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Anime/Manga » Saint Seiya » Queen Of The Damned
Aquarius No Kari
Author of 98 Stories
Rated: T - Spanish - Romance/Angst - Reviews: 16 - Updated: 12-13-06 - Published: 11-13-05 - Complete - id:2659409

Este capítulo esta súper larguísimo 9.9... me sorprendo a mi misma por esto .o.

En fin... el final es un completo fracaso... lean... y please... sean sinceras que no me enojo, sus puntos de vista me sirven para mejorar x

Beshos! oxo oxo oxo

Chapter 8

Remember

La quimera recién experimentada había sido la causa principal por la que su semblante se encontraba bañado en toxinas gráciles y que el pecho se dilatara con aceleración.

Una mano palpitante borró los rastros impregnados de agitación en su faz, mientras la otra se posaba en el torso y trataba de apaciguar su respiración; mas, al notarse en un área cuya perturbada mente no reconocía, la intención por aplacar los rastros de conmoción quedó en nada.

El concepto cama quedaba muy lejos de describir a lo que de reposo le había servido: un conjunto de cojines, sabanas y mantas de tul, todas con bordados en negro y rojo; había formado parte del lecho.

Ya puesto en pie, delineó con las pupilas cada parte de la habitación extrañamente decorada con grecas góticas, desde los surcos de los ventanales, hasta los pilares alzándose con finos fustes hasta la bóveda del techo, a varios pies de altura.

Podía sentir ese sitio familiar, como si anteriormente ya hubiera pisado el mosaico de marfil y su nariz aspirado la fragancia ancestral del recinto.

Sus ojos localizaron la puerta de nieve con dos cerrojos de oro, aunque los pies no le guiaron hasta la salida porque su atención se distrajo con un muro, por demás extraño.

Cualquiera pensaría que se trataba de una pintura; pero al observarle con mayor detenimiento –previamente allegado-, se dio cuenta de que era un árbol genealógico. En el aparecían los nombres de muchas personas, tantas, que consideraba no cabía una identidad más. Sus pupilas caobas observaron cada trazo y fragmento, topándose con placas de tres diversos elementos de oro, plata y bronce, esparcidas por el muro.

Seguramente, cada una tenía un motivo para lucir con ese color, ya fuera bruñido, amarillo o café.

Con la mirada indagó en los nombres hasta encontrar uno que le hizo retroceder

-"Saga Moreau"- A la placa áurea con su nombre acaecían varias líneas que lo relacionaban con otros seres que no conocía y otros que si –"Mu de Moreau... Kanon y Radamanthys Breuer..."- Un fulgor acompañó sus ojos, anhelante. Si bien recordaba, era muy pequeño la última vez que ambos le sonrieron. Suspiró melancólico y prosiguió con su la inspección, notando dos placas diferentes, ya que ambas tenían una ligera mancha escarlata –"Camus Breuer... Milo Van Dyck..."- Una y otra estaban separadas por corto espacio. Pero él no entendía el motivo por cual lucían manchadas de sangre ¿Qué podría significar?

-"¿Cuándo?"- Su cuerpo no pudo evitar el estremecimiento ante aquella voz, ni la cadena de emociones que le sacudieron al dar la vuelta y ver a su tío -seguido por lo que parecía ser una escolta de vampiros-, caminando en dirección a él con un amenazante mohín.

Los inmortales se detuvieron casi a media sala, Saga prosiguió su camino hasta situarse delante del muro, cerca del pelirrojo

-"¿Cuándo?"- Volvió a indagar con sequedad, sin mirarlo. Alzó el brazo y dirigió dos de sus dedos a la placa con el nombre de su sobrino, impregnando el fin de su extremidad con ese líquido carmesí. El francés quizo preguntar «¿Cuándo qué?», pero el gesto ceñudo del que su familiar hacia gala, ahuyentaba toda articulación. Notando su perturbación, Saga, permitió que sus esmeraldas se enfocan en el rostro pálido de Camus, haciéndole retroceder con mayor pavor cuando acercó el rostro y pudo cubrir sus labios con los propios.

Aquél roce fue momentáneo, tan sólo manteniéndose milésimas de segundo; ya que apenas supo lo que quería saber, volvió a observar el muro

-"Ya veo…"- Y le dio la espalda para dirigirse hacia el grupo de vampiros.

Aún abrumado, el pelirrojo fue tras él decidido a ejercer su derecho de réplica ante esa acción; mas, analizando su cerebro lo que había ocurrido, comprendió sin preguntar lo que su tío había querido interpretar

-"Nuestro último nexo con los humanos ya no existe"- Comenzó a decir el peliazul –"Aún así, no podemos dejar que Pandora destruya lo que nosotros hemos protegido por siglos"- Hubo un asentimiento mutuo por parte de los inmortales que le escuchaban, entre los que el francés reconoció como varios miembros que en otros ocasiones habían estado en la mansión, a Shaka y Aioria Brigeman, y a un vampiro de cabellos negros que nunca antes había visto

-"La única forma de acabar con ella es absorbiendo toda su sangre, hasta la última gota"- Explicó Mu; y Camus no comprendió el porque de esas miradas ensombrecidas

-"El precio por destruirla es muy alto..."- Acotó Shion (NA: aparece en el capítulo dos con Lune), los otros asintieron con murmuraciones

-"También el no hacerlo es un gran riesgo"- Fue el agraciado rubio quien profirió su opinión

-"Shaka tiene razón. Yo apenas si conseguí salir con vida de las catacumbas; pero dejarla que ande por ahí es más peligroso"- Dijo Shura

-"¿De quien hablan?"- Inquirió el pelirroj9o atrayendo todas las miradas hacia sí. Saga colocó una mano sobre su hombro

-"De Pandora, nuestra madre y la que se llevó anoche a Milo... ¿Lo recuerdas?"- Ante sus ojos se presentaron las imágenes de lo ocurrido aquella luna, desde la mujer de cabellos oscuros y ropaje provocativo, hasta la forma en que el rubio accedió a besarla sin importarle lo que él presenciara.

