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Author of 19 Stories |
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Nadie podía creerlo cuando vieron a Shinji subir los escalones de la
escuela esa mañana. Toji había inferido que, como mínimo, Asuka le
habría quebrado las piernas. El que Asuka caminara a su lado como
cualquier día normal era más asombroso aún.
Shinji comenzó a oír cuchicheos acerca de "pelotas de acero" e hizo un
gesto de exasperación, atravesando el gentío lo más rápido que pudo.
Asuka, empero, se detuvo delante a Toji y Kensuke, notando sus
miradas. Arrugó el ceño mientras ellos miraban a Shinji, luego los
empujó poniéndoles un dedo en la frente.
--Baka --suspiró, pasando junto a los mozalbetes y entrando a clase.
Los dos Chiflados yacían en el suelo, atónitos.
--Tal vez somos los únicos humanos que vamos quedando, Toji
--cuchicheó Kensuke.
--Debe ser temporada de abducciones alienígenas --concordó Toji.
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La clase empezó. El aburrimiento se asentó, e instantáneamente,
Shinji se percató de que su cerebro estaba demasiado callado.
"¿Cupido? ¿Todavía por aquí?".
"¿Supongo que estás hablando de nuevo?", preguntó calladamente
Cupido... sólo a media voz.
"Sí que sí".
"¡Shinji! ¡Eres asombroso! --rió Cupido--. ¿Qué te entró?"
"¿Además de ti? --sonrió Shinji--. Una linda señorita me hizo ver de
sopetón algunas cosas".
"Ya veo --contestó Cupido--. ¿Y qué cosas serían esas?"
"Que ya no siento deseos de huir", sonrió Shinji para sí.
Cupido, al principio, no comprendió del todo esas palabras. Pocas
personas hubieran podido. Pero podía sentir la sonrisa de Shinji.
"Me alegro --dijo, feliz--. Al menos puedo irme sabiendo que fui de
ayuda".
Shinji sonrió para sí. "Ojalá no muy pronto".
Hubo una pausa.
"Yo... creo quizá tengo unos dos días más contigo. No estoy seguro...
pero puedo sentime cada vez más listo para... irme a otro lugar".
"Bien. Por lo menos podemos salir juntos el sábado. Disfrutar un
poco el fin de semana --prometió Shinji--. Voy a comprar unos
parlantes mejores, y vamos a poner unos Smashing Pumpkins
tan fuerte que los vecinos se van a quejar".
"¡ASÍ se habla! --exclamó feliz Cupido--. Me FASCINAN; los
encuentro... celestiales".
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Asuka, pese a la minúscula parte de su cerebro diciéndole a gritos que
dejara de hacerlo, se encontró echando miradas de contrabando en
dirección a Shinji durante toda la clase. En lugar de estar encorvado
sobre su computadora, medio finjiendo teclear, medio poniendo
atención, el muchacho había reclinado la silla hacia atrás y se estaba
relajando con los brazos estirados detrás de la cabeza. Aunque ella
estaba a sólo unos pocos puestos de allí, deseó poder estar más cerca.
Parecía el dueño del mundo. Como si tuviera alguna especie de
chaqueta invisible que lo escudaba de toda la violencia y presión
mental que afrontaban. Una especie de armadura que, por ahora, le
daba la seguridad que le hacía falta para abrirse al mundo en vez de
esconderse tras las capas de protección y aislamiento que siempre
había envuelto en torno a su alma.
Incluso cuando ella había tenido la estupidez de repeler su
amabilidad, él lo había tomado serenamente. Sin retraerse ni
encerrarse en su caparazón como hacía normalmente. Casi como
diciendo, puedo recibir todo lo que me mandes. No un desafío, sólo
una postura de aceptación. Ella había sido la primera persona de
quien el VERDADERO Shinji parecía preocuparse, y por quien parecía
interesarse.
Asuka se descubrió enamorándose perdidamente de él.
Desde luego, en el momento en que consideró esa idea, la cara se le
puso roja y su cerebro disparó todas las maldiciones en alemán que
sabía contra su "Baka Shinji". A esa porción de su mente le llegó una
rauda patada en la cabeza.
Misato había dicho algo anoche que no la dejaba tranquila. Acerca
de las otras muchachas. Incluso ahora, lo notaba. Media población
femenina de la clase lo contemplaba a él con expresión ensoñada.
Aunque Shinji, baka, no se daba ni cuenta. No obstante, para iniciar
algo no hacía falta más que una cara bonita con la consulta de si
estaba disponible para cenar. Por una vez, cedió a la parte de su
mente que la había estado punceteando para empezar a actuar
de manera más subversiva, al ofrecer dicha parte el pensamiento
de que Shinji NO DEJABA de ser varón, y que tarde o temprano esas
invitaciones le parecerían atractivas.
Sus dedos volaban por el teclado antes de poder pensarlo dos veces.
Inspeccionó el mensaje. Parecía adecuado. Lo leyó de nuevo, siendo
luego asaltada por la idea de que quizá no debía enviarlo. De que
quizá... sólo estaba siendo engañada. De que tal vez esos sentimientos
no eran verdaderos y que...
Una onda tibia le recorrió el cuerpo, y presionó "ENVIAR" sin duda
alguna en su mente.
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Cupido esbozó una íntima sonrisa de alevosía:
"Qué talento que tengo..."
Shinji estaba apunto de preguntar a Cupido de qué hablaba cuando
apareció una línea de texto en su terminal. "¿Qué es esto?", pensó.
"Léelo y averigua. Así se hace por lo general", dijo Cupido, riendo
suavemente.
Shinji se inclinó más hacia el monitor y pestañeó. Decía:
ENCUENTRATE CONMIGO AL ALMUERZO EN EL PATIO NORTE. BAJO
EL ROBLE. TENEMOS QUE HABLAR. -ASUKA.
Shinji pestañeó, luego arrugó el entrecejo. "No parece que sea ella".
Un segundo después, llegó el mensaje:
P.D.) Y VEN SOLO, BAKA! NO INVITES A LA NIÑA MARAVILLA!
Hizo un alto, luego miró en dirección a Asuka. Asuka sonreía, pero
tratando hacer parecer que prestaba atención a la clase. El muchacho
pestañeó otra vez, sobándose la mejilla.
"¿Cupido? ¿Seguro de que no le estás controlando la mente a nadie?"
"Segurísimo", contestó alegremente Cupido.
Shinji pestañeaó otra vez. Asuka volvió levemente la cabeza, frunció
el ceño, y gesticuló señalando el pizarrón con la nariz. El muchacho
se sonrojó y dirigió su atención a la clase. Asuka sonrió para sí.
Faltaban apenas unos segundos para el almuerzo...
Tres celulares empezaron a sonar.
Todos se volvieron a mirar a los tres Niños, que se miraron uno a
otro, luego sacaron sus teléfonos. Cupido se extrañó.
"Qué raro... No siento que esté atacando ninguno de mis Hermanos
grandes".
El sensei suspiró al tiempo que sonaba la campanada del almuerzo:
--Muy bien, jóvenes, manténganse cerca de los refugios en caso de que
esto sea un ataque. Si no es así, disfruten el almuerzo.
((Éste es un mensaje automático de NERV. Favor reportarse con
«chst» doctora Ritsuko «chst» de inmediato. Habrá transportes
esperando fuera. Gracias.))
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Siete horas de pruebas.
Cualquier Ángel que hubiera atacado al final de esas siete horas se
habría arrepentido. Lo más probable era que Asuka lo hubiera
ABORRECIDO hasta matarlo. Su nivel de sincronía estaba bien... es
más, estaba un poco mejor que de costumbre. El de la Niña-Maravilla
hasta había subido unos cuantos puntos.
Pero Shinji seguía en su cápsula de entrada. Ni siquiera les habían
hecho pruebas a las Primera y Segunda Niñas aquel día. Las dos
simplemente se había visto envueltas en todo para procurar que las
pruebas contaran con datos de control.
Toda traza de irritación que Asuka aún le guardara a Shinji se
hizo muy patente en el vestidor mientras abollaba por completo los
tres casilleros contiguos al suyo. Rei observó pasivamente, esperando
que los puños y maldiciones se detuvieran para poder guardar sin
peligro su traje de conexión.
--No es culpa de él --mencionó simplemente.
Eso no ayudó. Asuka soltó un gruñido.
--¡YA SÉ que no es culpa de él! --Suspiró, desplomándose en la banca.
Alzó la mirada--. ¿Crees que tal vez Shinji tenga problemas? O sea,
deben haber encontrado algo...
Rei se sentó a su lado y empezó a desvestirse tranquilamente. Cómo
podía hacerlo sin vergüenza alguna era algo que Asuka no terminaba
de entender.
--Ikari ha cambiado --dijo simplemente--. Tal vez no por voluntad
propia.
--¡No! --exclamó Asuka--. ¡Yo SÉ que él no es una farsa! ¡SÉ que este
nuevo Shinji sigue siendo Shinji!
Los ojos de Rei encontraron los de Asuka y parecieron compartir
entendimiento.
--Puede que el Comandante Ikari no piense lo mismo. Puede que la
doctora Ritsuko no piense lo mismo.
--¿Y? --exigió Asuka--. ¿Qué piensas TÚ?
Rei pareció sorprendida por la pregunta. En especial viniendo de
Asuka. Demoró un momento en formular una respuesta.
--Creo que sigue siendo Ikari-chan --dijo simplemente--. Estoy
impaciente por hablar con él.
Asuka ponderó a Rei en silencio quitándose el traje de conexión y
poniéndose la ropa.
--¿Ah, sí? --invitó.
Rei asintió. --Me gustan los aviones de papel. Me gusta hacerle
aviones de papel a Ikari-chan. Me gusta hablar con él.
Asuka bajó levemente la cabeza. --Parece que a él también le gusta.
Rei, en un raro momento de tino, captó la tenue traza de angustia
en la voz de la pelirroja.
--Gustar no es amar --dijo en voz queda, luego salió del vestidor.
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--Esto NO ES gracioso --se dijo Shinji entre dientes--. Te juro,
Ritsuko, que me las vas a pagar por esto.
--¡Nada más concéntrate, Shinji! --ordenó la voz de Ritsuko por el
intercomunicador.
--¡NO TENGO GANAS! --gritó Shinji por fin.
La Unidad 01 se hallaba levemente acuclillada en una posición sentada,
con una expresión decidida en la cara. La coraza morada de su parte
posterior había sido desmantelada, y las misteriosas nalgas orgánicas
de la Evangelion quedaban descubiertas a los ojos del mundo.
Debajo, una gran tolva receptora esperaba cualquier excrecencia que
saliera. Los técnicos se estaban cagando de la risa.
--Llevamos dos horas aquí, Ritsuko --rezongó Misato--. No va a cagar.
--Shinji... --dijo Ritsuko por el enlace de comunicación--. Parte del
cuerpo de ese Ángel todavía está orgánicamente activo. Podría ser
capaz de regenerarse. ¡No se sabe qué podría suceder si no podemos
sacarlo del organismo de EVA-01! ¡Tienes que hacer esto!
Observaban desde la sala de control. La EVA parecía estar tratando de
copiar a "El Pensador" con la forma en que estaba sentada sobre las
vigas de soporte. Al final, sin embargo, la portentosa arma robótica
se incorporó, desafiante, sin depositar nada en la tolva receptora.
Shinji estaba enfurecido:
--Escúcheme, carajo. Escúcheme como nunca ha escuchado a nadie
en toda su vida. Mi nivel de sincronía ya no va a subir más hoy. No
tengo ganas de cagar. Mi EVA no tiene ganas de cagar. Por lo tanto,
¡NO VAMOS A CAGAR! Ahora, ¡VENGAN A SACARME DE AQUÍ!
Ritsuko suspiró y presionó un botón, enmudeciendo la conexión.
--Yo digo que le inyectemos laxante al LCL.
Misato, estando bastante harta, estiró la mano y presionó el botón
del intercomunicador en la consola del técnico:
--Regresen EVA-01 a posición de sujeción. Saquen al piloto.
--¿¡Qué estás HACIENDO!? --demandó Ritsuko.
--Finalizando la Operación KK --contestó Misato--. A ver. Trata
de impedírmelo.
La rubia científica cedió por fin, y se derrumbó en su silla.
--Ya, bien. Vamos a intentar de nuevo en dos días más.
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Ninguno de los tres dijo palabra alguna, mientras Misato conducía
como enajenada por las calles de la ciudad. El ánimo de todos
parecía haberse ido a la mierda. O, mejor dicho, haber rehuído a
la mierda.
Cupido decidió aprovechar bien sus últimos dos días con Shinji.
Cuando llegaron al departamento y Shinji comenzó a preparar unas
cenas instantáneas, Cupido estimó que ya había estado lo bastante
callado.
"Shinji. Espero que no estés enojado conmigo".
