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"Imagínate Que Te Quiero."
Por Betty-Boop.
(-O-o-O-)
Resumen: AU. Minako y su mejor amigo Seiya han vivido una vida normal y tranquila hasta que Sailor Moon, la misteriosa y mundialmente conocida heroína, invade sus vidas de una manera inesperada, salvando sus vidas, rompiendo corazones pero, robando otros. Seiya & Usagi all the way, baby!
Rating: PG. Por ahora.
Parejas: Tendrán que suceder varias cosas antes, pero, será Usagi & Seiya. También habrá un poco de Yaten & Usa, Mina & Seiya y Ami & Mamoru.
Notas:
#1 - Sailor Moon era un tema que creía ya muerto para mi, respecto a escribir fanfiction. Para 'Holler' simplemente no pude encontrar la inspiración para continuar, a pesar de ver la Serie SailorStars como veinte veces. Sin embargo, mi musa trabaja de maneras misteriosas, y mírenme aquí escribiendo otro fic completamente diferente. No sé de donde salió la idea, ni de que tratará más adelante, escribo como mis manos me dirigen. Sólo puedo asegurar que mi amor por Seiya&Usa se mostrará en cada capítulo. Escribiré sin limites, lo prometo!
#2 - ... ‘Toy escribiendo lo que falta de 'Cinco Cosas Que No Sucedieron', lo juro!
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Somebody save me/Let your warm hands break right through/Somebody save me/I don’t care how you do it/Just stay (stay with me)/I made this whole world shine for you.../Just stay, stay/C'mon, I’m still waiting for you.
-“Save Me”, Remy Zero.-
(-O-o-O-)
Minako corrió lo más rápido que sus piernas le permitieron, se le había hecho tan tarde.. de nuevo. Sin embargo, le gustaba sentir los rayos del sol nacer lentamente, hasta que cubrían el último rincón de la ciudad.
“Oye!” Escuchó a sus espaldas y se sonrojó de inmediato, al reconocer la varonil voz.
“Seiya!” Se detuvo sin pensarlo dos veces. Lo saludó con una de sus mejores sonrisas, queriendo cautivar su corazón como tantas veces ya había tratado. En respuesta, Seiya le guiñó el ojo conforme se le acercaba. Minako sintió la decepción otra vez llegar a sus adentros. Seiya era así de coqueto con todas las chicas que conocía y a Minako no la trataba diferente. Sin embargo, no la pudo detener de admirar como el resplandor del sol rozaba su cabello oscuro, haciéndolo brillar tan intensamente... Al cual que sus ojos, tan llenos de pasión... Tal vez era cosa de Minako, pero podría jurar que Seiya tenía un extraño brillo en ellos, que la hipnotizaban constantemente—Al igual que a todas las chicas de la escuela—Cada vez que se lo encontraba en el, ya conocido, camino a la escuela casi todas las mañanas.
“Mina-chan, hoy entramos más tarde, acaso no lo recuerdas?” Seiya preguntó mientras colocaba su mochila sobre su hombro. Una sonrisa divertida ya formándose en su labios.
“Oh! Dios, es cierto! La profesora de Historia no nos dará a la primera hora…uy, que tonta... Creo que perdería la cabeza si no la tuviera pegada, jaja, no crees?”
“No es cierto, no eres tonta, sólo despistada.” Seiya le corrigió vehemente, causando el sonrojo elevarse a niveles inimaginables en la rubia.
“Bueno…es que la costumbre es difícil de romper, entonces!"
“Ya creo que si. Mmmm¿ya desayunaste?”
“No…” ¿P-Podía ser que Seiya Kou, su amor platónico desde la secundaria, le estuviera invitando a desayunar! La cabeza de Minako no reaccionaba muy rápido que digamos, así que, Seiya continuó caminando hacia adelante.
“Pues vamos a desayunar, yo invito.”
Acaso... se podía considerar esto una.. c-c-cita!
Sin embargo, Minako no pudo adentrarse mucho en su mundo fantasioso por mucho tiempo al ser interrumpida por otro llamado de su amigo.
“Ya voy, Seiya-kun!”
(-O-o-O-)
Capitulo 1.