Movió con rapidez la cabeza hacia arriba y abajo, como respuesta positiva

-"¿Tan malo es?"- Preguntó con un temor notorio en la voz.

-"Es vil, cruel y poderosa; nadie ah podido vencerla en el pasado"- Comentó el albino

-"Pero, uno de nosotros tuvo que sacrificarse"- Fue Aioria quien interrumpió a Lune

-"¿Qué quieres decir?"- Indagó el francés con mayor pavor, retrocediendo la pierna derecha por mero impulso

-"La única forma de matar a otro vampiro es beber toda su sangre, hasta la última gota..."- Explicó Saga, a quien Mu interrumpió

-"Hacerlo es cometer suicidio..."- Y le dedicó una mirada significativa a su marido.

-"Ya que quien la beba, logrará darle muerte a ese vampiro..."

-"Acosta de convertirse él mismo en piedra por toda la eternidad"- Terminaron de explicar Shaka primero y Shion después. El líder inmortal se volvió hacia ellos la vista, hablándoles con determinación

-"Por ello no hay que claudicar, Pandora tiene que ser detenida antes que..."- Pero no terminó su alocución, cuando las puertas blanquecinas se abrieron por completo, permitiendo la entrada a un ser (NA: lo tengo que decir) indeseable

Todas las miradas pávidas, enfocaron la figura de su reina, la cual iba en compañía del roquero. Ambos vestían trajes provocativos: ella con un corsé de metal, la falda larga y pegada, abierta por ambos lados de las piernas y su mismo cabello suelto adornando la desnudez de los hombros y espalda nívea; él sólo vestía un pantalón de cuero y un cinturón con un antiguo símbolo en la hebilla, mientras que el torso se mostraba desnudo, con un medallón extraño que le colgaba del cuello.

La pelioscuro se adentro en la habitación con su caminar sensual, seguida por el rubio

-"Mis hijos"- Habló ella –"Me hierve la sangre de verlos reunidos conspirando en mi contra"- Sacó los colmillos para amenazar con ellos a los otros inmortales. Saga avanzó un par de pasos hacia ella

-"Milo, apártate"- Demandó.

I've watched you change

El corazón de Camus dio un vuelco cuando esos zafiros extraviados se situaron en el semblante de su tío.

-"No"- Respondió con una voz que su mentor y él, no reconocieron

Into a fly

Pandora sonrió encantada. Si bien quería vengarse el peliazul con arrebatarle al pupilo que suplantaría a su amor perdido, parecía ya causarle un daño suficiente; mas, esas no eran todas sus cartas. Observó a un muchacho que no parecía vampiro, uno mortal que no le prestaba atención a ella, si no a quien ya le pertenecía; comprendiendo el significado de ese fulgor preocupado en sus orbes, sonrío con mayor tesón al reconocerle como familiar de su enemigo

I looked away

Con sus pupilas caobas, Camus quería atraer la atención de Milo, hacerle sentir que él comprendía el significado de su última canción y que aunque las emociones aún fueran nuevas para sí mismo, estaba completamente seguro de amarlo pese a que su corazón ya no latiera

You were on fire

Aún más, quería recordarle que dentro de su pacto le había prometido estar con él siempre; incluso ahora que todo lo señalaba como traidor

-"Tú serás mi nuevo rey, lo sabes ¿No es así?"- Le dijo Pandora a Milo de forma atrevida, deslizando las manos por su espalda y pecho

-"Tienes mi lealtad"- Respondió aún con la mirada perdida

-"Entonces..."- Se apartó del rubio para hacer un movimiento con sus manos, emitir una corriente de aire, y derribar a todos los vampiros presentes –quienes estaban expectantes-, para dejar solo a Camus en medio del salón. –"Mátalo"- Ordenó. Sin emitir sonido, los pies del roquero lo llevaron hasta un aturdido francés

I watched a change

In you

-"NO!"- Gritó Saga incorporándose rápidamente. Su cuerpo se colocó entre el poseído rubio y su familiar –"No te lo voy a permitir"- Apretó los dientes, entreabriendo los labios hasta mostrar la fiereza de sus caninos

It's like you never

Had wings

Prosiguió el griego su andar, pero su mentor no quería lastimarle

-"¡Despierta ya, ella sólo te usa contra mi! ¿No te das cuenta que te esta obligando a que lastimes a quien te hizo sentir que tu inmortalidad merecía la pena?"- Milo se detuvo, parecía estar a punto de volver en sí. La reina, no deseando perder el repuesto de su rey, movió las manos, provocando un efecto en el cuerpo del peliazul, que fue a estrellarse contra uno de los pilares, a un par de metros por arriba del suelo.

Now you feel

So alive

-"Cuando lo mates, te daré tu corona"- Comentó la pelioscuro. El rubio comenzó a caminar de nuevo hacia el francés, cuyos ojos ya no le observaban con preocupación, si con sentimientos gemelos a los que él mostró la noche de su supuesta despedida

I've watched you change

-"¡No te atrevas!"- Vociferaba su mentor tratando de librarse de las cuerdas invisibles con las que la reina parecía haberlo aprisionado.