"No... no contigo --pensó Shinji en respuesta--. ¿Hay posibilidad de
que me ayudes a causarle angustia mental a Ritsuko?"
"Tal vez después", contestó Cupido.
"¿De qué tienes ganas, Cupido? --preguntó Shinji, respirando hondo
para calmarse--. ¿Tienes hambre?"
"Por ricos que suenen los bollos de huevo y las croquetas de tofu
instantáneas, creo que mejor no", rió Cupido entre dientes.
"Sí. Yo tampoco".
Shinji suspiró para sí. Todavía tenía todo ese LCL en el organismo.
Éste, por desgracia, constituía una comida muy sustanciosa, aunque
poco grata.
"Quiero que hables con Asuka esta noche", dijo Cupido.
"¿Qué? ¿Después de hacerla esperar siete horas en LCL porque no
pude hacer caca? --se rió--. Esta vez SÍ que me mataría de verdad".
"Confía en mí --insistió Cupido--. Mete una sola cena al microondas.
En la marcha te digo lo demás".
"Estoy firmando mi propia sentencia de muerte... --suspiró Shinji
gravemente--. ¿Negarle comida a Asuka? Debo estar demente".
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Asuka y Misato estaban sentadas, con cara de estar ambas igual de
cabreadas con sus empleos. Misato había explicado que existía poco
que ella pudiera hacer, y había dado la impresión de que los pilotos lo
tenían claro. Aún así, Asuka parecía sentir poca compasión por Misato.
No obstante, cuando Shinji llegó de la cocina con comida, las caras se
les iluminaron.
--¡Ahh, ahora sí que sí! --suspiró Misato con felicidad cuando el
envase de papel y plástico le fue dispuesto delante.
Asuka esperó alegremente a que se le hiciera lo mismo a ella, pero,
en lugar de eso, se llevó un chascho cuando Shinji fue hasta la puerta
y se puso la chaqueta.
--¡Q.. OYE! ¿Para dónde vas?
--¿No vienes? --preguntó Shinji, con una sonrisa pícara--. Creí que
íbamos a ir al patio Norte. Podemos comprar algo para comer en el
camino. --Hizo una pausa--. A menos que estés cansada.
Asuka cayó redondita con eso.
--¡¿Cansada?! ¡JA! --Se paró como resorte y agarró su abrigo--. ¡Te
retaría a una carrera hasta allá, pero puede que te pierdas y me tenga
que devolver a buscarte!
Misato observó el intercambio con una sonrisa detrás de su boca llena
de fideos. Pen-Pen pareció indiferente ante aquella simple escaramuza
y fue a buscarse una cerveza.
--Cuaaaag --dijo.
--No nos esperes hasta muy tarde, Misato --advirtió Asuka al tiempo
que se llevaba a Shinji consigo tirándolo del cuello de la camisa--.
Con lo lento que es este baka, quizás a qué hora vamos a llegar.
Al bajar las escaleras y salir a las calles teñidas por el atardecer,
Asuka por fin cayó en la cuenta de que algo pasaba.
--¡Baka! --dijo, dándole un batacazo juguetón en el brazo--. ¡Ahora
nos hiciste quedarnos sin cenar!
--Acompáñame --prometió Shinji--. La comida chatarra es
sorprendentemente buena para los cuerpos y mentes en desarrollo
--dijo, riendo despacio.
Entraron a la tienda rápida local, miraron durante un breve momento,
luego ambos decidieron comprar sendas órdenes de alas de pollo y
gaseosas. Desde allí, la escuela quedaba a sólo unas cuadras, y
llegaron justo cuando Tokio 3 comenzaba a elevar sus estructuras
más vitales desde el Geofront hacia el cielo abierto. Sin embargo,
conforme comenzaban a avanzar hacia el gran roble del patio, Asuka
empezó a recordar por qué lo había invitado a ir allí más temprano ese
día. Aminoró el paso, obligando también a Shinji a tomarse su tiempo.
--Supongo que te preguntarás por qué te dije que viniéramos para acá
--dijo ella quedamente mientras elegían un asiento bajo el enorme
árbol.
--Se me pasó por la cabeza --contestó Shinji encogiéndose de
hombros--. Pero no me importa dónde estemos. --Sonrió--. Siempre
disfruto conversar contigo.
--Claro --dijo ella en tono burlón, aunque con la cabeza baja--.
Cuando no te estoy sacando la mierda a golpes.
Cupido estaba en silencio, de modo que Shinji tuvo que respirar hondo
e improvisar:
--¡Sí hemos conversado unas cuantas veces! --prometió--. Y todas las
veces las he disfrutado --dijo, desempaquetando la comida, formando
un improvisado picnic.
--¿Ah, sí? ¿¡Como cuándo!? --preguntó Asuka con cara de descontento.
Shinji titubeó durante un momento, pero consiguió recordar una:
--¿Te acuerdas de la semana pasada? ¿Cuando vimos ese programa
acerca de los murciélagos? ¿Y tú decías que eran repugnantes y yo
decía que no estaban tan mal?
Ella sonrió con calidez. --Bueno... supongo que sí fue una
conversación.
A Shinji casi se le cayeron las alitas de pollo cuando la vio sonreír.
Su rostro, totalmente relajado y feliz, estaba iluminado por la banda
anaranjada que quedaba del atardecer. Su pelo, aunque desordenado
por las pruebas de más temprano, le enmarcaba la cara de manera
perfecta... incluso arrojando unos cuantos mechones sobre sus
mejillas. Ella levantó una ceja al verlo titubear por un momento.
--¿Estás bien? --preguntó.
--De maravilla --dijo Shinji, un tanto apresuradamente. Pero se
recuperó. ¡No hay tiempo de estar soñando despierto, Ikari!
¡No cuando puedes pasar este momento con la de verdad!
Asuka, por otro lado, estaba teniendo todo un dilema interno.
Los ojos de Shinji seguían clavados en los de ella, y parecían
perfectamente contentos de continuar contemplándola con esa
fuerza apacible que había estado impactando contra sus defensas
todo el día. No sabía bien si se sentía bajo escrutinio, o si estaba
comenzando a excitarse con la atención que estaba recibiendo.
--No me mires así --musitó Asuka.
Shinji apartó la vista rápidamente, pero luego, en retrospectiva,
volvió a mirarla.
--¿Por qué no? --preguntó.
Ella no había esperado que él dijera aquello, y no tenía preparada
una respuesta:
--Eeeh...
Shinji esperó pacientemente con una sonrisa.
--Porque no --dijo ella, volviendo a su postura acostumbrada--. Es
de mala educación mirar tanto rato.
--Mmmff --puchereó Shinji en broma--. Qué aburrida.
Le dio la espalda, quedándose con la caja de alas de pollo.
--¡OYE! --exclamó Asuka con cara de enojo, luego suspiró--. Bueno.
Puedes mirar. Pero ninguna cosa más abajo del cuello --dijo con
finjido enfado--. No se puede estar segura contigo, hentai Shinji.
Él se dio vuelta, y empezaron a mordisquear el pollo en silencio.
Shinji hizo honor a su promesa, y estaba muy contento de contemplar
la cara de Asuka. Cuando no estaba bufando y quejándose por algo,
era verdaderamente una de las muchachas más bellas de la escuela.
--¿Shinji? ¿Puedo preguntarte algo? --consultó Asuka después de
haber mordisqueado algunas de las alas de pollo.
Él asintió.
--¿Por qué me aguantas?
Shinji deglutió fuertemente. --¿C... cómo?
Asuka lo miró con descontento:
--¿Por qué ni siquiera te enojas conmigo? ¿Por qué no me contestas
los golpes? ¿Por qué no me dices que te deje en paz, con todas las
cosas horribles que te hago?
No se había dado cuenta, pero había empezado a llorar en algún
momento en medio de sus preguntas.
Él esperó largo rato antes de responder. Asuka por fin se notó las
lágrimas y rápidamente se las limpió de la cara con el dorso de una
mano.
--Porque yo sé que... --contestó Shinji, y se encogió de hombros--.
Sé que haces todo eso porque es tu defensa.
Asuka levantó una ceja.
--Como yo con la música --dijo Shinji. Suspiró, moviéndose para
quedar sentado junto a ella contra el árbol--. Yo trato de alejarme
de todas las cosas malas que se deben afrontar en la vida. Pero tú,
tú AL MENOS tienes una defensa constructiva. ¿De cuántos Ángeles
nos has salvado simplemente porque no te querías dar por vencida?
--Sonrió cuando la vio sonrojarse--. Asuka Langley... demasiado
peligrosa como para que algo le llegue.
Ella asintió, para sí misma, más que nada. --Gracias --dijo.
Shinji no dijo nada.
Ella se volvió hacia él. --Tal vez no eres tan baka después de todo
--dijo con una sonrisa.
--Todo es posible --ofreció Shinji.
Una pausa larga mientras ella reunía las palabras:
--Pero... Shinji... tú sobreviviste mis ataques.
Shinji pestañeó.
Ella volvió a mirarlo. Estaban sentados hombro con hombro. Ladeó
la cabeza y lo miró a los ojos:
--Tú lograste llegarme... --Su voz era apenas más que un susurro--.
...te mantuviste firme. Shinji Ikari... tú has visto mi alma. --Cerró
los ojos--. La tocaste.
Extendió la mano y tomó la de él. La acción casi propició una
hemorragia nasal en Shinji. En vez del agarre demoledor que por
lo general ella aplicaba, su mano era suave y cálida. Dedos largos
y tersos envolvieron los de él y apretaron delicadamente.
--Shinji... --dijo ella despacio-- ...si todo esto es una broma,
entonces no me importa. Si todo esto es un truco, por favor dímelo
ahora. --Levantó la vista, mirándolo a los ojos--. Pero si eres el
Shinji que tocó mi alma, entonces tengo algo que decirte.
Su mirada expectante obligó a Shinji a examinarse. ¿De verdad
había hecho él todo eso? ¿Sería todo esto truco de un Ángel?
¿Cómo podía estar seguro? ¿Podía él en dos días reunir tanta
confianza en sí mismo?
--¿Shinji? --preguntó Asuka de nuevo. Tenía una auténtica expresión
de temor en los ojos--. Por favor... dime.
Él respiró hondo y largo:
--Soy yo... --asintió despacio, contestando el apretón de la mano
de ella--. A... Asuka... por favor, no pienses que yo sería capaz de
engañarte.
Ella dejó escapar un largo suspiro de alivio, y empezó a hablar:
--Ikari Shinji...
Una luz blanca, brillante, horrible, les inundó la visión. Los dos
alzaron las manos para protegerse los ojos. Una voz brusca e
iracunda exclamó:
--¡OIGAN! ¡Mocosos! ¡Sálganse de mi césped!
Ambos tenían grandes gotas de sudor en la frente. Cuando resultó
claro que el inoportuno cuidador de la escuela no les iba a dejar de
alumbrar los ojos con la linterna, se levantaron, reacios.
--¿No sabe QUIÉNES somos nosotros? --dijo Asuka, avanzando furiosa
hasta el hombre.
Éste estaba impávido:
--¡No me interesa! ¡Ustedes, mocosos, hace rato que deberían estar
en sus casas! ¡¿Les gustaría que llamara a sus papás?!
El cuidador, un viejo chochero de barba recortada, ponderó a Shinji
con gesto de enfado.
Shinji se acercó al hombre y, con una leve sonrisa, le ofreció su
celular:
--Adelante. Tiene marcado directo, apriete el cinco.
--¡Eso voy a hacer! ¡¿Cómo te llamas, chiquillo?!
--Ikari Shinji.
--Más te vale que sea tu verdadero nombre.
El hombre marcó el número.
Un segundo después, el teléfono conectó con la oficina principal de
NERV. Contestó un rabioso Comandante Ikari. Podían oírse gritos
al otro lado de la línea. Al Comandante Ikari no le gustaba que lo
llamaran a tan altas horas, y dejó muy en claro que no consideraba
a su hijo una excusa válida para que lo despertaran de esa manera.
El cuidador le devolvió el teléfono unos segundos después. Con la
cara blanca como papel.
--Pe... perdón... --gimoteó.
El cuidador se fue casi corriendo.
Shinji sonrió al echarse el celular al bolsillo. La sóla expresión en
la cara de ese hombre hacía que valiera la pena un poco el horrible
tratamiento de su padre para con los Pilotos. Por lo menos era
imparcial, y trataba generalmente a TODOS con igual displicencia
e intolerancia.
--¿Viste la cara que puso, Asuka-chan? --se rió, dándose vuelta...
sólo para encontrar aire.
--¡Cupido! --exclamó.
Cupido contestó: "Por la calle. De prisa..."
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Para cuando la vio, Asuka iba casi echando a correr. Llevaba los
ojos bajos en una mirada muy airada. Shinji la alcanzó.
--¡¿Qué pasa?!
Ella siguió caminando. --Nada.
Shinji no se iba a rendir tan fácilmente. --Dime lo que me ibas a
decir.
