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Anime/Manga » Naruto » Noche fuera de la aldea
o-o-Nekoi-o-o
Author of 14 Stories
Rated: K - Spanish - Romance/Humor - Naruto U. & Sasuke U. - Reviews: 23 - Published: 02-17-06 - Complete - id:2804958

Disclaimer: nada me pertenece, todo es de Kishimoto-sensei, yo solo me limito a utlizar su Sasuke y su Naruto para mis sueños yaoi frustrados.

Yaoi, muy suave. Si no te agrada, recomiendo que no lo leas.


Noche fuera de la Aldea

-¿Cómo es posible que haya pasado algo así?

-Yo tampoco estoy a gusto de esta manera, así que no te hagas el mártir.

Sasuke inspiró y respiró hondamente. Concentrarse y no sentir... concentrarse y no sentir... ¡Agh, mierda! Ese rubio hacía que perdiese la poca paciencia que tenía. Y además... la situación en la que se encontraban... no lo ayudaba a relajarse, precisamente.

En la misma cama.

Compartiendo una estrecha y maldita cama de matrimonio, con una sola sábana y una sola manta para los dos.

¿Y cómo, uno se pregunta, habían llegado a esa situación?

Y comienza el flashback...

Ese día había resultado que todos y cada uno de los ninjas de la Villa de la Hoja y de la Arena habían salido de misión especial acompañados de Kakashi, Asuma, Gai y Kurenai, para una misión de investigación a las afueras del país. Para una misión de ese tipo, era lógico pensar que cuantas menos personas, mejor, .¿no? Así no serían tan fácilmente descubiertos.

Pero no había sido así.

Los jounins habían decidido que todos necesitaban ser partícipes de una misión de tal calibre y prácticamente los habían obligado a ir todos juntos. Afirmaban también, sonrientes, que la misión en cuestión serviría para reforzar los lazos existentes entre los muchachos.

Habían estado caminando durante todo el día hasta que inevitablemente había oscurecido y habían decidido pasar la noche en una posada. Los profesores estuvieron mucho tiempo intentando convencer a la posadera de que les hicieran un precio especial (traducción: alojamiento gratuito) y de que les asignaran unas habitaciones por grupos a los niños y habitaciones individuales para ellos.

-Ni hablar -había dicho la anciana, frunciendo el entrecejo y contemplando a la enorme multitud de personas que allí se agolpaba-. En primer lugar, las habitaciones son todas dobles, no grupales. En segundo lugar, les tendré que cobrar por cada niño el precio que corresponde y lo mismo para ustedes. Y en tercer lugar, en esta posada nos caracterizamos por el orden que tenemos y no queremos a niños ruidosos.

Eso lo decía porque los jóvenes ninjas, hartos de haber estado caminando durante horas sin detenerse, estaban ocupando la sala común y haciendo "algo" de ruido.

En primer lugar, Naruto se hallaba inmerso en una de sus múltiples discusiones a voz en grito con Sasuke, que se limitaba a ignorarlo, con Hinata, Tenten, Shino y Kiba de espectadores.

Sakura se hallaba en la misma situación con Ino, peleándose por ver quién conseguía dormir al lado de Sasuke aquella noche (no habían contado con que habría separación previa masculina y femenina XD).

Shikamaru intentaba apartar a Ino de la pelirrosa sin éxito y estaba siendo ayudado por Lee y Neji.

Chouji comía su enésimo paquete de papas, sin detenerse, presa de los nervios que tenían a todos atacados.

En cuanto a Gaara, solo se limitaba a estar sentado, lo más alejado posible del bullicio, intentando controlar el demonio de su interior, que pedía que matase a todos y cada uno de esos escandalosos, con Temari y Kankurou al lado, lanzándose miradas significativas.

Finalmente los jounins optaron por claudicar y gastarse una impresionante fortuna en aquella posada, debido a que no iban a buscar otra con la hora que era y porque el horno no estaba para bollos. Los niños estaban cansados y ellos también lo estaban. Así que entregaron el dinero a aquella desconsiderada mujer y procedieron a entregarse por fin al descanso que se merecían. Después de haber separado en dos grupos a los chicos y a las chicas (Sakura e Ino se hartaron de llorar en silencio), comenzaron a distribuir las habitaciones.

-Para que no haya peleas -había afirmado Kakashi-, lo haremos por sorteo. Que cada uno tome un papel de estas dos cajitas, una para los chicos y otra para las chicas -que había hecho aparecer de la nada-, y el nombre que salga será el de la persona con quien deba dormir hoy. Esa persona, desde luego, no tendrá que elegir ya un papel, porque ya habría sido escogido.

Así, todos obedecieron. Naruto tomó el papel entre sus dedos y empezó a arrugarlo sin abrirlo.

"Por favor... quien sea que me toque, que no sea Sasuke. Si no puedo con él todo el día¿cómo se supone que vamos a dormir juntos?"

Finalmente, enfrentándose a su destino, abrió el papel y su rostro se puso primero blanco, después azul y más tarde de un tono rojo furioso.

SASUKE UCHIHA

-¿Con quién te toca, usuratonkachi?- apareció Sasuke a su espalda, asustando al kitsune.

