|
Author of 10 Stories |
s
§ Alexeigirl §
Capitulo 7.
Momentos familiares
Los miércoles y viernes por la noche Hiroaki y Toshiko solían llegar a casa mas tarde de lo normal por sus diferentes compromisos en la Televisora y la escuela de Ikebana, y por que no decirlo, para estar unos momentos mas a solas paseando por el parque, tal y como si fueran un par de adolescentes enamorados deseosos de mantener vivo el romance dentro de su reciente matrimonio sin que sus hijos lo supieran del todo.
Así que en tales días habían acordado que les correspondería a Sora y Yamato preparar la cena y sus padres se harían cargo de los trastos sucios terminando esta. Y claro que ambos habían aceptado tal convenio sin queja alguna, o al menos el chico lo aceptaba hacer luego de una ducha y tomar algún jugo frió para refrescarse, pues detestaba sentirse sucio o pegajoso, ya que no se había que olvidar que era "algo" vanidoso, y de no ser así difícilmente accedía a hacer algo.
Pero después de todo y a pesar de lo que su cara de fastidio pudiese mostrar, en absoluto se molestaba, ya que estaba mas que acostumbrado a los deberes domésticos y aunque no era un amante de la limpieza y la perfección, se mantenía dentro de lo decente y los quehaceres del hogar nunca lo habían molestado. Ahora era una forma de no perder ciertas costumbres de su antigua vida de "Hombres Solteros" y evitar convertirse en un "Niño Mimado" por las atenciones de que al tener a una atenta Madrastra era objeto, y así evitar tomarle demasiado gusto a esas cosas de "Hijo de Familia" y mantener siempre viva su independencia.
Después de todo fue criado en un ambiente netamente masculino, donde si así lo deseaba podía pasearse en boxers por todas partes, llegar a casa a la hora que le viniera en gana, rascarse el trasero si sentía ganas o eructar en la mesa sin ser mal visto, pasar la semana sin preocuparse se había trastes limpios y ropa limpia y planchada, tenían su propia "organización" y habían sobrevivido, así que no podía ser de ninguna manera mala…para ellos.
Un estilo de vida sin mayores complicaciones y mucha libertad.
había sobrevivido años sin los cuidados femeninos, así que, por mas cómodos y agradables que fueran, deseaba seguir sin necesitar de ellas…aunque admitía que de vez en cuando…muy de vez en cuando, era agradable ser mimado un poco.
Y de pronto se había visto lleno de tantos cambios y limitaciones que a veces le resultaba fastidioso: Horarios para el baño y la comida, cajones que no debía abrir, palabras que no podían ser dichas, modales y buenas costumbres…en fin, en realidad no era nada con lo que no pudiera vivir, pero que le hacían saber que viviendo con mujeres bajo el techo las cosas ahora eran "Diferentes".
- Ishida, ¿Podrías tomar tu jugo en un vaso limpio y no directo del envase como la gente civilizada lo hace?, Por favor.
Claro, que tampoco era como si todas las mujeres de la casa se desvivieran por atender y complacer todos sus caprichos y necesidades…al menos no su hermanastra, ella parecía ser la encargada de mantenerlo a raya, y hasta a veces parecía que de educarlo, y realmente esperaba que ese no fuera su verdadero propósito.
Siii Mama, perdona mis malos modales – y el tono ridículo que usaba en estos casos para contestarle era la clara señal de que le divertía la forma en que la chica fruncía el ceño con cara de exasperación, estaba seguro que se aguantaba las ganas de enseñarle la lengua cual niña de cinco años fuese, pero ambos sabían que estas pequeñas peleas mas bien se trataban de un "inocente" juego entre los dos.
Yamato admitía que su relación con la pelirroja se había suavizado desde "El Incidente del Tobillo" como lo había bautizado, pero aunque se divertía molestándola, aun no se acostumbraba al trato cordial con la que ella se dirigía a el desde entonces, casi como si de verdad lo viera como aun hermano al que es divertido molestar, lo que resultaba a veces un tanto incomodo y un tanto mas irónico, por que ignoraba si en realidad ese era el sentir de la chica, por que el no podía hacer lo mismo.