Los labios del pelirrojo temblaron al pronunciar su sentencia

-"Si eso es lo que quieres"- Con la mano derecha descubrió su cuello, pasando todo el cabello volcánico, hacia el otro lado. Todos los inmortales dejaron de respirar, atentos a lo que el muchacho estaba diciendo

-"Camus... maldición... no..."- Murmuró el líder

-"Hazlo Milo"- La mirada de su victima se tornó entristecida. El vampiro apresó su cintura al tiempo que acercaba los colmillos a la piel francesa; fue entonces que este cerró los ojos cuando dos colmillos se aferraron a la yugular y le arrancaron la vida con esas gotas escarlata

I took you home

Set you on the glass

I pulled off your wings

Then I laughed

Algunos recuerdos llegaron a la mente turbada del roquero, unos donde los protagonistas en esas escenas de su cabeza, sólo eran ellos dos: un sabor metálico en su paladar, un jadeo y algunos vocablos significativos que marcaron esa noche...

Después de todo desobedeció las ordenes de su mentor y obtuvo lo que quiso, podía sonreír triunfal y pregonar que ahora él le pertenecía, aunque estaba lastimándolo...

Sus pupilas cerúleas temblaron. Percibió en la cavidad una esencia sublime, una con el sabor de los sentimientos prohibidos para un inmortal, pero anhelados a los ojos de un humano. Los labios le titilaron. El cuerpo perdió fuerza y cayó de rodillas con el pelirrojo en sus brazos; sintiendo los dedos del muchacho aferrase a su nuca y unos cuantos más sostenidos a pocos centímetros de la columna.

El pavor se apoderó de su ser cuando aquellas extremidades se deslizaron hacia el suelo y el pequeño tambor en la yugular dejó de tocar.

Cerró los ojos. Su despertar llegó demasiado tarde. Él mismo había acabado con el único mortal que despertó inquietudes nuevas y prohíbas en su ser...

Resbaló por su mejilla una lágrima carmín, la cual con sus poderes secó al concebir una idea.

Levantó el rostro mientras dejaba al francés en el piso, encontrándose con un abatido y derrotado Saga. Negó el contacto visual y se dirigió a la pelioscuro, la cual reía ante su total victoria

-"Eso se llama lealtad"- Los vampiros que se encontraban aún en el piso, apretaron los puños y ambas líneas de dientes

I watched a change

In you

-"Dame mi corona"- Exijo el rubio siendo sometido a varias miradas acusadoras; el único que no tenia puestas sus esmeraldas en él, era Saga

It's like you never

Had wings

Su completa atención estaba fija en el cuerpo inerte de su sobrino, en la última voluntad de su hermano, que él no había podido cumplir...

Un cuestionamiento rondaba en su mente, el saber la causa de que Milo le odiara tanto, de que prefiriera obrar como odiaba; es decir, al roquero le desagradaba matar por placer ¿Entonces por qué estaba con ella, con el ser más siniestro?

Now you feel

So alive

¿Podía acaso más el poder que todas las cosas aprendidas aquellos siglos?

Sus orbes defraudadas vislumbraron al rubio que ya era 'coronado', al vampiro traidor que gustaba de la sangre ofrecida por Pandora, succionándola de la extremidad diestra

I've watched you change

Now you feel alive…

You feel alive…

You feel alive…

Y la reina hablaba. Emitía un discurso sobre lo que ella y Milo harían cuando borraran su dichosa hermandad y a todo el que quisiera interferir en sus planes

I've watched you change

Las pupilas de Saga delataban el odio hacia ambos vampiros, concentrando su atención en un par de luceros

It's like you never

Had wings ahhh ahh ahhh

¿Qué mejor oportunidad de demostrar la vergüenza que aquellos actos provocaban en él, que reteniéndole la mirada y cambiar la suya por una amenazante?

Fue entonces que el peliazul se percató de algo. La reina ya le había solicitado a su nuevo esposo que se detuviera; pero este no la soltaba, solamente miraba a su mentor esperando algo...

You change…

You change…

You change…

Y Saga pudo sentir nuevamente sus extremidades, incluso al bajar la vista hacia sus otros compañeros, ellos comenzaban a levantarse para ir en pos de Pandora, e incrustarle los caninos en alguna parte de su cuerpo

La pelioscuro se vio rodeada de inmortales que succionaban su elixir, con mordidas por los brazos, cuello, hombros y espalda. Apretó los colmillos y movió la extremidad diestra, aventando al albino hacia aun lado, el cual en el piso comenzó a quemarse desde el vientre hasta que terminó por calcinarse. La fuerza se le iba con cada hilo escarlata que le arrancaban del cuerpo. Trató de empujar a otro vampiro, pero le fue imposible. Tomó una bocanada de aire y movió la extremidad izquierda, logrando aventar a Shaka contra el suelo.

El rubio comenzó a quemarse, pero cuando Saga se unió a sus hermanos inmortales, aquél ardor terminó.

De un momento a otro la última gota de sangre podía ser succionada por cualquiera de ellos, y temiendo ser convertidos en piedra, todos se apartaron al mismo tiempo.