(-O-o-O-)
El avión aterrizó a tierra firme sin el mínimo problema y el momento de pisar el suelo del aeropuerto llegó mucho más rápido de lo que Usagi deseó. Todavía le quedaban muchos pensamientos que meditar, como lo había hecho durante todo el vuelo, y no se creía lista para enfrentar el mundo real.
Pero... Hacer cosas que no quería era la historia de su vida. Sacrificios, siempre Usagi, realizaba. Y los hacía tan fácil como comer o respirar.
Usagi dejó caer su equipaje, el cual solamente consistía en una mochila azul, en una banca de la sala de espera y respiró hondo. Su hermana ya no debía tardar para recogerla y presentarle su nueva vida en la tierra nipón.
(-O-o-O-)
“Parece ser que Sailor Moon sigue con sus grandes hazañas.” Seiya meditó en voz alta, mientras leía el periódico y comía sus hot-cakes.
“En serio? Ahora que hizo?” Minako sintió una ráfaga de celos pasar por todo su ser al instante. Seiya admiraba, desde hace mucho tiempo, el trabajo de ‘Sailor Moon’ y siempre era de los primeros en saber que pasaba con ella. -Una completa desconocida que hace papel de heroína por todo el maldito mundo, gran cosa!-
“Capturó a unos asesinos que se disponían a robar uno de los bancos más importantes de Inglaterra.”
“..¿Asesinos?”
“Si, esos eran sus antecedentes..”
“Wow.” Trató de expresar con sincero asombro, pero no le resultó muy bien. Minako no se dio cuenta, pero al oírla, una sonrisa nació en Seiya y el joven bajo su periódico para verla cara a cara. “..Acaso¿estás celosa?”
“¿Qué! Celosa? YO¿Cómo crees!” El rostro de Minako enrojeció, para variar, delatándola de inmediato. Seiya se echó a reír.
“¿De qué te ríes!”
“Nada…” Trató de responder Seiya, pero las risas ahogaban cualquier cosa que quisiera decir. No fue hasta que vio angustia real en el rostro de su amiga, que pudo componer su postura. “Es sólo que…" Este era el momento. Seiya había pensado mucho en ello y ahora que la oportunidad se le presentaba, Seiya no estaba seguro si quería tomarla... Pero.. Al diablo, qué podía pasar? "te ves muy linda cuando estás celosa.” Por fin, su boca decidió por él.
Listo. Ahora no podía librarse de esta aunque quisiera.
Minako ahora sentía todo el calentamiento global en su rostro. Miró hacia el suelo, sin poder articular palabra. Era una imagen linda para los ojos de Seiya. Se acercó hacia su amiga-pronto-a-ser-algo-más, apoyándose en la mesa y comenzó a hablar con voz seria:
“Minako Aino…” Tomó su mano. Minako comenzó a cambiar de color, palideciendo.
-Oh, no..Dijo mi nombre completo.- Pensó ella, los nervios no dejándola reaccionar.
“Hay algo que he querido decirte desde hace tiempo. Pero, no había encontrado el momento adecuado.”
-Me desmayo…-
“Hola, chicos!”
Seiya soltó la mano de Minako y se enfrentó a quien se había atrevido a interrumpirlos. Minako irradió una mirada asesina a Rei, la hermana menor de Seiya, quien vestía una sonrisa...cruel. ‘Tenía que ser ella..’
“Hola Rei.” Le saludó Seiya, invitándola a sentarse con ellos.
“Rei¿qué haces aquí? No deberías estar en tu colegio?” Mina atacó sin parpadear. Rei frunció su ceño.
“Lo mismo digo yo.” Y miró a ambos con intriga.
“Entramos tarde, porque nuestra maestra de Historia está enferma.” Seiya explicó al notar los celos que ya podía sentir venir de su hermana. Era tan sobre-protectora a pesar de ser menor que él. Ella asintió al escucharlo, alivio mostrándose en sus facciones. Seiya no pudo evitar rolar sus ojos. Era peor que su madre y abuelo juntos.
“Oh, el abuelo dice que llegues temprano. Recuerda que él, Hotaru y yo no estaremos y mi mamá no se puede quedar sola en el Templo.”