En alguna medida era divertido y frustrante estar con ella.
Le resultaba demasiado difícil por no decir casi imposible formar una verdadera hermandad por que entre ellos no existían esos lazos sanguíneos y emocionales que formaban una fraternidad como la que tenia con su hermano menor Takeru, y la relación que tenia con su hermano era demasiado importante para el como para sustituirla o compartirla con otra.
Y por el otro, parte de el reconocía que había algo en ella que lo atraía de una forma que trataba de ignorar, algo que había nacido ese día bajo el árbol en Shiokaze y que por primera vez le hizo creer en la magia y el destino, esas cosas dulcemente "cursis" en las que el no había creído. Sora le gustaba de alguna forma que no debía aclarar, que de ninguna forma debía agradarle mas de lo que ya lo hacia, y era su conciencia la que se lo gritaba constantemente para que no lo olvidara.
Hermanastra ahora era un sinónimo de Prohibido, eso se lo había dejado muy en claro su padre aquella noche en la que "oficialmente" se conocieron.
.- Es lo mejor…por la familia – repetía una parte de su mente casi como un mantra.
.- ¡Al diablo con todo! – le decía la otra.
Esa disyuntiva le molestaba tanto que a veces le dolía la cabeza, pero era obvio a cual de las dos debía hacerle caso…
Y era cuando anhelaba volver a su vida anterior, cuando las cosas eran mas sencillas pero:
.- Lo importante es que el Viejo es Feliz, yo solo debo acostumbrarme y llevarme bien con ella, no veo el por que no podamos ser buenos amigos.
Era lo que su mente y sentido de la lógica le decía, pero al entrar a la cocina y verla con un delantal puesto, tarareando suavemente una canción mientras preparaba algún Guiso, la palabra "Linda" inevitablemente cruzo por su traicionera mente, tal y como lo había hecho la primera vez que la vio y había sentido un extraño cosquilleo en la base de su estomago.
.- Enfríate Ishida, recuerda lo que dijo Taichi : "Las hermanas pueden ser lindas, pero también peligrosas, son de apariencia engañosa"
Y aunque sabia que un consejo de Taichi debía ser pensado dos veces antes de tomarlo en cuenta, también admitía que había uno que otro al que debía de hacerle caso, después de todo el tenia mas "experiencia" dentro de aquella extraña forma de supervivencia en el trato fraternal femenino, y esos consejos, según su amigo, podían llegar a salvarle la vida.
Como aquel hecho en que ciertos días del mes su salud mental podría ser puesta a prueba por esos extraños cambios hormonales por los que las mujeres suelen que pasar, y que en esos casos, lo mas inteligente que puede hacer un hombre era alejarse por una semana o colmarse de santa paciencia…claro, según Tai, que solía exagerar las cosas que no entendía.
.-Créeme amigo, la mas dulce e inocente gatita se convierte en una bestia infernal en "esos" días, jamás te dirán nada, pero solo basta una mirada para que tu instinto de conservación de diga que lo mejor es pedir asilo con tu mejor amigo.
.- Ah, vaya…ahora entiendo por que de pronto aparecías en mi casa con la tonta excusa de pasar una tarde de solo para chicos…Menudo cobarde eres Yagami.
.- ¡Entiende Ishida! Es el Horror, ¡El Horror!...
Sonrió al recordar esas palabras, la verdad era muy difícil imaginar a la tierna y angelical Hikari Yagami como una amenaza, pero en verdad debía serlo, por que Taichi adoraba a su hermanita, y si en "esos" días era capaz de asustarlo, la cosa en verdad debía ponerse fea.
Con un suspiro lleno de resignación volvió a su realidad mientras se colocaba uno de los mandiles que había en la entrada de la cocina y se dirigía a "La amenaza en potencia"…
.- ¿Y que estamos preparando?.
.- Sopa de miso y un poco de carne asada, ¿o seria mejor tempura?...
