Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Hellsing » Reminiscencia

Le Chariot
Author of 9 Stories

Rated: K - Spanish - General - Reviews: 19 - Published: 02-16-06 - Complete - id:2804742

Reminiscencia

Cuando era más pequeña, y llovía tanto como hoy, me encantaba quedarme frente al fuego toda la tarde, escuchando las historias que papá me contaba. Él hablaba sobre caballeros, princesas y castillos medievales, mientras trenzaba mi cabello; yo escuchaba fascinada, tomando el chocolate caliente que Walter siempre nos preparaba. Adoraba aquellos fantásticos e inalcanzables cuentos de hadas. Pero de seguro todo esto ya lo sabes.

La lluvia no parece querer cesar. El suelo de piedra está helado y descuidadamente no traje abrigo hoy. Pero… no quiero regresar aún. El hotel en donde estoy alojada temporalmente es lujoso y lleno de comodidades, lo sé… Sin embargo, no soporto el ambiente que rodea todo eso. Es algo que no puedo explicar.

Y no podría decirse que este es el lugar más propicio para que una joven como yo esté aquí en este momento… Pero ahora que te has acercado un poco más a mí tal vez ya no tenga tanto frío.

Londres adquiere un paisaje muy curioso cuando el clima se torna hostil. Tiene conocida fama de ser la ciudad más neblinosa y oscura del mundo… Pero la gente no lo cree realmente hasta que lo comprueban con sus propios ojos. Y tienen razón.

Las pocas personas que pasan por las calles me miran algo extrañadas. Lo sé; como mencioné anteriormente, las grises escalinatas de este antiguo edificio frente al parque no es el lugar más cómodo para hallarse en medio de una tormenta como esta.

No suelo visitar mucho el centro de Londres. Walter y yo estamos aquí por cuestiones de negocios, según él. Pero no esperaba que tú vinieras con nosotros también. Aunque, en cierta manera, creo que eso me reconforta. A pesar de que no te lo diga, sabes bien que me tranquiliza que estés cerca de mí. Y a pesar de que no me lo digas, yo se que te gusta cuidarme.

Pero es realmente molesto que estemos aquí por asuntos que tienen que ver con migo y yo no tenga idea de qué se trata. Varias veces me planteo seriamente por qué me obligaron a tomar el lugar de mi padre tan pronto si no me hacen partícipe de ninguna de sus reuniones. Bueno, hago acto de presencia, pero Walter es siempre el que habla por mí. Él me repite una y otra vez que debo ser paciente e intentar aprender de lo que se trata en esas conversaciones. Detesto todo eso.

A veces necesito alguien que me contenga. Añoro tanto los abrazos de mi padre…

Se perfectamente que mis responsabilidades son grandes ahora… Pero soy sólo una niña. ¿Por qué no puedo formar parte de las reuniones de los adultos pero tampoco llevar la vida normal de una chica de mi edad?

Recuerdo que, hace ya varios años, me sentía segura e incluso superior por llevar el apellido que poseo. Ahora, más seguido de lo que debería, me permito burlarme de mí misma por haber creído aquello con tanta convicción.

Por el parque pasea una pareja de adolescentes tomados de la mano, sin paraguas ni abrigos que cubran sus cabezas. Me es difícil apartar la vista de ellos; hay algo en sus siluetas que es indiscutiblemente atrayente para mí, aunque no lo entienda del todo. Probablemente sea la poca importancia que parecen darle a la torrencial lluvia que azota toda la ciudad, o el simple hecho de que se deslizan en silencio, transmitiendo inconscientemente tanto que las palabras son innecesarias para ellos.

Se detuvieron cerca de un árbol, debajo del escaso refugio del agua que éste ofrecía, y se acercaron mutuamente.

Desvié la vista rápidamente, como se que perspicazmente notaste. Siento el frío aire de las calles de pronto chocar contra mis ahora cálidas mejillas. Quiero ocultar mi rubor, pero que mantengas tu penetrante mirada roja sobre mi no ayuda en nada.

¿Acaso estás leyendo mi mente otra vez…? Odio que hagas eso, sobre todo en momentos como este. El brillo extraño que ha aparecido en tus pupilas contesta mi pregunta.

No debía recordarlo. Estuve evitando pensar en eso durante días, y ahora, justamente ahora, vuelve a mí de la manera más incoherente. Cierro los ojos para evitar tu mirada y me remuevo inquieta en mi lugar. Quiero alejar inmediatamente el recuerdo de tus fríos labios sobre los míos. Quiero olvidar que cuando te acercaste y me tocaste, yo te respondí con lo mismo. Nunca estuve tan avergonzada como ese eterno instante en mi vida, y sin embargo (debes saberlo bien) en lo más profundo de mi deseo que se repita.

Las gotas de lluvia se hacen más espesas a cada segundo. El invierno comienza a revelarse; seguramente dentro de muy poco caerá la primera nevada de la temporada.