--No puedo --dijo ella con voz atorada--. Dame un momento. No
es cosa de llegar y pronunciar esa clase de palabras cada vez que
me haga falta.
Shinji arrugó el ceño, sinceramente sin saber a dónde quería llegar
ella.
--¡Asuka! ¡Quieres caminar más lento un segundo!
Ella siguió caminando.
--¿Para qué? Yo hablo demasiado --dijo--. Tú no hablas nunca.
--¡Ahora estoy hablando! --vociferó Shinji--. ¡Carajo, Asuka!
¡No hagas esto! ¡No ahora!
--¡Shinji! ¡No puedo llegar y decir algo así!
--¡Trata!
--¡No puedo! ¡No puedo ser igual que tú y convertirme en
superhéroe cuando me da la gana!
--¡Yo nunca he dicho que sea superhéroe!
--¡Ya lo sé! ¡Y eso es lo que lo hace tan difícil! ¡Ni siquiera
sabes lo mucho que significas...!
--¡¿Por qué no puedes serlo tú?! ¡Yo no te lo impido! ¡Por favor!
--¡Ya sé que no me lo impides!
--¡Entonces DILO y punto!
--¿POR QUÉ? De todas maneras no va tener importancia...
Había un tono de derrota en la voz de Asuka que hacía doler
el alma de Shinji.
--¡Sí la va a tener! ¡Asuka! ¡Por favor!
--¡Shinji...! ¡Cállate! ¡No puedo...!
--¡NO! ¡No voy a dejar que me alejes! ¡No esta vez!
--¡¿POR QUÉ?!
--Porque...
--¡¿POR QUÉ?! ¡¿Quieres saber lo que tengo que decir?! ¿POR QUÉ?
--¡PORQUE SÍ!
--¡¿POR QUÉ?! ¡Demonios! ¡Todo lo que tengo que decir es que...!
--¡Porque sí! ¡Porque...!
--¡ME ESTOY ENAMORANDO DE TI!
Shinji y Asuka se miraron con ojos húmedos, respirando acezantes
a causa de la discusión. Durante largo rato, no hicieron más que
mirarse. Ninguno estaba muy seguro de si el otro había dicho esas
palabras. Al final, los dos se desplomaron, apoyando las manos en
una pared cercana, recuperando el aliento. Asuka fue la primera:
--¿Qué... dijiste que...?
Él asintió, echándose hacia atrás el pelo con la mano.
--Me estoy enamorando de ti, Asuka --dijo a media voz--. Desde hace
mucho tiempo. Ni siquiera estoy seguro de estar completamente
enamorado de ti todavía, porque todos los días despierto y se siente
más fuerte que el día anterior --suspiró, mirando la pasmada cara de
ella--. Tú eres en lo primero que pienso cuando despierto, y lo último
que veo cuando cierro los ojos --dijo suavemente--. Incluso, he
soñado mucho contigo. --Hizo un leve quejido--. Y por tu cara puedo
ver que voy a tener que seguir soñando...
Fue interrumpido por Asuka, que corrió hasta él y lo envolvió tan
fuerte en sus brazos que le cortó la respiración. Pero Shinji no se
quejó. Descansó la cabeza en el hombro de ella hombro al tiempo
que Asuka hacía lo mismo. Los dos temían soltarse.
--Baka --dijo ella dulcemente. Le salió como quien diría el nombre
de su amante--. Yo también me estoy enamorando de ti. --Pareció de
pronto muy triste--. Lloré todo el día después de que te pegué. --En
efecto, tenía lágrimas al hablar--. Vi cómo todas te miraban y sentí
que si no hacía algo, te iban a alejar de mí.
Levantó la vista hacia él:
--Ataqué. No sabía qué más hacer. --Se le rompió la voz--. Yo...
Shinji... tú eres mi dulce baka. No quiero perderte. Tú eres el
único que sabe quién soy yo de verdad. Lo que yo siento...
Shinji adquirió repentina consciencia del corazón de ella latiendo
contra su pecho en aquel abrazo. Era una sensación muy grata.
Tan grata, de hecho, que sintió las rodillas empezar a debilitársele.
Esto tenía que ser un sueño. Un sueño horrendo y morboso que lo
atormentaría una vez despierto. Ah, bueno, pensó. Mejor disfrutarlo.
Despacio, muy despacio, comenzó por fin a mover la cabeza. Los ojos
de Asuka se agrandaron levemente al descubrirse ella haciendo lo
mismo. Sus mejillas, ardientes y rojas, rozaron una contra la otra.
Aunque tenían los brazos envueltos alrededor del otro, pronto se
encontraron mirándose a los ojos.
Encontraron tanto en los ojos del otro. Los dos habían visto
demasiado. El sufrimiento y la muerte les rodeaban, mientras los
mendrugos de vida que se escapaban de aquello rogaban a cada
momento sucumbir a esas imágenes. Los dos estaban agobiados
de tantas maneras que ninguno podría jamás librarse por completo
de aquellos demonios. Hacía mucho que los dos habían renunciado a
ser Niños. Sus nombres les hacían mofa en ese aspecto.
Y sin embargo, al mirarse el uno al otro con párpados pesados,
hallaron paz en aquella conexión compartida. Algo que Shinji nunca
pensó poder tener con Asuka, y algo que Asuka ni siquiera pensó tener
nunca con nadie, mucho menos con él. Pero la conexión estaba allí.
Innegable y conminando a sus labios a seguir el movimiento de sus
ojos.
--¿A... Asuka? --musitó Shinji.
--¿Mmm? --pudo solamente susurrar ella en respuesta, pestañeando
despacio, volviendo a enfocar los ojos en los de él.
--Yo... --dijo él--. Yo sé que tal vez vas a pensar que soy un hentai
por preguntar, pero te molestaría si...
Ni Cupido había esperado ese beso. De haber tenido una boca que
se le cayera al piso, se le habría caído. Asuka estaba besando a Shinji.
No sólo besándolo, sino que de manera bastante apasionada.
No mucha gente nota verdaderamente las diferencias entre los besos,
salvo aquellos que se dan el beso. Un observador a menudo no pensará
nunca que un tipo de beso difiera en algo de otro. Empero, Cupido era
experto en la materia.
Había besos rápidos y amigables. Una suerte de íntimo apretón de
manos reservado para los mejores amigos y familiares. Por lo general
en la mejilla, aunque no limitados a ésta. En los días anteriores al
Segundo Impacto, era incluso bastante usado saludar a todos con un
beso breve y liviano en ambas mejillas. Un gesto alegre y profesional.
Hasta los hombres en aquella época homofóbica daban gustosos dos
besos para saludar a colegas y viejos amigos.
Luego, estaban los besos al centro. Realizados con delicadeza y
genuina atención. Aunque había existido más emoción que la habitual
detrás del beso de Misato de días antes, ella lo había mantenido
dentro de esos límites. Cálido, duradero y real. Una experiencia de
verdad, en vez de algo que luego se desvanecía en la mente. Ése
había sido el primer beso REAL de Shinji desde la vez que Asuka
estaba aburrida un día.
Otra clase de beso, ésa última. Donde las partes involucradas van
tanteando el terreno, o están absolutamente aterradas. Al verse
frente a un sueño hecho realidad, mientras los labios de ella se
acercaban, Shinji se había cerrado a aquel beso. Asuka no había
ayudado, teniéndole la nariz apretada, pero al menos ella no se
había quedado parada allí como una tapia.
Y estaban los besos como ÉSTE. Donde el besar, aunque concentrado
en los labios, no se restringía sólo a dichas partes del cuerpo. Donde
el besar se convertía en un abrazo del cuerpo entero. Como hacer
el amor de un modo no sexual... que generalmente conduce a algo
más. La pasión toma control de los procesos mentales encargados de
preocuparse de dónde estan los labios, donde están los de ambos, y
qué va a pasar después. Shinji, siempre el preocupado, se encontró
dichosamente ignorante de tales pensamientos mientras los dos no
sólo se besaban, sino que se saboreaban.
Asuka sabía a especias. Picante. Tal vez por las alas de pollo, aunque
Shinji podía suponer que mucho de aquel sabor venía de la propia
excitación de su mente. Asuka sentía lo mismo también. Cada uno
concentrado únicamente en el otro. Cada tacto y sensación y
aliento hecho para realzar la conexión, llevándolos a buscar más.
Tal vez era sólo energía acumulada, pensó Asuka. Shinji no podía
haber aprendido a besar TAN bien de nadie que ella supiera. Su mente
orgullosa olvidó mencionar que ella era nueva en esto también. Como
Shinji no se quejaba, ella no pareció acordarse tampoco. Si alguien
le hubiera preguntado algo así como su nombre, hubiera tenido
problemas para recordarlo en ese momento.
Asuka saltó un poco cuando se sintió siendo apoyada contra el muro,
pero no protestó. Ni siquiera al sentir las manos de Shinji deslizar
por su espalda y cuello. Estaba tan asustada. El miedo no dejaba
de acechar en el fondo de ese frenesí de sensasión y tibieza, pero
nunca amenazaba con tomar el control. Demasiado temerosa de dejar ir
nada de esto. Ahora que lo había dicho, deseaba casi dolorosamente
que esto durara. Ávida, bebió cada gota de la boca de él como si
fuese el líquido más precioso de la Tierra. Era embriaguez. Dicha. Le
hizo olvidar todo lo malo que había visto y hecho. Todo. Hacía a su
corazón desear alcanzar a Shinji y recibirlo dentro de sí. Envolverse
en la protección del poderoso Shinji el Invencible y disfrutar su
calidez. Sus manos subieron a la nuca de él, suplicando que no se
detuviera.
Hacía una semana, si Shinji hubiera visto al costado del camino a
una pareja besándose así, se hubiera desmayado prestamente debido
a la descomunal hemorragia nasal que ello hubiera causado. Pero ese
pensamiento se le pegó en la cabeza, y se percató de dónde estaba.
Sus manos se retrajeron levemente, aunque no por completo, del
cuerpo de Asuka, y se obligó a romper el beso.
Casi esperaba que Asuka estuviera enojada con la repentina detención,
pero ella no hizo sino mirarlo con una sonrisa fulgurante y una suave
luz en los ojos que casi hicieron a Shinji volver a olvidarse de dónde
estaba.
--Mejor... --dijo éste débilmente-- ...nos vamos... a la casa...
--Mmmm... --asintió Asuka mientras recuperaban el aliento. Su voz,
aunque breve, era suave y rezumaba miel--. Bueno...
Él se estremeció un tanto mientras caminaban. Ni la máxima seguridad
en su persona hubiera evitado que lo hiciera. Hacía apenas unos
cuantos... largos... dulces momentos, había descubierto que Asuka
lo quería. No sólo eso, sino que él había confesado lo mismo. Un
territorio nuevo e inexplorado... se sentía bastante como un niño de
nuevo.
--Asuka... --preguntó, logrando no sonar muy preocupado--. ¿Y ahora
qué?
Ella no pudo evitar sonreír mientras caminaban. Todavía llevaba el
brazo en torno a la cintura de él, e iba aferrada a su brazo.
--No sé... --dijo--. Y no me importa...
Las implicancias de aquellas últimas palabras golpearon a Shinji, y
sintió venir una hemorragia nasal. Asuka se inclinó hacia él y lo
besó tiernamente en la mejilla. Eso tuvo un efecto calmante en el
joven Ikari, y pudo así seguir caminando de modo casi normal.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Shinji resolvió que, de ser necesario, podía reunir el valor suficiente
para detener cualquier cosa que estuviese yendo demasiado lejos.
Esperaba no estarse engañando, pero aún podía sentir la presencia
de Cupido, y esperó que él procurara aquello.
"Disfruta tu velada tranquilo. Yo los voy a vigilar", llegó la voz
cuando subían al ascensor.
Asuka sonrió, mirando el entorno al cerrarse las puertas para el largo
ascenso.
--Te ves muy lindo con esta luz --susurró con soltura.
Él se sonrojó levemente, pero devolvió la sonrisa.
--Tú te ves preciosa en cualquier luz. --Ladeó la cabeza--. Mmm, no,
ahora tal vez no...
Asuka puso cara de enojada, luego lo aprisionó contra un rincón en
el fondo del ascensor.
--¿Ah, sí? --pese al poco convincente gesto de enfado, seguía siendo
bellísima.
Shinji sonrió para sí. Quizá todos esos meses que ella lo había
provocado servían de algo después de todo. Era bastante divertido
provocar a Asuka cuando la recompensa era un beso en vez de un
tortazo en la cabeza.
--No sé... --contestó él mientras ella empezaba a mordisquearle la
oreja--. Con esta luz te ves un poco feíta.
Soltó un chillido cuando ella "mordisqueó" una respuesta.
--¡Baka! --cuchicheó Asuka--. ¡Entonces ése es tu castigo! ¡Tienes
que besarme mientras me veo fea! ¡Jajajaaa!
