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Título: No basta mi eternidad para amarte
Autor: chibinekoDisclaimer: Los personajes de esta historia, pertenecientes a la serie "Saint Seiya", son propiedad de su respectivo autor Masami Kurumada
Advertencia: Este es un fic yaoi, lo que quiere decir relación chico-chico; si no es de su agrado este tipo de lectura por favor no sigan
Dedicatoria: . a mi amigo Vilo, porque yo sé que te gusta la pareja que será la central de este fic.
Capítulo 3: Y luego de los despertaresLas cosas estaban en relativa calma desde la derrota de Hades y posterior resucitación de los caídos en batalla... aunque claro, nada puede permanecer igual aunque los cambios no habían sido importantes de manera general, más bien habían sido pequeños cambios en la vida cotidiana de los caballeros, cambios en sus personalidades o en su modo de ver la vida.
Aunque claro... ninguno había dado un cambio tan radical como el de Milo, caballero de Scorpio; que si bien fue motivo inicial de preocupación luego pasó a ser algo natural. Pero había que ver de que forma se preocuparon todo al inicio, y es que luego de ser resucitado pasó de ser un galán casanova coqueto y regalón para con las mujeres, a ser un galán y coqueto caballero que ya no se dedicaba a conquistar a cuanta falda o máscara pasara delante suyo.
Al principio dedujeron un fuerte trama causado por la nada agradable muerte sufrida, el inicio de un proceso de auto encierro para el posterior alejamiento total de la humanidad por parte del caballero... los que estaban cerca lo veían preocupados, los que estaban lejos también. No fue hasta 1 año después que por fin todos los que se interesaban en la salud del caballero decidieron que tal vez, solo tal vez había pasado a una nueva etapa, y podría considerarse que Milo el escorpión había madurado, que una nueva faceta en su vida se había dado.
Bueno, esa era una opinión acertada a medias porque de que una nueva faceta en su vida se estaba dando... bien eso era cierto pero nadie podía imaginarse siquiera a que nivel se daba aquello, y es que al revivir Milo a una segunda vida, no dio inicio a algo nuevo sino que dio lugar a algo viejo, antiguo; despertó una personalidad dormida en su interior desde hacia muchas vidas ya... despertó a su otro yo, a Zeus dios de dioses, Seños del rayo y el trueno y casanova divino en cuasi retiro oficial desde hacia más de dos siglos... aunque en las ultimas reencarnaciones había retomado eso un poco.
Como cada mañana Milo se levantó, aseó, se vistió y salió de su templo a observar al que estaba dos casas más arriba con un suspiro. Desde que su otro yo había despertado se había patead un millón de veces a si mismo por estúpido (si, al final y en privado patearse no solo fue factible, sino casi una obligación), más afortunadamente para si mismo la etapa de autoflagelación había pasado dando entrada a más tiempo para otras cosas, como el acercarse a Kamus más que nunca y mostrarse ante él como la persona madura que se supone podría llegar a ser. Bien, luego de 12 meses un ser maduro de lo que se dice maduro no era exactamente en lo que había resultado, pero sin lugar a dudas había sufrido una mejora de imagen ante el guardián dorado de Acuario, a quien por cierto veía bajar con tranquilidad por los escalones para ir juntos a desayunar al comedor como Milo se había acostumbrado a hacer cada mañana... era increíble lo temprano que uno podía levantarse sin tener encima el cansancio de una noche de juerga.
- "¡Buenos días Milo!."- Kamus saludó con su habitual temple, su sonrisa semi escondida y la energía de un nuevo día.
- "¡Hola Kamus!. Pareces animado el día de hoy... esto... ¿alguna buena nueva por la cual estar tan animado?."- preguntó el dorado escorpión mientras se mordía los labios para no gritar de impotencia ante la sola idea de que Kamus estuviese emocionado por alguien más.
- "Pues, no gran cosa; creo que por lo mismo de todos los días. El cielo se ve muy despejado hoy, no hace ni frío ni calor... y simplemente creo que me siento feliz."- terminó de decir el pelinegro mientras se hundía un poco de hombros sin darle demasiada importancia al asunto, cosa que Milo agradeció infinitamente.