Su rostro adquirió el mismo tono que el de Naruto al ver su nombre impreso en el papel, pero se esforzó en disimular. Naruto se limitaba a intentar que su mirada no se cruzase con la del joven moreno.

"Maldita sea... Y voy a estar a su lado, en una cama, toda la noche...". Los pensamientos de ambos eran los mismos.

-Bien -siguió esta vez Kurenai, cuando todos los papelitos habían sido asignados-. Vayan ahora con su acompañante a las habitaciones de arriba. Nosotros estaremos en la planta de abajo. Cualquier cosa que pase, estaremos allí.

Y sin más, se desaparecieron en volutas de humo, dejando a los muchachos aún en la sala común de aquel lugar dejado por la mano de Dios, con papeles de sorteo en la mano y muertos de cansancio. Ya sin energías para discutir, procedieron a subir juntos las escaleras y a meterse de dos en dos en sus cuartos respectivos.

Todos menos Sasuke y Naruto, que se hallaban delante de la puerta de su habitación, con los ojos fijos en ella para no tener que mirarse. Bastante incómoda era ya la situación de por sí. Acabaron aprendiéndose de memoria el número de la habitación y todo, el 666 (Que, por cierto, .¿no es ese un número satánico?).

Finalmente, en aquel pasillo desierto, Sasuke carraspeó de manera significativa y optó por mirar a Naruto sin parecer demasiado nervioso.

-Bueno, .¿piensas pasar de una vez, dobe?. ¿O tienes algún problema?

-Yo... claro que no -Naruto enrojeció-. Pero estaba esperando a que pasaras tú primero.

Sasuke exhaló profundamente y entró en la habitación, seguido por el rubio. Encendió las luces y contemplaron la habitación. Una sola cama en medio de ella, con las paredes blancas y un par de armarios.

Bastante sencillo.

Sin mirarse, se dieron la espalda y se desvistieron. Y solo entonces, se dispusieron a dormir uno al lado del otro, intentando contener los latidos de sus corazones.

Y así termina el flashblack, y llegamos a la situación actual.

-Tendría que haber sido yo quien fuera a escoger el papel -dijo Sasuke tras haber tomado aire-. Debí suponer que tu cabezonería por ser el primero en todo acabaría por fastidiarme a mí también.

-¿Tú crees que yo pedí pasar la noche a tu lado, idiota? -Naruto se irguió, quedándose sentado, mirando a Sasuke desde la semioscuridad, que también se había incorporado hasta quedar en idéntica posición que el rubio-. Te aseguro que hubiese preferido a... -tosió-. Bueno, da igual, .¡cualquiera menos tú!. ¡Además, te estás quedando con toda la manta!

-¡De eso nada! Lo que pasa es que ocupas mucho espacio y la manta no te cubre- dijo el moreno con crueldad, esbozando una pequeña sonrisa de suficiencia.

-¿Qué?. ¡Serás...!. ¡El problema es esta cama tan estrecha, no yo, estúpido! -Naruto gritaba en voz baja-. Maldita sea, .¿no entiendes cómo me siento al tenerte tan cerca?

Apenas lo había dicho, Naruto cerró la boca y enrojeció como nunca lo había hecho. ¿En qué estaba pensando, confesándole lo que realmente sentía al moreno?. ¿Que se ponía nervioso al tenerle tan cerca? O, pensó esperanzado, puede interpretarlo como que me resulta incómodo tenerle al lado porque le odio. "Por favor, que no me diga..."

Sasuke le miró algo ruborizado, sin entender realmente lo que quería decir el kitsune. ¿A lo mejor era...?. No podía ser que se sintiese así... de la misma manera que él. Para el alivio de Naruto, el moreno reaccionó exactamente como quería.

-Bueno, no es que me guste mucho a mí tampoco -prefirió susurrar-. Pero esto es lo que hay. Supongo que la suerte no está de nuestro lado.

Y sin más, se tumbó, dándole la espalda al rubio. Éste creyó percibir una nota de amargura en su voz y, sin poder evitarlo, se acercó a él, rozándole el hombro para hacerle reaccionar. Sasuke sintió de pronto un hormigueo por su cuerpo por el contacto y contuvo la respiración.

-Esto... Sasuke...- Naruto se sentía un poco cohibido, no pretendía molestarle de esa manera-. Verás... no era eso lo que quería decir, yo...

-No te preocupes por esas cosas, dobe.

-Sí, sí me preocupo. Mira... en algunos momentos sé que me meto mucho contigo... ¡No quiero decir que tú no lo hagas, pero...! Bueno, siento si te he incomodado, en resumen- acabó su pequeño discurso y observó la espalda de su acompañante. Al ver que no hacía ningún movimiento, suspiró resignado y procedió a tumbarse él también con la intención de descansar.

Pero una mano agarró su brazo, forzándole a permanecer sentado. Sasuke se había incorporado de nuevo y ahora estaban ambos sentados frente a frente, como minutos antes, envueltos por la sábana. Sasuke se vio forzado a apartar la mirada de Naruto al cabo de un rato y habló con las mejillas sonrojadas.

