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Freederth
Author of 15 Stories

Rated: M - Spanish - Angst/Romance - Tohru H. & Yuki S. - Reviews: 59 - Updated: 01-17-08 - Published: 12-05-05 - id:2689702

Continúa este fanfic, a pocos capítulos del final... si llego a los 60 reviews con éste, quedo feliz.

Capítulo 19: Calor

“Yuki...” la voz de Tohru provocaba un cosquilleo en mi espalda “no estoy segura...”

“No respondas a lo que dije”

“Sí, debo hacerlo” aseveró enterrando sus uñas en mis brazos en señal de que me detuviera “no me siento preparada aún y no quiero detenerte después.”

“Entiendo...” bajé la mirada, sentándome en la cama.

“Lo siento Yuki, sé que fui yo quien ofreció... pero no...”

“Ya dije que lo entendía” dije secante, sentándome sobre el colchón.

Me levanté rápidamente y caminé hacia el inodoro, me miré al espejo y noté lo roja que estaba mi cara. Me quité el chaleco de encima para bajar un poco la temperatura de mi cuerpo, todavía sentía las peligrosas pulsaciones en la entrepierna. Cerré la puerta, me senté en el baño sin destaparlo y comencé a quitarme los pantalones. Desabotoné los bóxers para liberar toda la extensión de mi miembro, lo toqué, sintiendo los latidos. Puse el pulgar sobre la cabeza del glande, una suave sensación recorrió mi cuerpo hasta llegar a las puntas de mis dedos. Cerré mi mano al rededor del miembro, tomándolo, muevo la mano hacia arriba y luego la moví hacia abajo. Forcé los párpados a apretarse, se me escapó un gemido, acelerando el movimiento de mi mano. Imaginé que no era mi mano, pensé en la mujer que estaba en mi cuarto durmiendo... ‘Tohru’ en mi mente llamé su nombre incontables ocasiones, hasta que sentí como el líquido se derramó sobre mi mano. En ese momento, recordé lo que estaba haciendo y busqué papel rápidamente para secarse. Una vez limpio, me sentí aturdido por la deliciosa sensación que llenaba mi cuerpo. Dejando olvidado el chaleco, mi blusa y los pantalones.

“Tohru” la llamé con la voz, saliendo del baño fugazmente.

“¿Qué pasa?” replicó la joven, desperezándose de su sueño.

“Estás ahí...” me dije a mi mismo, sintiendo un gran -pero extraño- alivio en el pecho.

"¿Por qué iría a no estar?" preguntó ante mi sorpresa.

"No sé"

Descansé el trasero sobre la cama, sintiendo una presión en mis hombros. Miré y hallé los azules ojos de Tohru, observándome con preocupación y abrazándome suavemente. Desparramé mi cuerpo en el colchón al lado de Tohru, que no me soltó, así que se tuvo que quedar acostada de lado para seguir en ese estado. Giré el cuerpo hacia el límite de la cama y; de lado, terminó de pasar sus brazos hasta el otro lado de mi torso, rodeándome el pecho, mientras escarbaba con su nariz en mi cuello. Relajé todo mi cuerpo, moviendo la cabeza para apartar los mechones plateados de mi cara. Volteé a mirar a la mujer una vez más, quedado de frente a su mirada celestial, sintiéndome hipnotizado por su color.

“Te amo” susurré suavemente, sin apartar la mirada de sus ojos.

Decidí abrazarla. Llevé mi pecho hasta el de ella, mientras rodeaba su cintura con mis brazos, llevándola cerca mío. Incliné el cuello para dejar mi nariz en su clavícula, su blanca y fina clavícula. Manteniéndola cerca en todo momento para sentir su calor ahí, junto a mí, conmigo, así extasiándome. Comencé a temblar un poco, temiendo poder perderla frente a Akito y sus planes por poseerme, Tohru no preguntó ‘el por qué’, simplemente se quedó ahí, muda recostada con su mentón sobre mi cabeza. Nos dormimos un rato después mientras nuestros corazones latían al mismo compás.