Pandora sonrió aún más complacida

-"Si buscan mi muerte, ustedes mismos se condenan a la suya"- Dijo regocijada en sí misma. Los vampiros se observaron entre ellos. La única forma de ganar era consumiendo su sangre por completo, y al hacerlo, les esperaba una eternidad atrapados en un cuerpo que no podían mover.

El peliazul dirigió la mirada hacia atrás, contemplando el cuerpo inerte de Camus, para luego posar sus ojos en el semblante pálido de su esposo. Mu era lo único que le quedaba, la razón más importante por la que debía dudar en cuanto a convertirse en piedra, aunque si hubiera sido en otro tiempo, cuando en su corazón sólo habitaba el recuerdo de Kanon, la decisión se hubiera tornado diferente, menos crucial; por ello, cuando Milo -convencido de que era culpa suya el que Pandora estuviera delante de ellos-, avanzó decidido a ser quien se sacrificara, su mentor le sostuvo el antebrazo para detenerlo y ser él verdugo de la reina

-"Saga..."- Le llamó Mu, pero este sólo le dedicó una mirada antes de tomar el cuello de la pelioscuro y morder su cuello.

El roquero también volteó hacia atrás, observando con sus pupilas cerúleas, al mortal que le enseñó el significado de ser un vampiro. Avanzó hacia él, inclinándose para acunar su cuerpo hasta que la cien se apoyara en su pecho

-"Camus, ¿Me oyes?"- Le dijo en el oído. Acomodó su cabeza de forma tal que esta quedara colgada en su brazo izquierdo y que los dedos de esta misma extremidad tocaran los labios pálidos y fríos del francés. –"Sé que aún estas aquí, recuerda que eres vampiro, que llevas mi sangre en tus venas como yo llevo la tuya... Despierta."- Con la uña de su mano diestra se hizo un corte en el cuello, muy cerca de yugular, dejando que algunas gotas de su sangre tocaran la boca del menor y que este reconociera la esencia que ya había disfrutado la noche que fue a decirle adiós...

-:- Flash Back -:-

En aquella noche de supuesta despedida, los labios de ambos se encontraron. Fue el primer roce en la atracción prohibida, la cual desencadeno emociones en el inmortal que no supo frenar.

Compartiendo la caricia, en su estado perpetuo, los caninos del rubio surgieron entre las carnosidades, cortando sin desearlo, la superficie labial del menor.

We kiss

The Stars

We writhe

We are

En la mirada escarlata de Milo se dibujó el horror, mientras el sabor del francés le cosquilleaba en la boca, provocándole mayor ansia de morderlo.

Camus abrió los ojos sorprendido, mirando su propia esencia de vida en la yema de uno de los dedos que se había llevado al labio, para luego pasar su vista hacia la faz perturbada del rubio...

El pelirrojo le sonrió. Acortó nuevamente la distancia antes impuesta y continuó con la tarea que había sido interrumpida, permitiéndose disfrutar su propio sabor en los labios del inmortal que amaba...

Pero el rubio sabia que eso estaba mal, que como hacia un rato, si ese contacto seguía, no podría frenar los instintos que lo carcomían, cada vez que ese francés se atrevía a aprisionar los contornos rozados de su boca.

-"No lo veas como un asesinato"- Le dijo el francés en un linde con su oído, adivinando el temor que podía ser la única debilidad del inmortal –"Entiende esto como una nueva forma de vida para ti y para mi, sin que otros se interpongan entre nosotros por no ser de la misma 'especie'."- Hizo una mueca de desagrado, cambiándola enseguida por una sonrisa. Milo deslizó sus fríos dedos por la tersa mejilla que tenia enfrente

-"Quiero que estés seguro de tu decisión; ya te eh mostrado que ser así no es fácil"

-"Lo sé..."- Resbaló sus propias manos hasta su cintura, donde tomó el final de la playera que había usado para dormir, deslizándola en dirección a la cabeza; dejando al descubierto la mitad de su cuerpo. –"Jamás en mi vida estuve tan seguro de algo"- Colocó las manos en los pectorales del rubio y selló sus labios.

El roquero permitió que hiciera una expedición dentro de su cavidad, que jugara con los botones de su gabardina hasta desabrocharlos y que luego la deslizara por los brazos, quitando aquella prenda de su cuerpo. Aún con las palmas en su desnudo pecho, le hizo retroceder al empujarlo con cautela hasta la cama, donde el inmortal tomó asiento. Camus le dedicó una sonrisa, mordió su propio labio y colocando los dedos en el resorte de su pijama, le permitió a la prenda resbalarse por sus piernas, hasta terminar el trayecto en el piso.

Y vaya que desnudo era más apetecible...

Your name

Desire

Your flesh

We are

El vampiro volvió a ponerse en pie, con la mirada aún dirigida hacia el cuerpo mortalmente perfecto que tenía frente a sí. Colocó una mano en su mejilla y la otra en su cintura. Acercó el rostro, mas no le besó como el muchacho creyó, sólo permitió que su hálito frío se estrellara contra su dermis, mientras él movía la cabeza por el cuello que iba despejando, hombros, nuca y oído. Descubrió en su espalda un tatuaje en forma de una luna que devoraba una estrella, pero no le prestó mucha atención

-"Milo..."- Le escuchó decir en un tono suplicante. La figura del inmortal se encontraba situada detrás suyo, con las manos gélidas de este, sobre su vientre y entre el hueco del hombro y el mentón; con su miembro ubicado entre las dos voluptuosidades desnudas.