“Sí, lo sé.” Seiya respondió, con todo el fastidio posible. El Templo era el lugar más aburrido del mundo. A veces odiaba su vida. “Oye¿puede Mina-chan acompañarme?”
“¿Por qué? Te da miedo estar solito… ”
“¿Qué? Claro que no. Pero, tienes que admitir que el Templo no es un lugar muy entretenido que digamos... a menos que los cuervos hayan aprendido a bailar o algo por el estilo.”
“No les faltes al respeto de esa manera, Seiya! Sabes que sus espíritus protegen nuestro Templo desde hace siglos!”
“Ajá, sabes que deberían hacer? Pagar los recibos que mamá gasta en su comida!”
“Seiya!”
“¿Qué? Es la verdad! Deberías tratar de verla de vez en cuando!”
Mina se mantuvo en silencio mientras presenciaba otra pelea entre hermanos, por dentro, su corazón recuperándose del infarto que Seiya le había provocado momentos antes.
Al ver que el par no acabaría pronto, pidió otra malteada de chocolate y un trozo de ese pastel de manzana que se había mirado tan delicioso en el aparador! Al cabo todo estaba a cuenta de Seiya!
(-O-o-O-)
“Esto es ridículo! Sabes que averiguará que estás aquí, verdad?” Usagi suspiró al oír la acusación de su hermana. Iban en el auto convertible rumbo a su nuevo hogar, y Usagi adoraba la sensación de las ráfagas del viento chocando contra su rostro.
Haruka notó esto al instante. No pudo evitar sonreír. “A veces somos tan parecidas..”
“Huh?” Usagi parpadeó, no teniendo idea de que hablaba ahora.
Haruka suspiró. “En fin, regresando al tema.. Crees que Yaten no te seguirá hasta aquí? El tipo es tan terco, y aún más al saber que te fuiste sin siquiera decirle adiós.”
Usagi tomó su cabeza en sus manos, frustrada y jurando que si escuchaba el nombre de su ex novio una vez más, su cabeza iba a explotar. “Podríamos hablar de otra cosa aparte de él! De cualquier oooootraaa coooosa, por favor!”
Haruka roló sus ojos. “Eres tan cobarde, Usagi-chan. Pero, cuando tengas al cantante de pacotilla tocando a mi puerta, entonces no me pidas ayuda.”
“Por qué estás de su lado ahora? Pensé que lo odiabas!”
“Si, hace un año, cuando todavía no demostraba que en verdad se preocupaba por ti.. y que te quería mucho.. Lo siento, gatita, pero Yaten no se merecía la manera en que lo has dejado... A menos que no me estés diciendo la verdad—”
“Él no me hizo nada, Haruka, eso te lo aseguro.”
”... Entonces?”
Usagi cerró sus ojos, sintiéndolos humedecer. “... Se enteró.” Susurró, angustia escuchándose en cada oración. Haruka volteó a ver a su hermana por un par de segundos, sorpresa poseyendo su ser.
“Se enteró.. de qué?”
Usagi respiró hondo. “Ya sabes... Se enteró de mi identidad.. Y.. No pude.. No me atreví a verlo a la cara otra vez. Sabes como es y como odia que le mientan... y yo lo he estado haciendo desde que lo conozco.. Así que...” No tuvo que decir más. Haruka suspiró y movió una de sus manos para tomar la de su hermana, queriendo consolarla de cualquier manera posible. Quería regañar a su hermana por descuidarse.. Quería preguntar cómo, cuando y donde había sucedido lo confesado, pero sabia perfectamente que este no era el momento ni el lugar apropiado.
(-O-o-O-)
Si Seiya creyera más en su religión, probablemente hubiera tomado la interrupción de su hermana como una señal de los dioses para que no llevara acabo su plan.
Pero, Seiya no era muy religioso que digamos...
“Así que... Mina-chan? Piensas ir al Baile de Primavera?” Ambos caminaban hacia el Templo, después de acabar sus clases. Mina rió nerviosamente en respuesta.
“No lo sé.. Digo, no tengo con quien ir—”
“¿Te gustaría ir conmigo?” Al grano. Seiya estaba cansado de rodeos y no iba a esperar por más interrupciones. Como lo sospechó, Minako lo miró con ojos incrédulos y mejillas coloradas.