--Sí, su majestad --contestó él alegremente, dándole un beso en la
nariz, luego en los labios, atrapándole suavemente la lengua y
tirándola con su boca.
Asuka devolvió el favor, y, como antes, se encontraron adentrándose
en el beso. Sus bocas disputaban por posición, sorbiendo el aliento
del otro, pero también intentando tocar y masajear a la otra, dando
tanto como recibían.
Un fuerte ¡DING! los interrumpió. Las puertas se abrieron en el piso
del departamento, y salieron a tropezones, aún besándose. No
había nadie más en aquel piso, de modo que no les preocuparon
los espectadores. Cuando llegaron a la puerta del departamento,
sin embargo, pararon. Shinji arrugó el entrecejo.
--¿Y si Misato está despierta todavía?
Asuka, todavía un tanto ebria con el beso, sonrió dulcemente:
--Aaah, no sé. Eso sería medio depravado.
--¡Asuka-chan! --exclamó Shinji, furiosamente colorado.
Ella notó esto, luego recordó lo que se le había salido a Misato hacía
unos días. Se sonrojó también.
--E... era broma... --dijo--. Tienes razón... no vayamos a armar una
escena...
Shinji asintió y se relajó notablemente. Lo último que quería era
empezar a besuquearse delante de su tutora... y amiga... y cualquier
otra cosa que Misato fuera. Ambos Niños se ordenaron la ropa, luego
se limpiaron de la boca cualquier humedad adicional que se hubiera...
acumulado... allí. Shinji intentó que no se notara el que tuviera que
reacomodarse los pantalones, pero Asuka lo notó. Se sonrojó
levemente, pero no dijo nada.
Él se acercó a ella y le dio un último beso.
--Por si acaso... --prometió con una sonrisa.
--Shinji-kun... eres un baka muy tierno... --contestó Asuka con una
sonrisa--. ¿O debo decirte Pelotas de Acero?
Shinji refunfuñó algo por lo bajo, y abrieron la puerta. Misato
estaba durmiendo ante la mesa del comedor, cerveza en mano, y una
pequeña sonrisa en los labios mientras roncaba suavemente. Ambos
pilotos fueron lo más silenciosos posible al quitarse los zapatos e ir
en puntillas a la sala.
No obstante, justo cuando estaban apunto de considerarse fuera de
peligro, un fuerte eructo llenó el departamento silencioso, y Misato
se incorporó, despertándose ella misma con el susto.
--¡Anda! --dijo.
Asuka y Shinji suspiraron y se les formaron grandes gotas de sudor
en la cabeza.
Misato por fin advirtió que habían vuelto:
--¡Ah! ¡Hola! --bostezó y se restregó los ojos--. No los sentí entrar.
--Ésa era la idea... --murmuró Asuka, sólo lo bastante alto para que
Shinji la oyera.
--¿Lo pasaron bien, niños? --preguntó Misato, parándose sobre pies
tambaleantes para poder "ordenar" un poco--. Ah, Shinji, te llamó una
tal Keiko. Después vino una niña que se llamaba Nami, pero le dije
que habías salido.
--Ooooh, ¡Shinji el Mega-Gigoló! --provocó Asuka.
--En fin... --dijo Shinji, ignorando a Asuka--. ¿Te vas a acostar?
Misato estaba a punto de asentir cuando su mandíbula cayó, y
subió una mano para darse un palmazo en la cabeza.
--¡AGGH! ¡Me olvide de los informes! --suspiró.
Ambos Niños suspiraron también. Con Misato despierta, incluso
estando ebria, se daría cuenta de cualquier cosa que hicieran.
--Me voy a acostar --declaró Asuka--. Buenas noches, Misato
--dijo, luego se volvió y encontró los ojos de Shinji--. Buenas noches,
Baka-kun.
Aunque Misato nunca lo hubiese advertido, Shinji lo hizo. El tono
de esa voz era la misma voz amorosa que él había oído durante la
última hora. El muchacho asintió con la cabeza.
--Buenas... noches --contestó, la voz atorándosele en la garganta
cuando ella le guiñó el ojo y se alejó por el pasillo.
Misato ya estaba revolviendo la cocina, llenando papeles y tratando
de hallar dónde había dejado el "¡Lapiz desgraciado!".
--¡Buenas noches, Shinji! --dijo apresuradamente--. ¿Tienen escuela
mañana?
--Sí.
--¿Pueden despertarse solos a la hora? --suplicó Misato--. Me late que
no voy a poder acostarme durante un buen rato.
--No te preocupes, Misato. --Shinji sonrió--. Buenas noches.
--Gracias, eres un amor --dijo ella sonriendo y luego se puso cabeza
gacha a terminar sus informes. Interrumpir la "Operación Caca" había
tenido sus consecuencias--. Buenas noches.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
¿Buenas noches?
Esa noche fue puro suplicio.
Habían pasado siete horas haciendo pruebas en NERV. Shinji había
estado exhausto. Asuka se había agotado de sólo pasarse enojada
tanto rato. Sin embargo, ninguno se sentía muy cansado después
de las alas de pollo. Causa, sin duda, de los misteriosos productos
químicos que les ponían.
O era tal vez el hecho de que podían casi sentirse mutuamente
a través de las paredes, como dos imanes tratando de adherirse.
Sí, eso era quizá un poco más cercano a la verdad.
Cupido empezó a reír cuando Shinji saltó de la cama y comenzó
a pasearse cerca de la puerta, casi abriéndola por décima vez en
aquella hora.
--No le veo la gracia --contestó Shinji severamente.
"Comparado a lo que estabas haciendo hace una semana, creo que
sí tiene gracia --ofreció Cupido--. Habrías estado acurrucado en un
rincón, escuchando la Shinji Triste-Triste Parte 3, aterrado con todo
lo que sucedía".
Shinji dejó de pasearse, pensó al respecto, y asintió.
"Ahora estás que saltas por abrir la puerta --continuó Cupido--. ¿Ves?
¿Te dije o no te dije que te iba a ayudar a encontrar el amor?"
--Genial, Cupido. Genial, de verdad --dijo Shinji con una sonrisa
mientras se daba suaves cabezazos contra la pared--. Y ahora me
estoy volviendo absolutamente loco.
"Tienes que aprender a calmarte", contestó Cupido. "Tienes apenas
quince años, ¿recuerdas?"
--Cumplo dieciséis el próximo mes --contestó Shinji.
"No se trata de eso".
Shinji asintió, luego abrió la puerta. --No me importa.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Asuka yacía boca abajo en sus almohadas. Cada gramo de su ser
deseaba estar con Shinji, y se obligó a darse una pelea real y sincera.
"No tenemos para qué hacerlo esta noche... --pensó en su fuero interno--.
Me las puedo arreglar con sólo estar con él". Suspiró, esperando que
aquello fuese verdad.
Incluso entonces, eso era ésta noche. ¿Sería acaso capaz de
contenerse cuando hubieran pasado treinta "ésta noche"? ¿Y cien?
¿Un año? Eso eran trescientos sesenta y cinco días, e incluso entonces,
seguirían siendo menores de edad. El pánico comenzó a sacudirla. La
cosa andaba mal...
Un día, durante uno de esos treinta, o cien, o los que fueran, los
besos se volverían demasiado hondos. Las manos demasiado rápidas.
Los cuerpos demasiado apegados. Y eso sería todo. Uno de esos días,
incluso si eran pocos. Incluso si los demás siempre interrumpían.
Un día, estarían a solas, sin un Ángel que combatir. No habría Niña
Maravilla que impidiera las caricias. No habría Misato que despertara
y se preguntara dónde estaban sus protegidos.
Y la cosa no iba a mejorar, tampoco. Asuka tenía el fatal
presentimiento de que iba a sentir amor por Shinji Ikari durante
el resto de sus días. ¿Y cómo no? No cuando pensaba en todas
esas miradas ocultas que él le dirigía. Tantas sonrisas y sonrisas
devueltas. La forma en que se comportaba cuando ella estaba en
peligro, y cómo se ponía peor cuando ella trataba de evitar que la
ayudara. Todas las breves ocasiones en que se habían tocado.
La manera en que parecía tan dolido cuando ella salía corriendo
a la siga de Kaji.
--En dos años más... --pensó en voz alta--. Vamos a tener casi
dieciocho. --Los ojos se le agrandaron--. ¿Podré esperar dos años?
--Cerró los ojos--. Setecientos días. Agh...
Sonaba peor todavía cuando pensaba en setecientas noches.
Asuka Langley, aunque graduada de la universidad y normalmente
intelecto superior, se encontró ahora extenuada calculando aquellos
números en la cabeza. Tanta espera la estaba fatigando, y por fin
consiguió cabecear hasta quedarse dormida.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Fue más o menos ése el momento en que Shinji abrió la puerta y
escrutó el interior. Miró el cuerpo durmiente de ella y pestañeó.
--Ah... --suspiró, luego sonrió--. Qué remedio...
Cupido sonrió para sí.
"Parece que la agotaste, Lord Pelotas de Acero".
"Cállate", pensó Shinji en respuesta. "Por Dios... se ve preciosa".
Suspiró, entrando en silencio. La única luz en la habitación venía
de la ventana. Pálida luz de luna hacía que la delicada piel blanca
de ella pareciera de porcelana. Estaba acurrucada delicadamente
a una de sus almohadas, abrazándola para abrigarse.
Él se arrodilló junto a la cama y contempló su rostro un momento.
Parecía estar teniendo un sueño bonito. Tenía una sonrisa, y
acariciaba de cuando en cuando la almohada con la nariz.
"¿Cupido?", preguntó Shinji dentro de su cabeza.
"¿Dime?"
Shinji suspiró:
--Ya sé que va contra tus reglas... --suspiró en voz alta--. Pero...
¿sabes qué está soñando?
Hubo una pausa. No obstante, Shinji esperó, paciente.
"Te doy una pista", contestó de pronto el Ángel.
--¿Mm?
"¿Te acuerdas del sueño que tuviste, de que querías llevarla de
campamento, pero nada más te acordaste de llevar un sólo saco
de dormir y tuvieron que compartirlo?"
Shinji asintió, colorado. --Cómo no me voy a acordar...
Cupido rió por lo bajo.
"Bueno, digamos solamente que el campamento va a estar bien movido".
Shinji se quedó en silencio, inclinándose para besarla en la mejilla.
Asuka sonrió y musitó algo que podía haber sido una palabra, pero
se perdió en el abandono del sueño.
Shinji salió de la habitación, con el mismo silencio.
--Gracias, Cupido.
"De nada, Shinji".
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
La mañana encontró a dos Niños muy calmados caminando al colegio.
Shinji se había atrasado, habiendo olvidado poner el despertador.
Sólo tuvieron tiempo para darse una apresurada ducha y vestirse.
Shinji, por fortuna, pudo enfocarse y preparar los almuerzos mientras
Asuka estaba en la ducha. Misato seguía durmiendo en la mesa
de la cocina, y el ruido no pareció molestarle.
Como fuere, ambos se veían bastante desaliñados, y habían
funcionado toda la mañana en piloto automático. No obstante,
sí aprovecharon de darse un beso rápido en el ascensor hasta la
planta baja.
--Apuesto que ahora SÍ me veo fea --bostezó Asuka.
--¿Quién dijo que no te veías fea anoche? --dijo Shinji sonriendo, y
recibió en recompensa un codazo en el estómago.
Shinji encontró a Kensuke y a Toji esperándolo en la parte de adelante
del salón, donde generalmente se afincaban temprano en la mañana.
--¡Te veo pinta de trasnochado! --dijo Kensuke--. ¿Estuviste viendo
de nuevo esas películas grado H de Sailor Moon que te presté?
--No me has prestado ninguna porno --desmintió Shinji con gesto
serio--. No te he pedido ninguna.
--Ah, sí --asintió Kensuke, luego se dirigió a Toji--. Tal vez debería
empezar a cobrar multa por atraso.
Toji miró nerviosamente de uno a otro lado. --Ya... hoy te las
devuelvo --cuchicheó.
Los otros dos se rieron.
--Toji quiere acumular práctica para usarla con... --empezó Kensuke
esperando que Shinji se le uniera:
--¡¡Hikari!! --Ambos se rieron mientras su amigo se ponía
imposiblemente más rojo.
--¡Juro que cuando termine con ustedes dos, van a DESEAR haber
manoseado a Asuka!
El humor de Shinji literalmente SUCCIONÓ la energía del área. Ni
siquiera dijo nada... sólo dejó de reír.
Toji lamentó de inmediato aquellas palabras.
--No... no lo dije en serio, Shinji... tú ya sabes --dijo con toda
sinceridad--. Es costumbre, nada más...
Ikari asintió y suspiró, sacudiendo la cabeza:
--Perdona... ya sé que fue broma.
Hubo una pausa prolongada.
--¿Te sientes bien, Shinji? --preguntó Toji, notando la mirada de su
amigo.