Los caninos se le asomaron, pero no lo mordió, se limitó a desplazarlos por su piel desde el cuello hasta la muñeca, donde finalmente los enterró; y para acallar cualquier sonido que alertara sin desearlo, a alguno de los habitantes en la mansión, él mismo guió sus dedos hasta la cavidad del menor.

El pelirrojo percibió un extraño cosquilleo en su vientre, mientras el vampiro se alimentaba con su sangre. Sus labios cautivaron el extremo de la mano, la lengua jugueteó con la yema y los dientes apresaron con mayor fuerza, cuando el hormigueo era inceste y no sabía de que forma alimentarlo. No lo supo hasta que el rubio dejó la articulación para clavar los colmillos en la espalda francesa -a la misma altura de la clavícula-, en lo que su extremidad libre se deslizaba por el vientre de su presa, bajando con suaves roces, hasta tocar la excitación del menor. Tan pronto como ese miembro caliente fue sostenido por las frías manos del vampiro, de la boca de Camus emanaron respiraciones entre cortadas, que ni la tarea de sus dientes y lengua, sosegaban. Milo no dejó de masajear aquella parte del pelirrojo, ni si quiera al cambiar el sitio donde sus caninos decidieron enterrarse.

Your mouth

Le tomó por el brazo y le dio la vuelta, reclamando un beso profundo donde sus colmillos volvieron a jugar un papel importante, al apresar el labio del francés. Esta vez no se despegó al percibir el sabor metálico, si no que succionó su sangre con el mismo placer con el que cantaría en el escenario.

Las manos del menor se dirigieron hacia el cinturón del roquero, quitaron la hebilla y bajaron el cierre, mientras trataba de ponerlo en la misma condición que la suya, aunque el contorno de su boca siguiera preso.

La extremidades del pelirrojo rodearon su cuello. Milo colocó las manos en las carnosidades traseras y le obligó a enredar las piernas también en su cintura, sin perder el ritmo del beso.

Tomó asiento en la cama, con las rodillas del menor a cada lado y su cuerpo lleno de roces gratificantes. Deslizó los dedos por su espalda, terminando el recorrido entre un pequeño especio que acarició, enloqueciendo de placer al francés.

This words

-"Ya es hora"- Le explicó –"Algunas partes de tu cuerpo han sido mordidas, pero no con la intención de que te desangres; para poder convertirte en vampiro primero tienes que morir"- Con la respiración acelerada, Camus buscó aquellos zafiros en medio de la casi total oscuridad

-"Tengo un poco de miedo"- Confesó –"Pero quiero estar contigo siempre"- Milo le regaló una sonrisa

-"Lo estarás"- Hizo a un lado algunos cabellos de fuego, descansando los labios en la yugular. –"Cierra los ojos y piensa en el primer momento que nos vimos..."- Acató el mortal aquella petición sin pensar, cuando sintió una fuerza punzada en el cuello, una más dolorosa que las otras. Se aferró al rubio mientras su cuerpo resbalaba hacia un lado de la cama, con el roquero encima suyo. Sus extremidades comenzaron a perder fuerza, la respiración empezó a fallarle y los párpados decidieron abrirse. Milo temblaba en el momento que a su cavidad penetro aquella esencia francesa. Despegó los colmillos de su yugular y le miró a los ojos –"Lo que sigue es muy difícil, pero lo superarás"- Le costaba trabajo asimilar que ese corazón humano al que le profesaba tanta idolatría, muy pronto dejaría de latir. Con la uña sesgó su propia muñeca hasta que una gota de un color rojo intenso escurrió por esta. Colocó la extremidad sobre la boca entreabierta del muchacho que se desangraba y permitió que sus labios se mancharan de ese elixir que le daría vida eterna. Camus, con la respiración entrecortada y los sentidos drenándose por esos orificios en el cuello, aferró los dientes aún mortales reclamando un hálito de vida...

Silence

It turns

Humming

Una fuerte punzada en el estómago le hizo despegarse del inmortal, mientras se revolcaba en la cama con las manos sobre el ombligo, como si tratase de mitigar el dolor agonizante que lo azotaba.

Milo prefirió cerrar los ojos y no ser testigo de la muerte que llevaría al francés, a vivir por una eternidad.

Como un virus, la sangre del inmortal penetro en las venas, recorriéndolas de principio a fin, hasta que el cuerpo quedó enteramente infectado y el corazón de emitir sonidos de tambor. Con la mirada perdida en dirección al techo, el cuerpo inerte sin que el pecho siguiera el proceso de aspirar y exhalar, la entidad del pelirrojo no parecía haber sufrido cambios de ninguna índole, por lo menos no a los ojos de Milo; y lo que parecieron ser horas de silencio, tan sólo simbolizaba un soplo de expiración. Los párpados se abrieron y cerraron con rapidez un par de veces, la cavidad dejó al descubierto los nuevos y afilados colmillos de marfil, el cabello rojizo perdió su propiedad lacia para lucir crespo, al mismo tiempo que aquellas agraciadas pupilas caoba se mostraban de un tono gemelo al elixir que nuevamente el roquero le ofrecía para revitalizarse.

We laugh

Sonrieron triunfantes por la travesura efectuada, antes de que el francés gustara de aquello que lo había transformado.

My head

Falls back

El mayor se estremeció al percibir aquellos caninos incrustados en su yugular, y es que en el acto se materializaba una emoción nunca antes percibida ni siquiera con él, quizá debido a que lo había convertido en su compañero y ahora ambos eran iguales, sin ninguna clase de ataduras que reprimieran su sentir.

