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Otro fic mas, este es un Draco/Hermaione. Todo comienza cuando un pequeño frasco cae y desde ese momento sus vidas cambiaran para siempre. Un pequeño proyecto, celos y mucho amor entre nuestros protagonistas…
UN AMOR INESPERADO-CAPITULO 1
Malfoy era un muchacho de 17 años y muy “reclamado” por las chicas, aunque el no las tomaba en cuenta.
me aburren. – solía decir cuando una venia a darle una carta que él no se molestaba a leer. – creo que me quedare soltero. Todas las chicas de sangre pura no tienen cerebro. Pero voy a casarme tarde o temprano con una sangre pura ¡por supuesto! – dijo el rubio.
pero ¿piensas en alguna sangre sucia? – le pregunto su enorme amigo Goyle.
dices estupideces. Nunca me fijaría en una asquerosa sangre impura. – contesto. Pero sus palabras no coincidían con sus pensamientos, que eran contrarios a las frases que siempre repetía. Todo comenzó aquel día...
flash back
20 puntos menos para griffindor!- grito cierto profesor de pociones.
disculpe profesor Snape, pero lo que hace es totalmente injusto! – exploto Hermione. Ella nunca había gritado a un profesor(sacando a la profesora de adivinación que no cuenta.)
¿a sí? – pregunto Snape alzando una ceja. – tu, Granger te quedaras después de clase para hablar sobre tu castigo. Y tu Malfoy ven luego para hablar contigo. – dijo.
La clase transcurrió sin ningún revuelo, sacando que Neville fundió su decimocuarto caldero en una semana y que Harry sumaba otro uno a la larga lista de pociones. Sonó el timbre.
- Granger. Malfoy. Aquí. – dijo Snape. Harry y Ron intentaron quedarse para escuchar mientras recogían sus pertenencias muy lentamente, hasta que Snape les pego un grito que hizo que el dúo corriera.
- muy bien. Ahora Granger a hablar sobre tu castigo. Limpiaras todos los frascos de mi despacho con un estudiante de mi confianza que te estará vigilando ya que mi tiempo libre no va a ser interrumpido por una alumna como tu. Ese alumno eres tu Malfoy. Aceptas? – le pregunta mirando al rubio.
– claro que acepto. – contesto.
- muy bien. Y si rompes algún frasco... yo no volvería a esta clase siendo tu. Te arrepentirás... mañana en mi despacho a las cinco. Sé puntual, Granger.
Voy al despacho de severus a supervisar a esa sangre sucia. Me apoyo cerca de la puerta, pero tapado por una armadura ya oxidada por el tiempo. Ya es tarde. Cinco y cuarto. Ahí la veo venir corriendo y su cabello volaba a causa del viento que provocaba su corrida. Es linda. ¿Pero que estoy pensando? Llega y yo salgo de mi escondite y le digo
llegas tarde.
ya lo sé. Hola Malfoy! – me saluda irónicamente alegre. Me gusta cuando se comporta así. Le abro la puerta para que pase. Lo hago con una pose caballerosa(no sé sí me explico con lo de pose caballerosa...)y ella la acepta con esas poses de dama antigua. Luego entra. Le doy un trapo que estaba sobre el escritorio y ella empieza a limpiar centenares de frascos colocados sobre toda la pared del despacho. Los frascos tenían el polvo y suciedad impregnada a sus paredes. Esos francos contenían cosas realmente asquerosas(y no quiero ponerlas por razones higiénicas). Ella los limpio sin queja alguna. Mas tarde materializo una escalera muy alta con magia desconocida para mí para limpiar los frascos de los estantes superiores. Cuando ya esta terminando un frasco del anteúltimo estante yo me acerco sigilosamente para tirar un frasco y que Severus la rete por eso. Pero no podía. Ella se percata de mi presencia y yo tuve la tonta idea de tenderle la mano y decir:
¿te ayudo a bajar? – yo iba a sacar la mano, por supuesto, pero el suave roce de sus dedos al tocar mi mano me lo impide. Ella me miraba dudosamente. Cuando ya estaba por bajar un frasco cae derramando todo su contenido: una especie de cerebrito color verde y con un jugo pegajoso color amarillo mostaza que largaba un olor nada agradable. El problema fue verdaderamente que Hermione cayera en mis brazos al patinar con aquélla mezcla pegajosa. Pero lo más vergonzoso fue que su rostro estuviera demasiado cerca de mi rostro. Cuando nuestras bocas se estaban acercando la escalera cae haciendo un ruido estrepitoso que corto la escena. Ella se paro y se fue directo a la puerta. Pero cuando tomo la manija para abrir dijo:
nos vemos, Malfoy. – luego sonrió y se fue dejándome atontado y con una sustancia pegajosa para limpiar.