.- No, esta bien. Pero mi viejo a estado comiendo mucha carne últimamente…
.- Ha tu padre le gusta, y después de todo lo que trabaja, es justo consentirlo de cuando en cuando ¿no crees?.
.- Si, pero eso díselo a su acido úrico y presión a fin de mes, entre ustedes dos lo van a volver un malcriado ¿Te parece si acompaño eso con una ensalada? va a ponerse gordo si sigue comiendo así.
.- Si la preparas tu, adelante Ishida, es lindo ver que te preocupas por la salud de tu Papa.
Fue solo un comentario casual, sin ningún afán de nada, así que siquiera se molesto en mirar la expresión del chico y continuo con su parte de sus deberes.
Por su parte Yamato no admitió pero tampoco negó esto, al menos en voz alta, pero interiormente le dio la razón a la pelirroja, se preocupaba por su padre, por eso a veces le agradecía a su madre que lo hubiese dejado con el, quizás si le hubiesen preguntado, a sus ocho años ¿Con quien se quedaba?, si con papa o con mama, el mismo hubiese sido quien decidiera quedarse con su padre; si no ¿Quién lo hubiese cuidado durante esos años?, El pobre hombre era un verdadero desastre y seguramente de haberse quedado solo, hubiera sobrevivido a base de sopa instantánea, pizza y café, lo bueno es que ahora también tenia a Toshiko y Sora para cuidar de el.
.- Después de todo…Es un viejo afortunado…
Por su parte, Sora imaginaba que si para su madre y ella había sido difícil reorganizar sus vidas tras el fallecimiento de su padre, para dos hombres debió haber sido doblemente difícil, mas teniendo en cuenta que, según tenia entendido en ese entonces Yamato solo tenia recién cumplidos los ocho años.
Tan pequeño y había tenido que aprender a cuidarse y cuidar de su padre; eso explicaba por que el chico era tan independiente, había tenido que madurar demasiado pronto, a su propia manera, pero lo había hecho y por eso sentía cierta admiración y respeto por el...por supuesto que esto no se lo diría…al menos no ahora ¡Tenia que ganárselo!.
.- ¡Takenouchi!, si no pones atención, vas a rebanarte un dedo –
De pronto sintió como sus manos eran sujetadas por algo, y al reaccionar y al mirar hacia ellas encontró que ese "algo" no eran mas que las manos de su hermanastro que se encontraban encima de las suyas y habían evitado que se cortara con el cuchillo mientras sus pensamientos la habían distraído de su labor en la cocina.
:- ¡Ups!, Gracia-as – al tratar de girarse un poco, suponiendo que el chico se encontraba a su lado, se percato de que no era así, Yamato se encontraba detrás de ella, lo suficiente para invadir su espacio y hacerla sentir un poco inquieta, además de poder percibir el suave aroma a menta que despedía su piel por el baño, era…agradable…demasiado, y en ese momento deseo imaginar que el repentino acaloramiento que sentía en su cuerpo se debía a su cercanía a la estufa y no por lo calido que parecía ser el cuerpo de su hermanastro.
.- ¿En que estabas pensando? – Yamato sonreía divertido al ver como la pelirroja se sonrojaba ligeramente preguntándose internamente si aquello se debía por su distracción o por su cercanía. Como fuera, era imposible no pensar que se veía linda con esa expresión desconcertada.
.- En nada especial…solo…que eres muy atento con tu padre…eres un chico muy amable Yamato, Hiroaki – San es muy afortunado de tenerte como hijo. – aturdida como estaba, Sora no pudo evitar ser sincera con su respuesta, la cual provoco un sonrojo similar al suyo en el rubio, pero como había esquivado la mirada del rubio no pudo notarlo.
.- Tonta, no digas tonterías y mejor fíjate en lo que estas haciendo, una comida bien cocida no significa bien quemada ¿de acuerdo?…¿De que ve esta chica, le gusta burlarse de mi?. – caviló confundido dándole un ligero coscorrón y volteándose falsamente ofendido, era la segunda vez en menos de diez minutos que su hermanastra le hacia un "cumplido" así.