Cold

We're so cold

We are so

Cold

We're so cold

Pero la comodidad revolucionó, cuando Camus perdió el control y demandó más sangre que la ofrecida por el rubio; provocando que este tuviera que arrojarlo con brusquedad para despegarlo de su cuello...

Al volver en sí, el pelirrojo -que ahora se encontraba sentado en el piso-, ofreció disculpas con la mirada, sin haber sido consiente de lo ocurrido hasta que notó la forma en que Milo le veía... como si no lo conociera...

Los labios se despegaron sin articular oración alguna, consternado por ese apetito feroz que no había controlado.

El rubio, quien adivinó las causas de su tribulación, colocó las rodillas en la alfombra malva, gateando hasta dejar un espacio muy corto entre su nariz y la del menor

-"Yo lo..."- Pero el griego se apropió de los labios, impidiendo todo paso de vocablos por estos; inició una nueva batalla de besos, permitiendo que Camus experimentara con su cuerpo ahora inmortal, las gemelas emociones que había sentido cuando no lo era. Los nuevos caninos del pelirrojo se incrustaron en los labios ensangrentados de Milo, siendo culpable del hilo de sangre que broto en dirección a la barbilla de este, culminando la primera gota de su esencia, en el pecho desnudo donde los labios franceses decidieron situarse para limpiarla.

Bring me to life How can you see into my eyes like open doors leading you down into my core where I've become so numb without a soul my spirit sleeping somewhere cold until you find it there and lead it back home

El menor decidió tomar las riendas del acto, en el momento que sin despegar el contorno de su boca de cualquier parte en el cuerpo del roquero, le ayudó a ponerse en pie, al tiempo que él se sentaba en la cama y le dedicaba una mirada lasciva. El griego no captó sus intenciones hasta el instante en que la cavidad de su pareja fue a dar un poco mas abajo del vientre, situándose en un lugar de alta sensibilidad para su cuerpo; y como reacción a los roces húmedos que vinieron después, los colmillos se aferraron al labio inferior para acallar las muestras de deleite, que siendo escuchadas por alguien más en la mansión, acarrearían consecuencias fatales para ambos. Las caderas cobraron vida al moverse en dirección de la boca del otro, emitiendo sonidos quedos ante un éxtasis que llenaba su masculinidad. Las manos se aferraron a la cabella de fuego, manejando el moviendo sobre su miembro. La papila del antiguo mortal acarició el final con un movimiento circular que logró arrancarle un gemido no controlado al rubio; quien como respuesta, empujó la cabeza del francés en dirección contraria a la suya, mientras él se dedicaba a aprisionar su cuerpo con las extremidades, y a reclamar un beso ansioso con algunos roces entre su ya erecto órgano masculino contra el final de la espalda del otro, cuyas piernas habían subido hasta la pelvis del mayor. Sin embargo, el miembro también erguido de Camus obstaculizaba la copulación, por lo que Milo tiró bruscamente de su brazo para levantarlo de la cama, mientras él, de pie, se colocaba nuevamente detrás suyo con las manos situadas una en la pierna –muy cerca de la hombría- y la otra a la altura de la cintura –a escasos centímetros del ombligo-; con aquella carnosidad caliente entre las posaderas del más joven, quien dejó escapar gemidos de sus labios ensangrentados. El rubio volvió a prestar sus dedos para silenciarle, mientras él se dedicaba a mover en círculos lo que ponía así al francés, y morder el brazo que el joven había pasado por detrás de la cabeza del mayor.

(Wake me up) wake me up inside (Can't wake up) wake me up inside (Save me) call my name and save me from the dark (Wake me up) bid my blood to run (Can't wake up) before I come undone (Save me) save me from the nothing I've become

Las piernas le temblaban, con ese cosquilleo interno que embriagaba los sentidos y que le debilitaba. Se dobló hacia delante buscando el apoyo del colchón, con Milo detrás suyo tratando de impedir que huyera de sus garras. Las manos le sirvieron de soporte para el torso y las rodillas sobre la cama, sostén para las caderas, las cuales el griego aprisionaba con sus blancas y huesudas manos. Enterró los colmillos en su hombro y le obligó a quedarse en la posición antes descrita, en tanto él apoyado con su brazo diestro, colocaba su miembro con la mano libre, en la abertura trasera del francés. Camus profirió un gemido al sentir aquél ardiente intruso, el cual fue introducido sin ninguna consideración, con el más exquisito dolor que placiera a ambos.

Now that I know what I'm without

you can't just leave me

breathe into me and make me real

bring me to life

Los movimientos frenéticos del roquero no se hicieron esperar, acompañados de expiraciones entrecortadas con cada envestida. Sus partes se estrellaban contra las voluptuosidades del pelirrojo, sus uñas se enterraban en la espalda que tenia como panorama –con esa luna que devoraba una estrella-, y sus labios goteaban escarlata cada vez que trataba de no gemir muy fuerte. De los poros abiertos emanaban ligeras tóxicas, y la sangre embriagante antes ingerida, le golpeaba en los pómulos con una sensación de incendio en la dermis. Tomó la masculinidad del más joven y la sedujo con los dedos.