--Estoy bien --suspiró Shinji--. Un poco cansado, nada más. Creo que
me hace falta dormir más.
De pronto, un súbito ¡PAF! sonó en el aire, y Kensuke se estaba
agarrando la cabeza. Asuka estaba, majestuosa, de pie detrás de éste.
--¿De nuevo hablando de mí, chiflados? --dijo con presumida sonrisa.
--¿Para qué vamos a hablar de ti --sonrió Shinji-- cuando podemos
fantasear con las Sailor Scouts?
Captando el repentino comportamiento estilo Pelotas de Acero, Toji
sonrió.
--Oooh, nunca imaginé que la Sailor Venus se pudiera doblar tanto
--intervino.
--¿Venus? --contestó Kensuke con una poderosa carcajada--. ¡Júpiter
podría darle de latigazos! --Sonrió--. ¡Y LO HIZO! Ah, ése episodio sí
que fue degenerado.
--Son todos unos depravados --dijo ella, pasando junto a Shinji, pero
no sin antes darle una rápida sonrisa.
Shinji asintió ante las miradas de sorpresa de sus amigos:
--El secreto para evitar la ira de Asuka es causarle repugnancia para
que se vaya antes de hacerle a uno daños corporales.
--Gracias, Lord Pelotas de Acero --dijo Kensuke con una respetuosa
reverencia--. ¡Hemos visto la luz de tu sabiduría!
--¡Mi salvador! --añadió Toji con otra reverencia--. Guau...
Todos se echaron a reír, incluso Shinji, que había decidido disfrutar
eso de Pelotas de Acero mientras durara. Extrañamente, Cupido
permaneció callado toda la mañana. No obstante, Shinji la estaba
pasando demasiado bien como para notarlo.
La conversación concerniente al plan de Kensuke de hacer una bomba N2
de fabricación casera murió repentinamente cuando se aproximó alguien.
Una joven que llevaba por nombre Sonoma Keiko. Shinji la había visto
en la clase desde hacía un tiempo, al igual que todos los demás
muchachos. Era toda una belleza. En alguno de sus años de escuela,
había repetido un grado, de modo que era su año y medio mayor que la
mayoría de las "niñas" de la clase. Los resultados del más rápido
desarrollo femenino inherente al ADN humano se notaban con bastante
obviedad. No sólo era desarrollada, hermosa, y todo un trofeo en la
mente de los jóvenes de la clase... sino que era una de las pocas
personas con las que hasta Asuka evitaba conflicto. No era que Keiko
fuera malvada o brusca, sino que era demasiado inteligente para su
nivel, y podía enfrentarse intelectualmente con cualquiera en la
escuela... incluso con algunos de los maestros. Asuka sólo depredaba
blancos más fáciles, pero no a esta mujer.
La mente de Shinji luchó por recordar algo de la noche previa, pasando
por fin de todos los besos y caricias. Misato le había dicho que había
telefoneado una muchacha de nombre Keiko. Casi se cayó del
asiento. ¿ÉSTA Keiko?
--Hola, muchachos --dijo ella con dulzura.
Tenía una voz muy... MUY... agradable. Kensuke se encontró incapaz
de cerrar la boca. Keiko se dirigió a Shinji:
--Hola, Shinji. Te llamé anoche. ¿No estabas?
Shinji encontró que las rabiosas miradas de sus dos amigos hacían
sumamente difícil el pensamiento racional.
--Eeeh, bueno, llegué tarde --contestó--. ¿De qué querías hablar
conmigo?
Se preguntó dónde diablos estaría Cupido con el apoyo, pero concluyó
que esto era un prueba. Tenía que atravesar esto él solo.
--Ah, nada más quería ver en qué estabas --dijo ella, sentándose al
lado de él sobre uno de los pupitres. Kensuke estaba babeando en
estos momentos. Alguna parte de su mente se acordó de encender la
cámara. Sin prueba de esto más tarde, nunca creería lo que estaba
sucediendo.
--No le hagas caso a Shinji --indicó Toji con una sonrisa nerviosa--.
Siempre anda ocupado. Hay que estar listo para los Ángeles en todo
momento. Reimportante. --Le dio un codazo a Shinji--. ¿Cierto?
--Eeeh, sí --contestó Shinji.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Asuka, desde luego, no estaba disfrutando aquello. Observaba por
sobre el borde de la pantalla de su computadora, mirando con furia la
conversación. Hikari observaba con una ceja levantada. Sí, Asuka de
vez en cuando le lanzaba a Shinji una que otra mirada celosa, pero lo
que estaba haciendo ahora era igual de raro que si Ayanami saltara de
su asiento y exclamara "¡SOY LA REINA DEL MAMBO!"
Lo más sorprendente era que Asuka no estaba mascullando "Baka Shinji"
por lo bajo. ¿Ella de verdad CONFIABA que Shinji no fuera conquistado
por esa mujer? Keiko estaba cuando menos a la par con ella y con Rei.
¿Por qué no estaba Asuka haciendo escándalo? Tal vez le estaba
poniendo demasiada fe a eso de los celos. Tal vez era sólo un impulso
competitivo. Tal vez, sólo tal vez, era un instinto protector.
--¿Qué? --preguntó Asuka cuando por fin notó la mirada de su amiga.
--¿Te sientes bien? --preguntó Hikari--. O sea... parece que estuvieras
a punto de... no sé... hacer ALGO...
--Genial --contestó rápidamente, devolviendo la mirada hostil hacia
Keiko, que seguía hablando con los Tres Chiflados... o con Shinji,
mientras los otros dos babeaban--. Baka...
Hikari suspiró de alivio. Al menos había vuelto a la normali...
--Baka Keiko...
O a lo mejor no.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
--Bueno, Ikari... --sonrió Keiko con ternura--. Me preguntaba si te
gustaría acompañarnos a mí y a mis amigas al cine esta noche --dijo,
e indicó con un ademán a otras tres niñas sonrientes y sonrojadas--.
Si quieres, pueden venir tus amigos también.
Shinji casi se tragó su propio gaznate. Cómo era eso posible, no
estaba muy seguro... pero la sorpresa era suficiente.
--Supe que van a reestrenar la antigua Godzilla 2000.
Sonrió. Keiko obviamente había estudiado muy bien a los Tres
Chiflados.
--Me... encantaría... --siguió ella, acercándose un poco más-- ...oír
tu opinión de la película...
Kensuke estaba apunto de mancharse los pantalones.
Shinji también estaba bastante perdido. Al fin, sin embargo, miró
de reojo en dirección a Asuka. Ella lo miraba con ojos inciertos,
pero no se movía de su puesto.
--Me encantaría --dijo él.
Keiko sonrió con felicidad. Las tres amigas empezaron a soltar
risitas y a discutir planes concernientes a Pelotas de Acero Ikari.
--Pero... --carraspeó Shinji.
--¿Pero? --Keiko pestañeó.
--¡¿Pero?! --exclamaron Toji y Kensuke.
--¿Pero? --se descubrió murmurando Asuka.
Shinji asintió.
--Pero tengo mucho que hacer hoy --continuó--. No me podría quedar
mucho rato... --Se volvió hacia Kensuke y Toji--. Pero si quieres un
comentario de Godzilla, hay que hablar con estos hombres.
--Ah --dijo Keiko, obviamente desilusionada--. Bueno... ¿a lo mejor el
fin de semana? --preguntó, sonriendo con dulzura.
--A lo mejor --mintió Shinji. Sonó la campana de clases--. Tendría que
discutirlo con mis socios aquí.
--Bueno --sonrió ella, levantándose--. Después conversamos, Ikari.
Volvió con sus amigas, una de las cuales le hacía señas al grupo.
--¡Oye! --dijo Toji, pestañeando--. ¡¡Te está haciendo señas a ti,
Kensuke!
--No puede ser... --pestañeó Kensuke, luego contestó tímidamente
la seña.
La chica se sonrojó y sonrió, escondiéndose detrás de sus amigas
mientras se dispersaban hacia sus pupitres.
Shinji captó a Asuka, que apartaba la mirada, como si hubiera estado
indiferente a todo el encuentro, pero sonreía. La clase empezó unos
minutos después.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Rei le había estado enseñando toda la mañana a Shinji a hacer el avión
de papel estilo "Águila" mientras el sensei chachareaba acerca de sus
experiencias en un viaje a lo que quedaba de la Antártica.
--Las alas son muy importantes --susurró ella, deslizando sus manos
avezadas por el papel, dejando pliegues exactos tras ellas--. Si quedan
en el ángulo incorrecto, el avión no avanza.
Shinji sonrió, observando trabajar a Rei:
--¿Dónde aprendiste todo esto?
--Del Comandante Ikari... --dijo ella--. Y también encontré un libro
acerca de ellos en la basura.
Asuka, que estaba distancia de escucha, no pudo evitar reírse.
--¿Andas escarbando en la basura, Ayanami?
Distaba mucho de tener la crueldad de sus comentarios normales...
Es más, parecía ser en casi un tono de broma.
--Lo encontré camino a la escuela --contestó Rei--. Alguien había
tirado una caja de libros. No había otros desperdicios.
--¿Qué otros libros encontraste? --preguntó Asuka.
Rei hizo una pausa. --Manuales de instrucción.
Shinji pestañeó:
--¿Manuales de instrucción? ¿De qué?
Rei comenzó a sonrojarse. --Del proceso de convertirse en Uno.
Asuka arrugó el ceño. --¿Convertirse en "Uno"? ¿Como en qué?
¿Matemáticas? ¿O tú dices de dos personas...? --Los ojos se le
agrandaron.
--Al menos, supongo que eran manuales de instrucción --continuó
Rei--. Tenían curiosas hojas plegables en la parte central que se
desdoblan para mostrar una fotografía más amplia. Y el comienzo
de los libros siempre empezaba con testimonios de los consumidores.
Shinji no caía. --¿Sí? ¿Cuál era el producto? --inquirió.
--Algo concerniente al sesenta y nueve en una de ellas --afirmó
Rei con naturalidad, y lo bastante fuerte para provocar exclamaciones
de pasmo en la clase--. Pero no estoy segura de comprender el
concepto de "Piernas al Hombro". ¿Cómo se ubica uno las piernas
sobre los hombros y...?
Kensuke, que estaba sentado detrás de Shinji, ofreció prestamente
su granito de arena:
--Ah, te refieres a la Penthouse especial de junio del 2011 --declaró.
Todos se volvieron hacia Kensuke. Asuka puso cara de horror.
--¡Hentai! --exclamó.
--Ésa es --asintió Rei.
--¡JÓVENES! --interrumpió al fin el maestro--. Tengan la bondad de
ordenarse, faltan sólo veinte minutos para el almuerzo, y podrán
conversar todo lo que quieran.
Los jóvenes devolvieron sumisamente los ojos al pizarrón y dejaron
que el maestro continuara.
Kensuke alzó una ceja y se inlinó hacia Rei.
--¿Las guardaste? --cuchicheó.
Hubo una pausa larga. Rei miró el entorno de reojo.
--Desde luego --dijo, con una curiosa sonrisa en los labios.
Shinji comenzó a teclear caracteres aleatorios en su computadora para
parecer ocupado, cuando apareció un mensaje instantáneo. Lo aceptó.
¿QUÉ DIABLOS ES UN SESENTA Y NUEVE? -ASUKA
El muchacho casi estalló en carcajadas... pero en vez de eso, empezó
a teclear una respuesta.
ME SORPRENDE QUE NO SEPAS. CREO QUE LO INVENTARON LOS
ALEMANES. -SHINJI
La respuesta llegó bastante pronto.
SHEEEISSST! LO BUSQUÉ EN LA RED! REI TAMBIÉN ES UNA DEGENERADA.
NO IMPORTA, AL MENOS NOSOTROS NO INVENTAMOS EL HENTAI CON
TENTÁCULOS. JA JA JA! -ASUKA
Shinji sonrió, relajándose, reclinado en su silla. Sus pensamientos
volvieron donde Cupido.
"Caramba, qué cosa más rara", pensó. "Tener una verdadera
conversación con Asuka... Me podría acostumbrar a esto".
Esperó.
Y esperó.
"¿Cupido?"
Nada.
Shinji comenzó a preocuparse.
"¿Cupido? ¿Todavía ahí dentro?"
Ése fue el preciso momento en que se armó la gorda.
Un destello de luz azul brillante le llenó la mente. Antes de que
Shinji pudiera entender qué pasaba, estaba gritando de dolor,
sujetándose la cabeza. Todos en la clase saltaron. El sensei estaba
a punto de preguntar cuál era el problema, cuando vio que,
efectivamente, había un problema. Shinji se catapultó de su
escritorio, corriendo a la puerta, pero tropezó y cayó al piso,
impactando y demoliendo su silla.
Asuka estaba aterrorizada, pero ya a su lado.
--¡SHINJI! ¡¿Qué te pasa!? --suplicó mientras el resto de la clase
miraba con espanto.