“¿Lo d-d-dices en s-serio?” Seiya admitía que el resplandor del amanecer resaltaba la belleza en su amiga. Y era lo que Seiya necesitaba reconocer, necesitaba ese empujoncito para seguir adelante.
“Sería un placer.” Le dijo honestamente.
Minako lo miro en silencio, como si estuviera buscando por algo que le asegurara que Seiya decía la verdad. Finalmente, preguntó con voz firme. “¿Por qué yo cuando puedes llevar a cualquier otra chica de la escuela? Todas se mueren por ti.”
Frunció el ceño ligeramente. “Porque...”
Parecía que los dioses si estaban en contra de su decisión.
Un grito escalofriante se escuchó proveniente del Templo y Seiya no pensó ni dos veces en correr los escalones que faltaban para llegar.
“Seiya! Espera!”
Pero, Seiya no hizo el menor caso, todo lo contrario, no descansó hasta llegar a lo que consideraba su hogar.
Y sintió su corazón llenarse de furia al ver a su madre siendo atacada por un desconocido.
“Oye tú! Suéltala inmediatamente!” El sujeto volteó hacia él de inmediato, sus manos apretando el cuello de su madre de manera amenazadora y cruel. Pero, eso no fue lo que lo detuvo en seco, lo que lo hizo estremecer. Oh, no. Fue el rostro endemoniado que lo recibió. Nunca había creído Seiya en monstruos hasta ahora, que tenia uno enfrente!
“¿Qué... eres!” Ahora se daba cuenta que no se trataba de un humano en lo absoluto, tenia dos piernas y dos brazos, sí pero... su piel era escamosa y verde. Sus ojos brillaban como el rojo del amanecer y eran grandes como los de los ovnis que Seiya miraba en las caricaturas. Todo su cuerpo parecía estar envuelto en lodo y gruesas raíces, recordándole a una papa que Seiya una vez había dejado crecer en la primaria.
... Tal vez sí era la papa que Seiya había después enterrado en el patio...
Pero, no pudo seguir con sus contemplaciones ni un segundo más, al ser atacado por el monstruo de manera despiadada.
“SEIYA!” Vagamente pudo escuchar a Minako no muy lejos de él. No podía estar seguro, no cuando tenia tanta dificultad para respirar y moverse. Las manos de la criatura se transformaron en largas raíces que rodearon todo su cuerpo, apretándolo. Seiya sospechaba que esto era lo que había hecho con su madre, que así había absorbido toda vida en su cuerpo.
Pero, no! Seiya no podía darse por vencido! Tenia una familia que proteger y a Mina!
Seiya trató de liberarse pero, al final, todos sus esfuerzos fueron en vano.
Hasta que...
“TIERRA... TIEMBLA!”
(-O-o-O-)
Su pecho dolía.. Su cuerpo se sentía tan pesado... Lo único a su favor era el regreso del oxígeno a sus pulmones pero hasta respirar dolía inmensamente.
Y Dios, que frío sentía! Seiya trató de huir de el pero, el frió estaba invadiéndolo por todos lados.
-... Así se siente morir?-
“No seas tonto..” Llegó la suave respuesta de una voz que Seiya nunca en su vida había escuchado. De repente, la oscuridad que había cegado su mirada, desapareció como vapor... Y una calidez dulce reemplazó su ser. Seiya abrió sus ojos lentamente, al sentir una mano acariciar su mejilla.
Un ángel le recibió.
No había duda que era un ángel. Nadie podía ser tan hermosa. Cabello rubio volando a su alrededor... Ojos tan azules y profundos como el propio mar. Piel tan clara y luciendo tan irresistible al contacto... Belleza pura y sin igual.
“¿Quién... eres?”
El ángel le sonrió.
“Soy Sailor Moon.”
Seiya descubrió lo que verdadero amor era.
Si así se sentía morir... Seiya quería pasar toda la eternidad exactamente así.