Bring me to life

Bring me to life

Gimió más fuerte y aceleró el movimiento, llenándose de éxtasis cada vez que entraba y salía del francés. Recorrió con besos la espalda descubierta del pelirrojo, limpiando el plasma encarnado que las uñas arrancaron. Escuchó una muestra clara del clímax en su apogeo y terminó dejando la esencia que antes llenaba su miembro, en el interior del antiguo mortal. Cuando el cosquilleo ya no nadaba en su vientre, se apartó del cuerpo que se ubicaba bajo de sí, recostándose a su lado, en tanto este trataba de apaciguaron su respiración y también tomaba sitio a un costado

-"Ahora que estas tatuado en mi piel, soy de tu total pertenencia"- Le dijo al vampiro un par de siglos mayor. Estiró la mano y resbaló sus dedos por la mejilla huesuda, pálida y fría que tenía en frente. Milo retuvo la caricia

Frozen inside without your touch without your love

darling only you are the life among the dead

-"Te eh otorgado libertad, Camus"- Acotó, llevándose el fina de aquella extremidad hacia la boca, donde les permitió a sus colmillos clavarse. El pelirrojo le observó con desconcierto, sin comprender la razón de sus palabras. –"Cuando un vampiro convierte a un mortal en alguien de su misma especie, se crea entre ambos un nexo que sólo puede romperse cuando el pupilo bebe la sangre de su maestro."- Explicó –"Tu esta noche has bebido mi sangre para transformarte y también para alimentarte, eso quiere decir que ya nada te liga a mi... sólo... los sentimientos que ya no tienes como inmortal"- Trató de soltar su mano, pero el francés la apretó para hacerse notar

All this time I can't believe I couldn't see

kept in the dark but you were there in front of me

-"Yo no te dejaré por nada del mundo, y estaré contigo en las buenas y en las malas hasta que tú te canses de mi compañía o alguna fuerza mayor a lo que sentimos nos separe... Te lo prometo"- Le obsequió una sonrisa mientras deslizaba su cuerpo hasta sentarse en el abdomen del mayor, atrayendo las manos de este a que se posaran en sus voluptuosidades traseras. –"A menos, claro, que sea una indirecta para que te deje ir"- El rubio negó mientras resbalaba los dedos por aquellos carnosos montes

I've been sleeping a thousand years it seems

got to open my eyes to everything

Without a thought without a voice without a soul

don't let me die here

There must be something more

Bring me to life

-"Por mi espero que no lo hagas, ya que gracias a ti mi eternidad tiene un significado de mayor índole; y me eh hecho tan adicto a tu sangre... tus besos... tu cuerpo... que no resistiría tu lejanía"- Camus se impulsó hacia delante, con sus propias manos apoyadas en el pecho desnudo del roquero, buscando los labios que esa noche le pertenecieron y los cuales se llenaron de su propia sangre para convertirlo en el vampiro que ahora mordía esa carnosidad sonrosada, deleitándose con el sabor sublime de la vida.

Bring me to life

Bring me to life

Entregándose también a quien le había dado significado a su vida mortal

-:- End Of Flash Back -:-

Apoyó las mano diestra en el piso, entrecerrando los ojos ante la panzada que lo azotaba y el drenado de sangre del que era victima; colocando la extremidad en la nunca del pelirrojo, por arriba de esos cabellos que parecían incendiar su piel, para pegarlo más contra sí y ayudar a que se alimentara.

Entre tanto, Saga succionaba la sangre de la reina, dispuesto a destruirla aún a posta de su vida. Los otros inmortales permanecían atentos, esperando el desenlace de aquella obra terrorífica.

El líder resguardó sus orbes, conociendo que el fin tanto para ella como para él, estaba tan solo a unas gotas de plasma; pero sus esmeraldas no permanecieron ocultas por mucho tiempo, ya que una fuerza de ambigua derivación le obligó a desertar un par de metros de distancia lejos de Pandora, como si un campo invisible la protegiera de cualquiera de los vampiros, que también habían retrocedido.

Los presentes entonces enfocaron su mirada en la parte contraria a donde se ubicaba la puerta, en el cuerpo de Camus que caminaba hacia ellos con un aspecto nunca antes presentado –ni siquiera a los ojos de Milo-, y con un rubio exánime que tenia la mano sobre su cuello, teñido bajo el manto de miles de partículas de ADN.

El roquero se encontraba de pie, un poco débil pero con "vida", admirando al pelirrojo de forma menos aterrada que el circulo de inmortales o que la misma Pandora; y es que la noche de su transformación, esos cambios en su aspecto no se habían materializado, como el cabello enteramente rizado, la faz más pálida y huesuda de lo normal, con el aspecto fiero que delataban sus colmillos teñidos por la sangre del griego haciendo juego con sus pupilas en un tono gemelo.

La pelioscuro quiso retroceder al mirarle, pero sus fuerzas se habían diluido con cada hilo de sangre que sus propios hijos le arrebataron, dejándola con un aspecto exangüe; y es que en ese niño que estuvo a punto de matar, ahora que le contemplaba fijamente y con esa revolución en todas y cada una de sus facciones, reconocía en él a quien amó una vez y por quien todo aquél legado había comenzado por mera acto vengativo

-"Kamÿel"- Musitó con algo más parecido a una angustia que hacia siglos no experimentaba

-"Ah despertado..."- Dijo Saga para sí mismo, recordando la profecía pintada en una de las muchas paredes de la catacumba:

"Aquél, a quien la primera condenada busca, será heredero de un linaje casto de inmortales, nacido en la rama de enemigos magistrales, en la octava luna de Acuario. El más puro de los vampiros atravesará un estado de transición donde la debilidad humana será su mayor punto contrario, antes de retornar al trono en su máximo apogeo; y cuando él despierte al mundo de los no-vivos, ella volverá"

Eso quizá podría explicar el que Milo le hubiera dejado inconsciente, como muerto.