Shinji estaba empezando a convulsionarse.
--¡Shinji! ¡Por Dios... no me hagas esto! --Lo tomó por los hombros,
sujetándolo contra el piso--. ¡REI! --Levantó la mirada--. ¡Llama a
NERV!
Rei asintió calmadamente y sacó su celular. Sin embargo, detrás de
su experimentado aire frío, estaba igual de aterrada. No había aún
presionado MARCAR, cuando las sirenas de Ataque de Ángel comenzaron
a aullar afuera. Nadie tenía idea de qué hacer. Toda la clase no hacía
más que mirar a Shinji, quien tenía bastante complicada a Asuka, que
trataba de mantenerlo quieto.
--¡Alumnos! ¡Diríjanse al refugio! --ordenó por fin el sensei--. ¡AHORA!
--añadió cuando nadie se movió.
Rei terminó de usar el teléfono. --La Mayor viene en camino, está a
cinco minutos de aquí.
--¡Eso es MUCHO! --gritó Asuka. Volvió la atenión a Shinji, que por
fin se estaba calmando un poco--. ¿¡Shinji!? ¿Me escuchas?
Él asintió, pero seguía temblando.
--Viene saliendo... --musitó--. ¡No sé qué hacer!
Ella miró en derredor. La mayoría de la clase todavía no se movía.
Sus ojos suplicantes sólo encontraron ojos pasmados.
--¡ALGUIEN HAGA ALGO! --gruñó, miró a Shinji, luego apretó los
dientes--. Levántate, Asuka... --se murmuró a sí misma, poniendo
los brazos en torno al cuerpo tembloroso de Shinji.
Todos la vieron asombrados levantar a Shinji en brazos y luego
avanzar a tropezones hacia la puerta. Shinji no terminaba de creerlo,
tampoco, pero sufría demasiados dolores como para expresar su
gratitud.
--¡AGGHH! ¡SÁQUENLO! --suplicaba.
Asuka apenas podía ver por dónde iba. Las lágrimas le corrían por la
cara y caían en la camisa de Shinji.
--Shinji... ¡no te me mueras ahora! --exigió en su voz más malvada--.
¡Ni ahora, ni NUNCA! --jadeó al tiempo empezaban los sollozos--.
¡Prométemelo!
--Te... --alcanzó a decir Shinji antes que otra ola de dolor le azotara
la mente--. Asuka... por favor... anda a NERV... puede haber un
Ángel...
--¡La Niña Maravilla se puede encargar! ¡No me vengas con esa sheist
de "déjame aquí"! --contestó ella, tragándose algunas de las lágrimas
y recuperando la fuerza--. Baka Shinji... Siempre tengo que estarte
salvando...
Él sonrió débilmente, todavía temblando.
--Asuka... te ves hermosa cuando te pones porfiada...
--Me alegro --asintió ella--. Eso explica por qué soy tan hermosa.
Llegaron hasta la calle justo en el momento en que el auto deportivo
azul de Misato se detenía delante de ellos. Los ojos de la mujer se
agrandaron al ver el exangüe cuerpo de Shinji en brazos de Asuka.
--Cielo santo... --se dijo en un susurro.
--¡AYÚDAME! --gritó Asuka, rengueando hacia el auto--. ¡Algo le pasa
a Shin-kun!
Misato se bajó y corrió hasta el otro lado del auto, abriendo la
puerta.
--Súbelo al auto...
--¡NO! --exigió Asuka--. Lo llevo en brazos. Cabemos.
Misato asintió con la cabeza.
--¡Bueno! --dijo--. ¡Pero apúrate! ¡Hay un patrón azul en alguna parte
de la ciudad. No lo podemos localizar.
--Shinji decía que algo venía saliendo --exlamó Asuka al tiempo que
el auto se lanzaba hacia adelante, esquivando apenas una cabina
telefónica.
Shinji se veía aturdido, y no ofrecía nada más aparte de algún
ocasional gruñido de dolor. Misato no decía nada, y se limitaba a
conducir como alma que lleva el diablo. Es más, al diablo le hubiera
dado envidia.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Ritsuko y el equipo de técnicos ya estaban en la estación principal
del Tren para Vehículos, esperándolos. Un equipo de veinte guardias
armados esperaba también.
--¿Qué pasa? --exigió Misato.
--Ya se descubrió el patrón azul --dijo Ritsuko. Tenía la cara grave--.
Está dentro de Shinji.
--¡¡QUÉ!!
--Si Shinji se descontrola de cualquier manera, va a haber que matarlo
--dijo Ritsuko, levemente ofuscada--. Por orden del Comandante...
--¡Te... --jadeó Shinji. Todos saltaron, creyendo que estaba
inconsciente en brazos de Asuka-- ¡...tengo que llegar... a la Eva...
Unidad... Uno... adentro...!
Los hombres armados agriaron todos el gesto.
Ritsuko hizo una mueca de pánico:
--¡Es demasiado riesgoso! ¡Podrías infectar la EVA entera! ¡Si entras,
podrías terminar destruyendo medio NERV...!
--¡DÉJENLO ENTRAR! --vociferó Asuka.
Todos dieron un paso atrás. De haber sido Shinji capaz de estar en
pie, también hubiera dado un paso atrás.
--¡Si NO dejan que mi Shinji se suba a su EVA, se va a MORIR! --bramó
la muchacha.
De pronto, sin embargo, su entrecejo se arrugó y lució muy... MUY...
peligrosa:
--¡Voy a matar a todos y cada uno de los que dejen que eso pase!
--¡No PODEMOS! --rogó Ritsuko. Ella misma estaba al borde de las
lágrimas--. ¡A menos que sepamos que el Ángel no puede controlar
la Unidad 01, no nos podemos arriesgar!
--¡No es Ángel! --gritó Shinji, la voz debilitada por el dolor--. ¡Él
no va a hacer nada! ¡Nada más quiere irse a su CASA!
--¡Shinji! ¡No basta con eso! --imploró Ritsuko--. ¡Perdóname por
favor!
Shinji miró a Asuka con ojos desesperados:
--Él... nada más... quiere salir... no tiene.. adó... adónde ir... no
puede... salir... --Hizo una horrible mueca de dolor--. ¡Esto nos
está matando! ¡Él no lo puede detener!
--¡Dénme una pistola! --exigió Asuka.
Todos pestañearon.
--¡Yo voy a entrar con él a la cabina! --dijo ella, tratando de
serenar la mente--. Si pasa algo, lo mato y destruyo la cabina.
Ritsuko se restregaba los ojos. Las ululantes sirenas de fondo
eran automáticas, y no las podían apagar.
--¡Tampoco podemos arriesgar a dos pilotos! Ustedes son tan
valiosos como las Evangelion.
Desesperada, Asuka se dirigió a Misato:
--¡Pásame tu pistola!
Misato retrocedió un paso.
--A... --empezó.
--¡Sé que tienes una! ¡POR FAVOR!
--¡Mayor! ¡No!
Ritsuko sacudía la cabeza mientras Misato, también derramando
lágrimas, sacaba su arma de la chaqueta y la ponía en la mano de
Asuka.
Los guardas se veían muy nerviosos, pero mantuvieron sus rifles
automáticos con seguro.
Asuka se acomodó a Shinji en un brazo y se puso la pistola contra la
sien. Ritsuko sacudió la cabeza.
--¡Asuka! ¡Esto es una locura!
--¡DÉJENNOS PASAR! --gritó ella--. ¡O de todas maneras van a perder
dos pilotos!
Todo el cuerpo le temblaba, pero parecía perfectamente capaz de
apretar el gatillo. Después de eso, la Unidad 02 sería un enorme
pisapapeles.
Shinji estaba demasiado aturdido para moverse. Veía todo por
entre una gruesa capa de dolor. Una parte suya se preguntó si
todo no sería un sueño. Asuka estaba arriesgando la vida para
salvarlo. No sólo eso, sino que yendo en contra de todo NERV.
--¡Déjenlos pasar! --ordenó rápidamente Ritsuko--. Preparen la
Unidad Uno.
Asuka bajó el arma, pero no la soltó.
--¡A un LADO!
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
No había tiempo para los trajes de conexión. Mientras la cápsula se
encontraba atracada fuera de la EVA-01, Asuka lo ayudó a sentarse
en el asiento, ella de pie en el piso desnudo de la cabina.
--Shinji... ¿todavía estás ahí? --murmuró.
El muchacho asintió débilmente. El dolor parecía casi constante
ahora. Apenas podía respirar siquiera.
Misato y Ritsuko observaban nerviosamente desde la sala de control
mientras Asuka sellaba la escotilla por dentro y se ubicaba junto al
asiento principal.
--Ya está lista --musitó Misato.
--Insertando cápsula de entrada --comentó Ritsuko al tiempo que
el cilindro blanco se atornillaba en la columna de la gigantesca
Evangelion morada--. Llenando con LCL.
Asuka inspiró hondo cuando el LCL inundó la cabina. Shinji se
convulsionó violentamente al principio, pero luego se relajó cuando
Asuka flotó hasta su lado y le puso una mano contra la cara.
--Aquí estoy, baka... --musitó.
Pero en la otra mano tenía la pistola de Misato. Asuka se preguntó
brevemente si sería capaz de usarla en él si llegaba el momento... o
si podría contenerse de usarla en sí misma después. Ésta era la única
manera.
Él abrió los ojos cuando las blancas paredes de metal se convirtieron
en colores y arcoiris y luces.
--A... Asuka... --La miró--. ¿Qué haces acá?
--Tengo que estar aquí --dijo--. No me iban a dejar entrar a menos
que... --Señaló la pistola.
Él asintió, comprendiendo. --Puedo... puedo escuchar... --Se sonrojó
levemente--. Puedo oír lo que piensas.
--Estoy hablando, baka --sonrió ella.
--Ah... --Él sonrió--. No... yo te puedo oír...
¿Me oyes tú?
Asuka casi dio un salto hacia atrás.
--Sí... --dijo.
Imágenes comenzaron a inundarle la mente. Sonrisas. Caras de
rabia. Ocasiones en el sofá, viendo televisión. Empezó a reconocerlas
como escenas desde el punto de vista de él. Beso. Los besos que
se habían dado la noche previa. Él, dándole un beso en la mejilla
cuando al encontrarla dormida.
--¿Shinji? --se sonrojó al mirarlo a los ojos--. ¿Todas son de mí?
Él asintió débilmente. --Ya te dije --contestó, balbuceante--. Tú
eres en lo primero que pienso cuando despierto...
--Y cuando sueño, sueño contigo... --completó Asuka.
Se sonrieron por un momento. Luego, los ojos de Shinji se agrandaron.
--Dios mío... --dijo. Apretó los dientes y casi arrancó los apoyos
para los brazos del asiento mientras el dolor le estragaba la mente.
--¡Algo viene saliendo! --exclamó Ritsuko por el intercomunicador,
pero su voz fue ignorada--. ¡Alisten la tolva!
Asuka no atinó sino a tomar a Shinji en sus brazos mientras el
muchacho estremecía.
--Por favor, Shinji... nada más relájate. Déjalo salir --lloró--. Te
quiero... por favor no te vayas... no ahora...
--Yo... también... te quiero --dijo Shinji. Se estremeció. El dolor
estaba empeorando. Apenas podía hablar--. Quiero... comer...
alas de pollo... contigo --rió débilmente--. Fue... fue... divertido...
--¡Todos! ¡Atentos! --vociferó alguien por el enlace.
Misato observaba la pantalla, a los dos niños abrazados. Sus
propias lágrimas brotaban ahora igual de rápido. Envolvió su
crucifijo con una mano.
--Por favor, que salgan de ésta... --susurró, sabiendo que si
Shinji moría durante esta odisea, Asuka probablemente no viviría
mucho más--. Nunca más en mi vida le voy a decir groserías a un
Ángel... por favor...
El dolor golpeó a Asuka cuando el nivel de sincronía de ambos con
la Eva se incrementó. Por primera vez, pudo ver aquello por lo que
Shinji estaba pasando. Los dos empezaron a gritar.
Hubo un horrendo estampido. La Evangelion entera saltó de sus
sujeciones, arrancando con ellas pedazos del muro. La máquina
rugió de dolor, igualando los aullidos desesperados de Shinji
dentro de la cápsula.
¡BUUM!
Y luego, no hubo nada.
Nadie se atrevía a respirar, mientras miraban a Eva-01 relajarse y
volver a ponerse en su posición habitual. Sus ojos destellaron.
Dentro, Asuka dejó escapar un largo jadeo al advertir que el dolor
se había ido. Pero las paredes todavía mostraban el exterior.
Seguían sincronizados. El pánico le cruzó la mente al darse cuenta
de que Shinji había dejado de moverse. ELLA estaba todavía
sincronizada... eso no significaba que él también lo estuviera.
--¿S... Shinji? --musitó. Tenía la voz espesa en el LCL. Flotó,
separándose de él, examinándolo--. ¿Shinji? ¿Estás bien?
