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Mil lunas y mil soles
Author: Francitac PM
Los chicos se acercan al día más esperado: La vuelta a casa, pero ¿Lograrán todos regresar al hogar? ........... Retomando una historia que comencé hace años!
Rated: Fiction K - Spanish - Reviews: 27 - Updated: 02-23-11 - Published: 11-07-05
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Capítulo VI: "¿Y nosotros cuando?

Siento el aire frío golpear mi rostro. Es húmedo y ¿salado?. Es aire marino. Disfruto de la brisa rodeándome, fresca. Siento como se eriza suavemente la piel de mis brazos.

El mar es extenso, infinito. Siempre me ha gustado el mar. Disfruto nadar hasta cansarme, sentir la presión de las olas contra mi cuerpo, el frío de las aguas contra el calor de mi cuerpo.

Ahora estoy sentado aquí, sobre la arena blanca, cálida. Bobby corre tras otro chico que acaba de conocer. Diana duerme junto a mi, su abdomen es plano y firme. Es una diosa de ébano. Eric la observa con disimulo, cree que nadie lo nota, pero todos lo vemos.

Más a lo lejos la veo resplandecer. El cabello de fuego, la piel de porcelana. Sheila observa con detenimiento a su hermano. Nota mi mirada y me sonríe, yo sonrío de vuelta. La amo, y ella no se da cuenta.

Se pone de pie cuidadosamente y avanza hacia mi. Sonríe seductoramente, mientras se acerca. Su rostro está cada vez más cerca del mío. Mi respiración se hace cada vez más rápida, siento su aroma rodearme. Siento unos deseos locos de besarla, fundirme en un abrazo, hacerla mía. Veo ese resplandor en sus ojos, ella también lo desea. Trato de hablarle pero pone sus dedos sobre mis labios. Me observa. –Hank, vamos.- la siento murmurar. – Tú puedes.

Cierro los ojos con fuerza. Todo es oscuro. Me rodea. Todo negro. Mantengo los ojos apretados. La luz quema . ¿Sabes? Es esa sensación de ardor cuando abres los ojos luego de muchas horas de oscuridad y te encuentras con una luz resplandeciente. Quema.

No estoy en la playa, Sheila no está aquí. Es Eric. Los brazos de Eric me rodean, abrazan, aprietan, desesperados. Lo siento hablar a lo lejos –Vamos Hank, tú puedes. "¿Yo puedo qué?" me pregunto. A lo lejos escucho un gemido. Lo conozco. Es ella. "¿Por qué llora Sheila?" No lo entiendo. Sus brazos me rodean, abrazan, aprietan, desesperados. Los brazos de Diana me rodean, abrazan, aprietan, desesperados. Todos están desesperados, y no entiendo por qué. Por qué, por qué, por qué …

Siento un líquido recorrer mi cuerpo, trato de tocarme pero no siento mi cuerpo. Las manos no me funcionan. El aire es pesado, tiene un olor metálico. Siento voces a lo lejos, todos están junto a mi, los escucho. Trato de abrir los ojos, pero parece que no tengo control sobre mi cuerpo. Los abro solo un poco, y trato de encontrar a los de Sheila. Ahí están, hermosos, traslúcidos… Oh! Ahora recuerdo. El dolor, la presión sobre la espalda, el encuentro de la piel con el cuero del látigo y la pequeña esfera metálica que hace jirones mi cuerpo. Ahora recuerdo.

Siento como si mi cuerpo pesara una tonelada, cierro los ojos y ya no pienso. No queda nada más.


Sheila no podía parar de recordar. A Eric cargando un cuerpo cubierto de sangre, la dorada melena de Hank pegajosa y opaca, los ojos entreabiertos del arquero mirándola justo antes de desvanecerse. Ahora estaban en una habitación, Hank se encontraba consciente pero malherido.

Sheila lo miró con temor y rabia, se observaban claramente pedazos de piel arrancados con el látigo, las marcas de éste impúdicas atravesando la tostada piel de Hank. Acercó sus dedos a éstas, y Hank contrajo su cuerpo levemente. Un gemido salió de los labios de Sheila y los ojos se le llenaron de lágrimas. -OH, Hank!- dijo llorando. Hank se trató de voltear para abrazarla, tocarla al menos, pero el dolor lo invadió. -Luce peor de lo que es, Sheila- sonrió con suavidad. Sheila continuaba sollozando, sin poder observarlo a la cara.

- Voy a limpiar tus heridas Hank - dijo Sheila entre sollozos, mientras acercaba hacia ellos una fuente llena de agua y unas vendas. Ella comenzó a limpiar sus heridas suavemente, sus lágrimas cayendo por la espalda de él, recorriendo su piel. Él las sentía tibias sobre su espalda, mientras las heridas ardían incandescentes. Sentía dolor, era cierto, pero también sentía algo más, un cosquilleo en el estómago, por tenerla tan cerca. Sheila acariciaba suavemente la espalda, limpiando las grandes heridas lentamente para ocasionarle el menor dolor posible. Luego le aplicó una cataplasma verde -Estas son hierbas medicinales, para que… - se detuvo ante lo extraña que se escuchaba su propia voz en medio del silencio. -para que sanes más rápido. La reina quería enviar al curandero real pero… pero prefiero curarte yo. No quiero que ellos se acerquen a ti, Hank, no después de lo que te han hecho.

-Sheila, yo elegí esto.-

La muchacha se detuvo y lo observó detenidamente – No, Hank – dijo con fuerza, la voz temblando de ira – No. Ellos son unos monstruos, creen que pueden hacer lo que quieran con la gente. – Volteó para poder mirarlo al rostro – Vámonos de aquí Hank, por favor – Su rostro estaba surcado de lágrimas, Hank estiró su brazo para poder acariciar su rostro, tratando de limpiar las lágrimas.

– No podemos irnos, Sheila. Debemos quedarnos aquí hasta salvar a los lokrhanianos.

Sheila movió el rostro con brusquedad, para alejarse de Hank. Se palpaba la impotencia en su rostro. – Y quién nos salvará a nosotros Hank.- le dijo, el ceño fruncido y los labios apretados. Hank la miró con los ojos muy abiertos, sin poder decirle nada. No sabía la respuesta. Abrió los labios pero se detuvo con las palabras formadas en la boca. Sheila lo observó desesperanzada. En su interior sabía que él tenía la razón, debían quedarse en ese lugar para poder ayudar a los lugareños, sin importar que les sucediera a ellos. Se ubicó frente a la espalda de Hank, y éste retomó su posición anterior sentado en la silla. Ella continuó curando sus heridas, en silencio. Hank cerró los ojos con fuerza. Desearía poder decirle que él resolvería todo, que la salvaría de este mundo y la llevaría de vuelta a su hogar, pero sabía que no podía decirlo con convicción.

A/N: Gracias por la espera! Lo que está en cursiva es el pensamiento de Hank, por si no se entiende bien. Estaba con un bloqueo gigante. Originalmente este era el capítulo 7, pero el cap 6 no funcionó y todavía lo tengo estancado, entonces unos cambios aquí y allá y voila! resultó esto. Espero pronto seguir publicando porque el cap 8 está listo, pero el 7 me tiene un poco complicada.

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