“Vas a estar bien, no te preocupes.” Sailor Moon le aclaró, matando su ilusión. Fue entonces, que el recuerdo de su madre le regresó a su mente abrumada. Quiso levantarse otra vez, pero Sailor Moon lo detuvo con sólo su mano sobre su pecho, mostrando que tan fuerte era a pesar de lucir como una muñeca. “Tu madre está a salvo... Todos lo están.”
“¿Qué pasó con.. esa criatura?” Su voz era ronca hasta para sus oídos.
“Ha sido eliminada.” Sailor Moon respondió con firmeza.
Seiya, no sabiendo que más preguntar, solamente estudió los ojos frente a él, deseando perderse en ellos. Sailor Moon acarició su mejilla de nuevo, al parecer, también disfrutando de la presencia de Seiya.
“... ¿Volveré a verte?” Fue lo más importante para Seiya saber.
“No lo sé.” Fue la honesta respuesta.
Con eso, Seiya sintió la inconsciencia llegarle inesperadamente.
(-O-o-O-)
“Seiya, por favor! Responde! Por favor...” Era obvio que Minako estaba llorando. Seiya no pudo evitar sonreír con ternura.
“Mina-chan..”
“Oh! Seiya! Gracias al cielo! Estás bien? Te duele algo?”
Seiya estaba sorprendido con su propia respuesta. “No, estoy bien.” Y para probarlo, se levantó del suelo sin esfuerzo alguno. Como si nada hubiera pasado. Volteó a su alrededor y justo como Sailor Moon le había prometido, el monstruo no estaba por ningún lado.
“¿Dónde está mamá?”
“Tranquilo, está adentro, durmiendo... Traté de cargarte también, pero estás demasiado pesado y no hay nadie que me ayudara!
Seiya hizo una nota mental de dejar de comer tanto chocolate para luego correr hacia los adentros de su hogar. Justo como Mina había dicho, el cuerpo de su madre yacía en el piso de la sala, tapada y auxiliada con almohadas.
Se hincó a su lado y enseguida checó por heridas graves.
“No te preocupes, esta perfectamente bien, Seiya! Como Sailor Moon dijo!”
Seiya volteó a verla tan rápido que se oyó su cuello tronar. “¿Sailor Moon! Viste a Sailor Moon!” -Entonces no fue un sueño!- Que alegría!
Mina prácticamente estaba gritando de la emoción. “Si! También había otra Sailor! Debiste ver la manera que volaron a ese monstruo en vil cenizas! Fue lo más asombroso que he visto en toda mi vida!”
Y eso que Minako no era fan de Sailor Moon.
El corazón de Seiya se aceleró a la mera idea de tal vez volver a ver a su heroína favorita. Oh, dios. Seiya juró a sí mismo, que si la oportunidad se presentara otra vez, por lo menos le robaría un beso!
Tan siquiera en la mejilla!
(-O-o-O-)
Usagi miró el anochecer nacer por toda la ciudad, en compañía de su hermana.
“Así que no bromeabas al decirme que acababas con un youma casi todos los días! Debe de ser tan cansado!”
Haruka sonrió y le guiñó el ojo. “No es para tanto, aunque si suelen acabar con mi paciencia a veces.”
“Ajá, y tendrás tanta...”
Haruka le robó su dona en venganza por lo dicho.
“Oye! Sólo bromeaba! Devuélvemela que me muero de hambre!”
“Pero, si acabas de cenar!”
“Y qué? Soy una chica en crecimiento!”
“Pues, a este paso, vas a crecer... pero en un elefante!”
“Haaarukaaa, que mala eres!”
“Silencio, ustedes dos!”
Haruka y Usagi obedecieron al instante, tragando saliva al ver a Setsuna, su mentor de toda la vida, entrar al patio.
Setsuna lucía más seria de lo normal. Enojada, se podía decir. Usagi bajó su mirada, temerosa de sospechar de cual era la razón.
“Así que se enfrentaron a otro youma hoy?”
Haruka y Usagi asintieron.
“¿Dónde atacó esta vez?”
“En el Templo Hikawa.” Haruka respondió. Setsuna se cruzó de brazos, su ceño fruncido por preocupación. “Atacó a una mujer, encargada del lugar. Sin embargo, sólo pareció estar ahí para alimentarse de su energía, no para sacar su semilla estelar.”