fin de flash back
Un rubio estaba en su sala común sentado en un sillón a eso de las cinco de la madrugada pensando. Pensando en una castaña que le quitaba el sueño. No sabia que hacer. Era imposible que la sangre sucia de Hermione Granger le gustara a él, Draco Malfoy! Un apuesto joven de familia sangre pura. Debía actuar. ¿Pero cómo? No tenia la respuesta a esa pregunta.
– solo improvisare.- se dijo a sí mismo. Con este pensamiento y esa muchacha en su mente se fue a dormir, aunque solo fuera por unas horas a su cama. Aunque iba a soñar con esa muchacha que hasta en sus sueños estaba.
Draco se levanto temprano. Casi no había dormido, pero en ese corto plazo solo soñó con Hermione. Soñó como la iba a conquistar. Pero todos eran como novelas mexicanas, aquellas que siempre terminan bien. Pero tengo un plan. Bajo hacia la biblioteca, lugar que la castaña siempre estaba a esas horas de la mañana. Entro y allí la vio. Estaba leyendo un libro muy grueso y viejo. Ella estaba muy concentrada leyendo ese libro, así que Draco se acerco sigilosamente(siempre mirando a los costados para ver si alguien se acercaba) y llego. Le puso la mano en el hombro, ella se dio la vuelta bruscamente.
¿qué haces Malfoy? – me pregunto, aunque con una ligera sonrisa.
vengo a hablar con vos. Puedo? – dijo.
Sí. Pero salgamos por que sino nos van a echar. – dijo cerrando el libro que echo polvo y luego guardándolo en un estante.
vamos. – dijo. Yo la seguí.
aquí! – me señalo el baño de los prefectos. Ya que habíamos subido un par de pisos. Entramos luego de dar la contraseña(por el roble, el fresno y el espino)se internaron. Se sentaron en el piso.
¿te diste cuenta que estamos en nuestro ultimo año en hogwarts? – pregunte.
es cierto. – respondió Hermione con la cabeza gacha.
¿por qué te pones mal? – pregunte angustiado. Ella me miro con los ojos brillantes.
pues... hay cosas que no he hecho y me arrepiento de no hacerlas. Mejor dicho no he hecho las cosas que sentí. No respondo a mis sentimiento, solo la lógica y el estudio. – dijo.
tenes que hacerle caso a tus sentimientos. – le dije. Ella me miro confundida.
¿quién lo hubiera dicho? Malfoy hablando amistosamente con una sangre impura sobre los sentimientos. – me dijo.
lo que pasa es que yo respondo a mis sentimientos. Sé que esto suena muy cursi, pero lo importante es que no se como ni cuando me fije en una sangre sucia. – le dije. Ella se quedo boquiabierta.
¿qué? – me pregunto confundida.
tienes derecho a saber. Creo que me volví loco. Me gustas. Me gustas Hermione.- La muchacha a pesar de todo sonrió. Y hizo algo que nunca pensó que haría. Me abrazo, dejándome sin aire, pero con mas fuerza y alegría que hace tantos años no sentía.
Una castaña lloraba en brazos de un rubio preocupado.
¿qué pasa Hermione? – le pregunta finalmente.
Quién lo hubiera dicho ¿no? Hace ya tres años que salimos. – responde.
por eso no podes estar así. – contrario el rubio. Ella negó con la cabeza.
pero paso algo malo. Muy malo, Draco. – dijo muy triste.
mira, Hermione. Que nosotros hallamos hecho el amor no es para nada malo. – le digo ya enojándome.
Sí, sí. Pero ¿ya cuantas veces fueron? – me pregunta.
¿qué? Pues sinceramente... ya perdí la cuenta. – le digo tratando de ser gracioso, pero eso la empeoro.