.- ¿¡Eeeeh! ¿Estas insinuando algo?...
No era la primera vez que recibía un elogio de un chica, pero si era la primera en que no elogiaban su físico(a los que si estaba muy habituado) sino a su forma de ser, que habían mostrado mas interés por ver dentro de su interior. Y no acostumbrado a ello, no pudo evitar sentirse incomodo…. o mas bien confundido.
Sora en definitiva era diferente a las chicas que lo rodeaban.
.- Takenouchi, no es por nada, pero a tu comida le hace falta un poco de especias, claro si quieres realzar su sabor.
.- Aaah, ahora resulta que eres un experto cocinero. – comento con un tono de molestia, pero por la sonrisa en su rostro se podía ver que no era así.
.- No, pero apuesto que tengo mas experiencia y sazón que tu.
.- ¿En serio? Pues a tu padre le ha gustado mucho todo lo que he preparado y hoy no sera la excepción, adorara mi carne.
.-Ja, pues te apuesto que tu madre amara mi ensalada, mas aun si le agrego mi súper ingrediente especial.
.- ¿Ingrediente especial?...¿Y se puede saber de que se trata? ¿o me vas a decir que también es súper secreto? -
.- ¿Secreto? Claro que no, es mas que obvio que el ingrediente especial que hará que Toshiko ame mi cocina es…Mi encanto.
.- Por Dios, ¡Cuanta humildad Ishida!, Te lo advierto, las mujeres Takenouchi no caemos en trucos baratos como ese.
.- ¿Estas segura? Recuerda que tu madre sucumbió ante el encanto Ishida de mi padre (sea cual sea que tenga) y si me lo propusiera tu…
.- Yo ¡Nada!, ¿Quieres dejarte de juegos y terminar de una vez con esa ensalada? Nuestros padres no tardan el llegar y ahora por eso ¡Te toca poner la mesa!.
.- Aash, ¡Que aguafiestas eres "Hermanita"!
A manera de su respuesta, Sora lo miro fijamente mientras sujetaba un afilado cuchillo de forma amenazadora, el mensaje era claro: "cállate si quieres vivir", y Yamato, siendo el chico inteligente y precavido que era, decidió guardar silencio y continuar con su parte de la cena.
Siguieron así , conversando de cosas rutinarias e intercambiando "amablemente" sugerencias de cocina; y en ese momento estaban tan entretenidos que no se percataron de la presencia de Toshiko y Hiroaki, quienes los observaban atentamente desde afuera de la cocina.
La escena de ver a sus hijos conviviendo de esa manera los tranquilizaba en demasía, pues a partir de que habían comenzado a vivir todos juntos, notaron las pequeñas fricciones que empezaron a surgir entre ellos, y aunque sabían que hasta cierto punto era normal no dejaba de preocuparles, después de todo ambos eran unos adolescentes independientes, y entre otras cualidades y defectos, eran terriblemente tercos, así que era obvio que la convivencia entre ellos no iba a ser nada fácil.
Pues al ver de sus respectivos padres, Yamato y Sora eran similares en sentidos opuestos.
Pero ambos adultos habían decidido dejar que las cosas simplemente pasaran y permitir que el tiempo hiciera lo suyo, confiando en su madurez y buen juicio, algo que de alguna medida ambos tenían.
Y ahora gratamente veían que las cosas entre ellos eran mas cordiales….dentro de lo que cabía.
.- ¡Ey! ¿Desde cuando están ahí? – oyeron exclamar de pronto a Yamato, habían estado tan sumergidos en sus propias y similares cavilaciones que no se percataron de que el chico, disponiéndose a preparar la mesa había notado su presencia. – Ey, Takenouchi, tenemos dos espías aquí ¡Puedes creerlo!- este ultimo comentario y que los señalara en el acto, le valió al rubio un sonoro (y muy doloroso) coscorrón por parte de su padre.
.- ¡Mama, Hiroaki! ¿Nos estaban espiando?