- "Si, supongo que son tan buenas razones como cualquier otra para estar animado por la mañana."- pronto Milo se estiraba deshaciéndose de las preocupaciones y retomaba su actitud despreocupada de siempre mientras empezaba a avanzar- "¿Crees que hayan hotcakes para el desayuno? Ayer no hubo ¡Y yo quería!."- Milo hizo un puchero.
Kamus tan solo sonrió ante el niño grande que era Milo, y así de manera relajada llegaron al comedor y como cada mañana el desayuno pasó normal, con todos riendo y bromeando, con Kamus comiendo con la misma elegante propiedad de siempre y con Milo derritiéndose por los huesitos de su compañero con cada nuevo suspiro en silencio que daba.
Luego de eso el día transcurrió relativamente tranquilo y hubiese seguido el curso normal de cualquier otro día de no ser por un asunto en especial, el hecho de que Milo había decidido dar ese día el primer paso seguro para lo que sabía sería el cambio más importante para el resto de aquella vida mortal, y el enganche definitivo entre el alma de su amado y la suya propia por el resto de la eternidad... seria esa noche, esa misma noche...
Toc, toc, toc
Los profundos pensamientos de Milo fueron interrumpidos cuando alguien tocó la puerta de la pequeña habitación residencial que tenía en el Templo de Scorpio y una ola de excitación recorrió al dorado mientras iba a abrir la puerta tan solo para encontrar, como efectivamente pensó, a Kamus delante de esta.
- "Hola Milo, ¿que es eso tan importante para lo que me llamaste?."- el otro cruzó los brazos en señal de molestia- "Más vale que sea tan importante como para hacerme venir hasta aquí en lugar de decírmelo por teléfono."- dijo seriamente mientras entraba a la estancia.
Milo por su parte tragó mientras bebía con los ojos la figura de su enojado amado y extendió una de esas sonrisas de niño bueno que sabía desarmaban al acuariano antes de enfrentarlo, y es que tampoco iba a ser bueno para el plan el tenerlo enojado. Respiró profundo antes de empezar.
- "Es que voy a salir esta noche."- comenzó Milo y Kamus se volteó de una para ver a su amigo mientras que esa extraña y casi olvidada sensación que le revolvía el estómago, cada que Milo salía de juerga, volvía a él y no era una sensación que hubiese extrañado para nada había que subrayar, y no le había gracia alguna estarla volviendo a sentir.
Por supuesto Kamus no exteriorizó aquello y Milo no lo notó; lo único que salió de Kamus fue un simple "Oh" que no pudo retener.
- "Sip."- continuó Milo al tiempo que sacaba unas entradas y las extendía junto a una sonrisa soñadora frente a Kamus- "Me llegaron estas para un Avant Premier en el cine de improviso y no quisiera desperdiciarlas ¿Vas conmigo?."
Kamus parpadeó ante las últimas palabras de Milo.
- "¿Pardon moi?."- preguntó el francés sin poder evitarlo y Milo puso esa carita de niño taimado que simplemente vencía el buen juicio del pelinegro.
- "¡Vamos Kamus! di que siiiiii... Mira que me alegré mucho cuando me las gané en el concurso en que participé ¡Y ni siquiera vamos a llegar tarde!. Máximo termina todo a la una de la mañana incluyendo un pequeño cóctel luego de la función. ¿Vienes conmigo?."
Oh!, es que Milo estaba a punto de comenzar a lagrimear si es que con eso convencía a Kamus, aunque al parecer no iba a ser necesario pues el rostro del acuariano se suavizaba poco a poco como dando a entender que si aceptaba, hecho que luego fue confirmado con un asentimiento corto de cabeza.
- "Esta bien Milo, voy contigo... dicho sea de paso que hace mucho tiempo que no voy al cine. ¿Que película es?."- preguntó ya más relajado.
Milo le pasó al instante las entradas, "Spiderman III" la Avant Premier en Grecia que comenzaba a las 9:00 de la noche y que incluía un cóctel de cortesía.