-No tienes tú toda la culpa -notó cómo esas palabras salían de su boca sin poderlo evitar-. No es que yo haya sido un ángel contigo precisamente... Supongo que ahora estamos en paz -incapaz de disculparse de forma más coherente, el moreno se calló esperando la reacción del rubio, con el corazón a cien.

Sin embargo, al no saber qué decir, Naruto decidió seguir los impulsos que le quemaban por dentro. Se acercó a Sasuke y, sin más, le rodeó con sus brazos y enterró su rostro sonrojado en la curva del hombro del moreno.

Sasuke se ruborizó más aún, pero no lo apartó. Con un ligero temblor, envolvió la delgada cintura de Naruto con sus brazos y lo atrajo más hacia sí, haciendo que éste jadeara, sorprendido, pero que profundizase el abrazo. Vacilante, el moreno empezó a acariciar los cabellos desordenados del kitsune mientras se dejaba envolver por la calidez que desprendía su cuerpo.

Ninguno de los dos quería romper el contacto. Era tan agradable... y se sentía tan bien...

Finalmente, Naruto optó por separarse ligeramente, renuente a dejar de sentir el delicioso temblor que sacudía su cuerpo al estar tan cerca del moreno. Éste observó cómo bajaba la vista.

-Hmmm...- dijo el portador del Kyubi con timidez- Tal vez sea mejor... que nos vayamos a dormir...

-¿Qué decís?. ¡Ni hablar!

Ambos chicos se sobresaltaron y se apartaron de inmediato, volviendo la vista hacia el lugar de donde venía la voz que los había asustado y había interrumpido aquel momento. Hacia la puerta, para ser más claros.

Porque allí se encontraban todos y cada uno de los jóvenes ninjas que les habían acompañado en aquella misión de investigación, en pijama, observándolos con los ojos muy abiertos y sin perderse detalle.

Las chicas se tapaban las bocas con las manos, en un gesto de sorpresa y al mismo tiempo de emoción (qué mal ha hecho el yaoi en este mundo), mientras que los chicos observaban la escena sonrojados y llenos de estupor. Gaara y Neji, normalmente tan inexpresivos, también contemplaban la escena con interés y asombro.

La autora de la voz, Sakura, liberó su boca para lanzar otro pequeño gritito, que fue coreado por las demás.

-¡Ayyyyy!. ¡Sasuke y Naruto!

-¿Qué hacéis todos aquí? -Sasuke se levantó de la cama, furioso por la interrupción y por la vergüenza que lo invadía.

-Ah, Sasuke- intervino entonces Lee- No nos vayas a dejar ahora con la intriga. Venga, continuad. Os prometemos que no haremos más ruidos. ¿A que no, Sakura?- y le lanzó una pequeña mirada de advertencia.

-Claro que no, claro que no- dijo la aludida, con un inconfundible tono de entusiasmo en su voz.

En respuesta, Sasuke los echó fuera con una impresionante técnica de destrucción masiva que inventó sobre la marcha (pero silenciosa, que no despertara al resto de miembros de aquella posada, que dormían ajenos al escándalo XD) y luego cerró de un portazo (que no pudo impedir que se oyera a tres manzanas), sellando la puerta con otra técnica de encarcelamiento (que también inventó en ese momento porque Sasuke no tiene ninguna técnica de ese tipo... al menos, eso creo yo...).

Y finalmente, ya lejos de ojos curiosos, volvió a la cama con el rubio, que había contemplado la escena sin moverse un centímetro, demasiado impresionado y avergonzado para hablar o reaccionar.

-Ya está -le susurró el moreno, volviéndolo a abrazar como antes-. No te preocupes... Sigamos con lo de antes. No volverán a molestarnos.

-Oye... Sasuke... -Naruto se apartó delicadamente con el rostro encarnado y sin mirar al moreno-. Verás... yo... necesitaba decirte algo urgentemente... tú...

-Yo también.

-¿Eh?

-Que... bueno... que también me gustas -Sasuke enrojeció también-. ¿Era eso lo que me querías decir?

-Sí... -algo más tranquilo, Naruto esbozó una sonrisa-. La verdad... me siento mucho mejor al sincerarme contigo.

-También yo.

Se quedaron un momento en silencio, sin saber qué decir, aparentemente interesados en arrugar el borde de las sábanas con los dedos. Finalmente, Naruto optó por hablar.

-Y... bueno, .¿qué se supone que debemos decir ahora?

En respuesta, Sasuke se echó sobre el rubio, tumbándolo en la cama y uniendo sus labios a los suyos con suavidad. Naruto, algo sorprendido, le empezó a corresponder el beso, que se volvió sumamente apasionado en pocos segundos. Con su lengua, intentaban explorar cada centímetro de la boca del otro, perdiéndose en su sabor.

Por falta de aire, se separaron y se quedaron mirándose con la respiración agitada. Sasuke esbozó entonces una pícara sonrisa.

-¿Y si en lugar de hablar, procediéramos a pasar a la siguiente fase?

Naruto le devolvió la sonrisa.

-Va a ser lo mejor, creo...

FIN

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