[XXX

La luz golpeó la habitación de Eriol, no recordaba cuándo había sido la última vez que dormía tan bien –o que dormía, así, a secas-, aun cuando el Sol lo había despertado. Se sentó, moviendo el edredón de encima suyo, descubriendo su marcado pecho. Estiró su cuerpo con la cabeza y cuello relajado, y decidió levantarse de una vez. Buscó sus pantalones negros de tela y se los echó encima, abotonándolos, miró la habitación breves minutos y abrió las –todas- cortinas, corriendo también las ventanas para que entrara aire. Abrió la puerta corrediza y salió del cuarto rápidamente. En el pasillo, vio la puerta de la habitación de Yuki cerrada, lo que le pareció bastante extraño, ya que la tenían abierta porque él no estaba en casa. ‘¿Yuki-chan ha llegado entonces?’ pensó para sí mismo, sonrió, quería verle. Movió la puerta, comenzando a entrar.

“Yuki-chan” llamó, pero luego se quedó en silencio al verle durmiendo junto a Tohru, se sonrió y prefirió dejarles solos.

Volvió a cerrar la puerta y bajó las escaleras, caminando hacia la habitación de Shigure para comprobar que seguía ahí. Acto seguido, se sentó en el living-room, esperando que alguien se levantara e hiciera desayuno. El primero en bajar fue Kyou, que abrió el refrigerador con cara de pocos amigos al descubrir que no quedaba leche. Eriol miró al pelo de zanahoria inflamada, apuntando a un mueble que estaba cerca de la puerta que daba al patio. Había un papel en que Tohru se excusaba por no haber comprado más lechecita y dinero para que él lo hiciera, Kyou suspiró.

“Ni modo” dijo de forma calmada y salió de la casa.

El joven de cabello café comenzó a mirar el espejo, viendo como la raíz negra comenzaba a notársele, estaba pensando en teñírselo de nuevo, pero negro... para volverlo a su estado original. Luego miró el reloj, Kyou tardaba y nadie más que Eriol parecía estar despierto, así que decidió hacer él mismo el desayuno en vista de las premisas que tenía. Se metió en la cocina, buscando ingredientes para comenzar a cocer puerro dentro de agua. Se detuvo, recordando que iba a hacer sopa, así que sacó el puerro y lo cortó, para luego volver a ponerlo dentro de la olla con agua hirviendo. Una vez cocido el puerro, lo introdujo en una olla más pequeña y mezcló soya con un poco de agua, luego añadió una caluga vegetal para darle más sabor al caldo de la sopa. Al rato ya tenía listo el desayuno, estaba poniendo la mesa cuando oyó unos golpes en la puerta. ‘¿será Kyou?’ pensó para sí mismo, yendo hacia la entrada, corriendo la puerta. Quedó paralizado al abrir la puerta.

“Aki-sama... ¿qué hace aquí?” preguntó ante la Diosa del Jyuunishi.

“Nada de nada” sonrió maquiavélicamente, sacando una pistola de la chaqueta y apuntándole al joven “¡prepárate para la nada!”

[XXX

Desperté por el sonido tronador de un cañón, pareció un sueño o mejor dicho una pesadilla: Akito había venido con una pistola en mano para matarnos y le había disparado a Eriol. Al ver que seguía en mi cama junto a Tohru, me sentí aliviado, pero desperté a la joven de cabello castaño para contarle. La sacudí levemente tomándole de los hombros.

“¿Hein?” pareció desperezarse Tohru, abriendo los ojos para mirarme “¿qué pasa, Yuki?”

“Tuve un sueño de lo más maléfico” me reí ante la estupidez que dije, ¿qué clase de persona despierta a otra para contarle éso? “soñé que Akito le disparaba a...”

“¿Eriol?” oí la voz de alguien desde la puerta, no quería girar mi cuerpo hacia ese lado, sentía como el cuerpo se me helaba “pues Yuki, mira mi mano.”

Ahí estaba, frente a mí, con una pistola en la mano y apuntándome. Tohru no se movió, se mantenía quieta para no alterar a Akito, que sacó la lengua en señal de victoria mirándonos. Caminó hacia una silla que estaba puesta junto a un escritorio, dejándola puesta hacia su lado y separó las piernas para sentarse apoyando sus brazos sobre el respaldo. Sonreía más de lo normal.

“Bueno chicos, esto es el final de todo” sentenció fugazmente, sin darnos tiempo para digerir lo que había dicho “supongo que dejar que los demás hagan el trabajo por uno es una mala decisión, pobre Eriol... si tan sólo hubiese escuchado y obedecido, seguiría en la casa principal.”