.- No hija, de ninguna manera hacíamos eso, solo llegamos un poco mas temprano y no quisimos interrumpir tan lindo momento, ¿Verdad Hiroaki?.
El hombre asintió ante el comentario de su esposa, aunque claro, no iba a admitir ante ella que al menos por su parte su intención si era espiar, claro, todo con meros fines informativos.
.- Nos alegra ver que ya se llevan bien, ya casi parecen hermanos…- agrego el adulto, aunque recalco esto ultimo mirando fijamente a su hijo.
Sabia del magnetismo que tenia su hijo con las chicas, y esperaba que fuera conciente de que había algunas que estaban fuera de su alcance, y que Sora era una de ellas.
Además lo que menos deseaba era que se repitiera lo mismo que con aquella chica de la cual no recordaba muy bien el nombre…ambos lo habían pasado realmente mal debido a la imprudencia de su hijo…pero también admitía que gracias a ello, el chico había madurado…en lo que cabía.
.- …Aunque, si Sora-Chan no fuera ahora mi hija…me gustaría una chica como ella para el cabezota de Yamato, sabe mantenerlo a raya…- Y es que al adulto realmente le tenia aprecio a la hija de su esposa, tenia su carácter, pero también solía ser tierna, centrada e inteligente, muy diferente a aquellas chiquillas con la cabeza llena de aire que solo piensan en la moda y tener un novio "Cool" como decían.
Yamato capto la advertencia de su padre en sus palabras, pero para el no era necesario que se lo recordara, lo tenia mas que presente.
Si, Yamato-Tan* es como un pequeño y latoso hermanito -Contesto por su parte Sora, ajena al significado de aquellas miradas entre padre e hijo, y con el ingenuo deseo de molestar un poco a su hermanastro.
"¿Tan?" Takenouchi, te recuerdo que tenemos la misma edad y de hecho soy tres meses mayor que tu –
Solo son unos meses Ishida, además es obvio que soy mas madura que tu.
¿Madura?... Bueno, no objetare nada a eso por que a veces te comportas como una abuelita.
¿Abuelita? – esta bien, admitía que le había salido el tiro por la culata pero de ahí a insinuar que era como una abuelita, era demasiado.
Chicos, tranquilícense, recuerden que tienen que llevarse como hermanos –
Interrumpió Toshiko antes que se desatara una batalla verbal entre ambos adolescentes por que estaba segura que ninguno de los dos cedería si los dejaba así.
Sora tuvo que suspirar profundo mientras se recordaba que debía ser paciente y no caer tan fácilmente en las provocaciones del chico si no perdería ese curioso juego, aunque también la parecían divertidas aquellas inofensivas peleas.
Yamato también lo disfrutaba pero ciertamente estaba desarrollando cierta aversión por aquella palabra que sus padres parecían recalcarles a cada momento.
¿Hermanos?
Al único hermano que deseaba reconocer como tal era a Takeru Takaishi, y de ninguna forma Sora podría llegar a ser tal, quizás ignorase mucho acerca de las mujeres en este aspecto, pero si sabia que a las hermanas no te hacían sentir la inquietud que con ella sentía constantemente.
.- Oigan, no se ustedes pero ya me muero de hambre y ahí adentro huele delicioso –
El solo comentario de Hiroaki basto para que en el rostro de ambos adolescentes se dibujara una sonrisa y sus miradas se encontraran retadoramente, ahora sabrían cual comida de las dos preferían sus padres…
Claro que su vanidad no fue satisfecha de ninguna manera, a ambos padres les había encantado el menú que los chicos habían preparado por igual, pero también los conocían demasiado bien como para saber lo que esas miradas retadoras implicaban, y sabían que para sus hijos aquello mas que un "empate" era una competencia que continuarían la próxima semana.
.- …Adolescentes…- Suspiraron resignados ante la idea de una batalla sin final.
.- ¡Ah! Por cierto hija, Ya recogí tu uniforme nuevo, ¿Quieres probártelo?
