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Author of 11 Stories |
Hola! Aquí otra de mis creaciones. Espero que disfrutéis! n.n
AVISO: Tanto los personajes como la ambientación pertenecen a Bleach, y por tanto a su autor, Kubo Tite sensei-sama. Los diálogos y la escena están sacados del capítulo 178 del manga, yo simplemente no pude resistirme a una de las viñetas que más me emocionó...
(Spoilers del capítulo 178 del manga, q se corresponde con el sesenta y algo del anime )
La canción pertenece al grupo 3 Doors Down (o a su manager, a su compañía, o... bueno, ya me entendéis)
HASTA PRONTO
Notó como una mano se cerraba firmemente en torno a su muñeca. Helada, exactamente igual que el filo de acero que rozaba ahora su cuello.
One more kiss could be the best thing
No fue necesario girarse para adivinar quién le mantenía fuertemente sujeto. Se había dado cuenta de su presencia desde hacía rato, y no era su condición de Capitán la que le ayudaba en este caso. Algo mucho más fuerte que ardía en su interior, que le permitía reconocer esa energía espiritual en cualquier lugar.
Mantuvo la calma y se quedó tal y como estaba, sin ofrecer ni un ápice de resistencia.
- Lo siento Capitán Aizen. Me han atrapado.
Se preguntó qué estaría pensando ella. La fuerza con la que aferraba su muñeca denotaba que estaba furiosa, pero la escasa presión que ejercía con la espada en su cuello le decía que no deseaba hacerle daño.
Eso le reconfortó y le entristeció al mismo tiempo, pero tampoco esta vez dijo nada.
Nunca había pretendido hacerle daño, aunque, irónicamente, era lo único que había conseguido todo ese tiempo. Su preocupación por mantenerla alejada de sus planes le había obligado a mostrarse frío con ella, a mentirle. Demasiadas veces.
Or one more lie could be the worst
Probablemente ése había sido su mayor error.
Jamás se perdonaría el haberle causado dolor a esa mujer. Aquella a quien tanto amaba, aquella que había mantenido intactos sus sentimientos hacia él a pesar de todo. Aquella que, al fin y al cabo, era la única que siempre estaba a su lado, en la distancia, brindándole su calor.
Se juró que algún día compensaría el mal que le había hecho. Aunque fuese con el último hálito de vida que albergase su alma, enmendaría todos sus errores. Por ella. La única por quien valía la pena seguir luchando y mantenerse con vida.
And all these thoughts are never resting
And you’re not something I deserve
El Capitán Aizen hablaba, pero no le prestaba la más mínima atención. Estaba harto de escuchar todo lo que estaba resumiendo al grupo de atónitos guerreros que les mantenía rodeados. Tousen también permanecía callado, quizá planteándose también el sentido que tenía lo que estaba a punto de hacer.
Tampoco le importaban los otros Shinigami, compañeros hasta hace unos segundos. Quizá sólo de forma superficial, pero compañeros de todas formas.
Había fingido luchar en el mismo bando que todos ellos durante tanto tiempo… Y lo había hecho, de una forma u otra lo había hecho; sus ideales seguían intactos, simplemente había decidido llevarlos a cabo de la forma que consideraba más correcta.
Junto a ese hombre. Sousuke Aizen, Capitán de la Quinta División. Un hombre al que había servido fielmente y con determinación, soportando las consecuencias que acarreaba llevar a cabo todos sus mezquinos propósitos.
Un hombre que aborrecía en esos instantes. Un hombre que lo estaba separando de lo que más había amado y amaría jamás.
Rangiku Matsumoto. La única que ocupaba su mente en esos momentos, confundiéndole, angustiándole, y colapsando su alma con miles de recuerdos.
Deseó no encontrarse allí, en ese descampado rodeado de Shinigamis hambrientos de venganza; en el Seireitei viviendo como un rey a costa de engañar a todos. Sintió por un momento como todas las redes que había estado tejiendo con tanta dedicación se abalanzaban irremediablemente sobre su cabeza. Toda esa situación se le venía grande… Él no era más que un muchacho del Rukongai que había logrado encontrar la paz. Junto a ella.
