estaba mirando con ojos de cachorro, abrazado a Kumagoro, mordiendo una de sus enormes orejas con los ojos brillantes, a punto de llorar.

- ¡Noriko me grita, Kumagoro! ¡No me quiere! ¡BUAAAAAAAHHHHH!

- Ryu-chan, sólo digo que Shuichi…

- Shu-chan es nuestro amigo. ¿A que sí, Kumagoro?

Noriko se dio por vencida y cogió su bolso y su chaqueta de un manotazo.

- Haced lo que os de la gana. Llamadme para los ensayos, pero yo no quiero tener nada más que ver en esto.

Y al ritmo de "¡Locos! ¡Todos locos! ¿¡Es que no hay nadie normal aquí?", se marchó dando un portazo y dejando al pobre Ryu-chan berreando como un loco.

CONTINUARÁ…


Cajoncillo desastre: Un nuevo capitulo, que es algo más largo que los anteriores para compensar la pequeña tardanza. Como comenté, comencé las clases, y logré conseguir subir hoy el capitulo solo a expensas de quedarme ayer hasta la noche adelantando trabajo, pero lo que sea por mis lectoras y sus reviews! Bueno, Shuichi emocionado con la perspectiva de triunfar definitivamente (aunque triste porque lo este consiguiendo a expensas de estar separado de Yuki), Tohma con sus malevolos planes y Ryuichi en modo 'celos profesionales' (y veremos que más). La trama cada vez se va liando y liando, si no fuese porque esta vez he sido una buena chica y ya escribí la secuencia de eventos, temería no poder desenrredarla. Pero podre, y pronto!
Llevo bastante tiempo queriendo contestar reviews, pero ando tan apurada solo para subir el capitulo que no me da para nada. Aún así me gustaría contestar, así de forma general, a un par de cuestiones que me plantearon allá. Lo primero, es que ciertamente los personajes (especialmente, Shuichi y Yuki) están un poco sacados de su personalidad original. Esto es lógico, teniendo en cuenta que el fic se llama 'Revolución' y que trata, principalmente, sobre un total cambio de actitud en Shu y lo que esto representa para Yuki. Pero espero que este consiguiendo (y que vosotras os esteis dando cuenta) de que esto no pretende ser un OOC (al menos, no al uso): las personalidades de lso personajes están ahi, y aunque ahora se distorsionen por las circunstancias (la fachada de Shuichi, la depresión y la desesperación de Yuki), tarde o temprano volveran a ser ellos mismos y a comportarse como siempre. Simplemente, les falta un empujoncito (o dos o tres) a la normalidad.
Y en cuanto al OC, Miyori, que sepais que no soy muy amiga de los personajes externos a las historias (de hecho, creo que este es uno de los personajes con algo de protagonismo positivo (osea, que no sea un malo) que introduzco en uno de mis fics). Por si hay gente a la que este tipo de personajes no les agradan, que sepan que Miyori va a tener participación en la historia (para eso la introduje, necesitaba algo, un evento que precipitase todo lo que va a ocurrir en los próximos capitulos, y esa es Miyori), pero tampoco va a hacerse esto un Mary Sue o algo por el estilo, porque Miyori puede dar un empujoncito aqui y un tironcillo allá, pero la historia es de los protas, y esos son Shu y Yuki (y, en menor medida, el resto de personajes de Gravi).
Y ya esta bien, que no se que me pasa ultimamente que me enrrollo con los comentarios personales y un día de estos acabaran por ocuparme más que la historia. Muchisimas gracias por leer y, sobre todo, por los reviews, que cada día consigo más. A ver si antes de que acabe la historia llego a 200, sería mi record de todos los tiempos! Muchos besos y abrazos para todas (y si algún chico me lee, pues para él doble ración, jeje).

Ela :)

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