.- ¿En serio Mama? ¡Genial! Déjame verlo.
Toshiko extendió un par de cajas que la chica tomo con sumo entusiasmo llevándolas consigo a la sala; desde donde estaba no podía ver que era cuando las abrió, pero el rubio si vislumbró la oportunidad perfecta para seguir con su pequeño juego .
¡Realmente se divertía fastidiándola!.
Cuando su Takeru solía visitarlos en su antiguo departamento, le gustaba meterse un poco con el, cosas como ponerle demasiado picante a su comida, o hacerle preguntas poco decorosas, y uno de los privilegios de hermano mayor era que el no podía hacerle ni decirle nada…pero con Sora era doblemente divertido.
.- ¡¿Uniforme nuevo? Takenouchi…¿Tienes problemas de peso?, Bueno, es comprensible, ninguna chica en su sano juicio comería un litro de helado, hamburguesas o alitas de pollo con tanta tranquilidad como tu; así era obvio que subieras de peso, te recomiendo una dieta de lechuga y jitomate además de…- Una caja se estampo en su rostro - ¡Eey! Eso duele …Bueno Yamato, deberías haberlo sabido, todo tiene un limite, y el peso de una chica seguramente lo es – se lamento en sus adentros mientras se frotaba su adolorida y ahora también enrojecida nariz.
.- Para que te lo sepas, mi metabolismo es bastante rápido y no subo de peso con tanta facilidad, y a diferencia de cierta persona que pasa parte de su fin de semana tirado en el sofá con una enorme bolsa de papas fritas viendo películas de acción, ¡Siempre he hecho ejercicio! ¡Zoquete!.
.- ¿Me-me dijo Zoquete?
El impacto que recibió por esta palabra fue grande, tanto así como cuando su hermanastra le mostraba orgullosa las prendas que colgaban en sus manos, esto lo dejo igualmente o mas impactado y no solo a el, también su padre se mostró aturdido al ver aquellas prendas.
.- E-e-eso es…- apenas lograron articular los dos.
.- ¡El uniforme del Club de Atletismo de la escuela!, me he unido a el y empiezo pasado mañana. - Dijo orgullosa la chica.
Padre e hijo se quedaron anonadados ante aquellas prendas, el uniforme deportivo de la escuela consistía obviamente en un pans para los días en que no hacia demasiado calor o dependiendo de la actividad, así que para los que deseaban estar mas cómodos, era un short a medio muslo con una holgada playera o hasta una sudadera encima…pero en especifico el uniforme para el club de atletismo era…
.- Pero eso es…demasiado …-
.- Pequeño.
…Y entallado, el Short era mucho mas pequeño que el tradicional que al menos era ligeramente holgado, pero este era extrañadamente justo , y a parte tenia una ligera abertura a los costados, y ni que decir de la playera, su material elástico seguramente se moldeaba perfectamente al cuerpo, Yamato casi podía jurar que solo por unos centímetros mas y los delgados tirantes que llevaba, aquella prenda casi podía parecer uno de esos Tops que poco dejaban a la imaginación mas que una playera deportiva..
.- No es…demasiado…pequeño…ajustado y revelador – repuso Yamato, procurando que la palabra "Indecente" no saliera mas allá de su boca.
.- ¿Eh? No para nada, así debe ser para mayor comodidad y libertad de movimiento, ¿Es que no lo habías visto antes?-
¿Qué si no lo había visto antes? ¡Claro que lo había hecho! Y no solo el, también todos los chicos de la escuela y todos comentaban lo sensuales que se veían las chicas que lo portaban.
La idea de que vieran con esos mismos ojos a Sora le desagradaba.
.- ¡Ya estoy ansiosa por usarlo! – repuso emocionada la pelirroja dispuesta ya a subir a su habitación y probárselo.
.- ¿Usarlo?...O-oye, espera…no es que me importe pero ¿desde cuando te interesa el atletismo?...si mal no recuerdo, te lastimaste corriendo en la pista.