In my head there's only you now
This world falls on me
Aizen seguía con su discurso.
El frío del acero contrastaba con la calidez de la mujer. Rangiku se había pegado a su espalda y se mantenía allí inmóvil, quizá intentando recuperar momentos vividos tiempo atrás, pero que no volverían.
No volverían.
La apacible tranquilidad que le brindaba tener su tibio cuerpo junto a él las interminables noches que pasaban juntos, la traviesa sonrisa que esperaba ver cada día, y sus ojos. Esos ojos que confesaban todo lo que con palabras no podía decir.
Había llegado la hora de decir adiós. El momento en el que había trabajado con tanto cuidado recorría su imparable camino hacia él, sin existir manera alguna de detenerlo.
Las dudas no tenían cabida en una situación así. El amor tampoco.
Luchaba por conseguir algo verdaderamente grande, algo en lo que creía con todo su espíritu. Echarse atrás no figuraba entre sus planes.
In this world there's real and make believe
And this seems real to me
La suave respiración de la Shinigami en su cuello hizo que un escalofrío le recorriera hasta el último centímetro del cuerpo. Otra vez esa calidez. Una sensación que lo hipnotizaba cada vez que estaba cerca de ella, que lo obligaba a perderse sin remedio entre sus brazos, olvidándolo todo. Dejando que un velo candoroso le apartase de todo unos momentos. Un velo que formaban sus delicados cabellos cayendo en cascada sobre sus hombros desnudos; sus finos dedos recorriéndole la piel, sus labios enardecidos sobre los suyos. Y un cuerpo anhelante de caricias, de atención, de un amor correspondido…
And you love me but you don't know who I am
I'm torn between this life I lead and where I stand
Se dejó envolver por un instante en el mar de recuerdos que avivaban su deseo, y escuchó las silenciosas súplicas que impregnaban el dulce aire de los pulmones de Rangiku.
Le amaba. Siempre se lo había demostrado de una u otra forma, e incluso ahora, en el momento de la traición le pedía que se quedase junto a ella.
Un suspiro amargo le quemó la garganta. Compasión. Asco. Incomprensión. Compasión por ella y asco de sí mismo. Sintió náuseas al pensar de nuevo en lo que estaba haciendo; contra la Sociedad de Almas, contra ella, y en contra de sí mismo.
Incomprensión. Siempre. El que una persona como ella se hubiese enamorado así de él se escapaba a su razonamiento. Probablemente eso era lo que lo empujaba más y más hacia ella.
And you love me but you don't know who I am
So let me go, let me go
No. Los lazos de su destino habían sido fuertemente anudados hace tiempo, y esas uniones no eran fáciles de romper. A pesar de ser un alma desgarrada en dos, su determinación era inquebrantable.
La marcha era irremediable, las posibilidades de quedarse se habían esfumado con los acontecimientos de ese día.
¿Cobardía? Probablemente. Jamás había destacado por ser un valiente. Se movía mejor oculto en las sombras, enredando y moviendo hilos cargados de perversión. Ésa era su habilidad; ser una rata. Una maldita rata es lo que se sentía.
Pero allí estaba ella. Lavando sus pecados y borrando la vileza de su ser con su devoción, su comprensión y su pasión contenida.
Siempre tenía ese lugar al que volver, junto a ella.
I dream ahead to what I hope for
And I turn my back on loving you
Sin embargo ahora… El peso de sus acciones empezaba a empujar sobre sus hombros, y a pesar de seguir firmemente sujeto, la separación incipiente hacía ya mella en su maltrecho espíritu, carcomiendo sus entrañas y haciendo insoportable el dolor.
Lo difícil de la situación le había pillado por sorpresa. Apelando a la razón, ya se había convencido de que esa vida era insostenible, y de que tarde o temprano se derrumbaría sobre sus cabezas.
Alejarse de allí era la opción que más les beneficiaría.