La voz más pequeñita, más débil que ella hubiera oído jamás,
llegó:
--¿Qué... pasó...?
Los ojos de ella se abrieron de par en par y soltó la pistola.
--¡¡Shinji!!
Él la miró con ojos cansados pero muy vivos:
--¿Qué pasó con el baka? --preguntó.
Ella ya estaba llorando. --¡BAKA! ¡CÓMO te ATREVES a hacerme
creer que estabas muerto! --Lo sacó de un tirón del asiento y lo
envolvió en un abrazo apretado--. ¡Si lo vuelves a hacer, TE ASESINO!
Shinji tosió al ser estrujado fuertemente, pero sonreía.
--Dulce baka... --le susurró ella al oído.
Misato se había desplomado al piso, necesitando recuperar el
aliento. Un técnico le iba pasando pañuelos a medida que ella
lloraba en ellos.
--Gracias --suspiró, mentalmente exhausta.
Ritsuko, no obstante, tenía aspecto preocupado:
--La EVA nos dejó un regalo. Está en la tolva de contención...
--La expresión se le volvió grave--. El ángel...
Misato asintió, recomponiéndose:
--¡Muy bien! ¡Lancen esa tolva a alguna parte donde podamos
bombardearlo con una mina N2. ¡Tenemos que procurar que los
pilotos estén seguros!
--¡Moviendo tolva a la plataforma de lanzamiento! --contestó uno
de los técnicos.
Shinji pestañeó. --¡No!
--¿Qué pasa? --preguntó Asuka, mirando en derredor.
--¡Lo van a matar!
Shinji apretó los dientes, cerró los ojos, y permitió que su mente se
conectara una vez más con la Evangelion.
La sala de control saltó cuando la Unidad 01 se dio vuelta, estiró
el brazo, y asió la grúa que estaba siendo puesta en posición para
transportar la tolva de contención. El cuello de la grúa se molió
cual lata de conservas, deformándose bajo el poderoso agarre de
las manos de la Evangelion.
--¡Desperfecto en la grúa! --informaron los técnicos.
--Qué observadores --suspiró Misato. Corrió hasta el comunicador--.
¡Shinji! ¡¿Qué pasa?!
La imagen de Shinji y Asuka arrimados uno al lado del otro llegó por
la pantalla:
--¡No puedo dejar que lo maten! ¡Es mi amigo!
Misato no tenía idea de cómo responder a eso.
Asuka no hizo más que asentir. --No te preocupes, nada más danos
un momento --pidió.
Estiró la mano hasta el asiento de Shinji y presionó un botón. La
pantalla quedó vacía.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Shinji, como la Evangelion, se arrodilló y miró al interior del gran
recipiente de metal que había sido dispuesto en el suelo. Dentro
había un cuerpo estrujado, aunque reconocible. El Ángel con que
había peleado hacía apenas una semana. El Ángel que él conocía
como Cupido.
Cupido, en la mente de Shinji, parecía sonreír. La criatura roja
trepó despacio, saliendo del retrete. Aunque maltrecho, parecía
capaz de funcionar. Misato y Ritsuko se asombraron cuando el
diminuto Ángel pareció como si NO fuera a reanudar su ataque.
Eva-01 extendió una mano, dejando que Cupido subiera a ella.
Luego, se puso en pie, levantando al Ángel hasta su cara.
Asuka observaba con estupor desde la cabina, junto a Shinji.
--¿No... no está atacando?
--Es amigo mío --dijo Shinji--. No es como los otros. Él solamente...
--sonrió-- ...se estaba divirtiendo.
Asuka arrugó las cejas. --Pues dile que para la próxima se vaya a
jugar a otra parte. ¡Casi te mata!
Los ojos agudos de Cupido encontraron la brillante e ininterrumpida
mirada de la Eva.
--Todo está bien --sonrió Shinji.
--Gracias, Shinji --vino una voz.
Asuka se sobresaltó, pero se dio cuenta de que era el Ángel.
--¿Quién eres? --preguntó ella de pronto, esperando que su sincronía
con Shinji le permitiera hablar también.
Una pausa. El ángel, afuera, ladeó la cabeza, como pensando una
respuesta.
--Voy a dejar que Shinji te lo explique --dijo en una voz calmante--.
Puede que no entiendas si digo algo.
Asuka frunció el entrecejo, pero aceptó la explicación.
--¿Te volveré a ver? --preguntó Shinji en voz muy baja.
--Tal vez --dijo Cupido. Tenía esperanza en la voz--. Este universo
está lleno de sorpresas. Creo que sería sorprendente que nuestros
caminos no se volvieran a cruzar.
Shinji asintió tristemente. De pronto, presionó el interruptor del
canal de comunicación.
--¿Misato?
--¿Shinji? --se apresuró a contestar la mujer--. ¿Está todo bien?
El muchacho asintió. --Sí, pero... necesito pedirte un favor.
--Lo que tú quieras --dijo ella.
Asuka arqueó una ceja.
Shinji sonrió mientras miraba a Cupido. --¿Nos puedes poner música
por el intercomunicador?
Una pausa larga.
--Eeeh... supongo que sí --dijo Misato pestañeando, volviéndose
hacia Ritsuko, que asintió luego de un momento--. Sí... eeh... ¿qué
canción?
--Cualquiera de Barry White.
Shinji sonrió. Casi le pareció que el rostro desprovisto de boca de
Cupido se movía en lo que podía ser una sonrisa.
Asuka se rió cuando I'm gonna Love You ((Te Voy a Amar)) comenzó
a sonar en la cápsula de entrada. El cuerpo físico de Cupido empezó
a moverse al ritmo.
--Eres un verdadero amigo, Shinji --contestó, feliz.
Toda la sala de control miró llena de asombro a la Eva y al pequeño
Ángel encaramado en su brazo empezar a menear la cabeza al ritmo
de la letra.
"It feels sooooo gooood... --llegó la profunda voz--. Lying here, next
to me..." ((Es taaaaan riiiico... tenerte acostada, a mi lado...))
"Oooh baby... --continuó la canción--. Give it up... Ain't no use... I
can´t help myself if I wanted to". ((Oooh nena... Ríndete... No tiene
caso... No me puedo aguantar ni aunque quisiera...))
"I'm hung up... no doubt... I'm SOOOOO in love with you... for me...
there's no way out!" ((Estoy perdido... no hay duda... estoy TAAAAAN
enamorado de ti... para mí... ¡no hay salida!))
En esos momentos, la Evangelion se estaba moviendo un poquito
al ritmo. Asuka, pese a no haber sido nunca muy fanática del tipo
de música lento y romántico, descubrió que la canción le gustaba
cada vez más. Shinji parecía mucho mejor que hacía unos minutos,
y los dos estaban estrechados en un confortable abrazo.
"I'm goinna love ya... love ya... love ya... more and more! Deeper
and deeper!" ((Te voy a amar... amar... amar... ¡más y más! ¡Más
y más profundo!))
Conforme la canción por fin terminaba, Asuka y Shinji quedaron
atrapados una vez más en los ojos del otro. Este hecho no pasó
desapercibido para la Sala de Control, ni para Cupido.
--Tal vez... --sonrió Misato, estirando la mano hacia el
comunicador--. Deberíamos darles uno o dos minutos.
La pantalla pestañeó y se apagó.
Cupido sonrió para sí al verlos a los dos.
--Shinji... voy a continuar camino ahora --dijo, interrumpiendo a
los dos Niños, que volvieron la atención a la parte frontal de la
cabina.
Shinji asintió con tristeza. --Lo sé. Si no te vas, se les va a
ocurrir tirarte una bomba.
--Exacto --contestó Cupido--. Tengo historias que contarles a
mis Hermanos Grandes, de modo que no quiero esperar mucho
--rió--. Les va a dar MUUUUCHA envidia. La música de Barry White
es tan escasa como el amor vedadero allá de donde yo vengo.
Asuka miró a Shinji. --¿Hermanos Grandes?
--Después te explico todo --prometió él.
Cupido comenzó a flotar, emanando un brillo rojo. La Evangelion
bajó el brazo.
--Voy a hablar bien de ustedes los humanos --prometió--. Y,
¿Asuka?
Asuka pestañeó. --¿S... sí?
--Cuida a mi amigo --dijo Cupido--. Sugiero que se vayan los dos
de campamento para que puedan... conversar.
Los dos jóvenes se sonrojaron.
--¡Sayonara, Cupido-san! --susurró Shinji cuando el Ángel se
convirtió en una brillante esfera de luz roja que elevó impelida
a través del techo.
Asuka volvió su atención a Shinji: --¿¿CUPIDO??
Él sonrió inocentemente. --Nada más conversamos. No hubo
control mental --susurró él--. Te lo prometo.
Ella lo miró con ojos interrogadores. --¿Sí? ¿Seguro?
Shinji la tomó en sus brazos y cerró los ojos. Ella hizo lo mismo.
Sus mentes se encontraron a medio camino. Los ojos de ella se
abrieron de golpe al sentir la mente de él; escuchó los días de
conversación con el Ángel, y lo que había sucedido. La forma en
que Shinji había declinado la oferta de sexo, lo que sentía respecto
a la amistad de Rei. Cómo se había sentido después que ella le
pegara en la escuela, pero también la forma en que no le había
guardado rencor por eso. La forma en que Shinji había manifestado
su deseo de mantener a Asuka lejos de cualquier tipo de manipulación
extraña... incluso si aquello significaba que no pudiera estar nunca
con ella. Asuka tragó saliva.
--Es verdad... --se susurraron el uno al otro.
Ella se quedó así, sentada en la piernas de él, por un buen rato,
los dos limitándose a probar la conexión mutua entre ellos a través
de la Unidad 01. La conexión no era directa. Veían tan sólo imágenes,
no pensamientos completos. Ambos recordando su tiempo juntos,
desde los ojos del otro. Cada cual alegre de que, de algún modo,
todas las pequeñas cosas que querían mantener privadas no fueran
compartidas. Casi como si... una madre los cuidara... procurando
que no se pusieran demasiado cochinos o extraños. Después de
todo, es bueno un poco de misterio en una relación.
--¿Sabes qué? --dijo Shinji con gran soltura.
--¿Mm? --dijo Asuka, sonriendo maliciosa--. ¿Qué?
--Te ves muy sexy en traje de conexión... --mencionó él, mientras
ella se le arrimaba más--. ¿Te has preguntado alguna vez cómo
sería besarse dentro del LCL? Sería bien...
--Resbaloso... --susurró Asuka. Llevó un dedo a los labios de él
y los deslizó fácilmente con el LCL rodeándolo todo--. Mmm...
Shinji asintió con la cabeza.
--Cálido... --continuó ella, acercándose para besarlo.
--Sííí...
--Mojado... --dijo ella, apretándose contra el pecho de él.
--Mm hmm... --dijo él débilmente--. ¿Alguna vez te lo preguntaste?
Asuka sonrió. --A cada rato.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
--¿Soy yo? --preguntó Ritsuko, haciendo un gesto miope--. ¿¿O a la
Evangelion le está saliendo sangre de narices??
Misato se puso colorada. --Creo que mejor los sacamos ahora mismo.
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
Había tensión nerviosa al día siguiente en el colegio. Nadie había
sabido nada de los pilotos Eva desde los horrorosos eventos del día
previo. Cuando Shinji y Asuka entraron al aula, fueron saludados
con un suspiro de alivio colectivo.
A Asuka le fascinó la atención, desde luego.
--¡Ja! ¡Yo soy una profesional entrenada! ¡A diferencia de ustedes,
niños, yo sí sé qué hacer en una emergencia!
Shinji fue saludado con el más fervoroso cántico de "Pelotas de Acero"
entonado hasta entonces. Hasta el sensei se les unió por un rato.
Toji y Kensuke le dieron cada uno a Shinji cálidos abrazos de
bienvenida, y exigieron saber lo que había sucedido.
En cuanto a Cupido, el evento debía delararse secreto de nivel
estratosférico, dadas las implicancias que causaría el que el público
se enterara de que EN REALIDAD andaba un querubín del amor flotando
por ahí. Sin mencionar que probablemente cambiaría la opinión del
público acerca de los Ángeles, y lo último que NERV quería era un
grupo de manifestantes pro Derechos Angelicales. Shinji se limitó a
decirles a todos que había sido causa de la comida de Misato.
Nadie pensó que estuviera mintiendo.
Con sus cumpleaños número dieciséis aproximándose rápidamente,
Shinji y Asuka decidieron esperar al menos hasta entonces para
intentar su fantasía concerniente a los trajes de conexión. Igual
iba a ser una tortura, pero consideraron que, cuando menos, le
debían ese tiempo a Misato y a sus demás tutores antes de que
las cosas se pusieran demasiado serias.