.- Ah, eso. Fue solo una distracción…Takeshi pertenece al club, y me ha hablado tanto de cómo lo disfruta que me convenció, además dice que tengo excelente forma, así que hice una prueba y me aceptaron…
¿Una Prueba? ¿Atletismo? ¿Cuándo había pasado eso? Además…
.-¿Takeshi?...¿el mismo chico por el que saliste lastimada?…- Magnifico, y ahora saltaba a la conversación el nombre de aquel chico.
.-Si, el mismo, y ya le lo había dicho, fue un accidente, ambos íbamos distraídos…- comento con naturalidad ignorando el creciente enojo que estaba sintiendo Yamato, un tanto por imaginarla bajo la mirada de todos con ese provocativo uniforme y otra por ver involucrado a aquel chico en el asunto. Algo tenia que hacer, y lo único que se le ocurrió fue:
.- ¡¿Por qué no practicas algo como Judo o Kendo? Creo que va mejor contigo…algo mas…rudo.
Sora detuvo sus pasos justo cuando estaba por subir a las escaleras.
.- …Algo mas…¿Rudo? ¿Estas insinuando algo Ishida? .- pregunto esperando que el rubio no estuviera insinuando lo que creía que estaba insinuando, pero cierto brillo de enojo ya comenzaba a vislumbrarse en sus ojos carmesí.
Toshiko y Hiroaki, que se habían mantenido al margen de esta pequeña conversación, se dieron cuenta de que el chico se estaba metiendo el terreno peligroso, primero se había metido con su peso, y ahora insinuaba que era una chica ruda a la que le iban mejor deportes similares a ella, al menos ellos se habían dado cuenta, pero no así Yamato.
.- No insinuó nada, solo es una pequeña observación, ese uniforme no te va para nada, y en mi opinión deberías usar algo mas que cubra mas tu cuerpo por que tu no…
¡Pack!
El joven Ishida, nuevamente, no pudo terminar lo que estaba diciendo, la caja que anteriormente se había estampado en su rostro, había encontrado otra vez el camino a su cara en mano de la misma pelirroja, pero ahora con mucha mas fuerza.
.- Yamato…¡Eres un Idiota!
La escucho exclamar enfurecida antes de correr a toda prisa por las escaleras, y encerrarse en su habitación tras azotar enérgicamente la puerta tras ella.
.- ¿Pe-pero que?
Yamato se sobaba la cara una vez mas desconcertado por la reacción de la chica.
.- Oi, Toshiko ¿Qué le pasa a tu hija? No dije nada malo ¿O si?
Como única respuesta, la mujer suspiro profundamente, dirigiéndose a la habitación de su hija y hablar con ella, pero en el camino comento:
.- Yamato – Kun, creo que estas desarrollando cierto complejo de hermano mayor por Sora, eso esta bien, me alegra que te preocupes por mi hija, pero medita un poco mas tus palabras antes de exteriorizarlas… Sora puede ser un poco temperamental.
.- ¿Eh?
Confundido, Yamato trato de decir algo, pero antes de que lo hiciera recibió un sonoro coscorrón de parte de su padre, el segundo de la noche. Y antes de que pudiese protestar, el hombre puso mandil y esponja en sus manos.
.- Gracias a tu brillante "observación", lavaras los platos de la cena esta noche.
Y sin mas, el adulto se dispuso a sentarse frente al televisor y relajarse con una buena película.
.- ¿Eeeeeh? ¡Papa! ¿Qué hice?
Trato de protestar pero parecía que esa noche todo el mundo lo golpeaba e ignoraba a su antojo.
.- ¡Rayos!
Resignado, fue directamente a la cocina para cumplir su castigo, preguntándose todavía el por que de la reacción de la chica cuando las cosas ya iban tan bien entre ellos.
.- Debe ser por lo que dijo Tai, ¡Las Hormonas!
Fue su sabia conclusión, sintiendo que de ahora en adelante comprendería mejor a su amigo.
Tan: Es una forma Tierna del Usual "Chan".
¡Mil Gracias por leer! ^0^
§ Alexeigirl §