How can this love be a good thing
And I know what I'm going through
Rangiku volvió a pedirle que no se marchara. Esta vez apoyando la frente en su cabeza y respirando entrecortadamente.
¿Por qué¿Por qué se empeñaba en hacerlo más difícil? El tiempo sana las heridas… ¿Acaso no era eso mejor que seguir viviendo aquella existencia llena de falsedades?
Las dudas le asaltaron de nuevo, desterrando a la razón casi por completo. Sabía que el tiempo no sería capaz de borrar esos sentimientos. Nunca.
And no matter how hard I try
I can't escape these things inside
I know, I know
Aizen reía. La hora había llegado.
Las piezas sobre el tablero seguían su juego, y ahora le tocaba el turno de mover.
But all the pieces fall apart
You will be the only one who knows, who knows
Acarició los recuerdos y rogó que al menos una vez, hubiera llegado a hacerla sentir igual de amada que él se sentía a su lado.
You love me but you don't know who I am
I'm torn between this life I lead and where I stand
And you love me but you don't know who I am
So let me go, just let me go
Rangiku pareció despertar de sus pensamientos cuando un enorme rayo de luz cayó sobre el sereno y confiado Capitán Aizen, e igual que el resto, se separó aterrada cuando en el cielo se abrieron unas enormes fauces que dejaban entrever numerosos ojos y garras en su interior. Los Menos habían llegado.
Haineko temblaba contra la piel de su cuello en tensión, más por el dolor de lo que veía irremediable, que por el miedo que le inspiraban esas odiosas criaturas.
(you don't know)
You love me but you don't
You love me but you don't
(you don't know)
You love me but you don't know who I am
Otro halo de luz se precipitó sobre el Capitán Tousen, pero no le prestó atención. Lo único que quería era mantener la calma y no hacer ninguna estupidez que desbaratase sus planes en el último momento.
Cuando la blanca luz le abrazó, haciendo desaparecer el paisaje que le rodeaba, se soltó de la mano captora. Rangiku dio un paso atrás, conmocionada, y apartó la espada en silencio.
- Es una verdadera lástima.
El suelo empezaba a resquebrajarse bajo sus piernas temblorosas. La rueda del tiempo se había puesto en marcha, y ya no había remedio alguno.
(you don't know)
You love me but you don't
You love me but you don't
(you don't know)
La presión, el miedo que sintió en ese momento fueron más fuertes que todo, y aguijonearon su voluntad. Necesitaba decirle algo, por vano que pudiese resultar.
- Me hubiera gustado estar atrapado un poco más… Hasta pronto, Rangiku.
La porción de tierra que lo sostenía estaba casi despegada, siguiendo su camino hasta el Capitán Aizen, que ahora observaba triunfante a los numerosos e incrédulos ojos que se perdían en el campo de batalla.
Gin Ichimaru se giró y observó a la mujer que amaba una última vez antes de desaparecer. El dolor, la cobardía, o el verdadero amor que sentía por ella le impidieron una vez más, quitarse la fría máscara de la maldad.
- Lo siento.
“Te quiero.”
You love me but you don't know me
FIN
Gracias por haber llegado hasta aquí! Ojalá os haya gustado. Es la segunda vez que escribo sobre Bleach, y la primera que me meto con un songfic (aunque parece que le he pillado el gustillo jeje). En cuanto leí esta parte en el manga, me quedé totalmente boba, y al escuchar luego la canción, boba me quedé xD Así que lo único que hice fue juntar ambas cosas y el resto salió solo.
Ésta es una de mis parejas favoritas de Bleach, ya se sabe que los amores atormentados e imposibles son los que más atraen... Y parace que este estupendo grupo sólo escriba canciones inspiradas en ellos dos... La canción recomendadísima, para mí una de las mejores del grupo, y de las primeras en mi lista de favoritas.
Lo dicho, espero que hayáis disfrutado de la lectura, nos vemos pronto.
Gracias por vuestro apoyo, Mizu.