Rei estaba absolutamente encantada con tenerlos de vuelta a los
dos. Hasta sonrió durante uno coma tres segundos cuando entraron,
causando daño cerebral generalizado en los alumnos circundantes,
que no habían esperado semejante despliegue de emoción.
No obstante, Shinji y Asuka debieron quedarse en el hospital para
observación esa noche. En cuartos separados. Se pasearon hasta
casi perforar el piso. Costaba dormir cuando todo lo que uno quería
era tomar un balde de LCL y revolcarse con el otro. Ambos,
nuevamente, se veían bastante cansados.
Y con la clase a punto de volver a empezar, después del almuerzo,
se encontraban sentados, medio dormidos, ante sus pupitres.
Todo parecía normal.
Desde luego, había un cabo suelto que debía atarse. Keiko decidió
que sería una ocasión maravillosa para robarse el escritorio frente
al de Shinji, y ver cómo estaba.
--Hola --dijo en su voz sorprendentemente suave, ardorosa.
El cerebro del muchacho despertó lo suficiente, y sonrió:
--Ah, hola.
--¿Cómo estás? --preguntó ella, genuinamente preocupada.
--Bien --prometió Shinji--. Nada más necesitaba sacarme algo
del cuerpo --hipeó.
Ella sonrió:
--Fantástico --dijo, acercándosele un poco más--. Mira, quiero
celebrar el que hayas regresado bien. --Se le formó un leve
rubor--. ¿Qué tal si te invito a salir? Nosotros dos, nadie más.
El muchacho pestañeó. --¿¿Salir??
Ella asintió.
--Hace un tiempo que tengo ganas... --admitió Keiko--. Y bueno...
me preocupé mucho por ti ayer. No dejaba de desear haber podido
conocerte antes... y...
Alguien carraspeó.
No, no sólo alguien. Era un genuino y oficial carraspeo marca Asuka
Langley. Keiko suspiró, esperando en parte una de sus escenas para
llamar la atención.
--¿Perdón? --dijo.
Asuka los miró de arriba abajo.
--Uy, lo siento --manifestó ella en un tono que probaba exactamente
lo contrario.
Keiko asintió. --Si no te importa... --dijo-- ...Estoy teniendo una
conversación en privado con Ikari.
La pelirroja se cruzó de brazos.
--Bueno, le vas a tener que decir eso a NERV. Tengo un asunto muy
importante que discutir con el PILOTO Ikari --dijo Asuka en su tono
de voz más majestuoso.
La muchacha mayor arrugó el ceño. --¿Asuntos oficiales?
--Con un momento basta... después te dejo que sigas coqueteándole
a este baka degenerado --dijo Asuka airadamente--. ¿De acuerdo?
La cara de Keiko se enrojeció un tanto, pero se encogió de hombros.
--Bueno --dijo.
Shinji se levantó y frunció el entrecejo.
--¿Qué pasa? --inquirió, preguntándose si en efecto había algo
importante que preocupara a Asuka.
La mano de ella subió y lo tomó por el cuello de la camisa.
Sin embargo, en lugar de zamarrearlo como acostumbraba,
se lo acercó de un tirón y lo abrazó. Sus labios se encontraron
instantáneamente y empezaron a besarse. Abrieron levemente
las bocas después de un momento, y cada cual dejó escapar un
muy hondo suspiro de contento.
Las quijadas cayeron.
De no haber estado Kensuke ya filmando el encuentro, hubiera
olvidado presionar el botón para grabar.
Rei hasta pestañeó con genuina sorpresa.
No sólo comenzaron a besarse... sino que TODAVÍA se estaban besando.
Con mucha ternura. El mundo en torno a ellos había desaparecido salvo
por el beso. Aunque la mente de Shinji estaba brumosa de deseo por
aquella hermosa joven en sus brazos, no pudo sino sentir la sonrisa de
Cupido en algún lugar, allá arriba.
Por último, se separaron, dejándose con un sonido suave y húmedo.
Shinji volvió a caer en su asiento, completamente turulato, y no
debido a ninguna falta de sueño. La sonrisa dichosa de Asuka cambió
rápidamente a su máscara de duro e intransigente enojo.
--¡Y que no se te olvide, Tercer Niño! --reprendió, luego volvió a su
asiento, ignorando las miradas de todo el salón.
--Eeeh... ya... --contestó Shinji, feliz--. Lo voy a tener presente.
Keiko estaba furiosamente roja cuando él volvió a prestarle atención.
--Perdón... ¿me estabas diciendo algo? --preguntó Shinji, sinceramente
no acordándose.
--Eeeh... no... no importa --dijo ella.
Se levantó y volvió a su lado del salón, tratando de esconder lo rojo
de su cara.
Asuka se limitó a continuar sonriendo, enfocando su atención en
el pizarrón mientras Shinji la contemplaba, un escritorio más allá.
"En realidad... --pensó la muchacha para sí--. Aunque parezca
raro... --Se rió en el momento en que Kensuke y Toji empezaban
de nuevo un cántico--. No sería difícil acostumbarse a esto".
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
¿Fin?
&oo0oo - oo0oo - oo0oo&
En alguna parte, no muy lejos del colegio que estaba teniendo que
llamar a seguridad para parar el cántico de "Lord Pelotas de Acero",
Misato estaba sentada al extremo de la mesa de la cocina, mirando
un vaso pequeño, lleno de líquido color caramelo.
--¿Listo? --preguntó.
Al lado opuesto de la mesa se hallaba sentado un pingüino semitropical
de brillante color. Si bien hay pocas especies que EN REALIDAD vivan
en climas fríos, éste pingüino estaba casi exclusivamente adaptado al
clima estival de Tokio-3. En sus garras extendibles había un vasito
similar, lleno del mismo líquido.
--Guaaagh --contestó Pen-Pen con una seña afirmativa de cabeza.
--¡Un, dos, tres!
Ambos se empinaron de golpe los vasos, tragando lo más rápido
que pudieron, luego haciendo una mueca con el sabor.
--¡Gu-AAAAAAGH! --vitoreó Pen-Pen.
Cuando estuvo seguro de que el alcohol iba a permanecer dentro,
le hizo una seña a Misato con la otra aleta.
--¿Todavia me toca a mí? --suspiró Misato--. Bueno --dijo, y una
sonrisa le cruzó los labios--. Pues, yo accidentalmente...
--¡Guaaagh! --rió Pen-Pen.
--Bueno, bueno... --tosió Misato, sirviendo otro trago para ella y
para el pingüino-- ...en fin, Shinji cocinó unas salchichas para la
cena, y yo no pude parar de pensar en eso... --Metió el dedo en el
pequeño vaso y limpió las últimas una o dos gotas de whisky que
yacían en el fondo--. Caramba, esa noche sí que me costó estar sola.
--¡¡Guaaagh!! --dijo Pen-Pen, asombrado, luego rió suavemente.
--Yaaa, bueno, eso estuvo maaaaaal --contestó ella, levemente ebria.
Una sonrisa le cruzó los labios--. ¿Por qué mejor no me preguntas
sobre mis sentimientos por Ritsuko? ¿Listo?
--¡Guaaagh!
Los dos alzaron sus respectivos vasos y deglutieron el fuerte licor.
Dicha acción fue terminada con otra ronda de ruidosos vítores.
--¿Guaaagh?
--Sí, te toca a ti --hipeó Misato... había logrado apenas ganarle en
rapidez a Pen-Pen con aquel trago.
El pingüino asintió.
--Guaaagh... guaaagh --hizo una pausa--. ¡Guaaagh! ¡Guaaagh
guaaagh! --Sonrió sutilmente, a la manera en que sólo un pingüino
es capaz--. ¡Guaaaaaaaaaaagh!
Misato se sonrojó al punto:
--¡¿Asuka?! ¿Y no te vio?
Pen-Pen negó con la cabeza.
--Caramba... --dijo Misato, luego ladeó el vaso y brindó con el
pingüino--. Debe haber sido todo un espectáculo verla así.
--Gu...aaaaaaaaaaaaaaaagh... --concordó Pen-Pen.
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¿¿FIN?
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En lo profundo de las inexpugnables y escalofriantes entrañas
del Cuartel General NERV, había un pequeño escritorio al centro
del cuarto más protegido y recóndito de todo el Dogma Central.
En la eventualidad de un ataque, era quizá el cuarto más difícil
de acceder de todo el edificio, mucho menos invadir. Extraña luz
anaranjada llenaba la estancia, iluminando el portentoso grabado
del Sistema Athanasius Kirchner Sephirotic que abarcaba el piso
entero.
Ikari Gendo se hallaba ante su escritorio, sentado en su silla. Así
se sentaba él ante su escritorio. No como esos atorrantes del piso
de arriba, con las piernas cruzadas o los brazos detrás de la cabeza
en ademán de relax.
Gendo se sentaba con los codos sobre el escritorio. Los pies
derechos, en postura ergonómicamente aprobada. Tenía las manos
enguantadas cruzadas delante de los labios al tiempo que clavaba
la mirada en el espacio delante de él. Sus diminutas gafas oscuras
reflejaban fugaces destellos de luz a intervalos aleatorios, no
dependientes en manera alguna de su posición física.
Ésta era la Posición Gendo (MR).
Él usaba la Posición Gendo (números de registro de patente
2910192928-99930 y 22941830-18383) cada vez que se encontraba
maquinando y planeando sus grandes maquinaciones y planes.
Hoy, se hallaba maquinando una gran maquinación, y fraguando un
plan de asombrosa pericia e infalibilidad. Éste plan por sí solo podía
significar la defunción de todos los habitantes de un continente a su
elección, a fin de incrementar los fondos de NERV.
Sin embargo... algo lo frenaba. No era una información muy
conocida. Más bien sólo una pequeña variable con la que su plan
no había contado y que, por tanto, podía causar graves problemas.
Sólo había sido puesta en su conocimiento en los últimos pocos días.
Quizá no se trataba más que de un rumor, y quizá no eran sino
murmuraciones y folclore. Empero, Gendo no creía en las coincidencias,
y ese misterioso "Lord Pelotas de Acero" había comenzado a aparecer
en los informes en el momento exacto en que él había empezado a
planear su horrible plan.
Las referencias eran imprecisas, pero había ya tanta fuerza y
convicción detrás de esas simples cuatro palabras. ¿Quizá fuera un
código secreto? ¿O una resistencia a NERV? Tal vez un grupo que se
había desprendido de SEELE.
Mas, fuese lo que fuese ese "Lord Pelotas de Acero", era suficiente
preocupación para hacer a Gendo desechar su Plan Malévolo.
--Qué hacerle --suspiró, relajando la Posición Gendo--. Tal vez
mañana.
Se levantó de su escritorio y tomó su abrigo, sin olvidarse de
apagar las luces antes de irse a su casa.
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Fin... lo prometo. :-)
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El Comité Canadiense de Suplementos Alimenticios ha exijido
descripción detallada de los contenidos nutricionales de este
fanfiction, de acuerdo a las Porciones Máximas Diarias
WAFF (Sentimientos mullidos y abrigaditos)... 30
Romance (Pasión, Amor Verdadero)... 45
Acción (Explosiones, sangre) ... ... 18
Angustia (¡Ayyy, los pobres personajes! ¡AGGH!)... 82
OOC (Out of Characterness: fuera de personaje)... 75
H (¡¡HENTAI SHINJI!! ) ... 15
Violencia (¡paff!, ¡au!) ... 50
Contenido Original (¿cuánto no copié?) ... 96
A la Mierda la Serie (Ignorando la trama original) ... 85
Rareza (Como si NGE ya no fuera lo bastante rara)... 4702900002
INGREDIENTES: 100 puro texto ASCII, Lágrimas, Pingüinos Tomadores
de Alcohol, los nuevos Pantalones de Shinji, Lord Pelotas de Acero,
Niña Maravilla, Efectos de Sonido, Gente Despavorida, Más Gente
Despavorida, Alas de Pollo, Cafeína, Ambient Electrónica BGM,
Querubines, los grandes éxitos de Barry White, pañales de plástico
biodegradable, 11 Hierbas y Especias.
Agradecimientos especiales a la ciudad de Bumfuck, Idaho, donde NO fue
filmado este Fanfic, pero nos gustó tanto el nombre, que tuvimos que
incluirla en los créditos.
Efectos Elefantiásticos creados por BrutoGrafix S.A. Asesinato de
monos cortesía de la Fuerza de Autodefensa Pingüinística. Sujeto
parado en el fondo interpretado por Rick Tubkicaovkivich McGreggorick.
Estudios en Tokio 3 construídos por la Clase de Niños de 3er. Grado de
la srta. Sholdtz, con concesión de Empresas Tronco de Balsa y Limpia-
Cañerías.
Ningún ángel fue comido en la filmación de este Fanfic... sólo
mordisqueado... lo juro.
Ya, bueno... uno o dos, nada más.
Pero ¡diablos!, ¿verdad que saben divino?
Strike Fiss, Ninja Crowbotics 1999, Khattam Shud-EOF.