La pareja de jóvenes se marchó mientras yo intentaba despejar mi cabeza. Es extraño lo ciclotímica que puedo ponerme a veces… Hasta hace escasos momentos, este lugar, a pesar de todo, me era sumamente cómodo y relajado. Ahora quiero salir de aquí lo antes posible.

Creo que es el hecho de que estés tan cerca de mí después de que me hayas descubierto pensando en lo que sucedió hace unas noches. Me gustaría echarme a correr debajo de la lluvia sin ningún rumbo, pero de todas formas me seguirías.

Me rindo. No iré a ninguna parte, ya te has dado cuenta de eso, aunque parte de mi quiera hacerlo. El silencio se está haciendo poco soportable. Por más que lo intente, mi estúpido cerebro no hace más que volver una y otra vez a aquello que tanto deseo olvidar.

La fina cadena que sostengo entre mis manos parece estar más fría que antes. La observo detenidamente, como excusa para no cruzar mi mirada con la tuya. Me recuerda un poco al poco cálido acero de mi espada.

Estoy convirtiéndome en una buena esgrimista, ¿Sabes? Mi padre siempre me alentó a que perfeccionara mi técnica, pero nunca le había hecho demasiado caso. Ahora que ya no está… Me he vuelto mejor. Practico y seguiré practicando sólo por cumplir su deseo de que mejorara. Aunque, a decir verdad, ya no me desagrada tanto.

Lo sé, estoy diciendo cualquier cosa con tal de olvidarme. Pero creo que es lo menos que puedo hacer ahora: cambiar de tema.

Mi reloj se paró. Fue un regalo de Lord Penwood. Ese hombre parece haberse encariñado de una forma especial conmigo. No es que lo demuestre, claro, pero a los pocos días de vernos por primera vez, me obsequió esto. Y, más tarde, varios objetos similares, de gran valor. Me dijo que un líder debe estar bien provisto de cosas como estas. Por supuesto que fue sólo una excusa; he escuchado que le tenía aprecio a mi padre, y supongo que por eso ahora se comporta tan amable conmigo.

De todas formas, este reloj de muñeca es muy hermoso. Y ahora se ha quedado quieto, marcando las tres y quince minutos. ¿Se habrá detenido hace mucho? Walter me dijo que estuviera puntualmente a las cuatro de la tarde en el hotel.

Te mueves suavemente, haciendo que la plateada cadena que tengo en las manos acompañe el movimiento. Sonrío al notar que estas mostrándome un imponente monumento que se alza en el centro del parque, con un soberbio reloj de agujas negras en la punta. ¿Cómo no lo había notado antes?

Son las tres y treinta. Aun tengo un pequeño tiempo libre antes de la reunión para tomar el té con algunos miembros importantes del gobierno.

La lluvia, al contrario de lo que pronosticaba hace apenas unos minutos, comienza a caer con menos abundancia; hasta parar por completo. El clima parece cambiar casi tan abruptamente como yo.

Aunque ciertamente no creo ser el mejor ejemplo, ni siquiera para algo de tan poca relevancia como las oscuras nubes de lluvia, que se alejan lenta pero firmemente.

Me pregunto si seré digna alguna vez de ser la cabeza de la organización que me ha dejado mi padre. Es una curiosa herencia, la verdad.

Cuando uno piensa en legados, es mucho más probable que se imagine propiedades inmuebles o cuentas bancarias… No una agencia dedicada enteramente al exterminio de no-muertos o un puesto complejo para alguien de mi corta edad en el grupo que, en términos simples, controla Gran Bretaña desde las sombras.

Incorporándome suavemente y tomando la reluciente cadena con más firmeza, comienzo a bajar los escalones de blanca piedra pulida, mientras haces lo mismo que yo y me sigues tranquilamente.

Al llegar abajo, después de echar otra mirada al vistoso reloj del parque y comprobar que faltan sólo unos pocos minutos para las cuatro, creo que es hora de volver al hotel. Walter me regañará por esto, lo sé… Pero no tengo ganas ni fuerzas para apresurarme.

Igualas mi paso inmediatamente, levantando la cabeza para observarme con atención.

¿Sabes algo? Pensándolo detenidamente, no estoy segura de querer otra cosa para mi vida que esto que es ahora. Es muy confuso plantearme que si no hubiera tomado el lugar de mi padre, es más que obvio que hubiera querido hacerlo.

Como sea. Me conformo con que, a los ojos de la gente que comienza a aparecer nuevamente en las calles, no sea la inmadura líder de una de las organizaciones más complejas y secretas de Europa que camina hacia una tortuosa reunión acompañada de su sirviente vampiro camuflado; si no una simple niña que pasea por Londres con su perro.

— — —
One-Shot que escribí hace ya unas semanas, a altas horas de la noche (como siempre).
Young-Integra es más fuerte que yo; no puedo resistirme a ella. Y no termina de desagradarme del todo el resultado, la verdad (?).

Gracias por leer.



Return to Top