Camus, quien parecía encontrarse oculto bajo esa mascara de crueldad, sonrió de forma pérfida, aún con sus rubíes sirviendo de espejo a la figura de Pandora; la misma que siempre había disfrutado con el dolor de otros y que ahora parecía aterrada. Le complació ver dolor en sus ojos e incertidumbre en el semblante. Tomó un mechón de su propio cabello, lo enrolló de forma juguetona en uno de sus dedos zurdos, mientras levantaba la mano diestra hacia la reina y le prendía fuego con la mirada.

La pelisocuro comenzó a incendiarse desde el vientre hasta que todo su cuerpo fue cubierto por llamas de tonos amarillos, naranjas y rojos, mientras el pelirrojo reía en medio de los gritos de su antigua pareja.

Era tan cruel como ella... quizá más sádico y peligroso que la propia reina...

«Camus si es un vampiro, el más puro de nuestro raza...»

Después de todo, Saga lo había dicho, inmortal más puro no existía...

El mosaico blanquecino quedó manchado de negro y cubierto de una fina masa gris: los restos de quien fuera un peligro para el mundo.

El francés dejó de reír. Pasó la mirada por cada uno de los vampiros presentes con un gesto mordaz, hasta que decidió abrir las fauces para mostrar sus colmillos y abalanzarse sobre su propio tío... queriendo quizás, cortar los lazos de raíz. El peliazul apenas tuvo tiempo de retroceder la pierna derecha, cuando estaba a pocos milímetros de colocar las manos sobre su cuello y morderlo; mas Milo, haciendo acopio de todas sus fuerzas, usó su agilidad para situarse entre él y su mentor. Frustrado por su objetivo interrumpido, le amenazó con un gesto de colmillos al que al rubio no intimidó

-"Si quieres morder a cualquiera de aquí, primero tendrás que pasar sobre mi"- Puntualizó; pero su maestro estaba seguro que de la misma forma en que el griego le mordió para tener libertad, Camus –que ya la tenia- no claudicaría sólo por él

Pero Saga estaba equivocado. El pelirrojo llevaba en sus venas la misma sangre que él le otorgó por voluntad, y en el corazón se mantenían grabado un sentimiento que rompía cualquier norma, incluso la humana; sin contar que el eslabón de ambos se mantenía unido por varios quilates de oro. Eso sin contar con que el galo había decidido cortar con los hábitos vampiricos para seguir los protocolos auto impuestos por su tío, y alimentarse a través de su pareja inmortal, tal como el peliazul lo venía haciendo. En resumen, cada gota de su existencia le pertenecía completamente al rubio y eso incluía su voluntad.

El aspecto fiero fue cambiado por el estado perpetuo de aquella noche, como si se transformara del príncipe "Kamÿel", a Camus Beuer, el nuevo vampiro. Sacudió la cabeza y se llevó una mano a la frente, tal vez en un intento por calmar una fuerte punzada. Milo, convencido de que había vuelto a ser el mismo, se acercó hasta él con una mirada arrepentida, que al observar el halagado, no puedo evitar una sonrisa, ni el deseo que sus brazos profesaron, al estrechar entre ellos el cuerpo de quien le otorgó aquella vida.

-"Casi mueres por mi culpa"- Dijo negándose a corresponder el abrazo, a lo que el pelirrojo respondió

-"Ella te tenia bajo su dominio; y además, yo estaba débil. Me negué a alimentarme de otro ser que no fueras tú"- El griego se permitió abrazarle, sin importar cuando pudiera Saga reclamarle por falta a su palabra y convertir a Camus en vampiro; después de todo, su mayor error podía convertirse en una gran bendición, misma que al final les salvó la vida.

Los miembros aún vivos de la hermandad se reunieron en torno a las cenizas de Pandora

-"¿Quién lo diría? Esto es todo lo que resta de quien nos hizo lo que hoy somos"- Comentó Aioria pateando los rastros, sin esparcirlos por todo el mosaico

-"Si, Camus es muy poderoso"- Fue Mu quien esta vez habló, posando sus gemas preocupadas en el semblante dubitativo de su esposo

-"Lo lleva en las venas"- Respondió el todavía líder –"Kanon y Radamanthys lo eran, y si lo sumamos con que es la reencarnación de nuestro rey, y la sangre "infectada" que Milo le dio a probar..."

-"Pero no podemos dejar que ande por ahí de esa forma. Si se llega a convertir en vampiro y no puede controlar esa parte oscura que todos –alguna vez- ya superamos, será un gran riesgo"- Comentó Shaka; los otros iban a emitir palabras de concordancia, cuando el peliazul agregó

-"Milo estará a su lado para ayudarle, tengo confianza en él"- Giró el rostro hacia donde ambos jóvenes vampiros se encontraban, contemplando un cuadro en el que se besaban sin la menor culpabilidad, ignorando, una vez más, la presencia de la hermandad; aunque como dos entidades de la misma especie, ya no habría obstáculo alguno en su relación.

FIN

Agradezco mucho su lectura y el apoyo que me han dado estos meses para terminarlo. Como saben, odio a los vampiros -.-... pero lo hice x el concurso de operación halloween T.T... en fin... mil gracias de nuevo a TODAS!

Nos leemos por ahí

Bye! o

Próxima actualización: a escoger... Final de forget, nuevo fic o... Infidelidad jeje u

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