| B s . A A A | full 3/4 1/2 | E E | Light Dark |
|
Author of 20 Stories |
Capitulo 5: Eso que todos quieren, pero no todos tienen...será el amor?
Llego a casa como a eso de las 8.30 pm. Entro justo a tiempo para ver a su madre, muy bien arreglada, y con justa razón, ya que, el padrastro de Kurama la había invitado a cenar, con motivo de esa fecha "especial" para las parejas. De nueva cuenta, su madre le dejo hecha la cena, y le dio las indicaciones de siempre, avisándole que su hermano tampoco estaria esa noche, puesto que, hace no mucho conocio a una chica, y pues la había invitado a cenar, por lo que, de nuevo estaria solo esa noche, lo peor era de que nunca había notado tanto esa soledad...hasta el día de hoy.
Ya para las 9pm, su madre ya se había ido a su cita, mientras que su hermano estaba lejos, compartiendo su tiempo con alguien mas, al tiempo en que Kurama trataba de mantener su mente lejos de pensamientos que incluyeran a cierto youkai, ocupándose en otras cosas como ver tv, leer o jugar videojuegos.
Eran casi las 10 de la noche, Kurama se sentía cansado y abatido, y con justa razón, ya que toda la mañana fue asechado por cuanta chica se le atraveso en su camino, y todavía, para terminar "con broche de oro", la persona que el amaba, se le había escurrido entre las manos, tan rápido como el agua, justo este día, que tanto había esperado desde hacia semanas...tan ilusionado.
-...kitsune no baka...eso es justo lo que el me diría si estuviera aquí...ya hasta parece que lo oigo decirlo...- dicho esto, se dio a si mismo una ligera sonrisa, como de autocompasión y al mismo tiempo, algo sarcástica.
decidió no alargar mas este castigo del tal Valentín (como Hiei diría), así que termino de hacer lo que hacia, y subió a su habitación, dispuesto a dormir, y no saber nada mas de esta fecha, e ignorarla quizás por el resto de su vida.
Al llegar, noto que su cuarto, además de estar invadido por un deliciosos aroma, estaba invadido por la total oscuridad...de nueva cuenta olvido abrir las cortinas...
-un momento! Recuerdo haber abierto las cortinas justo cuando entre a cambiarme, lo se, porque recuerdo que quería sentir un poco de la brisa fresca de la tarde, así que las abri totalmente...entonces...que ha sucedido?—todo esto dicho dentro de su cabeza, al momento en que estiraba su mano para encender el interruptor de la luz, y lo encendia...solo que nada sucedió...
Camino hacia su escritorio, donde tenia una lampara de escritura (de esas que se ajustan tanto a escritorios como a restiradores), la encendio y justo cuando iba a salir a buscar un foco nuevo para su cuarto, algo en su cama capturo su atención.
De lejos no podía notar bien que era, debido a la poca luz del lugar, así que camino lentamente hacia alla. Cuando ya estaba a centímetros de su cama, escucho algo que lo estremecio:
-...vaya! crei que no ibas a subir nunca...-... era una voz...familiar...
Volteo bastante asustado (no esperaba tener "visitas" en casa ese día, y menos para el), tratando de encontrar a dicha "visita" entre las sombras de la habitación, justo cuando de la parte mas oscura e inesperada de la habitación, se hizo visible una pequeña silueta, que al parecer pertenecia a cierto chico frío de cabello puntiagudo, Kurama solo hizo una expresión de total asombro O.O! ante este suceso.
Hiei simplemente siguió aproximándose a Kurama, al momento en que empezaba a decir:
-...Kurama...lamento el haberme ido esta tarde sin decirte nada, es solo que...tu accion me tomo por sorpresa, tanta...que no supe si quiera como reaccionar a ella, lo mas que pude hacer fue huir, como un cobarde cualquiera...pero quiero que sepas, que en todo ese rato, no pude dejar de pensar en ti, ni siquiera pude evitar el sentirme como un total baka culpable por haberte dejado, cuando lo que estabas esperando era una respuesta de mi parte...en verdad lo siento... u.u-
Kurama simplemente continuo con la misma expresión que adopto en cuanto reconocio a Hiei ahí en su cuarto. 0.0! No podía creer lo que oía, Hiei pidiendo disculpas! Por algo como eso! Seguro estaba soñando...
Hiei siguió acercándose a Kurama, llego a su lado, y de la cama, tomo aquello que capto la atención del kitsune, y eso era una flor muy bella, rara y difícil de encontrar, salida precisamente del makai. Aunado a todo esto, dicha flor, además de la rosa, era la flor favorita del zorro. Como supo eso? fácil, el también era mas observador de lo que aparentaba ser, en especial, desde que cierto Youko legendario, conocido por sus dotes de cazador, atrapo el corazón del Jaganshi, haciendolo sentir algo que jamás había sentido...el amor.
Hiei tenia la flor entre sus manos, al momento en que la acercaba hacia Kurama, al momento en que decía:
-Aquí esta mi presente del día de san Valentín, kitsune...se que quizás no es mucho, pero al menos se que te gustara...es una de tus flores favoritas, no es así?
Kurama asintió con la cabeza, al momento en que tomaba la flor con sus manos. En eso, Hiei dijo:
-Espera, aun hay algo mas...