“¡Maldita!” comencé a perder el control, pero Tohru me tomó los hombros para que me calmara, evitando que me disparara la Diosa del Jyuunishi.

“Hasta se había molestado en hacer desayuno, ahora ya se ha desperdiciado todo su esfuerzo” dejó salir una carcajada.

[YYY

El joven estaba haciendo una ‘H’ con su cuerpo, las piernas separadas y estiradas, tal como sus brazos, no se movía, un charco de sangre estaba bañando su cuerpo. Intentó levantarse, pero el cuerpo no respondía, no era capaz de moverse. Logró levantar el brazo, intentando alcanzar la puerta para tener un apoyo para el cuerpo, usó el otro brazo para arrastrar su cuerpo por la entrada. En eso, la puerta corrediza se abrió y Kyou volvió con una caja de leche debajo del brazo, miró a Eriol con sorpresa.

“Hola” dijo casualmente Eriol escupiendo sangre por la boca, el cabeza de fuego miró el charco de oscuro vino.

“¿Necesitas ayuda?” se ofreció Kyou

“Sí, levántame, por favor” rogó, mientras Kyou dejaba la caja sobre la mesa y le ayudaba a incorporarse “llévame a la habitación de Yuki.”

“Estás perdiendo sangre” aseveró Kyou viendo su pecho, la mano de Eriol estaba presionada sobre la herida que tenía en el lado izquierdo del pecho.

“Sí lo sé, voy a morir...”

[YYY

“Y bueno, Yuki, ¿qué decides?” la Diosa del Jyuunishi nos miró con malicia “¿vuelves a la casa principal y recibes tu castigo, o prefieres ver morir a Tohru?”

“No pienso dejar que dañes a Tohru...” comencé, para luego agregar “... pero volver a la casa principal es algo que no puedo hacer.”

“Entonces, vas a tener que ver cómo muere Tohru” apuntó hacia donde estaba Tohru y disparó, fallando, pero dejando un agujero en el respaldo de la cama.

Me paré delante de la mujer, prefería mil veces morir antes dejar que ella muriese. Por ende, lo más seguro era que me decidiera por ir con Akito, tal vez con éso, la dejaría en paz. Pero lo dudaba, ya que el resentimiento de la enferma era demasiado como para quedar satisfecha.

“¡Ya decidí, así que detente!” exclamé para que no siguiera disparando, y así ganar un poco tiempo “iré contigo, ¿con éso salvaré a Tohru verdad?”

“Primero ven conmigo”

“¡No vayas, Yuki!” todos volteamos a mirar la puerta, ahí estaba Kyou sujetando a Eriol para que no cayera, ¿qué tenía bajo la mano que se tapaba? sangre, un balazo en el pecho, ¿cómo está vivo aún? “no vas a salvarle si vas con él.”

“Vamos Eriol, no arruines la sorpresa” estando al lado mío, volteó y sacó el arma nuevamente.

Me apuré en tomarle el brazo, con éso, desvió la bala que apuntaba amenazante hacia la dirección de la cama, Eriol apresuró su caminata corriendo hacia donde estaba Tohru, soltándose de Kyou que intentó detenerle sin mayor efecto. Akito se sacudió, encontrándome en mala posición y con éso, logró derribarme, cayéndome al suelo. Apuntó rápidamente hacia Tohru, mientras veía como una bala salía del cañón, recorriendo la habitación, mientras sentía y suprimía las ganas de gritar su nombre.

La bala atravesó el cuerpo de su víctima, cayendo al suelo muerta, miré como caía al suelo llenando la alfombra de un charco de sangre oscura, tan oscuro como el odio de Akito. Emití algo que sonó como un llanto desamparado, llenando la casa por completo.

“¡No!” grité.

.f

.i

.n

¡Fin del capítulo 19!

Ahora ya no queda mucho por terminar.

Estamos a pasos del final tan esperado, tenía pronosticado que fueran 20 capítulos, pero por lo visto serán 21 o 22. Con ésto, será lo más largo que he escrito, anteriormente mi récord era de 12 con un epílogo, ahora será más que 20.

Bye bye, see ya son.

Freederth Out!


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