- "Muy bien Milo, supongoq ue una simple película no daña a nadie, e igual llegaremos temprano como dijiste. Mmmm, supongo que yo vengo aquí puesto que tu estas más cerca que yo a la entrada ¿A las 7 esta bien?."
- "¡¡Yahoooooo!!."- se expresó muy vivamente el guardián de la Octava casa con un saltito, a lo que Kamus solo negó sin palabras; sin duda alguna Milo nunca dejaría de ser un niño grande, así que tras unos segundos Kamus se despidió prometiendo estar listo para la salida al cine ante un sonriente Milo... un Milo que daba por concluida de manera exitosa la primera parte de su plan: lograr que Kamus comenzase a aceptar salir con él a algún que otro lugar, y es que esa salida al cine solo era la primera de muchas salidas que pensaba plantearle al acuariano de una manera cada vez más y más continua. Por lo pronto era hora de poner en práctica la segunda parte del plan: Desplegar sobre Kamus todos sus hasta ahora guardados encantos hasta lograr que el pelinegro se enamorase irremediable y perdidamente de él.
Una sonrisa lobuna adornó el rostro de Milo, no en vano él era ni más ni menos que Zeus, Amo y Señor del Arte sutil de la conquista.
- "Ya eres mío Copero y esta vez no volveré a perderte."
Mientras tanto, en el aeropuerto de Atenas un grupo de personas liderados por una joven mujer vestida de manera pulcra y elegantemente profesional salían por las puertas principales del mismo, completamente cansados por el largo viaje pero con la determinación puesta en sus miradas, misma determinación que sabían era en parte el sostén de su señora a cada paso de su travesía.
El grupo se detuvo en espera de la unidad privada que había sido contratada para su transporte personal al tiempo que el equipaje era dejado en el suelo y la mayoría comenzaba a estirar un poquito los músculos.
Fue entonces que aquella joven mujer de cabellos dorados como el sol y mirada fuerte llevó sus ojos al cielo al tiempo que rememoraba el sentimiento que la había embargado ya hacía más de un año al descubrir por fin un chispazo de aquel cosmo que había buscado durante tantas vidas... durante tantos siglos.
Fue mucho el tiempo sin duda que le tomó averiguar de donde había venido aquella energía, y no pudo dejar de reírse de si misma al deducir que venía ni más ni menos del mismo lugar en donde había sentido aquel cosmos por ultima vez... Atenas, Grecia; hogar de los mismos dioses... Hogar que una vez fue suyo y de su esposo al que nunca había dejado de buscar.
- "Mi señora Hera, ya llegó la camioneta, por favor suba mientras subimos el equipaje."- una joven no mucho menor que aquella dama informó con una venia, y aquella quien no era ni más ni menos que la misma reencarnación de Hera asintió al tiempo que se dejaba guiar hacia su asiento en el vehículo.
- "Pronto Zeus, muy pronto llegará la hora de que tú y yo tengamos una muy seria conversación."- se dijo en voz baja una vez más como tantas veces se había dicho en aquellos meses.
Y es que era un hecho, a su marido lo encontraba si o si, y esta vez no habría nada que pudiese evitarlo.
Fin del tercer capítuloNotas de la autora:
Aish mi diox, demoré un siglo... DEMORE CASI UN AÑO!! T.T sowwy mi Vilito y sowwy a todos los que siguen este fic, pero la vida se me ha complicado muuuuucho en estos últimos meses u-u muchos deben de haberlo deducido por mi ritmo de publicación, que esta más arritmico que un paro cardiaco.
Bueno, respecto a este cap... pues sip, chiquitito pero hecho con cariño, y le falta uno o dos caps más para terminar, prometo en serio terminarlo si o si, y de ser posible este año xD aish que horror, que fresca que soy. Pero en fin, ya ven por donde va la historia . habrá que ver si Milo consigue su objetivo y logra huir de nuevo de Hera, quien no esta muy feliz que digamos con él.
En cuanto a mis otros fics, no desesperen que ya van lo prometo.
En fin, un beshito felino para tooooodos y que este 2007 les de muchas alegrías y triunfos personales.
Con miaulove
chibineko chan
(Miembro de la Orden Sirusiana
Alumna de Hufflepuff en Media Noche en la Torre de Astronomía)