¡que cosas dices! Es cierto. Lo habremos hecho ya varias veces, pero tampoco para perder la cuenta! – me dice. Después de unos segundos un mal presentimiento azoto mi mente.
¿porqué te pones así? ¿Qué tienes que decirme Hermione? – pregunto. Ella empezó a temblar. Dudosa.
pues sí. Pero dudo que te interese. Ya sé que as estado conmigo solo por estar y no por amor ni nada semejante. – soltó Hermione.
¿qué? ¿Me hablas en serio? ¡Yo te amo Hermione! – le digo casi gritando. Ella sonríe ligeramente.
pero te vas a enojar si te lo digo... - dice pero yo la interrumpo.
dilo Hermione!
¿quieres que te lo diga? Bueno. Estoy embarazada!- grito muy nerviosa. Yo no sabia como responder. Habíamos salido tres años. Tantas cosas habían pasado... mejor no entremos en detalles, es privado. Soy muy joven para ser padre pero yo me lo busque ahora a afrontar las consecuencias. Oh no! Hermione me esta mirando y yo aquí pensando!
te amo Hermione. – le digo. Luego la abrazo y lo doy un tierno beso.
¿eso que significa? – me pregunta tímidamente.
¿es que no es obvio? – le pregunto alzando una ceja.
¡te amo Draco!-
Pues sí. Un embole se armo luego de que los padres de Hermione y mi madre se enteraron, pero bue. La cosa es que nos re retaron. Mi madre por poco de deshereda. A Hermione por poco la matan. Vino llorando a mi casa. Si no les había contado tengo mi propia casa ya que mi madre me echo de la mansión Malfoy. Volviendo al caso. Bueno, Hermione vino llorando a mi casa ya que los padres la habían retado muchísimo y que le habían dicho que yo la había degenerado. Me reí cuando me lo contó. Jaja. Pues, ahora vive conmigo. Tiene unos cuatro meses. Y debo admitirlo: tengo miedo. Nunca pensé que seria padre tan joven y que seria con Hermione Granger!Pero, pues aquí me veo. Ella esta sentada en el sofá mirando televisión. Es una cajita a la que ya le estoy tomando cariño. Voy a ir al ministerio de la magia a buscar laburo. Podía haber ido a san mungo, pero eso de salvar vidas no me tienta en lo mas mínimo. Pues, tomo mi túnica y desaparezco por la chimenea, pero sin antes despedirme de Hermione con un beso. Llego y me dirijo hacia el despacho de oddwold, el nuevo ministro ya que a Fudge lo mato un mortifago. Le digo que necesito un empleo urgente.
– valla, un Malfoy pidiendo un empleo urgente. Pues. Creo que estarías bien en el departamento contra el mal uso de los aparatos muggles. Veo que no as estudiado sobre ellos, pero por lo que se vives que una. Puedes empezar la semana próxima.- a mi no me quedo mas que aceptar. Necesitaba el dinero urgente. La semana paso rápidamente y me dirigí hacia el departamento. Era un lugar re chiquito. Estaba Arthur Weasley y yo iba a ser su compañero. Uff. A los pocos días me di cuenta de que era un maniaco de los muggles. Pero era una buena persona y eso no me gustaba mucho. Aparte era un Weasley! Pero era un buen compañero que me enseño todo lo que debía hacer. Ya el primer mes que llevaba trabajando hay el ministro fue a buscarme. Dijo que había hecho un buen trabajo. Se acerco al pequeño escritorio y dejo un regalo para Hermione y un pequeño saco de galones. También le pago a Weasley. Luego se fue. De repente apareció una lechuza blanca. Yo ya sabia que era de Potter. Le saque el pergamino de la pata y empecé a leer.
Malfoy: Hermione tubo una recaída.
Ahora estamos en San Mungo. Ella
Pide por ti. Apúrate! Ven ya!
Harry.
Arthur!
¿qué ocurre? – me pregunta.
Hermione tubo una recaída. ¿Puedes cubrirme y explicar por que me voy?
Claro. No hay problema.
Gracias.-le digo. Luego me aparezco en San Mungo para encontrarme con una persona que odio muchísimo. Mas que ese Potter. El que quiso robarme a mi novia estaba ahí muy campante junto a la cama del amor de mi vida hablando alegremente y medio ruborizado.
¿¡QUÉ DEMONIOS HACES TU AQUÍ, WEASLEY!-