Con su brazo hizo un ligero movimiento, y de pronto, una por una, se fueron encendiendo unas velas, que estaban acomodadas estratégicamente, por todo el contorno de la habitación.
Kurama se sorprendió bastante al ver eso. Solo seguia la secuencia de encendido de cada vela, al momento en que notaba de donde provenia ese fresco y dulce aroma que inundaba el aire, se dio cuenta de que, habían regados a lo largo de la habitación, incluyendo la cama, cientos de pétalos de rosas...entonces, detuvo su "inspeccion" de golpe cuando dos manos sujetaron su rostro y lo jalaron hacia abajo, solo para unos instantes después, recibir lo que creía nunca llegaría...un beso otorgado por Hiei. Kurama no hizo mas que ruborizarse totalmente y responder a esa dulce caricia, dejándose llevar por sus sentimientos y sus deseos...esos que tanto había ocultado, bajo una cierta indiferencia, la cual termino por romperse en mil pedazos esa noche.
El kitsune no sentía nada mas que un calor impresionante en su pecho, el cual se oprimia con el golpetear de su corazón, el cual latia mas rápido que nunca, debido al jugueteo que había dentro de su boca. Era algo increíble...era como sentir el roce de una petalo sobre la piel, solo que esto tenia un sentimiento en ello, además de que era aun mas suave y dulce que lo que jamás podría ser un petalo... esta vez no se reprimio y decidió responder al beso.
comenzó a explorar todos los rincones de la boca del medio koorime, mientras jugaba con la lengua de este, haciendo un roce entre ellos, y dando una sensacion de extremo placer a ambos. Se sumergieron en lo que creian un sueño, y poco a poco, se fueron despojando de esas ataduras que los ningen suelen llamar ropa.
Al cabo de unos instantes, ya estaban en pleno contacto fisico, totalmente desnudos, tendidos sobre la cama, llenándose de besos y caricias...haciendo lo que muy en el fondo habían deseado hacer desde hacia ya tanto, pero que ninguno tuvo el valor de admitir, hasta el día de hoy.
Ambos sentian como sus pieles, tan tersas y tibias, entraban en contacto, rozándose una con otra, haciendolos sentir algo que jamás habían sentido.
En la habitación solo se apreciaban dos siluetas, de dos amantes, que un día se habían reprimido a si mismos, negando en cierto modo, sus verdaderos sentimientos, pero que ahora lo demostraban como podían y era justo como querian. Eran dos personas, que sentian algo mas que amistad por el otro, y que en ese momento se fundian en una sola, dando paso a eso que los ningens llamamos, amor.
El tiempo se les fue tan rápido, que hasta podrían apostar que un suspiro duraba mas, aunque eso no le quitaba lo valioso al acto, además de que lo habían disfrutado al máximo, al fin pudieron experimentar lo que no cualquier persona experimenta, algo que esta sobre cualquier contacto fisico...el amor.
Ya estaban los dos, tendidos sobre la cama, bajo las frescas y comodas sabanas; Hiei recostado sobre el pecho de Kurama, escuchando atentamente el latir de su corazón, el cual, para este momento, había vuelto a su velocidad normal; mientras el propietario de dicho corazón, acariciaba la suave cabellera de su amado, introduciendo sus dedos entre los cabellos de este, jugueteando con ellos.
Estaban exhaustos, bastante cansados, agitados, y apenas volvían a recuperar el habla... Hiei noto esto, e irrumpio la tranquilidad que inundaba el ambiente, con unas palabras, algo entrecortadas, por el cansancio y el sueño que ahora lo invadía:
-...Kitsune-san...-
-...Dime, Hiei-chan...que sucede?...-
-...Gracias...por quedarte a mi lado...y por hacerme sentir...algo que crei que no existia en mi...-
-...lo mismo te digo, mi amado youkai...gracias por estar ahí...siempre...y por este maravilloso regalo que me haz dado...-
-...Por cierto, Kurama...Feliz día de san Valentín...-
Apenas termino la frase, se aferro al pecho de Kurama, haciendole saber que jamás se alejaria de el. Kurama respondió de la misma forma, haciendole saber al Jaganshi, que el tampoco se apartaria de el, y que siempre lo estaria cuidando, por el resto de su vida:
-...mo...feliz día de san Valentín, Hiei-chan...-
Dijo el kitsune, conciliando el sueño, mientras por su mente cruzaba un pensamiento:
"...Es increíble como un pedazo de papel puede decir tanto...pero es aun mas increíble, como una accion puede decir mucho mas que todos esos papeles juntos..."
Kurama bajo su mano, hasta tomar con ella la de su koorime, y notar que este usaba el brazalete que el mismo le dio esa tarde.
Esa noche, se pudo contemplar algo mas bello aun que todos los "lugares de cerezos" juntos, ante la luz de las velas, siendo esta un testigo mudo, y que ahora, ante la oscuridad, solo aprecia dos siluetas, unidas, que ya han alcanzado su sueño.
OWARI
Pues bueno, mis queridos compañeros yaoistas, ese fue mi pequeño presente del 14 de feb, para todos ustedes, seguidores de esta pareja tan kawaii. Ojala les haya gustado la historia tanto komo a mi, y no duden en postear sus reviews, ne?
Matta ne!
Atte. KiTSuNe-Ko JaGaNShi (jagan master and cereal killer)