“Fue fácil de derrotar.” Usagi agregó, recordando que tan solo con su tiara lunar había sido suficiente. “Demasiado.. fácil.” La cicatriz en una de sus piernas todavía vivía para contar que tan fuertes habían sido sus batallas en Inglaterra a comparación.
Setsuna se mostró pensativa unos momentos para luego llegar a una conclusión. “Podría tratarse de una distracción.”
“Definitivamente.” Haruka y Usagi respondieron al unísono.
“Entonces, hay que ir a investigar el Colegio Mugen cuanto antes posible.”
“Me parece bien.” Usagi sonrió.
Haruka no se mostró tan emocionada. “Temo decirlo, pero mañana no puedo. Tengo clases de piano que dar y alguien tiene que traer el dinero a esta casa.”
“Está bien.” Setsuna, sintiendo la indirecta al igual que Usagi, comenzó a alejarse para volver a la casa.
“Setsuna, espera...”
Haruka y Setsuna dirigieron sus rostros hacia Usagi de inmediato.
“¿Qué pasa Usagi-chan?”
“Bueno... es que... podría sonar loco pero..”
“Dilo ya.” Haruka apresuró, queriendo irse a descansar.
“Cuando salvé a un chico esta tarde en el Templo, sentí una energía conocida proveniente de él.”
“¿Conocida¿A qué te refieres?”
Usagi tocó su mentón, sufriendo dificultad para encontrar una explicación.
Haruka, como casi siempre, tuvo que salir a su rescate. “Conocida como otra Sailor Scout?”
Los ojos de Usagi brillaron con victoria. “Exacto! Pero—Eso sería imposible, es un hombre!”
“¿Segura?” Haruka se apresuró a preguntar.
“Si! Lo toqué y... créanme, sí era un hombre.”
“¿Por qué en el nombre del cielo lo tocaste!”
“Haruka! No seas tan mente sucia! Estaba revisándolo por heridas graves!”
“Cálmense!” Setsuna los calló por segunda vez. “Usagi-chan, estás segura que se sentía igual que otra Sailor Scout?”
Usagi asintió sin dudar. “Si, Setsuna. ¿Qué deberíamos hacer?”
“Creo que... primero tenemos que investigar al Colegio Mugen y después encargarnos del sujeto. Tendremos que vigilarlo un poco.”
“Está bien.”
“Bien, buenas noches, entonces..”
“Adiós, Setsuna! Dulces Sueños!”
Una vez que su mentor las dejo a solas, Haruka miró a su hermana con cansancio también. “Yo también me voy a la cama. Tengo que levantarme temprano.”
“Oh, está bien. Dulces sueños a ti también!” Usagi le dijo dulcemente. Haruka besó su frente como despedida.
“No te desveles.”
“Prometo que no lo haré.”
Al encontrarse sola, con excepción de los grillos que se escuchaban por ahí, Usagi se dejó caer en el pasto del patio. La luna llena se asomaba con su misterioso brillo, animándola.
Todo el día, Usagi había tratado de no pensar en... él. En no recordar siquiera su nombre. Pero, ahora le era casi imposible. Lo extrañaba tanto. Extrañaba su voz, su sonrisa (las que raramente mostraba), su rostro... Sus hermosos ojos. Extrañaba sus quejas de niño consentido y las peleas que todas las mañanas tenía con su hermano Taiki respecto al tiempo que se tardaba en el baño.
Extrañaba sus abrazos.
Sus besos.
Sus caricias.
Pero, entonces, la imagen de un Yaten en shock al mirarla trasformarse en la heroína que muchas veces le había negado ser, derrumbó sus recuerdos de un solo golpe. Yaten debía odiarla a estas alturas...
Usagi tenía que olvidarlo. Superarlo.
Concentrarse en su misión.
Y nada más.
(-O-o-O-)
-(Continuará...)-
(-O-o-O-)
¿Qué tal? Espero sus opiniones.
Otra Nota: Si la curiosidad los mata por saber que uniforme usa esta Sailor Moon, se trata del de Sailor Moon SuperS... ¿Por qué? Porque es mi favorito! Además, servirá para la trata más adelante.
Seiya & Usagi 4Ever!